El Santero de San Saturio

March 19, 2018 | Author: escobaresescobares | Category: Spain, Poverty, Poverty & Homelessness


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Juan Antonio GAYA NUÑOEL SANTERO DE SAN SATURIO I Centenario del nacimiento de Juan Antonio Gaya Nuño 1913-2013 DEPARTAMENTO DE ESPAÑOL PARA EXTRANEJEROS Escuela Oficial de Idiomas de Soria Para utilización exclusiva por parte de los alumnos del Departamento de Español para Extranjeros. Curso 2012-2013 Ha muerto en Madrid Juan Antonio Gaya Nuño CAMÓN AZNAR 8/07/1976, ABC Solitario, bravo luchador solitario, sin apoyos en la Universidad, en las Academias, en la Prensa, sin ningún halago oficial ni publicitario, sostenido sólo por su gran espíritu, Juan Antonio Gaya Nuño se ha ido dejando una obra colosal, magna en sus proporciones y en su contenido, fieramente fructífera, mostrando a la faz de España sus tesoros de arte conservados aún, los ya perdidos, y los a punto de perderse. En su último libro, “Historia de la crítica de arte en España”, nos muestra su bibliografía ¡624 títulos! De ellos, 50 libros. Y esta producción titánica, realizada sin cátedra, sin ayudantes, sin el mínimo reconocimiento de esta gigantesca labor. Marginado en las Academias y en la enseñanza, sin siquiera las migajas de algunos de esos homenajes que con tanta facilidad se prodigan. Protagonista sólo de una obra que admirará el futuro. Y ello no sólo por su impresionante tarea erudita. Sino por la gran calidad de escritor que hay en Gaya. Por su garra, por su sensibilidad, por una dicción cerrada y brava, por ese encararse con los problemas a rostro descubierto; desde su raíz, con las palabras más exactas y definidoras. Sin retórica, pero penetrado de la esencia del idioma, encontrando el giro exacto que merece cada situación, cada monumento, cada giro de estilo artístico, cada hombre. Porque Gaya consigue humanizar sus estudios y sus libros tan fundamentales como “La pintura española fuera de España”; “Pintura europea perdida por España” y la “Arquitectura española en sus monumentos desaparecidos”, reviven la sociedad y los hombres que hicieron posible esta definitiva erosión de nuestro tesoro artístico. ¡Qué inmensa nostalgia, mezcla de lloro y de rabia, el pasar las páginas de estos libros! ¡Y qué inmenso patriotismo el que ha animado a su autor a evocar lo que pudo ser la plenitud de España en sus artes, desaparecidos por una mezcla de incuria y codicia! Después –y antes– las publicaciones se suceden. 2 Es imposible su simple enumeración, abrumadora de títulos. Pero sí podemos decir que desde la antigüedad clásica a nuestros días, la genialidad de Juan Antonio Gaya Nuño ha abordado el temario artístico con una pasión, que es la principal característica de su prosa. Pasión por el arte, pasión por España, pasión por la justicia. Y en el fondo, Gaya, víctima de esa pasión. Lobo solitario que exaltaba y condenaba según su criterio apoyado en esa frenética independencia que lo mantenía alejado de cualquier favor oficial. Temas estéticos, críticos, históricos, que en cientos, en miles –varios miles– de páginas, colman su asombrosa producción. Con un magisterio auténtico, al enjuiciar el arte moderno. Pero la calidad de escritor de Gaya no podía limitarse a tareas eruditas, aunque éstas tuvieran siempre un costado literario. Y sus libros de creación –“El Santero de San Saturio”; “Tratado de mendicidad”; “Historias del cautivo”, entre otros– son obras con huella viva en la literatura de nuestro tiempo. Gaya ha muerto en plena producción. Cuando su gran libro sobre Picasso está reciente en los escaparates de las librerías, cuando su polémica y exhaustiva “Historia de la crítica de arte en España” está con la tinta tierna. ¡Qué inmenso panorama el de sus proyectos –expuestos con entusiasmo hace pocos días– en relación con el arte en España. ¡Porque era España su torcedor y su amor! ¿Descanse en paz uno de los hombres más generosos, desbordado, entusiasta de todos los temas, entrañable, Juan Antonio Gaya Nuño! 3 YO. Así es como los ciudadanos más cumplidores de las leyes sorianas. y la petición de sirvienta cuarentona para el señor cura párroco de Camparañón. largos. se sale al cierzote de la calle y hierve la crónica de las pulmonías. fresquillo. vestían un día de traje fresco y sombrero de paja. encontré que se precisaba santero para San Saturio. por eso. en las fiestas del Patrón. y. no escritas. aburridos días de invierno. Comenzaban a caldearse “La Amistad” y “Numancia” con el aliento de su pleno de socios y con las calderas a punto de estallar. gabanes y bufandas les dictaban la previsión de sus Doñas. si mucho más aburrida. pero ahora fue coincidencia. y la corrida de toros. en la última noche de las fiestas. Siempre. todo se torna recogido y sosegado. Pocos días antes. como la constitución británica. Durante sus días. el mes que separa la estación veraniega de los tremendos. queda también más formal que las capeas solanescas de junio. que se divierte aproximando las sierras a la ciudad. acumulaban. cuando San Juan. precisa y exacta”La traca. hallaban una Soria tan justa. claro. corta de una tajante manera cualquier conexión entre la canícula y el invierno. plateado. sobre sus torsos. siempre hubiera escogido este mes para llegar a Soria. Helo aquí: 4 . luego de la traca. el mes del Santo y del Otoño. llegaban por parecidas fechas desde lejanas latitudes a encargarse de sus cursos. SANTERO Llegué a Soria en Octubre. y. al siguiente. cuantos chalecos de punto. Los catedráticos poetas que abrillantaron esta tierra cruda y medieval –Antonio Machado y Gerardo Diego-. bebiendo la página de anuncios en la hoja agraria de la pequeña ciudad. Es un mes plácido. ya sólo frecuentada hasta la primavera siguiente por la chiquillería estudiante y por las devotas de la Soledad. Luego. tan “total. entre la oferta que un individuo de Fuentelmonje hacía de cuarenta ovejas machorras y veinticinco por parir. anuncio redactado en ese estilo indefectible soriano que han modelado muchísimas demandas de criado y dulero. Clausurábase la Dehesa. permitiéndole tratar. concurso ni otro medio selectivo que implique superioridad del solicitante sobre el solicitado. Para tratar. reclamo de las Agencias Cook. y el secretario de ayuntamiento. expuesto un mal día a ser pasado a cuchillo por turcos o 5 . con su tapabocas y su gorra de gato. Pues el trato. Éste es el modelo de anuncio que regula centenares de actos numantinos. es oficio de políticos y de la más alta diplomacia.Se halla vacante la plaza de santero de San Saturio. porque ya concluyó la vida eremítica en la Tebaida. porque. al fin y al cabo. El hígado daba señales de vida. de paz. hay que cobrarle. pero. son los estilistas creadores de este género de anuncios. Y yo fui a tratar. en realidad. no es sino la diplomacia actuando por cuenta del Estado cerca del campesino. de caretas perpetuamente sonrientes escondiendo intenciones horrendas. sin que para mí y para mis confesiones quedara alguna. albergando su cuerpo retorcido en lo alto de una columna? ¿No soy excesivamente hosco para llegar al Monte Athos. Y como el campesino ha costeado todas las aventuras y empresas españolas. de sierras grises. Les gusta tratar. es bocato di cardinale de los secretarios rurales. para hablar mucho. Se paga. cinco fanegas de trigo y tres medias de cebada. oposición. sino en especie. reverdecer mi olvidado griego y ser un monje más. de berros y lechugas de San Polo. la Reconquista. de barbos y truchas. que. Sólo había un punto en la tierra que ofreciese todas estas felicidades. Del mismo modo que conviene dejar un portillo de escape a su pequeña y concisa vanidad. este “para tratar”. o sea para regatear. y. lo peor de todo. con el haber anual de ochocientas pesetas. de altos chopos. sobre todo. cebada o centeno. estaba harto de perder todas mis horas hablando con algunos listos y muchísimos tontos. pues no se estipula prueba. Y. con el señor Alcalde de Barrio. Y se reconoce igual señorío y capacidad a las dos partes. además. no en sus caros dineros. de agua fresca. ¿no soy demasiado cómodo para renovar ese dificilísimo deporte de San Simeón el Estilita. en la ciudad de Soria. en especia frumentaria. y todas mis viejas ambiciones se iban resolviendo en un deseo de Duero. parte en dinero y parte en especie frumentaria. Ya estaba harto de ciudades populosas. la guerra de los Treinta Años y la Ciudad Universitaria. en fanegas de trigo. . donde puede procurarme un traje de pana muy vieja. tener abierta la ermita a las horas de luz. si había boda. Allí. también. por incontable vez en mi vida. si turistas.¿Sabe leer y escribir? .Fulano de Tal y tal. a los señores curas que dijeran misa. la filiación. como un probable mérito. Ya en Soria. servir el chocolate en el salón.¿Natural de…? . del cual bajé en Almazán. facilitar. luego me crecerán como a un San Onofre. las llaves de la ermita y la caja del santo. Me tomaron. Confío en que. El Alcalde de Barrio me informó de mis obligaciones. Me haré retratar sólo de busto y heme fiel retrato del Patrón. al tiempo que el sayal de las procesiones. quedando con aire intermedio entre presidiario y santo tonsurado. Marchó todo de perillas. provincia de Soria –y lo dije muy ufano. . podía y debía pedir limosna con la imagen del santo una vez por semana. . y por bigote y barba no he de apurarme. una cláusula no mentada en el contrato. que en cuanto deje de afeitarme. señor. bastaba agarrar. me hice cortar el pelo al cero. no ayudar. pero bien sabida.¿Edad? . pues pronto me quedaré calvísimo. acompañarles y celebrar la gloria 6 . Y me la dieron. y todo tan limpio como un oro. aunque en mi pueblo sólo creen en la Virgen.Treinta y ocho años. .Tardelcuende. el automotor que llaman de Pamplona. enderecé hacia el Ayuntamiento y exhibí el anuncio de marras. dentro de pocos años pueda lograrlo. pues es usted el único solicitante. Así que me imagino que le darán la plaza.por servios? Por otra parte. en la estación de Atocha. obliga al santero de mi ermita dilecta a parecerse a San Saturio.Sí. y contesté a todo muy bien mandado: .Bueno. debo buscar un retiro donde no me exijan profesión de fe ni de dogma.¿Nombre? . Ciertamente. y lo recaudado serían gajes. Quedé satisfecho. deshaciendo por dos segundos la lámina del río. de Picasso. ya dueño de las llaves. Acabé de colocar mis trastos. por haber entendido siempre que el primer santo surrealista. porque abrí una ventana y respiré muchas veces. de Paul Klee. parece que podía tener más que un sultán. Valle-Inclán. Proust. de la abundante provisión dejada por el anterior santero. acompañándolas en su periplo. Porque hacia el Atlántico. Me fijaba en las aguas. que es la del río Razón. Antonio Machado. la Biblia. Nada me indicaron sobre mujeres. Baltasar Gracián. A la cabecera de la cama clavé. Los hombres de la meseta no somos amantes del mar. me acompañaba el material preciso para continuar trabajando en mi Bibliografía crítica de Picasso. no se oía un rumor. Me quedé en la ermita. que luego viajarían por tierras de Burgos. era San Saturio. y me dediqué a recorrer mis pertenencias. Valladolid y Zamora. y sólo lo concebimos como una curiosidad que conviene 7 . hasta acabar en la Lusitania. encendí una fogata de retamas. No pasé del salón. El Duero venía de la sierra de Urbión con una transparencia y una paz verdaderamente mitológicas. remontar la corriente hacia Salduero. Aún mejor. Pasó rato hasta que graznó una corneja y culebreó un barbo. bebiendo siempre el agua de San Saturio. y en él se reflejaban. Gerardo Diego y Dostoievski. Por lo demás. con su busto cortado como en un collage de Max Ernst. a saber: Santa Teresa. Sartre. siempre que fuera lejos de los recintos sagrados. o quedar quieto. Conmigo traía una maleta de libros. Yo estaba borracho de alegría. Unamuno. los hitos de la chopera. hasta este mirador. Eça de Quiroz.de Saturio. De todos ellos me servía y todos venían en calidad de amigos. no otro sino el famosísimo Fray Gerundio de Campazas. con chinchetas. Baroja. una reproducción del Guernica. y acomodé el ajuar. resueltamente. San Juan de la Cruz. No se veía un alma. y la del recodo de Numancia. del Padre Isla. Puse junto a los tales el librillo de horas que traje en la faltriquera para leer a ratos perdidos. con su exacto matiz de plata. y otra de La amistad de las bestias. no. vivir un tiempo en la sierra y dejarse luego traer hasta aquí. proporcionando la más bella de las disyuntivas: o dejarlas correr. Pero el Duero y el Tajo son ríos. En seguida. como harían los sanjuanistas. y tan delicioso paraje que. Y. antes de él. muy cerca de la puente. que comían las ricas lechugas y pepinos del Duero bajo sus bóvedas de crucería. frente a la ermita de la Virgen y a vista de la ciudad. no ha escuchado demasiados tópicos patrioteros. entrase. afortunadamente. que los sorianos prefieren otros ríos lejanos. vistos en el cine. de un color azul en los días más fríos. hermosos y tranquilos. con viejos batanes. de los señores Templarios. ¡Ah. Su caudal es casi el mismo a lo largo de todo el año. a cinco metros del agua y de su hierbas. desde el Perejinal. cargándose a lomos la barquichuela cuando se presente el rápido de una fábrica de harinas. merendando. acabando en las 8 . a la derecha. si desea viajar un soriano no debe hacer sino botar una piragua en Salduero y seguir hasta Oporto. si hubiera en el mundo algo mejor que la santería de San Saturio.ver. ya sabían los sanjuanista del siglo XII lo que se hacían! Como caballeros auténticos. cualquier otro accidente baja de categoría. ancla en San Juan de Duero. con sus tapias húmedas de río. Después viene el puente. sin menguar ni ensoberbecerse. el mar es como la torre Eiffel o como el rinoceronte. que no se regalan en balde las nieves del Urbión. y. Pues hay un corto trecho del gran río que casi emociona por su majestad y belleza. por lo que la lámina del río es uniforme. bajo las terrosas ruinas del castillo. y el que así piense no merece el Duero. Porque cuando se dispone de un bello río. son ríos indiferentes a todo. sino a quedarse gozándola. y ahora el viajero queda. no sería sino el abaciazgo románico de San Juan de Duero. tirando a verdoso cuando el estío. no invita a viajar. y otros de estampa regional. Pero. San Polo. como el Turia y el Guadalquivir. serenos. por derecho propio. Aquí empieza una tabla de agua. un cordero asado en el claustro. el Duero tuerce hacia Soria. que. sin embargo. y el soto. después. Me temo. silencioso y manso como este mi Duero. en verdores y en fresco. Hay ríos de cometido fronterizo. hasta el puente. las mejores huertas de Soria. Siempre silenciosa y tersa. y aún más regular y sabio el Duero. eligieron lo mejor de la ribera y alzaron un monasterio donde comienzan las huertas. luego. como el Guadiana. a la izquierda. ríos de aguas puras y sin misión delimitadora ni turística. sin dejar de verse el cerro del Mirón. Sólo es ya un recuerdo de mal novelista. sí. de la provincia y de sus moradores. con muchísimas iniciales de enamorados y sus fechas sacras. muy poco. agregué las fechas de los que he faltado de Soria: 1937-1951. Un diario sería aburrido y seudonovelesco. sobre Soria y su provincia. palpo todos los días el vivir de sus gentes. saqué la navaja de partir las hogazas y grabé mis iniciales. Sobre ellas está mi ermita. Yo elegí un buen mozo de chopo. El censuario sería más cierto. en el libro sobre Picasso. Trabajaré. por sus lunas. Estamos a finales de octubre. El Duero me ha despejado tanto el caletre como para poder escribir imparcialmente. como para poder intentar un proceso judicial – y sentimental – de la ciudad. rectamente. Comienzo el proceso de Soria y de los sorianos. Pero no será sólo en él. en vez de datarlas en este año. no sé por qué.rocas blancas que componen la cara del santo. Debo escribir algo. que es lo que me place. Pueden continuar grabándolas. 9 . porque todo esto es demasiado limpio y sencillo para resultar cursi. me creo más dueño de la ciudad y de su tierra que las autoridades. para inventar algo. pero. tanto en Soria como en la ermita. un camino flanqueado por los chopos melancólicos. aunque no sea sino un capítulo quincenal. que da un más frecuente pretexto para picotear en un tema y saltar a otro diverso. éste de llevar un supuesto diario. entre san Polo y san Saturio. barnizado de letras viejas. prefiero el quincenario. Gozando de tan privilegiado observatorio. y. el personaje era socorrido.I PEDIGÜEÑOS Y HAMPONES (1 de noviembre) Hace un cuarto de siglo no había en Soria sino contados pedigüeños. Ningún otro bergante pordiosero tenía derecho a semejante congrua. tanto en atavía cuanto en gestos y en una auténtica liturgia de pedir limosna. Los pobres de solemnidad venían a ser. los sábados precisamente. como si en la ciudad no hubiera sino un pobre ciego. Quien haya conocido al Pobre Ciego de Soria. aparecía el otro pedigüeño con derecho a diez céntimos. Y no podía. pero lo cierto es que se abstenían de tal oficio si no reunían graves razones. jamás hallará exagerado ningún personaje de Zuloaga. todas las semanas. cubierto con una capa de paño pardo. en Soria. En cambio. sino mostrada con gran profusión de medios. con voz recia: -El Pobre Ciego de Soria. y que al correr de los años se encrespaban si no se les socorría con una perra chica. por antonomasia. por este vago prestigio solemne. No los viejecitos mal afeitados. tanto como por su pardo plasticismo. de verdadero pobre de solemnidad. de roto tapabocas. que se contentaban con unos mendrugos de pan duro. éstos eran pobres del montón. excepcionalmente. verdaderos pobres de pontifical. Pues ahora es cuando voy comprendiendo el quid de esta expresión. gigantesco porque aunaba ese envaramiento de los privados de vista a una estatura privilegiada. tan indicadora de una dignidad como si anunciase ser el delegado de Hacienda o el Presidente de la Diputación. adornadas por una solemnidad pomposa y plástica. muy contados. Su presentación venía a ser tan solemne. con diez céntimos. No hacía sino anunciarse. pobre de solemnidad: no significa pobreza absoluta. Así. que acentuaban los largos pliegues de la capa. llevaba a todas las puertas una imponente y altísima figura de diego. bien que esta perra gorda no fuera 10 . Algún poco rato después que el ciego de la capa parda. Así. ello no quiere decir que faltaran gentes con harta necesidad de pedir y pordiosear. considerada por los dadivosos como limosna. Yo. pero que quería parecerlo. franciscano de cepa. Yo sabía que lo más digno y venerable y simbólico de cuentos seguían el cortejo. sino como un natural arbitrio e impuesto municipal de todo soriano clásico. en el señor abad. Pero se merecía más de diez céntimos por su perfecto atuendo. he meditado largamente sobre el asunto y sigo hallando sobrenatural que el Ayuntamiento pudiera encontrar semejante sosías del patrón en sus concursos para cubrir la plaza. humilde. manso. Desgraciadamente. Mansuelo ganaba en nombre lo que perdía en aspecto. de toda la hilera procesional. se llamaba Mansuelo. El nuevo santero heredó el hábito de falso fraile y se dejó crecer la barba. Era el santero de San Saturio. Y en la procesión del 2 de octubre era igualmente extraño ver desfilar. al paso marcado por los cuatro guardias civiles. Mucho perdió en mi 11 . en general. En la ermita resultaba de tremenda fuerza persuasiva. que ayudaban a llevar dos monagos. Los sorianos. el mimo bigote e igual barba. no. centraban su atención. primero la imagen sobre andas. no padecía calvicie. enseñando la ventana por donde se cayó el niño de Carbonera o dando a beber la riquísima agua de las lluvias de invierno. ignoré su nombre. y detrás el viejo reencarnado. bien convencido de que se trataba de una extraña reencarnación del Santo. encontrárselo vivo y de cuerpo entero. exacta calva. acaso porque vestía refulgentemente con una capa recamada y bordada. y así lo prefiero. Pero era notoriamente más joven. era el santero. Yo le abría muchas veces la puerta los sábados. el municipio no había tenido éxito en la elección de hombre. porque hubiera sido desilusión saber que no se llamase Saturio. Muchos años después. Murió y fue reemplazado. y la barba resultaba ofensivamente negra. luego de orar ante el busto barroco de Saturio. Esta vez. daba la voz de su presencia y gustaba de darle la perra gorda. y era maravilloso para un eremita. Bien que de éste sí se supo muy pronto el nombre. vestido con un sayal que no era exactamente de fraile. es decir. larga. ondulada y blanca. Pues tan idénticos eran. El primer santero que yo conocí tenía la misma edad que la de nuestro San Saturio en su iconografía tradicional. poco imaginativos. y el venerable santero lo vendería a los garajes. las púas blancas de su barba.opinión el día en que le oíd calumniar a su antecesor. no seré yo el que venda aceites. Maravíllame la cantidad de mendigos incontrolados que pordiosean. el prodigio toma otro cariz. amarillo de solo. En tierras de Jaén. de esta grieta. en las eras. Los sábados. y el coro de atorrantes le daba el pésame. ni él esperaba la respuesta. que en Soria es doblemente sabrosa. por la compostura. lo vendió. El tío Roto buscaba parsimoniosamente sus piojos. angélicos. inmunes a todo cheque o descalabro. por momentos. Siempre recordaré aquel paseo del Espolón. agarro la caja del santo y marcho a correr la ciudad. donde los mendigos se solazaban. Siempre gocé condenándome con el hampa. en una nueva Tejas. por comedida y señorial. Nadie interprete torcidamente mi aserto. donde luego se levantó la casa de Correos y Telégrafos. Otro indigente llegaba para contar que se le había incendiado. Como de la roca ya nada brota. un estercolero que explotaba. endoso mi hábito. El Pesquete rompía el silencio del sol para preguntar. por el buen parecer. entonces era un aceite mineral. tempranito. de aquí. Pero en Soria. -Bien. un nuevo Baku que nos hubiera quitado para siempre la pobreza. de este agujero. Yo le advertía un piojo olvidado en el andrajo del tapabocas. hace muchos años. mientras se le veían crecer. con lo que los coches quedarían suaves. y. que nos hicieron creer. esta noticia promete para volver a pensar en los yacimientos de Fuentetoba. sin pedir nada a nadie. un petróleo. Además. sin aquel respeto de antaño por las buenas formas. era un petróleo. 12 . señor en su miseria. como vendedor del aceite milagroso de la cueva: -El santero anterior profanó el agujero de donde manaba el aceite. dejó de brotar. . No hay duda.Pero ¿manaba de la roca? Sí. en castigo divino. donde no hay un mal olivo. hasta que vino la desilusión. Se les pasaban las horas en el muro. el aceite puede y debe surgir de cualquier inesperado sitio. con el debido comedimiento: -¿Vive todavía el Francés en el ventorro? Nadie le contestaba. y le me agradecía la indicación. lo que acabó con ellos. volvían a comprar pellejos. No tengo amigos pedigüeños. En sus días de prosperidad compraban pieles por las calles y voceaban de un modo gangoso. han desaparecido. y se comían una escabechada en el ventorro del puente. Había otros muchos semipobres. . adquiría un tapabocas y una gorra de visera nuevecita y lograba alguna escuela. como revivos engendros de Valle-Inclán. donde pedigüeñeaban.Santero de San Saturio. toco el timbre y gangueo: . medio ciego.¡Hay pieles de liebre y conejo! . y se enzarzaban a insultos ferocísimos y a garrotazos a la puerta de la iglesia de San Juan. ¡ay!. Luego tornaban a prosperar y medrar. No sé si fue la Ley de Vagos o el paso de los años. 13 . andando de medio lado. Los pobres actuales son del modelo ganster. serviles.Que no nos falte. Todos. Yo voy sólo por las casas. que alternaba la mendicidad y el vagabundeo con su verdadera profesión de maestro nacional. pelerooooo! . enteco. Y luego volvía a caer.¡Y las pago más que naidee! Y cuando les venía una racha mala. otras. como un garabato. se mataba las liendres y se rascaba las uñas contra las piedras. vocalizando muy castellanamente: -¡Pelero. Pero tenían vocación y aire de señores. sentenciosos y escuetos en dichos: . los ojos ribeteados de rojo vivo.Había mucho de hidalguía y de raza eterna en aquellas asambleas de caballeros menesterosos. La pelambre soriana se obstinaba en tomar el poco sol del Espolón.La bendición de Dios. Diez céntimos. Desapareció. más cinco… Acabo de sábado con sesenta y ocho pesetas. agoreros. más diez. y ella grandota y vieja. pedían limosna como ciegos. Y daban propina al ventorrero. dejaban de ser ciegos. salmodiantes. unas temporadas era maletero de la estación. como el Atilano. una pareja que siempre hubo de emocionarme: él. igualmente. Bebieron de él. cadena y colgante. así. por las calles y plazas de todo Soria. explicando cansinamente la misma historia a visitantes nada interesados. a solas. muy repeinado. Las botas de los domingos le hacían daño. porque la falta de entendederas. Y. los avié en dos voleos. por señas y gestos. en nada lo parecía. estilográfica. pues era blando y grueso. igual que los húngaros y gitanos enseñan sus osos amaestrados. caminaba con ese paso seguro y medido del serrano. de viejo alto y animoso. anillos. conforme supuse). ¡Extraña pareja formaban el viejo y el mozo! Llegaron. Y 14 . Bien se podía ver como lo único que deseaba el viejo era mostrar el prodigio de su hijo (pues éralo el mozo. Pero ambos hubieron de diferirse. con bigotillo. rendido.II LOS INDIANOS (15 de noviembre) Hubo esta tarde grandísimo trasiego de gentes en la ermita. con el paisaje. con gran nariz y ojuelos astutos. porque cerca de Magaña. unos irlandeses. de donde eran naturales. Le acompañaba un mozo que. con cara de judío converso de los que abundan en la sierra. pues por el camino subían dos figuras: una. y con los chopos colgados sobre el río. y hasta pienso si algún oculto hueso. y me harté de subir y bajar escaleras. que en mi visitante era traje de honrada lana negra y tapabocas terciado. Según se fue acercando vi cuánto era su áurea ostentación. vestido con llamativo traje a cuadros. pero. amén de que les importaban muy poco los santos. me senté a la puerta de la cueva. fuera o no su hijo. que pasan por la ermita con la misma celeridad de cumplimiento que por el Palazzo Pitti o por la linterna de Lisícrates. había otra famosa por sus milagros. ello y todo. variando sólo el atuendo. con algo de vieja película de Rodolfo Valentino. huesudo. La hora de la meditación y del quincenario. las ermitas y los milagros. porque de oro lucían sus dientes. A los últimos. indiferentes a cuanto ven. como no fueron los irlandeses los últimos trotones. reloj. buscaron asiento y les brindé de mi porrón. lo facilitaba. para gozarme. sería la expresión de don Pablo de Santa María. y resultó que no querían ver la ermita. 15 . con catorce cuadernos de aritmética. por cierto. y marchar tras las ovejas. Así es que yo. bien tranquilo. pues su madre murió del cáncer a la matriz. y más que esperanzado. de las Américas. que la tengo preñada. Y así razonaba el viejo: - Este es mi hijo. Y gana muchos pesos. para servirle.. cinco años hace. que no había regla que no supiese. pero todo ha de arreglarse. y de que ilustrará la familia! Pues sepa.como parece que ya había agotado los conocidos y extraños de la ciudad. y sí lo… - Pero ¡papá. porque este hijo es el orgullo de Magaña. a todo esto.! –interrumpió el mozo. y sembrar centeno. también ha de ir a las Américas. porque le daba el mal de perlesía. Con que se murió la segunda. Está en una buena casa de comercio en la avenida Rivadavia.. que ha de establecerse él solo. y los otros dos se desgraciaron de pequeños.! –aún más asustado el indianillo. porque son italianos. - Y. y éste es mi hijo Venancio. Con que entre el señor maestro y yo le allanamos las cuentas y se marchó. número 286. Bueno. que desde que era pequeño no pensé sino en mandarlo a las Américas. - -No te importe. Desgraciados somos. - …y si lo que nazca es varón. Es el tercero que tuve de mi primera difunta. y. que todo lo ha de saber el santero. que en nuestra tierra todo es miseria. señor santero. no le he dicho cuál es mi gracia: Secundino Almarza. para que todos salgamos de pobres. un poco asustado de la locuacidad del serrano. o sea que no tuvo hijos. que ha venido a verme desde Buenos Aires. este hijo mío… Bien seguro estoy de que será el apoyo de mi vejez. en la República Argentina. señor santero. ¡ah. y me casé con otra. una casa que les dicen Dinero y Peluffo. porque le daban vahídos… - Pero ¡papá. hijo. Sí. que resultó machorra. y me he vuelto a casar con una moza de Valtajeros. se salía por las afueras para que nadie quedara sin ser testigo de su felicidad. lo veré un poco más gordo. Así se acaba la buena y virtuosa raza de los sorianos montañeses. había en aquel chico demasiada elegancia. o Rivadavia. a lo que nazca. Así ha perdido su paso de serrano el platense Venancio Almarza. señor Secundino? – pregunté al viejo.y. un poco avergonzado de su parlería. mucho fijador en la cabeza. en el 286 de la avenida de Rivadavia. el non nato. Hacen algún dinerejo. pero él era aún más defectuoso. raíces. su non nato hermanillo. quebrados y reglas de tres y de interés. vuelven al terruño –los que vuelven. -¿Y. los años desde que entre el animoso padre y el señor maestro de Magaña le metieron en la cabeza catorce cuadernos con potencias. que había callado mientras yo reflexionaba. En fin. y así lo perderá. donde le erigirán un feo monumento. y que ninguno ha vuelto hecho un Morgan. de Buenos aires. pedregosos. siendo varón. para nada. Yo sé que los indianos de Soria no prosperan demasiado. 16 . Ya no conservaba ningún frescor serrano. muchos recuerdos del general don Domingo Perón.El que resultó llamarse Venancio Almarza no había hecho sino interrumpir dos o tres veces al viejo de Magaña. también. Muchos. sino en alguna gran avenida. costean una fuente o un grupo escolar. y un poco más argentino. a lo sumo. pasados diez años. Y. ablandados. Si algún día. pero veré de ahorrárselo al otro Venancio. vuelve a la ermita. Este Venancio no tiene sino treinta años. casi el día que vea la luz. Pero vuelven de otra raza. uno de tantos. Total. para aplicarse en el escritorio de dinero y Peluffo. Pagará la construcción de una escuela en Magaña. muchos anillos de oro. este trago ya no se lo puedo evitar a Venancio. sino que había hecho todo lo posible por convertirse en un repeinado porteño. Derroñadas y Navaleno. sin los rasgos cuatrocentistas. y ya no está en Soria. Lavalle. donde se está creando una especie de Suiza artificial que nada tiene que ver con los serenos. honestos. por qué ha de enviarlo a las Américas. sin la vivez y el paso seguro del viejo Secundino. engrosará esas colonias pretenciosas de El Royo. o Mayo. románicos burgos de mi Soria. luego. y un poco más millonario. lo llevaré al seminario de Calahorra a que cante misa. si vuelve pronto a las Américas. y todos fenecieron. por un elemental sentido del seguro. convirtiendo en juego de palabras mi dicterio. -Ah. sino de Saturno. indianos. señor Secundino. y a otros dos. Por eso es por lo que de nuestras pobres aldeas sorianas se cargan los seminarios y los barcos de emigrantes. que acertó a tener cuatro hijos. nada. -Y. sin tener que ganarlo. Si no le meto quince cuadernos de cuentas en la cabeza. con mucho menor apoyo que si hubiera casado alguno de ellos en nuestras pobres tierras. para que cuando llegues a los noventa puedas seguir enterrando esposas y casando con mozas nuevas. pues. No de don Pablo de Santa María es de lo que tienes cara. Y usted. que se acuerde estos ásperos terruños y de los que en ellos quedamos. -No Saturio. ancianos saturnos de la tierra de Soria! Pero a veces os castiga la codicia. señor Saturno. fraile. y al otro. 17 . o cura –dijo el serrano-. y así te comerás al que lleva en el vientre la moza de Valtajeros. Venancio. ¡Ya os conozco bien. -Pues. ya sabe dónde me tiene. que Secundino es mi gracia –contestó el viejo. pero ahora aún dudo de si eres converso. las posibilidades de pensión para la vejez. Pero ya se había olvidado. lo que tú quieres es un seguro de ancianidad. tanto gusto. y se repartió. ingeniosamente. O indiano o cura. como a un mi retío. Con que encaré al viejo de Magaña y me despedí dándole el nombre que le cuadraba: -Vaya. y el padre. cómo no. y todo lo que se sacaría de él serían unas escuelas nuevas en Magaña.-O eso. y a mandar. mi viejo! – protestó el indiano. viejo cuco –increpé. los sobrevivió muchos años. viejísimo. Ya sabía yo que tenías cara de judío. Y así te estás comiendo a este torpe hijo indiano. casi entredientes-. haciendo a un hijo canónigo de Burgo de Osma. Así es que. pues ambos son ricos a su manera. para hablar de aristocracia soriana. según el espíritu emprendedor. la marcha de los negocios y la capacidad de los herederos. Por estos portales. confiterías. del Collado. el sentido jerárquico. las fortunas no están acaparadas por unas pocas familias. Afortunadamente para ellos. si deseamos clasificar a los vecinos de la ciudad. tan autorizado para enhebrar el Almanaque Gotha de Soria. más que en cualquier otro detalle. aristocracia del dinero. embrión de marido. o sea el bueno.III Nadie puede dominar tan bien como el santero de San Saturio la trabazón social de la ciudad. especializadas en la elaboración de mantequillas y mantecadas. al llamar a todas las puertas y recoger monedas de muy diversas manos. hay manera fácil de 18 . Antes y después de este comedio. un conde y un vizconde. en los nuevos empleados o en los forasteros. En ambos recibe el santero buena limosna. clavando sus ojos sedientos de novio. arriba y abajo. Son el de Numancia y el de la Amistad. mejor dicho. El Casino de Numancia se alberga en una planta noble. simplemente. pero no pienso hacerlo. es decir. pasean las muchachas. del edificio que posee el otro. el hecho de que subsistan las casas y familias de un marqués. en los casinos se advirtió siempre. cursis confiterías decoradas con espejos. Sí. con jamón en dulce el díada Saturio y huesos de santo y buñuelos de viento en el de Difuntos. y los blasones en el Collado y en las calles de Caballeros y Aduana Vieja. sino ganadas y disipadas alternativamente. O. tendremos que atenernos a la en un tiempo radical. el de la Amistad. centro de la ciudad en 1900. pues el soriano es pobre. No hay tampoco. por cierto. o. hoy más elástica. nadie como él. como yo. no autorizan. en el lado impar. no mejor en uno que en otro. y por fortuna. Nunca hubo demasiada. se ha marchitado la jerarquía de la familias sorianas cien por cien. y ello es en la precisa mitad de los portales. Por otra parte. divisoria de los casinos. en los muchachos convecinos. son mucho menos numerosos que en cualquier otro burgo castellano. y revisar la dolorosísima metamorfosis de las cachupinadas sorianas. devorando los periódicos. dentro de su humildad y su tercera o cuarta categoría. Mis tías conocieron. pero a la hora del tapete aparecía dinero hasta en los calcetines. Se jugaba más fuerte que en el casino de arriba. jugando al billar. 19 . Muy poco para las enormes cantidades de tiempo que allí hemos consumido todos. que mantenían peñas mentirosas y exageradas. cuando Soria guardaba. y de sus labios lo he oído. empleados modestos. dependientes de comercio y estudiantones del magisterio. ancianos maestros o funcionarios jubilados. grandes como castillos. feriantes. puede alargar el desdichado e irremediable final del bodorrio. fumando sin interrupción. charlando. estanqueros. fiscales. no sólo tiempos pasados. Pasaban tardes enteras y buena parte de la noche sin consumir nada o con tan sólo un cafetito. lo que fueron aquellos días anteriores a Sarajevo. pelado. los cazadores y pescadores. Había teatro en el casino y se representaba ópera. Y jugando. en mis tiempos no valía el abono mensual sino medio duro. riquejos pardillos del campo. Roberto el Diablo y Rigoletto. Hay que confesar que arriba se jugaba menos. aires de Baden-Baden reseco. o colarse en el de la Amistad. los puntos no ose tocaban con sombrero. cuya cuota mensual costaba nada menos que ocho pesetas con cincuenta céntimos. comisionistas. sino antepasados.escurrirse a mitad del paseo invernal. qué tiempos! Hacía poco que el salón principal del casino de Numancia se había decorado con vagos y enormes lienzos traducidos libremente de Puvis de Chavannes. sin archiduques ni húsares. contratistas. cuantísimos empleados postales y de hacienda no habrán eludido la tragedia nupcial refugiándose en la casi sólida atmósfera de los casinos! El de la Amistad es el más barato. el de los señoritos. Sus socios eran obreros. Arriba es el Casino de Numancia. ¡Ah. con gorgoritos de una clase media casi hambrienta que. pero cuántos jueces. lo que motiva que al llegar a este punto no haya más remedio que emocionarse un poquito y recordar. sino con boinilla. sustituidos por los funcionarios de hacienda y de telégrafos y por los muchos solteros de la ciudad. ¡Ah. subir al Casino de Numancia. cuando trataba de hablar del Casino de Numancia y de sus socios. San Saturio ve con lágrimas en los ojos el hecho de que un país de cuáqueros y metodistas haya suplantado en sus fieles las modestas. y para que no quepa ninguna duda. burguesas cachupinadas de la Europa de Proust y de Toulouse Lautrec. Además. cuando. posiblemente. si no la más noble. chaquet y pantalón a rayas. unos jovenzuelos se visten de smoking. On parle français. Ahora. Así como el decorado de la Amistad no 20 . que iban a comer a Quintana Redonda o a Tardelcuende. Estas estampas podrán parecer ridículas y.con verdadero heroísmo. tan sólo veinticinco años más tarde. y era una faceta. tampoco la más superficial. con falditas y puntillas. anunciaba el fotógrafo que me retrató de niño. un interés por lo que ocurría en la Europa coetánea. tocan en una gramola el Stars and stripes primero. lo son. aunque no conozcan una palabra de inglés e ignoren a qué partido pertenece el senador Taft. Durante mucho tiempo fue. cómodamente. estos sudoyanquis continúan dando una perra gorda al santero. ir y regresar en el día. congruentemente con el cambio de lso tiempos y de las divisas. de señoras con sombrillas y mangas de jamón. Este mismo fotógrafo fijaba en el papel bromuro imágenes de las excursionistas (jiras se llamaba entonces). dos papeles: el de la pieza cantada y el de una sociedad que había de elegir entre dos opuestos caminos. representar Roberto el Diablo exigía un cierto estudio y esfuerzo. muchas veces. se obstinaba en representar papeles. y este slogan se consideraba como el colmo de la mundanidad y el exotismo. preparan unas horas convencidos de que se están divirtiendo en algún estado norteamericano. y tienen a la mano algún número de Life. pero las que las sustituyen en nuestros días no creo que contenten más a nuestro sufrido Patrono. y volvían a Soria por la tarde. merendaban. pues eran los únicos lugares donde se podía. para todos estos figurantes. discos de Frank Sinatra y de Bing Crosby después. Creo que la emoción me ha desviado del tema. Engalanaban el tren con banderas y guirnaldas. debieran aprontar un dólar. de caballeros con barba. un honor haber estado en Francia o poder chapurrear con soltura unas frases en galo. apretujando a su dama o siguiéndola. y todos anhelábamos. nietos. inclusas. de los que uno u otro éramos. pero desde que la primera posguerra arruinó a las señoritas que representaban Rigoletto y las redujo a la categoría de dueñas de casa de huéspedes. agarrados a los periódicos durante horas enteras y soñolientas. Tan empecinados estaban en el juego todos. magistrados. 21 . nos miraban desde sus ampliaciones hechas en el estudio de Casado. encandilados.se componía sino de espejos pintados. don Raimundo Balsa. Después de cenar se comenzaba de nuevo con fichas y barajas. reunía a los más catarrososo e hirsutos ancianos de la localidad. sobrinos y resobrinos. abogados. Aquí había tertulia todos los días. se armaban tremendos bailoteos. jugábase desaforadamente al monte y a la tarota. la de billar y la de juego. Las horas de estos juegos comprendían de tres a diez de la noche. tresillería. el delegado de Hacienda. pero en cuanto se marchaba el gobernador. vivaqueaban y charlaban por todas las salas. hasta la sala de lectura. después del almuerzo y de la cena. integrar la colección. que Gerardo Diego clamaba: Matad esas tres rosas falsas de cada día: Arqueología. representando. en su día. castellanía. con no mayores atractivos bibliográficos que la Enciclopedia Espasa y los diarios madrileños. donde la peinadora de la ciudad rehacía los encantos de las bellas. Don Guillermo Tovar. el señor gobernador civil. durante Carnavales. indefectiblemente. los perdidosos a casita. el resto del año. San Juan y San Saturio. Esta sala de lectura. catedráticos. Médicos. La de juego había sido en otro tiempo. teatro. no faltaría más. no hubo otro remedio que dar prioridad al tresillo y la garrafina. que la ruina de la ciudad mártir. y los gananciosos a la de la Julia. y se acababa a las dos o las tres de la madrugada. en que no pocos desdichados perdieron la soltería. más otros paneles parietales con desvaídas alegorías de las estaciones del año. Y en el mismo salón. nada menos. bajo los retratos de desaparecidos sorianos conspicuos. altos cargos. don Lorenzo Aguirre. de bebedores proletarios. pero no cuentan con clientela estadiza ni marcada por un signo social. - Nada. con protestas eternas de amistad y sorianismo. se agradece y se acepta. productores. daba la razón al procurador. La vinacha desata la lengua. guardapuertas. de la hermosa voz. Hay muchas tabernas en Soria. luchaba un día por convidarnos a unos cuantos estudiantes: - Permítame. y en los bares. El copeo es barato y de no malos claretes.Ninguna de esas tres Sorias es la mía. para comer con rico pan blanco. pordioseros y vagos. Las tabernas sorianas poseen un público fijo. sabe a gloria. con sus frascos de vino y sus latas de escabeche y sus barriles de arenques. aunque no sea sino una fuente de patatas cocidas. Y bebíamos con el enterrador. y en las tabernas. labradores. ¡Ah. llevo hechos quinientos ochenta y cuatro entierros y cuarenta y dos autopsias. cuánto hemos aprendido en esas universidades privadas que son las tabernas de Soria! 22 . ¿Pero quién iba a hacer caso a un poeta. El Elías. empleados del Ayuntamiento. borra jerarquías. anciano. En cualquier tasca serán tan serviciales como para daros de comer. hombre. caballeros: tengo setenta y un años. uno de ellos. que bebía teniendo agarrado de la mano al netezuelo. carpinteros. mezclado con sentenciosos dichos. predilecta de los sepultureros. en la calle Real. sí. el Ciego. Porque bares hay en cantidad. esto es. si lo precisáis. un docto procurador nos aleccionaba sobre la manera de pelar un arenque de cuba: . Las tabernas. y poeta forastero? Los sorianos se enzorrecían en el juego. Tengo una peseta y quiero gastármela con ustedes. todas idénticas. el vendedor de periódicos. albañiles.No sabéis hacerlo: se envuelve en papel de estraza. se pisa por ambos lados y el arenque queda limpio de escamas. En la taberna del Garrín. Y con dos chatos de tinto. serenos. En la taberna de la Cabrejana. aprieta los corazones. gozándose en su mal. disueltas por granizos. Arqueólogos sin tasa la miden.IV NUMANCIA (15 de diciembre) La ciudad madre de Saturio no es Soria. para que la ruina sea absoluta. a lo lejos. Las mañanas blanquean la escarcha sobre los pobrísimos pedruscos. según parece. para que ni guijarros queden en Numancia. los campamentos romanos. siempre está nublado. Numancia está marcada por un sino tan desdichado. Alguna vez sale un sol pálido. cuando todos los elementos cooperan en hacer triste. La naturaleza ayuda a aquella tremenda injusticia de los hombres. que. no cuenta. a sólo siete kilómetros de Soria. dejando relumbrar un poco. pero sin ojos para todo lo que tuvo de hermosa. no los ha tenido. sino Numancia. absoluta y serena. y ésta es la importancia de todo. y. que se apresura a ponerse. palpan y auscultan. lluvias y heladas. y estos pedruscos de triste mampostería van explotando. es cebo y bocado de arqueólogos. españoles! Allí. Sí. Lo que tuvo y tiene Numancia de hermosura. espantosa e inerme a la ruina. Hiela todas las noches. aunque ya llevase siglos enterrada. como bombas dejadas por los romanos. Soria no existía. Nunca sale el sol. debió llegarle tradición oral del desastroso fin de la ciudad celtibérica. Si. preocupados por su dolencia. Las tristes ruinas de Numancia se están pulverizando. Pues 23 . por tan perpetua desgracia. suspendidos maliciosamente sobre el pueblo deshecho. El ventarrón sopla con un ímpetu mordaz y despiadado. Si hay sol en los campamentos ya se habrán quedado frías y negras las calles vacías de Numancia. que se deja vencer por unos nubarrones negros y sólidos. cuando cae frío de las alturas. siendo tema de sublimidad cierta para poetas. que odiaban mis heroicos tatarabuelos. ¡Y qué enorme cantidad de poesía épica contiene. en cambio. como harían unos cuantos cirujanos con un bello cuerpo de mujer. Saturio vivió y actuó durante la dominación visigoda. en cambio. Me gusta ir a Numancia cuando zumba el viento. y. con una espoleta retardada en veinte siglos. aunque nada emergiera en aquel paisaje de tragedia perfecta. dentro de cuarenta años no quedará ninguna piedra de Numancia. Ni español ni caballero: un desgraciado. En verano hay muy buenos cangrejos en el arroyo Merdancho. Y hace pocos años. bajo el cerro. de los Retógenes y Teógenes. todo construido en piedra menuda. unas fíbulas más no compensan el delito de incomodar a los Teógenes muertos. estos señores de la palabra breve y aguda. sitio y ruina de Troya. como se defendería ese hombre de Castilfrío que ha venido a la feria. Yo soy del bando de los numantinos. dieron lugar a varias obras maestras de la épica universal. la libertad y la pobreza celtibérica. en Ausejo y Aldealseñor. nombre éste que ha continuado en la tierra soriana con expresiva y decidora supervivencia de homenaje al numantino. No hacían daño a nadie. Ha de ser visitado. algún ganado de ovejas. sin ultrajar. que hoy permanece oculta. que no puede ser descrito. Murieron todos. un mal escritor. que se dice español. Y que así sea por muchos años. No quiero decir mucho más sobre Numancia. El Duero enfila alegremente hacia Soria. Se nos habrá perdido esta ciudad sagrada del individualismo. parece que continúa haciendo el servicio contra los romanos. Cuando una vieja dice a otra: “He tenido carta de mi Teógenes. Pensad que la guerra. Esto fue Numancia. Bebían el agua del Duero. todo 24 . un ajuar doméstico en que más precioso eran jarros de cerámica pintada. con dos habitaciones y una cueva. frente a los campamentos de Renivelas. No tenían vino. El calorcillo. y la curiosidad satisfecha no bastará a resarcirnos de la pérdida. No sabían donde estaba Roma. que está haciendo el servicio”. Vivían en chozas. No defendían más que las eternas fanegas de trigo y cebada. antes de que los llevasen a la necrópolis. No tenían aceite. porque es monumento tan singularmente lleno de dolor. indica la prisa con que se pudrirían los cadáveres de los defensores. unos pocos bosques. y allá cada uno con su sensibilidad y su conciencia histórica. De todos modos.¿qué necesidad tenían nuestros abuelos de los fascios y del senatus Populusque Romanus? Los numantinos eran estos hombres altos y secos que aún se ven en Renivelas y Castilfrío. Se defendieron cuando fueron atacados. si le quisieran quitar la borrega. ha defendido a los romanos contra los numantinos. a ruego mío. estaban emparentados con los dioses. con el fresquillo. me confesó. a menos que se sea hijo de Venus. mientras que los numantinos no tenían ningún pariente divino. Y allá fue donde Federico García Lorca. fue seducida. Héctor y Eneas. Priamo. No se equivocó Federico. Allá fue donde Yuguria. No dejéis de visitar Numancia. su opinión sobre la pareja de tricornios. Los jerarcas de Troya. casada y disoluta. Numancia es óptimo ejemplo para discurrir sobre las injusticias de la historia. Y continuamos sin tenerlo. rey de los númidas. seguidos de guardias civiles. diciendo: - Creo que son lo único efectivo que hay en España. donde las ideas se clarifican y se despeja la cabeza.porque una tal Elena. Parece que no es buena recomendación para la severa musa la lucha por la libertad. se convenció de que toda roma era venal. En Numancia no actuó ninguna Elena. a quien yo acompañaba. Numancia despeja las ideas. 25 . Y así es como para los vencidos no hay jamás consideración ni honores en la historia. V JUEVES DE FERIA Los jueves tiene lugar el mercado en Soria. Dicen por aquí: Jueves, buen día p´a las mujeres, porque en dicho día se hacen las compras más importantes, o, mejor dicho, se hacían, pues se está perdiendo la costumbre de mercado fijo. Me imagino que también la villa de Almazán habrá abandonado sus martes típicos y comerciales, en que los hombres de Perdices y Cobertelada tenían ocasión de extasiarse ante suntuosos puestos de botas y abarcasen la plaza Mayor, y en que el pregonero del pueblo iba voceando que se había recibido fresco, es decir, sardinas y merluza, en el puesto del “Gallego”. Es lástima que se pierdan los jueves sorianos, los jueves de mercado. Las más tempranas eran las mujeres de Golmayo, que no pregonaban nada, y se limitaban a entrar lentamente en la ciudad con sus cestas de huevos fresquísimos. Comenzaba un inocente regateo de balcón a calle, de calle a balcón. -Buena mujer, la de los huevos, ¿a cuánto? - A ocho. Aclaremos que la unidad era la docena de huevos, y el precio en reales. Estupendos huevos, de los que vuelven el color a los tísicos. La señora, pues estos menesteres no se dejaban a la sirvienta de Narros, hacía la contraoferta: - A siete y perrilla. - A siete y perra gorda. Y en siete y perra gorda, lo que traducido al sistema métrico decimal, tan difícil para sorianos como para británicos, componían una peseta con ochenta y cinco céntimos, se ajustaba la compra. ¡Ah!, es que los sorianos, que sabemos ser jaques y fanfarrones, derrochones y espléndidos, cuando es menester, somos de naturaleza muy gitanos y judíos. Si este diálogo transcrito, que a veces se prolongaba cuatro veces más, era para comprar una docena de huevos, imaginad cómo porfían en el campo del ferial los que adquirían un mulo de buena lazada. Veíalos yo 26 admirado, pues, aunque tuviera más dinero que el Aga Khan (más que el Sixto, decían los sorianos hace años), jamás compraría ejemplar de género tan imbécil, terco y áspero, como es el de los mulos. También porfiaban con las ovejas, los cerdillos y los sacos de trigo, y el espectador ganaba el oír sabrosas conversas de antología, buenas como la mejor página del quijote. Según avanzaba la mañana, se veían más relajados y sayas redondas, más zahones, más calzones cortos y más abarcas. Las tiendas de tejidos colgaban al exterior, por delante de los escaparates, inverisímiles calzoncillos largos, camisas con rameados en bajorrelieve, jaja de vivo color carmín, pantalones de pana que ya parecían llevar, gratis, el sudor de los jornales en el campo. Hacía la competencia a las tiendas el tío Putica, gordo enanito que vendía tapabocas enrollados, hilos, carretes, bobinas y madejas, calcetines y medias, y, para que no hubiera engaño, los pregonaba con su precios: -¡Calcetines a tres riales..! ¡Medias de lana a dos riales..! Cruzábase su pregón con el de una anciana de napia postillosa, cargada con ristras de ajos puerros: -¡Llevar ajos! ¡Ajos baratos, ajos1 Las farmacias, para estar a tono con el jueves, habían sacado a la puerta unos cajones conteniendo terrones de una sustancia azul, sulfato me parece que era, pero llamado por los labradores botica p´alos trigos. Los médicos y los abogados notaban el día en su consulta. Se cruzaban los pardillos en el Collado, se saludaban el señor Juan de Matalebreras y el secretario de Ocenilla. Había sobre el asfalto más estiércol que de ordinario, y los autos habían de andarse con más cuidado, porque se les echaban encima los palurdos, sus carros, sus mulas y sus borricas. La riqueza de Almenar había venido a comprar camisas porque se casaba para Todos los Santos. Llegaron para feriar y para tratar con el señor gobernador civil, los alcaldes de Serón de Nágima y de Talveila El médico de Portelrubio, para hacerse unas fotografías. Se respiraba la aldea, venía el aire agreste y palurdo hasta la ciudad. Olían las bestias y las fajas de los campesinos. Los veterinarios se hartaba de herrar caballerías, en el Ferial y en la Posada de la Gitana. Las tiendas de las calles 27 del Ferial y del Vadillo, esas tiendas que vendían misteriosos objetos hecho de soga, cuero y madera, que ningún profano sabrá jamás para qué sirven, se llenan y hacen el agosto. Sus clientes de llevan cinchas, zuecos para el pulgar del segador, serones y otros muchos artículos de Museo Etnográfico. A mediodía, los que vinieron de pueblos cercanos, de Garray, Golmayo y Los Rábanos, abandonan la ciudad. Los otros se aprietan en tabernas y casas de comidas, trasciende el armo de morapio, de escabeche y de cordero asado. Se cruzan las conversaciones: -Una jota de dos años, bien maja. -Me ha dicho el señor médico que tengo la ictericia. -Ahora, que seis mil riales… Terminada la refacción, los más acomodados se daban el lujo de ir a la Amistad o, mientras existió, al Café del Recreo, para tomar café y copa. En los pueblos, tomar café, lo mismo que “tomar unas cervezas”, es rito amistoso, como si fumasen la pipa de la paz. Quedaba rato antes de que saliesen los autobuses del Burgo, de Sotillo y de Huérteles. También habían venido los curas al jueves feriado. Curas tostados como labriegos, la sotana grasienta, el aire de pasarse la vida, no cantando la gloria del Señor, sino encorvados sobre el campo de patatas o de remolacha. Eran los curas cazadores, curas hortelanos, curas tresilleros. Llegaron a Soria para comprar cartuchos de caza y postas zorreras. Los canónigos de la Colegiata les miraban las manos callosas con aire de superioridad. Se apagaba la feria al atardecer; todas las mujeres de refajo habían mercado sus cosillas al tío Putica; los hombres hicieron acopio en las tiendas de cosas extrañas. La anciana de los ajos se había retirado. Los taberneros contaban las perrillas ganadas. No quedaban por testimonio del jueves, más que los rastros de estiércol amarillo sobre el asfalto negro del Collado. 28 tan digna y señora. Valía la pena de haber llegado a vivir en este rincón del mundo para ver nevar. ¡Dios. Toda la vida me he burlado de los pronósticos metereológicos de las gentes del campo. De ella no pensaba perderme ni copo. Toda la tarde había hecho un frío silencioso. presto a la llamada de la nieve. Me levanté y arreglé en dos voleos. para concluir por darles la razón. Ningún otro ruido hasta la ermita. apelotonando con los anteriores. y nevar sobre el Duero. un resplandor blanquecino y opaco. venteando la tormenta. con las limosnas del día. qué maravilla! Nevaba desde hacía unas dos horas. y cuando abrí los ojos. que iba a Soria. el gran resplandor que se metía por la ventana. con su macho bien cargado. Seguí hasta la ermita. retenido por el calor de las mantas. y. Los copos. dormí muchas horas. como jugando. caían con mansa regularidad. al otro día. Por estar toda la ermita como hielo. y. Era verdad. Arreando a la caballería. Ladraban los perros del Sanpolero. No pudimos pararnos. corrí a la sala de las bodas y me precipité al balcón. me topé con el ordinario de Deza. convencido de que tendríamos. ya la ribera. gruesos como confites de bautizo. por regocijo de hacerse parte del padre Duero. el ordinario me señaló el cielo: -No nieva de puro frío. Pero mañana caerá una buena manta. pertinaz. como cuando era chico.VI LA NEVADA (15 de enero) Volvíame anoche a la ermita. Ya estaba cubierto el Castillo. que la deja tan hermosa y tan limpia. que envolvía todo. porque hacía demasiado frío. para quedar. como cuajando una nevada descomunal. y se iban apelmazando. iría por toda la ciudad gozando del hábito blanco. y dejaban lecho a los próximos. y el cielo estaba blanco. El río se 29 . Cené y me acosté temprano. antes de fundirse en agua. y ambos resistimos el deseo de liar un cigarro. a juzgar por el peso que sostenían los esqueletos de ramas de los chopos. chapoteaban un poquito. certificó que estaba nevando. al amanecer. una nevada de antología. al llegar a los Viveros. Los que caían sobre el río. En fin. El Duero no puede volverse blanco. no se vuelve sino gris. con sol. jadeé muchas veces. más indefensa. blanca. Para ver. blanca. Casi la única mancha parda de alguna magnitud era el palacio de los Condes de Gómara. Salí de la ermita. más desnuda. Y. más importante. el blanco de la inocencia y el blanco de la senectud no rezan con el Duero. que ahora parecían de juguetillo navideño. Pero así es más íntima. pues se había levantado viento. desde aquí mismo. era su máxima concesión a la nevada. Todo lo demás es tan pequeñito. y comencé mi ascensión al Castillo. también hay hombres malos. En esos momentos dejó de nevar. El Duero es maduro. y el tejado es blanco. Por fortuna no se ve. Pero. y. Con trabajo. Soria nevada parece no contener maldad. parda mancha entre las sierra blanca. un gris de acero bruñido. pues aún es demasiado temprano. también. las ocho y diez minutos de la mañana. tomé el puente de hierro. luego. Aquí estaba. Primero. hijos suyos. sorianos. vi la ermita. Son. y. con más nieve de la que podían soportar. Había caído la nieve precisa para que todo el paisaje urbano quedase barnizado de blanco. San Juan de Duero. 30 . gris de acero. Parece una ciudad más chica que cuando se la contempla. cuidado. para que los fotógrafos tirasen unas placas y para que los chicos del Instituto hicieran bolas y gordos muñecos. parece todo lo niña y virgen que pareció a Gerardo Diego. Ya en lo alto del Castillo. eché hacia San Polo. fue toda la ciudad de Soria la que se me ofreció. los orgullosos chopos del verano. que no parece tener sino tejado. para que yo inspeccionase mi ciudad. a lo sumo. en esta ciudad chiquita y blanca. a mis pies. porque vive siempre en el grande y ancho momento que separa la puericia de la vejez. me hundí alegremente en cosa de medio metro de nieve. comencé a rodear la ladera. Blanca. que se hacía minúscula. y con la cellisca pertinente se me borraban los atajos y resbalaba. que no nos arrastre la poesía. con gran liberalidad por su parte. entonces. bonita maqueta de museo. De vez en vez miraba atrás para ver como el Duero seguía sorbiéndose los confites blancos.había hecho gris. En esta ciudad a mis pies. lo pasé. pues deseaba disfrutar el gran espectáculo con alma sana y cuerpo tranquilo. exactamente. creador de las nieves. Mi paisaje sí que sigue intocado. Ahora bajo hacia la ciudad. Veo cómo ensucian esta mi ciudad. Ved cómo se está nublando de nuevo. Los barrenderos. Pero ¿no sabéis que con la nieve restregada hay más resbalones y costaladas? ¿No sería mejor interrumpir la vida ciudadana mientras dure esta delicia del nevar? Porque esta tarde caerá otra. con pala. Pero mañana caerá otra nevada. trasládese usted a Alicante. y. señor mío. hacia las sierras. Urbión. están abriendo camino en las calles. a zancadas. Moncayo aragonés.Claro. tanto. la madre de la ventisca. Como me están destruyendo el paisaje. me vuelvo a la ermita. Ya veis qué contrasentido: limpiar Soria esta mañana. la nieve delante de sus casas. porque está más cerca. Cebollera. Y más gorda. y es nieve puerca y pateada. Ya lo veréis. hormiguitas negras con escobones. venturosamente nevados todavía. ¡Ah!. más blanco y más helado que ninguno. que sólo me han dejado ver blanca durante diez minutos. impoluto. por eso no se ven sino muy contadas hormiguitas negras por las calles. mejor será mirar hacia el contorno. Esas hormiguitas serán las primeras criadas y los primeros barrenderos que van a limpiar las calles. ¡Bueno. Gentes de mal humor están quitando. pues no son de utilidad inmediata. para que me diera su diagnóstico infalible. ¡cómo rodeáis de blanco esmalte mi ciudad! Y ese mismo Pico Frentes. donde reveo el soto y San Juan de Duero. se queja del tiempo. ¿Tan pronto van a estropear mi goce? Así. alargada sobre Soria para defenderla. La vecindad gruñe porque ha nevado. hacia el barrio de San Lorenzo. porque está saliendo el sol. ¡ah!. que parece tener su nariz ganchuda. pero no me amargue la alegría de esta mañana! Sigo hasta el puente. abandono el castillo. Me gustaría hablar con el ordinario de Deza. que está tan limpia y tan bonita. nítido. El Duero vuelve a correr azul. sobre Carbonera y Fuentetoba. ¡ah!. 31 . no quise aguardar.Pues qué voy a recibir yo. Era este compañero algo tardo y mostrenco. o colegiados. ¡desgraciado de mí. Pero el individualismo celtibérico me hizo fracasar. -Bueno. y fue de la siguiente manera: Cuando se vinieron las primeras heladas. y le hablé del proyectado sindicato. y así como cuatro celemines de trigo. sin leña y sin aceite. reunidos. por favor. y eran muchas las ancianas y mozas que se vinieron a besarme la mano. en fin. Digan si la empresa no era justa. los santeros no gastan sayal. o cuando cuelgas el bracito de cera en memoria del niño que sanó de paralís.A modo de limosnas. me di a conocer como compañero suyo. Pues entendí que todos los santeros y ermitaños de la provincia deberían estar sindicados. a la ermita de Nuestra Señora de Tiermes. dolidamente. que no vestía sino andrajos. pues. Acordéme de los más necesitados y me tracé itinerario. 32 . de modo que a mí tomáronme por fraile o por peregrino. acaso sin lumbre. un considerable fracaso. porque el hambre se le iba comiendo vivo. No sin esfuerzo. y. y yo me sotorreía de tanta simplicidad. pude llegar hasta Montejo de Liceras y desde allí.No tengo sino una faneguilla de cebada para todo el año. Hogaño comimos dos meses con ciertas meriendas que nos dieron. quienes no sé ni cómo se sustentaban. pero limosnas que no hay que pedir. sino que dan los fieles por voluntad. a lo que pienso. . Pensé en todos los pobres santeros de la tierra. en cuanto les enseñas el altar de la Virgen. aquella tierra no da sino ruinas. de alguna suerte. andando. o agremiados. . para que nadie pordiosease en nombre de ningún santo sin llevar caja con estampa. para que nuestras glorias y nuestras desdichas fueran comunes. al que me llevó mi espíritu de solidaridad para con los colegas.VII INDIVIDUALISMO Y FRACASO (1 de febrero) "Aquí debo anotar. ¿no recibes propinas? -¿Qué cosa son propinas? -preguntó a su vez el desdichado. Por estos andurriales. igual que a su mujer e hijos. Acudí al santero de Tiermes. Brindóme del tinto. con plato de magro y porrón. o para comprar borricas a los más ancianos. con mucha curiosidad. y luego pasamos a conversación sobre mi sindicato y montepío. con tratante. y era hombre de cincuenta años corridos. Saqué un impreso de adhesión y lo firmó con letra muy bien rasgueada. pues el señor cura.Así es ésta de Ólvega. no de santero. porque quería llegar cuanto antes al pueblo de Olvega. sobre un huevo azul con estrellas doradas. todo muy decente y alumbrado. las cogió. Pero el año pasado. Me quité el polvo de las sandalias y enderecé hacia el santero. como si aquí no espabiláramos 33 . proveí las alforjas y marché muchas leguas de camino. y hasta otro año. sino en el mismísimo altar mayor!" Entonces le expliqué mis propósitos. que andaba vestido con blusón. colorada la jeta. Pero me dio mala espina desde las primeras de cambio. y los corréis por los pueblos. se había reunido una milenta de perras gordas y pesetas. y cómo te mereces estar en tu ermita. que tiene en sus afueras una ermita de hartos milagros. muy tiesos y rumbosos. y cómo de ellos no saldrían sino beneficios. para caso de una enfermedad. y para pasar les pensión si se baldaban. el pelo entrecano. Alma bienaventurada -dije para mi sayo-. y de bastantes carnes. Saturnino Valderrodilla. lo lió. la de la Virgen de Olmacedo. y nada mal acompañado. y nadie nos vejaría. pobres y ricos. No había de qué extrañarse. En esta tierra ponen las imágenes de la virgen. Nada nos queda a los desgraciados. que sólo pudieran malvalerse. y de la caja común que habíamos de hacer todos los santeros. porque estaba sentado a la sombra de una encina. Bueno. de la parte de Atienza. pues bien se veía que esta ermita era una viña.y no iría mal el año si fueran para mí las perras que se recogen el día de la Virgen. Con que oyó todo muy bien oído. recuerdo que se llamaba.unos señores que vinieron a ver el castillo -con lo que significaba el cuitado las ruinas de Termancia . que es de donde salen todos esos embelecos. y los de Olvega. bebió del porrón y dijo sus razones: - No te hacía falta decir que eres de Soria. al acabar la función. Volví a Montejo. que vinieron gentes hasta de Campisábalos y Galve. las puso en un monedero. acepté. y el rico a la suya sola. No me cogerán a mí en sindicatos.para el coscurro. Ninguno quiso saber de sindicatos. De mondo que en esta tierra. tengo mis corderos. - Pienso. con el de casillas de Berlanga. refirióme al pormenor todo el pleito de las pinturas. Que eso de ser santero era oficio de vagos. porque eso de franchutes. si no se apuntó al sindicato. y con el de San Leonardo. y puesto lo era y no quería trabajar. que. se había hecho pastor en la Aldehuela. Y aún el pobre mira con recelo. ¡Vete con dios. por más señas. Mañana será otro día. y. Marché en busca del santero de San Miguel de Parapescuez. me estuviese quieto en Soria y no anduviese sonsacando a otros infelices. No pensemos más en sindicatos ni historias. Y si dices que es por mi bien. a más. apaña otro cuento. Me meto en jaleos y salgo cardado. de rotos y de gente que no ha comido caliente en toda su vida. que andaba muy contento con las ovejas. 34 . con el del humilladero de Medinaceli. con el de Yanguas. y que mayor provecho era éste que el de corretear de casa en casa enseñando el santo. que yo me saco muy buenas pesetas de la ermita. hermano! - Con él me fui. Voy a subir leña a la cocina y a poner unas alubias con tocino. Así habló el ventero. y el ventero de Catalañazor me dijo que. y otras cosillas que yo me sé y a nadie importan. cansado de pasar hambre. renegando. Y. y me recorrí creo que más de media provincia. que no le falta razón al ventero de Catalañazor. para hablar con el santero de los Mártires de Garray. el pobre está a la de todos. Pero todo esto no bastaba para desanimarme. No escarmentaré nunca. ahora que he vuelto a mi ermita. subversivos. es decir. subiendo al cementerio. ÉI realizó el milagro de aprovechar las licencias líricas. humana y cordial. en efecto. al lado de Lope y de Góngora. cerrillos y sierras que iba descubriendo Machado a los españoles con una especie de lírica sosegada. cuando se le murió su pálida mujercita. la guerra civil.CAPÍTULO VIII LOS POETAS De 1907 a 1912. como el de su primavera. "¿Qué es en Soria El Espino?". O en el claustro del Instituto. Pues nadie piense que la obra del primer poeta español de nuestro siglo. aparatosas y deslumbrantes de Rubén Darío. Y creo que. o en sus paseos puente abajo. por nadie conocida: Primavera soriana. como si los sorianos poseyéramos toda la clave secreta de la poesía de Antonio Machado. la poseemos. Los españoles no saben ver su tierra sino adulterada por sangrientos. como el sueño de un bendito. me han preguntado muchos a quienes escapaba este triste epílogo del poeta en Soria. por ser de tan enorme y sencilla diafanidad. más tarde. con una templada y serena benevolencia por todo lo vivo y lo inerte que iba descubriendo su vista enamorada. poesía. deje de contener clave. Constituye ésta los ríos. Paisaje que le confirió portentosos secretos. pero con sillón en el Parnaso. 35 . latente. desengañado. amenazadores tópicos en que siempre se encuentra. don Antonio Machado profesaba sus cursos de Lengua francesa en el Instituto de Soria. a la inmanente y fabulosa herencia geológica de nuestra tierra. y. para sintetizar una poesía de salutación al paisaje más pobre y austero de las Castillas. aviejado. ya casi cuarentón. He oído hablar de él a quienes le vieron discurriendo por la ciudad o en el vagón de tercera de sus viajes. Antonio Machado se acercaba al paisaje. e ignoraba cuanto no fuera esencia contemplativo. de cristal tan escasamente conceptuoso. Y cuando les aclaraba no ser sino el cementerio. primavera humilde. me miraban con respeto. con entusiasmo no modelado por ningún prejuicio local. Ésa es nuestra clave. hasta que no llegó nuestro don Antonio Machado. Por desgracia.de un pobre caminante que durmiera de cansancio en un páramo infinito. los más inquietos ancianos de Soria. y he aquí que aparece un joven profesor sevillano. Campillo amarillento como tosco sayal de campesina. en una summa poética trabajada no más que con nobleza. de Numancia y de CaIatañazor. Y. rebasa San Pedro. sin detenerse en los casinos. a la sierra Cebollera y al Moncayo. y con ojos abiertos a los tonos grises y otoñales de la tierra mía. el a un tiempo callado y retórico indígena que paga las contribuciones. pero no supieron de la primavera silenciosa y humilde. sólo se habían preocupado de cosas muertas.. situando y detallando los lugares de esta geografía entrañable: .. todo lo noble de Soria quedaba antologizado. ha sido el de intérprete y guía de Machado. Y uno de los muchos menesteres que he realizado en mi vida. sencillez y lirismo de buen cuño. y el más gustoso. Los sorianos sabían del verano y del invierno. los qué no se intoxicaron con el juego y el casino. se adentra por la ribera de chopos Y sube a las sierras. por donde traza el Duero su curva de ballesta en torno a Soria. nadie había contado con el indígena. pradera de velludo polvoriento donde pace la escuálida merina. 36 . Pero ¿por ventura sabían algo de su paisaje? Antonio Machado. No veían el maravilloso paisaje. atraviesa el Puente. oscuros encinares. tanto humano como geográfico. Baja por el Collado. condensado. ahora. se encontraba una Soria rodeada de paisaje inédito. la tremenda geología soriana. Nadie había cantado al Urbión. con todo el joven entusiasmo de su joven cátedra. ésa es la ventaja sabedora que todos los sorianos llevamos sobre cualquier otro español. y Soria pasó a la pertenencia de Machado. sino a otros terribles paisanos míos. pues tampoco fue Salamanca exactamente entendida hasta que por ella no entró el bilbaíno don Miguel de Unamuno. sin duda. entregándose. que no le pasaban inadvertidas. El recuerdo de Campos de Soria enaltece: un soriano podrá alardear siempre de que su tierra fue cantada por el altísimo poeta. Pinos que contempló muchas veces. pero la conocía. el grande escritor cuando gritaba: ¡Oh. con toda su capacidad de amor. tierra mía! 37 . honrados y benignos.. aunque alguna vez había de renegar de él. y prefirió dar un poco de lado el elemento humano. vida y primavera. que es la mejor de las propiedades. dejando sonar los murmullos de la Laguna Negra. en 1912. se convertía en propiedad de adopción. helarse las nieves del Urbíón. mística y guerrera. "El hombre de estos campos que incendia los pinares". los Pinos del amanecer. donde todos las habían ignorado! En ello no hay deshonra para los sorianos.. entonces.ariscos pedregales. ya tenía completa la lírica epopeya de la tierra soriana. este todo dejaba de ser ajeno. en tierras del Duero. tierra ingrata y fuerte. entrándolos en la Arcadia? ¡Un hombre de Sevilla que se llegaba a Soria y la comprendía. "La sombra de Caín". caminos blancos y álamos del río. vio todo. que siempre es materia ingrata para un poeta. que conocía no sólo a los campesinos y a los pastores "cubiertos con sus luengas capas". porque era viajero y soñador. cambiar de forma. Pues si los ojos ajenos ven más que los propios. al paisaje. tardes de Soria. entre Almazán y. y veía colores. y. Lo previó. Cuando se marchó de Soria. Antonio Machado. y cabe preguntarse ante su cambio de rumbo: ¿Se dio cuenta la ciudad de que albergaba a un poeta de antología excelsa? ¿Comprendió que él ensanchaba sus límites administrativos. Insistió poco en esta maldad. Quintana. "El hombre malo del campo y de la aldea". según se ven desde el tren. calvas sierras. pero mejor es que ignorase hasta qué extremo había de serle ingrata esta tierra suya que ya. va unida a su nombre de poeta. 38 . por los siglos de los siglos. con el paladar soriano. agarrada a la conserva. Porque no es la afirmación de ser el Manzanares el río más merendado y cenado. El pescado no escabechado. con una minuta en que pueden fallar la tortilla y el jamón. indefinidamente. es cuestión no resuelta. En todas las tiendas de ultramarinos de Soria hay unas inmensas latas cilíndricas de pescado en conserva – aceite o vinagre -. se denomina fresco. sustancioso. Fresco por exclusión de cualquier otro alimento con esta cualidad. y puede hallarse en casa del Magin o en la plaza de Abastos. ese nombre glotón de nuestras comedias del Siglo de Oro. Pero nada tendría de extraño que los conserveros de Vigo y La Coruña pescasen estas latas. las latas de pescado en conserva. porque más fuerte que ellos es la tradición castellana de muchos siglos. que le comen con delectación. pero nunca. ideal para irse acompañando de pan y vino. Tiene la ventaja de que puede llevarse a todos los pueblos y aldeas sin que se pierda. pudiendo durar. Exactamente. Acaso entonces sólo lo gustaran los acomodados. sabrosísimo y nada caro. embutiéranlas nuevamente de sardinas y bonito. nunca. pese a los camiones directos del Norte. la 39 . mucho más excepcional. en cualquier venta o ventorro. En todos los paradores y merenderos. apoyado cada trocito por un pellizco grande de hogaza y por un trago largo del pichel. en fin. que reciben el nombre genérico de escabeche. consustancial. y las reexpediesen al lugar de mayor consumo. concretamente en la citada orilla del Duero. después ha pasado a los más humildes. oculta en su seno millares de latas de sardinas vacías. Pero el fresco no goza de renombre en mi tierra. al año. muchísimas más merendolas. que es la más noble y muy leal ciudad de Soria. o si bien las conduce fluida y graciosamente hasta el Atlántico. bajo el relente arevaco. en cualquier mezquino bebedero de vino. Es un pescado primario. venden escabeche. el Duero presencia. entre San Saturio y el puente.IX LA GASTRONOMÍA (1 de marzo) Si el limpio Duero. asado significa exclusivamente el cordero o cabrito al fuego. la tradición del buen comer comprende. me cegué porfiando. ya asados y enteros. se fríen. ignoraban que el escabeche es el caviar castellano. tanto bocado y delicia. pese a los millares de latas vacías que van al Duero. de habas y guisantes. que tenía casa de comidas en la plaza de Herradores. el cabrito y la cochinillas. la golosina ancestral. como éste realizado por un pobre segador. unos tomates. que se consumen poco. almorzamos. pimiento. y que no la cambio por faisán. 40 . En toda minuta castiza ha de haber una ensalada. a que no tuviera sino “un poco de vino y un poco de escabeche” – éstas eran las palabras – para los jornaleros clientes. las sobrinas la instaban a que se retirase. tomate. recibían de sus aldeas pingües. Quienes les tenían por necios. que al igual que fresco se refiere al pescado sin conservar. tanto regodeo. huevos duros y bonito. públicamente. se prefieren escabechados. servido luego en fuentes de barro. como las sardinas. la liebre y la perdiz. de lechuga. quienes por bobos. y. el soriano en fiestas y el romero de San Saturio no se limitan al escabeche. Habríais de ver qué importante papel juega hasta en los crímenes. andaba muy vieja. Hacíalas excelentes la Saturnina del Pedrito. Naturalmente. así que nadie sería tan ciego de poner negocio tabernario sin el sabroso manjar. una fuente de escabechada y unas frascas de vino. que me regodeo con esta comida de sardinas. En este río. Yo. declaro. ya fritos en pequeños trozos. Adviértase. atún y chicharros embalsamados. en fin. pringosos paquetes de lomo. arrieros y muleros. los reclutas y presos castellanos del gran desbarajuste pasado.merienda de los carreteros. El conejo. con unas libretas. además. Los peces de río. y… ¿Para qué tenía que continuar narrando el segador? Tanta molicie. que revendían para poder comprar escabeche en los economatos. Cuando la señora Polonia. De igual modo. sólidos. El escabeche acompaña a los sorianos en sus venturas. que había degollado a otro con una hoz. jamón y chorizo. para preciarme de ser soriano. y estábamos a la puerta de un ventorro. el crimen. como platos especiales. tanto como en sus desgracias. y que relataba así el hecho de autos: -Hacía mucho calor. De primer plato es admisible la paella o la menestra. clarete y tinto. de Lumpiaque en Aragón. Lastimosamente. divinamente. ¡como merendaban! Un matutero. Vino. flojito. desde la alameda hasta el puente hay poco más de un kilómetro y de treinta tabernas. mejor cuanto más frío y áspero. vinacha. que saben todos los sorianos castizos. sabe. se reunían en el patio del emparrado para comer a manteles. la tierra de Soria no es de viñedos. Y no tendría igual como vino de mesa si dejase de picarse al transportarlo. que sólo hay al sur de Berlanga y en el extremo occidental de la provincia. sosegada y parsimoniosamente. servido en grandes vasos de lata. este vinillo soriano. Anima para comer un pollo de entremés. las ancas de ranas. el que se consume en Soria. bodegas fresquísimas en que este vinillo. como jamás lo ha hecho un multimillonario de Wall Street. Lo traen en carros y camionetas desde Valdepeñas en Castilla. blanco. Alcanzaban su máximo apogeo los domingos por la tarde. un carretero y algún obrero del Ayuntamiento. del Burgo hasta la parte de Aranda. Cuatro pesetas por barba. merenderos. es el mejor refresco que se puede soñar en una tarde de verano. El vino de Langa no se sube a la cabeza. la monumental ensalada con tremendos tarugos de bonito. 41 . cuando muchas gentes honestas y modestas se reunían. Y. Pero. vinazo. Mucho pan y mucho vino. casas de la periferia y afueras donde se guisa de comer. Se bebe vino en todos los bajos de Soria. en Osma y otros pueblos de la comarca. asomaros al puente y volver a la ciudad siguiendo la misma ruta. morapio. es acompañar al vaso con un tarugo de escabeche. y permite ingerir considerables cantidades sin que se trasponer la crítica de la razón pura. por aquellos pueblos. Podéis copear en todas. Hay en Langa. Por ahí. en Langa de Duero. pues yo lo estimo en más que la mejor cerveza. Hay que saberlo espaciar.Hay en Soria muchas ventas. con tapa de cangrejos cocidos. la perdiz escabechada. tiene muchos más grados y hace cantar. El secreto. espumoso y acidillo. lo suelen servir. no se las podía llamar mujeres alegres. es que no vienen las taifas. se resolvieran en el más normal de los hechos. Aquí las hemos llamado siempre. consistía en llamarlas las de allá arriba. Las putas. que las alojaba. Los más austeros catones fueron benignos en sus juicios cuando de las tales trataban. sino una profesión tan concienzuda como la de albañiles o carpinteros. Ni daifas ni cortesanas. Sin ellas. cortesanas en Soria. desempeñada con la sencillez de espíritu precisa para que cualquier desacato. todavía a media tarde. Con ellas no iban los vituperios de los moralistas. frustradas romeras de la ermita. cualquier impuro pensamiento. con sus viejos verdes. porque la calle del Marmullete. pues eran. Calle. Y es que allí no había pecado. era la más septentrional de la ciudad.CAPÍTULO X LAS DE ARRIBA (15 de marzo) Una de mis grandes desilusiones en estos postreros días de invierno. con la lisa palabra castellana. a tomar una chocolatada. como hace veinticinco años. como que no extrañará que los eruditos descubran un día que en ella radicaban ya las mancebías en la juventud de don Alfonso VIII. Bien. ignoro por qué ha de continuar funcionando calle tan barrizosa. No pueden venir porque no existen: ya no hay. ni mujeres frívolas. no vienen. mientras existieron. que tiene tan deliciosos balcones sobre el Duero. ni vicio. cuando se dan las primeras paseatas y gusta ver la escarcha de la mañana reluciendo en la hierba. se merecen un capítulo por haber cumplido su oficio con una honradez y justeza poco habituales en la profesión. El único eufemismo permitido y aceptado en las conversaciones ante señoras. el baluarte más antiguo y antisicalíptico de la ciudad. en el salón de las bodas. precisamente. no gastemos motes ni rodeos. por otra parte. ni mucho menos malas mujeres. oficialmente. arriba de Santo Domingo. Estas mujeres. ni inmoralidad. fea y de tan majadero título. venerable y de aire antiguo. 42 . con su seriedad y señorío excepcionales. mientras Pietro Aretino las hubiera maldecido. Irene La Santanderina. por siglos. reglamentariamente separadas de las doncellas burguesas (y. la cercanía del Duero las hacía discretas. porque se llamaba Julia del Hierro. sin honradez y sin quebraduras. que yo recuerde. En ello. La tal era alta. caseras. o. vestía de negro. calzaba alpargatas y gastaba moño. viénese escribiendo sobre la austeridad soriana. todo ello. precediendo a las hijas de los ricachuelos). Pues no salían de casa sino para presenciar los toros de San Juan y de San Saturio. en esta natural modestia y discreción. no eran sino discípulas de una mujer de hierro a la que reconocían por maestra y ama. sí. De hierro. Y eso de que “la mujer honrada en casa y la pierna quebrada”. y no se daba importancia alguna. médicos y équites de la ciudad. antes bien era llana y afable. de echarles mano al bolsillo de la chaqueta y quitarles lo que buenamente encontraba. pese a que hubiera tuteado. un 43 . había una. magistrados. con falda y mangas largas. aquí. Bien es verdad que era la preferida de los humildes y de los rufianes. con una decencia y respetabilidad que edificaban. pálida. con lágrimas en los ojos.No eran sino las de allá arriba. Porque no es leyenda ni mito cuanto. que venían a considerar como una rama de la administración pública. Ignoro cómo se comportaron antes o después de residir y ejercer en Soria. Y. dos duros o una cajetilla de tabaco. Pocas mujeres tan escasamente llamativas en su atuendo. como la Achlibah del santo profeta Ezequiel. abogados. Ni alegres ni tristes. conscientes de su profesión. tan sólo una vez infringieron la separación. y. cuando adolescentes. No conocían el descoco. para venir de paseo a la ermita. en fin. pese a su título y fama. que no se pintaba ojos ni labios. al topárseles por el Collado. el pelo muy negro partido en ondas. dignas de que algún nuevo fray Luis las tomara por modelo para La perfecta cortesana. para concurrir a la Saca. A unos pocos privilegiados les hacía la broma. vestía con envidiable recato sus sayas hasta los pies. sino de natural talante. a casi todos los jueces. según me narraba. bien se les podía aplicar a ellas. guardaban bastante más pudor que muchas gangosas damiselas. huesosa. y gobernó su lupanar durante muchas generaciones. la copita de pirriaque y unos cigarrotes negros. Y en su casa era igualmente sencilla. porque los espirituosos no estaba permitidos: se fumaba. y murió en la miseria. los altos cargos de los monopolios del Estado. la Manuela y la Juana. Desorden que jamás hubiera tolerado la Julia. 44 . del comercio y de la banca. No es infundio ni maledicencia. Uno de éstos recitaba un día. sin pretensiones. para hacer tiempo. le enturbiaron un tanto la voz. no se asqueaban de hacer espera y antesala junto a los albañiles. el coronel y el quinto.y puedo testificar lo espartano del condumio: unas patatas o habichuelas. Había clases. ante su catedrático de Filosofía. era una diversión honesta. los magistrados y los catedráticos. Ignoro la suerte corrida por otras dos damas. se invitaba al anciano y honrado padre de alguna pupila aldeana de Zayas o de san Felices. avarientas y algo sucias. los guardapuertas. que celebraba en compañaza de la más gorda y apetitosa de sus pupilas –hoy arrepentida y bien casada.anciano camarero del Casino. que había estado cenando en la cocina con su hija. más un vaso de vino. desde donde habían corrido cuadrillas de embozados hasta la calle del Marmullete. el profesor y el alumno. el desembolso había sido de seis o siete pesetas. porque en casa de la Manuela presencié un plante de las pupilas como protesta por la mala calidad del rancho. Esta matrona fue institución viva de la ciudad durante los primeros cuarenta años del siglo. que jamás alcanzaron el prestigio merecido por la retada. cortando con la nariz el cierzo de la sierra. los estudiantes y los pardillos del campo de Gómara. como una prolongación de los casinos de Numancia y La Amistad. Sólo se bebía gaseosa en estas reuniones. con los años. pues eran cicateras. Mas de una vez he asistido a su cena. desordenadas. con su corazón de oro. que traía nieve del puerto de Piqueras. acogedora. las figuras del silogismo. se charlaba y se tocaba algún disco en la vieja gramola. señor. En realidad. costeando de su peculio una lata de salmón en conserva para todas las chicas. Allá se encontraban el padre y el hijo. un poco de bacalao y unas uvas. que. Al final de todo. plante que remedió la Charo. Se lograba en estas mansiones la más auténtica democracia que pueda concebirse. -Barbara, Celarent, Darii, Ferio, Baralipton… Les interrumpía la encargada: -Que ya está libre la Pilar. -Cesare, Camestres, Festino, Baroco… Otros embozados, desde la calle, pegaban gritos y renegaban, solicitando franca la puerta. La encargada: -¡Esperáisus, cabritos! -Disamis, Datisi, Fapesmo… No, no había pecado ni vicio en los burdeles. El Duero purifica cuanto baña, aclara pecados de otras tierras, dignifica la calle del Marmullete. Pero sus mujeres ya no vendrán a dar su paseo de invierno que acaba. 45 XI LOS CRÍMENES (1de abril) Hacia el primer calor. A la puerta de la taberna del Garrín estábamos tomando una frasca de vino dos guardapuertas, un carpintero de ataúdes y yo. Tengo cariño a los guardapuertas, esos pobres seres que cumplen un inútil oficio desaparecido en todo el mundo, helándose de frío y achicharrándose de calor en unas chavolas como de frente bélico, esperando en vano que pasen matuteros de carnes y huevos y otros artículos que pagan el anticuado, tonto arbitrio de consumos. Los guardapuertas estaban aquel día francos de servicio, no tenían un céntimo y yo, que venía con la faltriquera repleta de limosnas, me sentí generoso y les convidé. Es más, les hice un circunstanciado discurso sobre su imbécil misión: -… en fin, que estáis perdiendo el tiempo miserablemente, aunque me conste que vuestro tiempo no tiene valor. Si tenéis vocación de aduaneros, de consumeros, más vale que pidáis el traslado a una frontera de verdad; allí sí que podéis verificar el contrabando de divisas, de estupefacientes… Pero en esto llegó el carpintero de ataúdes y yo paré mi alocución para no humillar públicamente a los guardapuertas, que, por lo demás, no habían comprendido una palabra de mi exhorto. El carpintero de ataúdes tenía un aire cansado, como si hubiera estado fabricando el suyo, pues era hombre macilento y de escasas carnes, el bigote caído, pálido todo él a excepción de su nariz, que parecía grosella, de granujienta y más que rosada. Cuando llegó, cruzamos la conversación con los tristes tópicos de la carestía de la vida, lo que tienen que trabajar los pobres y parecidos lugares comunes. Los guardapuertas sorbían vino y a comenzaba yo a estar aburrido, cuando aparecieron un ciego y su lazarillo. Ciego forastero y pícaro, pardo y astuto, que llevaba a hombros un cartelón con escenas de crímenes muy bien pintados, con abundante sangre. El lazarillo, que parecía lerdo, traía muchos pliegos de papel de color, con la relación del crimen de Teruel, de la horrorosa muerte de Joselito en Talavera de la Reina y de los 46 sufrimientos de nuestros soldaditos en África. Se paró el ciego, igual que su monaguillo, y empezó a cantar, acompañándose de la cachaba: Y a los soldados de Monte Arruit, el pelo se les rizaba de ver el horrible crimen cometido por Ab-el-Krim Y recitó el romance completo, y todos compramos pliegos al muchacho coplero. El fabricante de ataúdes en un exceso de cordialidad invitó al ciego y al lazarillo. El cual ciego dijo ser natural de la ciudad de Teruel y testigo presencial del crimen que explicaba. Le importunó el guardapuertas primero con el tema de que habiéndose celebrado crímenes muy famosos en tierra de Soria, no podía sufrir que relatase los ajenos. Había bebido mucho el infeliz. El carpintero de ataúdes le dio la razón. No así el guardapuertas segundo, porque yo le hacía señas, en forma de pisotones, para se callara. Con que el ciego ladino, con muchísima cortesía, dijo que él no quería hacer de menos a nadie; que le informáramos de los crímenes sorianos y él los explicaría, a su vez, por la ciudad. Tentado estaba yo de mandarlo a la Audiencia, para que le dieran información cumplida; pero el guardapuertas primero indicó torpemente: -El crimen de Beratón. -¿Y cómo aconteció?- dijo el ciego. - Fue demasiado sencillo –tercié yo-. Unos bandidos que se llegaron a Beratón, pueblecillo bajo el Moncayo, y dieron tormento a una vieja para robarla. La tenían atada y la pinchan con navajas en sus partes para que dijera el paradero de su escondrijo o tesoro; pero ella, muy entera, les decía: “Pinchaide, pinchaide, que no he de decir donde tentó los cuartos.” Como usted ve, seor coplero, no es gran crimen. -Pero hubo uno muy nombrado en Ciria, que acaso conviniera al señor, para sus explicaciones –saltó el carpintero de ataúdes-, yo asistí al juicio y había lo menos cuatro acusados. 47 No. picados de amor propio. lerdo como él solo. El verdugo de Burgos apretó las clavijas. -Y otro crimen. pero ahora tomaba la palabra el guardapuertas segundo. y sacaron a relucir el crimen de San Felices. Pero la justicia anduvo más lista que el hambre. se los dieron y declaró que estaba muy contento de haberlo aprendido. salieron absueltos. el de tal sitio y el de tal otro. El lazarillo. según tengo entendido. puntualizaba. muy célebre. y repartía picadura. y que a uno le machacaron la cabeza con un cabrío. lo tornaría a relata4 cuando explicase el cartelón. que había bebido como para cuatro noches de servicio en los Cuatro Vientos. El asesino se había manchado las manos de sangre y tuvo serenidad para lavárselas. se comía un coscurro empanado en aceite y manchaba las coplas de Ab-el-Krim. porque coincidía puntualmente con los santos pintados en éste. pidió detalles. mucha. Así probaba la coartada. sólo recuerdo que hubo mucha. que. una casa de campo. quizá pesaroso por no haber fabricado aquéllos. muchísima sangre… El carpintero de ataúdes. pues veía mejor que un señor maestro). excepto uno. Yo esperaba que la conversación siguiera por otros cauces. 48 . El ciego de Teruel. me parece. enfiló como un rayo hacia Ágreda. cerca de Matalebreras. Tres mujeres y un hombre. Parecía que era necesario lucir las glorias soriano de orden sangriento. querían a toda costa hacer famosa a su tierra. que parecía desentendido de los relatos. y el malhechor pagó sus culpas en el palo. llegó un individuo y llamó a la puerta. El ciego meneaba la cabeza. en una casa. en homenaje a la ciudad y provincia de Soria. mojando los bigotes en vino: -Yo sé cómo fue. que a él no le cegaba el amor a su tierra (vimos luego que nada le había cegado. Luego montó a caballo. y se pasó la noche jugando a las cartas. se espabiló al oír éste.-Me parece que fue entre segadores –aclaré yo -. Pero todos los acusados. desencantado. entró al Casino. y que en tanto durasen sus correrías por tierras sorianas. Cogió un hacha y abrió la cabeza a todos los que allí estaban. que hubo cerca de Ágreda. creo que no le podremos contar nada notable… Pero los guardapuertas. olvidaría las glorias de Teruel y explicaría el cartel como del crimen de Matalebreras. Y me faltaría tiempo para ir a rogar al señor inspector de Policía Urbana que expulsara de la ciudad y de la tierra al mal ciego. Sobre ello andaba discurriendo cuando éste se apartó los anteojos negros para ver cierto periódico soriano al que andaban dando vuelta los guardapuertas. La culpa la tenía yo por andar bebiendo con aduaneros fracasados y carpinteros fúnebres. pues me hacía muchísima vergüenza que se fueran pregonando nuestros crímenes. a su novia. y leyó de él en buena voz y buenas formas: -¡Hola! ¡Ésta es mejor! Miren lo que cuenta el diario: “Comunica la Guardia civil del puesto de Tozalmoro que el vecino de dicha localidad. y yo corrido. por la Benemérita. muy ceremonioso. Isabelo Peña. que la acompañaba en tal momento. y lo tomó por su mano. y empezó a contar por calles y plazas los crímenes de Matalebreras y Tozalmoro. acompañándole un coscorrón. sabiéndose perseguido de cerca. ahorcándose de un árbol en el lugar conocido por Las Piedras Esbaraízas.a ver cuándo terminas de comerte el pan! Se marchó después. puso fin a su vida. ésa es la verdad. Basilisa Uriel y al agricultor de Somaén Restituto Calonge. Yo cometí la debilidad de pagar el vino a los guadapuertas y al carpintero de ataúdes que. El agresor se dio a la fuga y. habían procurado por la fama de Soria.el de esta hazaña! ¡Y ustedes que se lo tenían tan callado! ¡Y tú –dijo al lazarillo lerdo. de varios navajazos. en todo momento. 49 . dio muerte.Quedaron tan ufanos y orgullosos los dos guardapuertas y el fabricante de ataúdes.” ¡Bravo chico – dijo el ciego. “verdes pradillos. una iconografía nueva de Saturio. Y no deja de resultar extraño. bien mediocres. y de ellos hay un sinfín en mi tierra. con las cumbres de nieve sonrosada. que hubiera deseado ser pintor y escultor. “luna llena.. inútilmente. embadurnando los capiteles románicos Uno de ellos. como este tocayo. Ello. sueño gris. a fe mía. un amarillo augusto y un verde verdecito”. “álamos dorados”. no por los pintores? Machado veía claramente. sí. distintamente. grises alcores. o que sean célibes. porque la de pintor es carrera de pobretones. con cielo tan nítido y transparente como el soriano. y su Manuel Capdevila de los inviernos y otoños. Pintores. Pero si por cada pintor soriano ha de malograrse media docena de mozas. ni uno.. las “plateadas colinas. su Benjamín Palencia de los veranos. Ved cómo. y si midiéramos el genio por el número de esposas de dicho Pedro. resultaría casi triplemente de talentudo que Pablo Rubens... para más exacta versión de la ciudad. y no apuro la búsqueda. Durante los siglos XVI y XVII hubo muchos.. que desperdiciaron su poco talento pintarrajeando altares en las aldeas. llanos plomizos. parda tierra”. se casó nada menos que cinco veces.”. sin entresacar 50 .. Soria aguarda.. don Antonio Zapata. tornasoles de carmín y acero. montes violeta. Ni hay. y corre a ganarse los mendrugos en la corte. mejor es que no los haya. que por los años de la guerra de Sucesión decoraba mi ermita y creaba.. cárdenas roquedas”. de poetas en Soria. por cierto. cerros cenicientos”. lomas plateadas.... En cuanto a Gerardo Diego. “montes de violeta.XII NI PINTORES. ¿Cómo es posible que los colores de Soria hayan sido vistos. ante el estupor de sus honrados padres. pero no de pintores. ni casi han existido pintores de verdad en la tierra. con poco éxito. NI MÚSICOS (15 de abril) Sabemos. si por los poetas. Pedro González de Ledesma. Después de él... manchada de un arrebol purpúreo. Alguna mañosa exposición de artesanía y algún chico que sale dibujante. preparaba en su soñada paleta “una rosa de rubor. nadie. La jota cantada tiene algún éxito en la parte oriental de la provincia. vibrátil. De danzas. donde gustar cantar. componemos una gama de docena larga de matices. no puede desvirtuar la dolorida queja del maestro Machado. Creemos que sólo una vez pudieron reunirse en Soria veinticuatro maestros cantores y músico. yo siempre he visto a la macería de los pueblos bailar la jota aragonesa. hay una palpitante eufonía de nombres y de habla. que puede ser prendido en versos y no en pinceladas? ¿O es que nadie se ha preocupado de encauzar por este camino a la juventud? ¿O. a la juventud no le interesa nada de esto? Tal debe ser la razón. sino importadas. Al menos. obtuvieron por premio el de permanecer durante la eternidad de los siglos en el primer arco. tocando sus chirimías. Todos los domingos. rayana con Zaragoza. Son canciones populares. más seguramente. desafinando a coro: 51 . tan irreal. acaso con la de un Regoyos. desbancando absolutamente a la jota. que vienen a coincidir con la paleta de Aureliano de Beruete. En el recodo del Duero sí se conservan algunas bellas canciones estrictamente sorianas. otra que se componía de hospicianos y los quintetos actuales de música de baile. Agregad el color entero y vivaz de las fiestas de San Juan. Y como la ocasión fue gloriosa. en que toda onda se clarifica al alejarse. la ciudad es recorrida por bandas de mocetes. y más después del vino. no creo se haya oído otra música soriana que la de la Banda Municipal. no serán autóctonas. ¿Entonces? ¿Tan inaprensible y etéreo. porque semejante penuria lamentamos en músicas. sin agarrarse. aproximadamente. a la tarde. cuando en esta tierra sonora. violas y rabeles. refiriéndose a nuestros palurdos “sin danzas ni canciones”. Pero en la capital. Y con estas paletas han sido pintados los más sentidos paisajes de España. y casi llegamos a Solana.demasiado en la poesía de entrambos. Lo que naturalmente. Después de estos veinticuatro ancianos. las que haya. sedentes en Santo Domingo. tan sutil en el paisaje soriano. pero que en Soria se convierten en tabernarias. han tomado carta de naturaleza y montañesas de Ormaechea. porque posaron ante el escultor de la portada de santo Domingo. danzas y cantos. Y como tienen la vaga convicción de que esta la alameda no es otra que la de Cervantes. Con un camisón. a cualquier cadencia escalonada y matizada. que les es muy querida. Que a las niñas lleva Es emocionante ver cómo. no sólo a la salida de las tabernas domingueras. por el uso de la palabra alameda.. tanto. cargan la voz en la palabra. Ignoro las causas. Debe ser que la exagerada reciedumbre de nuestro castellano nos hace insensibles. en las romerías a mi ermita. que cuando acaban esta canción empiezan otra. a que no pierda el son: Porque en la alameda Dicen que hay un hombrón. Sólo sé que los sorianos ya podemos tratar de hacer a nuestra tierra celebrada por otros motivos. y el deplorable resultado invita a pensar que es una desgracia esta mala disposición del soriano para un ritmo propio. Se mezclan los sones santanderinos y pamplonicas con los blues y las canciones americanas de Cole Porter. sin pedir préstamos fonéticos a otras regiones. todas estas canciones están siendo plenamente incorporadas al folklore sorianista. sino en cualquier excursión. fiesta o jolgorio. en fin. por monocordes. 52 . a una conciencia musical. por él creado. un desconocido santanderino. igual que sus estribillos. insensibles. y señaladamente.Ayer te ví que subíasss Por la alameda primeraaa. que no por nuestros pintores y músicos. conjurando a Antón. no las alergias. brevísimos insectillos. Ya nos conocemos. yo los vuelvo por pasiva y nunca yerro. Hay mucho tiempo parta todo: estudio. mi cuerpo vuelve a ser tenso y acerado. descalzo. exentos de intereses y de prejuicios. También me conoce la sierra. Pero ¿por qué hablo de matar? Ningún habitante del Duero debiera matar nunca. No les cunde la lectura. y aunque mis vagos informantes de las tabernas sorianas se esfuerzan por vestir con razonamientos esta ilógica sucesión. Aquí. pero nos enfrentamos con intuición de amigos. no menos amigo ni leal cuando se vuelve áspero y bronco. limosneo. no se amohinan porque sigo trabajando. ya nos comprendemos. A veces vienen a la ermita a verme.Sé que mañana aparecerán las hojas en éste.INTERMEDIO PERSONAL El agua es como rocío destilado. amigos sin raspas. Rejuvenezco. Debo decir que mis amigos los escojo entre gentes humildes y de natural buen sentido. copeo. si estoy ocupado con mis fichas picasianas. Los saludo. no leo periódicos. Otras veces. pero estoy enterado de todo lo que ocurre en el mundo. puedo andar sobre ella. en la ermita. contemplación. durante muchas horas. como en la guerra. La Bibliografía crítica de Picasso va de maravilla. ninguno debiera ser dañino en esta hermosura viva. No tengo receptor de radio. pues sabe cuánto la quiero. Está empezando mayor a vestir de verde los chopos. A los seis meses de ermita. y sabe que antes mataría a un hombre que hacer mal a uno de mis altos chopos. que templa los sentidos y levanta el alma. No existe el hígado. claros y senillos como el agua. les muestro reproducciones 53 . y cada día se me hace más blanda. y. Toda la naturaleza en derredor del Duero y de la ermita se me ha hecho amiga. sé que el siguiente no las tendrá hasta dos días más tarde. ya sin el veneno lento de la ciudad. También empiezan a bullir modestos. lectura. Todo ello es tan ilógico que ha llegado a crear una lógica de disparates. no nos conocíamos. pero las pocas páginas a que da lugar mi conclusión de faena las comprenden como muy pocos críticos. el aire es un buen y leal amigo. Son pobres como ratas. que para mí vale tanto como oración. les dejo cualquier libraco y les prevengo que luego les examinaré de lo que lean. vagabundeo. Tendré que dar la receta a cierto farfantón que conozco en la Real Academia Española. y yo les devuelvo la fineza acompañándoles al copeo en las tascas de la calle Real. 54 . qué gata. Venga otro medio año de santería. pero confío en hacerme más comprensivo y optimista según pasen los días en la ermita.! (Un Klee) – o bien: . cuidando la casa de un santo sencillísimo. comentando con calor y respeto: -¡Coña.de Paul Klee.. Mientras tanto. trotando los riscos y capoteando por la ribera. de Marc Chagall o de Juan Miró y la intuición jamás les engaña. me divierte la redacción de mi quincenario soriano. Me hacen feliz con sus comentarios. continúo con mi quincenario. según el aire de la sierra y el agua del Duero me hagan más humilde. Con más tiempo en la ermita. estos paisanos compañeros de taberna. con olfato de refinadísimo connaisseur. Por lo demás. ven la profundidad de los trazos y colores.) Estoy orgullo de mis amigos. Creo que si éstas no abundan es porque pocos literatos se avienen a esta vida de sencillez. más santero de San Saturio. Algunas líneas van amargadas.¡La de personal que hay aquí metido! (Un Miró casi totalmente abstracto. incluso espero poder escribir cosas magistrales. que se moría. pareció tener mejor semblante y mejor aire del que había 55 . no poco paganizadas y con aire de idolillo gentil. y tirándose uñadas. una horas más tarde. remellada y bigotuda. el popular Canario. que se moría y que se moría. vinosa y llena de liendres. de puro flaca.XIII ESTÓICOS Y CÍNICOS ANTE LA MUERTE (3 de mayo) Si nunca he lamentado. y que si tenía mejora. con los cachitos de alabastro que sobraban a los marmolistas del cementerio. En cuanto su cuerpo tocó sábanas limpias. con muchísimo sentimiento: -¡Ay!. aunque no lo fuera con ánimos de ganar gloria de artista. movido de sus buenos sentimientos. a los tres días se incorporó un poco. bachillera de lenocinios y licenciada en artes de sábado negro. pidió aguardiente. el popular Canario acertó a pasar por el hospital. en mi quincenario. sino de arañar unas pesetillas y juntarlas a las de otros feos oficios. a quien me refiero. bastarían los barbas del Canario. Respondiéronle que mejora la tenía grandísima. preguntó a la hermana portera sobre cómo seguía la mujer. El popular Canario. que con la propia Venus Anadiomena por pareja. Llevaban muchos años amándose muy tiernamente y amando al vino. tenía muy mala traza de pícaro. Y fue que la manceba cayó enferma de grave mal y la llevaron al hospital. es porque recuerdo bien a uno. Con que. tallaba pequeñas estatuitas del señor San Saturio. iconos con que hacía algunos cuartos. y renegando. y en cuanto le arreglaron un poco la jeta y le peinaron las greñas. ¡ay! – y falleció. y como las monjas se lo negaron. la ausencia de escultores sorianos. Y. Hasta que llegó el caso que deseo referir. y aun sirviendo de modelo vivo para postales pornográficas. pues estaba difunta. con efecto. las cuales pienso no serían excitantes ni lascivas. para estomagar y apartar deseos impuros. agria. y. Ganaba otros haciendo de camarero en un prostíbulo. con su visera y su barba blanca de filósofo riberesco. Aclararé que no había tales Venus pues su manceba era un rejalgar. dijo. dijo que no las podía sufrir. y el desprecio como coraza. No trato de deducir. sin moverse de ante la puerta. significa un refinamiento de amargura cínica propia de pueblos nada primitivos. con estoicismo del mejor cuño. se atacó las calzas y se marchó. conoció el fin de la compañera de su vida. se bajó las bragas. con puerta frente a los altos de la Dehesa. Porque a 1. ésta del popular Canario. es decir. y por eso conviene publicarlo. excepcional y atrevida. Que la habían llevado al depósito de cadáveres y que le acompañaban en el sentimiento. el popular canario. toda una escuela de filosofía supercínica amparada por la singularísima befa que narré. la cara presentada serenamente al infinito. se acuclilló. aun resultando tan insólita. pero. y no le cupo duda. como en el Cuzco o en el Himalaya. Ocurre que el depósito de cadáveres del hospital queda entre éste y la huerta de San Francisco. Quería cerciorarse del óbito de su bruja. pues aunque le cuerpo estuviera bien tapado con una sábana limpia de las que odiaba la interfecta. por los juanetes de los pies y por cierta llaga maligna de una pata. Pienso si nuestro héroe no habría intuido las mejores esencias del existencialismo para guía de su conducta y consuelo de su miseria. Acabó el popular Canario su rito. Pocos supimos del nefando hecho. tan espantosamente audaz.tenido en toda su vida.056 metros sobre el nivel del mar. sin gritos ni ademanes. sino muy viejos. El popular Canario llegase hasta dicha puerta y aplicó los ojuelos al de la cerradura. para conocimiento y admiración de propios y extraños. Para mayor contraste con el escarnio a la muerta. doctorados en la magia más sabia del simbolismo. era imprescindible su anotación. con impasibilidad horra de gestos y desmelenamientos. efectuaba la identificación. se comprende que las desgracias puedas recibirse. en mi pueblo. unos jilguerillos de la huerta comenzaron a piar alegres sones. lo que les permite utilizar la burla como dialéctica infalible. Porque si deseamos saber las reacciones de los sorianos ante la muerte. Y aquí viene la reacción ante la muerte de este filósofo cínico. 56 . y estercoló el césped. La propia y escalofriante ausencia de emotividad en el popular canario es típicamente soriana. muy instruidos en el dolor. como interesa conocer las reacciones de los soriano ante la muerte. cuando acabó las rondas. no lo cambian por todo el oro de la tierra. y para expresar cómo se regodean mis paisanos en un dolor que no sale a la cara y mucho menos por la sin hueso. al que regalaron un traje negro bien decente. Entonces. sí. Me satisface que los dolientes sorianos. lo hagan con estoicismo. y aun algunos cínicos. muy orgulloso de que mis paisanos estén de acuerdo en esta postura estoica y digna ante el más allá. Por lo demás. encaminóse a su domicilio. Si no. He aquí que se malogró un muchacho. en una vida que tuvo muy pocas ocasiones de ofrecerla. invitaba al patrón y a los amigos. siendo en cuestión de fiestas de San Juan. justa. En fin. Y el recibir apretones de manos y bisbiseantes condolencias. tuvo la sospecha. Estoy muy contento. Fue gran ocasión para el padre. lo que debe ser así no es la vida a secas. nuestro hombre no engañó a nadie. para muy decente duelo. A veces parecen divertirse con la presencia de la muerte. limitándose todos a lamentar la proximidad de la desgracia. Y también me satisface –tonto sería negarlo. y nadie lo echaba a broma. Un conocido soriano. Pues no. arriero enlutado. aplastado por un camión. se acostó y murió. un aceitero millonario y un ganapán. porque éste es el único toque que puede hacer digna y seria una existencia. hijo de arriero. perfecta. pero sin elegías que la inmortalicen. Quisiera yo ser poeta para cantarla.Algún cínico. hace pocos años. diciendo que se iba a casa a morirse. pero gran mayoría de estóicos. como el popular canario. con un leve encogimiento de hombros: -Qué se ha de hacer. y cuando le daban el pésame. señor. en la cabalgata de la compra del toro. sino la vida ante la muerte. así es la vida. que a poco se le volvió certeza. este accidente de seriedad. como si hubiera caído en acto de servicio. y luego se les despedía. cuando han de mostrarse más dolientes. pueden hacerlo con muy parecido talante un magistrado y un mendigo. ignoro de qué podríamos hablar y comentar y pasar la velada. Se dedicó entonces a recorrer unas cuantas tabernas. de haber contraído una mortal enfermedad contagiosa. Una muerte socrática. les daba la mano. y contestaba. su rostro era el de un filósofo griego. y en cada una pedía vino. de Marco Aurelio y del buen padre de Jorge Manrique. digna de Epícteto.que haya algún. 57 . Ellos se llaman Dámaso (pronunciado sin acento. para diferenciar dos individuos homónimos. en fin. él dice que es una moneda mora. Y por fenómeno latino y árabe. renegrido. Abundio. Todos han ido a la escuela. esforzándose en elocuencia para retardar el pago al recaudador de contribuciones. negro de pelo. magro. Si el arado encuentra un denario ibérico. Primitivo. vienense algunos labriegos hasta la ermita. agudo en el decir. es igual. y otros nombres mucho más extraños. como en los apodos. como que no le sobran. Ellas tienen nombres como Bibiana. Con tal de no decir apellidos. Teógenes. Se han pasado la vida cultivando un minifundio de centeno. larguísima faja ceñida a la cintura. patatas o judías. Así es el hombre: alto o de estatura media. traje de pana. tímido. pero con salpicaduras de moro. su vestuario comprende camisa rameada. Don sólo se denomina al médico. que llegan a Soria por consultas médicas o tales negocios. todos saben leer y escribir. al nombre se antepone. serán designados por el nombre de sus mujeres. recién casados pueblerinos. 58 . Es. Yo conozco al campesino soriano. absolutamente numantino. con lo que habrá El Juan de la Eustaquia y El Juan de la Justa. sentencioso. Otros. ceremonioso en los ademanes. boina y tapabocas. Eusebio. Tan sólo los años traerán al campesino la dignidad de tío. Damaso). En todo el año. porque los curas y los secretarios se los enjaretan. desconfiado en los dineros. según el santoral diario. al cura y al boticario.XIV ESTÓICOS Y CÍNICOS ANTE LA MUERTE (1 de mayo) Cuando son ferias. haciendo que su mujer cosa piezas y más piezas en el pantalón de pana. calzando abarcas. sin derecho a opción de los padres. Pero no es precisa su visita para conocerlos. el artículo determinado. he querido conocerle siempre y me sé de memoria todas sus virtudes y defectos. pues la de señor se reserva para los muy acomodados. Eleuterio. Tanto podría hacer sus tratos con pesetas como con sextercios o dinares. comentan. reticentes. de modo castellanísimo. en mi pueblo. de igual manera que los novios catalanes van a Montserrat y los aragoneses al Pilar. de un tercero. En fin. que no cambiaba un huevo por otro". el alias de Tío Tenazas. En los curas. Entonces. Creen. ciegamente. nombres por los cuales decía Teófilo Gautier que las más mocosas aldeanillas castellanas se llamaban como las princesas medievales y las heroínas de fábula. vienen a Soria y visitan San Saturio. Creen en el señor médico. Unas y otros me han cautivado siempre por su parsimonioso. El campesino soriano pone motes y alias a sus convecinos. es lo que afirmarán. en los abogados. quedando convertido en El tío Tajahuerce. nítido hablar de buen prosista clásico. Valentina. nadie se embobaba ni hacía aspavientos. Gregoria. si el sujeto no es llamativo por ninguna mayor característica que la de proceder de otro pueblo más o menos lejano. "está muy propio". mis labriegos. pero absolutamente nada papanatas. en cambio. 59 . pobres como el más paupérrimo coolí. le llamaban. habiendo llegado a varias aldeas en el primer automóvil que en ellas entraba. y llegan viejísimas a la madurez. de que la imagen titular reproduzca un santo y no una Virgen. A la proposición de una venta. Pero estas pobres heroínas se secan pronto. A uno que había sido soldado. como lo demuestra el hecho de que. dolidos en el fondo. dan su máxima y tajante razón: "Lo mismo me da tenerlo que tener los cuarenta duros. Blasa. Los más riquillos. Damiana. apodaban. El Soldate. nada haría que faltase su aceite a la lámpara de la Virgen. La Determinada. sólo a medias. que ningún campesino soriano enfermo dirá que le duele uno u otro órgano. A otra mujer. "padezco". afirmando ser "tan tenaz." Listos. frase la más adecuada para caracterizar su habla: un habla muy propia. o El tío Lubia. Rufina. Si ven una fotografía o dibujo de algo conocido. limitándose algún anciano a consignar el hecho. única salida a su limitado humorismo. Razonaban. se le designa por el topónimo de éste. Tanto. cuando se casan. de los muchos hijos y trabajos. para detener los regateos.Bienvenida. yo salgo por los fueros de Saturio y hago prodigios de propaganda. muy resuelta en sus actos y dichos. hirió gravemente a un leñador con un cruel corte que le hendía la frente hasta la comisura externa del ojo izquierdo. Evaristos y Bienvenidos. cuando ya había estudiado a Breuil y a Obermaier. todo un capítulo de prehistoria viva y palpitante. y uno de ellos. Cuando el auto se paró ante los hechiceros pueblerinos y éstos vieron cómo emergían del mismo dos cabezas estupefactas. Él no se quejaba ni decía palabra. una escena auriñaciense!! No podría decir hasta qué máximo extremo dignifica a mis labriegos este sentido primitivo y ancestral. pertenece a este género: Había comenzado en Tardelcuende la corta de pinos. lamentable. se pararon. Fue su triste mujer la que hizo este brevísimo. no estábamos sino a poca distancia de Torralba. en unión del arqueólogo Don Blas de Taracena. uno de mis primeros recuerdos de niñez. que realizan con una impresionante latencia mágica. Sí. me impresionaban. Avergonzados. no son crucificados desnudos. no adulterado por ningún barniz extraño. al caer. gratis. aquellos mozos que se tiznaban la cara. el pueblo de los mamuths. ellos mismos representan sainetes y hasta. 60 . la Pasión. sorprendí. Otros Carnavales. inmensa dignidad celtibérica que surge en los momentos más dolorosos. con horrorosos Cristos que. ¡¡Y nos habían dejado ver. estoico comentario. ello no les resta una tradicional. Mucho más primitivos son en los Carnavales. aunque dos domingos por la tarde se reúnan varios Teógenes. pintado el rostro de negro y bermellón y corrían componiendo la más tremenda estampa paleolítica. colgábanse esquilas del pescuezo y corrían el pueblo llevando un caldero de orines y hollín. con cuya mixtura rociaban a las mozas. Aunque el aldeano frecuente la taberna del pueblo. algo que era un puro asombro. de pequeño. los mozos se habían puesto cuernos y rabos de toro. y en pueblo que no me acuerdo si era Yelo o Conquezuela. avergonzados. tan decidor como las apostillas de Goya a sus dibujos: -Lo que les sucede a los desgraciados. acogen con alborozo comedias y títeres. de los que modelan toda una vida.Como se divierten en raras ocasiones y son curiosos de todo. sino con calzoncillos largos y camiseta. alrededor de unas azumbres de tinto. por pudor. Naturalmente. durante la Semana Santa. cuando se trata de defender el escudete del rey Alfonso. XV DEPORTES Y TOROS (1 de junio) Estamos en ese momento crucial del año en que se encadenan los partidos de fútbol y las corridas de toros. no hay otro remedio. espartano. Ninguna ironía en este capítulo sobre mis paisanos campesinos. y apenas pueden creer sino en la gleba que les encadena. las sequías. Los incendios. que jamás he comprendido la razón de que los grados de competición deportiva se llamasen divisiones. No me parece mal que la ciudad tenga un motivo más para enorgullecerse. y muchos de ellos. Nacen. heroico silencio de la prensa local. como es el deporte servido a las masas! Pero. viven y mueren en la más pobre tierra de España. a ellas la fiebre puerperal. Soria posee un club de fútbol que llegó a actuar durante dos temporadas en segunda división. acaso desvía a las gentes de la 61 . (Por cierto. Con justicia desconfían de muchas cosas. embotellado en su torre. inclinados sobre la parda y pobre tierra. las contribuciones. sobre todo en el campo de Gómara. los pedriscos. Son el trozo más digno del mundo poético de Antonio Machado. y los manicomios tardan muchos años en dar noticia de su defunción. las heladas. El fútbol quizá es beneficioso para el bolsillo de los comerciantes sorianos. enloquecen. zafio y vulgarote. Pasan su vida entre calamidades. que en este trascendental quincenario no puedo eludir tema tan ingrato. se les come la avitaminosis. cuando una serie de desastres motivó el descenso a tercera división. ¡Ay. yo también he lamentado el descenso. desgraciado de mí. o del servicio de luz eléctrica. y cada generación les trae la pequeña alegría de unas escuelas nuevas.Pero hay muchas más cosas que les suceden a los desgraciados. Recuerdo el amargo. o del deseado camino vecinal. Por lo demás.) Bueno. como en los colegios de jesuitas. por aquellos años. desconectados del pueblo. Pero no se trataba de jugar. no sabía un grupo ingeniero belga. que. las palabras inglesas del ritual. no tenía mal cartel: los Bienvenidas y el Niño de la Palma. alzando allí. el Gobierno Civil y la Inspección de Sanidad. No será porque falte afición. hoy por hoy. 62 . No se conoce mejor operación quirúrgica que la realizada por el Estado. en aquel solar de tontos. qué cosa tan absurda era implanta un deporte caro y de minorías. se entiende. y en la terrosa plaza de la Tejera y el Ferial han actuado Mazzantini. La última corrida de San Saturio que yo presencié. húbolos muy bravos en Valonsadero. de un falso aristocratismo cuyo símbolo eran las mal utilizadas raquetas. por espacio de diez años. no estáis jugando ahora en primera división. se escapaban misteriosas pedradas desde los alrededores y les daban en las estúpidas cabezas. ¡quién sabe!. porque no abundan las corridas. el Mirón y San Saturio. ganando macizas copas de plata en el estado de Chamartín. Que tengan muy presente aquel tiempo los jugadores del Numancia F. que fue de los iniciadores. aunque a pique ya de retirarse. Figuraban toros soberbios en los vasos pintados de Numancia. En lo que respecta a toros. Belmonte y Manolete. echase la culpa a la peregrina circunstancia de que. Creo. bobamente perdidos para el deporte.funesta inclinación a los partidos de garrafina y tresillo. poco hay que decir. no sabían jugar. el único deporte conocido en la capital era el tenis. ya que. al menos. en esta ciudad mía. pronunciando. vestidos con pantalones blancos. señoritos eran los que se encerraban en el solar de los marqueses de Vilueña. además. Salieron con ello ganando los cogotes de tennismen y tenniswomen (espantosas palabras). olvidados de toda la asepsia moral que significan el Duero. diversión de señoritos. ciertamente. de tan escaso arraigo hispano. Como el tenis es.. a menudo. ridículamente. Porque si el fútbol numantino es tan joven y tan inexperto. Gallito. obstinados en hacerse un mundo aparte. Deportistas de verdad. señor. puede llegar a formar atletas sorianos. sino de constituirse en supersociedad absolutamente necia. Y hasta. C. Imagínese usted. ante cien mil enfervorizados espectadores. Le llevaron a la enfermería. que cuando sale un torete de empuje. y componía cada vez mejor su figura. La plaza. presidiendo becerradas benéficas. nos aseguró su hermano Demetrio. bastante más serio-. Un toro de Valonsadero le encunó. Mi amigo Vicente Ruiz (alias) El Chicote. en la máxima festividad pagana de la ciudad. sino un varetazo en la boca del estómago. de la primera arrasada cruza el redondel. Es tan pequeña. en su honor. por el de figura. Tuvo apoderado en Madrid y ya iba a cambiar su apodo de Chicote. también. que sonaba a chiquillería golfa. Pero no toreo. Le dimos tierra. Por ventura. El director de la Banda Municipal compuso. y con la vista vuelta. “Volverá a torear esta tarde”. Toreó dos o tres novilladas en Soria y alguna fuera de la ciudad. sin herida. por ser tan pequeña no se pueden dar corridas sin grave quebranto económico del empresario. y resulto que no había herida. y sus amigos le jaleábamos. desencajado. Y. del año 1935. le animábamos y dábamos calor y esperanzas. a pocos metros de la plaza.Un periodista tonto. La ocasión de ver a las guapas hijas se la ciudad tocadas con mantilla. no se había extinguido en Soria el buen sentido. propuso. Y salió a torear en Soria el viernes de toros de San Juan. un torero soriano. y pareció agravarse. A los amigos nos quedó una 63 . que ha sido denunciada mil veces por ruinosa. Los aficionados estábamos muy ufanos cuando apareció. demoler la plaza para construir casas baratas. no se ha perdido. un pasodoble. en el Domingo de Calderas. y puede ser que no le favoreciera demasiado alternar el capote con el volante de la camioneta paterna y vinatera. y le dejó tumbado a pocos pasos de mi barrera. Por si acaso. a la hora de la verbena en la Alameda. como a muy pocos sorianos. Tenía ganas de llegar. el mismo que suplicaba a los poderes estatales que se trasladara a Soria el presidio del Duero. mejor asesoradas por un aficionado local que muchas buenas corridas en las monumentales de Madrid y Barcelona. Al día siguiente el pobre Vicente. parece que para ennoblecer la ciudad. en plena calle del Ferial. se estaba muriendo. Y se murió aquella noche. a raíz de un infortunado suceso. iba a entrenarse a la plaza. subsiste. ¡Torero teníamos! Quizá empezó un poco viejo. Le ví cuando le recogieron los mozos. distrayéndole de la camioneta. Y así se acabó el único. de duelo. la de haberle encorajinado a ser torero. que. para que muriera ingloriosamente en la plaza caliginosa de su pueblo. Todavía éramos sensibles y no había comenzado la gran matanza de españoles. que es el que autoriza los romancillos y da paso libre a la eternidad. Oíamos condolerse a su padre. no concurrí a la novillada de aquel domingo. “a la gloria en angarillas”. 64 . sin siquiera el prestigio de un cornalón sangriento y espantoso. el señor Manuel Ruiz: -Muy enfermo estaba con ser torero… Y me dio tanta pena.penosísima sensación de tristeza y responsabilidad. brevísimo capítulo del toreo soriano. como decía Rafael Alberti. que durante más de medio siglo ha fomentado el que era único ferrocarril soriano. Acaso vinieran los romanos. la de Burgos-Calatayud y la de Castejón. Algunos sorianos han dictaminado que Soria supera a Madrid en excelencias urbanas. la cabeza de partido. Pamplona. presidida por iglesia con torre del buen plateresco salmantino. ni hasta Los rábanos. que sea el madrileño y no el navarro. afirman ser villa bien superior a Soria. haciendo cien mil filigranas y gorgoritos. Cuidado. siendo barrio. de la Imprenta Provincial. los aguardaba en la meseta. el pueblo es alegre y sabe beber en bota. sorianos. A sus sesenta años no había cometido la frivolidad de llegar ni hasta Golmayo. Los adnamantinos. el de Torralba. cae apartado. más cercanos a la realidad de las cosas. Recelo que exageraban los sorianos mencionados. los engañosos placeres a que transportaban ferrocarriles y automóviles. con desviaros de Madrid. Ésta es la del peligro. puede peligrar por las otras líneas que hemos visto nacer. dicen que su pueblo es mejor que Almazán. Alardeaba de no haber traspasado jamás los límites del término municipal de Soria. no envidiéis a nadie y miraos en este ejemplo de sorianismo vivo: El Emilio. 65 . Pero esta fidelidad. Otros. y por ahí sí que nos ponemos de acuerdo. Si os aqueja el papanatismo. Pues este filósofo despreciaba las pompas mundanas. los festines báquicos y las botas de vino de los sanfermines. De donde resultaría que Morón de Almazán es mejor y más cumplida ciudad que la capital de España. Aún dudo que visitara Las casas. pues nada tan llamativo para mi gens como los toros. sí. el numantino. porque ni Arlanzones ni Jalones atraen a mis paisanos. que. era todo un filósofo. porque tienen muy bella plaza.XVI PAPANATISMO Y SORIANISMO (15 de junio) Los de Morón de Almazán. él. a la par que nos alegra la fidelidad de Soria a la capital. también en las riberas del Manzanares. Cuando le reprochaban su actitud. se limitaron a proclamar que su ciudad resultaba el mejor barrio madrileño. mientras se hartan de disparar cohetes cuando la bajada de Jesús. fanfarrones como nadie. Pero mejor todavía. el metro. y todo se hacía grosero. alternando juiciosamente sus días de aparición. pueblerino y grosero. en ocasiones. el ascensor. y más le valió. llegaban a componer un diario. tranvías ni aviones. y todo tiende al achabacanamiento. La actitud d este filósofo. avión es cierto automóvil con alas que puede volar… - Y con este admirable juicio. no los he visto. El sorianista. de modo que las virtudes de la meseta degeneran en orgullo. ahorrando escalera. La verdad es que para maldita cosa hacían falta en Soria ascensores. bien justa.aduciendo que de tal guisa jamás sabría qué eran el tranvía. Beautus ille… Un defecto original contenía. los cuales. un ascensor es un cajón que sube desde el zaguán hasta el tercer piso. la parquedad celtíbera se trueca en risible miseria. larvado y embrionario. el avión y otros raros cachivaches de nuestro siglo. razonaba sabiamente: - No. era la del antipapanatismo. un tranvía es una especie de tren que discurre por las calles. se llamaba a los ciudadanos por sus alias. pequeño y mezquino. o las relaciones de viajeros a quienes “ha saludado nuestro redactor”. pero sé en qué consisten. el mismo artefacto en un túnel subterráneo se denomina metro. he dicho y digo. el Emilio delataba cuán poco le seducían los engañosos refinamientos del siglo. Una prensa que constaba de cuatro bisemanarios. y don Miguel de Cervantes no obtenía derecho a busto en la Alameda que lleva su apellido porque el hombre jamás tuvo contactos con Soria. la tranquila contemplación horaciana de la vida. una cómica prensa en que. Tenía sus órganos de prensa. En nombre del sorianismo se negaba apoyo a empresas de tanta categoría como los cursos de extranjeros. pues no le hubieran tratado con mejor regalo que en Argamasilla de Alba. inculto. para asainetear y restar dignidad a la vida soriana. la caída en el sorianismo. sin lado positivo. este sorianismo cerril. que. No le faltaron al sorianismo ni sus portavoces en la prensa. con su pequeñez. 66 . se hace xenófobo y chauvinista. no llegado a Soria. a no ser que por tal se tengan las gacetillas bajo el título soriano que triunfa. resulta no ser sino caricatura del soriano. vociferador. o mejor. para bien de mi ciudad y de mi tierra. Y como este periodiquito siempre alberga el peligro de convertirse en órgano de sorianismo cerril. llegando puntualmente los diarios de Madrid. al lado de los anuncios demandando dulero para el pueblo de Almarail. el santero de san Saturio. la existencia de un periodiquito soriano sólo se comprende para que vean colmada su sed de letras de molde las esposas de “nuestros apreciados amigos”. 67 . chabacana. noticias de Postdam o de Seul. de bajísima calidad. solicito respetuosamente de los poderes públicos que sea suprimido.Aclaremos que había una parte de prensa legible. pues de ver el tremendo anacronismo. anatopismo. que jamás trató de sustituir a la madrileña. yo. y no lamento la pérdida. Todas estas hojuelas han fenecido. que supone leer declaraciones de Truman o de Adenauer. Habiendo excelentes receptores de radio. como tampoco sentiré que el viento se lleve al diablo la hojuela que las sustituye. y otra parte chocarrera. ¡Qué airosos los caballistas! Pero. iba el cascante. sus bengalas y caballistas. Por la tarde. que siguen a continuación. acompañadas por todas las estrellas que se ven en las noches claras y por un sol excepcional que compensa de todo el opaco invierno de la ciudad. En el patio de la Posada de la Gitana. es invención reciente. vaquillas en la plaza. siempre y cuando no reste prestigio a las bravas y paganas fiestas de san Juan o de la Madre de Dios. más seguras en el galope tendido sobre el asfalto de lo que irían las raptadas sabinas camino de roma. en la cincha de la caballería! A veces. el mayorazgo de Horche. En verdad. sereno de la ciudad! Había traído los toros y los cabestros hasta arriba del fielato y galopaba luego por el collado de sus mayores y de sus noches de servicio. pura filfa sin tradición. ¡Qué jaque y qué serio. y había que ver llorar a su dueño. sorianas y numantinas del solsticio. el veterinario curaba un cornalón a una jaquita que parecía tallada en ébano. también. Al balcón del casino se asomaba una pareja de ingleses. los castizos de Las Casas y Villaciervos. No hay programa impreso de estas fiestas. En la mañana del viernes de toros. Fiestas celtibéricas. caballero en su rocín. otro con la bota de vino. en verdad os digo que no debierais permitir en ella bufonadas indignas del carnaval. desfile de cuadrillas precedidas de chicos llevan el cartel. no más que para lucirla el jueves de la Saca por la mañana. celebrada hace pocos días. si todos los habitantes del Duero pueden recitarlo dormidos. Yo voy a recitarlo. ahora. aunque la burguesía se haya habituado a ir al monte en coche y autocar. Pero también os diré que no me estorba. aún más que los señoritos de Soria. detrás los señores jurados y los cuatros. más solemnes que las señorías de Venecia. Pera qué. ¡Y con borlas de colores muy majos. que llevan sobre la grupa a sus mozas. Los carteles hablan de 68 .XVII FIESTAS DE SAN JUAN (1 de julio) Sabed que la Compra del Toro. los toros dan disgustos. En la Tejera hay algunos sorianos jaques que costean la manutención de su yegua todo el año. vaquillas bravas que acometen y revuelcan. los cuernos y la piel. esto no es exactamente lo que se denomina en el tecnicismo taurino “novillada económica”. Otra sesión a la tarde hasta que se rematan los doce toros. las patas. se han posesionado del graderío y durante un día saciarán su necesidad fisiológica de ver morir toros. el rabo. En garajes y corrales se había descuartizado a los toros. pinchazos y descabellos. sin el ahormado que dan las varas. el solomillo primero y el solomillo segundo. la plaza ya se llena con los paletos de los pueblos. aprietan las botas de vino. que han llegado a Soria al amanecer. deshacen los envoltorios de jamón y tortilla de escabeche. los chicos teníamos derecho a merendar pan. no con novillos ni erales. queso y vino en las cuadrillas. Al final. y apalear a los torerillos si no aciertan. un animalote grande y negro.barrios perdidos. no piel. donde –nada de puntilla en un burladero. 69 . de verdad. y los ocilitanos han venido a Soria. Los toros de Valonsadero cumplen. La gente numantina revierte a la Celtiberia. se ganan un garrotazo del carnicero de la blusa negra y del palurdo de Almenar. la muchedumbre pueblerina no se mueve de los tendidos. Se aprietan en el callejón a hora temprana. y los cuadrilleros subastaban sacerdotalmente los despojos. “Santa Catalina y San Pedro”… Feliz aquella cuadrilla que pudo contratar a los famosos dulzaineros de Vildé. para pegar al toro cuando se aproxime. Mejor dicho. Los novilleros tienen que habérselas. se hace vinosa. majestuoso como un Apis sagrado. borracha de sol. milagrosamente ilesos. En la tarde siguiente. sino una pura criba. y no en puyas. As señoras putas recorrían las cuadrillas. y lo devuelven a los corrales. iracunda. pese a lo cual. la del Sábado Agés. entran a matar con toda su alma. Con el que no pueden es con el toro de la cuadrilla de “La Blanca”.es muerto a tiros de máuser por la Benemérita. Mientras los sorianos van a comer. a placer. de Sorias náufragas en el siglo XVII: “San Blas y el Rosel”. los testículos. antología de sablazos. Ya no se corren por las calles de Medinaceli torazos con las astas embreadas de pez ardiendo. porque no hay piqueros. Sudan. A las nueve de la mañana. arbitraria. provistos de botas de vino y de garrotes. se esfuerzan. y suelen acabar ilesos. sino con animales de muchas arrobas. como si cada mes del año hubieran visto una corrida de un toro. y precedidas de los dulzaineros. Lunes de Bailas. bailes y jolgorio. repletas de carne de toro. Al día siguiente. El domingo de calderas es el máximo día de Soria. Vale. Las calderas. no por embolia ni congestión cerebral. sabido es que “la moza que sanjuanes. En fin. volviendo a casa más ufano que si hubiera sido el matador. sin perder ripio de los bromazos groseros. se adornan con charrería de flores. en la plaza de toros. harto más señalado que el 2 de octubre del Patrón. a la vera de los jardines. con maquetas del ayuntamiento y de Santo Domingo. Los sorianos estrenan traje nuevo. que el buen soriano debe engullir allí mismo. que se les sirve. como si les menesterosos no tuvieran derecho a nueva sangre y nuevos bríos con el alimento del toro sagrado. sino de inocentísimo cordero. con huevos duros y pimientos. trabajadas durante meses por los honrados artesanos locales. Todos se han esforzado para solemnizar este último capítulo del sacrificio del toro de San Juan. También dan un bodigo o libreta de pan a los que entraron en fiestas. mientras nos aventurábamos a pujar unas perrillas por los cuernos o por el rabo. y toda la bravuela del morlaco se desparramaba en estropajos sanguinolentos y el vino de Lumpiaque corría para animar las pujas. más jolgorio y más bailoteo. sin o “a consecuencia de haberse concluido las fiestas de san Juan o de la Madre de dios”. van las cuadrillas a la Dehesa. El bizco del Arenalejo se llevaba las patas para que sus hijos se dieran un festín. Este capítulo sirve como programa oficial de festejos. viénese encima un triste martes. La noche es encendida y propensa al desliz. con muñecos. pero no les dan carne de astado.agasajadísimas por los cuatros. y para marzo quedan los premios a la natalidad y a las familias numerosas. Por la tarde. que yo obtuve el año 1824 por treinta y cinco céntimos. 70 . las mozuelas se engalanan y hay que ver cómo arde el rumbo y la majeza. Con toda naturalidad. para repartir las tajadas. con el litro de vino que regala la cuadrilla. marcea”. Procesionalmente. cuya sangre y carne son comunión de este rito absolutamente sagrado. el médico de cabecera redacta la certificación de muerte. aún más lógicamente. y los chicos las mirábamos embobados. Los pobres tienen derecho a ración de caldera. martes en que suelen fallecer los sorianos más recalcitrantes. son rivales. novenas. pero donde permanece el husmillo guerrero de los caballeros hospitalarios. sacristanes y devotas! Yo puedo decir. y con el ábside y las bóvedas de San Juan de Rabanera. Yo declararé los horarios de las misas. En cuanto a mí. gregorianas. viendo unas flores de trapo sobre un altar. 71 . Maritain. me recuerda. sino una portada de iglesia. que. era guapísima y gentil. que no tiene capellán ni beatas. que sube al cielo en gigantescos torbellinos. sor Vicenta. a los muchísimos años de no pisarla. en la clara iglesia. trisagios. yo un poco deslumbrado en mis suntuosas galas blancas. me preparó para la primera comunión. sería lectora de Bernanos. era monja francesa fuerte y templada. y con Santo Domingo. porque mientras una es aficionada a San Juan de Rabanera. sor Catalina. triduos. cuy olor. Otra monja. Yo me creo capaz de graduar la gangosidad de los sacristanes. con las mejores esencias de las poesías hebrea y castellana. rosarios. Pero este cariño mío por las iglesias sorianas no se para al fin del arte románico. la superiora. si no hubiera muerto. otra prefiere El Salvador. gastado generosamente. fundación del seráfico francisco de Asís –si es que estuvo en la ciudad-. y hasta puede ser que de Sartre. Allí. esta iglesia fue entarimada de nuevo con pino enebro. combinado con el de incienso. Mauriac. cuarenta horas. que hice en esa iglesia del hospital.XVIII IGLESIAS Y CURAS (15 de julio) ¡Qué bien me conozco las iglesias de Soria! ¡Y sus curas. el zumbido de los rezos. Y una tercera. quizá la más armónica de todo el siglo XII. por ejemplo. me quedo con San Juan de Duero. también me enamora la iglesia del hospital. Masoeur. capilla de los marqueses de la Vilueña y hoy de monjas paúles que en el mes de mayo cantan las Flores admirablemente. Cuando yo era chico. También me veo con ánimos para clasificar a las devotas según las iglesias que prefieren: mis tías. el temple de las campanas. olorosísima a incienso. el nombre de la beata viuda o solterona que las trabajó. muy anciana. que no es una iglesia. el Cantar de los Cantares y San Juan de la Cruz. tartas. molestos. del que no leí una palabra. también blanco. El de más allá. con azucarillo volado y vaso de agua fría. Reinaba un buen humor rabelesiano contre los célibes. haciéndome recitar las declinaciones latinas. cuando todos invadían su casa rectoral. el tresillo!! Y aparecieron unas barajas y unas fichas de colorines muy majas. haciendo corro a mesas repletas de bandejas con pastas. El oficiante era mi tío Casto. eran unos desaforados paseantes que se hacían cada tarde cinco o seis kilómetros de carretera. Las acompañaba el chocolate. en aquel tiempo. pequeño y flacucho. Otro. Pero no nos desviemos del tema. pasteles. parlanchines y comentadores. Salíamos por las carreteras. por los Royales. y ya un poco heterodoxo. Mi tío me llevaba de paseo por las afueras de Soria. Los curas más impetuosos empezaban a removerse. La mejor ocasión para verlos reunidos no era el coro colegial a la hora del rezo. este deporte llegó al colmo de la variedad. Yo. deseoso de que se acabara la fiesta. mientras mi tío casto. hasta que pudieron reclamar a voces: -¡¡El tresillo. celebrador del coñac y de los habanos. se paseaba a grandes zancadas por la sala. repasándome las estúpidas fábulas de Fedro. muy bonitas. de palacio del obispo. chantres y sochantres de la Colegiata. servido a la manera clásicamente clerical. Uno había que gastaba peluca. beneficiados. el coñac. Estotro. picaba bombones y delicadezas. Por mi tío conocí a todos sus colegas. ya que cada día era necesario andar más para seguir a los obreros en su labor. Se renovaban las fuentes y las botellas. parándonos con todos los guardapuertas y menestrales que encontrábamos. grueso y sordo. congestivo. Y muchos otros. Después. herpético.empuñando un librito. la mayoría de ellos canónigos. los sorianos. bombones. el cura. cuando se construía el ferrocarril de Burgos. sino en los cumpleaños de mi tío. Se olvidaron de todo los sacerdotes y se dedicaron al juego con furor de 72 . entrando a la sala. La Rumba y los Prados Villacos. Uno más. pues. Un tercero. que coleccionaba sellos. frutas secas. fuera por ocio o por amor a la tierra. Y con otros innumerables paseantes. impaciente. Ya era noche negra por la Alameda.cruzados. después. Mi tío Casto falleció el 9 de diciembre de 1932. Era en la misma casa. de una enfermedad de meses. sin que nada se pudiera hacer por él. y llevó muchas horas acabando. Quedaban muchas hora de tresillo. contristados. los licores y el chocolate. pues ¿qué te creías? La sala se condensaba en la humareda de los habanos y el aroma dulzón de la repostería. Los locos del hospital. Sólo estábamos sus hermanos y sobrinos. también. Yo tuve que volver a casa. aterrado yo porque era el primer muerto que veía amarillear. que habían andado asomándose toda la tarde a las ventanas del patio. después de muchos años de no celebrar su cumpleaños. tras una última razzia sobre las bandejas. -… y mañana. a seis metros de la sala del tresillo. 73 . ya estaban en sus celdas. la cofradía de la Minerva… -… el rey de bastos. cogiendo frases sueltas de conversaciones: -Por un maldito seis de espadas… -… será entierro de cabildo. Yo iba mariposeando por las mesas. (Enseñando un manojo de florezuchas muy silvestres y mustias. los términos en que se desarrolló un coloquio.)… Y estas flores no son para mí. PEREGRINO. Este coloquio fue totalmente inesperado. porque yo no las uso. Y si no sabe la historia. PEREGRINO. y por eso se llama la Virgen de Hinodejo. un labrador anciano.XIX COLOQUIO SOBRE SOTEROLOGÍA MARIANA NUMANTINA (1 de agosto) Voy a transcribir. Se las llevo a la Santísima Virgen de Fátima. si me lo permite mi desgracia… LABRADOR. ya estarán más secas y pinchosas que si fueran cardos. con una fidelidad que no precisa ni de los ringorrangos del notario para hacer fe. que debe serlo perpetuo. se la contaré. pienso que no es más que zascandil. natural de las Fraguas. sobre las distintas devociones a la Virgen en la región. y yo. donde estaré yo. para que estuviera más aparente. Pues cuando llegue usté. LABRADOR. participando en el mismo un peregrino cojo y barbudo que vino de Santiago de Compostela. y tuvo lugar hace pocos días en el Ventorro de la filomena. para que la refiera en sus correrías. exactamente. Es decir. va y dice la imagen: “¿Y si no dejo?”. Algo mejor llevamos en mi pueblo a la Virgen de Hinodejo. (Un moco mohino). y de sus excelencias en cuanto a la salvación. ¿De dónde ha dicho? Porque nunca oí de ella. pues lo he hallado centenares de veces en Madrid y en Barcelona. 74 . De Hinodejo. Todo empezó por convidar a una copa al peregrino. y el Ayuntamiento acordó de sacarla de allí y llevarla a la iglesia. Y cuando los mozos fueron a echar mano para ponerla en el carro. nada menos que versando sobre soteriología mariana numantina. mayormente que romero del señor Santiago. y va a pasar por Madrid. Y es probado que hace milagros. Pues fue que estaba la Virgen en la ermita. y. y entonces la dejaron. que es muy milagrosa. y no hay ninguna otra en tierra de Soria que se le parezca. he dicho. (amostazados). la cantaré yo. las del balcón. no le vaya a dar vergüenza. y vamos a tomar otro vasito. y… LOBRADOR. pero cuenta con una capilla hermosa. No son himnos. que tiene más miga. Pero. hermano santero? Yo. Virgen. cuando aquí tenemos la del Mirón. Himnos hermosísimos.) ¡Je!. Alto ahí. hermanos. no riñan. ¿Verdad que paga usté otra ronda. Yo. señor caminante? PEREGRINO. si no. no se acaloren. pero no hay agravio ni deshonra en ello. amigo. ¡je!. Una copla que se canta a las mozas de las ventanas y balcones. dorada y reluciente. sin duda… Yo. ya sus podíais bajar y dir en la procesión como vamos los demás. ¿No tomamos otro vasito? Yo. La cual no tendrá tantos devotos como San Saturio. Porque ha dicho que no hay mejor Virgen que la de Hinodejo. (Muy gallo) ¡Qué ha de darme vergüenza1 aún tiene más salero que la otra. y ningún mal veo en ella. que no tienen respeto a nada. que dice: Vosotras. O. pero he de contestar antes al señor. Es así: Virgen. Y cada cierto número de años. Es copla inocente y graciosa. LABRADOR. ¿qué tal le parece. Virgen. la sacan en procesión (Al peregrino): ¿Y sabe usté lo que cantan?. Virgen. Virgen Santa del Mirón: Tú eres la única doncella que vas en la procesión.Yo. Y aquí en Soria… PEREGRINO. (Con sorna. Bueno. ¿qué nos dice? 75 . PEREGRINO. pues cante la otra. LABRADOR. Bueno. sino coplas. que yo acerté a estar en una de esas procesiones. y ya verá el señor peregrino cómo son estos sorianos. Si la pago. la sacan en procesión. que se hace tarde y tengo que ir hacia la ermita. ¡Eh!. que eso ya es ofender. No. Vaya. Que yo me marcho. Filomena! ¿Qué se debe? FILOMENA: Seis pequeños de tinto. poquito a poquito. ¿eh. total: una peseta. Son ustedes muy especiales y tienen muy poco respeto. (Llamando): ¡Filomena. más cincuenta de escabeche. santero? Yo. señores. No me ha gustado nada lo de la Virgen de Hinodejo. para usted la del Mirón y para mí la de Hinodejo. nosotros nos entendemos. cuando por poco nos hace pelear! Bueno. FIN DEL COLOQUIO 76 . me voy hacia Madrid. treinta céntimos. abuelo. ni las coplas de la del Mirón. más veinte de pan.) De acuerdo. (Vase) LABRADOR: ¡El tío metemorroenmoñiga! ¡Pues no se va.PEREGRINO. (Dándole la mano. XX FIESTA EN EL PUEBLO (15 de agosto) Si relaté las fiestas de San Juan. para que pudiera celebrarse misa de tres. Los espoliques 77 . Runrunean los insectos y se duerme el pueblo hasta que vuelven los segadores con sus sombrerotes de paja. como haré con las de San Saturio. al uno. Venían montados a mujeriegas. con grandísimo trabajo. completemos la trilogía añadiendo las fiestas de la aldea. caballeros en burros. heridas en los dedos. compensando la helada de enero. sobre colchones a manera de silla. calientes. Allí descabalgaron. Víspera de la fiesta. unas gaseosas. se les cuadró. con sombrilla rosa de señora al otro. cuando se derrite el solazo castellano sobre la siega. Brillaban como extrañas joyas los cerrojos de los fusiles. un pañuelo protegiéndoles la pescuecera. la Benemérita. cogido con la teja. y los mostaganes espoliques les daban sombra. de los tábanos y del solazo. y el sol les pegaba de firme en la nuca renegrida. dando consejos al que se había pinchado un ojo con la espiga. Una aldea cualquiera. El cura del pueblo esperaba a sus colegas junto a la tienda de comestibles de la señora Rosa. Por el camino de Cascajosa llegaban. muy respetuosa y marcial. Volvían en cuadrillas. Se les sacaron. el lecho resquebrajado en mil jeroglíficos de grietas. los curas de las cercanías. que puede llamarse con uno de los cientos y pico de topónimos de la provincia. derrengados por la jornada. como toda la tierra pueblerina. Son las de la Virgen de Agosto. y contestaban a su guiño de reflejos los de algunas hoces desnudas. El correaje era menos amarillo que los campos. o la de Alentisque? Pues. y la hoz fajada en cuero. porque todas son iguales. y saludaron algunos sombrerazos de la siega. con paraguas. convirtiéndolos en ued saharianos. escuchad. Venían congestionados de calor. la pareja de la Guardia civil se incorporaba al pueblo en previsión de desmanes. un calor seco y dorado que se bebe los ríos escuálidos. Hay en esas fechas. ¿Queréis saber cómo es la fiesta de Fuentelárbol? ¿Cómo la de El Cubo de la Solana. en bandeja. ayudaban mal la misa de tres. Los campesinos. con camisa blanca. famoso en la comarca por su pico de oro. A la descuera del huerto parroquial los curas forasteros habían logrado reaccionar. En el patio de la señora Rosa estaban matando corderos para el festín. Sólo comenzó el aburrimiento cuando el señor cura de Fuentepinilla. y cortejaban. a un ladro. Los notables del pueblo no parpadeaban. y no tenía poca culpa el órgano. sudados. El alcalde. consultaban la hora en relojes de espesor enorme. embobados por el hablar suelto y seguido del predicador. Las mujeres. que sólo significaban gentes y personas de pueblos lejanísimos: -. los hombres. con el semblante grave de solemnidades y entierros. Nervios. y casi azules. El mocerío se acostó tarde. y allá fueron todos. los maniqueos… los arrianos… Martín Lucero… los impíos… los herejes… Y se tranquilizaban en tanto cuando el orador aludía a cosas más conocidas: 78 . acostumbrados a llevar botijos y merienda de chorizos a la siega. no comprendían nada.preferían el vino y desaparejaban los colchones de sus asnos. dejando lisas. Se apretaban invitados palurdos en casa del secretario y del sacristán. Desde el amanecer no daba abasto el barbero del pueblo. rudamente. Los monagos campesinos. y guantes blancos. Iban cantando sones de siegas por las calles en luna. Después no se oyeron sino ladridos de perros y la sinfonía de ranas y grillos y chicharras. Duraba mucho rato. cogiendo palabras que parecían mágicas. La hermana y la criada seleccionaban huevos frescos para las natillas. el cabo de la guardia civil y sus dos números. traje negro. a las mozas que volvían de por agua. botas y boina nueva. por le reptado. las mandíbulas y mejillas del personal. De la presidencia.. Comenzó la función. Llegó la hora de la función en la iglesia. No hubo más ruido hasta la diana de los gallos y el campaneo de la fiesta. manejado pro el sacristán. pues que no había madrugón a la mañana siguiente. en uniforme de gala. subió al púlpito para el sermón.. el médico y el secretario. y estaba somnolientos. a otro. Ya estaban todos muy vestidos de fiesta. en procesión.-… la Santísima Virgen… este sagrado templo… Cinco cuartos de hora. La hermana se lució en flanes y natillas. tras el café. hasta la ermita. higos flores de harina frita. A la vuelta. y casi. para no mancharse el traje de apaño negro. Bailoteo sin parar y alguna jotilla cantada. Mucho vino y mucho pan blanco. y. rebuznan los jumentos tras las bardas. ríen porque el alguacil. Los forasteros no tenían que pagar nada. pollo. pasando la petaca y la bota. Reunidos los palurdos en la plaza. cangrejos. copas de anís escarchado. Las únicas copas de coñac de todo el año. junto a las eras. Los clérigos agotaban la fiesta del lugar. unas pastas y unas copitas de anís. porque había que volver a los burros y a los colchones. es mordido por un perro. ensalada de pepinos y tomates con más escabeche. Hora de la comilona. el bailoteo. Empiezan a templar sones el del tamboril y el de la gaita. En todas las cocinas se preparaba la comilona de la fiesta. La comida ha durado dos horas. Felices de no trabajar en este día. a las moscas y a los 79 . jamón con tomate. Luego se llevaba la Virgen. contristados. cordero con pimientos. Los ancianos hacen corro. Ya andaban impacientes todos por mostrarse rumbosos de tabaco y vino. fin del programa sacro y comienzo del pagano. hasta que concluyó el sermón. también. Todos los hombres van a la taberna a tomar café y copa de coñac. otra en la jarra de tinto. coloradas por la digestión y porque el viejo malicioso empieza a contar cosillas picantes. extienden un moquero sobre el suelo. En pleno calor de la tarde comienza. Se prolonga el festín en la casa rectoral. El señor médico y los curas fueron invitados a tomar unas cervezas por el alcalde. y quedó tiempo. las mozas se retiran. Las gaseosas de la señora rosa estaban más frescas que la víspera. Otra vez caía un sol de fuego. que trae una lata de galletas al Ayuntamiento. Las viejas traen rosquillas a la era y se amodorran a la sombra de los haces. de recordar muchas gracias y sucedidos del seminario del Burgo. Como aperitivo. Los segadores de otros pueblos no tienen derecho a mozas. porque las había tenido en el pozo. arroz con leche. que le destroza el traje nuevo. y se sientan. a los postres. los únicos cafés. Tortilla de escabeche. una mano en la cachaba. cochinilla frita. Los chicos son mandados a la taberna a por vino. prefiriendo el trajín diario. casi puntualmente. pero antes hubiéranse dejado degollar que confesarlo. Se levantaron de los sillones y. y los palurdos. como a la hora de la procesión. siguiendo la sombra de las bardas. Lo más triste es que todos se aburrían. y las mozas tenían mejor tino que los hombres. aprestaban las caballerías y comenzaban las despedidas ceremoniosas. Eran ya muchas horas de día de fiesta. Ya no había que refrescar gaseosas en el pozo de la señora Rosa. Se había emborrado el tonto del pueblo. anunciando el fin de la jornada. Por la parte de Cascajosa venía tormenta. Se aliviaron cuando llegó la noche. par decir misa en sus aldeas a la mañana siguiente.tábanos. y se consolaban de los años con tragos de mosto. aburridos. Como había invitados forasteros. A poco. llegaron al campo de las eras al tiempo de acabarse el bailoteo y apagarse las gaitas. Los guardias civiles fumaban a la puerta de la casacuartel. y se oyeron truenos. reían los disparates. se repetían a la cena. 80 . Hubo luego una partida de bolos. y a los ancianos les bailaban los ojillos de gusto. los excesos del mediodía. Les revoloteaban las sayas cuando lanzaban la carambola. Hacía calor. el Vicente. sacar todos los bultos al pasillo del vagón. primer frío helado. preparaba con amor de madre el café caliente. A nadie. y. con mayúsculas. Los Vicentes de Torralba nos defendían de los elefantes paleolíticos. Ya no había prisa. Todos nos conocíamos. El tren sale del túnel. irreprimible vocación estacional. antes de los automotores Madrid-Pamplona. primer pueblo soriano. Torralba del Moral. alto y afilado. Un buen tipo de celtíbero servicial y ceremonioso. por antonomasia. El traqueteo del túnel de Horna. 81 . El expreso de Zaragoza-Barcelona venía subiendo la vega del Henares con algún trabajo. porque el trenecito de Soria no arrancaba hasta horas después. con su cementerio de mamuths. Ya estamos en Torralba. no es sino una estación de tantas. como si los mamuths desenterrados por el marqués de Cerralbo se hubieran levantado de la eternidad de sus lechos. que era estación por partida doble: estación arqueológica del paleolítico inferior. Sigüenza significaba bajar la maleta de la red. Las lucecillas de Alcuneza. ya que había de aguardar al descendente de Zaragoza. aprestarse al momento crucial. que aún se sospecha no existir. Pero. ahora. indagar la poesía de su nómina. agudo en expresiones. donde otro Vicente. se apoderaba cuidadosamente de las maletas y las llevaba al restaurante de la estación. con toda su retahíla de simbolismos. acometedores. colocado ingeniosamente tras el túnel de la divisoria. no había porque meterse en más historias. primitivos. todos nos hablábamos. y estación terminal del ferrocarril soriano.XXI TORRALBA DEL MORAL (1 de septiembre) Era la estación. que vendrá a ser. tampoco. Todos andaban solícitos con el viajero. Le cuidaban en el refugio. y nos apretábamos durante unas horas en el calor del refugio. A nadie se le ocurrió husmear el pueblo. fieros. primeros palurdos. ausencia de prisa. todos parecían compadecerle por entrar en la zona polar. era la Estación. aminora un poco la marcha y hay que apearse con cierta prisa. para efectos soñadores. el fondista. “La torre Blanca de la Morera”. Torralba del Moral. ésta de Torralba. Tenía tan acendrada. Había tiempo de dormirse. Paisaje pobre.y hasta los viajantes tenían derecho a la cordialidad. la guardia civil se ejercita en el tiro al blanco. adolescentes. Más frío que por la noche. pero durante los dos o tres primeros días. que iba a ser un tren de verdad. vueltos al redil paterno. pinos que la duermevela parece animar en trágicos ademanes. los viajes a Madrid se hacían en galeras aceleradas. Cerca del puente de hierro. setenta años atrás. Eran demasiadas horas de tren para cien kilómetros de recorrido. que tardaban muchos días en avistar la capital. El día que se firmó la concesión hubo cohetes y 82 . torturadas posturas. Al fin. hogareño.” Un grito. nuestros padres. de despabilarse fumar cigarrillos. más modesta. Se hablaba del tren. ya debía estar devorando las huertas de Calatayud cuando nos aposentamos en el cursi acolchonado del tren soriano. siguiera una sinfonía de pitidos y campanillas y se pusiera. extrañamente renegridos de carbonilla. sobre muñecos recortados. negocios. antes de que chirriara un perno. la estación de Soria. y la lampaducha apenas alumbraba. nos saludaban como a hijos pródigos. Los revisores del tren de Soria. Soria se hacía más encogidita. campesinos sin hacer nada. cuando chicos. el trenecito. puro hielo. que habíamos abandonado con dolor. Y nos vamos despabilando. amodorrarse un poco. Todo se hacía casero. Así como nosotros. paisaje soriano. rival del carro: -¿Hay que llevar algo. en marcha. servicio a la estación. más pobrecita. más fría. Por eso. funcionase una válvula. Había mucho tiempo para conversaciones sobre el concluso viaje a Madrid –exámenes. Daba gusto volver a casa. esta vez definitivamente. Corral. Empezaba a amanecer por entre los pino de Matamala y Tardelcuende. las zanjas y trincheras del Soria-Torralba. Santamaría? Y concluía el periplo. con solemnidad y pereza orientales. seguimos las del Ontaneda-Calatayud. Un carro con la inscripción: “T. mirando cómo termina de amanecer. y los viajeros relataban cómo. En los andenes de quintana Redonda y Navalcaballo. conversar con el revisor. con emoción. veían abrirse. El expreso de Madrid. al fin. sorianillo. Los radiadores del vagón despedían hielo. un tren estupendo. consultas. el eslabón vital para Soria. señor! ¡Tenga. afilado. lacónico de dichos. nos acomodábamos y un señor nos prestaba la prensa matutina de Barcelona. la estación de los sorianos. con pelerinas de muchos colores. merluza. chuleta. En sus postreros tiempos de esplendor. que ha logrado anular lo que ya parecía instituido con liturgia eterna. aunque no podía vender tabaco en la cantina. no hubo cohetes cuando la concesión del Soria-Castejón. haciendo breves indicaciones sobre horario y servicio. pero… -Pero ¡cómo voy a tener al personal sin tabaco! ¡Yo no puedo hacer eso. llevaba las maletas hasta el andén. Y éste sí que ha sido el ferrocarril eficiente. cuando se viajaba de día. pero la estación por antonomasia. plátanos y botella de vino. si. su cantina y sus mamuts helados. cada vez más magro. festejo fuera de programa y sin más precedente que cuando la ciudad ganó el pleito contra los ciento cincuenta pueblos de la mancomunidad. El Vicente fondista regalaba una cajetilla al viajero despistado. era la de Torralba. Sigüenza. con su frío. todo el ceremonial y ritual casi sacro de la estación de Torralba. cinco pesetas-. Por le andén paseaban incansablemente unas muchachas de buenos ojos. esta doble estación paleolítica y ferroviaria servía comidas a porrillo. 83 . Subíamos. porque ahora había más trenes y paradas más cortas.música por las calles. Se despachaban muchas bolsas de merienda –tortilla. Tan eficiente. El otro Vicente. Baides. y demás Alcarrias. Se desarrollaba la letanía de conocidas estaciones: Alcuneza. penecillo. fume! No se habían perdido los buenos modales. De la estación de salinas habían dado la salida y poco después se nos echaba encima el expreso. En cambio. por último pueblos de nombres hermosamente medieval. y la realidad no defrauda. Castilfrío y Renieblas. ante todo. por sus nombres. con nombres (Almaluez. Cuevas de Ágreda. Los hay con motes prohibitivos y alejadores. Cuando se marcha la nieve. que sugieren temperaturas árticas. tormentas imposibles. Benamira) que parecen extraídos de un parte de guerra en Trípoli o Egipto. pues. etc. los inexistentes. cielos cargados de helado furor. Los moros habían bautizado muchas de nuestras aldeas. a las ventoleras de nieve que envuelven y ciegan a campesinos y bestias. Lodares de Medinaceli. Aldea de San Esteban. Valdeavellano de Tera. Rejas de San Esteban. Soto de San Esteban. como Castillejo de Robledo y Peralejo de los Escuderos. como Yelo. Y hay. mostrando durante muchos días el dibujo geométrico de las cubiertas de automóvil y las hondas pisadas de los machos cargados. Somaén. los más de los pueblos sorianos debieran ser llamados de modo semejante. el barro se hiela y petrifica.XXII PUEBLOS Y CIUDADES (15 de septiembre) Las villas. aldeas y lugares sorianos cautivan. aunque pro respeto a dicha realidad. cuando el Cid atravesaba la comarca en sus 84 . seguidos de los servidores que les ayudan con escudo. Muro de Ágreda. como los dichos de sus pobladores. Ya los tenían. etc. Miño de Medinaceli. falsos escuderos. en homenaje a las espantosas celliscas.) o de un sistema montuoso (Hinojosa de la Sierra. Salinas de Medinaceli. y frecuentemente sin otro señuelo.). para que no se marchite la ilusión de caballeros andantes de lanza en ristre. Reznos. Pueblo éste que nadie debe visitar. Molinos de Razón. Almajano. que parece deban acompañarse con signos de admiración. Otros pueblos se denominan de manera lacónica y rotunda. Molinos de Duero. Nombres de pueblos semejando reniegos y tacos: Nolay. desorientando. ya sea por depender su vida de un río (Langa de Duero. borrando los hitos conocidos. Sepúlveda de la Sierra). Peñalba de San Esteban. Muchos otros lugares se denominan con nombres compuestos. Berlanga de Duero. de una ciudad (Velilla de San Esteban. tantos canónigos y chantres. de leña de carrasca. cerca del Seminario y del Palacio episcopal!-. El verano venido. Al Norte. En la ribera del Duero. rodeadas de moscas y de gallinas. tan varias y personales de fisonomía. más astuto y sagaza en el nortePero no veremos mucha tierra de Soria si nos paramos en pueblos y aldeas. en la comarca de Medina. al Burgo de Osma. fortalezas. los hombres en el campo. las casas son pardas. las mujeres cerradas en la casa. venidas y aventuras. cuya chimenea despide un humo triste y poco firme. es un indicio de lugar. umbrío muchos días. terrosas. Las hembras. para las veraniegas forasteras y los señoritos indígenas. Vamos a San Esteban de Gormaz. y acabaremos pronto. Vamos de prisa. techos de pizarra. sólo enjalbegadas ventanas y puerta. Pero. Desde allí. a las villas y a las cabezas de partido. se sientan a la puerta de la casa. Porque esto será lo primero que se salude al llegar a un pueblo soriano. tendido al sol el pellejo de carnero de la cama del niño. que no son muchas. Allí está la fonda de Benito Yáñez. un baile. notaréis mayor animación: los hombres también faltan porque andan a la siega. poco decidido. congruente con la sierra: casas de piedra tosca. que les llevaron el puchero. triste presencia de dos paredones con una torre. es una presencia. Si es invierno. disipa el ambiente de medieval ascetismo al funcionar los estíos. pero su torre abruma a los moradores. soleado los menos. donde sirven bien y con limpieza superior a la del pueblo que baña un Duero rumoroso. al menos. tristísimo ciudad. La vivienda se adapta al color y a la sustancia del suelo como en pocas regiones españolas. que guarda el más raro y antiguo románico de la región. O quizá haya 85 . y los señores. si saludo puede llamarse a la muda. buscando las sombras. en el pueblo no hay nadie.idas. gran pueblo en los anales de la Reconquista. Y así como del Duero de San Esteban a la Sierra difieren las viviendas. La catedral es preciosa y de purísimo estilo. hoy viveros de ruinas con oficio de cantera. mejor. Vamos. demasiado pequeña para tanta catedral gótica. Ya los llevaban cuando los reyes de castilla y León alzaban murallas. con color de camuflaje. otro camuflaje. vamos rápidos. insensatamente llamado: “Noches de shangai2 –¡Shangai allí. también cambia el campesino. con buenas murallas. las doncellas eran de saya redonda. en la sierra. En la fonda del Palacín. sobre el Jalón. que murió hace muchos años. con mucha agua y mucha piedra. y paciencias. el Queiles. ¡ay!. signo de la corona de Aragón. es tributario del Ebro. con iglesias góticas y aire activo. Vámonos. En llegando a Ágreda. De un vuelo. a Berlanga de Duero. Se comía allí tosca. con excesiva colegiata. es uno de los más lozanos. muchísimas tablas góticas. con menos ascetismo que en la Soria estrictamente castellana. y daban bufidos a los viajantes catalanes. y castillo. a modo de caramelos. como desaparecieron muchos heterodoxos que incubaba la sombra de la catedral. un palacio. Era. Y muchas tiendas de tejidos. daba el más barato y celebrado yantar de toda la comarca. Tudela. fachada de palacio. Esta ciudad nada tiene de castellano. henos en Aragón. la posesión de los duques de Medinaceli. No tiene apenas tiendas. como en toda castila. La fonda de la Casiana. rico. Los agredeños vienen a ser como los adelantados de Aragón en Castilla y cumplen a maravilla su misión. que discurre por medio de la ciudad. Hay rumbo en Almazán. con grandeza de España. acabada la cual. unas pastillas duras. Las gentes van a Zaragoza. Se vive mejor. Queda Medinaceli tan apartado de las naturales rutas sorianas que difícilmente llegaremos. y muchos cafés y bares. por el arco romano. Es otra ciudad tristona. una iglesia muy interesante en la plaza. ahora. y aun en otros más apartados. también. Hoy no es sino un caserío asomado. Yanguas. sin desbravar. jaranero. salubres y enterizos pueblos del norte de la provincia. con vistas al Moncayo. es decir. Pero es pueblo simpático. ni casi habitantes. de propósito dejamos olvidados otros 86 . En cambio. y no de nuestro Duero. Este esqueleto de pueblo era.desaparecido. Hay en las iglesias. a la ruta de Madrid a Barcelona. palacio. todo un buen capítulo de historia medieval. Borja y Tarazona. que hay que ablandar en la boca. pero sustanciosamente. pueblo comercial y triguero. Almazán. En las confiterías venden yemas dulces. y no se pierden toros en ninguno de estos pueblos. desmontan todo. Todos los años construyen plaza de toros de madera para la única corrida. y su río. También su porvenir.de veraneantes y turistas. cerrando una retícula en torno a Soria. El pasado de la región perteneció a los nombrados. 87 . pero resultan ser tan sólo cuatro. ni casi de viejo. un negro y un piel roja. Los cabezudos van pegando con las vejigas infladas a los chicos. el día uno. Representan las cinco partes del mundo. Infelizmente. El 1 de octubre comienzan las fiestas. de manera que hay que repetir todos los años parecidos tópicos sobre las virtudes sorianas. verdadero titular del día! Otros almanaques hablan de san Eleuterio. del patrón de Soria. o si el Ayuntamiento que adquirió los gigantes era anterior al capitán Cook. o si. con panegírico del Santo a cargo del señor abad. raramente vestido con túnica colorada. todavía. hielo y la muerte de los tuberculosos. El complemento vespertino 88 . El delegado de Oceanía no sé si se perdió hace muchos lustros. sin gracia. sobre san Saturio. dominadas por el signo pesimista del cambio de estación. a los que se da dos duros por el menester. Quizá haga buen tiempo. se celebra una gran función religiosa en la Colegiata. Soria se cubre con un cielo plomizo y lluvioso. envarados y estúpidos en su bailoteo rígido. Por dentro del armazón van enterradores y ganapanes. 2 de octubre. entonces. un europeo. Nada ocurre hasta el día siguiente. un chino. en fin. cuando aparecen por la puerta del Peso los gigantes. Es un festejo triste y sin color. gigantes y alguaciles que protegen la procesión. Para celebrarlas dignamente. la amistad de San Prudencio y el milagro del Niño de Carbonera. Para compensar este olvido. que usurpa el puesto de Saturio. nada es posible decir de nuevo. y éstos apedrean con castañas a cabezudos. según avanza la comitiva. y ninguno. augurando nevadas. y que trasiegan vino en cantidades industriales.XXIII FIESTAS DE SAN SATURIO (1 de octubre) Vienen seguidos los exámenes de septiembre. Tristes fiestas. la feria de ganados y la novena del Santo. Australia no la poblaban sino presidiarios. cuya hoja de calendario declara ser el de los Santos Ángeles de la Guarda y San Leodegario. ¡Sabe dios quién será este san Leodegario. de rutina anual. en que se da a besar a los fieles la calavera de Saturio montada en plata. no quieren lucirse una vez más. Por la noche. luego de haberse lucido en todas las plazas de España durante el verano. de compromiso. desalentadoras y mezquinas. flamante invierno. pero el Ayuntamiento se obstina anualmente en propinársela. y trabajar como buen soriano que eres. y todo queda aburrido. y pagar las contribuciones. otra vez. estridentes. y son muy poco los que llegan a la capilla. frías. La traca. van romeros a la ermita. ya a fin de temporada. y esta espantosa traca valenciana que acabas de padecer no es sino música funeral por las muchas nevadas y bajas temperaturas que se aprestan a martirizarnos la invernada. no son más de veintitrés. al río. Tendrás y tendremos pertinente desquite cuando vuelvan. Son como duelo por defunción del verano. novillada con picadores. Sueltan globos grotescos en la plaza Mayor. molestos estallidos. También es ceremonia triste y apagada. Las dulzainas se sustituyen con bandas militares que traen de Zaragoza o de Madrid y que tocan por las calles dianas y retretas como si esto fuese un gran cuartel. invención valenciana o mora de gusto deplorable. Hala. Se marchan a casita y desde el día siguiente aguardan a que sea noche de San Juan. traca en la plaza Mayor.del sermón es la procesión. Los toreros. con deseos de triunfar y ascender. Otro día. no gusta a ningún soriano. porque las gentes se quedan merendando y las parejas buscan los oscuros. Pero advierte que hasta entonces falta la friolera de nueve meses. las radiantes y báquicas fiestas de San Juan. 89 . Fuegos artificiales. El último día. y jugar al tresillo en los casinos. a casita. con sus ruidosos. Este año de gracia. Más tristes son que la Cuaresma. pueblerinas. cierto. bajo el cielo nublado del nuevo. Y los sorianos entienden y obedecen. como advirtiéndole: -Bien me consta que la s fiestas de nuestro Santo Patrón Saturio son aburridas. durante los cuales has de arrimar el hombro. a mil leguas del calor y el coraje derrochados en San Juan. como si los toques militares tuvieran propia calidad de festejo. descolorido. y sólo he recogido seis pesetas de propinas. es decir. Y lo más enojoso de esta ocurrencia es que no me seduce ninguna prebenda o congrua del abaciazgo. ni obispo. mas con mayor sencillez. Poco hay que relatar sobre su vida. y tan sólo rabio por pronunciar el panegírico del Santo. paisanos míos y amigos: Hoy celebramos a nuestro convecino Saturio. se entiende. ni sacerdote. mártir. que no había de vestir roquete ni sobrepelliz. cuando las fiestas. ciudadano y burgués. seglar. que. Vivió durante el siglo VI. sino subido a cierta peña que hay muy propia y aparente en los aledaños de la ermita. Papa no fue. Recelo que no me será fácil llegar a saciar esta novísima ambición. aguardaría a que se sosegasen los concurrentes. el que es llamado el glorioso Anacoreta. Fue un santo civil. Invención que estoy bien cierto de que placería al Santo. y. Quizá me computarían asignaturas de Filosofía y Letras. a los monarcas Amalarico. ni de menores. Teudiselo y 90 . centuria violenta y empalagada en sangre. pero estoy mal dispuesto a encerrarme en el seminario de Osma para cursar las restantes. Ni soy célibe ni estoy ordenado in sacris. en la ciudad de Soria. teniendo a los fieles esparcidos por la ribera. y muy bien tenida. que liquidaba por asesinato a cualquier persona no grata. Pues. montaría en el peñasco. confesor y. sería al tenor que sigue: “Amadísimos sorianos. mucho menos. Durante largos años ambicioné la santería de San Saturio. Señor abad. y entre ellas. ahora que la tenga. y les haría mi sermón. cual sin duda hicieron a García Morente. punto más o coma menos. cátate que se me antoja ser señor abad.XXIV MI PANEGÍRICO DEL SANTO (15 de octubre) Nunca estaré contento. Tampoco. como digo. en suerte que todos compusiéramos una estampa como de predicación a los gentiles. A fe que me holgaría de hacerlo con la misma decencia. Oílo en las recientes y no me contentó demasiado. de la muy ilustre iglesia colegial de San Pedro. me adecentaría un poco los vuelos del capisayo. Jamás satisfecho. y no desde el púlpito. pues era la sencillez y modestia hecha carne y sangre de soriano. Pues sabemos que un obispo de la ciudad de Tarazona. siempre nos divirtió platicar. tan dicente y expresiva. bien que más puntiagudas las escarpas de la sierra. en sus días. y con cantidad de lobos en las noches de invierno. le regalarían con un poco de queso y algún cuarto de cocina. De qué modo desastroso 91 . “A los sorianos. bastaríale con unas pocas lechugas y cohombros. la perfeccionó. Digo mal. Con esto. les pediría perdón. llegase acá. y mucho más a un soriano. era católico. conversación y plática. marañosa los últimos. y aprestóse a vivir mansamente. más enredada la maleza con los arbustos. y que. Pasarían pastores con rebaños. y de la manera de remediarlos. Que Saturio gustaría otro tanto de la conversa. de los colores que va tomando el cielo según cambian las horas. Sin escándalo ni rompimiento con lo hasta ahora creído. De suerte que su primera y sencilla gloria fue la de hallar andurrial tan ilustre sobre el río Duero. y. él vinolo a hacer prácticamente. tratando de los peñascales y de cómo se miraban en el río. “Ni hacían mal a Saturio ni él los ahuyentaba. Pienso que pescaría los barbos del Duero con pueriles artes. de qué o sobre cuál cosa? ¿De Teología o de Cánones? ¿De Apologética o de Liturgia? No. escapando a la gentualla de Toledo. espejo de clara linfa para su barba. Saturio procedía de familia noble. Tan hermoso era el paisaje como el que gustáis ahora. ninguna otra cosa es menester. extremo es en que no permito pareceres opuestos. El verano llegado. resonancia eterna y serrana para su palabra. pues fue su primer vecino. que una falta. eran pláticas harto más sencillas y profundas. Prudencio por nombre. supo de esta cueva. y con ser pacífico. ¿A razonar. antes de comerlos. De las avecicas y de los peces. venía a razonar con nuestro santo paisano. la cual Soria no era. puede suponerse que dejó su ciudad. según es tradición. y en cueva de semejante frescor. mientras en Toledo gobernaban los arrianos. repartió sus muchas o pocas riquezas. pues no para otro fin creamos habla tan sonora y recia. solitariamente. de los muchos trabajos que pasaban los pastores y labradores. en guisa de limosna. vellida los primeros tiempos.Agila. “Cuando nadie discurriera fundar Soria. teatro de tan cierta belleza. por él mismo criados. y aun con evadidos de Toledo y Zaragoza. de amenidad grande. y lo aclamaban por alcalde. no es mucho que reparase en el asiento de vuestra ciudad. y que esta honra en nada achica las virtudes de Saturio. hasta que fue llamado a eterno. hacía cosa de seiscientos años. y me arguya que la misión de los santos no es la fundar ciudades. Así es que. con pastores y labradores. muchas tiendas de pan y de vino y otras fábricas que convienen a la cosa pública. que formando calle. le diré que yerra. rebasada. sin perdonar alabanzas de su amigo. San Prudencio admiraba la rectitud y el buen juicio de Saturio. y que a ella se volvía. igual debéis admitir que Soria fue creada por Saturio.” 92 . y en ella vivió tranquilo y respetado. Llegó la hora de elegir municipio. que les rigiese y gobernase. se llamó Real. soberbias metrópolis. en sus sitios más abrigados. “Quedaba éste solo entre sus breñas. Dio en la idea. dejando un collado o garganta de buena anchura. Con lo cual callo y termino. reunió a colonos y les señaló solares. Imaginaba el santo Saturio que desde el río hasta la arboleda pudiera poblarse tal collado. Y al que no me crea. y regado con agua de una fuente sin par. rodeados de mucha frescura. donde pacían unas pocas ovejas y borregos. y os doy licencia para honradas diversiones. y todos suplicaban a Saturio. antes las agiganta. que de ellas se alegrará el Santo. se encontraba en una dehesa muy verde. Era punto. y al río que le servía de recreo. con grandes extremos. cruzaba el río por el soto. Pero él supo apaciguarlos y les hizo ver que tenía mucha nostalgia de la gruta en la sierra. Y se volvió. con gentes de las que andaban dispersas por la sierra. Abrazábale muchas veces y tornábase luego a Tarazona. subía una pendiente que dos alturas eminentes estrechaban. os digo. en aquel entonces. delicia y regalo de arboledas. su adhesión a los roquedos que eligiera por vivienda. Que un sano pueblo mira instintivamente en busca de un fundador a quien honrar y agradecer. volvió sobre ella.fenecieron todos los habitantes de una ciudad llamada Numancia. tan ciertamente como sabéis que la ilustre Cartago fue fundada por la bella Dido. En breves años se concluyó la traza del nuevo poblado y los vecinos se dieron industria para alzar una iglesia en la plaza. Y quien advirtió antes que persona alguna cuáles eran las bellezas y frondas del Duero. lo que equivale a genitor y procreador de la ciudad de Soria. Y quedarían convencidos y contentos. Rumiarían la novedad. hallando bien pronto en qué puntual exactitud coincidía con la vaga. suspensos.Y descabalgaría del peñasco. o séase padre. es decir. 93 . padrón. nebulosa idea que se habían hecho de un Saturio patrón. y todos quedarían. al pronto. Pasarían a honrar la gruta y capilla del santo y marcharían a sus casas. también es cambiante. suovetaurilias. le preguntaría por sus recuerdos de Gormaz. pensando en el don y regalo que para los sorianos significa el río Duero. ninguna impureza que no sea sacrificio u holocausto. que he ido barajando en mi quincenario. y prefiere cumplir su cometido final en el viaducto de la carretera de Madrid. ¡Triste sino el tuyo. río. castellano. Es tan limpio y claro que. en el ferrocarril.FINAL. no se arroja por el puente. río Duero. contando como tal de Gormaz! ¿Verdad que no te son gratas. hecatombes de verdad. por su natural aversión a manchar las limpias aguas. Duero-Dios. Ya lo ves: esta misma Soria. enfrascado en mis reflexiones. cuando luchaban entre sí mis moros de Córdoba y mis caballeros de Castilla. de las de cien bueyes. SOBRE EL DUERO El día en que cumplí un año de santería no quise subir a Soria. Porque es un dios fluvial impoluto. o. Las sierras son las mismas. cuando un soriano trata de suicidarse. son accidentales y cambiantes. consciente de su valor y de su eternidad. siguiendo el curso del Duero. y el mismo eres tú. río Duero. Se merecía ofrendas de palomas. Duero-Dios que sólo has presenciado guerras civiles. río. tienen un río amadísimo por los poetas. porque está matando. dios fluvial de los que representaba el arte helenístico como hombre barbudo. recostado sobre un ánfora que deja verter aguas. simplemente. Me di una buena caminata hasta Maltoso. pero mi Duero es mucho más sereno y divino que cualquier otro río mitológico. río amigo. Río fuerte. Es río saludable. Si yo no temiera parecer pedante. o quizá el gerundio adecuado sea “superando” sus antiguos y honrados hábitos. Sí. una salutación. río viejo. Sería de pésimo gusto –bien lo comprenden. que vieron a mi madre cuando mocita. jamás arrastrará basuras o carroñas de animales. y le dedicaría una oración. las que crían juncos esbeltísimos y cieno tan fino como crema. y que ofenden a tu impasibilidad eterna? Las ciudades. Además. Le hablaría de Salduero y de Duruelo. por quedar alejado de la ciudad. Es la geografía la que no cambia. me llegaría hasta sus primeras aguas. el mismo que eras cuando la rota de 94 .contaminar al padre Duero. en Soria. Yo era feliz. para pensar otra vez en el Duero. porque estaba muy cerca del Padre y Dios Duero. Y todos te debemos mucha fortaleza y mucho pecho duro. Tuve tiempo. No sé qué más cosas fui voceando por el camino del Duero. Eran cerca de las diez. Duero viejo. Me había mojado las piernas en el río y tuve que encender una fogata de carrasca para secarme. en la ermita de San Saturio. apoyando en tu jarra celtibérica con decoraciones de peces y de toros. ¡a esta hora radian las noticias! Pero no me importaban los senadores americanos que quieren lanzar bombas. en los sorianos buenos y en los sorianos malos. si éste era tu orgullo. es el nuestro también. ¡Toma!. Siempre con tus barbas de invierno. cuando la pelea de Gormaz y cuando mi madre mocita. otros a Madrid para dirigir finanzas y empresas culturales. mientras el fuego hacía chascar las ramas. Sabemos que fueron tus aguas las que templaban la hoja de las faltas numantinas. ni me importaba la guerra de Corea.Numancia. Cuando volví a la ermita era ya noche oscura. Duero amigo. dispersados unos hacia las Américas para buscar fortunas. para derrotar a romanos. Duero fuerte. de los pasados y de los porvenir. Todo lo demás es anécdota pasajera. proclamar verdades y vigilar el arte de vanguardia. El río de todos los siglos. Tú te complaces en traer heladas y nieves desde el Urbión para enseñar fortaleza a los tuyos. 95 . Sepas que. Tú sobrevives y eres eterno.
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