Poemas de Salomón de la SElva

June 19, 2018 | Author: angsomoza | Category: N/A


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NOTICIAS DE NICARAGUAPuesto que Nicaragua entró en guerra, lo justo es que el Obispo diga misas por el triunfo de las armas aliadas. En las tertulias y en las barberías se malgasta saliva defendiendo "la causa". Ya no pueden los periódicos con los sonetos a Bélgica y las odas a Francia. Pero cuando supieron que venía a la guerra yo, nicaragüense, a pelear por Nicaragua, los beatos, y los discutidores en público, y los hacedores de versos, convinieron en que yo estaba loco. (Selección de El soldado desconocido, [publicado en México, en 1922, con ilustraciones de Diego Rivera] PUEBLO, NO PLEBE La independencia fue para que hubiese pueblo y no mugrosa plebe: hombres, no borregos de desfile; para que hubiese ciudadanos; para que júbilo goce la infancia en decencia de hogares sin miseria; para que abunden los jardínes de recreo infantil; y los juguetes; y, [mejores que las flores, y más bulliciosos que los pájaros, más dulces que las frutas, crezcan los niños y maduren y el júbilo de arco iris en danza que cantan en colores por sus naves ya puede ser el blanco de los Berthas monstruosos. ANDANTE Al nombre de los Adams. surgen maravillosas estructuras. en Boston como al sonido de la lira de Orfeo en los llanos pantanosos de Beocia.en salud y alegría que el Estado ampare y el buen gobernante garantice. reina de Salomón y de Aristóteles. puertas abiertas a todos los caminos: Mont Saint Michel en peligro del mar (piedra sobre piedra sostenidas por milagrosos arbotantes) que un sol de nueve siglos roe en vano y lamen los aullidos de un viento sin fin. Regreso al inicio ALEJANDRO HAMILTON Sonata I. antes que todo. con sus flechas impecables. Porque en el libro de un Adams --Henry Adams-clara y precisa. y el portal de la Virgen filósofa. es madre. con el vitral glorioso del árbol de Jesé. áurea y preciosa . porque la Patria. podría ahora derribarse al abismo con sólo un leve susto de gaviotas. Y Chartres. fundamento de granito recio y duro. como cinco torreones de castillo. como torres y cúpulas de un templo. a salvo contra el mar fuerte y contra el viento. Y era orgullo de océano el de Hamilton --Neptuno mismo-terco para batir acantilados. eternal Helena. supo mirar. SCHERZO Hamilton. mal entendía y mal quería a Hamilton. sordo al contrapunto florentino. criado al rumor caribe y los rumores de los flacos deslices de su madre. la belleza. sin deslumbrarse. del mundo hila raptada y teje tela de oro. el alba del Día Yanqui. Y Henry es sólo un Adams: ¡hay docenas! La estirpe de los Adams es edificio fuerte: cinco generaciones como cinco moradas. . su belleza está a salvo hecha palabras. que ajeno a las ensoñaciones sutiles de que sólo son capaces los hombres prácticos. fuerte de vista para ver el sol en cabriolas de luz sobre las olas. acantilado de prejuicios basálticos.para edificar Troya donde. raudo para mover arenas crepitantes.minuciosa y magnífica como una abeja en ámbar. y al claror primero se puso a trabajar hablando océanos --Neptuno mismo-. tropical. nacido en isla. II. y la basa del todo aquel zorruno puritano manido y presuntuoso que fue el primer Adams presidente. y la soberbia boca suya se amargaba caída de los lados. Con el nieto finó el linaje que en las Islas Vírgenes inició la hugonota desdichada que fue burla de amor entre marinos. ¡Pero considerad el fondo de vergüenza de Hamilton el único! . y si hubiera descendientes de Hamilton ya delante de los Adams no se pondrían pálidos. se dio de tiros con rival político (enemigo de México. y bisabuela es menos. por cierto) y así murió. viéndolo en los combates: --Es el enamorado de la muerte. en duelo.de empuje brioso y de fatal resaca: Por quítame esas pajas. Antes había dicho Washington de él. Y este bravo de voz de mar y de alma tempestuosa palidecía. y no hay familia Hamilton. Cierto que abuela puta no es lo mismo que puta madre. envuelto en gris neblina. y la sal de su sangre fluía en amargura. en un llano de hierba seca. y en el fondo de su ser seres lamosos de escamas verdes se envolvían fríos y ateridos en vidriosas fosforecencias lívidas cuando el Adams primero de los Adams famosos. En Wall Street descansa. sin embargo. calladito le decía al oído: --¡Hijo de puta! Igual que el padre murió el hijo. zorro bien informado. con alma de interior de Van der Meer. Y el primer secretario del Tesoro. es claro. inocente. III ADAGIO A veces la conciencia de la herida que recibió en la infancia era dolor insoportable. y brillante. el que hizo la Unión Americana sobre base económica (¡Mont Saint Michel en peligro del mar.Su mujer. que era Schyler. por cuyo sortilegio se poblaron los Estados agrícolas de fábricas (¡Chartres la de las flechas impecables. el que le redactaba los discursos a Washington. . y resignada!) fue adúltero en secreto: Pecador y vergonzante se dio a una aventurera de ojos negros. si hubiera misticismo entre los Adams!) el padre de los Bancos (¡Helena es oro en bóvedas de tálamo. los pechos blancos de azuladas venas con transparencias como de porcelana no pudieron. amansar el martirio infinito de Hamilton. era poco dulzor para aquel temple fundido en fuegos acres. si hubiese sutileza entre los Adams!). pagó chantaje y tuvo tratos ruines para justificar el pecado de su madre y no eregirse en juez del ardor de su sangre. criada en muelle tradición de limpiezas holandesas. hecha a colchones suaves y sábanas aseadas donde el amor se hunde y reblandece. Los frescos muslos y los brazos frescos en rosicler que de ellos mismos mana. jóvenes y virginianos: Él. La boca es de su madre y esa dulzura que en sus ojos mansos parece la mañana recogida.. ¡Oh. Así. que el niño es de otra cara! ¡Fijarse bien que es de otra cara mi hijo! Esa noche cenaría con Washington. cuando cumplió siete años el hijo suyo: --¡Señor. que le dijeran. orador florido. en la tarde. Por eso . no! --dijo él--. de que su hijo fuese diferente. agua de luz verdosa.. ella. como si algún destino tenebroso le hubiese dicho: Vengo por tu cara en la cara del niño para sembrar dolor que eche raíces entre los tiernos músculos y le dejen arrugas imborrables. en la copa de un valle. y él contestase con aquel aplomo de los que ya perdieron la esperanza de salvación y lucha con fiereza de condenados: ¡No. la más famosa de todas las bellezas de Norteamérica y a quien Francia misma llamaría la belle Américaine. Eran de mucho rumbo los otros invitados: Monroe y su esposa. es su retrato!--. una vez le impresionó. Y más que las palabras era el tono de voz lo que llevaba angustia.Esto lo entenderán los dispépticos y los que tienen ulcerado el duodeno si en vez de estómago y de tripas consideran eso otro que llamamos el alma. solicitud desesperada. Ya el carruaje estaba en la cochera. cansada. y Hamilton consultaba su reloj recordando que a Washington le irritaban las gentes impuntuales. Y fue un momento corto su tardanza. sombras. los caballos piafando. tibia. afuera de la puerta de su casa oyendo el mar genir y viendo sombras. en la playa. herido.. acurrucado y dormilón e incómodo. pero tiempo bastante para que Hamilton. bella ciertamente. IV RONDO La mujer de Monroe. recordara hasta qué largas horas.quería Hamilton que su mujer probase a superarse en lujo y señorío. como rosal de la cintura arriba. y poder meterse en cama al lado de ella. él se estaba. sólo un momento! Tengo que verlo antes de que se duerma o no comeré a gusto. esperando a que el huésped de su madre se largase. y el chico tuvo que irse con sólo la institutriz sureña al sacramento de meterse en cama. por lo que --¡Vamos. sin palabras. de la cintura abajo . Elizabeth! --decía-o echaremos carrera peligrosa!-Y ella: --¡Un momento. que vistiera brocados de la India y las perlas de Java.. curvada como la luna. su cabellera como florón de palmas. toda la noche a veces. y la gracia con que anda --más reina que las reinas-es la ele y la ene de Yolanda. no es una como su esposa es una. 1935] Regreso al inicio . Toda mujer es vaho de niebla tibio y húmedo. y canta. cómo se levanta. Cómo se esfuma. untado vientre de Clara o de Mercedes. de mañana. Amalia es la sonrisa y Cecilia las manos tejidas de algodón y lino y seda mejor que sus mitones. Toda mujer es nombre y todo nombre es número. Judith es el cuello.. cómo se pierde imperceptiblemente. de barro al sol temprano. que así se goza el mar ante la luna. ¡Dios que delicia!. Cómo se esfuma. es la boca de Flora. no es una para Hamilton. la mirada es de Emilia o Julia o Delia. cómo se levanta. la mujer de Monroe que habla francés y canta. [Panamá.. sino muchas mujeres.como cascada de lustrosa fuente. cabellera de Alicia. cómo se pierde imperceptiblemente! La mujer de Monroe habla francés. La mujer de Monroe. en su León más triste (muerto Debayle que le daba aliento a la ciudad. derrama miel y desparrama rosas. donde el Amor es ley. apenas comenzaba: ¡dan ganas de llorar! 10 Donde Darío yace. la Música el idioma! ¡Cómo el dolor de América se trueca por su pasión de América en maravilla de esperanza. en gozo de soñador. ¡Qué carabelas de qué mástiles y velajes albos y popas elevadas. su hermano en el espíritu!). la Libertad el aire que se respira. estaba haciéndola. como un mejor Hefesto una mejor Pandora. las que capitanea en océanos de encanto. de prodigio. bajo un triste león. qué países conquista de hombres de oro y mujeres de perla y esmeralda. renueva las latinas glorias ecuménicas como nunca la espada: sólo él es augusto! Y no el germano saqueador de Roma sino Darío es rey en cuyo imperio nunca se pone el sol. qué mundos nuevos de minas de diamante y selvas de milagro nos descubre.EVOCACIÓN DE PÍNDARO Primer canto Recordación y defensa del cisne (fragmentos) 9 ¡Sólo Darío únicamente. cuando murió. . y en inviolable virgen la prostituida tierra americana! La dejó a medio haer. olvidadiza (¡no contestaba cartas!). A Nicaragua madre. El invierno era crudo. con la bocaza abierta roja y blanca. muda. baldada. Ramos!). de esqueleto. el de más grande logro. sumido en el dolor y en la penuria. presa de terrores. El río iba de luto. Los rascacielos (¡nuevos!) levantaban brazos de imploración y tortura antiguas. escondido. iba de miedo a dar a la bahía. hecho el desentendido. porque esa sepultura vale lo que las tumbas de los héroes en cuyo honor los juegos se fundaron. iba de llanto. ¡como Darío! 12 Y recuerdo a su amigo millonario de Nueva York. con la mirada de águila. con no sé qué. Montenegro. que buscaba rincón donde morirse. frustrado el darse al mar. de espaldas a la Muerte. A México --su México-. el cuarto frío. Como en un cuento de Edgar Poe. con la sonrisa en boca adolorida. descoyuntadas. empero malogrado! 11 Yo lo recuerdo. ansioso a todo trance . y al déspota.Mateo Flores. un negro magro y macabro le bailaba danzas grotescas. extraviada. bajo régimen vil: ¡nadie a ayudarlo!. y a Argentina. con el color terroso de panal destruido.exiliado (¡trágico Alfonso Reyes!) o muerto (¡Justo Sierra!) o manco (¡Nervo. ciega. idos antes de tiempo: ¡así Darío. le cantaba lamentos sincopados. lejana. a España sorda (¿cuándo ha oído España?). animal o primitivo. muerto en Argos en amoroso abrazo. y me roza la oreja con su aliento!). va alcanzándome. si muero (¡la Muerte. No hubo que llorarlo. 15 En cuanto a mí. Allí sus hijas fueron a llevárselo para enterrarlo en Tebas. ¡Qué doloroso canto: le aulló el alma! 13 Cuando volvió a León llegó arrastrando el ultrajado lustre del plumaje y la abatida excelsitud del alma.de arrancarle lisonja. . como quien hunde en el ala del pájaro duro alfiler para que llore y cante. ¡pero cómo fue larga su agonía! 14 Píndaro no (¡dichoso!). juguetona. informes ya la voz y el pensamiento (¡válidos para la queja sólo de la carne!). sin resistencia el arco y sin tensión la lira. satisfechos la urgencia de vivir y el acoso de gloria. Le devolvió la majestad la Muerte. así sea para morir. fiel a Darío y en su elogio desde el azul más diáfano de América. en Guatemala. Pesaba poco. destrozábanle las delicadas vísceras con zarcillos crueles (¡desde su juventud fueron salvajes vides las que le dieron vino!) las basárides furiosas contra Apolo. canto de cisne canto. Orfeo redivido. [1957] .
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