Zarazaga, R.; Ronconi, L. Conurbano Infinito. Introducción y Cap. 1

May 25, 2018 | Author: Lucía de los Heros | Category: Buenos Aires, Poverty & Homelessness, Poverty, State (Polity), Pointer (Computer Programming)


Comments



Description

.CONURBANOINFINITO Actores políticos y sociales, entre la presencia estatal y la ilegalidad Rodrigo Zarazaga S.J. lucas Ronconi compiladores '1G"'I siglo veintiuno CiAS S: FUNDACION .""1 editores '9(§)#~1§: 8 CONURBANO INFINITO 7. Detrás de La Salada. Ocupaciones territoriales Introducción y economías clandestinas en la localidad de El Estado. Golem Santa Catalina, Lomas de Zamora 207 Jorge Ossona Rodrigo mrazaga SJ 8. Géneros mnsicales, identificaciones y experiencias en el Conurbano. La "periferia" influyente 241 Pablo Semán Geográficamente, el Conurbano bonaerense linda con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). Sólo una amplia aveni- da y el Riachuelo separan a ambos distritos, que, juntos, conforman Referencias bibliográficas 277 el continuo urbano donde habitan más de quince millones de per- sonas, es decir, un 36% del total de los argentinos. A pesar de esta cercanía, hay distancias que no se miden en sistema métrico y el Los autores 291 Conurbano está más lejos de la CABA que lo que los mapas indican. Mientras que la ciudad se jacta, al menos en términos relativos, de un alto producto bruto interno (PBI) per cápita y de cierta homoge- neidad de servicios y calidad de vida, el Conurbano emerge pobre, desigual y con notables deficiencias de servicios e infraestructura. Calles asfaltadas y de tierra, villas, asentamientos y clubes privados, basureros ilegales y zonas turísticas integran un singular collage difi- cil de comprender, pero sobre todo de gobernar. En su diversidad y masividad resulta tan fascinante como aterrador. El Conurbano ha crecido como una mancha de tinta sobre un papel sin límites naturales. Desde la década de 1930, cuando co- menzó a formarse, se expandió a índices demográficos mayores que los del promedio nacional. La industrialización dio forma a múltiples barrios obreros en tomo a las fábricas. Con el agota- miento de este proceso en los años ochenta, empezó el gran cre- cimiento de los asentamientos informales. El desempleo en los noventa impactó en la configuración territorial y demográfica de un Conurbano más fragmentado que nunca. Representativo de esta fragmentación fue el crecimiento de villas y asentamientos a la par que emergieron los barrios privados. En la actualidad el Co- n urbano concentra el 29% de la población y cerca del 40% de los pobres del país. Los medios para atender a esta población son claramente defi- cientes. Los Ejecutivos de la provincia de Buenos Aires y de los mu- Bienes públicos nicipios del Conurbano deben brindar servicios públicos con pre- 1 O CONURBANO INFINITO INTROD1!CCIÓN 11 ESCASO RECURSO supuestos exiguos a más de 12 000 000 de habitantes, de los cuales 4 500 000 son pobres. A pesar de la desmedida concentración de población, la provincia recibe menos del 19% de la coparticipación federal de impuestos. Dentro de Buenos Aires, los intendentes del Con urbano son los que menos coparticipación per cápita perciben. El Conurbano arrastra así una notable falta de inversión en infraes- tructura y una deficiente calidad de servicios públicos. Quien reco- rra sus calles encontrará discapacitados intentando avanzar en el barro con sus sillas de ruedas, niños y niñas terminando el primario con notables dificultades de lectoescritura, aguas servidas corriendo a cielo abierto entre casillas de chapa y arroyos y zanjones contami- nados que se desbordan en inundaciones que cobran vidas. Pero además podrá encontrar su cara más siniestra: redes ilegales que emergen cuando la población tiene muy bajos ingresos y la inver- sión en servicios públicos es deficiente, narcotráfico, trata de perso- nas, trabajo esclavo y crimen. Tal vez, por esto, a menudo el Conurbano se presenta al ciuda- FR I FpV dano de la CABA, pero también al del resto de la Argentina, como 1. Tigre: Julio Zamora 15. Escobar: Arle! Sujarchuk "un país otro", un lugar distinto donde acecha la amenaza. Para 2. San Miguel: Joaquín de la Torre 16. Malvinas Argentinas: Leonardo Nardini 3. San Fernando: Luis Andreotti 17.José C. Paz: Mario Ishii muchos, es un mero amalgamiento de pobres, sobrevivientes y re- 18. Moreno: Walter Festa PRO 19. Marcos Paz: Ricardo Pedro Curutchet des ilegales. Pinchar una rueda durante una noche de lluvia en un 4. Pilar: Nicolás Ducoté 20. Merlo: Gustavo Menéndez barrio de la zona es una pesadilla recurrente para muchos conduc- 5. General Rodríguez: Darío Kubar 21. Ituzaingó: Alberto Descalzo 6. San Isidro: Gustavo Posse 22. Hurlingham:Juan Zabaleta tores. Hasta presidentes y gobernadores han temido ver el ocaso de 7. Vicente López:Jorge Macri 23. San Martín: Gabriel Katopodis 8. Tres de Febrero: Diego Valenzuela 24. La Matanza: Verónica Magario sus aspiraciones por algunas horas de furia y saqueos en la región. 9. Morón: Ramiro Tagliaferro 25. Fzeiza: Alejandro Granados Para un imaginario, es el país imposible de rescatar. 10. Lanús: Néstor Grindetti 26. Esteban Echeverría: Fernando Gray 11. Quilmes: Martiniano Molina 27. Lomas de Zamora: Martín Insaurralde Sin embargo, en esta estigmatización formada por una suerte 12. San Vicente: Mauricio Gómez 28. Avellaneda: Jorge Ferraresi 13. La Plata: Julio Garro 29. Almirante Brown: Mariano Cascallares de torbellino de inmigrantes en busca de bienestar reside la ma- 14. Berisso: Jorge Nedela 30. Presidente Perón: Aníbal Regueiro yor fuerza productiva a nivel nacional. Integrado por treinta y tres 31. F1orencio Varela:Julio Pereyra 32. Berazategui: Juan Patricio Mussi municipalidades (véase mapa) que concentran un tercio de los ha- 33. Ensenada: Mario Secco bitantes de la Argentina en menos del 0,5% del territorio nacional, es un fascinante mosaico de oportunidades e innumerables desafíos El desarrollo del Conurbano es un desafío inmenso para el Poder demográficos, políticos, culturales y económicos. El Conurbano in- Ejecutivo nacional, el provincial y para sus treinta y tres intendentes finito es también el aporte de millones de obreros que viajan largas (actualmente, diecinueve del Frente para la Victoria-Partido Justi- horas para llegar a sus trabajos, el esfuerzo de miles de vecinos soli- cialista -FpV-PJ-, once de Propuesta Republicana -PRO- y tres del darios por superar la pobreza, el testimonio de maestras, curas, pas- Frente Renovador -FR-) que gobiernan sus municipalidades. En- tores y referentes sociales que, con recursos escasos pero con gran tender a los actores políticos, económicos y sociales allí presentes, vocación, están al servicio del otro. Son estos habitantes los que nos sus intereses y estrategias y cómo interactúan es clave para cualquier interpelan a buscar una vía de progreso para la región. proyecto de desarrollo humano y económico del país. Este libro se propone justamente explorar a los actores fundamentales del Co- 12 CONURBANO INFINITO INTRODU:CCIÓN I 3 nurbano y su relación con el Estado porque no considera imposible 60% de los hogares, que no tiene cloacas; está incompleto en las es- su desarrollo y, sobre todo, porque lo considera imprescindible. A cuelas y hospitales públicos, que brindan servicios.deficientes, y en partir de un análisis de los intendentes, los funcionarios municipa- la falta de seguridad, qúe sus habitantes señalan como el principal les y sus agrupaciones y partidos, de los punteros y los movimientos problema. En ciertas áreas, el Conurbano se asemeja a las zonas ma- sociales, e incluso de los mercados ilegales, los trabajadores infor- rrones que describía Guillermo O'Donnell (1993) como aquellas en males, los narcotraficantes y sus víctimas, estas páginas pretenden las que el Estado no llega a imponer su legalidad y proveer a todos trazar un mapa que permita ubicar a los actores del Conurbano, los habitantes de sus derechos. Sin embargo, la cuestión no se redu- medir sus intereses y estrategias, así como lograr una mirada amplia ce a la de un Estado ausente, sino que se agrava en algunos ámbitos de la región. Así, este trabajo busca entender a los actores y a sus in- por su presencia ilegal: las redes estatales se mezclan y superponen tereses y estrategias atendiendo a sus relaciones con el Estado con el con las redes ilegales, lo que en ocasiones termina siendo parte del que se interrelacionan y que también los conforma como actores. El problema, y no de la solución. Mercados y talleres clandestinos que accionar de un puntero, por ejemplo, depende en gran medida de cuentan con regulación del Estado y protección policial, aparatos su vínculo con el Estado. Él mismo, en tanto actor, está conformado políticos territoriales que distribuyen arbitrariamente recursos pú- por el Estado de tal manera que sería imposible estudiarlo fuera de blicos, narcotráfico y crimen con concurrencia de funcionarios son esta relación. Algo similar ocurre con los movimientos sociales, los algunos ejemplos de un Estado que se vuelve presente a los pobres mercados informales e ilegales o los agentes de seguridad. desde la complicidad con el crimen. Desde este enfoque, es posible plantear que en el Conurbano se ha Dada la importancia de la ausencia estatal así como de su presen- desarrollado un Estado que podríamos llamar, a manera borgeana, cia ilegal en la conformación de los actores y sus estrategias, cada "Golem". Según la mitología medieval judía, el Golem es un coloso capítulo presta particular importancia a la relación de distintos ac- de arcilla fabricado por un rabí para defender a su comunidad, es tores del Conurbano con el Estado. En este libro nos proponemos decir, una figura poderosa que protege a los habitantes indefensos. describir a los actores y los fenómenos que atraviesa la región sin Sin embargo, se trata de una obra inacabada e incompleta que puede estigmatizar a sus habitantes y sugiriendo líneas de acción que lle- rebelarse contra sus protegidos, aterrorizándolos y causándoles pér- ven a soluciones para esta problemática. Los primeros tres capítulos didas, incluso la muerte. En su poema "El Golem", Borges dii:e que se refieren a la organización política y a las dinámicas que despierta en las contiendas electorales nacionales esta región que concentra el rabí lo miraba con ternura el 28% del electorado nacional y el 75% del electorado de la provin- y con algún horror. "¿Cómo (se dijo) cia. Para eso, se ocupan de tres actores fundamentales de la esfera pude engendrar este penoso hijo?". política: los punteros, los intendentes y los partidos políticos. Los ESTADO GOLEM dos capítulos que les siguen se refieren al sustancial drama social El Estado es, en el Conurbano, un Estado Golem: en muchos de los de los informales y desempleados y a los movimientos sociales que ámbitos en que transcurre la vida de sus habitantes está incompleto, los han representado en las últimas dos décadas. En los dos capí- ausente, y en otros mantiene una presencia ilegal que, más que pro- tulos siguientes, se plantean problemas socioeconómicos cruciales teger, aterroriza. Es un Estado responsable de muertes. De ahí que que marcan la realidad cotidiana de sus habitantes: el problema del los argentinos, especialmente aquellos que ocupan algún puesto de acceso a la tierra, los mercados y talleres ilegales y el flagelo de la relevancia o fuimos privilegiados por la formación que recibimos, droga. El último capítulo hace referencia al surgimiento de identi·· debemos preguntarnos cómo hemos podido engendrar este Estado dades culturales propias del Conurbano. para los pobres. En el capítulo 1, entonces, abordo el tema de los referentes socia- En el Conurbano, el Estado está ausente para la mitad de los tra- les, comúnmente llamados "punteros", como los rostros que el Es- bajadores, que son empleados no registrados o informales, y para el tado asume frente a la pobreza. Buscando superar tanto las visiones 14 CONURBANO INFINITO INTRODUCCIÓN 15 que lo reducen a un mero comprador de votos como aquellas que el Estado expanda las transferencias de ingreso hacia los más nece- pretenden idealizarlo, presento al puntero en la diversidad de roles sitados contrasta con los escasos logros en materia de provisión de que cumple como mediador entre el Estado y la pobreza. Las redes bienes y servicios públícos de calidad, como agua potable, cloacas, de punteros han sido la respuesta de los intendentes del Conurbano pavimento, educación y salud. ante la pobreza que enfrentan con escasos recursos. Planteo algunos Los capítulos de Matías Dewey yJorge Ossona se enfocan en el sur- de los problemas estructurales fundamentales que presenta la re- gimiento del complejo comercial popular más grande del país, La gión con el fin de alentar transformaciones positivas. Salada, para desde allí mostrar un intrincado entramado de negocios El capítulo 2, de Fabián Domínguez y Mariela Szwarcberg Daby, se a menudo ilegales que funcionan con la aquiescencia de las autorida- ocupa de los intendentes del Conurbano desde el regreso de la demo- des públicas. El trabajo de Dewey brinda el contexto social, político cracia hasta el final del kirchnerismo. La importancia electoral de los y económico que explica el surgimiento y la actividad de La Salada municipios de la región toma a sus intendentes en pesos pesados de como mercado de indumentaria para los sectores bajos. A partir de su Ja política argentina. El capítulo ayuda a entender las trayectorias que funcionamiento, muestra que la transferencia de recursos económi- realizan para alcanzar ese lugar y cómo manejan su capital político. cos desde La Salada hacia sectores policiales y políticos responde a un En el capítulo 3, Eugenia Giraudy aborda el inesperado éxito amplio sistema de recaudación ilegal de dinero cuyas características electoral de un tercer partido político en la provincia, que no sólo no difieren de las de un sistema impositivo formal. Desde su experien- conquistó con María Eugenia Vida! la gobernación, sino que triun- cia de primera mano y con el lenguaje mismo de los actores, Ossona fó en las elecciones para intendente en once de los treinta y tres describe el proceso demográfico de concentración de población y to- municipios del Conurbano (véase mapa). El texto indaga sobre las mas de tierra en Lomas de Zamora desde sus principales actores y su estrategias del PRO para cosechar votos entre los sectores medios y j relación con el Estado. Presenta el complejo entramado de pobreza, bajos en el tradicional bastión peronista de la región. Pone en foco necesidades e ilegalidad regulada desde el propio Estado. En la pin- la novedosa coalición electoral policlasista a la que llegó un partido ' tura del Conurbano que ofrece el autor, aparecen referentes sociales j heroicos pero también punteros narcos. En tomo a las tomas de tie- originalmente de centroderecha. En el capítulo 4, Lucas Ronconi plantea uno de los problemas más rra y los talleres de La Salada, recrea un mundo en el que coexisten la acuciantes del Conurbano, la calidad del empleo de sus habitantes. trata, la esclavitud y la producción de drogas. Casi la mitad de la gente que trabaja tiene empleos informales, es de- El último capítulo, escrito por Pablo Semán, recorre la evolución cir, al margen de la ley. Ronconi analiza información estadística para de géneros musicales como el rock chabón, la cumbia y el rap, re- intentar entender las causas y consecuencias de la informalidad y, de velando que la situación periférica del Conurbano con respecto a ese modo, sugerir opciones concretas de políticas públicas. la CABA no se traduce linealmente en el ámbito de la producción Candelaria Garay, por su parte, explica en el capítulo 5 el surgi- musical. No se limita a mero receptor de la innovación generada en miento y la impensada continuidad de actores capaces de represen- otros ámbitos, sino que además la devuelve influenciando en aque- tar, aglutinar y coordinar a desempleados e informales: los movi- llos espacios que se suponen centrales. El rap, la cumbia y el rock mientos sociales. La autora da cuenta de la inesperada supervivencia chabón expresan y constituyen al mismo tiempo momentos de la de estas organizaciones a lo largo del tiempo, e identifica las estrate- conciencia de los jóvenes de sectores populares de la región .. A tra- gias que favorecieron su continuidad a pesar de varios factores que vés de los procesos de producción y recepción de esos géneros, se limitaron su capacidad de movilización. Los movimientos sociales verifican hechos claves como la crítica a las condiciones de vida y de desempleados e informales han conseguido ser un actor de peso la reivindicación de la marginalidad frente a la hipocresía de una en el Conurbano durante las dos últimas décadas planteando sus legalidad que no los protege. demandas frente al Estado e influyendo sobre las políticas sociales. El Conurbano presenta uno de los desafíos fundamentales de la Ahora bien, el relativo éxito de estos movimientos en conseguir que Argentina. Nuestro país puede lograr mayores niveles de desarrollo, 16 CONURBANO INFINITO INTRODUCCIÓN 17 pero si este no alcanza a la población de esta región, especialmente vertirá en servicios públicos de calidad, sobre todo en salud y edu- a sus 4 500 000 de pobres, será injusto, incompleto y destinado a cación. I. . a transferencia de ingresos, aunque ne~esaria, se nos ha interrumpirse. Si una locomotora arranca, pero dos o tres vagones revelado insuficiente pára combatir la pobreza. El problema fiscal y están desenganchados, un gran porcentaje de pasajeros quedará va~ la dificultad para que los municipios accedan a obras públicas de in- rado y esa vía quedará bloqueada. Por eso es fundamental entender fraestructura exigen cambios en las leyes de coparticipación y tribu- este Con urbano infinito y buscar las soluciones que pongan a todos taria. El déficit de la región en infraestructura excede ampliamente sus habitantes en marcha. El déficit en inversión, la pobreza que a los presupuestos de los municipios e incluso al de la provincia hiere y la marcada desigualdad claman por un liderazgo que, con vi- de Buenos Aires. Si bien no es fácil encontrar entre los intenden- sión de futuro y creatividad, realice las transformaciones necesarias. tes paradigmas de funcionarios públicos democráticos, muchos de Las reglas de juego de un Estado Golem, que no siempre impone los problemas por los que se los critica superan sus posibilidades. la legalidad, han sometido a muchos habitantes a una dura prueba La cuestión de las fuerzas de seguridad, por su parte, exige pronta por la sobrevivencia. intervención. No sólo quienes poseen ingresos medios y altos plan- Una de estas reglas ha cambiado hace poco tiempo. Los intenden- tean el problema, también los vecinos de las villas consideran que la tes, legisladores y concejales de la provincia de Buenos Aires sólo inseguridad es el principal problema que enfrentan. podrán ser reelectos una vez, según lo establece una ley sancionada el 17 de agosto de 2016 con apoyo del FR y el PRO. Seguramente Ojalá que el presente libro contribuya a colocar en el centro del esta norma tendrá un efecto positivo, y a partir de 2023 veamos ma- debate los problemas más acuciantes del Conurbano, para que de yor alternancia. Sin embargo, no es una sola ley -ni mucho menos esta atención surjan respuestas del Estado para sus habitantes, espe- electoral- la que transformará la realidad del Conurbano. No hay _I cialmente para sus millones de pobres. que poner esperanzas desmedidas en esta porque los problemas de la región son multifactoriales y muchos de ellos exceden a los inten- dentes y no se solucionan con mayor alternancia. Además, en rigor, es también muy probable que a partir de 2023 veamos más cón- yuges, hermanos e hijos de funcionarios luchando por presidir las municipalidades. Si bien es un logro, la agenda debe incluir otros temas relevantes, postergados a menudo por las necesidades electo- rales de los líderes políticos. El Conurbano precisa liderazgos que no sólo atiendan a lo electoral, a lo que conviene en el corto plazo para ganar una elección, sino que también busquen la transforma- ción de largo plazo. Liderazgos que aspiren a resolver lo electoral favorablemente como resultado de haber transformado la realidad en el mediano y largo plazo. En los capítulos que siguen se describen algunos de los proble- mas más apremiantes que afectan al Conurbano: la pobreza, el de- sempleo, la informalidad, el clientelismo, la falta de recursos muni- cipales, la escasez de inversión en infraestructura y la inseguridad. Estos son temas de fondo de los que la política debe ocuparse. La pobreza, el desempleo y la informalidad tienen que llevar a lapo- lítica a plantear dónde generará empleos de calidad y cómo se in- 1. Punteros, el rostro del Estado frente a los pobres Rodrigo Zarazaga SJ "Acá la gente me respeta porque yo soy el derpo. ¿El Estado dónde está? Atiende en mi casa. Soy yo. Acá el intendente no pisa'', me decía "El León", un puntero de una villa del Conurbano. No sorprende el lunfardo ni que prefiera "derpo" en lugar de "poder", pero sí que aclare que ese poder que detenta en la villa es el del Estado. Es particularmente revelador que se entienda a sí mismo como la presencia estatal en la villa. En su territorio, él es el Esta- do. Normalmente, la academia y la prensa conciben al puntero en contraposición al Estado: allí donde no llega, aparece el referente barrial para capitalizar su ausencia. Sin embargo, más que eviden- ciar la ausencia estatal, e.l puntero actualiza su presencia. No se trata del Estado burocrático que describía Weber, sino de uno que puede ser arbitrario e incluso imponer los códigos propios de la ilegalidad. El presente capítulo busca justamente abordar al puntero en su ca- rácter de mediador entre el Estado y la pobreza. Intenta superar las visiones que lo reducen a mero comprador de votos para describir los diferentes roles con los que acerca el Estado a los pobres. Se aleja del juicio ético que condena a los punteros e intendentes del Conurbano para, antes que nada, entender el fenómeno en su cru- deza. En este sentido, explica que las redes de punteros han sido la respuesta de los intendentes a la pobreza estructural que enfrentan con escasos recursos y plantea los límites sociales, políticos e incluso electorales de dicha estrategia. Sin lugar a duda, los punteros hacen client~lismo: condicionan la entrega de bienes del Estado -desde materiales de construcción hasta cajones para sepelios- al compromiso de sus beneficiarios para asistir a actos, hacer campaña, fiscalizar las elecciones o votar al candidato indicado. Pero los punteros no sólo realizan clientelismo, también proveen bienes y servicios públicos en villas y asentamien- tos y garantizan la gobernabilidad de los intendentes. Desempeñan un papel importante como agentes de contención social de sus ve- 20 CONURBANO INl<'INITO PUNTEROS, EL ROSTRO DEL ESTADO FRENTE A LOS POBRES 21 cinos. Este trabajo busca superar distintos mitos sobre los punteros El presente capítulo se nutre de distintas etapas de trabajo de explorando todos estos roles. Mientras se propone reconocer la fun- campo intensivo en el Conurbano durante los últimos diez años. ción social de estos actores en su territorio, no deja -lejos de toda Recurre especialmente a ciento veinte entrevistas a punteros lleva- idealización- de exponer sus aspectos arbitrarios. Existe el cliente- das a cabo entre 2009 y 2010, y a otras sesenta que tuvieron lugar lismo, y así como los punteros ayudan a proveer bienes y servicios en 2016. Además fueron fundamentales las entrevistas a diecisiete públicos necesarios para sus vecinos pobres, en ocasiones eligen intendentes de la región: cinco durante 2010, y doce en 2016. To- también bloquearlos porque implican una amenaza a su poder. El das las entrevistas fueron desarrolladas en persona. Los punteros puntero es una figura compleja, que puede tanto colaborar con el me permitieron a lo largo de estos años realizar participación ob- Estado para llegar a los pobres como obstaculizarlo para mantener servante, llevándome con ellos en sus micros a actos y protestas, poder o utilizarlo de manera ilegal. invitándome a sus casas y unidades básicas y accediendo a que los Intentamos responder dos preguntas fundamentales acerca del acompañara en sus actividades cotidianas; incluso durante los días puntero en las páginas que siguen. La primera es por qué los be- de elecciones y otros en que no todo transcurre dentro del marco neficiarios de un puntero le son leales incluso en el cuarto oscuro. de la legalidad. También utiliza datos de una encuesta de cuatro- Podrían perfectamente tomar lo que este les ofrece y después vo- ciento~ treinta casos en colaboración con María Victoria Murillo y tar como quisieran. Si bien esto ocurre en ocasiones, planteamos VIrg1ma Oliveros en una villa de la zona oeste entre enero y marzo aquí que los votantes cumplen con sus punteros porque estos son de 2016. Esperamos que el hecho de haber participado como testi- j aliados importantes para sus estrategias de sobrevivencia. Quieren go de primera mano ofrezca al lector una visión más acabada sobre que continúen donde están para que los sigan ayudando a resolver la realidad del puntero y su entorno. sus problemas cotidianos. La segunda pregunta plantea por qué los intendentes, más allá de partidos políticos y municipios, recurren con frecuencia a los punteros. Podrían optar por otras estrategias para gobernar. En este sentido, sugerimos que la concentración de LA POLÍTICA PRÓXIMA A LOS POBRES población pobre en el Conurbano y el escaso presupuesto del que disponen las municipalidades limitan seriamente el espectro de al- En una villa del Conurbano, un puntero interrumpe la entrevista ternativas de los intendentes. Armar una red de punteros para re- por los ladridos de sus tres perros y se levanta para atender a una partir pequeños bienes es sin duda una estrategia electoral, pero anciana que aplaude frente a su casa. Quedo de espaldas a la puerta también es de las pocas herramientas de contención social a mano terminando un mate muy lavado. Escucho que la mujer explica que de los intendentes dado que los condicionamientos estructurales no tiene para comer. Su pedido es casi un llanto. El puntero regresa que enfrentan son atroces. Y toma de un rincón del espacio que oficia de comedor de su casa Si bien nos proponemos brindar una visión completa sobre lo y, a la vez, de depósito partidario, una bolsa en la que, entre cinco que los referentes barriales hacen para sus jefes políticos, plantea- o seis productos, se llegan a distinguir fideos y yerba. Se la entrega, mos también que una red de punteros no es condición suficiente la señora expresa todo su agradecimiento y se despide. "Siempre para ganar elecciones. A menudo se piensa que un intendente que lo mismo, no tienen a nadie más a quien acudir", dice el puntero y desarrolla una red de punteros en su municipio se transforma en retomamos la charla. La escena me resulta familiar. En las cientos de un imbatible barón del Conurbano. La realidad nos demuestra que entrevistas que mantuve con punteros, esta situación se repite. Al- la red es un factor más entre otros y que muchos intendentes son guien se acerca a pedir mercadería, remedios o chapas y el puntero , derrotados más allá de poseer extensas redes de referentes. Deter- aprovecha para señalar que es el único que contiene a los vecinos. minados cambios en las demandas de los votantes pueden llevarse Más novedoso en esta ocasión fue que, junto a las bolsas de comida, \puesta hasta la más estructurada red de punteros. se podían distinguir también bolsas con pilas de boletas del Frente 2 2 CONURBANO INFINITO PUNTEROS, EL ROSTRO DEL ESTADO FRENTE A LOS POBRES 23 Renovador (FR); al tiempo que de la pared pendía, al lado de una han hecho política en el barrio durante diecinueve años. Para los foto de Evita, un póster de Mauricio Macri. Nuestro anfitrión ha- pobres no son sólo punteros, sino también sus vecinos, a quienes bía trabajado para el candidato a intendente del FR en 2015, pero conocen, por lo general, desde hace mucho. De estos punteros, cua- como este no despegaba en intención de voto, el puntero se fue renta y seis eran mujeres (38%). En promedio, cada puntero ayuda á Propuesta Republicana (PRO). Sin dejar de ser peronista, claro. de manera regular a unas ochenta y cinco personas, y muchos de Esta historia típica del Conurbano ayuda a plantear dos preguntas ellos son también líderes comunitarios. Aproximadamente el 25% que buscamos responder a continuación: quiénes son realmente los ya hacía trabajo social cuando el Partido Justicialista (PJ) los reclutó. punteros y qué hacen por sus vecinos y por sus jefes políticos. Su participación en ollas populares, programas de asistencia social, clubes de fútbol o centros de salud los familiarizó con los pobres y sus necesidades, condición esencial para ser un puntero eficaz (Zarazaga, 2014). ¿Q.UIÉNES SON LOS PUNTEROS? Los punteros son juzgados de manera muy distinta por quienes son sus seguidores y por quienes no los necesitan o no son atendi- Los punteros son agentes partidarios barriales que hacen de in- dos. por ellos, aun cuando los necesiten. La visión del pobre que no termediarios entre sus jefes -políticos que buscan el apoyo de los recibe nada del puntero tiende a coincidir con la visión de las per- electores-y la gente pobre. Cumplen funciones múltiples en las ba- sonas de clase media y alta: para ellos, casi siempre se trata de una rriadas y así maximizan ese apoyo. Son la mano de obra que en los figura con una imagen bastante negativa. Otra mirada, en general barrios pobres los intendentes y candidatos a intendente utilizan más favorable, es la que tienen aquellos que son sus beneficiarios. para ganar elecciones y gobernar. El poder del puntero depende en Esta dicotomía lleva a que con frecuencia se distorsione la figura igual medida del acceso que tenga a políticos capaces de garantizar- de estos actores; para unos se trata de un explotador político y para le recursos como de sus vínculos personales con los votantes. Como otros, de un asistente social benéfico. Incluso, en ambos lados de decía un puntero: ¡la división hay incentivos para exagerar algunos rasgos de los pun- i teros. Un candidato que pierde contra "el aparato" tiene muchos El 90% de mi problema es mantener contactos en la muni- :más incentivos para exagerar las trampas de los punteros rivales que cipalidad. Si tenés amigos ahí, te abren las puertas cuando para reconoce~ sus propias y pocas dotes de liderazgo. En contra- golpeás. No es fácil; tenés que estar acá en las calles del partida, los punteros tienden a presentarse como la única conten- barrio escuchando las necesidades de la gente, pero tam- ción social existente; incluso es habitual que prefieran ser acusados bién en la municipalidad consiguiendo recursos (Zarazaga, de ~iertos atropellos antes que se diga que son irrelevantes social y 2014). pohtlcamente. La realidad es más compleja y pletórica de matices. M,ás allá de la gran variedad de referentes barriales -los hay desde Si bien entre uno y otro existe un nivel intermedio de secretarios heroes sociales notables hasta narcotraficantes-, a continuación in- de gobierno y concejales, los punteros con más seguidores tienen tentaremos describir al puntero promedio para derribar tres ficcio- acceso directo al intendente. nes reinantes acerca de ellos en el saber común, la prensa y, aun, la Una característica de los punteros peronistas que les permite ha- academia. cer su trabajo es que ellos no van a las villas, sino que son de las La primera falacia, bastante extendida, es creer que los punteros villas. El 92% de los punteros que entrevisté para mi tesis doctoral son un invento del peronismo, cuando, en realidad, a lo largo de vivía en el mismo barrio en el que desarrollaba sus actividades polí- nuestra historia distintos partidos hicieron uso de punteros. El Partido ticas. Habitualmente, tienen mucha experiencia en política de base, Autonomista Nacional (PAN) era una liga de gobernadores y caudi- promedian los 48 años de edad y, en la gran mayoría de los casos, llos que se apoyaba territoriahnente en sus punteros. La Unión Cívica 24 CONURBANO INFINITO PUNTEROS, EL ROSTRO DEL ESTADO :FRENTE A LOS POBRES 25 Radical (UCR) tuvo los propios y aún los tiene en determinadas zonas Filadelfia, Bastan y Kansas City antes de la Primera Guerra Mundial. del país. En las villas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), Países tan diversos como Brasil, Filipinas, Japón, Nicaragua, Nigeria, el PRO no deja de tener sus referentes baniales, sobre todo a través Paraguay, Perú, Taiwán y un gran número de naciones africanas co- de los delegados y las cooperativas. Más que una maña de determina- nocieron maquinarias partidarias fundadas en el control territorial do partido, los punteros o referentes baniales son un modo de estar de una red de punteros. Por ejemplo, Magaloni (2006: 46) sostiene presente y hacer política en las zonas pobres del país. Si bien es cierto que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) en México que el peronismo, en sus diversas vertientes, posee el aparato más de- sarrollado, intendentes de otros signos se valen de la misma estrategia. desarrolló una compleja red de organizaciones y actividades El punterismo no es exclusivo de ningún sello partidario: como en la para llevar a los votantes a votar y distribuir arbitrariamente historia inicial de este capítulo, es frecuente encontrar a punteros que, premios materiales -todo desde títulos de propiedad hasta pese a proclamarse peronistas, trabajan para el PRO o el FR materiales de construcción y trabajo público- antes de las Más aún, los punteros distan de ser un invento argentino. En mu- elecciones. chos países los políticos optaron por armar una red de punteros para ganar el tenitorio. En los Estados Unidos, por ejemplo, hubo diver- La estrategia de abordar políticamente Ja pobreza desde una red de sas maquinarias partidarias basadas en el trabajo de los punteros. La punteros está lejos de ser patrimonio exclusivo del peronismo. Pero, serie televisiva Boss (Jefe) retrata una de ellas, la del alcalde Richard desde luego, es el peronismo el que más la ha desarrollado en el J. Daley, que gobernó Chicago por veintiún años y sólo fue superado país (Calvo y Murillo, 2012). Es, de hecho, el único partido capaz de en tiempo al frente de la municipalidad por un intendente que la tener un referente en casi todos Jos barrios de ingresos bajos, villas gobernó durante veintidós: su hijo, Richard M. Daley. Cada puntero y asentamientos. estaba a cargo de una unidad electoral llamada "precinto", y por eso Un segundo mito sobre Ja organización de Ja red de punteros es se Jos conocía como "capitanes de precinto" (precinct captains). Eran su inquebrantable verticalidad. Para el imaginario, es el barón del los encargados de llevar los votos y para esto debían responder a las Conurbano quien controla con autoritarismo a una red de punteros necesidades de los vecinos: desde hacerles desaparecer una multa que, a su vez, somete a una masa de electores pobres. Parecería que hasta conseguirles carbón en el invierno o que el servicio de recolec- se tratara del régimen de Alemania oriental en la inmediata posgue- ción de residuos pasara por sus esquinas. Uno de estos capitanes de rra. La realidad es que no es fácil comandar monolíticamente una Chicago describía su trabajo de la siguiente manera: red de punter~s y sólo una minoría de los intendentes puede ejercer una hegemonía incuestionable. Hago quizás unos ciento cincuenta favores al año. Tengo Si bien los intendentes buscan conformar una red piramidal y quince libretas en casa con la lista de Jos favores que les he jerárquica con vértice en ellos, todos los actores por debajo tienen hecho a mis votantes. Cada vez que un votante llama para algún grado de capacidad de negociación, y el liderazgo tenitorial pedir un favor, anoto su número de teléfono. Una vez ayu- se encuentra hoy más fragmentado que nunca en el Conurbano. La dé a una mujer a obtener su ciudadanía después de que ella capacidad de negociación de los punteros se incrementa cuando el hubiera tratado durante cinco años. Hice siete viajes hasta referente afronta competencia electoral y otros poderes tenitoriales el centro con ella (Rakove, 1975: 127). como los movimientos sociales. El intendente que enfrenta a un rival de otro partido o una lista colectora1 poderosa dentro de su propio Un perfil de trabajo que bien puede representar lo que hace lama- yoría de los punteros en el Conurbano. Otras maquinarias simila- res en los Estados Unidos fueron la del gobernador Huey Long en 1 Las "colectoras" son las listas que permiten que los diversos partidos presen- Lousiana, la de Tammany Hall en Nueva York y las de ciudades como ten diferentes candidatos para determinada categoría electoral, pero una 26 CONURBANO INFINITO PUNTEROS, EL ROSTRO DF,L ESTADO 'FRENTE A LOS POBRES 27 partido tendrá que dar más recursos y margen de maniobra a sus pun- "El León" en su testimonio) se entienden a sí mismos como el Es- teros porque estos negocian bajo la amenaza de ofrecer sus servicios tado ante la pobreza. Como veremos a continuación, en los lugares al otro candidato. Lo mismo ocurre con los votantes cuando tienen de concentración de pobreza las necesidades básicas de los vecinos otros referentes barriales. Si el que los lidera ofrece poco o no cumple son muchas y el Estado responde a algunas de ellas a través de la con sus promesas podrán amenazarlo con seguir a otro. mediación de los punteros. En este sentido, los referentes barriales Los intendentes buscan desarrollar una red jerárquica que les significan más que Ja ausencia del Estado, su presencia arbitraria. permita llegar a todos los hogares pobres en cada rincón de sus Distribuyendo desde comida y remedios hasta ataúdes y chapas, y municipios. Las redes de los rivales de los intendentes suelen contar ocupándose desde la recolección de residuos hasta la iluminación con menos recursos, aunque ocasionalmente pueden estar promo- de las calles, los punteros constituyen un Estado de bienestar mini- vidas por el Poder Ejecutivo nacional que quiere reemplazar a los in- malista en las áreas de pobreza. Minimalista porque los recursos son tendentes que no le resultan confiables. En estos casos, los retadores escasos y las soluciones, precarias. Se tiende más a cubrir la urgencia de Jos intendentes cuentan con Jos recursos para llevar adelante una material que a proveer bienes y servicios públicos de calidad; por campaña a "parrilla caliente"' y conquistar punteros que reportaban ejemplo, un puntero de San Miguel estaba orgulloso de conseguir al intendente. Si los punteros no están totalmente cautivos de los cascotes para hacer a duras penas transitable una calle que parecía intendentes, tampoco lo están los votantes con respecto a sus punte- un verdadero pantano. Los pobres se encuentran a diario con un ros. Un referente activo en un municipio del Conurbano expresaba Estado que, al borde de la improvisación, "la ata con alambre" a para las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias través de los punteros. (PASO) de 2015 que no todo se maneja con correas de transmisión Los punteros además son parte del Estado porque de él provie- tan claras: nen sus ingresos. Cerca de dos tercios de los punteros entrevista- dos tienen empleos municipales o un plan social. Según me dijo Estoy viendo con quién juego. Por ahora estoy con el inten- un intendente~ "dar erñpleo temporario es la manera que tene- dente, pero se la veo complicada. Nación no lo está apo- mos de pagarles a nuestros punteros" (Zarazaga, 2014). Además yando. Tampoco quiero ir y venir. Porque tu gente misma de lo que reciben directamente por sus puestos, los punteros se te empieza a preguntar: ¿no era que estábamos con el in- apropian de una parte de los recursos que tienen para distribuir tendente? ¿No era que era Pelé y Maradona juntos? ¿Qué entre sus seguidores. Es práctica común que asignen planes de em- pasó ahora? ¿Y qué les decís? Los confundís y vaya a saber pleo o puestos municipales entre sus propios parientes e, incluso, qué hacen. que requieran a sus beneficiarios un diezmo de sus retribuciones mensuales. El programa social de empleo más grande, en cuanto La tercera creencia inexacta, tal vez más sutil, y planteada ya en la a cantidad de beneficiarios, es Argentina Trabaja: Programa de In- introducción de este capítulo, es que los punteros surgen ante la au- greso Social con Trabajo. Sus beneficiarios deben trabajar para el sencia del Estado. En rigor, son su presencia, a veces ilegal y arbitra- municipio diariamente a cambio de una remuneración que hoy ria, en los barrios carenciados. Los bienes y servicios que distribuyen es de 3120 pesos. Es bastante frecuente que muchos punteros se y sus propios ingresos provienen del Estado y por esto (al igual que queden con hasta la mitad de esta retribución a cambio de eximir a los beneficiarios de trabajar. Por eso es común que en el Conur- bano se refieran al programa Argentina Trabaja como "Argentina sola lista de candidatos para una categoría electoral superior. Así, el candida- Descansa". Uno de ellos declaraba: "Peaje cobramos todos; no les to de la categoría superior acumula votos por diferentes listas. crea si le dicen otra cosa. Yo sólo les pido el 10% a los cooperati- 2 La jerga política del Conurbano describe así a aquellas campañas en las que se cuenta con recursos materiales para invertir en el territorio. La denominación vistas, pero algunos inmorales son capaces de pedir hasta el 50%" viene de la vieja práctica de ofrecer choripanes en las reuniones políticas. (Zarazaga, 2015a). 28 CONURRANO INFINITO PUNTEROS, EL ROSTRO DEL ESTADO FRENTE A LOS POBRES 29 Los punteros reparten bolsones de comida, chapas y una gran Su rol de gobierno lo ejemplifica bien un referente barrial de San diversidad de bienes. Sus jefes políticos, que son sus proveedores, Miguel, que ocupa formalmente el puesto de delegado municipal, saben que parte de esos bienes son retenidos por los referentes, al presentarse como "miniintendentei'. Seis de los once intendentes pero lo aceptan hasta cierto grado como parte del pago al punter_o del PRO del Conurbano elegidos en la última elección de 2015 ex- por su trabajo. En la casa de una puntera en La Matanza, se vendia presaron el desafío que significa para ellos gobernar sin una estruc- aceite por litro a muy buen precio. Los vecinos llegaban con sus tura consolidada de referentes barriales que medie en los barrios botellas, que eran recargadas desde un barril. El aceite provenía de más carenciados. los bolsones que la puntera debía distribuir entre los vecinos. Era el El acceso mismo del intendente y la municipalidad a las villas, peaje de la casa. En el barrio, los vecinos la habían apodado "Maro- los asentamientos y los barrios periféricos está condicionado a estos lio" por la popular marca de un mayorista presente en la zona. Los referentes. Recientemente, una visita programada del presidente punteros no pertenecen a una clase social muy distinta a la de sus Mauricio Macri para presentar obras de infraestructura en un barrio beneficiarios, sino que son un vecino más con sus propias estrate- en Tres de Febrero debió cancelarse porque un referente barrial del gias de supervivencia, que muchas veces incluyen la manipulación y Frente para la Victoria (FpV), que maneja dos cooperativas, planea- apropiación de recursos estatales. ba un escrache. Al contrario, la gobernadora María Eugenia Vida! Hasta aquí describimos quiénes son los punteros intentando su- pudo inaugurar un desagüe pluvial en la villa Mitre, en San Miguel, perar algunos clichés que distorsionan sus figuras. Son actores más por contar con el apoyo del intendente local, Joaquín de la Torre, ambiguos de lo que suele caracterizarse; hacen política como ser- y su referente barrial. Como ilustran estos dos ejemplos, disponer vicio al barrio y, a la vez, como estrategia de supervivencia. Son del de referentes barriales puede marcar la diferencia entre ingresar barrio y viven de y para él. A continuación detallamos los múltiples al territorio y quedarse fuera. U no de los intendentes entrevistados roles que estos actores cumplen allí. admitía: ¡¡Tengo cerca de veinte villas en mi municipalidad; sería im- posible para mí entrar;en ninguna sin mis referentes". Un reciente electo concejal de la zona oeste del Conurbano se negaba a entrar a una villa en la que él mismo hizo campaña hasta que no llegara su ¿Q.UÉ HACEN LOS PUNTEROS? referente. Ante mi insistencia por ingresar, me respondió: "Ni loco, acá nos afanan. . seguro". GOBERNAR EL TERRITORIO Si bien es cierto, como se subraya a menudo, que los punteros fa- En el imaginario coni.ún, los punteros administran a discreción re- cilitan el acceso de los pobres al Estado, también lo es que llevan el cursos estatales para comprar votos, es decir, se dedican pura y ex- Estado a los pobres. Razones de seguridad hacen a veces difícil que clusivamente al clientelismo. Sin embargo, como recalcó la mitad la municipalidad encare trabajos en las villas. Los operarios munici- de los intendentes entrevistados, los punteros son fundamentales pales pueden recibir aprietes o ser asaltados, incluso la maquinaria para gobernar. Son la prolongación de sus intendencias hacia los·b·a- puede ser dañada o robada. Los referentes barriales son muchas ve- rrios marginales. Ayudan a gobernar el municipio y prestan servioo ces los que hacen posible la provisión de obras públicas en las villas, todos los días, no sólo durante los períodos electorales. El subsecre- garantizando el acceso y la seguridad a empleados y maquinaria. tario de gobierno de un municipio lo explica de este modo: Además de suministrar acceso y seguridad, los punteros pueden ser claves a la hora de proveer servicios y obras públicas por el cono- Ellos [los punteros] nos ponen a nosotros, el gobierno, en cimiento que tienen del barrio y sus vecinos. Incluso es común que contacto con la realidad. Son los que saben cómo estamos los punteros preocupados por sus barrios sean quienes presionen y con la gente. Nosotros tomamos las decisiones, pero ellos gestionen en la municipalidad para que se realicen obras y mejoren las hacen funcionar en la realidad (Zarazaga, 2014). servicios. Entienden el barrio y sus problemas y ellos mismos suelen 30 CONURBANO INFINITO PUNTEROS, EL ROSTRO DEL ESTADO FRENTE A LOS POBRES 3i estar afectados por las deficiencias en la provisión de servicios y bie- los ni~os son una vía de legitimación también para hacer política nes públicos. Son, en este sentido, auténticos lobistas de los pobres. despue~: les abre las puertas de los hogares permitiéndoles presen- A menudo consiguen bienes o senricios que resuelven necesidades tarse mas como trabajadores sociales preocupados por los niños que de todos los vecinos; por ejemplo, alumbrado público para zonas como punteros. Es frecuente que repitan frases como ''Yo, todo por que no lo tienen, refugios para las paradas de ómnibus y camiones los p1bes" o "Cuando ellos están felices, yo estoy feliz". de recolección de basura. Patricio Besana (2015) presenta evidencia Es común también que los punteros organicen fiestas barriales. etnográfica valiosa que explica, en coincidencia con lo que ya sos- Por ejemplo, en las entrevistas, mencionan que organizan festejos tenía Zarazaga (2014), que los punteros prestan bienes y servicios para el Día del Niño, el Día de la Independencia o Navidad. En una públicos no excluibles. Destaca, por ejemplo, la trayectoria de un celebración por el .Día del Niño en Merlo, en una "pelopincho" raja- puntero, Báez, que consiguió el tendido de agua potable para su da_y llena de pelotitas de papel de diario, jugaba un grupo de cinco barrio cercano al río Reconquista. mnas como s1 se tratara realmente de un pelotero de McDonald's. Desde hace ya más de dos décadas, el Estado en el Con urbano ha A veces las fiestas son menos piadosas y pasan los límites de la legali- cedido parte de la provisión de servicios públicos básicos a las cua- dad y la mo~ahdad. Un puntero en Quilmes brindaba el menos gla- drillas de planes de empleo. Hoy, muchas tareas como el zanjeo, la mor~so servicio de ofrecer, para sus primeras experiencias sexuales, limpieza de parques y plazas, el corte de césped, la construcción de prostitutas a disposición de los jóvenes. Para la ocasión especial de aceras, etc., no las realizan empleados municipales sino cuadrillas los Cierres de campaña, disponía también de un grupo de travestis. de las llamadas cooperativas del programa Argentina Trabaja. Estas El pelotero de la pobreza puede ser extraño. cooperativas están coordinadas por líderes de movimientos sociales Muchos punteros están involucrados en el origen o mantenimien- o por punteros. Aunque a menudo no cuenten con los materiales to de "salitas" médicas, comedores y merenderos. De hecho, mu- adecuados, desde ese rol, los punteros son parte activa en la provi- chos de ellos, sobre tod·o mujeres, comenzaron como voluntarios en sión de servicios al barrio. este tipo de organizaciones y la necesidad de recursos, así como su La realidad es compleja: los punteros brindan servicios, pero de- compromiso social, los fue llevando a la militancia política. Pueden fienden el lugar que conquistaron. Dos tercios de los entrevistados ser fundamentales en la contención social. proporcionan algún servicio a sus vecinos de manera sistemática. E~ trabajo d~ campo intenso permite captar que algunos punte- Desde sus hogares, pequeños locales, escuelas o clubes, suelen ofre- ros imponen c¡erto orden en lugares y situaciones en los que, de lo cer actividades deportivas, excursiones para los niños, clases de contrario, no habría ninguno. En varias ocasiones atestigüé cómo apoyo escolar, servicios de consultoría jurídica y de capacitación la- mediaban entre vecinos en conflicto. Como relata Jorge Ossona en boral, sin hacer distinciones por las inclinaciones políticas de los este volumen, Zulma, una puntera de Lomas de Zamora, resolvió beneficiarios. Los clubes de fútbol merecen una mención especial muchas de las peleas por los límites de los terrenos del barrio que se entre estos servicios que brindan los punteros. En Ingeniero Budge, conformaba tras una toma. A veces los punteros imponen su poder mientras entrevistaba a un referente barrial que en las últimas elec- con total ilegalidad. En la zona oeste, un puntero que comandaba a ciones había trabajado parajulián Domínguez, un carro cargado de una docena de barrabravas del club local desalojó violentamente a cartón frenó junto a la única canchita de la zona, que administraba los habitantes de cuatro casas que se encontraban en el predio don- el puntero. Quien conducía,Jonatan, un niño de unos 13 o 14 años, de el mtendente había anunciado un parque recreativo. se bajó y preguntó al referente a qué hora empezaban a jugar. Este Los punteros son también claves para asegurar la gobernabilidad tomó una pelota y un silbato y me dejó para ir a dirigir el partido. en el territorio, por la información y la capacidad de organización Por algunas horas este referente sacó al chico de la calle y le devol- ~ue poseen. Según uno de los intendentes: "Los punteros son más vió su niñez. Los punteros encuentran en el fútbol una manera de utiles en términos de gobernabilidad que de elecciones. Son pro- , nuclear a los chicos y mantenerse activos en el barrio: El fútbol y veedores cruciales de información. Te cuentan cuáles son las nece- 32 CONURBANO INFINITO PUNTEROS, EL ROSTRO DEL ESTADO FRENTE A LOS POBRES 33 sidades y qué está pasando al nivel del barrio" (Zarazaga, 2014). En de comunicación, por lo que recurren entonces a sus referentes su descripción de tareas, los punteros declaran la responsabilidad barriales como ejército de propaganda. En tiempos electorales, de mantener a sus jefes políticos informados acerca de lo que su- los hogares de los punteros -sólo algunos de ellos pueden alqui- cede en el barrio. Conocen bien la situación socioeconómica Y las lar locales- se transforman en verdaderas unidades básicas desde posibilidades de disturbios. Tienen el termómetro de la calle: saben las que dirigen la campaña a nivel barrial. Las actividades que de- de posibles saqueos, protestas inminentes y de las actividades de los sarrollan durante una campaña son muy variadas: hacen pintadas, opositores. Desde su liderazgo territorial, son decisivos para causar pegan afiches, organizan reuniones entre vecinos y candidatos, revueltas o, al contrario, prevenirlas. En abril de 1989 y diciembre movilizan gente a los actos y reparten boletas para que los vecinos de 2001, cuando la hiperinflación y el desabastecimiento dejaron a voten a sus jefes. los pobres sin alimentos, fueron Jos punteros quienes, siguiendo las Un eje medular de las campañas es Ja pintada en cada paredón órdenes de sus jefes políticos, azuzaron Jos tumultos y fomentaron del barrio con el nombre del candidato. Los punteros tienen su gru- los saqueos (Auyero, 2007a). También en esas ocasiones pueden ~e~ po de seguidores para esta tarea, que es común que se realice con claves conteniendo a los más pobres. Gran parte de ellos orgamzo los trabajadores y materiales del programa Argentina Trabaja. Al- ollas populares en sus barrios para ayudar a la gente a subsistir. Tan- gunos intendentes no dejan esta actividad librada a cada puntero, to la toma de tierras como su prevención o desalojo son asimismo sino que cuentan con un grupo más especializado al que pagan por escenarios de mucha exposición y vulnerabilidad para los intenden- pintada. A veces Ja competencia por Jos espacios libres para pin- tes donde los punteros resultan protagonistas (véase, en este mismo tadas puede ser feroz. En los distritos donde distintos candidatos volumen, el capítulo de Ossona, donde se describe este rol en el peronistas compiten con posibilidades de ganar, es común que los contexto de la toma de tierras). punteros terminen envueltos en tiroteos cuando un grupo intenta Si bien los punteros acercan el Estado a los pobres, es necesario pintar por encima de las pintadas del otro. Un candidato peronista reconocer aquí que también pueden bloquearlo cuando este últi- a concejal contó que la fracción peronista a la cual pertenece pagó mo pretende llegar de una manera que amenaza su poder. Un in- a un puntero 5000 dólares por pintar, porque este daba garantías tendente que intentaba mejorar las veredas a través del programa de que ninguna otra fracción cubriría esas pintadas con sus consig- Argentina Trabaja, administrando mejor el capital del que dispo- nas. Todas las noches, ese puntero patrullaba las calles acompañado nen las cooperativas para materiales, encontró su proyecto comple- por una patota armada, e incluso firmaba las pintadas con su apodo tamente bloqueado por los punteros que manejaban parte de esos como advertencia para los demás. Un ex gobernador de la provincia fondos a voluntad. Un puntero bloqueó el acceso de maquinaria de Buenos Aires confesó que para Ja mejora de calles en una villa del sur porque su cooperativa había quedado al margen. Una salita médica de atención primaria Durante la campaña estás obsesionado con tener punteros fue íntegramente destruida por un puntero que había sido corrido que sigan pintando y no te importa si están metidos en falo- de su administración. Los punteros proveen de bienes y servicios, pa, peleas o quilombos legales. Vos querés que pinten y les pero en la medida de lo posible buscan ser los únicos mediadores das Jo que haga falta para que lo hagan (Zarazaga, 2014). con el Estado. En las pintadas y pegadas de afiches, los punteros se juegan también la demostración del control del territorio que manejan. Los encar- MARCAR TERRITORIO gados de campaña circulan por las calles de Jos barrios para verificar Para ganar un municipio es condición fundamental ser conocido que los punteros hayan hecho su trabajo y no les estén "vendiendo por los vecinos. El problema con los candidatos a intendente es humo". Un intendente del PRO que había confiado a un puntero que rara vez ocupan los espacios centrales en los medios masivos peronista la campaña en un barrio se quejaba: "Me prometió que 34 CONURBANO INFINITO PUNTEROS, EL ROSTRO DEL ESTADO FRENTE A LOS POBRES 35 iba a estar en todos lados [refiriéndose a su nombre], pero cuando cer cierto orden movilizan para estas tareas a seguidores "más pesa- bajo no veo ni un solo cartel, ni una pintada. Me afanó. Te dicen dos", que, a menudo, son también barrabravas de equipos de fútbol cualquier cosa y vos te la creés". de la misma municipalidad. Un puntero de La Matanza explica que Los punteros también están encargados de reunir gente en sus el problema se da cuando el político pide números exorbitantes: vecindarios para conocer al candidato. Las caminatas de los candi- datos por los barrios acompañados de sus punteros para que les pre- Yo tengo diez o doce pesados que se la bancan y que sé qué senten vecinos son habituales. Un puntero de Malvinas Argentinas van a hacer o cómo van a reaccionar frente a determinada iba llamando por celular al intendente a medida que lograba reunir situación, pero si me pedís que lleve cincuenta o setenta, te entre veinte y treinta personas en una esquina. Así se armaba la vi- los llevo, pero no sé a quién tengo al lado mío. Por ahí el sita. Los punteros coinciden en señalar que cada vez es más difícil pibe está dado vuelta y saca una punta o una máquina y te suscitar el interés por los candidatos, y que sin incentivos materiales hace una cagada. la gente participa menos. El acto político o marcha es parte fundamental de las campañas; Llama la atención que, en general, los punteros reconocen cada es la ocasión en que los punteros muestran a sus candidatos cuánta vez más dificultades para liderar a sus seguidores, ya sea en pin- gente pueden movilizar y estos,, a su vez, exhiben sus números a los tadas, actos o manifestaciones. La creciente permeabilidad a las candidatos nacionales. El acto es básicamente una demostración de drogas hace que sus grupos no sean tan fácilmente predecibles y fuerzas. Los punteros buscan movilizar a todos sus seguidores por- manipulables. Cuando se trata de movilizar a "pesados", no es in- que uno de los principales factores que determina los recursos que frecuente el incentivo de ofrecer marihuana, paco u otras drogas. recibirán es el número de ómnibus cargados de personas que pue- Alrededor del 70% de los punteros considera que es común que den llevar a los actos políticos (Szwarcberg, 2012). En el día mismo ciertos servicios sean compensados con este tipo de sustancias. Un de realización de un acto político, a cada puntero se le asigna una puntero se quejaba: cantidad de micros en función de la cantidad de gente que prome- tió movilizar; pero como tienen inc;:entivos para exagerar esta cifra, Cuando yo tenía 15 años era un honor que me llevaran a sus jefes políticos los controlan. Lo más riguroso que atestigúé en hacer pintadas para el PJ. Si me felicitaban y me daban un materia de monitoreo de movilizaciones fue en José C. Paz, donde sándwich me sentía en el cielo. Ahora querés llevar a un el candidato mandaba a filmar los arribos de los micros para che- pibe de 15 y te pregunta si hay frula (Zarazaga, 2011). quear quién estaba movilizando a quién. Son frecuentes, de todos modos, las discusiones en las que los jefes recriminan a los punteros Cada vez más, la participación en actos políticos supone intercam- haber llenado los micros con mujeres y niños: estos últimos "hacen bios clientelares. Los punteros coinciden en que hoy nadie participa bulto", pero no votan. en un acto a cambio de nada. Desde el punto de vista operativo, Durante las campañas electorales, cuando un candidato a presi- en los actos es más fácil establecer acuerdos clien telares que en las dente de un partido visita un municipio, los candidatos locales de elecciones. Mientras que en los primeros el puntero puede saber facciones rivales también compiten por mostrar quién moviliza más con facilidad si la persona ha cumplido simplemente verificando gente. Los candidatos nacionales interpretan la cantidad de perso- su asistencia, en los comicios el voto es secreto y el votante puede nas en esos actos como un indicador del posible éxito o fracaso en tomar lo que el puntero le ofrece y después hacer lo que le dé la la elección. La competencia por ocupar los primeros lugares y des- gana. Los punteros suelen tener bastante claro los beneficios que plegar las banderas en los espacios más visibles puede resultar feroz. necesitan distribuir para que sus seguidores no los abandonen a la Los aprietes por correr a grupos rivales o que replieguen las bande- hora de los actos: sándwiches y bolsones de comida son clásicos de ras son frecuentes. Los punteros encargados de imponerse y estable- todo acto, cuando no directamente efectivo. 36 CONURBANO INFINITO PUNTEROS, EL ROSTRO DEL ESTADO :FRENTE A LOS POBRES 37 Los planes de empleo ocupan un lugar central a la hora de movi- votantes varias veces. Los candidatos suelen establecer verdaderas lizar a personas para participar de actos políticos. En la actualidad, batallas en las imprentas para que sus opositores no se hagan de el que involucra a más punteros es el programa Argentina Trabaja. suficientes boletas, al menos, a tiempo. Un puntero de la zona sur Según la encuesta realizada en la villa del Conurbano, en torno al se autoincriminaba con orgullo por haber impedido que el candida- 15% de los encuestados se declaró beneficiario del Argentina Traba- to nval tuviera suficientes boletas: había prendido fuego el galpón ja. Entre estos, el 28% dice participar en actos políticos o protestas, donde las almacenaban. Repartir boletas a los electores antes de los más del doble de lo que participan quienes no lo reciben (12%) y comicios es, sobre todo, fundamental para los candidatos a inten- de quienes reciben un plan universal corno la Asignación Univer- dente que acompañan a candidatos de niveles superiores destinados sal por Hijo (AUH) (11 %). Aunque el programa es supuestamente a perder. Eduardo Duhalde describía bien el fenómeno: para cooperativas, la mayoría de las veces se trata de cuadrillas a las órdenes de los punteros que realizan trabajo municipal básico con ¿Sabe cuál es la pretensión de un intendente, sea el presi- herramientas precarias. Como los participantes tienen que cumplir dent'.' De la Rú_a, Kirchner o Duhalde? Mantener su gober- horas de trabajo que son verificadas por los punteros, estos siempre nac10n. Y trabajan para eso. Y cuando tienen un presidente tienen el poder de amenazarlos con la baja si no concurren a los que no les ayuda a tirar votos, no se preocupan demasiado y actos. Uno de los punteros comentó al respecto: le preguntan a la gente: "Che, ¿querés el voto de este? Si no, te doy el otro". Siempre ha sido así y va a seguir así. 3 Me parece bien que la gente que está trabajando en las coo- perativas tenga que participar en nuestros actos. El mismo Las palabras de Duhalde describen bien lo ocurrido en 2009 cuan- nombre "cooperativa" indica que así debe ser; yo coopero d,o Néstor Kir:hner corno candidato a diputado nacional no,apare- con ellos y ellos tienen que cooperar conmigo. Cia con ~entap en las e~cuestas y varios intendentes del FpV, que no quenan arnesgar el control de su propio Concejo Deliberante, Otro puntero enfatizó la "traición" de dos personas a quienes había reparl:leron su boleta de concejales con la lista de Néstor Kirchner dado empleo en el municipio: "No vinieron al acto conmigo. Ahora pero también con la de su opositor, Francisco de Narváez. Después van a ver. Les voy a cortar el oxígeno" (se refería a su trabajo) (Za- de la ,d~'rrota, el mtendente de José C. Paz, Mario Ishii, anunció que razaga, 2014) . saldna a buscara los traidores". En 2013, lo mismo ocurrió con Ser- gio Massa, que terminó derrotando a Martín Insaurralde. En 2015 los intendentes que respondían a Sergio Massa como candidato ~ SUMAR VOTOS preside~te debieron recurrir a igual estrategia para no perder sus Si bien los punteros son fundamentales para resolver problemas ur- temtonos. Llamativo fue el caso del intendente de San Miguel J _ gentes de sus vecinos pobres, son también la maquinaria para con- ~ qum de_ la Torre, que en el sitio web de la municipalidad publicó un ' ºª seguir votos. Es decir que, además de una red de contención social, mstrucavo para cortar boleta. "sostienen" el voto con toda clase de estrategias clientelares: confor- ~demás de las boletas, los punteros distribuyen bienes para con- man el entramado que distribuye las boletas antes de las elecciones, sohdar ~~base de apoyo. Ningún puntero considera que pueda ha- intercambian bienes por votos, incrementan los resultados electora- cer pohtica sm recursos. Corno graficaba un referente barrial "sin les con diverso tipo de ardides y fiscalizan cada mesa. recursos es imposible sostener el voto". Los relatos de los pun~eros Durante la campaña los punteros distribuyen las boletas de sus candidatos a cada vecino interesado. La cantidad de boletas impre- sas por elección es tres o cuatro veces superior a la de electores. La 3 "~ste g?bierno tiene fecha de vencimiento", La Nación, 9 de agosto de 2009, estrategia consiste en que la boleta del candidato llegue a todos los disponible en <Www.lanacion.com.ar>. PUNTEROS, EL ROSTRO DEL ESTADO FRENTE A LOS POBRES 39 38 CONURBANO INFINITO revelan una progresiva mercantilización de la política a nivel local Conozco su situación al minuto. Cuando Matilde, la vieja desde la década del noventa. Reconocen un proceso en el que de enfrente, falleció ... yo sabía que no tenían el dinero todos los actores, incluidos ellos mismos y sus seguidores, fueron para el cajón, así que me aparecí con uno. Cuando llega reclamando compensaciones materiales por su actividad política. la primavera, yo sé que la madre del pibe asmático de dos . h ?" manzanas más abajo no puede comprar el puff puff, así que Es común que digan: "Ahora todos preguntamos: ¿cuanto ay. . Un puntero peronista describía este proceso de man~ra burlesca: se lo pido al intendente. Nadie puede ayudarlos como yo "Antes cantábamos 'combatiendo al capital', ahora solo hacemos (Zarazaga, 2014). política por el capital". Es frecuente que se .quejen s~bre lo difícil que resulta movilizar a la gente en la actuahdad, repitiendo ~rase~ Un 21 % de los encuestados en la villa reconocía que, para poder como: "La gente se avivó", "Te preguntan de una: ¿Para m1 que resolver sus problemas, en el último año pidió ayuda al intendente, hay?", "Con el discurso no movés a nadie", "La doctrina ya no le a un concejal o a un referente barrial. Los bienes que los punteros distribuyen son de una gran diversi- importa a nadie". . . . A pesar de que existe cierta condena social y que, en pnnc1p10, dad: empleo municipal, planes sociales de empleo, alimentos, me- nadie esperaría que ni los punteros ni sus vecino~ reconoc1es~n que dicamentos, ropa, calzado, sillas de ruedas, ataúdes, útiles escolares, establecen pactos clientelares, en la encuesta realizada en la villa del aparatos domésticos, ladrillos, chapas de zinc, dinero en efectivo, Conurbano el 54% de los entrevistados sostenía que los punteros marihuana y otras drogas ilegales. En general, lo más codiciado por repartían bienes materiales a sus vecinos, y un 14% reconocía h~ber los seguidores más pobres son los puestos de trabajo en la municipa- sido beneficiado durante el último año por un puntero. La totahdad lidad y los planes de empleo que aseguran un ingreso mensual. Un de los que identificaban al partido de este referente decían que era miembro de una cuadrilla del programa Argentina Trabaja cobra del FR o del FpV en porcentajes casi iguales. Quienes declaran haber 3120 pesos mensuales. Aunque el apoyo político que se espera de recibido un favor político en el último año participan el doble en ac- la gente que recibe empleo o planes de trabajo va más allá del voto, tos políticos o protestas (23%) que quienes no recibieron ningú~ fa- este es fundamental. Por consiguiente, en los municipios y en las vor (11 %). Si bien los punteros tienden a acusar a sus pares d~ chen· cooperativas se asignan los empleos a personas que pueden arras- te!ismo, durante las entrevistas cuarenta y ocho de ellos tennmaron trar muchos votos, por ejemplo, a padres de familias numerosas admitiendo un cierto "toma y daca". En general, esta admisión apa- (Ronconi y Zarazaga, 2016). recía cuando los cuestionaban sobre su capacidad como punteros si En un recorrido por la zona sur, una puntera me presentaba con no adjudicaban los recursos estratégicamente para g~nar elecciones. orgullo a una vecina a la que le había conseguido la silla de ruedas Los punteros son eficientes al momento de mvertir recursos Y º1: y que avanzaba con suma dificultad por una calle de tierra y veredas tener votos por el grado de información que tienen sobre sus veo- inexistentes. En un bar de un municipio alejado de la CABA, un nos. Saben quién necesita qué y cuándo, y procuran satisfacer estas candidato que terminaba de realizar una arenga a un grupo de se- necesidades. Una ventaja del peronismo es que sus referentes no guidores recalcaba que su campaña no sería clientelar ante un viejo van a la villa, sino que viven en ella. Esto les confiere un alto grado vecino que insistía en que necesitaba una chata. Tras varios intentos de conocimiento de sus vecinos y del barrio, y una disponibilidad de desestimar el pedido, el candidato finalmente sacó una libreta muy alta para responder a sus urgencias. En algún momento de las y, dispuesto a anotar, le preguntó: "Y la chata, ¿de qué color?". Los entrevistas, los punteros declaraban que el hecho de estar cerca de vínculos personales y directos con los votantes permiten distribuir los votantes, de conocer sus problemas y de estar a disposición de ellos recursos casi con exactitud y en el momento oportuno. Los punte- las veinticuatro horas son factores fundamentales para su labor. Uno ros son el Estado de bienestar existente. Aunque, en general, arbi- trario y precario. Un puntero en Quilmes daba insulina por vía oral de ellos me dijo: a una niña diabética, mientras que aseguraba que hacía efecto de to- PUNTEROS, EL ROSTRO DEL ESTADO FRENTE A LOS POBRES 41 40 CONURBANO INFINITO dos modos. Otro reclamaba favores sexuales a las mujeres a cambio vecino de al lado que los ayudó a resolver problemas (Auyero, de incorporarlas a las cooperativas de trabajo municipal; lo llamaba 200lb) y la fuente más fiable de soluciones en el futuro. Los intereses de los punteros y de los clientes están alineados. El "una m11estra de cariño". A pesar del dominio de la información y los recu~sos que po- flujo de recursos hacia los votantes depende del éxito electoral de seen, nada les garantiza a los punteros que sus seguidores ~um­ los punteros. Si un referente barrial pierde una elección y es susti- plan con lo que les prometen a nivel electoral. Los votantes s1en_i- tuido, los clientes no saben qué les ofrecerá quien ocupe su lugar. pre pueden recibir lo que los punteros les ofrecen y despues Puede ser que el nuevo puntero tenga acceso a menos recursos o votar como quieran. En general, los expertos exphcan que los que decida distribuirlos entre otros. Votar según las expectativas del votantes cumplen con los punteros porque los identifican co'.' puntero conviene a los intereses de los votantes, en especial si se Perón o Evita (Auyero, 200lb), por reciprocidad hacia ellos (Fi- tiene en cuenta que el futuro de este no depende exclusivamente nan y Schechter, 2012) o porque estos violan el secreto del voto de los resultados municipales, sino también de los resultados en el con diversos trucos y monitorean qué hace su gente en ~1.cua.r~o nivel más desagregado: el de las mesas electorales que están a su oscuro (Stokes, 2005). Debido al proceso de mer~ant1l!~ac10n cargo. Tienen el deber de obtener la victoria de su candidato en su de la política y el simple paso del tie_mpo, la ident'.ficac10n del centro electoral, que es en general la escuela de la zona. Los punte- puntero con las figuras de Perón y EvJta no parece_na hoy el ele- ros suelen quejarse cuando la gente a la que ayudan vota en lugares mento central del cumplimiento del votante con el. La recipro- distantes y no en la escuela de su barrio porque "ahí no se nota tu cidad parecería ser parte del vínculo entre ~otantes y punteros, trabajo". pero esta relación tiene más cálcul_o estrateg1co. que lo que el El día de las elecciones, contratan cuanto remís y auto tienen término "reciprocidad" reconoce. S1 bien el mon1toreo del voto a la mano para asegurarse de que las personas que recibieron su puede existir en ocasiones, es prácticamente imposible que los ayuda no dejen de votar. Incluso algunos usan el sistema de "cola- punteros lo mantengan a gran escala para asegurarse el voto de dores" para garantizai la asistencia de los suyos. 4 En una escuela, cada uno de sus seguidores. Veintidós punteros admJt1eron que fui testigo de unos votantes que, con este método, tuvieron que in- habían robado boletas de otros partidos en las mesas electorales, terrumpir un asado, obligados a ir a votar. Mientras ingresaban en y doce confesaron, incluso, que habían pagado a ~~ertos clie'.'tes el cuarto oscuro, uno de ellos, bastante alcoholizado, protestaba: con drogas ilegales; pero ninguno de ellos_ admJt10 que pudiera "Esto con Peron no pasaba". Sin entender demasiado la queja, el monitorear a quién había votado un segmdor suyo. Los relatos puntero me explicaba: "Necesitás a la gente en el cuarto oscuro [ya de los entrevistados indican más bien que los votantes cumplen sea que] esté enferma, drogada o borracha". con sus punteros porque quieren que quienes los ayudan con Históricamente, los punteros han sido importantes para los can- bienes y servicios continúen haciéndolo en e~ futuro. Aquel que didatos peronistas no sólo para movilizar a los votantes a las urnas, ayudó a lo largo del tiempo tiene la reputac10n de estar al servi- sino también para fiscalizar la elección y pelear por cada voto. Son el cio de su gente, y esta prefiere retenerlo como referente barnal. ejército de fiscales de mesa que le permite al peronismo supervisar, Lo que garantiza el cumplimiento del acuerdo chentela_r por como ningún otro partido, las más de veintidós mil mesas electorales parte de los votantes no es el control ni la reciprocidad, smo la que se conforman en el Conurbano. Según un ex ministro defínte- predilección por punteros con fama de cumplidores. La gente se rior de la UCR, su partido sólo podía fiscalizar alrededor del 65% de mantiene fiel a este tipo de punteros porque los bienes que han distribuido en el pasado demuestran que no "venden humo"· 4 "Coladores" se llama a quienes, unas dos o tres horas antes del cierre de 'Una vez que comprueban que es fuente de bie'.'es, k dan_su apo- los comicios, recogen de los fiscales de mesa la lista con los nombres de los yo: saben que pueden confiar en que segmra d1stnbuyendolos votantes que fueron ayudados por el puntero y todavía no se presentaron, y en el futuro (Zarazaga, 2015b). Para los pobres, el puntero es el salen en sus autos a buscarlos para que lo hagan. PUNTEROS, F:L ROSTRO DEL ESTADO FRENTE A LOS POBRES 43 CONURBANO INFINITO 42 INTENDENTES, PUNTEROS Y FACTORES ESTRUCTURALES ·d · l d 2011 indica- : las mesas. Los telegramas de la elección presi encia , e S 'I . l . d d se numero o o en rían más bien una cifra cercana a a m1ta ee . ,, EL PRESUPUESTO PARA LA POBREZA las elecciones de 2015 un partido no peronista, el PRO, logro una Con frecuencia, la prensa destaca los aspectos poco democráticos Cobertura semeiante a la del PJ para fiscalizar en el Conurban~. de las estrategias electorales y el ejercicio del poder de los inten- " · · buscar impo- Los punteros llegan temprano a los comicios para d dentes a través de sus redes de punteros. En efecto, estas redes su- . 1 d signado Esto les a ner al presidente de mesa, s1 n9 aparece e . e . 1 ponen relaciones asimétricas e implican, por lo tanto, cierto gra- a ventaja en las discusiones sobre votos·1mpugnados o n:-1 os y do de sumisión por parte de los votantes. Sin embargo, también es ' ue~ el conteo final. Las trampas para impedir que los canldlidatos cierto que los intendentes del Conurbano -con la excepción de los • · bl es y' por e o ' con · d e la Op osición sumen votos son innumera b" · U n a bastante de la zona norte- gobiernan con escasos recursos municipalidades un .impacto d"f' ·1 de medir de manera o ~et1va. 1 ici d intensamente pobladas y con alta concentración de pobreza. Los habitual consiste en robar boletas de la oposición de mo o que, ·punteros son muchas veces la única red de contención posible que 1 entrar al cuarto oscuro, los votantes e IJa r· n entre las boletas les garantiza la gobernabilidad. Los intendentes no tienen muchas a t. en a mano En las encuestas en la villa, el 6% declara no alternativas para atender las múltiples demandas de la población que ien · - t haber encontrado la boleta del partido por el que _quena vo ar: pobre de sus municipios. Incluso no sería fácil para ellos dejar sin ue la boleta única soluc10nana. Los entre empleo a un ejército de militantes con experiencia en movilización Este es un pro bl e ma q · r vistados también contaron que los punteros que fiscalizan istas política. Un consolidado intendente peronista del Conurbano de- d diferentes candidatos del PJ habitualmente se reparten entre cía: "No necesito a los punteros para ganar, pero menos los necesito e d d" d tos que no tienen fisca- e!los los votos emitidos a favor e can i a .. 1O conspirando en mi co:r:itra". Desde un punto de vista utilitario, es 1 U untero llevaba a la mesa electoral a su hl)O de unos lógico que los intendentes desarrollen estas redes: en peor situación a~~s :u~ era recibido con simpatía por el presidente de mlesadE~ fse encontrarían sin conexión alguna con los b~rrios más pobres de el conteo de votos, el niño demostraba una rnus1t~da ve o_c1 a 1 . . . ,\.,.SUS mun1c1p1os. nder debajo de su ropa boletas de los candidatos nvales. El Conurbano bonaerense concentra el 29% de la población ~~r;a~~: orgulloso, explicaba: "Es tan rápido que a veces m yo argentina en menos del 0,5% del territorio nacional y su índice me do ~uenta". También es frecuente que intenten hacer un re- de pobreza supera a los del resto del país. Según el Observato- cuentI erróneo, modificando las cifras después de los resultados rio de la Deuda Social Argentina de la UCA (2016), mientras "d d de mesa para imponer la pobreza abarca al 29% de los habitantes a nivel nacional, en oficiales y presionando a las auton a es d 6329 't dos de conteo. En un estudio de los telegramas e el Conurbano el porcentaje trepa al 36,5%. Hacia mediados de sus me o ·d d 2155 de d el Conurbano, encontramos irregular1 a es en 2016, la proyección de personas pobres superó allí el 40%. Entre mesas . E 1 25% d las mesas . ellos lo cual representa más de un tercio. n e o .e ,, . ' 2005 y 2013, según datos de la Encuesta Permanente de Hogares or ~·em lo, la suma de votos asignados a cada partido_p_ohtico, (EPH), la tasa de pobreza en el interior fue, en promedio, el p :J P . d d"f" re del total de votos emitidos en 75% de la del Conurbano. Es decir que estamos ante la región en blanco e impugna os i ie dicha mesa. Si bien la muestra no permite distinguir entre erro- con mayores tasas de pobreza en hogares y personas en la Ar- res involuntarios y fraude, la escala apunta a un proble;ia gr~ve gentina. No deja de ser tristemente paradójico que la zona que Ronconi y Zarazaga, 2014). Como explicaba un ex go.'.orna or concentra un tercio de la población y, quizá, cerca de un tercio ( . . B Ai . "A menos que tengas un ejercito de del producto bruto interno (PBI), albergue a un 36,5% de la de la provmcia de uenos res. - 1 punteros para fiscalizar la elección, podes estar seguro que te a pobreza nacional. Según el mismo informe de la UCA, el 7,3% afanan" (Zarazaga, 2014). de las personas de la región vive en la indigencia. Los datos del Censo 2010 indican que, sacando los municipios de la zona nor- 44 CONURBANO INFINITO PUNTEROS, EL ROSTRO DEL ESTADO FRENTE A LOS POBRES 45 l~s mlu4ni~pios del Conurbano sólo llegan a financiaP en prome- d . te, el índice de necesidades básicas insatisfechas (NBI) alcanza al 15% de los hogares del Conurbano, triplicando el correspon- 10 e 61odesusgastos. 'P or eso tienen · una gran depend . \ de la. coparti . · · , secundaria bonaerense (los fondos que c1pac'.on encia la '\ diente a la CABA. La realidad del empleo también muestra cifras alarmantes. Como señala Lucas Ronconi en este mismo volumen, provmcia copart1Cipa a cada municipio) y de las formas alterna- la mitad de los trabajadores tiene empleos informales. Dos ter- tivas de reparto de obras y fondos desde nación y provincia El ceras partes son asalariados n_o registrados, y el tercio restante, probl;ma es que el Con urbano es el último y más damnifi . d eslabon . en Ja ¡arg.a cad ena de perjuicios de Ja coparticipaciónica o ~ cuentapropistas poco calificados. El trabajo informal es particu- larmente más elevado entre Jos más jóvenes. El salario de los no nac1ona1 y proVIncial. registrados es un 40% inferior al de los registrados, lo que nos · 'Según datos d · del Ministerio de Economía (2014) , la c opart1Cipa- .. habla del poder adquisitivo de los habitantes de esta zona. A este Cion secun ana de nación a Ja provincia de Buenos Aires es d 1 tenor, en el Conurbano también es preocupante la cantidad de 18,8%, a pesar de que allí vive el 40% de Ja población y a · e personas con hábitat, vivienda y servicios deficientes: hay 1236 d~mente: el 45'." de los pobres del país. La provincia ·d:;:~::. villas, asentamientos y barrios populares informales, de acuerdo Aires esta especialmente perjudicada por la Ley de Coparticipación con el informe realizado por el Registro Público Provincial de F'.'deral, c~mo. lo reclama ante la justicia su actual gobernadora Ma- Villas y Asentamientos Precarios (2016). Sólo La Plata concentra ~a Eugema. V1d~l. Pero resulta, además, que en el siguiente ~ivel 129, y La Matanza, unas 115. Según este informe, en las villas del e copartI':1paCion el Conurbano también es perjudicado. La co- Conurbano vivirían alrededor de 381 464 familias, es decir, unas p~;unpac10n secundaria de la provincia a los municipios de la re- i2 000 000 de personas. Siguiendo esa estimación, más del 15% g10nl es de ap;ox1madamente el 55%, cuando en ellos vive el 74o/c ele 'Ja población del Conurbano viviría en villas, asentamientos y d e .a poblac10n de Ja provmCia 01 de sus pobres. En 2015° · · Y e¡ 8 210 barrios populares. Menos del 10% de estas familias cuenta con los intendentes. recibie r?n, como copart1npanon . . . ,. secundaria 4339' una conexión formal a la red de agua corriente, la mayoría cale- pesos d 1 por habitante . . pobr · ' e, mientras que los municipios restantes facciona sus hogares con garrafas y sólo el 38% tiene servicio de l~ 4~irovmoa .percibieron por cada pobre casi cuatro veces más: recolección de residuos. . pesos. S1 se toman entre los ciento treinta y cinco m .. p10s de la provmCia · · aquellos diez que menos copartici aci, umn- La concentración de población y pobreza pone a sus intenden- tes ante grandes problemas de tránsito, vivienda, cloacas, agua, persona C recibieron . P son entre 2010 y 2015 ' veremos que nueve on por del alimentación, salud, recolección de basura, etc., que a menudo d olnurb~no, mientras que los setenta y ocho más beneficiados son exceden su capacidad presupuestaria. No llegan a satisfacer las e mtenor rural (tabla 1.1). demandas que se multiplican con recursos propios porque, salvo unos pocos municipios, tienen limitada capacidad de recauda- ción propia. Los municipios no cobran impuestos, sólo recaudan en concepto de servicios y, en teoría, lo percibido tiene que ser exclusivamente utilizado en la provisión y el mejoramiento de esos mismos servicios. En general, tres son las fuentes de finan- ciación propias de los municipios: tasa por alumbrado, barrido y limpieza, tasa por inspección de seguridad e higiene y tasa por conservación, reparación y mejora de la red vial (López Accotto ¡y otros, 2011). Recaudan, en promedio, 4306 pesos por cada po- 5 :enos de la mitad de los municipios, sólo quince, llegan a financiar la mitad . sus.presupuestos con recursos propios. El que menos autonomí 11' bre; bastante menos que los 11 718 pesos que reciben, también Lópe:(~;:i)- c(Lte:a t1eAne es Presidente Perón (15%) y el que más, Vicente 10 ·.· en promedio, los municipios del interior. Con ingresos propios, opi;:z ccottoyotros, 2011). PUNTEROS, EL ROSTRO DEL ESTADO FRENTE A LOS POBRES 47 46 CONURBANO INFINITO Tabla 1.1. Coparticipación por municipios, 2010-2015 (per cápita en pesos corrientes) José C. Paz. 444 629 716 1049 1345 1752 San Miguel 466 612 685 1014 1348 1757 San Vicente 556 713 828 1201 1510 1920 468 667 873 1119 298 405 Pilar 503 672 781 1130 1518 1978 Ituzaingó 1139 401 463 677 885 Vicente López 475 654 764 1143 1519 1990 Tues de Febrero 290 510 728 946 1180 343 442 Cañuelas 544 710 838 1229 1594 1999 General Rodríguez 504 748 950 1182 355 459 Merlo 616 810 902 1317 1633 2138 Escobar 1190 479 678 919 547 751 844 1216 1650 2164 374 422 Coronel Rosales Ezeiza 1259 464 561 803 1022 Monte 567 763 985 1419 1783 2193 Tigre 344 509 742 985 1265 333 446 Rarnallo 688 912 1090 1572 1924 2453 General Pueyrredón 540 784 1020 1282 384 496 SanJsídrO 567 817 945 1437 1898 2455 Moreno 1290 432 525 757 993 Luján 628 822 941 1394 1875 2457 Quilmes 333 549 794 1052 1343 391 509 Branclsen 661 887 1099 1498 1939 2480 Alinírante Brown 1346 485 546 789 1047 Campana 646 886 1013 1448 1941 2491 Lollias de Zamora 373 559 814 1066 1361 362 489 Marcos Paz 674 960 1150 1705 2096 2566 San Nicolás 1361 424 565 827 1068 Berlsso 673 911 1057 1544 2044 2629 LáMatánza 336 573 816 1066 1366 374 487 Carmen de Areco ,690 941 Jl08 1585 2055 2647 Esteban Echeverría 1409 481 542 801 1095 Salto 731 983 1222 1749 2143 2705 Motón 362 552 812 1091 1413 337 456 General Alvarado 762 1024 1203 1739 2251 2806 LaúúS 1428 482 556 816 1102 Tandil 718 960 Jl68 1685 2258 2921 Avel1aneda 359 554 868 1137 1434 357 482 Baradero 825 1143 1322 1866 2311 2929 Huríingham 1460 519 595 862 1140 Nueve de julio 815 1084 1284 1820 2335 3046 La Plata 386 587 831 1138 1512 General San Martín 362 508 Mercedes 765 1051 1234 1791 2371 3060 629 924 1220 1563 412 557 Necochea 751 1023 1214 1757 2342 3094 Bahía Blanca 1564 583 657 935 1256 Saladillo 822 1108 1307 1897 2479 3162 Florencia Varela 432 632 928 1230 1603 411 558 Olavarria 834 1137 1320 1905 2476 3212 Berazategui 1606 591 667 961 1252 889 1225 1388 2027 2630 3366 452 M.alvinas Argentinas Junín 1301 1614 471 606 724 1038 San Antonio de PresídeÍlte Perón 920 1233 1402 2027 2598 3401 682 1024 1303 1624 Are eo San Femando 444 586 973 1276 1625 General Las Heras 990 1290 1569 2172 2720 3407 422 563 669 Pergamino 1645 Capitán Sarmiento 765 998 Jl90 1731 2508 3427 567 681 997 1298 Zárate 429 694 1000 1302 1653 Exaltación de la Cruz 973 1301 1521 2178 2889 3547 436 574 Lobos 1682 Pinamar 941 1263 1559 2249 2954 3781 583 596 844 1157 Ertsenada, 402 PUNTEROS, EL ROSTRO DEL ESTADO FRENTE A LOS POBRES 49 48 CONURBANO INFINITO Coronel Suárez 2105 2730 3928 5147 6502 1525 2232 2981 3833 Chivilcoy 927 1290 Mar Chiquita 1420 1945 2493 3836 5171 6578 1664 2329 3067 3887 San Pedro 1046 1439 Rauch 1636 2229 2752 3966 5207 6619 1609 2374 3085 3919 Tres Arroyos 1010 1354 Leandro N. Alero 1437 1951 2649 3783 5389 6936 1764 2527 3236 4005 llOO 1468 Coronel Pringles 1677 2280 2686 3936 5315 6961 Balcarce 4037 Ül9 1710 2525 3239 Azul 1062 Hipólito Yrigoyen 1721 2437 2951 4131 5302 7168 1625 2388 3154 4058 980 1344 Salliqueló 1672 2410 2854 4344 5715 7196 Las Flores 4132 1420 1701 2430 3194 Veinticinco de Mayo 1078 General Arenales 1439 2150 2570 3624 5512 7213 1847 2516 3346 4215 Arrecifes ll38 1573 Lobería 1977 2573 3145 4598 6074 7636 1708 2506 3233 4260 1085 1490 Florentino Navarro 4485 1739 2421 2908 4261 5775 7687 1861 1820 2596 3481 Ameghino Chascomús 1407 1706 2524 3514 4568 Adolfo Gonzales ll56 1575 2100 2688 3290 4786 6141 7735 Bragado 4592 Chaves 1527 1750 2634 3595 Villa Gesell ll61 6015 7799 3733 4602 Castelli 1789 2503 3022 4525 1160 1555 2034 2929 Rojas 3638 4684 Pellegrini 2017 2679 3184 4655 6113 7889 1070 1424 1839 2722 Magdalena 4991 Benito Juárez 2127 2866 3394 4917 6584 8151 1491 1935 2746 3846 l!lO Alberti 4152 5274 Patagones 2169 2893 3350 4865 6393 8155 1339 1798 2169 3155 Lincoln 5281 Ayacucho 2169 2850 3435 5039 6573 8226 1872 2218 3027 4092 Bolívar 1375 8310 4203 5288 Adolfo Alsina 2078 2944 3404 4882 6282 1374 1863 2174 3166 Colón 4283 5455 Daireaux.. 1998 2658 3168 4627 6403 8348 1451 1959 2353 3313 Trenque Lauquen General Alvear 1898 2575 3188 4512 6255 8362 1912 2894 4225 5564 1238 1746 Dolores 5577 Monte Hermoso ... 2109 2901 3403 5098 6674 8412 1994 2337 3469 4292 Suipacha 1464 8573 4462 5612 General Villegas 1855 2625 3333 4861 6821 1339 1889 2345 3407 Chacabuco Rivadavia 2177 2930 3604 5262 6808 8642 2241 3354 4430 5725 1345 1785 Pehuajó 5746 General Paz 2020 2820 3409 5114 6763 8663 2048 2442 3515 4579 General Belgrano 1495 4527 5903 Saavedra 2038 2697 3148 4554 5999 8705 1520 2096 2436 3515 San Andrés de Giles Carlos Tejedor 2314 3050 3724 5344 7081 9097 2551 3665 4781 5937 Carlos Casares 1720 2341 4648 5969 Guaminí 2213 3042 3733 5435 7290 9246 1428 1939 2281 3451 La Costa 6000 Coronel Dorrego 2217 3036 3649 5302 7289 9420 1919 2283 3341 4365 Roque Pérez 1430 4819 6081 Tomquist 2375 3296 3819 5669 7568 9424 1540 2148 25ll 3662 ViUarino 6145 Laprida 2525 3431 4175 6044 7902 9938 2061 2546 3686 4841 General Viamonte 1484 4701 6159 Maipú 2573 3433 4080 6038 7968 10 070 1526 2013 2494 3775 Tres Lomas 6216 General Pinto 2036 2831 3518 5744 7963 10 280 1930 2383 3569 4779 Punta Indio 1426 4534 6488 San Cayetano 2756 3696 4484 6420 8082 10 549 1231 1651 1954 3102 General Madariaga PUNTEROS, EL ROSTRO DEL ESTADO FRENTE A LOS POBRES 51 0 CONURBANO INFINITO 5 centros posibles por temor a no contar con financiación suficiente, mientras que otros aumentaron los servicios para incrementar los 2568 3518 fondos coparticipables por recibir. Por ejemplo, el intendente que Puán 11434 4695 6820 8843 gobernó el municipio de Malvinas Argentinas durante dos décadas, General La Madrid 2855 3902 4795 6870 8642 11 881 Jesús Cariglino (1995-2015), diseñó, con la ayuda de su secretario de General Lavalle 3002 3846 4624 6924 9490 12 089 Salud, el doctor Hugo Schwab, un complejo sistema que le permitió 2553 3688 Tapalqué 13151 aumentar los fondos que recibía su municipio por coparticipación 4764 5261 7828 10 441 Tordillo 3460 8478 10 549 14066 en materia de salud y financiar la totalidad de sus costos. Malvinas 3725 4870 5950 General Guido 14863 Argentinas es el municipio del Conurbano con mayor coparticipa- 4760 5851 8969 11842 Pila 3594 ción per cápita: tres veces lo que recibe Ituzaingó, el municipio del Nota: Aparecen destacados con gris oscuro los municipios que integran el Conurbano con menor coparticipación per cápita. Que entre los Conurbano bonaerense. . seis municipios con mayor coparticipación per cápita estén San Isi- .~ ·a con datos oblacionales del Instituto Nac1ona1 Fuente: Elaborac1on propi P. d l Ministerio de Economía de dro y Vicente López nos habla del escaso peso de los criterios igua- de Estadística y Censos (Indec) y financieros e la provincia de Buenos Aires. ladores (datos de Ministerio de Economía de la provincia de Buenos Aires). d. ' de la Dados los flacos presupuestos municipales, no resulta inexplica- L municipios del Conurbano dedican en prome 10 mas ble entonces que la política social de los intendentes se limite a la o~ d de los gastos corrientes al personal (López Accotto y otros, mi a . d t d la zona sur "La gente tiene entrega, a través de sus referentes, de algunos bolsones de comida 20 11) · Como me decía un mten en e e . pagador de sue os · Id " y chapas de zinc, aquí y allá. En gran parte por articular estas redes ·¡ reclamos pero el intendente es un mer.0 ., d . de distribución de recursos, los intendentes reciben la etiqueta de mi ' · f cipac1on secun ana, un En síntesis, entre recursos propios y copar i d obre "barones" y hacen de chivos expiatorios de un sistema político que . t ndente del Conurbano dispone de 8645 pesos por ca a P , no ofrece resultados frente a los grandes desafíos que presenta la 1m_ e tras ue los intendentes del interior, de 28 139 pesos. d 1 región. Por más que un gran número de intendentes haya hecho mi~~mo ~ las desigualdades distributivas fueran pocas; dentr~. e - mérito suficiente para ganarse la desconfianza de la población ge- . . alidades máB pobres se ven mas pe!]U ica Conurbalno ¡"," mumc~s criterios de distribución entre municipios neral, es justo reconocer también que enfrentan problemas que los das que as mas neas. b 1. lador exceden. Tras los discursos eticistas, la pregunta verdaderamente 1 t acentuar el eje devolutivo so re e igua . tienden actua men e a . d d de ofrecer cier- importante es qué alternativa política real tienen los "barones" a Es decir, corren con ventaja aquellos '.'ºn capa~~:ar a brindarlos. A formar una red de punteros para gobernar sus territorios. Cuando tos servicios por sobre los que necesitan com . . 1 ro- el Estado no cuenta con fondos ni con capacidades, es dificil que f de 1991 impacta sobre los presupuestos mumcipales ~ p par ir , . . , n llevado a cabo por nación y provmcia, por responda ante los pobres con ecuanimidad y eficiencia. No es raro ceso de descentrahzaoo . . . bT d d bre la entonces que surja el Estado Golem que implanta la arbitrariedad 1 ual se les transfiere a los mumcip10s responsa i i a so desde el poder. e e ., d 1 1 d El 37 5% de la coparticipación bruta de pro- a~en.c1~~osem:~:c~ i~s se define por criterios de servicios de sa~~d: vmoa P 1 .. d d porcentaje de ocupac10n, núm.ero de camas, perfi~~~~~:: ¡~: e~~blecimientos hospitalarios LAS REDES DE REFERENTES MUNICIPALES cantidad de pacientes p .d d d Itas El problema es que el Y LA POLÍTICA ELECTORAL :MACRO n y sin internación y cantr a e consu . . . . Entre 1983 y 2015, los candidatos peronistas ganaron 218 de 279 ! c~t a está más basado en transferir recursos a los mumcipios qlue sis em ·os donde no os (78%) elecciones a intendente en las municipalidades del Conur- . bl . . tos que en generar 1os necesan tienen esta ec1m1en . mir la menor cantidad de bano (tabla 1.2). Sólo en dos elecciones, la cantidad de candidatos hay. Algunos municip10s optaron por asu Tabla 1.2. Intendentes del Conurbano bonaerense, 1983-2015 "'"'o ~ ~o 2007 2011 2015 1995 1999 2003 1987 1991 M. Rodríguez R. Giustozzi R. Giustozzi M. Cascallares Municipio 1983 H.Mamco j._Villáverde J. Villa.verde H.Maruco B. Álvarez de J. Ferrares1. z~ .Alte. Brown F. Flores B._ Álvarez de B. Álvarez de B. Álvarez J. F erraresi L. Sagol de Olivera Olivera Avellaneda L. Sagol Olivera Berazategui A. Ramón Berisso C. Nazar J.J. Mussi J. Nadeff Olivera J.J. Mus'i E.Ju""' C. Infanzón N.Juzwa J. J. M_ussi E. Slezack ]. J, Mussi E. Slezack P. Mussi E. Slezack M. Secco 1•••; P. Mussi M. Secco ª A. del Negro A.delNe~o A Sujarchuk ]. Ginevri C. Caraballo S. Guzmán Ensenada L. Patti F. V,Jle F. Valle Escobar O. Larghi F. Gray· F. Gray A.Groppi A. Groppi A. Groppi F. Gray Esteban L. Obarrio L. Obarrio Echeverría J· Tosoni A Granados A Granados A. Granados A Granados A. Granados A. Granados Ezeiza J. Pereyra J. Pereyra J. P~r~yra J. Carpinetti ]. Carpinetti J. Pereyra ]. Pereyra F. Varela J. Carpinetti O.DiLandro O. Di Landro ·O. Di Landro J. Córonel J. Coronel J. Anghileri Gral. N. Landi J. Lumbreras Rodríguez G. Katopodis G. Kitopodis ·R. Ivoskus Gral. San A. Llbonatti A LibOnattl R. Debrasi C.Brown L. Acuña L. Acuña L. Acuña Mru-tín J.J Ál~arez J. J. ,ÁJv;<re' A. Descalzo Hurlingh= A.-Descalzo. A Descalzo A Descalzo A Descalzo Jtuzaingó M. Ishii M. Ishii C. Urquiaga R. Glaria .:M. Ishii F. Espinoza José C. Paz H. Coizi A. Balestrini ·.A. Balesttini ·F. Espinoza RRusso H. Cozzi P. Bruera La Matanza F. Russo " J. Alak J. &Iak J. A1ak P. Bruera J. C. Alberti P. Pinto J&Ial< La Plata D. Díaz Pérez M; Qu)ndllnil M. Quüidimil M. Qtlindünil º:Dí"' M.Qumdimil '-fyL Quirtdimil M.Qumdll:nil ·· · .·.Perez Lanús ). R.ássi M. Iúsaurralde M·;1n·Saurtalde Lomas de E. l)uhaldo :]I, TOledo J.-Ta~rio J. J'avano Zamora Malvinas Argentinas J. Cariglin<¡ J ~glino J. Catjglino "J. Cariglino J. Cariglino L. N;irdini Marcos Paz E. Rodríguez -E. ·sátzúíann E.;Salzma'nn E·; .Silihialln E . .$áJZljlanü R.. Curutchet ·R ·curutchet R, Curutchet R Curutéhet Merlo L:. Suá,'rez' G... c;;te~~ R,. q"µiaqeM R; ·Othac~hé ·R. ilth..iC~hé R Qthacehé· R. Otha:cehé R. Othacehé a::. Menéndez Moreno H: Tuañez..,.· it. 'id~liarai M ..We.st M;.West A. ·Arregui ·A. Arregui M. West W.Festa Morón Pilar Pte. Perón N. García Silva L. LagomarsinP: J• ,C·.__ROtuís~~pt j;· C. J4)ús.Selot' J. c:.RoUsselo~· L ..Lag.olliars,inq .T.:férez .A·Aibe.rilli S;;Bivort. A. ---" 1 H. Zli'Ccaro H. Zúccaro H. Zúccaro o. Rodríguez o.''Rodiífiuei. &gueiro A, R.egueiro A. Régueiro L. Ghi crA ~-~ '"""*"' A. Regueiio» g "~ Quilmes E. Vides :E. Ca.IÍlfÍ:ñb A::F'.el)lández I?:·:sc~biriO S~ v~mdo. . F: (l.utiérrez F. Gutiériez 114111;;4 -" San Fernando A.;.Viviant 1.··Viviaht NV1"1'lltl( 'G; kajcii.6. ·.G. Amiéiro· ·a;Aiüieiro G, Amie'ird L. Andreotri "' t< San Isidro M. Posse M. Poss.e M. Posse M. Posse G. Posse ~ San Miguel J. López" """ San Vicente c:Meteles :~. ~óp¡;~· c;Med~Iés - L~,.Ortegá' o:.:RQctrig{i~Z.., J. lle J;;uc¡,i B.:MaJacri& ·Á. 'Jli~</ J. de la Torre J. de la Tofre ·.·'i~. M~~~ricl'a ~. Ma,Já~rici~' D. óí Sabátino D. rii Sab~tino J. de la Torre ii+¡;;;¡ ~ "" Tigre Tres de Febrero O. Giordano H. Dattoli 1' M~~ - fl.C __ _ u r_n.-tn e - ·;;;- H: Curto rnrtn E J.l Curto H. í'nrtn ~·Curto R tOnrtn s. Massa H. J.l Curto rnrtn Massa s: H. J.l Curto rnrtn "''ª J. Zamora t< ""'¡;! Vte. López J. Sabatini E. García E. García E. García llll•B•ll•llll•• E. García "o UCR FR PJ ( ,unbte1nn:-; ~ ..¡ *Tras jurar como intendente, solicitó licencia para mantener la banca en la Cámara Baja bonaerense. Carina Biroulet asumió en su "' > lugar. 5 " Fuente: Elaboración propia con datos de !ajunta Electoral de la Provincia de Buenos Aires. ~ "~ " "'"" 54 CONURBANO INI<'INITO PUNTEROS, EL ROSTRO DEL ESTADO FRENTE A LOS POBRES 55 no peronistas que accedieron a los Ejecutivos municipales alcanzó Tabla l.3. Coeficiente de recambio de los intendentes los dos dígitos: en 1983 triunfaron trece candidatos de la UCR y en del Conurbano bonaerense 2015 lo hicieron once del PRO. Entre los municipios que hoy con- forman el Conurbano, el peronismo siempre tuvo más intendencias Municipio que las que sumaban todos los otros partidos en conjunto, y entre Coeficiente de-recambio~ EZeizá 0,17 1987 y 2011 la hegemonía peronista es casi absoluta con contadas 'ltuzaingó 0,17 excepciones, como las de los 'intendentes de los municipios más ri- Florencio Varela 0,22 cos de la zona norte (San Isidro, San Vicente y Tigre). Si bien la red San Isidro 0,22 de referentes barriales es fundamental para alcanzar esta hegemo- Lanús 0,33 nía electoral, no alcanza para garantizarla. Frente a la realidad, es Malvinas Arge_ntinas 0,33 una respuesta común de los intendentes desarrollar redes de pun- Marcos Paz 0,33 teros, pero estas no les aseguran, como suele creerse, la supremacía Presidente Per6n 0,33 San Fernahdo política. 0,33 Víé_enté López La etiqueta dé "barones del Conurbano" hace referencia a que los 0,33 AV'el!aneda intendentes logran prolongarse en el poder, mantener un bajo nivel 0,44 Beraza:tegtli de competencia electoral y ejercer su autoridad de manera cuasi 0,44 Ensenada autoritaria en sus distritos. Lo cierto es que no todos los intendentes 0,44 Esteban Etheverría: 0,44 alcanzan un poder tan monolítico como el que la categoría supone. .Merlo 0,44 Hay más variedad de la que suele reconocerse. La tabla 1.3 muestra Tigre 0,44 que el coeficiente de recambio varía mucho entre municipalidades. :l'1es:_de' Febrero · 0,44 Ezeiza e Ituzaingó muestran el grado de recambio más bajo (0,17) Hµrjingham 0,50 ya que tuvieron un solo intendente en los seis términos. Les siguen Jos~ C.. Paz 0,50 Florencio Varela y San Isidro, con sólo dos intendentes en nueve Generai Sán 'Martín 0,56 períodos. Con 0,33 de coeficiente, un poco más atrás están Lanús, La Matanza 0,56 La Plata Marcos Paz, San Fernando y Vicente López (con tres intendentes 0,56 Morón:-- en nueve términos) y Malvinas Argentinas y Presidente Perón (dos 0,56 san- Vicent~- 0,56 intendentes en seis períodos). Sin embargo, en algunos municipios Almirante BrOWit el coeficiente se acerca a 1, lo que significaría que en esa municipa- 0,67 BeriSsO' lidad ningún intendente fue reelecto. Con los mayores grados de 0,67 Escobar. 0,67 recambio, Quilmes alcanza un coeficiente de 0,88 y San Miguel, de Genéral R(Jd~guez 0,67 O, 78. En Qnilmes, en un tercio de las elecciones triunfaron candi- Lomas de-'Zatrtora 0,67 datos no peronistas, y solamente uno de los cinco intendentes pero- Moreno 0,67 nistas que gobernaron el distrito, Francisco Gutiérrez, fue reelegido Pilar 0,67 y sólo por un período. En San Miguel el único intendente reelecto San Miguel 0,78 fue Joaquín de la Torre, por dos períodos. Asimismo, muestran una Quilmes 0,88 considerable alternancia los municipios de Berisso, Escobar, Gene- * ~.ª~~~~ado sobre la ~antidad de intendentes electos en cada municipalidad IVI I o por la cantidad de términos. Cuanto más bajo el c fi . ral Rodríguez y Pilar. Comparten el mismo coeficiente que estos grado de recambio hay. . oe ciente, menor Almirante Brown, Lomas de Zamora y Moreno, pero en ellos la pre- Fuente: E~aboración propia con datos de la Junta Electoral de la Provin . d sencia de una figura clave que continuó controlando el territorio a Buenos Aires. c1a e PUNTEROS, EL ROSTRO DEL ESTADO FRENTE A LOS POBRES 57 55 CONURBANO INFINITO , Yll rde Eduardo Duhal- Podría sumarse a esta lista Patricio Mussi de Berazategui, quien, través de sus sucesores es mas clara.Jorge 1 ave ' d aunque sólo lleva dos términos, junto con su padre cumplen seis en . t los hombres fuertes e de y Mariano West fueron, respecuvamen e, total al frente del municipio. También Fernando Gray, en Esteban 1 estos municipios por más de una década. Si bien es claro q~e a ta:a Echeverría, y Joaquín de la Torre, en San Miguel, que llevan tres de reelección de intendentes en el Conurbano es ext:ema amen e mandatos cada uno, aunque este último tuvo un triunfo más ajusta- . d" t"ble también los es que alta y la tendencia a perpetuarse, m iscu 1 , . d do en 2015. Aun bajo criterios muy laxos, menos de un tercio de los . • . J" d barón graCJaS a la re no en todos los mun1c1p1os se conso I a un actuales intendentes del Conurbano encaja en la categoría de "ba- de punteros. . 1 Conurbano rón". En el resto de las municipalidades, gobiernan intendentes que De los treinta y tres intendentes que gob1~rnan en e or sólo llevan dos períodos (Gabriel Katopodis en General San Martín, desde 2015, ocho pueden considerarse estnctamente baron~s P - Martín Insaurralde en Lomas de Zamora, Jorge Ferraresi en Avella- su oder hegemónico (tabla 1.4). Sobresalen, entre estos,Juho Pe neda, Luis Andreotti en San Fernando y Jorge Macri en Vicente Ló- re;a en Florencio Varela y Alejandro Granados en Eze1za, ton seis pez) o que triunfaron por primera vez en las últimas elecciones. Son períodos en el poder cada uno. También Albe~to Desea zo, q~e más los que accedieron al Ejecutivo por primera vez en 2015 que los lleva seis términos en Ituzaingó, pero obtuvo solo dos pun~os e que renovaron su mandato. Los intendentes nóveles son diecisiete: . t" d r del PRO en las últimas elecCJones. diferencia sobre e1 compe 1 o . e h t nueve del PRO, siete del FpV-PJ y uno del FR. A estos se agregan Mario Secco (Ensenada), Ricardo urutc e Es cierto que ha habido grandes barones a lo largo de la histo- . I h". (José C Paz) con cuatro mandatos y (Marcos Paz), y M ano s n . , . 1 ., ria del Conurbano. Lanús estuvo gobernada por el mítico Manuel . 1 50°' de los votos en la ultima e ecc10n. porcentajes cercanos a 10 . Quindimil desde 1983 hasta 2007.Jesús Cariglino estuvo al frente Aníbal Regueiro también lleva cuatro períodos al_ ~rente de Prc;~1- de Malvinas Argentinas desde la creación del municipio -en 1995- dente Perón, pero en las últimas elecciones venc10 a su r1va~ so o hasta la última elección en 2015. Raúl Othacehé y Hugo Curto 01 de diferencia Aunque no provenga del peromsmo, por un 3 10 • "d d tro del gru- gobernaron por seis períodos consecutivos (1991-2015) Merlo y p n San Isidro puede cons1 erarse en ~~:~:v~ue~~:~a ecinco períod~s, y desde 1983 a la fecha sólo él Y su Tres de Febrero respectivamente. Gerardo Amieiro fue intenden- te por cuatro términos consecutivos en San Fernando, y dos veci- padre gobernaron el distrito. nalistas, Enrique García en Vicente López y Ricardo Ubieto, en Tigre, lo hicie~on por seis períodos consecutivos el primero, y cin- co el segundo (véase tabla 1.2). Todos ellos parecieron en algún Tabla 1.4. Actuales barones del Conurbano momento hegemónicos e imbatibles con sus redes de referentes Porcentaje' Cantidad barriales. Sin embargo, todos -con la excepción de Ubieto que Intendente Mui:ú.cipio Partido de v-otos de mandatos murió durante su mandato- un día perdieron sus distritos frente electo Fp:v M. Secco 56 4 a otros candidatos. Dos factores, uno ascendente y el otro descen- Ensenada 50 6 dente, resultan especialmente relevantes en la suerte electoral de FPV A. Granados Ezeiza 40 6 FlOrencio Várela FpV J. Pereyra los intendentes, más allá de los punteros de los que dispongan. 6 !tuzaingó FPV A. Descalzo 35 El primero se refiere a la elección que hace el intendente sobre a\ 4 José C. Paz FPV M. !shii 48 qué partido y candidato presidencial acompañar. El segundo tiene_! R. Curutchet 44 4 Marcos Paz FPV 4 que ver con el apoyo que el Ejecutivo nacional pueda brindar al Presidente Perón FpV A. Regueiro :: 5 intendente o a distintos candidatos desafiantes del mismo partido San ISidro Cambiemos G. Posse . . en ese municipio. El toral de la Provincia de Fuente: Elaboración propia con datos de 1a Junta ec En cuanto al factor ascendente, es claro que, cuando el barón del Buenos Aires. Conurbano no comparte boleta con el candidato a presidente ga- 58 CONURBANO INFINITO PUNTEROS, EL ROSTRO DEL ESTADO FRENTE A LOS POBRES 59 nador, aumentan sus probabilidades de ser derrotado. Muchas per- Además de la importancia de que el intendente acierte en acom- sonas votan pensando en el nivel presidencial y arrastran al re~to pañar al candidato presidencial exitoso, durante los años del kirch- de los candidatos en la boleta sábana. 6 Algunos barones que hab1an nerismo tuvo especial relevancia el factor descendente, es decir la sido reelectos en 2011 con amplios márgenes de ventaja a través de competencia in trapartidaria que les generó el Ejecutivo nacio~al listas del FpV, en 2015 saltaron al FR y encontraron la der_rota. ~í a algunos intendentes del propio FpV. En la última década varios sucedió con Jesús Cariglino en Malvinas Argentinas y Lms Acun~ barones perdi:ron el poder por la competencia intrapar~daria. en Hurlingharn. Acompañaron a Sergio Massa, que, como c_and1- Aunque necesitara sus votos, Cristina Fernández nunca confió en dato presidencial, no les traccionó los suficientes votos y perd1er~~ la mayoría de lo~ barones. En 2007, las listas colectoras permitieron frente a los candidatos a intendente del FpV: Leonardo Nard1m a d1stmtos can~1datos a intendente de un mismo partido compe- en Malvinas Argentinas y Juan Zabaleta en Hurlingham. Joaquín nr_ en la ele~c10n general sm pasar por internas y llevando todos al de la Torre y Luis Andreotti, en la misma situación que Acuña y m'.smo candidato presidencial. El kirchnerismo las utilizó para per- Cariglino, lograron separarse de la suerte de Massa incentivando mitirles a sus cuadros más fieles competir por las intendencias sin el corte de boleta en sus municipios. En contrapartida, la buena que por ello tuviera que prescindir de los intendentes en ejer~icio elección de Mauricio Macri en primera vuelta y el triunfo de Ma- como candidatos, que les significaban una considerable cantidad ría Eugenia Vida! como gobernadora llevaron a los candidatos del de votos para las elecciones presidenciales. Las colectoras de 2007 PRO a imponerse en once intendencias. Algunos de ellos derrota- no supusieron el fin de todos los barones, pero sí hubo algunas de- ron a barones históricos: Diego Valenzuela a Hugo Curto en Tres rrotas resonantes. La más llamativa fue, sin duda, la del intendente de Febrero, Nicolás Ducoté a Humberto Zúccaro en Pilar, Darío de Lanús, Manuel Quindimil, que, tras seis mandatos consecutivos Kubar a Juan Pablo Anghileri en General Rodríguez y Jorge Nedela fue vencido por la colectora del kirchnerista Darío Díaz Pérez Est~ a Enrique Slezack en Berisso. El poder de la redes de punteros d: último contaba con el apoyo del gobierno nacional, especial~ente los intendentes no fue tan imbatible como para frenar la ola aman- del presidente provisional del Senado, José Pampuro. Quindimil, lla. En este sentido, es muy clara la diferencia entre 2011y2015. El que había sido padrino político de Pampuro, lamentaría hasta su triunfo de Cristina Fernández de Kirchner en 2011 era predecible: muerte lo ~ue consideraba una traición, y achacaba la derrota a que ganó, de hecho, con el 54% de los votos frente al 16% de la fórmula desde_ el E¡'.'cuuvo nacional le habían negado las obras públicas que Binner-Morandini. Los barones se sumaron sin dudas a secundar necesitaba.' Otro que sufrió la derrota en manos de una colectora Ja fórmula ganadora y, como consecuencia, en general no fue~on fue el intendente de Quilmes -y aliado de Aníbal Fernández- Sergio destronados. Al contrario, en 2015 el escenario fue poco prevlSlble V11lordo. La colectora del dirigente de la Unión Obrera Metalúrgica y muchos de ellos terminaron derrotados al acompañar fórmulas (UOM), Francisco "Barba" Gutiérrez, con el respaldo de sectores presidenciales que no tuvieron éxito. Es decir, la oferta ':lectora! progresistas del gobierno nacional, obtuvo dos puntos porcentuales dispersa a nivel presidencial complica a los barones, especialmente por encima de la de Villordo. Tanto en Lanús como en Quilmes, las cuando varios candidatos de extracción peronista tienen posibilidades colectoras del FpV en su conjunto sumaban el nada despreciable reales de ganar. 60_% de los votos. En San Miguel, Joaquín de la Torre superó tam- b1en con una colectora al intendente Osvaldo Zilocchi sucesor de Aldo Rico. ' 6 Se denomina "boleta sábana" a la que, por diseño de impresión, incluye en diferentes secciones a candidatos para 'diferentes categorías de cargos, p~r Mien1'."as que en 2011 no se vieron derrotas de grandes barones ejemplo, presidente, gobernador, senadores provinciales, diputados provin- por el tnunfo arrasador de Cristina Fernández de Kirchner al que ciales, intendente y concejales. Este tipo de boleta genera lo ,ue se con?ce como "efecto arrastre": el votante se concentra en la categona que considera más importante, sin prestar mayor atención a quiénes son los candidatos del resto de las categorias. 7 J. Fontevecchia, "Mate con Quindimil", Perfi~ 2 de marzo de 2008. 60 CONURBANO INFINITO PUNTEROS, EL ROSTRO DEL ESTADO }'RENTE A LOS POBRES 61 todos se subieron, en 2015 la interna del FpV volvió a privar de la CONCLUSIÓN intendencia a varios de ellos. En Merlo, un barón de pura cepa con seis períodos consecutivos en el poder, Raúl Othaceh~, perdió _las La concentración de pobreza y las deficiencias estructurales con- internas del Frente para la Victoria ante Gustavo Menendez, qmen vierten al Conurbano en un lugar prioritario para atender, espe- finalmente fue electo intendente. En Moreno, el intendente kirch- o~lmente. desde la política social. Hoy el Estado no siempre logra nerista Mariano West perdió en las PASO ante el camporista Walter bnndar bienes y servicios públicos sin discrecionalidad, sino que Festa, que ganó en las elecciones generales. Rubén Giustozzi ~erdió para muchos pobres está ausente o llega de la mano de punteros Ja interna kirchnerista en Almirante Brown contra el concejal cer- que entremezclan políticas sociales con intereses particulares. Los cano a La Cámpora, Mariano Cascallares. En San Vicente, D:"'iel punteros constituyen parte de la respuesta del Estado a las deman- di Sabatino fue derrotado en la interna del FpV por el candidato das s~ciales que se multiplican en el Conurbano, son parte de Ja pre- camporista Diego Barralle, quien luego perdió en las generales fren- sencia de ese Estado Golem que caracterizamos en la introducción a te al candidato de Cambiemos, Mauricio Gómez. Algunos de estos este volumen. Se trata de figuras capaces de acercar soluciones a los ~ derrotados trabajaron con muy poco entusiasmo por el éxito del pobres y de entremezclarse con la ilegalidad, de permitir el acceso Frente para la Victoria en las elecciones generales, lo_ q~e ayuda a del Estado a zonas marginales y de bloquearlo. Así, pueden encon- explicar el triunfo de Cambiemos. Además ddresentmuento,_co~­ trarse desde punteros que contienen a los niños en los lugares más sideraron más probable el propio retorno s1 trmnfaba la opos1oon marginales hasta otros que, en connivencia con la policía, trafican _en sus municipios. drogas en sus barrios. Sin Jugar a duda, la categoría "barón" capta bie~ u~ fen~meno La general condena social sobre la figura del puntero tiende a del Conurbano. Un intendente alcanza en promedio siete anos en ignorar que en todo grupo humano surgen líderes y que los punte- el poder y, como hemos visto, algunos llevan en sus cargos más de ros son fundamentales a las estrategias de sobrevivencia de Jos más veinte. Como enfrentan la pobreza con escasos recursos, desarrollan pobres. No se condemrel liderazgo en otros sectores, pero sí cuando extendidas redes de punteros para conseguir la gobernabilidad y el aparece en las villas. Muchos de los que reprueban a los referentes éxito electoral. Sin embargo, no todos los intendentes logran esta- sociales no dudarían en considerar a Obama un gran líder, igno- blecer una clara hegemonía. Consolidarse como un auténtico barón rando que comenzó su carrera política justamente como un líder del Conurbano no es tarea fácil. Muchos no logran un control mo- comunitario e.u la zona sur pobre de Chicago. Este capítulo mues- nopólico de las redes de punteros en sus distritos. La competencia tra que los punteros pueden ser de gran ayuda para sus vecinos; intrapartidaria y los movimientos sociales fragmentan muchas veces para miles de pobres representan el Estado que existe. Cumplen Ja mediación a Jos pobres. Y aun cuando algunos logren establecer ta:ito r~les electorales, que incluyen la movilización de votantes y el redes monopólicas, estas redes no son garantía de permanenoa: clientehs~~' como funciones que hacen a la contención social y Ja ayudan al acceso y al mantenimiento del poder, pero factores pro- gobernab1hdad, que contemplan la provisión de servicios y bienes pios de Ja política electoral nacional hacen que no sean una con- públicos y la recolección de información sobre el barrio. dición suficiente para asegurarse la contmmdad. De lo contrano, Pudiera parecer entonces que a lo largo de estas páginas se busca intendentes como Manuel Quindimil,Jesús Cariglino, Raúl Othace- excusar el accionar, a veces repudiable, de intendentes barones y hé, entre otros, jamás habrían conocido la derrota. La explicaci~n punteros. No es el objetivo justificar lo injustificable, sino presen- de que cualquier intendente del C~nurbano cori_si~e.la reelecoon ~r el fenómeno en todas s11s aristas, tanto positivas como negativas; sobre Ja base de punteros y clientehsmo nene mas hm1tes de lo que snnplemente porque es condición sine qua non para plantear posi- suele creerse. b1hdades reales de superación. Los intendentes que enfrentan pro- blemas estructurales con escasos recursos optan por atender a través de sus referentes las necesidades más urgentes y menos costosas. Los 62 CONURBANO INFINITO PUNTEROS, EL ROSTRO DEL ESTADO FRENTE A LOS POBRES 63 pobres no acuden al puntero por falta de conciencia cívica, sino por política social en el Conurbano El pr bl d , falta de posibilidades para acceder a bienes básicos. Es imprescindi- Ja ., . o ema emográfico es claro· . region concentra, en aproximadamente el O 3%0 del t . . . ble entonces esbozar qué mediaciones con el Estado más justas que c1onal a c · · ' ern tono na- las actuales se pueden desarrollar para Jos pobres del Conurbano. d 1 '. E as1 :~ tercio de Ja población y a casi el 40% de los pobres Condenar la relación puntero-pobres sin plantear alternativas supe- ele i!t~s_- s ~ ~o que se ."ecesitan políticas públicas que desarrollen . 1 nor . e a Argentma, especialmente el norte, y detengan e radoras es tan injusto como estéril. '.ne uso reviertan, el flujo migratorio hacia el Conurb ' En las elecciones de 2015, diecisiete intendentes accedieron por impenosa necesidad de atender a ese tercio de la pobl an~. Pero la primera vez a los Ejecutivos municipales y tendrán ante sí el de- concentra allí im . acron que se safio de hacer presente su gestión y dar respuestas a sus vecinos más 1 . . pone con urgencia una reforma fiscal que lleve a a p~o.vinc1a y a las municipalidades a recaudar e invertir , 1 pobres. Si bien enfrentan el problema de no contar, seguramente, servicios públicos q h mas en os con redes consolidadas de referentes barriales para estar presentes . f ' ue oy son e1aramente deficientes. El déficit d y atender a las demandas, por esto mismo tienen la posibilidad de '~ raest~uctura es alarmante y doloroso. El bolsón de comida l~ c apas e zinc o los remedios canali d ' renovar ese modo de estar presentes. De que sepan cómo hacerlo f son el reflejo limitado del Estado Go~: os or refer_entes sociales ~~=~~;,:,~~P:!~~~: tn~ Iba. pobreza, pe~o ye! ~e~::r~:1!ª:s~::~;~;~~ depende no sólo el bienestar de sus vecinos, sino también su gober- nabilidad. La inquietud por prevalecer sobre las redes de punteros os a Itantes acceder a una vida di . no puede estar separada de la preocupación por crear mediaciones re mucho más que este pobre reflejo. gna reqme- justas entre el Estado y los pobres. El reto es llevar un Estado legal e imparcial a los rincones más carenciados, pero es utópico pensar que se pueda prescindir en el proceso, hasta que se alcance el adecuado desarrollo de las capaci- dades estatales, de los referentes sociales. Los intendentes de ben trabajar con los verdaderos batalladores de la pobreza, con aquellos punteros que buscan genuinamente el progreso de sus barrios. La tecnología podría asistirlos en esta tarea. El monitoreo más riguroso de los referentes barriales, y de los planes sociales en general, po- dría ayudar a reducir de manera sensible el grado de arbitrariedad. El incentivo que tienen es que el clientelismo también les impone costos políticos. Los pobres que no son beneficiados por Ja discre- cionalidad desprecian el clientelismoy quienes lo impulsan siempre corren el riesgo de que surjan escándalos. Es también importante reconocer que en los últimos años los planes sociales universales, como la AUH, quitaron peso relativo a las dádivas ofrecidas discre- cionalmente por los punteros. Una enseñanza en este sentido es que, en política social, la universalidad mata a la discrecionalidad. Al lanzar planes sociales, cualquiera sea su tipo, habría que tener en cuenta los beneficios de que la oferta supere a la demanda. Si bien es importante eliminar la arbitrariedad para con Jos po- bres desde el Estado, otras líneas de acción son tanto o más fun- damentales para conseguir un desarrollo más justo del Estado y la
Copyright © 2024 DOKUMEN.SITE Inc.