El mundo como voluntad y representación III

March 18, 2018 | Author: José Fernando Rivera Serralde | Category: Knowledge, Essence, Existence, Intuition, Species


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-_ r ¡ ' V i r- r r 01.ÜNTAD Y COMO > •• 1'RE S E N T ft1 1020024796 7. C^P f y J! .EL MUNDO COMO" VOLUNTAD COBO MPIISlNTiGION POR ARTURO SCHOPENHAUER V O L U M E N III Y Ú L T I M O 388 : m MADRID E S P A Ñ A MODERNA Calle de F o m e n t o n ú m . RDQ QQVMtmtòifà Jáa.—Imp.022 \ . sino muy corta y excepcional. MUNDO III 5090. 92. Como esta materia quedó suficientemente explicada en el primer volumen. S a n B e r n a r d o . solo añadiré aquí algunas consideraciones complementarias poco numerosas. si bien debo advertir inmediatamente que no se trata de una emancipación definitiva. inteligencia. á la cual hemos considerado hasta ahora en su estado natural y primitivo de instrumento al servicio de la voluntad. Como dijimos en el § 33 del primer volumen la in_ teligencia.E L I D I O CIO VOLUNTAD Í COI REPRESENTACION COMPLEMENTO DEL LIBRO TERCERO CAPITULO XXIX (1) DEL CONOCIMIENTO DE LAS IDEAS BIBLIOTECA UNIVERSITARI " a l f o n s o REY-S" &ÌCA. se nos presenta en este tercer libro emancipada de dicha servidumbre. de una liberación que puede decirse que es solo momentánea. A v r i a l . en tanto que sirve á la voluntad lo eual (1) Este capítulo se refiere á los §§ 30 á 32 del primer volumen. Teléfono 3. de este modo concebida. es saber: la esencia puramente objetiva del fenómeno. 'de una manera confusa é . no es todavía la esencia misma de la cosa en sí. á esta palabra de que se ha abusado tanto. En efecto. este el conocimiento artístico. independientes de la existencia temporal de los individuos. que son elementos inmediatos en la percepción intuitiva de la idea.—percibido no en relación con una voluntad individual. la subordinación de la inteligencia á la voluntad. inmutables. En el objeto individual no Repito. sino solamente su carácter objetivo que pertenece todavía al fenómeno y este misino carácter no le comprenderíamos. Después. este segundo conocimiento queda confinado dentro de límites muy estrechos. su objeto actual son las ideas. se aparta de la concepción de las meras relaciones y por consiguiente de la del objeto como objeto individual. No son más que el intermediario por virtud del cual se manifiesta. que eran lo único que hasta entonces conocíamos. El neoplatónico Olimpiodoro dijo ya en su comentario sobre el Alcibíades de Platón que la idea. por consiguiente. pero como resultante de la suma de todas las relacione. más empieza por tomar á esta la extensión. Es evidente que. ó como dije en el primer volumen. cuando descubrimos las numerosas y diversas relaciones de un mismo objeto. relaciones que convierten á las cosas en motivos. La inteligencia tiene bastante fuerza para sobreponerse y para descuidar por completo sus relaciones con la voluntad. comunica la forma á la materia. no siendo extensa. solo sirve á la voluntad mediatamente. Esta última clase de conocimiento solo adquiere importancia y extensión en la inteligencia humana. que las ideas no manifiestan el ser en sí de las cosas. primeramente sus relaciones con la voluntad á la cual dicha inteligencia pertenece. la comprensión de las relaciones recíprocas que median entre las cosas. puesto que ha nacido del conocimiento de meras relaciones.es su función natural. Es pues. conoce también las relaciones de las cosas entre sí. no abarcando más que aquello que al través de todas las relaciones se manifiesta. La forma y el color. aquélla es el conocimiento científico. pues en rigor el espacio es tan ajeno á la idea como el tiempo. aun tratándose de aquellos que la poseean bastante desarrollada. al mismo tiempo que se emancipa (la inteligencia) de la voluntad. es la expresión completa del ser percibido como objeto. se hace cada vez más indirecta y más débil. en sí. ella es el fenómeno completo y perfecto. ve más que aquello que es esencial al mismo ó sea la especie. Una idea. su esencia propia se destaca Con creciente claridad y acaba por mostrarse como compuesta enteramente •de relacÍ£Bf>s^si bien permanece siempre diferente de e l l a á r ^ n esta forma de concepción. en el fondo no le pertenecen. Entonces. p a r a completar este primer conocimiento. l£n la de los animales. conoce solamente las relaciones de las cosas: es á saber. son las formas eternas. pues. en la acepción que doy. constituye el caracter propio del objeto. independiente de la voluntad. si no conociésemos por otra vía la esencia de las cosas. Entonces vuela libremente desligada de toda volición. son las species rerum que forman el elemento puramente objetivo de los fenómenos.—La idea es la raíz común de todas esas relaciones. de acuerdo con Platón. la transición al conocimiento puramente objetivo. sino tal como él mismo se manifiesta y tal como determina el conjunto de sus relaciones. la objetividad adecuada de la voluntad en aquel grado de su manifestación. puesto que son al mismo tiempo especies. L a unidad primitiva y esencial de ¡la idea esta dividida y diseminada en la pluralidad de las cosas individuales. nació de que confundieron las ideas platónicas. El individuo tiene su raíz en l a especie. y form a p a r t e de la naturaleza. y el tiempo la suya en la eternidad. La idea es especie (species). así como de l a de ser perfectamente determinado. debo añadir que. En el libro siguiente. de que el animal tiene también conocimiento. y así como el individuo es individuo en cuanto que lleva en sí los caracteres esenciales de la especie. pero solamente en abstracto como concepto. Lo que considerado como pura imagen objetiva.intuitiva. E n tal sentido y no en otro es como. P a r a los productos artificiales no exiten ideas. si hemos de creer lo que cuenta Plutarco en el libro De placitis philosophorum. como ella se le manifiesta más directamente. no admitían que hubiese ideas de los productos artificiales. pero la especie tiene una duración infinita. Por otra parte. con los meros conceptos. Esto fué lo que provocó la oposición triunfante de los nominalistas. los platónicos. E n cuanto á su semejanza consiste en lo que sigue. esto es lo que le abre una senda en su propia conciencia individual. Existen especies naturales (species naturales) pero no h a y más que géneros lógicos (genera lógica). en forma de voluntad. á los cuáles los realistas quisieron atribuir de igual modo semejante existencia. ha revestido una forma diferente que le p r i v a de la posibilidad de ser objeto de la intuición. hice notar suficientemente la diferencia entre la idea y el concepto. es decir que no son más que puros conceptos. especie). p a r a el individuo que conoce. se podría designar á las ideas como universalia ante rem y á las nociones abstractas como universalia post rem. Después restablece él esta unidad por medio de la reflexión y del raciocinio. que permanecería sumida p a r a nosotros en eterno misterio. como universale. á las cuales se puede atribuir una existencia objetiva y real. A lo que he dicho sobre este particul a r en el primer volumen. como nosotros. Este concepto. Entre ambas se hallan las cosas individuales. como p u r a forma a j e n a al tiempo y á todas las relaciones. sino únicamente conceptos. empleando el lenguaje escolástico. Pero como el sujeto que conoce. pues las especies están establecidas por l a naturaleza y los géneros son obra del hombre. no h a y duración en el tiempo que no exista también en la eternidad. si no pudiésemos tener acceso á ella por otro camino diferente. genera lógica. p a r a penet r a r hacia lo interior de la naturaleza y así es. según Aristóteles. al menos. cuyas subdivisioson species lógicas. En el § 49 del primer volumen. he consagrado un capítulo especial á la vida de l a especie. Estoy convencido de que. Sus nombres mismos se derivan el uno del otro: tosa. constituye la idea platónica. . es al mismo tiempo individuo. que iguala á la idea en comprensión. Las ideas y en general el conocimiento puramente objetivo no pueden llevarnos á penet r a r en esa esencia. Solo la idea es propiamente eterna. en virtud de su percepción sensible y cerebral. aunque su fenómeno pueda extinguirse en algún planeta. la teoría de las ideas viene de Pítagoras. pero no es género (genus). el realismo de los escolásticos. el correlativo empírico de la idea. considerado empíricamente y en el tiempo constituye la especie ó género: esto es pues. ei8os (species. Pero no se crea que me refiero á los licores alcohólicos ó al opio. en todo aquello que en su constitución fisiológica favorece á la actividad. es por una parte conciencia de sí ó sea de la voluntad y por otra parte. por ejemplo. más débil é imperfecta es nuestra intuición del mundo exterior. en que pierda de vista totalmente el precioso depósito que le esta confiado y considere las cosas como si fueran tales que no pudiesen interesar nunca á nuestro querer. para que llegue á nuestra conciencia. Estos medios naturales de estimular el trabajo de los nervios cerebrales obran tanto más eficazmente cuanto mejor desarrollado y más enérgico sea el cerebro y por medio de su concurso es como el objeto se des- . será tanto más perfecta. el otro disminuye. la percepción de los objetos. á un baño frío. conciencia de las demás cosas. da á la actividad cerebral un aumento adquirido sin esfuerzo. ó desde el punto de vista fisiológico. es preciso que se produzca en nosotros un cambio que puede considerarse como un acto de renuncia á nosotros mismos.CAPITULO XXX (1) DEL SUJETO PURÓ DEL CONOCIMIENTO P a r a apoderarnos de una idea. (1) Este capítulo se refiere á los §§ 33 y 34 del primir v o lumen. Nace de una preponderancia momentánea de la inteligencia sobre la volición. y. á una noche de sueño tranquilo. menos la tenemos del sujeto y á la inversa. El estado exigido p a r a una objetividad pura de la intuición. nuestra conciencia tiene dos caras. de una fuerte excitación de la actividad de intuición del cerebro sin excitación alguna de las inclinaciones propias ó de las pasiones. por lo mismo que consiste en la eliminación del querer. puesto que consiste en que el conocimiento se aparte enteramente. no es un acto voluntario. no puede partir de la voluntad. La modificación que requiere en el sujeto. constituyendo bajo tal concepto la conciencia intuitiva del mundo exterior. á condiciones pasajeras que consisten en todo lo que estimula la tensión y la impresionabilidad del sistema nervioso cerebral. sin poner en movimiento pasión alguna. á todo lo que calmando la circulación y el fuego de las pasiones. Toda obra de arte verdadera tiene por origen y por base un conocimiento de esta índole. y por otra parte. Sólo así se trueca el conocimiento en puro espejo que refleja la naturaleza objetiva de las cosas. por un instante. Se produce en esto un verdadero antagonismo. es decir que no depende de nosotros el producirlo cuando nos plazca. sino. es decir tanto más objetiva. de la voluntad. se halla sujeto. debemo recordar que. cuánto más débil sea la conciencia de sí. en general. A medida que uno de estos dos aspectos de la conciencia se acentúa. por una parte. Cuanta más conciencia tenemos del objeto. cuanto más lugar ocupa éste en nuestra conciencia. la conciencia de las demás cosas ó sea la conciencia intuitiva. á condiciones permanentes que consisten en la perfección del cerebro. P a r a darnos cuenta más fácilmente de ello. Por lo tanto. y m á s f r e c u e n t e m e n t e d e l a noluntas q u e de l a voluntas. produciéndose al cabo ese estado de pura objetividad en la intuición. Como todo dolor se deriva de la voluntad. el malest a r proviene de que recobramos el sentimiento de nuestra corporeidad (es decir. que le da la dirección que conviene á sus intenciones y que concentra la atención en aquel sentido. por mediación de las nociones abstractas. sin sentimiento alguno de nosotros mismos. sino que despierte directa ó indirectamente el deseo ó la repugnancia. lo cual hace que el estado de intuición puramente objetiva. se produce en nosotros un grado correspondiente de malestar ó de agitación. ó en otros términos. es la misma objetividad quien despierta y pone en acción á la subjetividad. es lo opuesto á la inteligencia. Por eso la abstracción va siempre acompañada de algún esfuerzo y el esfuerzo supone actividad de la voluntad. La voluntad. cuando la conciencia de las cosas exteriores que nos rodean se eleva á una tal potencia. recobra su predominio. este estado es uno de los dos elementos del goce estético. llena nuevamente nuestra conciencia de deseos. en este caso.prende cada vez más del sujeto. pertenecen también en un sentido más amplio. su antagonista. sea un estado de felicidad perfecta. una creación artificial. pues desde ese instante tal objeto obra como motivo en la más amplia acepción de la palabra. la voluntad. pasiones y cuidados. ligados ambos á las palabras. á la conciencia de las demás cosas. Este es á la subjetividad. Todas las demás excitaciones de la voluntad no son más que preparaciones parael acto. la agitación. cuando este aspecto de la conciencia se eclipsa. Toda sensación de nuestro cuerpo es ya de suyo una excitación de la voluntad. El conocimiento puro y emancipado de la voluntad se produce. aun cuando solo sea por alguna reminiscencia. que la de la personalidad propia desaparece. del organismo. toda posibilidad de dolor desaparece. propiamente dicha. desde el momento en que la conciencia del yo. que nos da la conciencia más precisa de nuestro yo. Parece entonces que no conocemos más que el mundo exterior. á la ocupación objetiva de la inteligencia. á medida que la conciencia de lo exterior crece y la Conciencia individual se va desvaneciendo. que elimina por sí mismo la voluntad de la conciencia y que nos permite ver las cosas con una claridad y una precisión más intensas. mas estas son un producto artificial de la razón y. La concentración más intensa de subjetividad tiene lugar en la acción voluntaria. ó sea la subjetividad. Sólo concebimos el mundo de una manera puramente objetiva cuando nos olvidamos de que formamos parte de él nosotros mismos. toda ocupación abstracta del espíritu es guiada por la voluntad. que es el propio yo. pues. Su excitación por la vía intelectual es lo que produce los motivos. de que la voluntad por mediación de la inteligencia. es decir. sigúese de ahí que. pero sólo indirectamente. Además. lo que el brotar de la chispa es al aparato eléctrico. que en sí es la voluntad). Como demostré en otro lugar. como si toda nuestra conciencia no fuese más que el intermediario por el cual el objeto de la intuición pasa al mundo de la representación. siempre y dondequiera que se halle. como principio de la subjetividad. Este efecto se produce siempre que algún objeto es percibido por nosotros de una manera que no sea puramente objetiva y desinteresada. por consiguiente. emociones. Esta especie de tra- . Las cosas se nos presentan más bellas. Por el contrario. Debo advertir que el pensamiento abstracto y la lectura. puramente objetiva. no como objeto individual. pues ella es lo que difunde sobre la realidad ese encanto mágico que se llama lo pintoresco. Cuando canta el poeta una mañana serena. limpio de toda voluntad. como la llama es oscurecida por la materia en ignición y por el humo. es decir. necesario p a r a la comprensión de la esencia de las cosas. En esto consiste también la analogía. es que en tal estado. no por eso deja de ser perturbado por la misma voluntad. sino como idea de su especie. elevarse por encima de nuestro interés particular. está perfectamente asegurado por el hecho de que el objeto contemplado no pertenece á las cosas que pueden interesar nuestra voluntad. que nos hace capaces de conocer al objeto.bajo intelectual no reviste. proceda de la voluntad y descanse sobre su fenómeno. Como consecuencia de lo anterior. sino también y en la misma escala de que el mutismo completo de la voluntad. A esto se debe el que no podamos concebir la naturaleza puramente objetiva de las cosas. el accidente (la inteligencia). se necesita hacer abstracción de nuestra voluntad. para apoderarse de la idea mediante la contemplación de la realidad. una concepción desinteresada. Esto se aplica no sólo á las artes plásticas. que constituye el placer estético. involuntaria. el parentesco entre dicho estado y el de la negación de la voluntad expuesto al final del libro siguiente. descubrimos más fácilmente la idea de los seres en una obra de arte que en la realidad. no depende sólo de que el arte. En efecto. ó mejor dicho. El excedente que queda sin empleo sirve para el conocimiento puro. haciendo resaltar lo esencial y prescindiendo de lo secundario. pues. Lo que vemos en un cuadro ó en una poesía. su idea. sino á la poesía. lo cual exige un resorte poderoso: la inteligencia. pues aquello no existe por sí mismo más que p a r a el conocimiento y á él se dirige directamente. aunque sea solo por breves instantes á la substancia (la voluntad). domina y suprime. Por el contrario. del conocimiento de las ideas. aunque el conocimiento. más que cuando no ponemos ningún interés en esas mismas cosas. Lo que hace que esta condición sea tan difícil y rara. ó sea sobre el organismo. tiene por condición que el sujeto que conoce no tenga conciencia de sí mismo en aquel instante. cuando se trata de objetos de la intuición sensible. Sólo una concepción de esta especie hace pintoresco el objeto contemplado y torna poético cualquier acontecimiento de la vida real. una hermosa tar- . está fuera de toda relación posible con la voluntad. cuyo efecto requiere igualmente como condición precisa. y el encanto poético cuando se trata de cosas de la imaginación. nos presenta las cosas caracterizadas de un modo más preciso. puesto que no es una realidad. al genio. vemos que la objetividad perfecta de la contemplación. se haga más fácil mediante las obras de arte. que consiste precisamente en la posesión de mayor fuerza intelectual que la que demanda el servicio de la voluntad individual. porque están fuera de toda relación con nuestra voluntad. La circunstancia de que la concepción de las ideas. aquella perfecta objetividad de conciencia. como dije en el libro anterior. en su supremo grado y en su mayor duración. Esta energía solo es dada. Por la misma razón. sino sólo de los objetos contemplados y que su conciencia individual esté entonces reducida á ser portadora de la existencia objetiva de las cosas. sino una mera imagen. y por tanto. que es condición de la concepción estética. es una intuición objetiva. pues sólo aquello que tiene su fuente en la contemplación objetiva ó que es directamente provocado por ella. es el portador del mundo de las ideas eternas. idéntico. que basta p a r a darse á sí mismo más trabajo y más dolor del que puede soportar. es el sujeto puro del conocimiento que evoca la visión de esas bellezas de la naturaleza. los alemanes colocan el lugar de la acción en España ó en Italia. que está aunque con diversos grados de lucidez y actividad en toda criatur a viviente.. durante el cual el hombre no es más que sujeto puro del conocimiento. se procura. lo cual depende de que el extranjero colocado fuera de toda relación con la ciudad y sus moradores. con mayor motivo será necesaria p a r a la creación de obras estéticas. siempre único. sino también de poesía y hasta de filosofía. enteramente objetiva y desprendida de toda voluntad. por ejemplo el aspecto de una ciudad deja al viajero que pasa por ella una impresión singularmente agradable que no despierta en modo alguno entre sus habitantes. una tranquila noehe de luna. Por la misma razón. la ve desde el punto de vista puramente objetivo. Inter minora sidera. aun á pesar suyo. et coelo fulgabat luna sereno. El puncium saliens de una obra bella. es el puro sujeto del conocimiento. una acción casi mágica? Cuando se trata de objetos nuevos y desconocidos es más fácil su concepción desinteresada y objetiva y esto explica por qué un extranjero ó un forastero encuent r a pintorescos ó poéticos. toda poesía verdadera. la individualidad misma se borra. y con ella sus tristezas y miserias. mientras el sujeto individual al cual perturba en su conocimiento esa individualidad suya. lo que le inspira. objetos que no producen esta impresión sobre los indígenas. así. es decir de la objetividad adecuada de la voluntad. ¿No es eso lo que ha dado á estos versos: Nox erat. Como observador puramente objetivo. por consiguiente. transportando la escena á tiempos ó países remotos. no sólo de las artes plásticas. Al mismo tiempo que la voluntad desaparece de la conciencia. es uno y nada más que uno.de. llevan el sello de esta disposición del ánimo. Si la concepción intuitiva. Por eso describí lo que queda entonces. En esto consiste gran parte del encanto de los viajes. Esta exige como condición absoluta el silencio completo de la voluntad. En este sentido es como se puede atribuir á cada hombre dos existencias. encierra el germen viviente de donde pueden surgir obras verdaderas y originales. ó sea el sujeto puro del conocimiento. ante el espectáculo de las cuales toda agitación de la voluntad se borra de la conciencia. Todo hermoso cuadro. La predisposición á que este estado se produzca es lo que constituye el genio. Como voluntad y. A este ojo inmortal no le alcanzan el nacimiento y la muerte de los seres. una influencia tan bienhechora. los italianos en Alemania. etc. aumentar el efecto de las composiciones narrativas ó dramáticas. nacida de la voluntad. como el ojo inmortal del mundo. no conoce más que las cosas individuales y es pasajero como ellas. á veces. como individuo. es la condición del placer estético. en la . en Polonia ó en Holanda. de un pensamiento grande ó profundo. Entonces halla el corazón ese reposo que no puede alcanzar de otro modo en la tierra. Miramos. por ejemplo. no las vemos desde el punto de vista de su naturaleza y su existencia absolutas. y luego en las relaciones que median entre ellos y a sea en cuanto á sus actos ó su conducta del momento. en cuanto voluntad. todo hombre. etc. Probablemente lo que produce este estado excepcional son ciertos fenómenos fisiológicos interiores. la investigación ganará cada vez más en precisión y en extensión pero continuará siendo la misma en especie y calidad: se tratará siempre de la consideración de las cosas en sus relaciones ó mediante sus relaciones. encantador. debo añadir algunos esclarecimientos psicológicos. No las contemplamos ya desde el punto de vista de sus relaciones. su existencia. Nos convertimos en sujeto puro del conocimiento. Y es un estado de felicidad aquel en que es todas las cosas y un estado de dolor aquel otro. Toda escena de la vida real. una máquina. para verme y describirme á raí mismo y á mis actos.conciencia del cual existe el mundo objetivo y en t a l concepto es todas las cosas en cuanto las percibe. En mi juventud hubo un momento en que me esforzaba constantemente en colocarme en un punto de vista separado de mí mismo. Probablemente sería p a r a ver de que me parecieran soportables. no está entonces en él. Asi llegamos á conocer las ideas de las cosas. en que es solamente individuo. sino según son en sí mismas y al mismo tiempo que su existencia relativa concebimos también su existencia absoluta. un buque. que purifican y exaltan la actividad cerebral en el grado necesario para producir de . Esta es. Cada objeto individual representa entonces su especie y lo que nosotros percibimos es lo que hay de general en los seres. sino desde un punto de vista relativo. envidiable. Podemos proseguir la investigación de estas relaciones más ó menos lejos. hasta los más remotos eslabones de su encadenamiento. pero aquí se halla desprendida de toda voluntad. si las hay. Goethe ha dicho: Gustamos en un cuadro. ó sea en virtud del principio de razón. y. en seguida vemos las cosas con otros ojos. si por excepción se opera en nosotros un aumento momentáneo en la intensidad de nuestra intuición intelectual. pero cuando nos vemos mezclados en ello. su propia existencia puesto que toda la existencia está en su representación. pensamoscon frecuencia que niel diablopodría aguantarlo. miramos á los hombres y pensamos primero en sus relaciones con nosotros. todo acontecimiento concebido objetivamente y reproducido por medio de la palabra ó por medio del pincel nos parece interesante. Nuestra personalidad se emancipa al mismo tiempo de todas las relaciones. Mas. Como las consideraciones que ahora vengo exponiendo no han sido discutidas jamás anteriormente. pensando en su empleo y en su utilidad. Cuando contemplamos directamente el mundo y la vida. á cada uno de los hombres y hasta creo que la mayoría de éstos es incapaz de consagrarse á otras. por consiguiente. una casa. oficio. ó ya en lo concerniente á su categoría. en efecto. sin la que existencia de ellas en su conciencia sea p a r a él una carga ni un tormento. ciencia mucho más elevada que la que sólo conoce las relaciones. lo que en la vida nos enoja. En cambio. Esta índole de consideraciones es la que ocupa por regla general y con mayor frecuencia. capacidad. cuando la cosa es real. no vemos de ordinario las cosas más que en sus relaciones. con nuestra voluntad. aunque en menor grado. deformar. sólo es posible en cuanto las consideremos fuera de todo interés personal y en cuanto la voluntad permanezca muda. la ve en toda su belleza.EL MUNDO COMO VOLUNTAD repente esa explosión de energía. por consiguiente. y. aunque sea indirecta. v. El adolescente. el estuche de un cirujano. todo. con nuestras inclinaciones ó nuestras aversiones. entonces es cuando las cosas aparecen con sus verdaderas formas. los sellos. ya sea la reproducción por medio del pincel ó del cincel. desprendida de su raíz que es la voluntad. Hasta un objeto inanimado. colorar. el judío que nos suministra dinero. de todo objeto que guarda alguna relación. lo que es común á todas ellas y en todas invariable. destinado á alguna operación que tememos adquiere á nuestros ojos aspecto repulsivo. gr. pero esto puede afirmarse también.. es decir. Sólo la objetividad hace al artista. al mostrarse á nuestros ojos. con sus colores propios y con su real y plena significación. y la inteligencia llega. Una concepción de esta clase es la única que puede crear obras artísticas. una prisión. contempla muchas veces la naturaleza con plena objetividad. se presenta en cada cerebro bajo un aspecto diferente y cada uno no puede reproducirla sino como la ve. cuya intuición intelectual está en toda su actividad y en toda su frescura. y no es posible conseguirla sino á condición de que la inteligencia. por consiguiente. y. no sólo el juicio. La naturaleza. falseadas. cuyo valor. el coche en que se va á alejar la mujer que amamos. Cuando la voluntad. á un estado de tensión suprema y actividad y sigue libremente sus propias leyes y refleja el mundo objetivo como un puro sujeto del conocimiento. ha abandonado la conciencia. siempre vivo y cuyo triunfo siempre renovado. Recordemos con qué alegres colores. qué sombrío y triste nos parece cuando alguna pena nos abate. lo que se trasluce como un tema común al través de todas esas variaciones subjetivas. las letras. P a r a comprender bien que una concepción puramente objetiva. la escala de cuerda que va á servir p a r a nuestra evasión. y. La condición exterior es que seamos completamente extraños á la escena contemplada. por tanto. exacta de las cosas. hasta las cifras. En cambio. verbigratia: la vieja corcobada que nos trae una carta de amor. el cadalso. parece mirarnos haciendo horribles muecas y nos produce el efecto de monstruos repugnantes. ya por escrito ó por ademanes en la escena. bajo qué risueño aspecto se nos presenta el mundo cuando 'algún suceso feliz nos tiene bien dispuestos. dependen precisamente de que ellas solas nos presentan lo que es puramente objetivo. En todos estos casos de repugnancia ó de atracción manifiesta. y. salta á la vista que la representación está falseada por la voluntad. Lo que turba á'veMUNDO M 2 . debemos recordar hasta qué punto toda emoción y toda pasión perturban y falsean el conocimiento. con todo lo que la interesa. cómo cualquier inclinación favorable ó desfavorable basta p a r a desnaturalizar. lo que está en el fondo de todas las intuiciones subjetivas. vuele libremente funcionando al mismo tiempo con una energía extremada. en cambio. los instrumentos que sirven p a r a la satisfacción de nuestros deseos toman en seguida ante nuestros ojos un aspecto amable y encantador. sino también la percepción primera de los objetos. que permanezcamos aislados de ella sin tomar p a r t e activa. por propio movimiento y no por impulso de la voluntad. sino del placer estético). de las pasiones amorosas. no para la voluntad. Entonces se desvanecería todo el encanto que le proporciona tan puro goce. se debe el que se la haya llamado casta. probablemente. al que no osamos mirar c a r a á cara. A lo que dije en el § 38 del primer volumen sobre el placer estético que nos proporcionan la luz. ó bien debería habitar este castillo tan espléndidamente iluminado: aquella ventana rodeada de follaje sería la suya. pero muy acentuado. edad en que nada sabemos todavía]de la existencia. la belleza de un paisaje que nos encanta desaparecería si tuviese alguna relación con nuestra personalidad. como esta verdad.. ¿Por qué la contemplación de la luna llena ejerce una acción tan benéfica. pero este mundo tan hermoso es un desierto p a r a mí. aunque mezclado de tristeza. etc. etc. pues el hermoso aspecto bajo el cual la naturaleza se les presenta descansa precisamente sobre la objetividad completa. ante su aspecto. Nada es bello sino en tanto que no nos concierne (no hablo. conviene añadir la observación siguiente. pudiera hacer comprender. desaparece de la conciencia quedando sólo el conocimiento puro. pues es p a r a nosotros como un bienhechor! de generosidad inagotable. El goce inmediato. que desaparecería inmediatamente con la presencia de alguna de esas relaciones con la voluntad que el mancebo echa de menos. sólo sus imágenes lo son. La vida jamás es bella. lo cual aumenta todavía lo sublime del espectáculo. si se le. no tienen con él ninguna relación personal que pueda interesarle y regocijarle. Y hace mayor aún esta impresión el que la luna alumbra sin calentar.» Estas nostalgias melancólicas de los jóvenes tienen en el fondo algo de contradictorias. que nos produce la impresión de los colores. Lo mismo puede ocurrir en todas las edades y en todas las circunstancias. naturalmente. cerca de esta cascada debería descansar sobre la hierba mi amada. «Detrás de esta abrupta-roca debía esperarme un grupo de amigos montados en hermosos caballos. cuya diferencia individual se borra. pues este recuerdo se mezclaría siempre con su imagen. y que . prosigue su marcha viéndolo todo y no tomando parte en nada. sobre todo en la juventud. sas tan hermosas. con su miseria eterna. allí presentes. porque careciendo de relaciones con nosotros. irreflexivo. Puede que también contribuya á ello el sentimiento nacido de la consideración de que al contemplar la luna participamos de su vista con millones de semejantes nuestros.) Predispone al espíritu á la elevación porque ella misma es cosa elevada.ees ese goce es la triste reflexión de que todas esas co. Gozamos de su esplendor. No deseamos las estrellas. la voluntad. Así. lo que el sol no es ni será jamás. el brillo y los colores. (GOETHE. pues él espera que su vida va á desenvolverse en forma de interesante novela. á lo cual. sobre el desinterés de la contemplación. é identificado con Diana. y que en esta contemplación se funden en un solo ser. reflejadas en el espejo transflgurador del arte ó de la poesía. Por efecto de esta impresión que ejerce sobre nuestro espíritu. Nada contribuiría tanto á calmar el entusiasmo juvenil de un mozo. ía luna ha venido á ser insensiblemente nuestra amiga y confidente. tan calmante? ¿Por qué nos deja una impresión tan elevada? Es porque la luna es objeto para la contemplación. Como este conocimiento tiene por objeto las ideas platónicas. exenta de dolor y de placer. provienen de que este es el medio más fácil. y que da origen á las verdaderas creaciones de las artes. el genio. la sensación procedente de una impresión recibida en nuestra retina. calificamos de obras de arte aquellas que proceden directamente de la intuición y directamente también se dirigen á ella. medio puramente físico é infalible.aumenta con el brillo metálico y todavía más con la transparencia. se infiere de ahí que el genio consiste esencialmente en la perfección y energía del conocimiento intuitivo. aunque en el caso de que se trata. en suma. esa condición la constituye. . por ejemplo. y de ponernos así en las condiciones del conocimiento puro. que transmite sus intuiciones por conducto de la imaginación. El hombre de talento piensa con más rapidez y con mayor exactitud que los demás. pero esta sensación. CAPITULO XXXI (1) DEL GENIO Lo que constituye propiamente el genio es el predominio de aquella facultad de conocimiento que hemos descrito en los dos capítulos anteriores. Por consiguiente. sin excitación alguna de la voluntad. pertenece al conocimiento puro. que no en el conocimien' to intuitivo. y sobre todo el efecto de las nubes reflejando la luz del sol poniente. como las que pertenecen á la poesía. (1) Este capítulo se refiere al § 36 del primer volumen. de la poesía y hasta de la filosofía. así como de toda excitación directa de la voluntad. y como éstas no pueden ser percibidas en abstracto. así las que pertenecen á las artes plásticas. de concentrar toda nuestra atención en el conocimientos. En esto se advierte la diferencia que hay entre el genio y el talento: esta última cualidad consiste más bien en una ductilidad y una penetración superiores del conocimiento discursivo. en los vidrios de colores. y como éstas no pueden ser percibidas en abstracto. en los vidrios de colores. aunque en el caso de que se trata. por ejemplo. el genio. y de ponernos así en las condiciones del conocimiento puro. En esto se advierte la diferencia que hay entre el genio y el talento: esta última cualidad consiste más bien en una ductilidad y una penetración superiores del conocimiento discursivo. calificamos de obras de arte aquellas que proceden directamente de la intuición y directamente también se dirigen á ella. se infiere de ahí que el genio consiste esencialmente en la perfección y energía del conocimiento intuitivo. Por consiguiente. y que da origen á las verdaderas creaciones de las artes. pero esta sensación. que no en el conocimien' to intuitivo. de concentrar toda nuestra atención en el conocimientos.aumenta con el brillo metálico y todavía más con la transparencia. en suma. que transmite sus intuiciones por conducto de la imaginación. de la poesía y hasta de la filosofía. así como de toda excitación directa de la voluntad. . provienen de que este es el medio más fácil. sin excitación alguna de la voluntad. exenta de dolor y de placer. CAPITULO XXXI (1) DEL GENIO Lo que constituye propiamente el genio es el predominio de aquella facultad de conocimiento que hemos descrito en los dos capítulos anteriores. (1) Este capítulo se refiere al § 36 del primer volumen. así las que pertenecen á las artes plásticas. medio puramente físico é infalible. esa condición la constituye. El hombre de talento piensa con más rapidez y con mayor exactitud que los demás. Como este conocimiento tiene por objeto las ideas platónicas. como las que pertenecen á la poesía. y sobre todo el efecto de las nubes reflejando la luz del sol poniente. la sensación procedente de una impresión recibida en nuestra retina. pertenece al conocimiento puro. . En efecto. y el genio. con arreglo al fin p a r a que fué creada. como es sabido. aunque esos cambios salten á la vista. pero no por eso deja de limitarse el conocimiento á las relaciones. indirectas ó meramen te posibles con la voluntad. es inversa á esa misma relación en el ácido. y. en verdad. gr. Por eso la fisiología podría. Consiste. existe por lo menos la disposición p a r a la facultad anormal que se designa con el nombre de genio. en virtud de su propia elasticidad y sin fin alguno. el hecho es más patente por eso mismo. para el cual únicamente nació aquélla. repito. el ver que no manifiestan sorpresa alguna ante los cambios operados en nuestra persona ó en las cosas que los rodean. entre los monstruos per excessum que ella coloca. de donde resulta que se halla consagrado al servicio de la humanidad entera. que el mediador de los motivos. En un cerebro normal las imágenes de las cosas no llegan jamás á adquirir una objetividad perfectamente pura. También puede explicarse el caso por medio de una comparación tomada de la química: la base y el ácido de una sal neutra se distinguen el uno de la otra en que en la base la relación entre el radical y el oxígeno. En el hombre normal. al propio yo. y que en su cerebro se presenta más objetivamente. no tiene suficiente energía p a r a apoderarse del mundo objetivamente. el genio en un exceso anormal de l a inteligencia que no se puede utilizar de otro modo que aplicándolo á conocer lo general de la existencia. P a r a hacer patente la cosa podría decirse que el hombre normal se compone de dos tercios de voluntad y uno de inteligencia. ve un mundo diferente del que ven los otros hombres. pues. Lo que no guarda relación con su voluntad no existe p a r a ellos. Por el contrario. por lo tanto. más puro y preciso. á las relaciones directas se agregan. el genio consiste en que la facultad del conocimiento ha recibido un désarrollo considerablemente mayor del que exige el servicio de la voluntad. algo como un genio venido de fuera. objetiva é in- voluntaria del mundo exterior. es que el ra- . y al mismo tiempo de sustancia cerebral. nombre que indica que el principio de que se trata es algo ajeno á la voluntad. las relaciones indirectas y hasta las meramente posibles con la voluntad. por el contrario. por consiguiente. clara.por el contrario. y esto depende de que su mirada penetra más profundamente en ese mundo que á los ojos de todos se ofrece. de dos tercios de inteligencia y un tercio de voluntad. En los animales cuya inteligencia se halla limitada exclusivamente á las relacionesjdirectas. posee tal fuerza. cuando la facultad de intuición posee un excedente de fuerza bastante p a r a producir en el cerebro una imagen pura. en cierta medida. y que al llegar á su grado supremo se convierta en un estorbo y hasta puede ser un peligro para ésta. lo que percibe primeramente en las cosas son sus relaciones directas. cuando la intuición. imagen inútil p a r a las intenciones de la voluntad.'pues la fuerza de la intuición de semejante cerebro se agota y queda inactiva desde que deja de ser estimulada y movida por la voluntad. junt o á los m o n s t r u o s per defeetum y per situm mutatvm. clasificar esa exuberancia de actividad. como la inteligencia normal lo está al del individuo. La inteligencia no es otra cosa. Nos sorprende á veces observar cómo los animales más inteligentes no se fijan en cosas chocantes. lo que caracteriza á la base ó álcali. Prescindiendo de metáforas. v. aunque todavía de una manera condicionada. y la forma bajo la cual se manifiesta el genio. nes parciales de la intuición. todo pensamiento inmortal. representacio. ni suele disponerlos por el orden conveniente. pues lo mismo que con la pintura y escultura. en general. toda verdadera sabiduría. en efecto. Por consiguiente. pero entre los hombres suele suceder lo contrario. es la más corta. se puede decir. en general. apela al sistema de la ironía y de la comparación. que aquel contraste total entre los cuerpos establece entre ellos. la más sencilla y más fácil de describir. más radical y más esencial. y no solamente obra de los sentidos. sistema que resulta bien poco adecuado. una afinidad electiva y una atracción de las más poderosas. mientras que en el ácido el oxígeno predomina sobre el radical. y consideramos además que la filosofía del siglo anterior designaba la cognición intuitiva con el nombre de «fa- cultades inferiores del alma». Si añadimos á esto la explicación contenida en el presente capítulo. todos los pensamientos. todo aquello que tiende sólo á satisfacer las necesidade^dél presente y á agradar á los contemporáneo^Pero si nuestra intuición dependiera constantemente de la presencia real de las cosas. un fin de enseñanza. las imitaciones. En la intuición es donde se nos revela primeramente la verdadera naturaleza de las cosas. así nacen los pintores y escultores. Toda verdadera obra de arte. que r a r a vez nos presenta los objetos en el instante oportuno. esto es. como lo expuse extensamente en los complementos al primer libro. que la intuición es una operación de la inteligencia. que impulsa ai q V e conoce á reproducir por medio de una imagen lo que ve. en éstos la distancia entre la concepción genial y la creación artística. intuitivo. para señalar la diferencia. tiene su raíz en la comprensión intuitiva de las cosas. Recuérdese el resultado á que nos condujeron las investigaciones contenidas en el primer libro. considerado desde el punto de vista de la voluntad y la inteligencia. en química. por tanto. veremos que Adelung. Cualesquiera que sean los méritos innegables de esta obra. recibe la chispa vivificadora del seno de la concepción intuitiva. no son. por consiguiente. es el conocimiento más primitivo. Todo pensamiento profundo y original supone imágenes. si bien el procedimiento no es tan sencillo. Volviendo ai ejemplo antes citado. más que abstracciones. Todo conocimiento profundo. el amargo desdén con que J u a n Pablo cita el hecho en sus Elementos de Estética. y que no merece. ocurre con la poesía y hasta con la filosofía. Los conceptos no producen más que las obras del talento. sus asuntos se hallarían completamente á merced del acaso. ó. ni presentar- .dical predomine sobre el oxigeno. Esto crea una diferencia decisiva entre ellos. Esa misma relación h a y entre el hombre normal y el genio. no decía nada desatinado cuando hacía consistir el genio en un desarrollo sensible de las facultades inferiores del alma. pero principalmente en sus obras. que hablaba en el lenguaje de su época. que se manifiesta en su manera de ser y de obrar. á saber: el conocimiento. Todas las nociones generales. La primera manifestación que provoca ese exceso de inteligencia de que vengo tratando. y. y. debo hacer notar que cuantas veces su autor se propone una demostración teórica. producidas por medio de una eliminación mental. los pensamientos discretos. Precisamente es aquí donde se ve con toda claridad la fuente de donde sacan todas las artes sus verdaderas producciones. dependen de que nos hacen participar de la objetividad de su espíritu. que es lo que le interesa. mientras que el hombre común no ve en lo particular más que lo particular. por decirlo así. según hemos dicho. en el sentido que hemos expuesto en el capítulo XXIX. las da calor y fijeza y las repite á voluntad. su objeto no lo forman. es que el individuo que conoce sea puro sujeto del conocimiento. La proporción en que cada inteligencia se aproxima al genio puede graduarse por la medida en que cada uno. evocar espíritus que le revelan. las verdades que la realidad desnuda nos presenta pálidas. sin embargo. es la misma que la de la ostra pegada al banco y obligada á esper a r lo que al azar le plazca enviarla y el cuadrúpedo ó el ave. El placer que hallamos en ciertas poesías de Goethe. es decir. según lo exige el encadenamiento de su obra plástica. las cosas particulares. que son tan solo cáscaras y envolturas y no el núcleo del conocimiento. con frecuencia muy defectuoso^Por eso necesitamos de la imaginación. y cómo le es dable nutrirse con elementos siempre nuevos. La diferencia entre el que posee esta facultad y un hombre desprovisto de imaginación. mientras que el campo de estudios del talento es el examen de los fenómenos particulares en las ciencias naturales. pues por virtud de la imaginación es como puede éste. ya el objeto de un estudio en que necesitamos penetrar profundamente. es que ella constituye el instrumento indispensable p a r a el genio. sino las ideas platónicas que se expresan en ellas. de su poesía ó de su meditación. el objeto delgenio es la esencia de las cosas. ó bien percibe y a los caracteres generales de la especie. que tienen por objeto las relaciones de las cosas entre sí. es decir. escasas y comúnmente fuera de tiempo. á saber que la condición para percibir las ideas. no con el pensamiento. en el momento más oportuno. y a alguna obra importante que hemos de realizar. en manera alguna. no le queda otro recurso que rumiar conceptos y abstracciones. como no sea en la jurisdicción de las matemáticas y el cálculo. sino directamente con la intuición. su conjunto. que evocan vivamente un paisaje. ó en ciertas descripciones de la naturaleza debidas á J u a n Pablo. que viene á completar las imágenes importantes de la vida. que la voluntad se eclipse completamente en su conciencia. representarse cada objeto ó cada escena en una imagen viviente. Según esto. el conocimiento propio y esencial del genio es el conocimiento intuitivo. las ordena. ve en las cosas individuales sólo lo particular. de la intuición. pueden ser también consideradas como medios de suplir en lo posible la imaginación para los que carecen de ella. no tiene otra intuición que la positiva que le suministran los sentidos. y como medios de facilit a r su empleo á los que la poseen. Conviene recordar aquí lo que expuse detalladamente en el capítulo anterior. puesto que sólo en tal concepto pertenece lo particular á la realidad. de la pureza con que en ellos se aislaba el . según lo requieran. Jamás podrá producir nada grande. Lo que da á la imaginación el gran valor que reviste. su aspecto general. El que carece de imaginación. Hasta que esto sucede. lo que tiene relaciones con su voluntad. El carácter fundamental del genio es ver siempre lo general en lo particular. El hombre dotado de fantasía puede. Las obras de las artes plásticas y de la poesía y hasta las de la música.nos más que ejemplares. sacados de la fuente primera de todo conocimiento. Aunque. su fuente primera. de comprender las cosas de otro modo que en sus relaciones con la voluntad y sus designios. Entonces. ese aspecto de serenidad superior y en cierto modo ultraterrestre. pero por eso es incapaz de hacerse cargo de la naturaleza puramente objetiva de las cosas. sino de una necesidad instintiva. enteramente purificada. es decir. concentrado en una conciencia única. del mundo como voluntad. á su elevada frente. resulta que sus obras no son el resultado de la intención ó del capricho. la inteligencia no es libre. la hora en que se enciende el fuego sagrado. su manumisión de la esclavitud en que la tenía la voluntad. á t r a b a j a r sola y libre. Como en el genio la manera de conocer se halla libre de la voluntad y de todo cuanto con ella se relaciona. consiste en que se lee directamente en ella la emancipación de la inteligencia. en vez de permanecer inactiva ó sumida en el abatimiento. como lo hace todo espíritu inteligente que por lo mismo ha de ser un espíritu despierto. El sello de vulgaridad que se observa en la mayor parte de las fisonomías. vivamente excitado por la voluntad. En la cabeza del hombre entera- .. Lo demás desaparece en parte. La voluntad. Lo que se llama agitación del genio. se convierte en claro espejo del universo. En tales momentos se engendra el alma de las obras inmortales. hasta que no se desase de esa raíz. in hilaritate tristis. por de cirio así. raíz de la inteligencia. y en particular la boca. pues separada completamente de la voluntad. que da un asombroso parecido de familia á todos los hombres superiores. hasta que la voluntad (el interés) no viene á despertarla y á moverla. y la imposibilidad. enteramente. y como todo dolor viene de la voluntad. puesto que la voluntad la guía y le presenta su tema. el momento de inspiración no es otra cosa que la liberación de la inteligencia en el instante en que al sustraerse por un momento á la servidumbre en que la tiene la voluntad. v. según el interés de la voluntad. es ella el mundo mismo de la representación. derivada de esto. se encuentra sin duda en aptitud de conocer las relaciones de las cosas. esto da á la mirada clara y penetrante del hombre de genio. y en otra parte no llega sino falseado á la conciencia. el apretado nudo que las enlaza una con otra. depende de que se advierte en ellas la estrecha subordinación de la inteligencia á la voluntad. el predominio de la cognición sobre el querer. en toda meditación á que nos entregamos deliberadamente. Esta armonía está perfectamente caracterizada en la divisa de G. Bruno: In tristitia hilaris. se pone. Hasta entonces es incapaz de obrar con sus propios recursos y queda dormida. como el conocimiento en sí mismo es sereno y libre de penas.mundo como representación. Un viajero á quien apremian el tiempo y la inquietud. no verá en el Rhin y sus riberas más que un foso que corta su camino. En cambio la expresión del genio. durante ese breve período. que se advierte en su rostro y que se combina perfectamente con la melancolía que expresan otras facciones. no abatida bajo la tiranía y las penas de la voluntad. Por eso la inteligencia no es capaz de una comprensión profunda y objetiva del mundo exterior. aunque sea por un momento. Por el contrario. Llegado este caso. gr. pues la voluntad y sus intenciones le hacen tan parcial que no ve en las cosas más que lo que á aquélla interesa. se opone á toda actividad enderezada en diferente dirección de la que marcan sus intenciones. ni en el puente más que un camino que atraviesa el foso. desprendiéndose. cuando en sus Elementos de estética coloca la esencia del genio en la reflexión. pues su percepción de las cosas y del mundo es casi exclusivamente subjetiva y permanece casi siempre inmanente: ven las cosas que hay en el mundo. puede interponerse entre sus ojos y el mundo de los objetos. de igual manera que un comerciante en la Bolsa de Amsterdam. es decir. P a r a el ge- nio cuya inteligencia está desprendida de la voluntad y por tanto de la persona. . pero esto no obsta p a r a que toda excitación de la voluntad. pero no ven el mundo. Esa reflexión es lo que hace al pintor capaz de reproducir en el lienzo la naturaleza que tiene delante de los ojos y al poeta capaz de evocar fielmente la intuición actual por medio de nociones abstractas. sin duda. así como los objetos que p a r a él son origen de uno ú otro estado. por eso es extremadamente raro y el genio consiste precisamente en que ese estado se produzca en un grado superior y de una manera permanente. los ve objetivamente tales como son.mente absorto en sus miras. el mundo presenta el mismo aspecto que el más hermoso paisaje en el plano de un campo de batalla. ven sus propios dolores pero no se ven á sí mismos. A medida que la claridad del conocimiento crece pasando por grados infinitos. Los percibe distintamente. hasta que poco á poco ocurre que á veces. semejante á la del animal. son exagerados. Cierto que los ejemplos que cito. la reflexión se desenvuelve también cada vez más. Tal estado es. para mayor claridad. En este sentido acepto lo que dice J u a n Pablo. pues. y sin ser estimulada por la voluntad. enunciándolas y llevándolas con claridad á la conciencia. nada de lo que á esta última concierne. si no idéndica. por tanto. fuera de toda relación con su voluntad. que resuena en la sala y que llama la atención al observador colocado á alguna distancia. el hombre vulgar está sumergido en el torbellino. desasida de toda volición. Pero su conocimiento es siempre subjetivo y jamás se hace objetivo. Su conciencia es. Tiene conciencia. Su inteligencia está enteramente ocupada por las cosas y los acontecimientos de esa vida. pero no se hace cargo del murmullo. se plantea esta cuestión. opuesto en cierta medida al orden de la naturaleza. mientras que en los demás hombres sólo se presenta por excepción y menos acentuado. inmanente por completo. Todo lo que entra en el círculo de su conocimiento le parece que se entiende de suyo y no puede ser para el animal ni un objeto de manifestación ni un problema ú objeto de meditación. aunque todavía en raras ocasiones y con diversos grados de claridad. conoce su placer y su dolor. contrario á la esencia y destino de la inteligencia. á la cual pertenece por su voluntad. Efectivamente. parecido al ruido del mar. produzca el resultado de desnaturalizar el conocimiento de u n a m a n e r a análoga á la indicada en aquellos e j e m p l o ^ No podemos ver el mundo con su color y forma verdaderos. se conoce á sí mismo. En este sentido es reflexivo. y. oye perfectamente lo que dice el que está á su lado. La conciencia de los hombres vulgares es de naturaleza. vuela libremente sobre los objetos. y es también lo que le permite expresar con palabras lo que los demás experimentan sin poder expresarlo. ni apreciarle en su significación exacta y completa hasta que la inteligencia. en el tumulto de la vida. pero no percibe las cosas en sí mismas ni la existencia misma. despliega una actividad enérgica. por ligera que sea. El animal vive sin reflexión. La mediocridad consiste. muestra á intervalos esa serenidad particular á que he aludido. Esta separación alcanza su supremo grado en el genio. cuando la montaña empurpurada por los rayos del sol.que atraviesa por el cerebro como un relámpago. Pero el proceso.» Esto se explica de la siguiente manera. por eso el genio. más claramente también comprende esa voluntad lo miserable de su condición. lo cual les induce á meditar sobre tales objetos. absurdas y MUNDO M 3 . según Cicerón dice en sus Tusculanas. en que la inteligencia todavía muy atada á la voluntad. ante el cual el corazón de todo hombre se regocija hasta en lo más intimo de su ser. De este modo es como la alta misión de esos hombres tiene su origen en la reflexión. se presta á la melancolía. pues se a p a r t a con gusto de las circunstancias desagradables. con la cabeza tocando al cielo . Sólo entonces. in hilaritate tristis. el velo de las nubes se rasga. quedando libre. Como la vo- luntad recobra siempre su primer imperio sobre la inteligencia. la voluntad. Así el genio. la segunda. ofrece un espectáculo. pero me encendía en viva llama cuando huía yo de una desgracia amenazadora. pues esta viene de la claridad con que perciben el mundo y se ven á sí mismos. sólo se dibuja bien sobre un fondo sombrío. Las consideraciones que aquí expongo acerca del genio vienen á completar lo que dije en el capítulo x x i sobre la separación creciente entre la inteligencia y la voluntad que se observa al recorrer la escala de los seres. que sólo á él pertenece puesto que nace de la perfecta objetividad del espíritu y que se cierne como un reflejo luminoso sobre su v a s t a f r e n t e : in tristitia hilam. filosofías insignificantes. Debo exponer todavía algunas observaciones sobre la individualidad del genio. Por eso hacen cuadros malos. meláncolico de ordinario. poesías sosas. en las mismas condiciones. cuando nos la hacemos con gran precisión y perseverancia. en conjunto. dará origen al artista ó al poeta. á cuyo servicio fué destinada primordialmente. La suave poesía. en lo sustancial. Las condiciones personales favorables influyen en sentido inverso. contempla á Chamouny á s u s pies. lo cual sin duda se relaciona con cierto pasaje que se encuentra en los Problemas de Aristóteles. ¿qué es todo esto? ¿cómo se ha producido esto? La primera de ambas preguntas.por encima de las nieblas. da origen al filósofo. Pero considerando la cuestión desde un punto de vista más general. se advierte que la melancolía que acompaña al genio depende de que cuanto más clara es la inteligencia que difunde su luz sobre la voluntad de vivir. se desprende por algunos momentos de la voluntad. ésta puede emanciparse más fácilmente de su servidumbre cuando las condiciones personales son desfavorables. el mundo como representación adquiere una perfecta objetividad. Goette ha dicho también: «Mi ardor poético era débil cuando caminaba hacia la dicha. y entonces se dirige hacia las cosas ajenas del mundo exterior con mayor energía. El humor sombrío que frecuentemente se observa en los espíritus eminentes puede ser comparado al MontBlanc con su cima siempre nubosa. haciéndose así más fácilmente objetiva. Observó y a Aristóteles. que omnes ingeniosos melancholicos esse. en el cual la inteligencia logra desprenderse completamente de su raíz. merced á su preponderancia. como para distraerse. depende de que la inteligencia. como el arco iris. Las medianías no tienen otras miras que las personales. por la mañana. no trabaja más que á instigación de ésta y por tanto está enteramente á su servicio. pero cuando alguna vez. reemplazar ó variar de lugar lo que p a r a nosotros es lo serio é importante. es decir. accesoria. es el fin mismo. Si el fracaso se hace patente. facultativa de las grandes obras. esos hombres para quienes lo serio no reside en las cosas personales y prácticas. las verdades más elevadas y de reproducirlas de algún modo. Aquellos hacen lo contrario. todo su pensamiento es personal. puede darnos. sino en lo objetivo y lo teórico. cuando lo colocamos en el aspecto objetivo. están en situación de comprender la esencia del mundo y de las cosas. todo se reduce á saber de qué naturaleza son las cosas á las cuales da el hombre verdadera importancia. La obra de éste es de todos los tiempos. en arte se necesita poder como lo indica la palabra alemana (Kunst. fuera del individuo. de contrario á la naturaleza humana. más de uno espera triunf a r al cabo á fuerza de buena voluntad. desesperados. Se apoderan de la cáscara en vez de la almendra y se figuran haber alcanzado con eso la perfeción y hasta haber superado á los maestros. por eso son incapaces de t r a b a j a r en otra cosa que no sea esto. pues está siempre enderezada hacia las intenciones personales y éstas hacen imposible toda obra de arte. y lo que entonces crea se atribuye á un genio de naturaleza diferente de la suya y del cual se halla poseído. En moral la buena voluntad es el todo. por eso suposición suele ser floreciente mientras que la vida del genio es con frecuencia miserable. casi de sobrenatural. Este sacrifica su bienestar personal al fin objetivo.) En último término. poesía. aunque . Por la misma razón los hombres de genio suelen administrar mal sus intereses. cuadros ó meditaciones. y sin ello nada se hace más que á medias. pero sólo con esta condición llega á ser grande el hombre.hasta de mala fe cuando con ellas quieren fingir una piedad hipócrita ante sus superiores y las personas de cierta categoría. mientras que para los demás no es más que el medio. y de todo lo demás no cuidará con verdadero interés. y por eso son pequeños mientras que el genio es grande. toda poesía. P a r a un hombre de esta clase. tiene algo de extraño. y no]puede menos de hacerlo pues ese fin es para él lo serio. así lo verdaderamente serio para un hombre atraerá siempre la fuerza y la atención de su inteligencia hacia el punto donde reside. todo lo que él produce. Estos no buscan más que su negocio y á veces saben hacerle prosperar perfectamente. poder. es preciso que la inteligencia se emancipe del dominio de la voluntad y sus intenciones y que trabaje libremente. pues ninguna resolución. Lo serio. La mayor parte de los hombres no toman en serio más que su propio bien y el de los demás. ningún esfuerzo voluntario é intencional. De ahí que sólo esas individualidades raras y anormales. asimilándose la parte exterior. pero en el arte no es nada. No comprenden que p a r a ser capaz de producir obras de arte verdaderas. toda filosofía seria. Esto permanece siempre donde la naturaleza lo ha colocado. Toda su conducta. arte del verbo Können. pues se acomodan á los gustos de sus contemporáneos y están dispuestos á satisfacer sus necesidades y sus caprichos. A lo sumo logran hacerse una manera. sin comprender que esa buena voluntad misma es lo que impide el éxito favorable. Como un plomo colocado en la parte baja de algún objeto hace que este torne siempre á una posición de equilibrio determinada por aquel peso. pues si las comprendieran se tirarían de cabeza al río. y es suerte para ellos que no comprendan estas cosas. A estos puede aplicarse perfectamente el adagio alemán: se tapan á sí mismos la luz. pues tales hombres. Al pensar en algún grande hombre de los tiempos pasados. cuyos vestigios hacen las delicias de una serie de siglos!» El mérito no está en la gloria. «El que nace con un talento y para un talento. Lo general es su tema favorito. De todo lo que hemos expuesto acerca de lo que constituye el genio. compuesta de pequeños que jamás podrán llegar á ser grandes. dice Goethe. sea práctica sea teórica. puesto que consiste en que la inteligencia.servían para nada. sólo es grande aquel cuya actividad. se pusiera á demostrar á otro que mirase con envidia un montón de cáscaras de ostras en el patio del vecino. cuyo destino propio es el servicio de la voluntad. por grande que sea un hombre. sino «¡qué dichoso debió de hacerlo el goce inmediato de una inteligencia. no atiende más que á sí. Hablando en general. Es evidente ¡que la inmensa mayoría de los individuos permanecerá siempre pequeña. A causa de esta extensión de su esfera se le llama grande. que es lo que se llama ser pequeño. resulta que es una facultad contra naturaleza. El genio es. pues siendo lo mejor. dándoselas de entendido. pues el que obra obedeciendo á estas miras no se conoce ni se encuentra á sí mismo más que en su insignificante personilla. sino para la humanidad entera.su mérito no suele ser apreciado por los contemporáneos sino por la posteridad. es lo que hace grandes á los hombres. Los que tratan de probar la inanidad de la gloria póstuma con el hecho de que el hombre á quien pertenece la ignora. aquellos viven y mueren con su tiempo. En efecto. se emancipe de esta sujeción. no nos decimos: «¡Qué feliz es al ser admirado hoy por todos nosotros!». de cualquier género que sea. Ala inversa. es decir. que esas cáscaras no. En esto consisten los inconvenientes que lleva consigo y que vamos á exa- . en muchas ocasiones no es más que individuo. Este glorioso atributo no pertenece más que al héroe verdadero. contrariando la naturaleza humana. ese no deja de ser grande aunque en la práctica el fin perseguido sea un error. encuentra la más bella existencia». sino en lo que hace merecerla. En cambio toda actividad dirigida hacia un fin personal es pequeña. no buscan su propio interés ni viven p a r a sí. y el goce consiste en la creación de obras inmortales. explicarlo ú obrar sobre ello prácticamente. Pues el hombre está hecho de masa vulgar y llama á la costumbre su nodriza. ni siquiera si fuese un crimen. sean cualesquier a las circunstancias. El que es grande se reconoce á sí mismo en todas las cosas y por consiguiente en el conjunto de ellas. sino también y más todavía en el macrocosmo. lo cual no quiere decir que el ayuda de cámara sea incapaz de apreciar la grandeza del héroe ó el genio. una inteligencia que se declara infiel á su misión. no vive como el otro únicamente en el microcosmo. pueden ser comparados á un individuo que. pues. y al genio. comprende que todo se relaciona con él. El genio es su propia recompensa. no persigue el interés personal. como Goehe hace decir á Ottilia en sus Afinidades electivas. hay que serlo necesariamente por sí mismo. No hay nada que le sea ajeno. En esto se funda la exacta observación de que no h a y hombre grande para su ayuda de cámara. que lo sea siempreyen todo momento. No atender jamás á su persona ni á su interés. sino un fin objetivo. es imposible que un hombre sea absolutamente grande. se esfuerza en apoderarse de ello p a r a reproducirlo. á fin de trabajar por su cuenta. puede ser considerada como un conjunto de hilos que sirven para mover cada una de las marionetas que aparecen en el teatro del mundo. es precisamente porque los objetos excitan vivamente su voluntad y la impulsan sin cesar al estudio de sus relaciones. á causa de que su inteligencia no se limita exclusivamente á ser guía y guardián de la vo- . y por ejemplo. En un hombre de estas condiciones la inteligencia está todavía firmemente adherida á la voluntad. que jamás se ríen. se preocupa con la elección de los medios y los fines más convenientes. esto es la meditación [genial. la cual supone la separación completa entre la inteligencia y la voluntad. la primera exige. y que. La seriedad verdadera y práctica de la vida. descuidará el servicio de la voluntad. Pero hasta el hombre inteligente y razonable. sigue siendo súbdito de la voluntad y está entregado á la actividad natural de ésta. comenzando por comparar al genio con aquellos en que el predominio de la inteligencia es menos acentuado. la presencia de ánimo y la resolución. y por tanto. Si el hombre dotado de una inteligencia eminente es apto p a r a hacer grandes cosas en la prác- tica. difiere todavía grandemente del genio. p a r a lo cual se hace necesario que la inteligencia se consagre sin interrupción al servicio de la voluntad. estrechamente sujeta al servicio de la voluntad. en la mayoría de los hombres. por consiguiente. se puede comparar al genio. flota ante sus ojos como algo extraño. no podrá menos de apreciar el lado pintoresco de una situación que amenaza al individuo con un peligro inminente. por el contrario. Cuando se rompe el lazo que une á la inteligencia con la voluntad. en cambio. Un hombre de esta clase decidirá y ejecutará en todos los casos lo más conveniente. la aplicación del conocimiento á los casos particulares. La inteligencia del hombre normal. De ahí viene. ocupada sólo en recoger los motivos. que se encuentra desviada de su primitivo destino. esa seriedad seca y afectada. aquella. no incurrirá jamás en esas excentricidades. tal como él le concibe objetivamente. La última requiere la objetividad y profundidad del conocimiento. Pero la inteligencia del hombre prudente y razonable está siempre en su puesto. lo que los romanos llamaban gravitas. ocupada en examinar las circunstancias y lo quejcada una de ellas requiere. pues la inteligencia de aquél conserva aún una dirección práctica. por eso no permite esa separación entre la inteligencia y el querer que es requisito indispensable del genio. Esta última es el punto en que radica la diferencia entre la aptitud para realizar acciones ó hechos y la aptitud para producir obras. y que seria en tal caso el único de los actores que conociese el mecanismo de la representación.minar. como un objeto de pura contemplación que a p a r t a de su conciencia toda voluntad. á la cual sólo supera la de los animales. y por consiguiente. supone que la inteligencia no abandone el servicio de la voluntad p a r a lanzarse en pos de lo que no interesa á ésta. ocurre que el fenómeno del mundo. En el genio. en esas inconsecuencias personales ni en esas torpezas á que está expuesto el genio. con su inteligencia libre de trabas. Hasta en presencia de un peligro se prevaldrá de su emancipación. dada su situación. En cambio. podría abandonar por un momento la escena para disfrutar del espectáculo desde las localidades. á un hombre de veras que desempeñase un papel entre los muñecos del famoso teatro de marionetas de Turín. hasta aquel á quien se puede llamar casi un sabio. El ser inútiles es uno de los caracteres de las creaciones del genio. Los mayores y más hermosos árboles no dan fruto. pero contraria á la naturaleza. que apenas tiene perfume. no tiene más que la cantidad precisa y completa de inteligencia que reclama una voluntad enérgica. produce la consecuencia de que sus obras no sirvan para fin alguno útil. siendo para ellas un título de nobleza. sino que se entrega unas veces más y otras menos á la contemplación puramente objetiva de las cosas. Por otra parte. observamos el hecho análogo de que lo bello r a r a vez aparece asociado á lo útil. ha sido expuesto por Goethe en forma intuitiva en sus personajes opuestos Tasso y Antonio. tre la inteligencia y la voluntad. se pone en actividad libremente por su propia fuerza y en virtud de su propia elasticidad: así nacen las obras del genio. cantidad que en la mayoría de los hombres es hasta insuficiente. ya sea con la voluntad del individuo que las conoce. El parentesco observado á veces entre el genio y la locura procede principalmente de esta separación en. que son las únicas que existen por sí mismas. propia del genio. emancipada del servicio de la voluntad.. Al gustarlas. son mil veces más raros que los llamados hombres de acción. El hombre meramente práctico empleasu inteligencia en los usos para los cuales la destinó la naturaleza. el hecho de que el genio consista en el trabajo de la inteligencia libre. el hombre de acción. en conocer la naturaleza objetiva de las cosas. Pero aparte de esto. Comparar á los genios con los hombres útiles. mientras que el genio consiste en una superabundancia verdaderamente anormal de inteligencia. obligado á ocuparse en algún negocio puramente útil. y en tal sentido se las puede considerar como la flor de la existencia. al contrario. olvidada de su origen. para el cual basta la capacidad ordinaria. es como comparar los diamantes con la grava. Las rosas de los jardines no dan tampoco frutos. los árboles frutales son feos y rechonchos. Por eso los hombres capaces de producir obras de verdadero valor.pertenezca á la música ó á la filosofía. es como un soberbio vaso ornado de bellas pinturas que se emplease en menesteres de cocina. pues nos elevan sobre la pesada atmósfera de las miserias terrestres en el fondo de las cuales vivimos. es á saber: conocer las relaciones de las cosas. á la pintura ó á la poesía. Un hombre de elevadas y raras facultades intelectuales. como el beneficio líquido de la vida. El contraste entre las dos especies de aptitudes tan diferentes que acabamos de describir en forma abstracta. y entonces. tal que ninguna voluntad podría necesitar tanta p a r a su servicio. Un templo no es una casa habitable. Todas las demás obras humanas tienden á la conservación y mejora de nuestra existencia. salvo éstas. por el contrario. pero la rosa silvestre del escaramujo. lo da. pertenece al mundo y es llamada á iluminarle de . Su cabeza no le pertenece. consigue desprenderse de la voluntad. El genio. ya sea entre sí. es decir. emplea la suya de un modo opuesto á su destino. Los más hermosos edificios no son los verdaderamente útiles. puesto que. Esta separación no consiste en manera alguna en que en el genio tenga menor intensidad la voluntad. La obra del genio. no es un objeto de utilidad.luntad. tiene por condición un carácter violento y apasionado. Viene aquella separación de que el hombre eminentemente práctico. Por su mismo exceso adquiere la inteligencia del genio esa autoridad predominante. se ensancha nuestro corazón. En cambio. de que Goethe traza tan acabado cuadro en su Tasso. Primeramente será. ese conocimiento tan elevado. A los inconvenientes apuntados hay que añadir una sensibilidad excesiva. con predisposición á la melancolía. De ahí resultan. acaecerá fácilmente que los perciba con demasiada viveza.una ú otra manera. por donde muchas veces hará dar pasos en falso á la voluntad. hasta el punto de que á veces su conducta parecerá r a y a n a en la locura. que se traduce físicamente en la energía de los latidos del corazón. los cuales. en cierto modo. adquieren tan monstruosas proporciones como una pulga mirada con un microscopio que la aumentase hasta darle proporciones de elefante. se produ- ce á veces con motivo de las cosas y de los acontecimientos de la vida real cotidiana. qué tranquilidad. á saber: la apasionada violencia de la voluntad. que es uno de los privilegios del genio. Estas causas reunidas conducen fácilmente á ese estado de exaltación. á esa violencia de las emociones. servidor de dos señores. pero un hombre moderado nunca será un genio. qué golpe de vista tan certero. p a r a los individuos dotados de esta facultad. alumbrado por una luz demasiado intensa y abultado desmesuradamente. que su autor dirija todas las fuerzas de su espíritu hacia un solo punto sobre el cual las haga converger y concentrarse tan fuertemente y de un modo tan exclusivo. que les ven transidos de pena. Esto sucede porque el genio carece de aquella moderación. Esta excepcional y poderosa concentración. cuando el servicio de la voluntad exige principalmente el conocimiento de lo particular. pues en general su inteligencia mostrará los defectos propios de todo instrumento que se emplea en algún uso distinto de aquel para que fué creado. llenos de alegría. ¡qué prudencia. de cualquier naturaleza que sea. Toda obra grande teórica. y hará al individuo más ó menos incapaz para la práctica de la vida. junta con aquella otra condición determinante del genio. en comparación con aquel estado. que lo vea todo con colores demasiado crudos. y resultan incomprensibles para los demás. para ser producida. se dirija de repente todo entero y con toda su energía hacia los intereses y las miserias de la voluntad. con relación á nuestros fines posibles) más que aquello que realmente les pertenece. De ahí resulta que los hombres superiores en inteligencia se ven dominados á veces por emociones violentas de todas clases á causa de fruslerías. de que ya hemos hablado. En virtud de l a elevación de su inteligencia. Añadiré todavía algunas aclaraciones complementarias. exige. qué seguridad y qué igualdad de conducta observamos en el hombre normal inteligente. numerosos inconvenientes. para perseguir sus fines propios. de temor ó de ira por cosas que á un hombre normal le tendrían descuidado. en cualquier ocasión se emancipará del servicio perteneciente á su destino. del hombre de genio. llevados así al foco de nuestra atención. de ansiedad. tan pronto decaído y nostálgico. consecuencia de una actividad nerviosa y cerebral muy exaltada. lo cual suele hacer caer al individuo en toda clase de extremos lamentables. que consiste en no ver en las cosas (sobre todo. á esa movilidad extremada del humor. Y cuando en alguna ocasión. tan pronto lleno de exaltación y de apasionamiento. que el resto del mundo desaparezca p a r a él y que el objeto de que se trata llene en aquel instante por sí solo toda la realidad. verá en las cosas más bien lo general que lo particular. cuyos dolores íntimos engendran . cualidad que proporcione una vida dichosa. en los momentos en que. el genio lanza á lo lejos sus obras en el camino de lo porvenir. los goces del uno no son los goces de los otros. ó al adelanto gradual de alguna ciencia particular. Esto. el genio es al mismo tiempo una inteligencia pura. En él domina el conocimiento. Otra desventaja del genio es el desacuerdo exterior que proviene de que ordinariamente todo lo que produce y todo lo que hace se halla en contradicción y en pugna con su época. Los hombres vulgares se sentirán más á sus anchas tratando con sus semejantes y el genio preferirá también comunicarse con sus pares. Además. sin embargo. Los hombres de talento. Chamfort dice con exactitud: «Hay pocos vicios que impidan á un hombre tener muchos amigos. y disponer del ocio necesario p a r a consagrarse á sus trabajos.» La suerte más feliz que puede alcanzar el genio es la de hallarse dispensado de toda ocupación práctica. en la medida en que pueden impedirlo las cualidades demasiado sobresalientes. y reciben por ello recompensas y aprobaciones. al progreso de la cultura intelectual de sus contempóráneos. no es. entregado á la inspiración. Por el contrario. puesto que su elemento no es este. Es demasiado raro para que pueda encontrar otros que estén á su altura y demasiado diferente de los demás p a r a que se recree en su compañía. aunque en la mayoría de los casos no sea posible esta conversación más que por medio de las obras de los genios pasados. etc. no son capaces de satisfacer más que estas solas necesidades. lanzaba su espada á las filas enemigas. Lo comprueban los testimonios aportados por las biografías de los genios. pertenece á la humanidad entera. antes al contrario. pues.» El talento puede crear lo que excede de la facultad . Su relación con los hombres de talento que brillan en el intervalo puede expresarse con las palabras del Evangelista: «Mi tiempo aún no ha venido. por consiguiente. que tienen que ser reemplazadas por otras. así. unido á la desigualdad en la marcha del pensamiento. que por ser tal. que nos han sido transmitidas. Aquéllos no son más que seres morales y no tienen más que relaciones personales. y no vuelve á él más que á intervalos. Su superioridad abrumadora hará que ellos encuentren tan poco gusto en sus discursos como el genio en los de ellos. hace que el genio no sea apto p a r a pensar en común con los hombres vulgares. las cuales á su vez no dejan de producirse en el momento oportuno.obras inmortales. Todo esto prueba que si el genio da la suprema feli- cidad á quien lo posee. La serie de los pensamientos de una inteligencia que se ha desprendido del suelo donde brotó. arraigada fuertemente en aquel terreno. en los otros la voluntad. como un cometa la órbita de los planetas. donde habrá de recogerlas el tiempo. se diferenciará en todo de la serie de pensamientos de una inteligencia normal. el genio vive generalmente aislado. intervenir el genio en la marcha ordenada de la civilización del momento presente. Concurren. puede gozar de ella sin obstáculos. el genio cruza su tiempo. ni para sostener una conversación con ellos. Mas la generación siguiente no gusta y a de sus obras. y nada más que de talento. de la voluntad. ni viceversa. y su carrera es semejante á la marcha excéntrica del cometa que contrasta con la revolución ordenada y fácil de calcular de los planetas. mas vuestro tiempo siempre está presto. No puede. como el Imperator antiguo al consagrarse á la muerte. llegan siempre en la hora oportuna. pues animados del espíritu contemporáneo y solicitados por las necesidades del presente. El talento es un tirador que da en un blanco que los demás no pueden alcanzar. sobre todo en anchura y altura. Y ocurrirá con facilidad que de ese modo venga á ejercer el cerebro una influencia hostil y perniciosa sobre el resto del organismo y hasta que le desgaste antes de tiempo. lo cual permitirá al cerebro vivir sobre el organismo con una como vida parasitaria. esto explica que el genio se nos aparezca como una excepción aislada. lo cual es un nuevo requisito y una nueva dificultad. se necesita también. limpidez y perfección de talla tienen un precio marcado. que el encéfalo esté separado del sistema ganglionar con un aislamiento completo de manera que su antagonismo sea perfecto. Sucede con ellas lo que con los dátiles y los higos. P o d r á o b j e t a r s e q u e esto se entiende apud vulgus.» Chamfort escribe también: «Con el valor de los hombres sucede lo que con el de los diamantes. mediarum * admiratio. Una consecuencia de este reconocimiento tardío de las obras de genio es que r a r a vez son apreciadas por sus contemporáneos. el genio da en un blanco que no pueden percibir siquiera los otros. pero recuérdese que Maquiavelo dice: Nel mondo non é se non vulgo y Thilo (De la gloria). la profundidad. pero más allá de esa medida no tienen precio ni hallan fácümente compradores. por el contrario. y por eso no son inmediatamente estimados. sino también á la de comprensión del resto de los hombres. dada la relación íntima y especial de este órgano con el cerebro. Lo excelente es raro y más raro todavía es verlo en estima. además. los cuales sólo se enteran indirectamente y más tarde del acierto y aun tienen que admitir bajo palabra la realidad del buen éxito. siendo. aunque parezca extraño. Si consideramos al genio desde el punto de vista somático. pero no conocemos fácilmente qué es lo que se debe imitar. que hasta ciertos límites de tamaño.de producción de los demás hombres. habrá de tener un volumen desmesurado. será menor y el cerebro. por ser siempre subjetivas. Pero principalmente el cerebro debe tener un desarrollo y un volumen extraordinario. que todo individuo pertenece al vulgo más de lo que se cree. que se comen secos con más frecuencia que.» Bacon de Yerulamio se expresaba ya en los siguientes términos: Infirmarum virtutum apud vulgus. esta última condición pertenece también al número de las que requiere el genio. comparado con el cerebelo. no sólo á la facultad de producción. predominio que además ha de presentarse en un cuerpo masculino. cada una de las cuales r a r a vez se encuentra perfecta y menos todavía todas juntas.su facultad de comprensión. Se necesita. Además. Mas las producciones del genio son superiores. por eso encuentra fácilmente un público que le aprecie. que no son apreciadas precisamente cuando tienen esa frescura de colorido que presta á las cosas la actualidad. supremarum sensus mllus. es decir. laus est. sin embargo. frescos. si ese organismo no tiene una vitalidad enérgica y una constitución excelente. pues las mujeres. La condición fundamental es un predominio anormal de la sensibilidad sobre la irritabilidad. Goethe dice en la carta del aprendizaje: «La imitación es innata en nosotros. conservando en aquel aislamiento todo su vigor y toda su independencia. pero no de. le hallamos sometido á diversas condiciones anatómicas y fisiológicas. un buen estómago. No es dudoso que la forma del encéfalo en su conjunto y en sus diversas partes . si bien pueden tener inmenso talento. indispensables todas ellas. casi milagrosa. no son capaces de genio. más escogida. que consiste en una conmoción de toda su masa. puesto que teniendo que recorrer menos camino la sangre. por ejemplo. pero en el estado actual de nuestros conocimientos no la podemos precisar con exactitud. y. de toda la circulación de l a sangre. Al revés del cerebro. debido á l a respiración. puede expTica e suponiendo que sólo al engendrar al p r i m e r e r a todavía 61 p a d r e e n i a « " Per " Mund^ih ° t a m b Í é n P U G d e — r i r á ve- ZT^TT 4 . aunque es fácil conocer por la form a de un cráneo que en él debe de residir una noble y elevada inteligencia. y en particular. que debe ser voluminoso. hombres de una agitación y una p tu-' lancia insoportables. principalmente en la cabeza. estas condiciones existen sin las otras es decir. Un cráneo bien redondeado. llegará al cerebro con mayor energía. El de Cuvier pesaba cinco.debe de ejercer una g r a n d e influencia. esta conmocion es un requisito indispensable del funcionamiento cerebral. un ingenio agudo que descanse sobre un temperamento flemático. Sin embargo. El hecho de que de dos hermanos sólo uno resulte genio. como herencia del padre. Con todo. como ocurrió en el caso de Kant. que proceden del padre. Toda esta constitución del cerebro y del sistema nervioso. producirán á lo sumo un talento. Si faltan las condiciones relativas á la circulación de la sangre. y cuya fuerza debe ser proporcion a d a al volumen del cerebro: en general. es una herencia procedente de la madre. La contestura de la m a s a cerebral deberá ser de una finura extremada y perfecta y componerse de l a sustancia nerviosa más pura. por tanto. ó con z¡:zT'si-cpncurren con u n cerebr° ** £ £ tuído producirán vivacidad sin genio. no viene á unirse á dichas condiciones un temperamento vivo y apasionado que se manifestará físicamente en la energía poco común del corazón. pero que tampoco podemos precisar. debe proteger al cerebro sin comprimirle de ningún modo. otro movimiento interior muy diferente. por el contrario. alto y ancho. aquellas otras concernientes á la feliz organización del cerebro que son . consta también que su cerebro pesaba seis libras. más delicada y más irritable. si. L a relación cuantitativa entre la sustancia gris y la sustancia blanca ejerce también indudablemente una acción decisiva. era de elevada estatura. un cuello corto. no son indispensables estos requisitos: Goethe. Si. Le favorecerá también l a poca estatura.Heredadas de l a madre . por virtud de l a cual oprime sus paredes y se escapa al exterior por cualquiera abertura accidental. siendo el peso normal de tres libras. la medula espinal y los nervios b a n de ser excesivamente finos. Esta energía aumenta la turgencia propia del cerebro. el acta de la autopsia del cadáver de Byron consigna que l a cantidad de sustancia blanca era extraordinaria con relación á l a de sustancia gris. en el libro siguiente habremos de volver sobre este asunto. pero un genio flemático es impoLas referidas condiciones que se heredan del padre explican la mayoría de los defectos que suelen acomhe hablado nor el 00 f ^ 7 * ^ ^ e s . calor sin luz cerebros vanos. en segundo lugar l a energía del corazón comunica al cere- bro además del movimiento constante de expansión y compresión. por lo común el p i nito. Pero todo ello no b a s t a r á p a r a producir el fenómeno del genio. á cada pulsación de las cuatro arterias cerebrales. compuesto de una masa ósea poco espesa. concurriendo con un cerebro ordinario. no se logren á causa de circunstancias desfavorables.) El sistema genital es aquel cuyo desenvolvimiento es más tardío. Los cortos deseos las inclinaciones vagas y los mínimos cuidados de lá infancia no pesan lo bastante p a r a neutralizar este predominio de la actividad intelectual. sobre cierta semejanza que existe entre el genio y el niño. revestido de mágicas tintas y de múltiples encantos. la reproducción y la función genital adquieren toda su pujanza. pues en esa edad en que predomina la inteligencia el hombre adquiere un rico fondo de conocimientos p a r a sus necesidades futuras. En el niño.ees que las otras condiciones. artículo 8.°. de igual modo que el sistema genital se identifica con el más violento de todos los deseos. todavía desconocidas. es decir. t a n ávidos de aprender y t a n fáciles de instruir. Así se explica por qué los niños suelen ser tan inteligentes. como en todo la naturaleza obra con sabia previsión. hacia el cual durante el resto de nuestros días volvemos los ojos con melancolía. el cerebro ha adquirido todo su 'volumen y toda su masa. más dispuestos y más aptos que los adultos p a r a toda ocupación teórica. Su inteligencia está incesantemente ocupada y se apodera ávidamente de todos los fenómenos. en la edad viril es cuando la irritabilidad. por lo cual he llamado al sistema genital el foco de la v o l u n t a d / f r e c i s a m e n t e porque está adormecida la funesta actividad de este sistema. mientras que la del cerebro se halla plenamente despierta. imitando á la abeja que elabora mucha más miel de la que puede consumir. § 6. en suma. y en este momento suelen predominar generalmente sobre la función cerebral. en previsión de necesidades futuras. Sabido es que p a r a ver bien los nervios se elige siempre á los niños. es proporcionalmente más considerable que en todas las siguientes edades. pues su desarrollo se adelanta con mucho al del resto del organismo. tan inocente y serena que nos encanta y que en algunos adquiere á veces la expresión elevada y contemplativa que Rafael supo poner en sus encantadoras cabezas de ángeles. pues inteligencia y cerebro son una misma cosa. En la aurora de la vida el mundo se descubre ante nosotros lleno de frescura. Bichat se expresa así: «En la infancia. pasiones. en efecto. que á consecuencia de la marcha de su desarrollo tienen más inteligencia que voluntad. el sistema cerebral y el sistema nervioso tienenunamarcada preponderancia. el paraíso de la vida. Así se explica esa mirada ele los niños. y. que inclinaciones. como en el genio. t a n razonables. mientras que en lo sucesivo la mayoría de los otros sistemas predomina sobre aquél. en el sétimo año. en lo cual.» (De la vida y la muerte. el sistema nervioso comparado con el muscular. estado que se halla favorecido en lo exterior por la novedad de todas las cosas. Puede afirmarse que las luces y los conocimientos que adquiere el hombre hasta el principio de la pubertad son má importantes que todo lo que aprende después. es por lo que la infancia es la edad de la inocencia y de la dicha. Resulta de esto que las facultades intelectuales se desarrollan mucho antes que las necesidades que están destinadas á satisfacer. deseos. los medita y los conserva cuidadosamente para lo por venir. por . Añadiré aquí una observación especial sobre el carácter infantil del genio. Sucede. aquel perdido Edén. Esa felicidad depende de que durante la infancia nuestra existencia consiste más en el conocer que en el querer. ó sean las debidas á la madre. es decir. con un interés puramente objetivo. pues. Este es el sentido de aquellas hermosas palabras de Goethe: «Los niños no llegan á ser jamás lo que prometen. cuando ha acabado su obra. Aquel que no sea durante toda su vida. carezca de esa seriedad seca de la generalidad de los hombres que. origen de tantos males. pero en todo lo demás fué siempre un niño». pues aquéllas son la base de todos los conocimientos humanos. pero no al censurarle. pero jamás un genio. Desde este momento. tenían. Hasta la misma época la plasticidad prevalece también en el cuerpo del niño. siempre razonable y sesudo. en su necrología. otras melancólica. La volición del niño es moderada y subordinada al conocimiento precisamente porque le falta la inclinación sexual. no ven en las cosas más que motivos para su conducta. después de lo que queda escrito. Sucede á veces que en algunos individuos se perpetua algún vestigio de ese predomino hasta la juventud. un niño grande. ante los cuales retrocedemos asustados al volverlos á hablar algunos años después. los jóvenes r a r a vez. No necesito decir. de inteligencia y de sensatez que distingue á la infancia. y esos mismos jóvenes se encierran en seguida en su crisálida para salir. no se puede negar que hay en algunos de los jóvenes que vemos en las universidades aspiraciones puramente intelectuales y cierta excentricidad genial.sabio-que llegue á hacerse. transformados en rematados filisteos. propia de la infancia. pues es bien obvio que depende del excedente de las facultades intelectuales sobre las necesidades de la voluntad y del predominio consiguiente de la actividad del conocimiento. Se cuenta también de Mozart que fué toda su vida un niño. que era un niño grande. en qué consiste la semejanza entre la infancia y el genio. Schlichtegrall. después. Pero la naturaleza vuelve pronto á su horma. Esto hace que. razón en decirlo. persevera por anomalía durante toda la vida y se hace constante. un genio. y el genio en algún modo es niño. á la infancia ávida de teoría y de instrucción sucede la adolescencia siempre agitada. de igual modo que el niño. de donde resulta ese carácter de inocencia. mirándolo.veces tempestuosa. ciertamente. En realidad. así. Su afinidad se manifiesta primeramente en la candidez y en la sublime simplicidad que son rasgo fundamental del genio verdadero y también se muestra en muchos otros rasgos. por el hecho de serlo. unas . incapaces de experimentar otro interés que el personal. dice asimismo: «se hizo muy temprano un hombre en su arte. no pudiendo negarse que forma parte del carácter del genio cierta puerilidad. En efecto. concentra sus fuerzas en el sistema genital. Las noticias que da Riemer sobre Goethe. á la cual vendrá á remplazar la edad viril. Con la pubertad se manifiesta al mismo tiempo la inclinación sexual y la voluntad comienza entonces á sobreponerse poco á poco. en la edad madura. dentro de ciertos límites. podrá ser en este mundo un ciudadano muy útil y capaz. aquel que se hace un hombre serio y moderado. en cierta medida. refieren que Herder y otros decían de Goethe. seria y enérgica. y cuando cumplen . lo que hace posible el genio es que en él ese predominio del sistema sensitivo y de la actividad intelectual. por ejemplo. el niño es. Todo hombre de genio. como un espectáculo. es un niño grande que contempla al mundo como algo ajeno. á modo de censura. por ejemplo. En la pág. que se desarrolla tanto y tan temprano. como la llamada belleza del diablo. cuando el orangután es joven. la violencia. 50 se lee: «La inteligencia del orangután. y Flourens las ha comentado en un informe sobre la Historia natural del primero. El animal más inteligente sólo posee el máximum de inteligencia cuando es joven.lo que prometían. brutal é intratable. de comprender y de aprender. hace superfiua aquella grande inteligencia que tenía ante. que casi todos los hombres poseen en algún momento. nos sorprende por su penetración. En algunos raros elegidos. que al ir avanzando en edad. Se ha llegado por grados á adquirir el convencimiento de que el orangután. es un pongo joven. X. Con la edad. el hocico poco saliente. el Entella (especie de macaco del subgénero de los semnopítecos y uno de los monos venerados en la religión de los Brahmas) tiene en su primera edad la frente ancha. Hay un hecho que viene á dilucidar y á confirmar lo que acabamos de decir sobre el predominio del sistema nervioso cerebral y de la inteligencia durante la infancia. ó sean los monos. la afición á la soledad reemplazan á la penetración. el hocico se extiende. pero cuando llega á ser adulto no es más que un animal grosero. y que es lo que suele llamarse la belleza del diablo existe también una cierta intelectualidad de la juventud. al mismo tiempo que pierde también su prodigiosa inteligencia. el mundo es quien falta á sus promesas. en la pág. la apatía. y sobre su decadencia con la edad. decrece la actividad del sistema nervioso. de manera que queden visibles sus huellas hasta la edad más avanzada: estos son los hombres de verdadera hermosura y de verdadero genio.» Más adelante. Así como existe una cierta belleza de la juventud. á l a docilidad y á la confianza. que bastando para asegurar la subsistencia del animal. pues en todos ellos la inteligencia decrece á medida que aumentan las fuerzas. etc. el mundo. Así. Hay observaciones muy importantes de Cuvier acerca de este punto. primera parte.) En efecto. 1841. Cuvier sobre el instinto y la inteligencia de ios animales. que promete coronas al mérito. y ha sido editado aparte bajo el título de Resumen analítico de las observaciones de F.» (Afinidades electivas. ese mono tan inteligente. se hallará este informe en la entrega de Setiembre de 1839 del Journal des Savants. acostumbra á colocarlas luego sobre las frentes de los que se convierten en instrumentos de sus viles pasiones y de los que logran engañarle. la frente rotrocede y desaparece. dice: «En los monos de todas las especies se observa esa relación inversa entre la inteligencia y la edad. cap. por su astucia. una y otra pueden perdurar toda la vida. aumenta. Lo mismo sucede con los demás monos. y que algunos conservan todavía en su juventud. y en su lugar se desarrolla una fuerza muscular extraordinaria. pero que muy luego se pierde. una condición espiritual ávida y capaz de concebir. por su destreza. pierde la gran semejanza de su cara con el rostro humano. los grandes caballetes óseas en que se apoyan los múscu- los. 87. y es que la misma relación existe en grado todavía más v sorprendente en la especie animal más próxima al hombre. decrece con la edad. el cráneo elevado y redondeado. de la cual estamos dotados todos en la infancia. p o r F l o u - rens. la parte inferior. dan al cráneo una forma bestial. Tan grandes son estas di- . que es la más bestial de la faz. lo cual hace la frente más exigua. y en lo intelectual varía tanto como en lo físico. En realidad. por decirlo así. en que todas las cualidades morales de la especie estuviesen y a adquiridas. que. No quiero decir con esto que nuestra memoria deba conservarlo todo. es un instrumento para el uso de la voluntad. pero cuando ésta se va adquiriendo. pues el camino recorrido en la vida se confunde en el tiempo. de tal manera que no podamos distinguirlos aisladamente. son los únicos que pueden confundirse en el recuerdo. En el primer volumen describí la locura como una interrupción en el hilo de los recuerdos. como las garras y los dientes. Muchas veces nos es difícil distinguir los años pasados uno á uno. todo acontecimiento extraordinario ó importante podrá volver de nuevo en la memoria. aunque pierden continúamete algo den . cuando la inteligencia es normal. y al Entella adulto por un individuo que no tuviese desarrolladas todavía más que las fuerzas físicas. y en cuanto á los días se nos hacen casi todos indiscernibles. Pero la naturaleza obra así con aquellos animales que no deben salir de la esfera estrecha que les está señalada y á los cuales les basta con poder proveer á su conservación. Y en la pág. tomaríamos al joven por un individuo de edad. CAPITULO XXXII (1) DE LA LOCURA ¿^La verdadera salud del espíritu consiste en la memoria perfecta de lo pasado. dice Cuvier. 118 añade: «La conservación de las especies no radica menos en las cualidades intelectuales de los animales que en sus cualidades orgánicas. cuando se vuelve á contemplarlo desde lejos. dada la costumbre que tenemos de juzgar de las acciones de los animales por las nuestras. y cuyas imágenes se cubren. unas á otras. los cuales normalmente se suceden con uniformidad.» Este final corrobora mi proposición de que la inteligencia. los acontecimientos perfectamente semejantes que se repiten con mucha frecuencia. vigorosa y sana. aquella otra potencia pierde su utilidad. Por el contrario. P a r a esto era necesaria la inteligencia cuando la fuerza no existía.ferencias. como el camino recorrido por el viajero se confunde en el espacio. aquella otra potencia pierde su utilidad. Muchas veces nos es difícil distinguir los años pasados uno á uno.» Este final corrobora mi proposición de que la inteligencia. unas á otras. los cuales normalmente se suceden con uniformidad. En realidad. de tal manera que no podamos distinguirlos aisladamente. dada la costumbre que tenemos de juzgar de las acciones de los animales por las nuestras. y cuyas imágenes se cubren. los acontecimientos perfectamente semejantes que se repiten con mucha frecuencia. como las garras y los dientes. 118 añade: «La conservación de las especies no radica menos en las cualidades intelectuales de los animales que en sus cualidades orgánicas. como el camino recorrido por el viajero se confunde en el espacio. dice Cuvier. por decirlo así. es un instrumento para el uso de la voluntad. No quiero decir con esto que nuestra memoria deba conservarlo todo. CAPITULO XXXII (1) DE LA LOCURA ¿^La verdadera salud del espíritu consiste en la memoria perfecta de lo pasado. que. Y en la pág. en que todas las cualidades morales de la especie estuviesen y a adquiridas. Pero la naturaleza obra así con aquellos animales que no deben salir de la esfera estrecha que les está señalada y á los cuales les basta con poder proveer á su conservación. pues el camino recorrido en la vida se confunde en el tiempo. y en cuanto á los días se nos hacen casi todos indiscernibles. tomaríamos al joven por un individuo de edad. aunque pierden continúamete algo den . cuando se vuelve á contemplarlo desde lejos. P a r a esto era necesaria la inteligencia cuando la fuerza no existía. cuando la inteligencia es normal. y al Entella adulto por un individuo que no tuviese desarrolladas todavía más que las fuerzas físicas.ferencias. Por el contrario. todo acontecimiento extraordinario ó importante podrá volver de nuevo en la memoria. En el primer volumen describí la locura como una interrupción en el hilo de los recuerdos. son los únicos que pueden confundirse en el recuerdo. pero cuando ésta se va adquiriendo. vigorosa y sana. Cuando un tercero. duda de la realidad de un hecho que he referido como testigo ocular del mismo. el cómico se esfuerza cada noche en olvidarse de sí mismo para trocarse en otro personaje diferente. Pueden esperarse de un loco pensamientos ingeniosos y á veces sensatos y hasta juicios exactos. en toda la tierra los enfermos recobraron la salud. Cuando yo mismo dudo si un acontecimiento que recuerdo ha ocurrido realmente. He aquí algunas consideraciones en apoyo de mi tesis. propiamente hablando. es la vida del Budha Shakya Muni. Aquellos que á fuerza de repetir la relación de un acontecimiento inventado por líos al principio. sino que muchas veces contrastan y se contradicen. pierde todo su valor. todo suceso desagradable y nuevo debe ser asimilado por la inteligencia. cómo las cosas gratas acuden por sí mismas á la memoria. Mi larga experiencia me ha llevado á creer que relativamente la locura suele ser más frecuente entre los actores. Recordemos. los ciegos la vista y los sordos el oído. Esta última frase se repite en dos pasajes.^por eso se da fe al hecho de que depone un testigo bajo juramento. son locos. respecto de un hecho de que aquél h a y a sido testigo. En efecto. Por el contrario. Todo esto conduce directamente á la locura. y que todos los locos recobraron la memoria. de tal modo. por el abuso que hacen de su memoria. cualquiera que sea el objeto más grato cuyo puesto venga á ocupar."es que me tiene por loco. que debe obtener un lugar en el sistema de las realidades concernientes á nuestra voluntad y á sus intereses. me expongo á que sospechen que estoy loco. la impresión penosa comienza á calmarse.su plenitud y de su precisión. que. por el contrario. y con qué facilidad. y estos papeles no tienen relación alguna entre sí. nuestro orgullo ó nuestros deseos. que nos entregamos á ellas durante horas enteras. en este punto. con qué pena nos decidimos á llevar estas cosas á nuestra inteligencia para que las examine municiosa y seriamente. en cambio. Cuando esto queda hecho. cuenta que á la hora en que vino al mundo el Budha. El Lalistavistara. á menos que mi duda proceda de que no tengo la seguridad de no haberlo soñado. una certeza que puede considerarse tan bien sentada y t a n j segura como lo de la percepción actual de una cosa. es decir. está el punto por donde la locura puede invadir el espíritu. Lo que expuse en el primer volumen sobre el nacimiento de la locura será más fácil de comprender si se recuerda cuánto nos repugna pensar en cosas que hieren fuertemente nuestros intereses. sin poner en duda mi sinceridad. Cada día tienen que estudiar un nuevo papel ó recor- dar otro antiguo. Además. mas para que pueda conservarse el buen estado de salud del espíritu es condición necesaria que este proceso se realice cada vez con perfección. he aquí el criterio que distingue entre la salud y la enajenación mental. las arrancamos bruscamente de nosotros ó nos desviamos insensiblemente de ellas. La memoria de un hombre sano de espíritu suministra. En esta repugnancia de la voluntad á dejar que llegue al Círculo iluminado por la inteligencia aquello que la desagrada. como es sabido. pero no puede concederse valor alguno' á su testimonio sobre lo pasado. pues si en un solo caso la repugnancia y . la declaración de un testigo simplemente sospechoso de locur a . pero la operación en sí misma es con frecuencia muy dolorosa y de ordinaria se efectúa lentamente y con dificultad. y si las echamos se delizan incesantemente de nuevo. llegan á creerlo. por grande que sea. Con la locura sucede lo que con el suicidio. las alucinaciones.la resistencia de la voluntad á admitir alguna verdad. basta para arrastrar fatalmente á un hombre al suicidio. Este personaje tiene todo el aspecto de un loco. Sin embargo. Sobre todo en esta segunda especie de locura. al pensamiento que les domina. nos presenta un individuo á quien un filtro que bebió le ha hecho perder la memoria. por pequeña que sea. es en la que suelen producirse las falsas percepciones sensibles. es incapaz . y ninguna contrariedad. que no es de desdeñar. Según lo expuesto. no habrá necesidad siquiera de causa exterior. se puede considerar la locura como procedente de haber arrancado algo con violencia al espíritu. Pero en ambos casos. escena 2. de mala conformación ó de desorganización parcial del cerebro ó de sus envolturas. puede decirse que la locura esta allí dispuesta á hacer su aparación. cuando ese grado llega al punto superlativo. sin poder desasirse de ella. como por ejemplo. que aquella operación sólo se efectúa imperfectamente. aquel que se debe á causas objetivas exteriores. si luego la laguna que queda se llena arbitrariamente puesto que es indispensable algún encadenamiento. y principalmente la causa psíquica se enlaza con la causa física. se necesitará una causa exterior más ó menos potente. por decirlo así. sin embargo. y también en la locura originada por el terror de.°. la inteligencia ha hecho traición á su naturaleza. llegan á tal punto. y consiste en la imposibilidad en que se halla la memoria de proceder con aquel encadenamiento uniforme que es la base de una reflexión sana y racional. Hasta aquí no he considerado más que el origen psíquico de la locura. lo cual sólo es posible poniendo alguna otra cosa en su lugar. puede abrirse camino. y con mayor motivo si es opuesto. El procedimiento inverso es más raro.a). Quizá la exposición de aquel contraste de origen. de la voluntad. pero la mayor parte de las veces la locura viene de causas puramente somáticas. y según el grado de ese malestar. lo que constituye esencialmente la locura es idéntico. en la erotomanía. en aquellos casos en que el individuo conserva obstinadamente en la memoria la circunstancia que determinó su locura. En el fondo hay siempre algún malestar físico. nos suministraría el principio profundo de una clasificación clara de la verdadera vesania. La locura que así nace se convierte en el Leteo de dolores intolerables y viene á ser el último refugio de la naturaleza. P a r a complacer á la voluntad. Carlos Gozzi en el Mostro turchino (acto 1. en ciertas locuras por amor. ambas clases de locura participan de ordinario la una de la otra. es raro que éste sea producido exclusivamente por un motivo exterior. Esto ocurre. es decir. ó sea aquel en que el hecho de introducir una cosa en el espíritu precede al de expulsar otra. llena de angustia. en que el monómano ve constantemente al objeto de su pasión. Ninguna desgracia. Los enfermos de esta clase se asen convulsivamente. hasta el punto de que ningún otro. aplicada con sagacidad. alguna súbita catástrofe. Debo mencionar aquí de pasada una confirmación de mi parecer. es decir. ó bien de la influencia ejercida sobre el encéfalo por otras partes del cuerpo enfermas. si ciertos sucesos ó ciertas circunstancias quedan enteramente excluidos de la acción de la inteligencia porque la voluntad no puede soportar su aspecto. del conocimiento reflexivo. impetuosa y destructura. pero no el uso del conocimiento intuitivo. un frenesí sin locura. por consiguiente. pues su actividad propia no está mudada ni depravada. Si semejante estado existe realmente. Esta voluntad desbocada se asemeja entonces al río que ha roto sus diques. pero está privado de toda reflexión. por ejemplo. lo que se halla en suspenso es sólo el empleo de la razón. y el hombre. En aquel que está predipuesto físicamente. más tarde es incurable. y. . Cuando la disposición somática es muy pronunciada. La locura procedente de causas puramente psíquicas puede producir. es incapaz de tener en cuenta aquello que no está presente ante él. El loco frenético percibe los objetos. tiene también conciencia actual de lo que hace. una especie de parálisis ó alguna otra depravación de cualquier parte del cerebro. toda causa exterior es superflua. al caballo que ha derribado al jinete. y conserva recuerdo de ello. Existe una mama sine delirio. Después del acceso. tan luego como madura. al reloj cuyo muelle se escapa. y lo único que hay es que la voluntad ha conseguido emanciparse de ella durante un momento. por consiguiente. bastará p a r a ello la menor contrariedad. por eso la locura sólo puede curarse al principio. es decir. una gran desgracia. cuando la razón recobra su imperio. Ya he manifestado cómo una causa psíquica. Recuerdo haber visto en un manicomio á un soldado que se había vuelto loco porque su jefe le había dirigido la palabra sirviéndose del pronombre personal de la tercer a persona en lugar de usar el de la segunda (en alemán er en vez de du). Pinel lo afirmaba. de donde se sigue que aquélla aparece. quedaría inmóvil. en tales casos. puesto que se lanza hacia ellos. todo lo pasado y todo lo futuro. á consecuencia de la violenta confusión en el encadenamiento de las ideas en la cual confusión tiene su origen.en absoluto de producir tal resultado. en la manía de anonadar todo lo que halla delante de sí. y se manifiesta. vuelve á funcionar perfectamente. pero en este estado. que se h a r á permanente si no se aplica pronto el remedio. Esquirol lo ponía en duda y después se ha discutido mucho el pro y el contra. como una fuerza natural ciega. se explicaría por el hecho de que la voluntad se sustrae entonces completamente á la dirección y gobierno de la inteligencia. pues sin éste la voluntad carecería de toda dirección. puede originar la locura en un hombre sano. por tanto. y como la razón no le guía. (1) Este capítulo se relaciona con el § 38 del primer volumen. en la regularidad. Esta cualidad del aspecto de la bella naturaleza es lo que explica en primer término aquella impresión tan armoniosa y grata que nos produce y luego la influencia saludable que ejerce en general sobre nuestro pensar. cuando aquélla le ha dado el impulso conveniente. al presentarse de repente ante nuestros ojos. bien encadenado y escrupulosamente exacto. según Aristóteles. En esto se confirma el proverbio indio. No es que el aspecto de las montañas evoque claramente en nuestra conciencia estas reflexiones. de las premisas y conclusiones. incluyendo nuestro efímero individuo. que dice: «El menor granito de arroz proyecta también su sombra. hallándonos en un lugar semejante. Considerado como fenómeno cerebral. es la verdad y la perfecta consecuencia de la naturaleza. entre otras cosas. tienen más ó menos defectos é imperfecciones en la forma y en el fondo. á encantarnos en el aspecto de un hermoso paisaje.CAPITULO XXXIII (1) OBSERVACIONES SUELTAS SOBRE LO BELLO EN LA NATURALEZA lar. pues dicho fenómeno cerebral. irreprochable y acabado. Quisiera saber por qué siendo la luz más favorable para la figura y las formas humanas la que ilumina M U N D O III ^ . cuyas formas parece que se hacen más claras y mejor dispuestas por virtud de ese aspecto. en la armonía que pone en su manera de proceder. entre los fenómenos complicados. No se trata aquí de la verdad lógica que resulta del encadenamientos de los principios del conocimiento. regular. la distancia. Lo que contribuye. Percibimos y apreciamos la menor modificación producida en un objeto por su posición. la perspectiva lineal y aérea. nos coloca en una disposición de ánimo seria y elevada. que es siempre perfectamente regu- La vista de las montañas. es la única línea permanente en el paisaje. su escorzo. la sombra que le envuelve. que arrebata bien pronto todo lo demás. CJn sitio hermoso obra como calmante del espíritu. en el encadenamiento. no hay allí subterfugios. Es posible que esta impresión dependa en parte de que la silueta del macizo dibujado por la forma de las rúontañas. así como la música. imprime al cerebro una actividad perfectamente normal y el pensamiento á su vez trata de acomodarse al método de la naturaleza en el rigor. de las mayores y menores. pensaremos con mayor exactitud. se trata de una verdad análoga á la que suministra la ley de causalidad y que nace del encadenamiento visible de las causas y de los efectos. pues todos los demás. que es el único exento de efectos. etc. obra sobre el temperamento.» Todo en un paisaje es consecuente. el aspecto de un hermoso punto de vista es el único. y especialmente nuestras propias operaciones cerebrales. puesto que sólo las montañas desafían á la decadencia. la distribución de la luz. sino que en el fondo de nuestra disposición de ánimo late un vago sentimiento de lo que acabo de expresar. lo adorna en seguida ella con gusto exquisito. este es el secreto de los jardines ingleses. que queda abandonado con toda libertad á la naturaleza. árboles podados en toda clase de formas. que vuelve á ser silvestre. todavía inconsciente. de flores y de arbustos. sin embargo. en lugar de sus propias ideas. la cual se despliega aquí con toda candidez. en virtud del cual. ó mejor dicho chinos. ¡Qué artista es la naturaleza! El menor rincón de la tierra no cultivado. calles rectas. pues las formas del mundo vegetal. lo cubre de plantas. por el contrario. pero de los cuales existen todavía algunos espléndidos ejemplares. cuya sencillez. tantas plantas nacidas en su origen en el mismo suelo y bajo el mismo clima. formas y caracteres tan diferentes. . tal como se objetiva en el árbol. lleva como signo de esclavitud las formas que su señor le ha impuesto: setos cortados á tijera. por el clima y por un tercer principio misterios o . en que aquéllos están plantados con intención objetiva y éstos con intención subje- tiva.desde lo alto. á diferencia de las del mundo animal. mientras que la que viene de abajo es desde luego desfavorable. sino directamente por el suelo. pues sólo así manifiesta con la mayor precisión la objetivación de la voluntad de vivir. que cada vez van siendo más raros. La gran diferencia entre los jardines ingleses. etc. acredita que todo aquello no ha crecido bajo la férula del gran egoísta. Todo terreno abandonado se vuelve en seguida hermoso. sin que intervenga en él la tosca mano del hombre. En los primeros se trata de hacer expresar. lo que se refleja es la voluntad de su dueño. En los jardines franceses. consiste. macizos de verdura. domada por él. fnuestran. á la voluntad de la naturaleza. es verdaderamente bella la naturaleza. cuya gracia natural y cuya encantadora distribución en grupos. sino que la naturaleza lo administra libremente. no están determinadas por fines colocados al exterior. y la naturaleza. en último término. es decir. sucede precisamente lo contrario cuando se trata de paisajes. que consiste en ocultar el arte todo lo posible p a r a que parezca que es la naturaleza quien allí t r a b a j a libremente. y los antiguos jardines franceses. de su propia esencia. en las montañas y en las aguas el carácter más puro y pronunciado de sus ideas. en el arbusto. Sólo á condición de tener esta libertad. El resultado de toda concepción puramente objetiva. y. pues expresa la naturaleza íntima de la vida y de la existencia en un lengua je directamente inteligible. de la vida. por precisa que pueda ser. mostrarnos la vida y las cosas tales como son realmente. he ahí la vida». emancipado de toda intención de la voluntad. El arte dirige. de un ejemplo en lugar de una regla. aunque luego se alejen considerablemente en sus respectivas direcciones y en sus elementos secundarios. su respuesta á aquella pregunta y la formula indiferentemente en un cuadro. Todas las demás artes presentan á quien las interroga una imagen visible y le dicen «mira. de toda concepción artística de las cosas. Aquí vemos cómo la filosofía se relaciona con las bellas artes. formuladas en abstracto y propias. es decir. é ignoran la lengua (1) Este capítulo atañe al § 49 del primer volumen. y podemos darnos cuenta de cómo ambas aptitudes se confunden en su origen. al sujeto puro del conocimiento. El arte es quien rasga este velo. pues. para durar y satisfacer de una vez p a r a siempre. como tal inteligencia. abstracta y seria de la reflexión. y siempre de una manera exacta. de la existen cia. A la filosofía es á quien corresponde contestar á la pregunta por medio de nociones generales. Pero las artes no saben hablar más que el idioma C á n d i d o é infantil de la intuición. . no es la contestación completa y general. una nueva contestación á esta pregunta: ¿qué es la existencia? Cada verdadera obra de arte contesta la pregunta á su modo. pues cuando la inteligencia comienza á volverse hacia la contemplación puramente objetiva del mundo. pues. es una nueva expresión de la esencia de la v i d a . que sólo puede dar un concepto. El fin propio de toda obra de arte es. la única que interesa á la inteligencia. en una estatua. Esta respuesta. por consiguiente. de la pintura y de las artes plásticas en general. como sabemos. sino también las bellas artes trab a j a n para resolver el problema de la existencia. á la intuición.CAPITULO XXXIV (1) DE LA ESENCIA ÍNTIMA DEL ARTE No sólo la filosofía. sólo que en la realidad no pueden ser comprendidas por todo el mundo. y no una noción general permanente. aunque no pueda traducirse al de la razón. mientras que estas intenciones son á su vez lo único que interesa al sujeto conocedor en su calidad de individuo. se despierta en ella la inclinación (por oculta é inconsciente que pueda ser) á querer comprender la v e r d a dera naturaleza de las cosas. Se trata siempre de un fragmento. Esta cuestión es. una imagen pasajera. porque una multitud de condiciones accidentales objetivas y subjetivas las ocultan. encierran. su respuesta es. pues. por tanto. no satisface más que provisionalmente y jamás de un modo completo y definitivo. Las obras de la escultura. en efecto. en un poema ó en una obra dramática. La música da también su respuesta y más profunda que todas las demás. pero sólo en estado virtual ó implícito. y en este sentido. Lo m e j o r q u e h a y e n el arte es de naturaleza demasiado espiritual p a r a ser presentado á los sentidos. mientras que como la inspiración no puede durar hasta la terminación del cuadro. exige ser adquirido cada vez de nuevo. Este requisito de la impresión estética es ley fundamental de todas las bellas artes. mientras que el provecho que resulta de las producciones y creaciones del arte. es preciso que todavía le quede á ésta algo que decir. Pero todavía es necesario que el que lee el poema. ya lo dijo Voltaire: Le secret d'être ennuyeux c'est de tout dire. Hay que mirar un cuadro como nos acercamos á un soberano: esperar el momento en que le plazca hablarnos y el tema de conversación que quiera elegir. actual y explícitamente. á la cual debe estimular de manera que la ponga en juego y la haga trabajar sin tregua. mientras que el del arte es muy numeroso. la pintura nos ofrece el color con la mera .tesoros de profunda sabiduría. Esto nos explica por qué los bocetos de los grandes maestros nos producen á veces mayor impresión que sus cuadros acabados. ser los primeros en dirigir la palabra. es que no dejan nada al trabajo de la imaginación. una adquisición firme y duradera. no debemos. Pero en cambio. no podrá apropiársela más que en la medida de sus facultades y de su instrucción. como el navegante en plena mar no puede medir erj abismo más que hasta la profundidad á que llega la sonda. y. Esta [[misma ley estética nos hace comprender por qué los figuras de cera en las cuales se llega á la más extremada fidelidad en la imitación de la naturaleza no producen ningún efecto estético. y á ella debe estar reservada siempre la última palabra. Hasta p a r a el escritor es un deber dejar al lector algo que pensar. pues nos expondríamos á no oír más que nuestra propia voz. por consiguiente. Por eso el público de la filosofía es siempre limitado. éste tiene que ser ejecutado mediante un largo trabajo. El contingente que debe poner de su parte el espectador p a r a apreciar una obra de arte. ni son consideradas. ó contempla la obra de arte. verdad es que contribuye también á este resultado el que el boceto está hecho de un golpe y en el momento de la concepción. En efecto. es necesario por- que toda producción artística obra por medio de la imaginación. ni en uno ni en otro caso. como obras de arte. el que quiera producir obras filosóficas y el que quiera apreciarlas. es á las artes lo que el vino á la uva. un beneficio líquido ya realizado. contribuya con sus propios recursos á sacar á luz esa sabiduría. y lo que ellas hacen no es más que traducir ese lenguaje reproduciéndole en términos más puros y más precisos. por consiguiente. la imaginación es quien debe concebirlo. por decirlo así. Lo que la filosofía promete suministrarnos es. De ahí resulta que la obra de arte no lo puede fiar todo á la percepción sensible. porque precisamente la sabiduría de la naturaleza de las cosas habla por órgano de ellas. con madura reflexión y mucha perseverancia. necesita reunir condiciones difíciles de hallar y que desaniman á muchas personas. De lo que acabamos de decir se infiere que las obras de arte comprenden en verdad toda la sabiduría. la escultura no nos presenta más que la forma sin el color. mientras que la filosofía t r a b a j a p a r a ofrecérnosla. no debe dar más que aquello que justamente se necesite para guiar á l a imaginación por buen camino. pero la obra de arte es quien la fecunda. es una noción clara y precisa. antes de ponerse á realizar su obra.apariencia de la forma. Guando al contemplar un cuadro ó una estatua. como se ha intentado hacer varias veces en nuestros . tan sólo porque tenía aquella noción bien precisada en su pensamiento. la obra. esas volutas sin objeto. Todo hombre penetrado de la concepción de una idea y deseoso de comunicarla. y sus atributos determinativos son inagotables y no pueden comunicarse más que por la via intuitiva. La mera noción. por tanto. por esencia. experimentamos repugnancia y tedio. ó bien en la música mala las fiorituri que carecen de sentido. Querer expresar una noción por medio del lenguaje del arte. ambas se dirigen á la imaginación del espectador. se necesita que en nuestra impresión quede alguna parte. es una cosa que el pensamiento por sí solo puede percibir claramente. lo gárrulo de las rimas sonoras que disfrazan la pobreza de pensamiento de una composición. Esto se observa en esos soportes que no sostienen nada. esas-curvas en que es tan pródiga la mala arquitectura. que ha nacido de meras nociones. determinar y agotar. esos salientes. Se conoce que la concepción de una obra de arte ha tenido ese origen híbrido. Por el contrario. con los recursos artísticos. por el contrario. Es cosa insensata querer reducir una obra de Shakespeare ó de Goethe á una verdad abstracta. Las ideas son. por lo tanto. cuando comprendemos que el autor concibió su trabajo. pues nuestra atención ha sido engañada. por decirlo así. pues en tal caso bastaría para conseguir su fin con que articulase las palabras necesarias para la explicación. fría y seca. así como también de toda mi teoría. Lo que en cada rama del arte caracteriza más que otra cosa alguna á la torpe ignorancia es el jugar arbitrariamente con los recursos del arte. que es la única en que uso la palabra idea). pero la figura de cera presenta á la vez la forma y el color. y que al ejecutar su concepción la ha expresado hasta agotarla. objeto de la percepción sensible. lo cual produce la apariencia de la realidad y no deja lugar á la imaginación. nos sentimos chasqueados y privados de la participación que nos corresponde. al leer una poesía ó al oír una composición músical (que quiera expresar algo preciso) advertimos vagamente al principio y luego cada vez con mayor claridad que la medula que cubren aquellos ricos procedimientos artísticos que envuelven. es un rodeo completamente inútil. el objeto que tiene intención de representar. ninguna reflexión pueda degradar hasta el punto de darle la precisión de una noción. y en poesía. cuando su concepción esté basada sobre meras nociones. De los capítulos anteriores. Para que el deleite que dimana de una obra de arte nos satisfaga plenamente. que ningún razonamiento. ó el estrépito que no dice nada. no se necesitan más que palabras para comunicar fría y secamente todo el contenido de una noción. puede expresar con entera exactitud. que pertenece á ese procedimiento que censuraba hace un momento y que consiste en jugar. es decir. el derecho de recurrir al arte. por medio de la palabra. que es la propia del arte. se deduce que el fin del arte es facilitar la inteligencia de las ideas del universo (en la acepción platónica. en que el autor. sin finalidad alguna. tiene. No se conseguirá producir jamás una obra de arte verdadera. la poesía se dirige sólo á la imaginación y la pone en actividad meramente por medio de palabras. en el fuego de la concepción primera. la ventaja inapreciable de ser obra del entusiasmo del fnomento. en la cual la disposición momentánea del ánimo y las impresiones del medio ambiente actual se traducen casi involuntariamente en palabras. en fin. Esto es lo que les da ese sabor delicioso como de fruto de carne suculenta. ó sea la canción. la habilidad técnica y la rutina convencional son llamadas á llenar las lagunas que dejan la inspiración y la concepción genial. la ópera Don Juan. la poesía lírica propiamente dicha. La necesidad ha dado origen á las artes útiles. el Fausto. sirven p a r a unir como un cemento las únicas partes verdaderamente sublimes. el lujo á las bellas artes. verbigracia. sin corteza y sin hueso amargo. Horacio hizo esta observación diciendo quandoque dormitat bonus Eomerus. que no deja de perjudicar en cierta medida al deleite que tales obras nos proporcionan. la intención y la elección premeditada ocupan un lugar muy importante. pero en esto no hay más que aquel pensamiento de que su cerebro se apoderó intuitivamente antes de concebirlo intelectualmente. cuyo ritmo y rima se nos presentan por sí solos. las segundas son el fruto del genio. encierran siempre alguno que otro pasaje insípido y enojoso. Hallamos la prueba de esto en la Mesiada. el Hamlet. que es también una especie de lujo. como los bocetos de los pintores. sin duda. y es que todo aquello que producimos de una vez impulso. y que expresado en la obra de arte tendrá la facultad de conmovernos y podrá elevarse á la inmortalidad. exceptuando tan sólo las creaciones más acabadas de los más eminentes maestros. del libre impulso del genio. que nacen de sus dedos casi inconscientemente. esto es lo que hace que su impresión supere á la de las obras de arte de mayores proporciones. Debo añadir todavía otra observación. Nadie se atreverá á negar que el artista necesita pensar cuando combina el orden de su obra. de la inspiración. He aquí por qué las obras de estas dimensiones. La inteligencia desarrolla y perfeciona las primeras. en los largos poemas épicos. El entendimiento. puesto que consiste en una riqueza de las facultades intelectuales. E s u n a con- secuencia fatal de que el espíritu humano en general tiene límites que no le es dado traspasar. más meditadas y más lentamente ejecutadas. pretendiendo que lo que quisieron enunciar era una verdad de este género. la reflexión. todas estas creaciones tienen. En esta clase de obras. Una multitud de pormenores accesorios aunque necesarios. en las óperas de grande extensión. las melodías que llegan al espíritu sin reflexión como por efecto de una inspiración súbita. sin que en ellas tomen parte alguna la reflexión y la premeditación.días.. y. etc. que excede de la medida necesaria para las necesidades de la voluntad. en l a Jerusalén libertada y h a s t a e n el Paraíso per- dido y en la Eneida. en los grandes cuadros históricos. . en la columna y la cornisa el sostén y la carga están completamente separados. sino sobre pilares cuadrados. el efecto artístico de la bóveda está muy lejos de igualar al de la columna. sólo que están confundidos. que son más macizos. sostén y carga son los objetos únicos y constantes que forman su tema. p a r a recordar de algún modo un sistema de columnas con su entablamento. que suelen añadirse á los marcos de las puertas y de las ventanas. sea la separación. Todo muro encierra y a el sostén y la carga. en apariencia al menos. sino que se confunden. lo cual anula el efecto estético. La realización más pura de esta relación es la que forman la columna y la cornisa. Sin embargo. pasándose insensiblemente del uno á la otra. pues en aquélla el sostén y la carga no se separan todavía de un modo completo. Los pilares. por decirlo así. las bóvedas.CAPITULO XXXV (i) DE LA ESTÉTICA EN LA ARQUITECTURA Hemos visto en el texto del primer volumen que la parte estética de la arquitectura se funda en los grados inferiores de la objetivación de la voluntad. Entre la columnata y el muro hay una multitud de grados intermedios. la base de la arquitectura. lo cual hace resaltar con evidencia su acción recíproca y su relación. La relación que h a y entre una hilera de columnas y un muro puede ser comparada á la que existe entre una escala que va elevándose á intervalos regulares y un sonido que. Por otra parte. de igual modo que los sostenes de cualquier clase. Por lo tanto. aunque se trate de una construcción especial que no imita en modo alguno á la otra. Bajo este aspecto. y hasta las simples arcadas. se sostienen en su posición. allí todo es sostén y todo es carga. Especialmente en la bóveda misma. . no deben descansar jamás sobre columnas. y á causa de esta misma presión lateral. ó sea de la naturaleza. cuyas ideas tiende á reproducir claramente la arquitectura. pues allí el entablamento no es más que carga y la columna nada más que sostén. de ahí que el orden de columnas haya llegado á ser. coronadas por capiteles. y será tanto mayor cuanto más marcada (1) Este capítulo se refiere al § 43 del primer volumen. Este efecto se produce mediante la separación de ambos elementos. por lo menos. aquella separación por medio de pilastras ligeramente salientes. y su ley fundamental es que no puede existir carga alguna sin un soporte suficiente. que busca la arquitectura. la bóveda con piares puede ponerse al lado de la columna con su entablamento. por la presión de los arcos opuestos. la relación entre ambos términos debe ser la más exacta posible. Sólo en la columna la separación es perfecta. sobre todo en las bóvedas cruzadas. En efecto. y que á veces se imitan solamente por medio de la pintura. Aun en los muros que se horadan p a r a hacer ventanas y puertas se trata de indicar. cada piedra es á la vez carga y sostén. realizan y a mucho mejor que el muro esa separación clara entre el sostén y la carga. ni sostén alguno sin la carga requerida. y los mismos pilares. El pilar exágono ú octógono es mucho más agradable á la vista. El pilar cuadrado. P a r a que el sostén sea proporcionado á la carga. como hemos visto. En segundo lugar. citaré las torrecillas salientes ó los balcones formando tribuna que vemos destacarse en los ángulos de ciertas casas construidas según el estilo depravado de nuestra época. con lo cual sólo se produciría un aullido. los antiguos pusieron como regla la línea de equilibrio. este exceso de sostén no debe traspasar cierto límite. P a r a determinar este grado á que nos referimos. Un techo elevado no es ni carga ni sostén. en que allí es donde se ejerce el máximum de presión debido á la carga Se había creído hasta ahora que este ensanche era . pues sus dos mitades se sostienen la una á la otra. sino que se necesita que pueda hacerlo tan fácil y cómodamente. es la oposición entre el sostén y la carga. en que naturalmente la diagonal es más larga que ios lados.' ga cada sostén más que con la vigésima parte de lo que puede sostener como máximum. Todo corte horizontal dejará entonces la parte inferior bastante fuerte para sostener la parte superior. Como ejemplo visible de una carga sin apariencia de sostén. desde el punto de vista de la utilidad. La forma de la columna está determinada por el hecho de ofrecer el sostén más sencillo y más conveniente. la cual parepe"Ílotar en el aire é inquieta á los transeúnte^// En Italia. por lo cual el buen gusto la condena irremisiblemente á primera vista . con lo cual se forma un cono. Así presenta á la vista el aparato de una gran masa que en sí no tiene nada de bella. pues. mientras que el total no tiene el peso correspondiente á sus dimensiones. que es contraria al efecto estético. que se obtiene prolongando hacia la parte superior la estrechura de la caña de la columna hasta que termine en ángulo agudo. el estrechamiento á partir del primer tercio de la altura y el ligero ensanche en este mismo lugar tienen su razón de ser. pues esta última forma es la que se halla exclusivamente determinada por su destino y aplicación. En ambos casos el fondo es el mismo.partiendo del mismo tono fundamental. y cuya razón de ser está en la facilidad de la ejecución. y en primer término de la relación entre el diámetro y la altura dentro de los límites admitidos por los tres órdenes de columnas. que se le hace veinte veces más resistente. aunque sea muy práctica. cuyo tema constante. que desde el primer momento estemos tranquilos sobre este punto. no basta que pueda soportarla estrictamente. Con todo. por acercarse más á la forma de la columna cilindrica. nos produciría la impresión de un sostén sin carga. La columna torcida afecta como de intento y con temeridad una forma contraria á su misión. al revés de lo que sucede en Alemania. y la gran diferencia que h a y consiste sólo en la separación precisa de los grados. es decir. lo cual depende principalmente de que los techos italianos son muy planos. el edificio más sencillo y menos adornado produce un efecto estético. y que es contrario á toda intención estética. No se ve lo que sostiene á esta parte de la construcción. Lo mismo puede decirse de todas las demás proporciones de la columna. se elevara á la misma altura insensiblemente y sin marcar los grados intermedios. pero ordinariamente no se car. de lo contrario. de ahí que sea menos agradable á la vista que la columna. tiene espesores desiguales que no se justifican por ningún fin. por su mayor espesor. puesto que todas esas leyes están determinadas apriori. Si así fuera. en tal sentido es absurdo admitir. también la forma y las proporciones de las columnas en todas sus partes y en todas sus dimensiones. esto nos demuestra de un modo evidente que en arquitectura. que el tronco de los árboles y hasta el cuerpo humano (como el mismo Vitrubio lo enseña ' desdichadamente). la columna de ángulo está un poco más cercana á la inmediata. pues la columna dórica. el capitel tiene el fin de mostrar que las columnas sostienen el entablamento y que no penetran como una clavija. aunque una y otra hayan sido consideradas con frecuencia como hijas de la imitación. su forma sería en arquitectura algo accidental. el placer estético en todas las artes descansa sobre la concepción de una idea (platónica). de igual modo que en música lo esencial de la armonía está determinado desde el momento en que se determinan la melodía y el tono. es decir. son el principio esencial ante el cual deben ceder necesariamente las leyes de la simetría. En cambio.cosa especial de la columna jónica y de la columna corintia. Como la carga está uniformemente repartida. así como por estar menos espaciada. El tema propio de la arquitectura considerada como arte. Puesto que todas las leyes de los diversos órdenes de la arquitectu- ra. han servido de modelo p a r a la columna. bien comprendida y lógicamente aplicada de un soporte suficiente p a r a una carga determinada. todo en la columna. Semejante resultado sólo es posible si. su forma rigurosamente determinada. está calculada para sostener cargas más pesadas. ni la música son artes imitativas. ' N . y. en los templos dóricos de buen estilo. hasta en sus menores detalles. la relación entre su altura y su espesor. porque los dos entablamentos que se juntan en el ángulo aumentan aquí el peso. todo lo demás se encuentra determinado « pnori en sus puntos esenciales. DE LA T 1 Mundo rn '' r 6 . despertase en nosotros un sentimiento t a n pronunciado de armonía y de satisfacción. por consiguiente. cosa que se armoniza perfectamente con la sencillez casi grosera de su capitel. aquellas que nacen de la relación entre el sostén y la carga. como por otra parte sería también imposible que el menor defecto en las proporciones de aquélla impresionara á un ojo delicado y experto de un modo tan desagradable. la relación de estas dos dimensiones con las distancias de las columnas entre sí y el de la hilera total con el entablamento y su carga. Según el peso de la carga total se elegirá el orden dórico.. pero medidas recientes han demostrado que ese mismo ensanche se encuentra también en la columna dórica hasta en Psestum. los sostenes deben estarlo también. todo esto es el resultado perfectamente calculado de la relación que hay entre una carga deter minada y el sostén necesario p a r a ella. p a r a aumentar la superficie del sostén. se deducen de la noción. En general. . además sirve. m la arquitectura. como lo hacen muchos. Así. que están subordinadas á aquéllas. y en estas condiciones sería imposible que el aspecto de una columna dotada de todas las condiciones requeridas. mediante su ábaco. lo cual es peculiar á este orden. lo cual da una monotonía insípida á las filas de columnas. ó uno de los otros dos más ligeros. dados el fin y los medios. Como hemos dicho en el texto (i). pues. las leyes de la construcción. tomado de las cosas exteriores. le forman las ideas de los (1) Se refiere al del primer v o l u m e n . como impresiona al oído una disonancia musical. pero no en la de 6 á 7). el paralelepípedo. Por consiguiente. pues sólo las grandes masas presentan á la vista la acción de la gravedad de una manera evidente y enérgica. las proporciones y la simetría. jamás son demasiado grandes. por consiguiente. Las formas arquitectónicas están determinadas primeramente. y no tienen más que una importancia subordinada que explicaré en seguida.. necesita de masas importantes. Estas condiciones. Así. ceteris paribus. la cual es además necesaria p a r a que el edificio forme un conjunto y para que los límites de su marco propio puedan distinguirse de los de un marco accidental. todo lo que queda en ella bien determinado se rige por la condición de presentar la intuitividad más perfecta y los caracteres más fáciles de percibir. a priori de nuestro entendimiento. como arte.compuestas de líneas rectas ó de curvas simétricas. Luego. á veces emplea el círculo ó la elipse. Por ejemplo. Las mismas consideraciones aconsejan que el conjunto del edificio pueda ser fácilmente abarcado de una ojeada. Si fuera ese el objetQ único que la arquitectura. También hace uso la arquitectura de aberturas simuladas y de nichos de proporciones regulares y bien perceptibles. y no como se creía hasta ahora. esto produce la simetría. la obra arquitectónica adquiere unidad individual y se nos presenta como el desenvolvimiento de un solo pensamiento dominante . Por eso la arquitectura estética no emplea más -que figuras regulares. mientras que fácilmente adolecen de demasiado pequeños. pero lo ordinario es el cuadrado y aún más frecuentemente el rectángulo. Se puede afirmar que. la arquitectura suele dar á los edificios y á sus divisiones principales una altura y una longitud cuya relación sea racional y fácil de comprender. tales como el cubo. dar á la fachada una altura doble de su longitud y espaciar las columnas de manera que tres ó cuatro de ellas. se dirige á esta facultad. cuyos lados deben hallarse entre si en una relación racional y fácil de percibir (por ejemplo. como hemos de mostrado respecto de la columna. constituyen propiedades del espacio pero no ideas. la esfera. hasta en la misma arquitectura son de origen secundario. en la relación de 1 á 2 ó de 2 á 3. no pueden ser objeto de un arte. mostrando que la acción y el antagonismo de estas fuerzas elementales es lo que forma el tema estético de la arquitectura. el cual. la simetría es lo que nos permite conocer si tenemos delante un edificio único ó tres edificios unidos. como la arquitectura debe ante todo su existencia á la percepción del espacio. por el papel inmediato atribuido á cada parte en la construcción. tuviera la misión de reproducir. la pirámide y el cono. Los medios para lograrlo son la mayor regularidad en las formas y el equilibrio más racional en las proporciones. un cuadrado. comprendiendo sus intervalos. la rigidez y la cohesión. Lejos de suceder esto. es á saber: la gravedad. y los cuerpos que de ella se derivan. Mediante ella. para manifestarse y hasta si se quiere para hacerse perceptible. el efecto estético está en relación directa de la magnitud del edificio. el modelo debería producirnos la misma impresión que la obra realizada. formando. que son de naturaleza puramente geométrica. y. el cilindro. Por la misma razón. por ejemplo. y como. por lo tanto.grados inferiores de la naturaleza. por consiguiente. para que los trabajos de la arquitectura nos impresionen estéticamente necesitan tener dimensiones considerables. Esto viene á corroborar mi teoría. la regularidad de las formas. midan una línea igual á su altura. escalera. o b s e r v a n d o l a r e g l a natura niliil agit frus- trante. evitando. vemos en el buen estilo antiguo de arquitectura que cada detalle arquitectónico. apartarse de las reglas y de los modelos de los antiguos. sin caer enseguida en lo falso. alcanza su fin de la manera más directa y más sencilla. manera tan conforme al espíritu en que inspira la naturaleza sus creaciones. cuando corece de gusto. y a entrantes. cornisamento. la manera f r a n c a y sencilla de revelar y de realizar su fin. por consiguiente. columna. se nos ocurre que. no es susceptible de adquirir ningún perfeccionamiento nuevo é importante. todo cambio de dirección en el movimiento de una curva. de clima. análoga á la que resulta en los seres animados de la facilidad de los movimientos y de las aptitudes. y. mostrándonos Cándida y abiertamente su destino. según el espíritu de la n a t u r a l e z a . . Así comunica á sus trabajos cierta gracia. ventana. que por eso mismo este arte. pilar. si la naturaleza hubiese querido crear tales objetos. cornisas divididas en las arcadas de las puertas y de los frontones. ha adquirido ya la perfección en sus partes esenciales desde la buena época griega. hasta tal punto contrastan por la nobleza de sus líneas con nuestros vasos modernos. como los niños juegan con los utensilios de las personas mayores. les habría dado las mismas formas. de manera que la obra represente manifiestamente el pensamiento que la ha inspirado. etc. volutas que no significan nada. y esto debe hacerlo utilizando las vías más rápidas y naturales. llevan todos el sello de la vulgaridad. La arquitectura moderna no puede. Sin embargo. balcón. arcada. ya salientes. por lo menos. la mala arquitectura juega con los recursos del arte. y como de la conveniencia final. ornamentos insípidos. Con sujeción á estas reglas. puerta. se desprende que está en contradicción directa con la de Kant. y a sean de porcelana. Como hemos dicho antes. cuando no están motivados por una necesidad visible. pues. El objeto único de la arquitectura. ya de arcilla. tal como acabamos de exponerle.Dije antes incidentalmente que la arquitectura no debe buscar sus modelos entre las formas naturales. los rodeos inútiles y se complace en creaciones caprichosas. El estilo arquitectónico. son de mal gusto. debe t r a b a j a r . que hace consistir lo bello en general en una apariencia de finalidad sin objeto. Como mi teoría hace derivarse lo bello en la arquitectura de la exposición franca del fin y de su realización por las vías más cortas y naturales. no copiados de aquéllos. en términos generales.. refiriéndonos á todo trabajo artístico malo. Al contemplar los vasos y los utensilios de los antiguos. Toda interrup- ción de una línea recta. como los troncos de los árboles y el cuerpo humano. sin comprender su fin. prodiga por el contrario. ya se refieran á la construcción misma ó y a á la utilidad que pueda prestar. es á saber: como combinación de la carga con el sostén. que nos asombra. los cuales. tales como entablamentos interrumpidos sin ningún fin. hasta laapariencia de aquello que no responde á fin alguno y realizando en todas las circunstancias sus intenciones. En cambio. No puede hacer nada mejor que seguir las tradiciones y aplicar las reglas de aquéllos en cuanto lo permitan las restricciones impuestas inevitablemente por las circunstancias de necesidad. es tan sencillo. en cuanto r a m a de las bellas artes y no á título de arte útil. es lo que da á los vasos de la alfarería antigua una belleza y una gracia tal. como lo hace la naturaleza orgánica en sus obras. aspirar al ideal es sinónimo de imitación á los antiguos. creación de los sarracenos que los godos de España introdujeron en el resto de Europa. sino la de que este estilo viene á representar el triunfo absoluto de la rigidez. y. ¿Qué diría un griego de la antigüedad si le condujéramos frente á alguna de nuestras más célebres c a tedrales góticas? De seguro exclamaría p<*p&*pot (Barbaron) El encanto que hallamos en las obras góticas depende en su mayor parte de asociaciones de pensamientos. pues la cristalización no puede efectuarse tampoco sino sobreponiéndose á la acción de la gravedad. no se trata ya de mostrar el soporte y la. si quisiéramos indagar el pensamiento fundamental en el cual se apoya la arquitectura gótica. por consiguiente. pero sería una temeridad ciega y digna de bárbaros. en el estilo gótico la segunda predomina claramente. De ahí viene esa analogía frecuentemente observada entre este estilo y el cristal. Así es que la línea horizontal. de flechas innumerables que se alzan sin soportar carga alguna. Sin embargo. Mientras en la arquitectura antigua la presión de arriba abajo encuentra su lugar y su representación lo mismo que la que se ejerce de abajo arriba. el antagonismo entre la rigidez y la gravedad. en su género. sobreponiéndose por completo á la gravedad. representando la lucha entre la rigidez y la gravedad. En la arquitectura. carga convenientemente repartidos y separados. por medio de contrafuertes excesivamente altos. tiene un origen completamente ajeno al arte. por eso muchas cosas resultan inexplicables p a r a nosotros. disimulada bajo la forma de arcos y de bóvedas. y de reminiscencias históricas. domina y traduce sola. y la acción de la gravedad sólo se manifiesta indirectamente. que es la de la carga. es decir. es decir. Tal pretensión no podría tolerarse/' ¡Qué influencia benéfica ejerce en nuestro espíritu la vista de un edificio construido según las reglas del estilo antiguo.época y país. de un modo visible la acción victoriosa de la rigidez. que es la del sostén. No se puede negar al estilo gótico. desaparece casi por completo. después de haber contemplado algún ejemplar de esos esplendores góticos! Comprendemos. de torrecillas. como en la escultura. de la significación y del objeto de la arquitectura es aplicable á este estilo. no podríamos hallar otra explicación. de torres. siguiendo el mismo orden de ideas que nos ha conducido á hallar el del estilo antiguo. osar compararle con el de la antigüedad. Nada de lo que he dicho acerca del fin propiamente estético. El entablamento libremente apoyado desaparece y con él desaparece la columna. No es necesario añadir que en todas estas consideraciones arquitectónicas me refiero al estilo antiguo y no á la arquitectura gótica. y el estilo gótico por el contrario es puramente subjetivo. El estilo antiguo está concebido con espíritu puramente objetivo. Si después de haber descubierto en la arquitectura gótica esta significación y este pensamiento fundamental quisiéramos aprovecharlas p a r a poner en parangón . No se encuentran tampoco esas relaciones precisas y racionales que dan al espectador facilidad para comprenderlo todo y que caracterizan el estilo de la a r - quitectura antigua. inmediatamente toda la belleza que hay en el primero. Advertimos enseguida que en lugar de esas proporciones racionales domina la fantasía guiada por nociones de índole diferente. cierta belleza. mientras que la línea vertical. que adoptaron la arquitectura gótica. sin embargo. usaban frecuentemente de la cúpula. despiertan la sospecha de algún fin desconocido. los italianos. habría que advertir que la lucha entre la gravedad y la rigidez.dicho estilo con la arquitectura antigua. allí lo que nos impresiona es el aspecto de aquellas bóvedas cruzadas. cuando levantaban construcciones de este estilo. de que lo fantástico sustituye á lo racional. pues se aprecian mejor allí de una sola ojeada el soporte y la carga. su modo menor. deseo que las grandes sumas de dinero que cuestan los trabajos arquitectóninicos se empleen en lo que es objetiva y realmente bueno. Si se quisiera dar al estilo gótico una razón de ser natural y justificada. que resulta principalmente. como sucede en el Panteón. están tan minuciosamente acabados. El interior propiamente dicho de los templos antiguos. Todos esos detalles del estilo gótico que carecen de fin y que. es su interior. alzándose á una altura imponente. En cambio. no pasa de ser una apariencia. Cuando veo en nuestra época incrédula acabar con tanto celo las iglesias góticas que nos trans mitió sin concluir la piedad de la Edad Media. En los edificios antiguos lo exterior es lo que se presenta más favorablemente. el techo plano da á la parte interior cierto aspecto prosaico y como oprimido. insondable y esto es lo que les da apariencia misteriosa. La mayor parte de los defectos señalados antes corresponden al exterior. Fácil es comprender ahora cómo este pensamiento fundamental y estas particularidades de la arquitectur a gótica le dan un carácter misterioso y sobrenatural. era pequeño comparado con los grandes y numerosos trabajos exteriores. sobre esbeltos pilares que se elevan con la elegancia de un cristal y nos dan la impresión de una seguridad eterna. la parte brillante de las iglesias góticas. puesto que toda carga ha desaparecido. . Recuérdese también que los antiguos. de que el capricho reemplaza á la conformidad constante de los medios con los fines que se observa en la arquitectura antigua. como hemos indicado. una ficción basada en una ilusión. mientras que el predominio de la rigidez sobre la gravedad. en lo que es bello por sí mismo y no en erigir monumentos cuyo valor descansa sólo sobre asociaciones de ideas. colocándole á la misma altura que ésta. se le podría llamar el polo negativo de la arquitectura ó bien. A veces una cúpula les daba apariencia más elevada. En interés del buen gusto. vivían mucho más al aire libre que los pueblos septentrionales. por la dulzura del clima de las regiones que habitaban. por poca afición que se tenga á establecer analogías. expuesta de un modo tan claro y tan franco por la arquitectura antigua. por el contrario. es decir. paréceme que se trabaja en el embalsamamiento de un cristianismo que pasó á mejor vida. es un hecho real cuya verdad se funda en la naturaleza misma de las cosas. que viene á estimularla por un procedimiento análogo al del instinto de los animales. pues la belleza perfecta de todas las figuras. al principio oscuro. hay que transigir algo en las exigencias estéticas. su opinión. presenta al espíritu del artista figuras humanas mejor ó peor acabadas por la naturaleza en esta ó la otra de sus partes. según el método socrático. el cual. el San Juan Bautista. aunque dirige a priori sus actos. ó un San Jerónimo moribundo. por decirlo así. indispensable en la escultura. y en los gimnasios enteramente desnudas. Su gusto de la forma era provocado de este modo á juzgar de lo que ellos veían y á compararlo con el ideal. cuya estatua en mármol. hasta en los pormenores más delicados. Los escultores griegos tenían una gran ventaja. del ideal de la belleza humana. extenuado por la edad y las enfermedades. de ese anticipo vago del ideal. que pudieron realizarle en sus obras de arte. la pasión y el carácter se sobreponen á todo. Por consiguiente. y era que el clima y las costumbres de su país les ofrecían á cada momento ocasión de ver figuras humanas medio desnudas. sería un obstáculo p a r a la expresión del carácter en un cuadro y además fatigaría por su monotonía. produce un efecto repulsivo no obstante la perfección magistral de la ejecución. Debo añadir aquí que esta anticipación requiere siempre el concurso de la experiencia. por lo menos fuerza y redondez en las formas. La experiencia. reducido por el ayuno al estado de esqueleto. para (1) Este capítulo se refiere á los §§ 44 y 50 del primer volumen. pues aunque el escritor no t r a b a j a sobre datos experimentales. pero en la pintura la expresión. por el contrario. ni sobre . son hermosos asuntos para un cuadro. si no la belleza perfecta. obra de Donatello. la negación de la voluntad de vivir. vemos en la Galería de Florencia. la pintura puede representar rostros feos y cuerpos enfermizos y flacos. la belleza y la gracia son lo principal. y. Desde este punto de vista la escultura parece más apropiada p a r a la afirmación y la pintura. con lo que le hace pasar. y le pregunta. En el § 45 del primer volumen he indicado que la elección y la determinación del tipo de la belleza humana descansa sobre una cierta anticipación de su noción que en parte nos es dada a priori. estaba siempre ejercitándose. la realidad. como aparece en la obra maestra del Dominiquino. Un Cristo flaco clavado en la cruz. que llevaban en su conciencia.CAPITULO XXXVI OBSERVACIONES SUELTAS SOBRE LO BELLO EN LAS ARTES PLÁSTICAS ( l ) En la escultura. y poco á poco el sentimiento. necesita en los detalles ser determinado por motivos. Esto explica también por qué la escultura fué el arte por excelencia de los antiguos y la pintura el de los tiempos cristianos. no desenvuelto aún. á un conocimiento claro y determinado. fué elevándose á tal grado de precisión en su espíritu. por tanto. Asimismo la experiencia propia es útil y necesaria al poeta p a r a pintar los caracteres.. Su juicio sobre las formas de los miembros. mas la escultura requiere siempre. Con esto el artista está en disposición de producir. en saber separar claramente aquello que en la visión pertenece exclusivamente á la sensación. Lo que expusimos en el libro segundo del presente volumen. ó sea al efecto. Cuando quiere ser original. del objeto exterior. aunque en lo esencial procede a priori y por anticipación.noticias empíricas. y fué agotada ya por los antiguos. eso mismo. Scopas. Este sentido. pues se alejará del buen gusto en cuanto se separe del estilo y de los modelos legados por los griegos. lo c u a l . que es el único dato inmediato. de la causa. Secundus y Orvenus en la poesía latina. Aquello que. cuya percepción nos llega á consecuencia de la sensación. puede desarrollarse hasta llegar á fijar las reglas estéticas concernientes á las formas y proporciones del cuerpo humano. con todo. la experiencia le sirve. á la impresión de la retina. fueran los llamados á hallar el tipo normal de la figura humana y á crear para siempre los modelos de la belleza y de la gracia. d a r á origen á la misma imagen intuitiva. ó en otros términos. sólo produciría la mera ciencia humana da al poeta. Lo mismo sucede en la arquitectura. consiste. y este es también el sentido de las palabras que Goethe pone en boca del artista. Praxíteles. por mucho que haga. cuya parte puramente estética es muy limitada. de formulario y le da ocasión de ejercitarse y de ilustrarse. sólo que aquí el hecho procede de la naturaleza misma de este arte. considerado en cuanto quiere producir la apariencia de la realidad. con auxilio de los procedimientos técnicos. no separado de la voluntad. Thorwaldsen y otros son en escultura lo que J . cae en seguida en funestos errores. sino siguiendo su conocimiento de la naturaleza humana. la facultad de crear obras objetivas é inspiradas. Esto es lo que hicieron Fidias. El arte d é l a pintura. unido á lo que nos queda por desarrollar en el capítulo XLIV del libro siguiente. El entendimiento del espectador referirá infaliblemente la impresión sensible á su causa exterior habitual. preciso y vasto. La arquitectura moderna no puede distinguirse más que por la juiciosa aplicación de sus reglas. nos permite analizar más profundamente todavía aquel admirable sentimiento de la belleza de los griegos. en último término. tal como en sí mismo la encuentra. entre todas las naciones de la tierra. y señaladamente en el de reproducir la naturaleza que tiene delante de los ojos. He aquí la conclusión que este análisis nos permite formular. Aquello que. da origen al sentido objetivo de la belleza humana. es decir. separado de la voluntad por virtud de una inteligencia excepcional. Por virtud de la experiencia. no separado de la voluntad. Un hecho análogo ocurre en la poesía. que hizo que ellos. su conocimiento de la naturaleza humana y de sus variedades se hace vivo. al amor físico (el cual. al separarse de la volun- tad por virtud de una enorme preponderancia de la inteligencia. hija de la imitación ó de la reminiscencia. en vez de copiar las proporciones de los antiguos. el mismo efecto sobre el nervio óptico pero mediante una causa diferente. pero sin perder nada de su energía. de igual modo que la poesía latina moderna. que se manifiesta en su origen como mero sentimiento crítico de lo bello. . da origen al instinto sexual con selección refinada. ó sea con manchas de diferentes colores. La escultura moderna será siempre. como es sabido estuvo sujeto á extraños extravíos entre los griegos). Canova. citaré algunos ejemplos en apoyo de mi opinión. cuando el principio mismo de tal unidad es desconocido? Siendo así. es para la pintura lo que la dicción. Dije en el § 50 del primer volumen. Todo lo que se puede hacer en este punto es una composición verdadera á medias. y al lado. cómo es mala la alegoría en la pintura. y que ni aun podrá reconstruirla de memoria tal como la naturaleza la hizo. si se trata realmente de un rostro posible. Sin embargo. En el palacio Borghese de Roma se ve un cuadro de Miguel Angel Caravagio. de la disposición agradable de los grupos. no es lo esencial. eleva al cielo una mirada imponente y trágica. y á pesar de que las diferencias en las facciones. que ios grandes maestros pintaron casi siempre con modelos y que se consagraron mucho al retrato? He manifestado en el texto que el fin propio de la pintura como el del arte en general. una ninfa le pone un espejo delante de los ojos. Esta belleza accesoria y de orden menos elevado contribuye también por su parte. y otra . en el cual todas las partes son necesarias. Esto es lo que hace que distingamos una cara conocida entre millares de otras caras. pues ¿cómo se podría crear la unidad real de la fisonomía. Esto nos lleva también á sentar el principio de que en los cuadros históricos no deben figurar más que retratos. no pueden pasar de límites muy estrechos. ¿Quién no sabe. posee además un elemento estético especial é independiente del otro. y si la naturaleza. el metro y la rima son para la poesía. cuyas ligaduras caen. maestra de todos los maestros. emancipado de la voluntad. sobre todo entre hombres de la misma raza. solamente. Esto nos conduce infaliblemente á pensar que ese conjunto de unidad tan absoluta. es ayudarnos á percibir las ideas platónicas de la naturaleza y de la humanidad. elegidos con escrupuloso cuidado y que se pueda idealizar ligeramente. y -aun quizá alguna combinación imposible. de donde se infiere que ningún artista puede inventar una fisonomía humana en toda su verdad y en toda su originalidad característica. Santa Isabel. debe de tener su origen en las profundidades más misteriosas y más íntimas de la naturaleza. cerca de é¿. por otra parte. hay en el techo un fresco de Lucas Giordano representando la siguiente alegoría. aun después de transcurridos muchos años. que resulta de la armonía de los colores. pone el pie sobre la cabeza de una serpiente. pero es lo que obra desde luego y directamente.' Cuando se examina la fisonomía humana. de originalidad tan acentuada. de la distribución favorable de la luz y de las sombras y del tono general del cuadro. no es lícito preguntarse ante un rostro inventado por el pintor. su madre muestra la misma tranquilidad. al conocimiento puro. se descubre en ella una originalidad primordial que le da la unidad característica de un conjunto. lo cual nos transporta al estado de conocimiento puro. en la sala de la biblioteca del palacio Ricardi. cuyo asunto es el siguiente: Jesús representado á la edad de unos diez años próximamente. ¿Qué imaginaría al ver este jeroglífico un hombre que no hubiera oído hablar nunca de que la simiente de la mujer había de aplastar la cabeza de la serpiente? En Florencia. no le reprobaría en vista de las contradicciones que en él descubriera. sereno y sin dar muestras del menor temor. que quiere decir que la ciencia libra al espíritu de las cadenas de la ignorancia: la inteligencia está personificada por un hombre atado y lleno de fuerza. En la colección del duque de Aremberg. Hay que admitir. á expresar el grito MUNDO III . imagínese en el teatro una pantomima. y la expuso al final del onceno libro de su Autobiografía. en un momento dado. se encuentra un cuadro representando al Tiempo bajo la figura de Saturno.ninfa le alarga una g r a n ala desprendida. He explicado y a por qué. No puedo menos de indicar que en esta cuestión me encuentro en la misma relación con Goethe que en la teoría de los colores. Resolvía la dificultad representando la mordedura de la serpiente. P a r a mayor claridad. la semejanza entre las dos cabezas confirma el hecho. de Guido Reni. en Bruselas. pues. pero accesoria y subordinada. puesto que era forzoso justificar que un hombre en situación semejante permaneciese mudo. en la cual. no como efectuada ya. de la cual es consecuencia la otra. En Ludwigsburgo. esencialmente mudas. cuadro en el cual aquel gran pintor. cerca de Stuttgard. ocupado en cercenarle las alas al Amor. así como también en su artículo sobre Laocoonte en el primer cuaderno de los Propyleos. la boca está en ella mucho más abierta sin que llegue. ni como inminente. no habría en el público carcajadas bastantes para testificar del efecto ridículo de la cosa. descubierta más modernamente. cuando quieren figurar la acción de gritar. En el célebre grupo del Vaticano la cabeza no presenta ninguna huella de restauración. á la del Vaticano en belleza y expresión. figura una cabeza antigua de Laocoonte. el artista tuvo que renunciar á representar á Laocoonte gritando. no en la naturaleza del asunto. del fenómeno. si el figurante encargado del papel quisiese representar el grito permaneciendo un momento con la boca abierta. uno de los personajes estuviera en situación de gritar. no hay duda de que el cuadro dice verdad. P a r a convencerse de visu del efecto deplorable que producen las obras de las artes plásticas. Esta última supera. cometió el error de representar seis individuos gritando con la boca abierta de par en par. si esto quiere significar que al envejecer nos corregimos de la inconstancia amorosa. y puedo añadir aquí algunas consideraciones que confirman mi parecer. á Laocoonte no se le representa gritando. en la Academia de Bellas Artes de Bolonia. á mi juicio. la razón primera. en mi opinión. es la que he dado yo. de este modo la parte baja del pecho se hallaba comprimida y todo grito era imposible. Gosthe supo discernir muy exactamente esta razón inmediata. no obstante. resultaba que tenía que buscar el medio de explicar el mutismo. teniendo á su lado á la verdad desnuda con una esfera en la mano. que ha existido un duplicado antiguo del grupo al cual pertenecía la cabeza de la colección de Aremberg. sino en la del arte mismo. sino como efectuándose en aquel momento mismo y en el costado de Laocoonte. y lo corrobora también la tabla especial de restauraciones de este grupo que inserta Goethe al final del primer volumen de los Propyleos: además. pero la razón más remota. basta contemplar la Degollación de los inocentes. Desde el momento en que por motivos fundados. en lo alto está la ciencia sentada sobre un globo. y daba mil vueltas al asunto en todos sentidos. no escond í l e f i f 0 8 ' f ° C°Igad0S 6 n IaS " nadie se fije en ellos. mucho más que las otras. quisiera evocar en el espíritu de mis lectores una visión precisa é idéntica á la que flotaba ante mis propios ojos. es decir. Estos dejar frío W al *gran publico En general. las obras de las artes plásticas son entre todas. viene á confirmar lo que decía yo á este respecto: «Acabo de pasar dos días y medio con una sola estrofa. educaciónTco nocimiento para ser apreciadas. ó sea en el pueblo m < S eStétÍC ta es ! — ° ° ' 10 C U a l P r u e b a ta es la acción directa. de un matiz propio para hacer resaltar algún pormenor. é inmediata de las producciones de l a . Esto nos explica en parte por qué la poesía ejerce una P1 da 7 m á S g 6 n e r a l cuadro ' ° f U nsuelen ™ cuadro To una estatua. y esta imagen ó figura llevará siempre en algún punto el sello individual del artista ó de su modelo.CAPITULO XXXVII (1) D E L A E S T É T I C A D E LA P O E S I A No acierto á definir más sencilla y exactamente l a poesía. tiene que bastar para todos.» La imaginación es el cañamazo sobre el cual borda la poesía sus cuadros. definitivo se operan en la fantasía de cada cual. en relación con su individualidad. lo cual es una adición subjetiva y contingente. publicada después. cuanto mayor sea su genio. Me devanaba los sesos. es que se descubren con frecuencia cuadros de g r a b e s miestros e n c a s a s particulares ó en otros locales donde desde hace muchas generaciones existen. las que menos impresionan Una prueba de las más curiosas de esto. que diciendo que es el arte de poner en juego la imaginación por medio de palabras. en el q ^ r t o r . puesto que en ellas una misma imagen. artes plásticas y hasta qué puntorequier n estas artes. sin producir impresión alguna. de donde resulta para ésta la ventaja de que los rasgos más finos y el acabamiento (1) Este capítulo se relaciona con el § 51 del primer vo- lumen. El pasaje siguiente de una carta de Wieland á Merk. mientras que las artes plásticas no pueden acomodarse d é l a misma manera. En el párrafo 51 del primer volumen dije cómo procede para conseguirlo. con su esfera de conocimiento y con su disposición de ánimo y de la manera más propia para estimularla más vivamente. pues es natural que desde el momento en que se trata de una imagen. Sin embargo esta mezcla será tanto más débil cuanto más objetivó sea el artista. Po el contrario t observa que una hermosa y c o n m o v e d o r ^ Z . es decir. ^ y es de q u e e s o S U cedía en Italia. y la dificultad estaba en una sola palabra que me era necesaria y que no podía encontrar. que hacía mu L anos estaba colgada en uno de los cuartos de criado de un palacio. muchas veces depende todo de un rasgo. en " encontró una Madonna de Rafael. una misma figura. Durante mi estancia en Florencia. pues. antes que la del público venga á unirse á ella. otros tantos habrá desde la cima á l a base. al ver cuán superficial es la mirada de los otros y cuántas cosas hay que no pueden expresar porque no pueden concebirlas. Mientras llega esta hora. Ovidio y casi todos los autores antiguos. es un absurdo que sólo la incapacidad ha podido imaginar. es tan imposible á un hombre que tiene méritos y que comprende lo que valen no hacer caso de ellos. correspondiendo la imagen al original. mediante un ejemplo. Si de la base á la cima de la torre hay trescientos pies. cuya posesión halaga por lo mismo la vanidad de quien las compra. La primera condición p a r a ello es que el poeta la h a y a comprendido bien. pero no h a y pueblo alguno en que falten la música ó la poesía. ó sea de lo que percibe en la naturaleza misma. la esencia del mundo y de la vida. y además de que se puede gozar de ellas en cualquier ocasión y en un breve instante sin sacrificio de tiempo ni de trabajo. Horacio. hablaron orgullosamente de su propio saber y lo mismo hicieron Dante. Todo poeta debe creerse perfecto desde el momento en que ha expresado perfectamente lo que concibió. no tienen de común más que la inicial (1). como le sería á un gigante no advertir que su estatura domina á la de los demás hombres. Lucrecio. mostrarnos. naciones enteras hay. En nuestros días este culto ha llegado hasta la «iconolatría». H a b r á . pues como sólo los hombres superiores pueden hacerle justicia y como las medianías son tan incapaces de apreciar sus obras. como el de apreciar las de las medianías. que gastan en cuadros y en estatuas enormes sumas.100 ¡III III ! la vuelta al mundo. y sin embargo. y cómo la mirada de él y su obra exceden de todo esto. mientras que la poesía y hasta la música tienen exigencias mucho más fatigosas. pues se p a g a muchas veces por un cuadro de un gran pintor el precio de una vasta hacienda. Sin embargo las artes plásticas son las que protegen con todas sus fuerzas los grandes de la tierra y los ricos. y debe considerarse igual á los mejores en razón á que en las obras de éstos no puede percibir nada más alia de lo que percibe de las suyas propias. Suponer que se puede tener un grande ingenio sin advertirlo. La intención que persigue el poeta al poner en acción nuestra fantasía es expresar ideas. si ésta es buena. Bacon de Verulamio y otros muchos. viaja de pueblo en pueblo. Shakespeare. los pueblos musulmanes por ejemplo. Esto explica cómo es posible privarse de las artes plásticas. Respecto á las celebridades modes(1) Lichtemborg refiere que Estanislao Leszynski diio. . necesita alimentarse durante mucho tiempo de su sola aprobación propia. es decir. que carecen en absoluto de ellas. y estos grados son infinitos. se quiere obligar al genio á rebajar su propia aprobación puesto que se le obliga á ser modesto.la modestia debe ser la virtud de los que carecen de otras. Esto depende principalmente de la rareza de tales obras maestras. á falta de otro consuelo. á fin de poder atribuir el sentimiento de su nulidad á modestia. se desesperaría. Si comprendiera á los malos poetas tan poco como éstos le comprenden á él. tantos grados diversos de aptitud poética c o m o grados puede haber en la profundidad y claridad del espíritu al penetrar la naturaleza de las cosas. pues lo que valga su conocimiento valdrá su obra. y de igual modo que una poesía. puesto que su mirada es det&l conformidad que no puede penetrar más lej o s ^ o r su parte el gran poeta adquiere la conciencia de su superioridad. Un inglés hizo la observación ingeniosa y exacta de que Merit j Modesty. lo que él concibe. los que insisten tanto sobre la modestia. más que de lo particular. como todo artista. por el contrario. el hombre desprovisto de todo talento y de todo mérito. et crois ce qu'on m'en dit Y Goethe dijo crudamente: «sólo los mendigos son modestos. La tendencia poética de la juventud corrompe fácilmente el sentimiento de la realidad.» Acertaríamos infaliblemente diciendo que los que piden á otros modestia con tanta energía. el joven gusta de los versos por sí mismos. Todo el que tiene mérito propio reconoce voluntariamente y deja que valga el de los demás. pues no ocupándose. La poesía se distingue de la realidad en que en aquélla la vida presenta un desarrollo interesante y á la vez exento de dolor. ¡sea usted modesto! son indudablemente unos desdichados. Aunque el poeta. pero lo que en ella nos presenta es toda la existencia humana. lívido. mientras que la filosofía t r a t a de hacernos comprender la naturaleza íntima de las cosas tal como se determina en las ideas. de la envidia que le consume. y lo que quiere hacernos percibir. no nos muestra en cada caso más que lo particular. La fausse humilüé ne met plus en credit Je FQais ce que je vaux. en cierto modo. la existencia carece de interés mientras está exenta de dolor. Por el contrario. mientras que. La experiencia nos da á conocer el fenómeno en sus detalles. El don poético sólo florece realmente en la mocedad. amarillo. Cuando los que asi predican tienen ocasión de ahogar el mérito en germen ó al menos de impedirle darse á conocer. miembros de la morralla humana. en otros términos. cuando la facultad de ser impresionado por la poesía llega hasta la pasión. Por eso. Del mismo modo la poesía quiere hacernos percibir las ideas de los seres por medio de un ser particular tomado como ejemplo. lo que se dibuja en las pinturas literarias es. Esta inclinación se debilita á medida que se avanza en edad. sin embargo. y la filosofía el de la edad madura. el tipo de los caracteres humanos y de las situaciones. verde. no dejan de hacerlo. donde en realidad tiene puestos los ojos es en aquello que es de todos los tiempos y todos los lugares. y esto viene á ser la práctica de su teoría. la ciencia abarca el conjunto por medio de nociones generales. sólo la deja subsistir á condición de que oculte sus cualidades y abjure de ellas. los que no cesan de gritar ¡sea usted modesto por Dios!. tengan tan frecuente aplicación á la vida real. nulidades sin talento. y se satisface hasta con los medianos. De ahí que las sentencias.tas sospecho siempre que su modestia está petrificada. En la poesía narrativa. lo individual. quisiera que no hubiera talento ni mérito en el mundo. con tal de que sea efectivo y de buena ley. como en el drama. y como un ejemplo. género de pacotilla. sobre todo las de los poetas dramáticos. el autor toma una existencia particular y la pinta en toda su estricta individualidad. Este es el origen de esos panegíricos de la modestia que oímos frecuentemente. La poesía es á la filosofía lo que la experiencia á la ciencia empírica. y aun aquellas que no son más que máximas generales. y cuando no puede conseguirlo. en la realidad. el género. y se acaba por preferir la prosa. quisier a extirpar y aniquilar toda superioridad. es la idea platónica. y desde que empieza á h a - . Corneille se expresa abiertamente en este punto. El verlo en los demás le sirve de tormento. en apariencia. pero en conjunto y en su generalidad. Se ve por esto que la poesía presenta el carácter de la juventud. cerse interesante. empleando el lenguaje de Kant. como el latín. y tan poderosa es la acción de ese misterioso lenocinium que les es propio. así. y con la cual le es permitido hablar. no consiguen su propósito muchas veces sin que transija algo el pensamiento. que es una pura intuición a priori. muchas palabras están proscritas del lenguaje poético. El poeta no es responsable más que á medias de lo que dice. no teniendo el poeta que hacer otra cosa que . P a r a mi gusto. y gana un encanto más tomando de ellas un adorno que desdeñó en su origen. pues. La juventud. ha tenido que contentarse con la rima. á esto debe atribuirse la mayor dificultad que ofrece el comprender la poesía en una lengua extranjera. Es bien raro que pueda hacerse un verso sin alguna violencia de esta clase. un verso bien rimado tiene cierto énfasis indefinible que nos produce la impresión de que el pensamiento que allí se expresa estaba ya predestinado. sobre todo. pide á ésta lo que sólo aquélla puede d a r . las poesías latinas rimadas de la Edad Media tienen un encanto particular. tan grande es el poder de la medida y de la rima para disponer bien el espíritu. ó bien á fin de que estas sílabas mismas tomen cierta marcha cadenciosa. con la pueril intención de reducir las palabras á una consonancia de cierto número de sílabas. más bella y más noble que las lenguas modernas. fué ésta desdeñada por los antiguos. que la prosa. iniciada en la poesía antes de serlo en la realidad. veríamos que buscan con mucha más frecuencia un pensamiento para una rima que una rima para un pensamiento. de que careciendo del metro. hasta en los de mejores prendas. El metro ó medida considerado únicamente como ritmo. á la sensibilidad pura. Diré cómo me lo explico. como si la rima fuera para los ojos y no p a r a el oído. á mi juicio. y también de que p a r a disimular su desnudez ha impuesto á su prosodia una multitud de reglas difíciles y pedantescas. el hiato está prohibido. parece verdaderamente un crimen de lesa razón el hacer la menor violencia á un pensamiento ó á su expresión exacta y propia. Por eso el ritmo es un recurso mucho más noble y distinguido que la rima. el metro. La rima corresponde á la sensación del órgano auditivo. no pueden rimar más que sílabas de la misma ortografía. esta es la causa principal de la inquietud que suele observarse en los jóvenes. no hay lengua en que la rima pro- duzca un efecto tan agradable. y nació en las lenguas imperfectas. á la sensibilidad empírica. etc. por ejemplo. y que tanto llame la atención. salidas de la corrupción de los idiomas anteriores durante la época bárbara. el dolor aparece en ella. en este lenguaje consiste el deleite que nos proporciona la poesía. no existe más que en el tiempo. Meditando seriamente el asunto. pues al metro y la rima corresponde la otra parte de responsabilidad. Sin embargo. y pertenece. de que la lengua latina es incomparablemente más perfecta. por tanto. pero son también á manera de una vestidura que ostenta el poeta. los poetas franceses modernos procuran emanciparse de estas trabas. como no podría hacerlo sin ella. El metro y la rima son trabas. Esto depende. ó. existía preformado en la lengua. Pero la versificación se sobrepone á todas estas consideraciones y tiene á su favor el sufragio de todos los tiempos y de todos los pueblos. pertenece. Si nos fuera dado echar una ojeada al laboratorio secreto de los poetas. La pobreza de la poesía francesa depende. y aun en este segundo caso. mejor dicho. por consiguiente. cuando los trasladamos fielmente á la prosa. la acción de ésta se agota. En cambio. semejante á la letra en la música. es decir. los pensamientos nacen rimados. y el versificador huero procura pensamientos para sus rimas. tendrá más valor que otro que nos produzca la misma impresión expresado en verso. Cuando el oído h a percibido la consonancia de una sílaba final anterior. Nada hay tan bello como lo verdadero. es un regalo imprevisto que nos sorprende gratamente y con el cual nos contentamos. por su naturaleza. cuyo sentido es tan difícil de descifrar? En la facilidad de la rima se conoce desde luego al verdadero poeta. De dos versos que riman es fácil adivinar muchas veces cuál nació del pensamiento y cuál de la rima. No h a y que sorprenderse. posee algún valor. y así adornados hacen todavía buen papel. Hasta los pensamientos vulgares toman un aire de nobleza del'ritmo y la rima. desprovista casi totalmente de sentido.» Leyendo esto ¿cómo no pensar en ciertos coros de las tragedia griegas. una poesía de pura armonía sonora. nuestra sastisfacción llega al colmo. el simple sonido de las palabras adquiere con el ritmo y la rima una perfección y una importancia propia. El sentido que encierran los versos. por pequeño que sea. según creo. á saber. el pensamiento que expresan. se pueda ejercer una acción tan poderosa. un tercer retorno obra . Si ademas ese pensamiento es de tal índole que en si mismo. de que exista en todas las lenguas. la consonancia llega sola como un don del cielo. Los mismos pensamientos falsos adquieren como un simulacro de verdad al ser expresados en versos. El sinólogo Davis. y los mismos chinos confiesan que el fin que ante todo persiguen es deleitar el oído y que descuidan la significación y hasta la sacrifican enteramente á la armonía. como una añadidura inesperada. Londres 1817) observa que los dramas chinos contienen ciertas estancias rimadas que se cantan y luego añade: «su sentido es con frecuencia muy oscuro. y la verdad prefiere la desnudez á cualquier adorno. puesto que no le esperábamos. expresado en prosa. Nos parece que el verso no tiene otro fin que el de deleitar el oído con su sonoridad y que con esto cumple todo lo que se le puede exigir.extraerle. de donde se sigue que un pensamiento que nos parece grande y bello expresado en prosa. Conservo de mi infancia el recuerdo de un tiempo en que me deleitaba la armonía de los versos antes de descubrir que encerraban cierto sentido y determinados pensamientos. su efecto se limita á un solo retorno de la consonancia y no g a n a nada con ser repetida más veces. Es en verdad un hecho sorprendente y digno de examen el de que con medios tan insignificantes y en apariencia tan pueriles como el ritmo y la rima. el sentido de la palabra. se nos presenta. como una joven de fisonomía vulgar puede atraer la mirada por su toilette. Parece entonces que estos sonidos existen allí por sí mismos y no como simples medios ó signos destinados á representar alguna cosa. según esto. A mi parecer (pues esto no se presta á una demostración). los pasajes célebres de los poetas famosos pierden toda su significación y todo su brillo. el prosista que quiere escribir poesías busca rimas p a r a sus pensamientos. así en el género más noble. en su introducción á la traducción del Laon sangurh. es binaria. como en el más modesto. la rima. es decir. Puede explicarse esto de la siguiente manera: el objeto directo de la percepción auditiva. Por el contrario. (el viejo heredero. puesto que forma una especie de frase musical. Hasta los buenos poetas que se han servido de estas formas dejan traslucir con frecuencia la lucha entre la rima y el pensamiento. ¡Cuán superior á todo esto es la poesía clásica de los antiguos! Fiel siempre á la naturaleza. lejos de dar pruebas de ignorancia. Calderón entre ellos. La diferencia. lucha en la cual la victoria es ya del uno. Las lenguas latina é italiana están principalmente en el primer caso y el francés en el segundo.. pues unas veces aborta el pensamiento á causa de la rima y otras queda reducida ésta á un simulacro. por tanto. pues. esto mata todo el encanto de la intimidad. Asi. así como también los sacados de las divagaciones lunáticas de un amor metafísico. pues son de suyo tan ineficaces como trabajosos. y el pensamiento. muestra su buen gusto poniendo rimas diferentes á cada "uno de los cuartetos de sus sonetos. lo cual ha dado lugar á que se defina esto llamándolo la gazmoñería de la lengua francesa. presenta la verdad verdadera y .meramente como una nueva rima que se encuentra allí por azar. patentizan á qué monstruosa caricatura de la naturaleza y de las relaciones humanas conducen semejantes motivos. Es realmente imposible gustar de una poesía cuando nos hace devanarnos los sesos. los sentimientos. donde causan esa tortura intelectual á que nos somete á veces su lectura. pero que no refuerza el efecto primitivo. Ambos casos se presentan r a r a vez en el inglés y en el alemán. El efecto acústico no pierde nada con ello. Shakespeare. y además los móviles dominantes principalmente en los pueblos germano-cristianos. y otras comedias de capa y espada por el estilo. un gran genio poético ha conseguido dominar estas formas y servirse de ellas con facilidad y con gracia. estas acumulaciones de rimas distan mucho de valer el penoso esfuerzo que exigen en las octavas. Si alguna vez. naturales y puramente humanos. A los elementos antes enumerados viene á unirse aquí y se manifiesta al través del diálogo. que se fundan en el culto necio y ridículo de la mujer. la sutileza escolástica que en aquella época formaba parte de la educación de las clases elevadas. reservadas exclusivamente p a r a el lenguaje poético. entre la poesía clásica y la poesía romántica consiste en que la primera no admite otros móviles de las acciones humanas más que los verdaderos. A esta categoría pertenecen los móviles derivados del mito cristiano. ya de la otra. Las obras de los mejores poeta románticos. pues se sobrepone á la rima anterior sin concurrir con ella á producir una impresión más fuerte. un pleonasmo estético. Estas palabras. estos esfuerzos no deben recomendarse. Sin hablar de los Autos remito al lector á los dramas del g é n e r o d e No siempre lo peor es cierto y El Postrer duelo en España-. no salen del corazón y nos dejan fríos por lo mismo que no hablan al corazón. El primer sonido no llega á través del segundo hasta el tercero. una segunda audacia inútil. Como se ve. los tercetos. en lugar de presentarlos tales como son en la realidad. imaginarios y convencionales. etc. Es un gran defecto para la poesía en algunas lenguas el tener muchas palabras que no son usadas en prosa. los que proceden del principio extravagante y fantasmagórico del honor caballeresco. aparece con todas sus ventajas. y éste constituye. por decirlo así. tan discutida en nuestros días. no pudiendo en cambio emplear ciertas voces de ésta. libre de esos tradicionales brodequines de tormento. Forman una lengua convencional que adoba. mientras que la segunda admite también como reales ciertos motivos artificiosos. fragmentario y tomado de todas partes menos de la intuición. tropieza con el inconveniente de que nuestro conocimiento de la antigüedad es insuficiente. un elemento subjetivo. Por eso tales obras suelen parecer vacías y aburridas. com' io solev Hemos visto que el elemento subjetivo domina en la poesía lírica. y de este modo cae en lo abstracto y su obra pierde ese carácter de cosa intuitiva y esa individualización de los hombres y de las cosas que es esencial en la poesía. concilia los objetos variables de la contemplación. que la poesía épica ó dramática. y en muchas canciones de Goethe) la falta de continuidad. sin embargo. Se ha censurado en muchas obras maestras de la poesía lírica (entre otras. sobre todo en lo que se refiere á los pormenores de la vida. Este carácter es muy aparente y está llevado casi á la exageración en aquella canción de Petrarca que empieza con estas palabras: • Mai non vo piu cantar. Ambos elementos están tan estrechamente unidos. cuando elige como teatro de la acción la Grecia antigua ó Roma. Shakespeare es el único que ha sabido evitar estos defectos. y por otra parte. que aunque pueda distinguirse su concepto respectivo no es posible separarlos en su representación. P a r a ello puede presentarnos su aspecto triste ó su aspecto alegre ó bienios estados intermedios. parece un hilo que ensarta perlas diseminadas. Los acontecimientos. En la poesía épica nunca perdemos de vista al autor tan completamente como en el drama. contiene. mientras que la poesía romántica no nos da más que la verdad c o n d i c i o n a d l a relación que existe entre ambas clases de poesía es parecida á la que hay entre la arquitectura griega y la arquitectura gótica. Entre ambos géneros. el salto de un pensamiento á otro. en cambio. Pero esta misma expresión: «la esencia y la existencia del hombre». que se revela más ó menos y que se da á conocer en el tono. los acontecimientos. algunas de las odas de Horacio. en la forma del relato y en las reflexiones esparcidas aquí y allá. efectiva- . El poeta no tiene más remedio que eludir muchas cosas y salir del paso con generalidades. los caracteres. ó es la vida es decir. Esta unidad resalta mejor así. la segunda del tercer libro. los caracteres hacen nacer la acción de donde se derivan los acontecimientos. es decir. no obstante. Hay que confesar. en el drama sólo hallamos. contiene ya un germen de controversia sobre la cuestión de saber cuál es el elemento capital del drama: si es la esencia humana. pues siendo objetiva en el fondo. la suerte. son lo que permite á los caracteres manifestar su esencia. las circunstancias. la poesía épica bajo todas sus formas y con todas sus modificaciones. En la composi'cion dramatica se puede hacer resaltar más. Pero el encadenamiento lógico está descuidado de intento en estas composiciones y lo reemplaza la unidad del sentimiento y de la disposición de ánimo. El fin del drama es mostrarnos en un ejemplo la esencia y la existencia del hombre. la suerte. verbigracia. como en música la modulación de un tono á otro es preparada por el acorde de séptima. en el cual se sostiene la nota fundamental para que sea la dominante en el nuevo tono. lo cual se debe á que con nombres de personajes griegos y romanos pintó á los ingleses de su época. desde la romanza narrativa hasta la epopeya propiamente dicha. la acción. forma un término medio muy amplio. el elemento objetivo.completa. y en medio de este movimiento se realizarán entonces los acontecimientos graves ó aparecerán con luz meridiana las cualidades. En el drama como en la epopeya. pero siempre con igual verdad y naturalidad. sino al de lo sublime. y sfsé o de un modo negativo. después de lo cual hará intervenir un motivo que determine una acción. así hizo Byron. Así como el acorte T e séptima llama al acorde fundamental. °e den ofrecernos n i ^ í ™ T ^ ^ J T ^ £ «PeguémosTelC 8 . Los poetas eminentes se metamorfosean en cada uno de sus personajes. la agitación más apasionada reemplazará á la calma primitiva. Así como al presenciar una escena sublime de la naturaleza nos desinteresamos d é l a votatad para mantenernos en disposición puramente contemplativa. incluso el protagonista. un mundo f r e n t e " e T e T c mÍeDt°SÓI° P O t o M S »directlme". para conseguir su fin con toda la perfección apetecida. Cuando estalla la catástrofe vicción de que la vida es una pesadilla. el reinado del error y del azar. De este modo. les sucede lo mismo. en el cual se percibe sólo su tendencia general. la impresl trá" e T q u t n 4 „ : t c e 6 l r . la comedia de carácter y la comedia de intriga son los dos extremos. delante de nuestros ojos todo aquello qué más repugna a nuestra voluntad en el ordenamiento del t A C U l S Ue 4 apartar la ttad T d de e ° ila a vfd ° Mésta ™desearla. Excusado es decir que en las obras que no pasan de la medianía. te que es como nos le proporciona el sentimiento despertado por la tragedia. ya con la de una inocente doncella. El placer que hallamos en la tragedia no pertenece al sentimiento de lo bello. y como los ventrílocuos hablan ya con la voz de un héroe. á no amar ni y esta di* posición despierta precisamente en noso ros la conciencia de que debe haber en nuestro ser algo que nos es imposible conocer de una manera positivf. „ d aT. el uno ó el otro elemento. á todos los personajes. así como eÍrojo provoca y hasta produce en la retina el verde la Z gedia exige otra existencia. como nolición de la vida. el triunfo de los malvados. de que con v ene despertarnos. pues. deberá comenzar por presentarnos los caracteres en estado de reposo. colocados en situaciones también excepcionales. pone. la miseria humana. veladas hasta entonces. de los caracteres. cuyo fin es mostrarnos acciones extraordinarias realizadas por caracteres importantes. como n i gacion de la voluntad de vivir. Así escribieron Shakespeare y Gosthe. en el intervalo de tiempo que se concilie mejor con la forma de la obra. Los poetas de segundo orden prestan al personaje principal de sus obras su propia individualidad. el poeta. Lo que nos presenta la tragedia es el aspecto aterrador de la vida. En este sentido. desde este punto de vista. pero suele suceder que entonces los personajes secundarios carecen de vida. ésta á su vez se convertirá en móvil enérgico de otra acción más importante todavía.mente. y el curso de las cosas humanas. ante la catástrofe trágica nos desasimos hasta de la misma voluntad de vivir. que provoque á su vez motivos de creciente magnitud. y en grado supremo. la pérdida del justo. disponiéndola á aceptar de grado la muerte. la de Eurípides puede pasar por bárbara y grosera. los del brahmanismo y los del budhismo (aunque éstos sean de importación extranjera) permanecen á su lado. Ciertas obras de los antiguos no tienen verdadera tendencia trágica. con la conciencia de su vanidad y su inanidad. El efecto d P » J a • 7 *ebe p reconocer. no por eso es menos cierto que la tendencia propia dé ^ a g e ^ i a y su efecto natural es despertar ese sentiE1 pantoso o T ** presenta ie hace r i a d v . en esta tragedia sorprende ver á Artemis. pero no resignado. pero lo que le consuela es el vengar á su patria. le promete un templo y la gloria póstuma y sin alusión alguna á la vida futura. Hercules en las Iraquinianas. le abandona en el momento en que va á morir. en general no llegaron al conocimiento verdadero de la vida ' Pero aunque los antiguos trágicos no nos presenten mas que en muy débil grado el espíritu de resignación y a renuncia á la voluntad de vivir como elementos integrantes del sentimiento que anima á sus héroes. Reconozco que en la tragedia antigua ese espíritu de resignación r a r a vez se manifiesta directamente. como la Antigona y el Füóctetes. cede á la necesidad.ar U Yolmt¡ld de j vi( ¡/ •amar el mundo y la existencia. Lo mismo puede decirse del Hipólito de Eurípides. pero sin mostrarnos la resignación que de él emana y que debe redimirnos. que se aparece al héroe para consolarle.e ' inanidad y la amargura de la existencia y lo vano de todas sus aspiraciones. muere sereno. ^ I S S t corazón y desy. en ki . En mi opinión. pero lo que la consuela es el pensamiento de la venganza. pues. puesto que ensena sólo á sufrir con tranquilidad y á esperar serenamente los males irremisiblemente necesarios. pero la tragedia cristiana nos ofrece el espectáculo de la renuncia de la voluntad de vivir. Esto obedece á que los antiguos no llegaron á comprender el fin supremo de la tragedia. De igual modo que la ataraxia estoica se diferencia mucho de la resignación cristiana. otras tienen motivos groseros y hasta repugnantes. Hipólito. pero la sostiene el pensamiento del bien de la Grecia. que al principio quería evitar á toda costa. del abandono de este mundo sin pesar. Casi todas nos presentan el espectáculo de la horrible dominación del azar y del error. Casandra en el Agamenón del gran Esquilo. Las Bacantes de Eurípides son una creación repugnante en beneficio de los sacerdotes paganos. se somete al destino implacable y á la voluntad inflexible de los dioses pero no muestra desasimiento alguno de la voluntad de vivir. así también los héroes trágicos de los antiguos se someten con constancia & los golpes m- evitables del destino. muere sumisa. mientras que el cristianismo enseña la resignación y la renuncia de la voluntad de vivir. como el Alcestes y la Ifigenia en Táunde. mientras que los del cristianismo. Edipo en Colona. la tragedia moderna es más elevada que la de los antiguos. Shakespeare es mucho más grande que Sófocles. y. de Eurípides. como casi todos los héroes de la antigüedad. Ifigenia en Aulide. Todos los dioses del paganismo se alejan de los moribundos. Así empieza.en esto está la sustancia de lo trágico y por eso este sentimiento nos conduce á la resignación. se nos presenta preparada á morir. comparada con la Ifigenia de Goethe. muere resignado y sumiso. más profundo del ser, á apuntar la conciencia de que, p a r a una voluntad de una especie diferente, debe haber también una existencia diferente. Si no fuese así, si la tragedia no nos elevase sobre las aspiraciones y los bienes de la vida y no nos desviara de ella y de sus seducciones, haciendo de esta suerte que nos volvamos hacia una existencia de otra especie, aunque no nos sea dable concebirla; si no fuese esta la tendencia de la tragedia, ¿cómo el cuadro de los más espantosos aspectos de la vida, presentado con plena luz, obraría sobre nosotros de una man e r a saludable y sería fuente de supremo goce? El terror y la piedad, sentimientos que, según Aristóteles, son el fin de la tragedia, no pertenecen de por sí al número de los sentimientos agradables. No pueden constituir el fin, ni ser otra cosa que medios. Así, pues, disponer el ánimo del hombre á desasir su voluntad de la vida, es lo que constituye propiamente la intención de la tragedia, la causa final de esta pintura deliberada de los dolores de la humanidad, hasta en el caso en que esa exaltación resignada no se represente como un fenómeno que se opera en el ánimo del héroe, sino que sea provocada solamente en el espectador por la contemplación de un grande infortunio inmerecido, ó aunque sea merecido. Siguiendo los ejemplos de los antiguos, muchos autores modernos se contentan con producir en el espectador dicho estado de ánimo por medio de la pintura objetiva y general de las desdichas que acosan al hombre, mientras que otros muestran en el héroe mismo esta conversión producida por el dolor. Aquéllos sientan solamente las premisas, por decirlo así, dejando que el espectador saque la consecuencia; estos últimos agregan la conclusión ó la moraleja de la fá- bula dramática, y a mostrándonos al héroe que vuelve sobre sí mismo, ya en forma de reflexión enunciada por el coro, como lo hace Schiller, por ejemplo, en La Novia de Messina. L a v i d a no es el supremo bien. Debo decir de pasada que la impresión verdaderamente trágica de la catástrofe, la resignación y la exaltación de los personajes principales del drama en obra alguna están tan bien motivados y tan claramente expresados como en la ópera Norma. El momento psicológico de la conversión de la voluntad, está en el dúo: Qual cor tradisti, qual cor perdisti, donde se i n d i c a precisamente por el repentino reposo que en la músic a se introduce. Sin hablar de su encantadora música, ni de aquella parte del texto que tiene que amoldarse á las exigencias de un libreto de ópera, esta producción es indudablemente una tragedia de las más perfectas, un verdadero modelo de combinación dramática de motivos, de progresión y desarrollo trágico de la acción, así como de exaltación sublime y sobrehumana, producida por las peripecias que allí ocurren en el alma de los personajes y que se comunica inmediatamente al espectador. La impresión que produce es tanto más sincera y más significativa para caracterizar la esencia de la tragedia, cuanto que no hay en la obra ni cristianos ni sentimientos cristianos. Se acusa frecuentemente á los modernos de descuidar las unidades de tiempo y de lugar, pero esta negligencia no es censurable más que cuando llega á suprimir la unidad de la acción, pues entonces no queda otra unidad que la del personaje principal, como sucede en el Enrique VIII de Shakespeare. Sin embar. go, no debe extremarse tanto la unidad de la acción que llegue á suceder que se hable siempre de la misma cosa; este es el caso en que se encuentran las trage* dias francesas, donde aquella unidad esté tan severamente observada, que la marcha de la acción dramática toma el aspecto de una línea geométrica sin anchura; su consigna parece ser ¡avanzar siempre! ¡atended á lo que os interesa!; y, en efecto, se despacha la obra burocráticamente, sin detenerse en cosa alguna que pudiera alejar del asunto y sin mirar ni á la derecha ni á la izquierda. La tragedia shakespeariana, por el contrario, es una línea dotada de anchura; se toma tiempo, exspatiatur, y se encuentran en ella discursos y hasta escenas enteras que no sirven de nada en la acción, y á veces ni siquiera se relacionan con ella, pero por los cuales aprendemos á conocer mejor á los personajes ó el medio en que se mueven, por donde contribuyen mucho á que se comprenda bien la acción. Esta es el asunto capital, mas no tan exclusivo que olvidemos que de lo que se trata, ante todo, es de pintar la naturaleza y la existencia del hombre en general. El poeta, sea dramático ó épico, debe saber que ejerce de Destino y que, por consiguiente, habrá de ser inflexible como éste. Es también el espejo que refleja la humanidad, y en consecuencia habrá de presentarnos muchos caracteres malignos, entre los cuales habrá algunos absolutamente perversos, muchos necios, muchos locos y muchos extravagantes; luego pondrá en escena aquí y allí algún personaje racional, un sabio, un hombre honrado, un hombre de bien, y por r a r a excepción algún carácter noble. Si no me engaño, Homero no nos presenta un solo carácter v e r daderamente noble, aunque sí algunos buenos y honrados; en todas las obras de Shakespeare hallaremos acaso dos caracteres nobles, pero sin exageración: Cordelia y Coriolano; no creo que se encuentre el ter- cero; en cambio, los caracteres de otra índole abundan. Las obras de Iffland y Kotzebue contienen muchos caracteres nobles, mientras que Goldoni se mantiene dentro de las reglas que he expuesto antes, lo cual demuestra que es superior á los dos anteriores. Por el contrario la Mina de Bamhelm, de Lessing, padece de plétora de nobleza. Las obras completas de Goethe no ofrecen, en total, la dosis de nobleza que nos presenta por sí solo el marqués de Posa; pero existe una comedieja alemana, titulada El Deber por el deber (título que p a r e c e t o m a d o de l a Crítica de la razón práctica)} en que no hay más que tres personajes, todos de una nobleza exuberante. Los griegos buscaban siempre p a r a héroes de tragedia personas regias; los modernos han hecho lo mismo de ordinario. Esto depende de que á la categoría comunique mayor dignidad al ser que obra ó padece; pues como se trata únicamente de poner en movimiento pasiones humanas, el valor relativo de los objetos por medio de los cuales se llega á ese resultado es indiferente, y el campo de un aldeano vale tanto para el caso como el imperio de un monarca. Por eso no debe rechazarse en absoluto la tragedia, cuyos personajes no pertenezcan á las categorías superiores. No obstante, los elevados y poderosos personajes convienen mejor á la tragedia, porque el infortunio, llamado á enseñarnos el destino de la vida, debe tomar proporciones suficientes p a r a que parezca temible al espectador, quienquiera que sea. Ya Eurípides mismo lo indicó, según Stobeo. Pues como las circunstancias que hacen la desgracia y la desesperación de una familia modesta suelen ser á los ojos de los ricos y de los grandes muy insignificantes y susceptibles de ser remediadas con ayuda de los hombres, los es- pectadores de esta categoría no experimetarían lá emoción trágica. Por el contrario, las desdichas de los grandes y de los poderosos son terribles, sin reserva ni remedio posible que venga de fuera, puesto que n su propio poder les sirve de nada á los reyes, sino que tienen que sucumbir. Además, la caída es tanto más terrible cuanto mayor era la altura. Los personajes de ciase modesta están á muy poca altura p a r a que su caída llame la atención. Sabiendo, como sabemos, que la tendencia y la intención final de la tragedia consiste en llevarnos á la negación de la voluntad de vivir, fácil nos será reconocer que la comedia, que es el género opuesto, tiende á disponernos p a r a que persistamos en !a afirmación de esa voluntad. Sin embargo, la comedia, como es inevitable en toda pintura de la vida humana, nos mostrará también los dolores y contrariedades de la existencia; pero nos los muestra como pasajeros, acabando en alegrías y mezclados con triunfos, buenos éxitos y esperanzas, que finalmente se sobreponen al dolor. Por otra parte, hace resaltar el lado cómico de la vida, que ni en las mayores contrariedades se agota, formando una abundante reserva, á la cual debemos recurrir en todas las circunstancias para conservar el buen humor. La comedia anuncia, pues, la deducción final de que la vida es buena y sobre todo divertida. Pero debe apresurarse á bajar el telón en el momento en que todo el mundo es feliz, á fin de que no podamos ver lo que ocurre después, mientras que el desenlace de la tragedia es tal de ordinario, que no puede haber tras él continuación alguna. Por otra parte, al examinar alguna vez con cierta seriedad ese aspecto burlesco de la vida, tal como se manifiesta en los discursos y en las gesticulaciones que inspira á personajes tomados de la realidad, y que están muy lejos de realizar el tipo de la belleza, al ver las mezquinas dificultades, el temor por su persona, las iras del momento, la envidia oculta y otras emociones semejantes, el observador reflexivo podrá convencerse hasta en presencia de ese lado risible de la humanidad, es decir, de un modo imprevisto, de que la existencia y los actos de seres de esta naturaleza no pueden ser un fin en sí mismos; que criaturas semejantes sólo han podido llegar á la vida equivocándose de ruta, y que lo que se presenta bajo este aspecto es algo que sería mejor que no existiera. CAPITULO XXXVIII (1) DE LA HISTORIA extensamente en el § 51 del primer volumen cómo y por qué la poesía contribuye más que la historia al conocimiento de la naturaleza humana. En este sentido, tenemos que esperar de la primera lecciones más verdaderas que de la segunda. Aristóteles lo reconoció diciendo: Et res magis philosophica et meliro poesis est quam historia. Mas para que no se engañe el lector acerca del valor de la historia, consignaré mis reflexiones sobre este punto. En cualquier materia los hechos son innumerables, los individuos infinitos en número y la variedad de sus diferencias inagotable. A primera vista el espíritu, ávido de instruirse, se siente presa de un vértigo; por lejos que lleve sus investigaciones, se ve condenado á la ignorancia. Entonces interviene la ciencia, que criba lo innumerable, lo clasifica bajo nociones de especie y distribuye éstas bajo nociones de género, abriendo así el camino al conocimiento de lo general y de lo particular, que comprende también lo individual, pues se aplica á todo, sin que haya que estudiar cosa algu(1) Este capítulo se relaciona con el § 51 del primer volumen. na aparte. De este modo puede satisfacerse el espíritu investigador. Después todas las ciencias se colocan las unas junto á las otras, y todas sobre el mundo de las cosas individuales, que se han repartido entre sí. Más arriba que todas ellas reside la filosofía, como la ciencia más general, y, por tanto, más importante, puesto que promete las soluciones que las otras ciencias no hacen más que preparar. Pero la historia no puede aspirar á colocarse en fila con las demás ciencias, pues no puede reivindicar para sí las cualidades que distinguen á aquéllas. Le falta, en efecto, el carácter fundamental de toda ciencia, á saber: la subordinación de los hechos conocidos, en lugar de la cual sólo puede ofrecernos »la historia su coordinación. No hay, pues, sistema en la historia como lo hay en cualquiera de las ciencias. Es un saber, no una ciencia, pues en ninguna parte conoce lo particular por lo general, sino que se ve obligada á tomar directamente el hecho individual y á arrastrarse, digámoslo así, por el suelo de la experiencia, mientras que las ciencias vuelan por encima, porque han adquirido vastas nociones generales, mediante las cuales dominan lo particular, y pueden, al menos dentro de ciertos límites, abrazar de una ojeada la posibilidad de las cosas pertenecientes á su dominio, de manera que pueden contemplar con tranquilidad hasta lo eventual y lo futuro. Las ciencias, como son sistemas de nociones generales, tratan sólo de géneros; la historia trata siempre de cosas individuales, según lo cual, de concederla carácter científico, sería una ciencia de individuos, lo que implica contradicción. También se desprende de lo anterior que todas las ciencias, sin excepción, hablan de lo que existe siempre, mientras que la historia relata lo que ha existido sólo una vez y no volverá á existir jamás. se vuelve m e n o s digna de fe y se acerca más á la novela. bajo lo cual se clasifica y distribuye lo especial. tan difícil es penetrar la influencia de los motivos. con su vulgar repetición. en suma. pulmones. En otro punto se manifiesta también el contraste entre las ciencias y la historia. como por ejemplo. que la guerra de los treinta años fué una guerra religiosa.Aparte de esto. del que sólo puede decirse que es general en el sentido de que es superficial. pero este conocimiento general no me pone en aptitud de decir algo más preciso acerca del asunto. mientras que las verdades generales han sido abstraídas de ella y pueden más fácilmente haber admitido alguna cosa por error Por el contrario. todo lo conoce imperfectamente y á medias. combinada con la del azar . es decir.. como por ejemplo un largo espacio de tiempo ó algún acontecimiento culminante. los reinados y otros cambios de jefes y de formas de Estado. y lo es mas a medida que más se especifica. Si se objetase que en la historia hay también subordinación de lo particular á lo general. No sucede lo mismo con la historia. las revoluciones. cin- co sentidos. la objeción descansaría sobre un falso concepto de lo general. las guerras y los tratados de paz. El supuesto elemento general de la historia sólo es general subjetivamente. pueden afirmarse de un murciélago que acabamos de coger. en términos generales. etc. sin necesidad de disecarle. que suministran nociones generales y no meros hechos. diafragma. no es una generalidad objetiva. En las ciencias. La historia es tanto más interesante cuanto más especial es. ha de someterse á que cada día que llegue. aquí la relación de lo particular es la de la parte al todo. El pormenor de los sucesos y de su encadenamiento es más incierto. en la historia lo más general es lo más cierto. mas para apreciarlo en su justo valor no h a y sino r e c a d a r que muchas veces no comprendemos la conexión rea 'aunque para eii ° poseíam °s to - dos los datos necesarios. Esto es lo que las permite determinar con precisión los casos particulares futuros cuando es conocido exactamente el caso general. un concepto dentro del cual se representen efectiva y simultáneamente todos los objetos que en él se contienen. Se alaba mucho el sentido pragmático de la historia. puesto que precede la percepción inmediata. como la historia se ocupa exclusivamente de la cosa única é individual. los períodos de tiempo. le enseñe lo que ignoraba absolutamente. vejiga urinaria. es lo general. pero al mismo tiempo á medida que se particulariza. como el de tener dos ventrículos en el corazón. lo particular y lo individual es lo cierto. es decir. Además. todo lo que se inscribe en los anales históricos. en el sentido de que los períodos de tiempo. Su generalidad no es la generalidad objetiva de las nociones generales sino la subjetiva de nuestro conocimiento. Los caracteres comunes á todos los mamíferos. que es por naturaleza inagotable. no la del caso á la reglas como sucede con todas las ciencias propiamente dicha. Lo más general que hay en la historia es siempre individual. que su generalidad descansa sólo sobre el insuficiente conocimiento individual de los objetos. el que conozca las propiedades del triángulo en general podrá decir las de cualquier triángulo que le presenten. la sucesión de los reyes. Por ejemplo. siete vértebras cervicales. Puedo saber perfectamente. ambos tratan. Como no hay unidad real é inmediata de la conciencia mas que en el individuo y no en la especie humana. ha sido y será. cuya longitud es infinita y con el cual se enlaza un porvenir igualmente infinito. El arte. en realidad. debería tomar lo infinito por asunto de sus investigaciones. ó sea con la longitud y la latitud. Ade- . el hecho individual. ó como ellos dicen.con lo pasado. que considera las cosas desde el punto de vista más general y cuyo asunto es ese elemento general que hallamos siempre idéntico en todas las cosas particulares. de exponer la historia universal como un conjunto metódico. Como la historia tiene por objeto propio lo particular. La historia nos muestra en todas partes la misma cosa. son las combinaciones pasajeras de un mundo móvil como las nubes empujadas por el viento y que el azar más ligero viene á trastornar frecuentemente de arriba á abajo. Para ella todo lo presente no es más que un fragmento que necesita ser completado . Secretamente se apoya esta escuela sobre ciertas creencias mitológicas. la filosofía trata de hacernos comprender que por toda la eternidad la misma cosa es. es difícil que llegue á poder conocerla aunque pase revista á todas las formas posibles. aunque bajo diferentes formas. Por el contrario. por consiguiente. De ahí viene el contraste entre historiadores y filósofos. En cuanto á los ensayos. que por lo mismo que es finito. de lo que ahora es de una manera y luego de otra. sigúese de ahí que es lo contrario de la filosofía. pero el que no sepa conocer esta cosa después de haberla visto bajo una forma determinada ó bajo un corto número de formas. cuyo objeto son las nociones generales. y para descubrirla en toda su integridad no es menester más que profundidad en la concepción. iniciados principalmente por la pseudo-filosofía hegeliana. la materia de la historia es el hecho particular en su unidad y en su contingencia. cuya materia son las ideas platónicas. que toma al fenómeno del mundo por la cosa en sí y se imagina que lo principal son los personajes y los acontecimientos. Pero la historia suple la profundidad con la extensión.siempre dispuesto á intervenir. es evidente que la unidad de marcha en la existencia de la especie humana es una mera ficción. Los capítulos de las historias de los diferentes pueblos no se diferen- cian realmente más que en los nombres y en las fechas. sin lo cual no se comprendería para qué clase de espectadores podría representarse comedia semejante. y la ciencia. tratan de lo que es siempre y siempre es idéntico. parece no merecer apenas ocupar seria y laboriosamente la atención del espíritu humano. éstos quieren sondear. propia solamente para corromper y embrutecer los espíritus. encierran en el fondo un grosero y brutal realismo. de lo que Platón consideraba como exclusivo objeto del saber verdadero. su contenido esencial es siempre el mismo. Mirado así el objeto de la historia. que para ella constituye la única realidad. de «construirla orgánicamente». En lo especial. y no de lo que existe unas veces y otras no. y complicada también con el disimulo de las intenciones. aquéllos enumerar hasta lo último. la filosofía estudia lo general y no atribuye importancia alguna al cambio de los fenómenos: generalium amator philosophus. Mientras que la historia nos enseña que en cada tiempo han existido cosas diferentes. toda entera en cualquier parte y en cualquier momento. La esencia de la vida humana y de la naturaleza está. que todo va á llegar á ser de ahora en adelante y que se está preparando algún grande suceso.más. los pueblos y la marcha de su existencia son abstracciones. por el contrario. el nacer y el devenir ó llegar á ser no son más que fenómenos. Los hegelianos sé imaginan. como dirección y norma de su voluntad. en un paraíso. Toman este mundo por una r e a l i d a d absoluta y ponen su fin en la miserable dicha que puede alcanzarse aquí abajo. pues únicamente la voluntad es la cosa en sí. en la especie humana no hay realidad más que en los individuos y en la vida individual. permanece invariable. con una constitución bien ordenada. es decir las ideas en la acepción platónica. La multiplicidad no es más que un fenómeno y los acontecimientos exteriores son meras figuraciones del mundo fenomenal. sólo la especie es real. en cuanto con ciernen á l a voluntad. el único posible puesto que el elemento moral. conducen estas construcciones á cierto desenvolvimiento intelectual. Pue9 . á lo sumo. Esto es lo que dice Platón. que llegan hasta á convertir la historia en asunto principal de la filosofía. en lo que tiene de esencial. conducen siempre. encadenamiento y verdadera importancia. Así. y su significación es enteramente moral. en definitiva. no es más que vanidad. la marcha del mundo. ó según dicen ellos. Las circunstancias interiores. Es la que puede servir de enseñanza. que no cesa de repetir que el asunto de la filosofía es lo eterno y lo invariable y no aquello que hoy es de un modo y mañana de otro. guiadas por el más bajo optimismo. de la historia no han comprendido el principio fundamental de toda filosofía (que en todos los tiempos es la misma cosa) según el cual. Los hegelianos. las ideas sólo son eternas y el tiempo es ideal. sólo la vida del individuo tiene unidad. de igual modo que en la naturaleza. en efecto. aquello que existe realmente lo mismo hoy que siempre. que directamente no tienen realidad ni importancia y sólo indirectamente las adquieren por su relación con la voluntad de los individuos. Por último. muy opulento. Querer explicar é interpretar directamente los acontecimientos es lo mismo que tratar de distinguir en las nubes figuras de hombres y de ani- males. deberían tener presentes las enseñanzas de Platón. buenos tribunales y buena policía. esto es lo que dice Kant. En realidad.P o . Esto es lo que les lleva á conceder f í a historia un puesto principal dentro de la filosofía y á Z T < T " ^ MP°teSÍS d e ^ P l a n que lo dirige todo por el mejor camino para que se realice por completo dicho plan y se convierta e i mundo en un lugar de delicias. ilusión p a s a T ra. ^ ^ en ^ . á despecho de odos los esfuerzos humanos y de todos los azares más favorables. á la concepción de un Estado muy próspero. estas construcciones históricas. muchas fábricas y mucha industria. y tal elemento sólo le hallamos en el individuo. lo que debemos tratar de comprender es aquello que siempre es actual. son las que tienen realidad. como hemos dicho. que es. según el testimonio de nuestra conciencia más íntima. no han logrado entrever todavía que esta felicidad. Lo que refiere la historia se reduce al largo ensueno. En todo microcosmos está comprendido el macrocosmos entero y nada contiene éste que no se contenga en aquél. muy productivo. las que son acontecimientos efectivos. pues. ^ m MtStC10neS'DÍ ^ . Pero este lado moral de las cosas es lo principal. á la pesadilla desagradable y confusa de la humanidad. siendo los géneros simples abstracciones. Los que construyen. no debe ocuparse de lo que deviene siempre y no es jamás. La historia es para la especie humana lo que la razón para el individuo. los errores. los padecimientos y el destino de la especie humana. excluida del número de las c i e n m s . pretende contarnos cada vez una cosa diferente. muchas de ellas malas. pues se debe haber comprendido lo que formará la materia de la historia universal en lo sucesivo. que obra hoy como obró ayer y como obra en todos los tiempos. pocas buenas. las agitaciones. consiste en reconocer la inanidad de los bienes terrestres. propiamente hablando. En los párrafos anteriores he manifestado que la historia como estudio de la naturaleza humana. le queda todavía una esfera especial diferen te de las dos anteriores y que le permite ocupar un P puesto muy honroso. con varios nombres y con varios trajes. en fin. que querer presentarla como un conjunto. no sólo en su forma. pues. como el del brahmanismo y el budhismo. desde las edades más remotas á los tiempos modernos. debe atender á lo que es siempre. en Oriente y en Occidente y ver en todas partes á la misma humanidad. la verdadera filosofía de la historia consiste en comprender que en medio de ese caos de cambios infinitos no hay más que el mismo ser invariable. y.den ni podrán nunca volver mejor. cohombre. con su principio. . y de trazar el camino artificial é imaginario que. en despreciarlos y en volver los ojos hacia otra existencia completamente contraria á la de este mundo. Ese elementó idéntico. del principio al fin. ni ver allí la esencia real de las cosas. optimistas. La verdadera filosofía de la historia debe seguir otro camino. Muy al contrario. Esta filosofía se guardará de considerar los fines de la humanidad como eternos y absolutos. comprenderá que la historia. está formado por las cualidades que caracterizan al corazón y la cabeza del hombre. á pesar de la diversidad de las circunstancias especiales. Vencida por el arte. á lo que no deviene ni pasa jamás. Mediante su razón. debe conducir á la especie humana á su fin y su meta. sino la repetición del mismo tema. por hablarnos de una multitud de individuos y de sucesos distintos. es decir. son malos cristianos. siempre semejante á sí mismo. su encadenamiento y su sentido propio es una vana tentaüva fundada en una mala inteligencia. una ciencia. inmutable al través de todas las mudanzas. como ellos se figuran. La divisa general de la historia debería ser Eadem sed aliter. Esos glorificadores á que aludo. Hablando el lenguaje de Platón. discernir lo que hay de idéntico en todos los acontecimientos. es inferior a la poesía. que es una variedad del último. En realidad. Pero debo apresurarme á manifestar en qué consiste el valor de la historia para que no se crea que no le concedo ninguno. de los diversos trajes y las diferentes costumbres. es una mentira que. medio y fin. Leído Herodoto se ha estudiado toda la historia que exigen las necesidades de la filosofía. pero además de todo esto. cuando no es. sino también por su misma naturaleza. que además no es. Debe. tales como resultan délas cualidades del hombre y de las condiciones físicas del globo. Este es el espíritu y el fin del cristianismo y no el monoteísmo. esos filósofos de la historia son Cándidos realistas imbuidos de eudemonismo. espíritus bajos y filisteos endurecidos. pues la esencia y el verdadero espíritu del cristianismo. Por eso el budhismo ateo está más cerca del cristianismo que el judaismo optimista y el islamismo. salvando todas las dificultades. conoce también lo pasado que es incomparablemente más extenso y de donde lo presente se deriva mediante el encadenamiento de los hechos. templos y palacios. El animal privado de razón tiene un conocimiento de las cosas limitado á la intuición. monolitos. la especie á su vez necesita de la escritura. nos sentimos tan desconcertados é ignorantes como el animal ante la acción humana á la cual coopera con sus servicios. Si para servirse de su razón el individuo necesita del lenguaje como condición indispensable. hasta cuando está reducido á la domesticidad vaga entre los hombres. tumbas abiertas en la roca. toda laguna en la historia es como una laguna en la memoria del hombre. Desempeña el oficio de una conciencia de sí. común á toda la especie. ó como un somnámbulo que encuentra al despertar la obra en que trabajó durante el sueño. por consiguiente. los monumentos arquitectónicos en piedra. el interés principal que inspira vienede que es un negocio personal del género humano. tienden al mismo fin. cuya corta duración no les bastaba ni para ver el término de estos trabajos. porque no puede referirlas á un pasado que los explique. Este es el valor real de la historia. obeliscos. en efecto. y. mohíno. á lo presente. En presencia de un monumento de los tiempos primitivos. Puede ser considerada.á diferencia del animal. y asi desafía al tiempo. Asi. Los monumentos escritos no son los únicos que conducen á este resultado. no está limitado al estrecho campo de lo presente y visible. que ha sobrevivido á su propia significación. reflexiva y bien encadenada. de la humanidad á quien presta los servicios que presta al individuo su conciencia racional. Del propio modo. Mediante ella. con esto empieza á existir realmente la razón de la humanidad. indiferente torpe. como la conciencia. y que es lo único que hace de ella un todo que conocemos con el nombre de humanidad. acompañada de razón. que en su mayoría son anteriores á aquéllos. interrumpida y fraccionanada incesantemente por la muerte de los individuos. el pensamiento concebido por el bisabuelo puede ser proseguido por el bisnieto. ó como el hombre ante una página que él mismo cifró tiempos atrás y cuya clave ha perdido. que en incesante fuga arrastra el recuerdo en sus alas. p a r a restablecer la integridad de la conciencia de la especie. La escritura sirve. ¿Puede admitirse que los que durante largos años y á costa de inmensos gastos pusieron en movimiento las fuerzas de millares de brazos p a r a elevar pirámides. no comprende ni su carácter ni su propia existencia. Sólo la historia da á un pueblo la plena conciencia de sí mismo. por lo tanto. ignorante y colocado en una situación de dependencia. no tuvieran en cuenta más que su propia vida. un pueblo que no conoce su historia está limitado al presente de las generaciones que viven en la actualidad. En este sentido puede ser considerada la historia como la razón ó la conciencia reflexiva del género humano. frente á las Pirámides ó á los palacios y los templos del Yucatán. Por falta de ésta es por lo que el animal permanece encerrado en el estrecho círculo del presente intuitivo. remedia la diseminación del género humano y de su conciencia en una multitud de individuos efímeros. . y. por consiguiente. por ejemplo. como nace con la palabra la razón del individuo. Ese conocimiento de lo pasado le ayuda á comprender mejor lo presente y le permite formar conjeturas sobre lo por venir. ni menos puede calcular lo por venir. Los monumentos escritos tienen que temer menos que los arquitectónicos la acción de los elementos. y la mayoría de las veces permanece más alejado.ó que pensaran sólo en el destino ostensible que la ignorancia del vulgo les obligaba a dar á estas obras? Evidentemente. corresponden á los cuatro grados de la escala de los seres. su intención verdadera era dirigirse á la posteridad más remota. porque en virtud de su civilización. por lo cual es una indignidad el destruirlos ó desfigurarlos p a r a que sirvan á mezquinos fines de utilidad inmediata. Esta analogía resulta confirmada de un modo sorprendente por la regla fundamental de la música. donde el . el contralto y el soprano. no puede aproximarse á ellas más que en una octava á lo sumo. Las cuatro voces de la armonía. según la cual. el efecto de la armonía larga. á saber. Las construcciones de los egipcios y los indios. animal y humano. vegetal. paralelismo que creo haber demostrado. En conformidad con esto. el tenor. lo cual coloca el acorde perfecto de los tres sonidos en la tercera octava á partir de la fundamental. no sólo semejanza. cuando más. pero más la mano de los bárbaros. Los egipcios quisieron unir ambos medios de expresión cubriendo de jeroglíficos sus monumentos. Añadiré ahora algunas indicaciones importantes á este respecto. Sin embargo. ponerse en relación con ella á fin de reanudar la unidad de la conciencia de la humanidad. estaban calculadas p a r a millares de años. sino un paralelismo completo. el bajo. y hasta las de los griegos y los romanos. y hasta pusieron también pinturas para el caso de que los jeroglíficos llegasen á ser incomprensibles. sobre todo. el bajo debe de estar mucho más alejado de las tres voces superiores que éstas entre sí. cuyo uso ha llegado á hacerse general. quinta y octava. se desprende que entre las producciones de la música y el mundo como representación ó naturaleza debe existir. CAPITULO XXXIX (l) DE LA METAFÍSICA DE LA MÚSICA Be lo que dije en el § 52 del primer volumen (y con / é r v o la esperanza de que el lector no lo habrá olvidado). la intención de hablar á la posteridad es manifiesta hasta en los monumentos más recientes. su horizonte era más vasto. También es indudable que llenan mejor su fin. ó sea á los reinos mineral. desde el descubrimiento de la imprenta. mientras que las de la Edad Media y las de los tiempos modernos no se hacen más que para unos cuantos siglos. ó sea el tono fundamental. Esto depende de que nos valemos más de la escritura. tercia. como las demás artes una representación de las ideas ó grados de objetivación de la voluntad. es un arte independiente. aquella no debe aspir a r nunca á prevalecer. es también indudable que puede prescindir de la letra del canto y de la acción de la ópera. pero esta es una circunstancia accidental de que la música puede aprovecharse accesoriamente para pactar alianza con la poesía. que son (como lo da á entender Diderot en Le Neveu de Bameau) las más de las veces. que en el organismo humano es portadora de la idea del hombre. La circunstancia de que la parte superior de la escala. no conoce más que sonidos sin conocer las causas que los producen. Supuesto que la música. pero que jamás debe ser para ella cosa principal. más perfecta y más récondita de los sentimientos' expresados en la canción ó de las acciones representadas en la ópera . lejos de ser un mero auxi- liar de la poesía. dándonos la interpretación más profunda. en cuanto tal música. como instrumento del lenguaje. sino plegarse á los sonidos. las pasiones y la emoción del auditorio. es decir. sino de la misma voluntad directamente. Entre el reino orgánico y el reino inorgánico existe el límite más preciso y el más profundo abismo que encontramos en toda la naturaleza. Por consiguiente. La música.bajo permanece lejano. guarda analogía con el hecho de que la materia. á los grados más bajos de la objetivación de la voluntad. una adición de cosa extraña de un valor subordinado. El hecho de que la música no sea. La relación es diferente cuando se trata de una letra dada de antemano. puesto que los primeros sonidos armoniosos que resuenan por virtud de vibraciones concomitantes son el de octava y su quinta. como cualquier otro sonido. es mucho más potente y más bello que el de la armonía ceñida. explica cómo obra aquélla sobre la voluntad inmediatamente. más infalible y más rápido que el de la letra. pues el efecto de los sonidos es incomparablemente más enérgico. incorporada á la música. y posee. Y esa regla musical guarda analogía con aquella propiedad fundamental de la naturaleza. p a r a la música. sobre los sentimientos. la voz humana no es p a r a ella esencialmente más que un sonido emitido como el de cualquier otro instrumento. sino que tiene su razón de ser en el origen natural del sistema músical. debe representar también y servir de sustentánculo á las ideas de la gravedad y de las propiedades químicas. canción ó libreto de ópera á la cual se adapta la música. Esta regla no tiene nada de arbitraria. exaltándolos ó modificándolos. más la nota baja. el más poderoso de todos. es decir. En este caso el arte musical nos mostrará enseguida su poder y su superioridad. forme parte de la armonía al mismo tiempo y se encuentre así en relación con el bajo más profundo. La letra es y será siempre. puesto que alcanza su fin únicamente con sus propios recursos. que está encargada del canto. donde se aproxima . las ventajas y los inconvenientes especiales derivados del instrumento que le produce. En el caso presente ocurre que ese mismo instrumento puede servir además. y de la cual se hace uso solamente cuando lo requiere el limitado diapasón de los instrumentos. con arreglo á la cual los seres orgánicos están infinitamente más próximos unos de otros que cualquiera de ellos de la masa inorgánica del reino mineral. Nunca debe la música fijar su atención exclusivamente en el sentido de los versos. para la comunicación de las nociones. insignificantes. y hasta necesariamente. que es el habitual. y su alianza con farsas de este género. Su unión con los acontecimientos. aun prescindiendo de la letra. Pero al mismo tiempo. Aunque la música tenga la facultad de expresar con sus solos recursos cada sentimiento y cada emoción. por medio de una completa indiferencia en lo que concierne á la parte material de los acontecimientos. examinemos una sinfonía de Beethoven. así. y hallaremos que nos ofrece la mayor confusión. la letra nos presenta además los objetos de esos sentimientos y los motivos de esas emociones. la música de una ópera revela su naturaleza heterogénea y su elevada esencia. pura y digna. Fijemos ahora nuestra atención en la música puramente instrumental. expresará siempre la tempestad de las pasiones y lo patético de los sentimientos de la misma manera y con los mismos acentos pomposos. ya se componga la trama material del asunto de las querellas de Aquiles con Agamenón. como lo general á lo particular. y como Dios. Hasta cuando en la ópera cómica acompaña las bufonerías más ridiculas y extravagantes. El vago presentimiento de este efecto de la música es. sobre el orden más perfecto. sin embargo. Por lo demás. si una canción con letra inteligible nos seduce tan vivamente. como corresponde á su esencia. la partitura de una ópera tiene una existencia enteramente independiente. y el más mediato es el que adquirimos bajo la forma de nociones expresadas con palabras. sería preferible componer letra p a r a la música. abstracta. Nuestro conocimiento más inmediato es aquel p a r a el cual la música describe las emociones de la voluntad. y produce pleno efecto. por ejemplo. si la unión de la poesía con la música es tan agradable. de que sólo vemos en la escena la envoltura y el cuerpo. y no música para una letra dada. sigue sus reglas especiales é invariables. Sin embargo. La parte musical. por decirlo así. de que la música no se aparta jamás. no consigue hacerla descender de las alturas en que mora y de donde está desterrado lo ridículo. es porque hallamos satisfacción p a r a nuestras dos maneras de conocimiento: la más inmediata y la más mediata. separada. como la regla al ejemplo. Así se cierne por encima de lo grotesco y de las miserias sin fin de nuestra vida. ofrece la ventaja de encaminar al compositor hacia las emociones que forman el asunto de la obra. sabe conservarse bella. de toda la acción y de la última necesidad oculta de todos los acontecimientos. ni cuando se habla ante ella en el lenguaje del sentimiento. P a r a la música no existen más que pasiones y emociones. asentada. y de despert a r en él los sentimientos que se trata de expresar. no ve más que los corazones. la profunda y seria significación de nuestra existencia. Nada'tiene de común con la acción y los personajes del libreto. Dada esta preponderancia de la música. y. ó de las disensiones en una familia de la clase media de nuestros tiempos. en realidad. La razón no gusta de permanecer enteramente inactiva. procediendo así á manera de estimulante sobre la imaginación musical. este segundo método. el más ardiente combate del cual se pasa al . y teniendo en cuenta que se refiere al texto de la letra y á la acción. la base del placer que experimenta el espectador asistiendo á una ópera. hace de ella la expresión de la significación íntima.nos descubrirá lo más real de su esencia y nos dará á conocer el alma misma de las situaciones y los acontecimientos. los personajes y la letra. Fáltame examinar. de las vibraciones admiten una infinidad de grados. es la rerum concordia discors. imagen completa y fiel de este mundo en que se agita una mezcolanza de innumerables criaturas. etc. que las explica con ayuda de nociones abstractas. es decir. de la voluntad. como esas relaciones numéricas. y quiere ver allí toda clase de escenas de la vida y de la naturaleza. lo cual hace que esas notas sean octavas. su relación es irracional.. por el contrario. ni á hacernos que gustemos de ella. Cuando dos notas conso- nantes suenan juntas. en sus gradaciones y variedades más delicadas. permiten á la música figurar y reproducir.instante á l a serenidad y la calma más bellas. en orden á la significación interna de sus obras. de consecuencias y de modificaciones. el espanto. bien mirado. La unión entre la significación metafísica de la música y esta base física y aritmética. la alegría. vale más concebirla en toda su pureza inmediata. quintas. y a á cada tercera ó á cada cuarta vibración. racionales ó irracionales. su coincidencia. se funden la una en la otra y forman una consonancia. ó nuestra imaginación los reviste de carne y hueso. la esperanza. Parto de la teoría. el amor. no hay coincidencia perceptible. la melancolía. es la imagen de la voluntad satisfecha. y que se conserva mediante una incesante destrucción. viene á ser la imagen natural de lo que contraría nuestra voluntad. y a sea á cada segunda. Una sinfonía expresa al mismo tiempo todas las pasiones y todas las emociones del corazón humano. las vibraciones obstrepunt sibi perpetuo. cómo el elemento metafísico de la música se combina con la parte física. Además. de que la armonía de los sonidos descansa sobre las coincidencias de sus vibraciones. Cuando la relación mutua entre las vibraciones de dos sonidos es racional y puede expresarse por medio de una cifra reducida. cuartas. no puede ser expresada más que por grandes cifras. sino de un modo directo. pues. no á la manera de la aritmética. Verdad es que nosotros estamos siempre dispuestos á darles realidad. etc. lo racional que se presta fácilmente á nuestra percepción. por lo cual. aquella disonancia. en suma. Examinaremos. los procedimientos de que se vale para obrar sobre nuestro espíritu. el odio. al repetirse. se basa en que aquello que contraría nuestra aprehensión. aquella relación irracional. la una de la otra. Si. Pero. como un mundo de espíritus puros sin sustancia corpórea. acerca de la cual posee la ciencia datos suficientes y completamente seguros. esta coincidencia se produce. en términos generales. movimientos cuyo resultado esencial . esto no contribuye ni á hacernos comprender la música. presentándolas simultáneamente al conocimiento por medio del sentido del oído. en abstracto y sin especificación. con sus matices sin cuento.. nos permite abarcarlas simultáneamente en nuestra comprensión. Resulta de esta teoría que la música es el medio de expresar relaciones numéricas racionales é irracionales. es decir. En los párrafos anteriores y en el texto del primer volumen he estudiado la música exclusivamente desde el punto de vista metafísico. lo que refleja es solamente su forma y no su materia concreta. de matices. generalmente admitida y que recientes objeciones no han logrado quebrantar. los sonidos se niegan á fundirse en nuestra aprehensión y forman una disonancia. No hace más que añadirla un elemento heterogéneo y arbitrario. pero las expresa siempre de cierta manera. mientras que la consonancia. todos los movimientos del corazón humano. no obstante. incapaz de impresiones delicadas y regido únicamente por leyes generales. Dicho sea de pasada. la imagen del dolor en sus diferentes grados. pues éstas exigen que la voluntad se quede á la puerta y que nos limitemos á ser sujetos conocedores puramente. el elemento propiamente musical de los sonidos consiste en las relaciones de rapidez de las vibraciones y no en la fuerza relativa de éstas. porque esto traería en las partes superiores las sucesiones vedades de quinta á octava. la música no debe excitar jamás las afecciones de la voluntad. es decir. Esta rareza del bajo. cía el sonido más elevado. el oído. quiere decirse con esto que por medio de combinaciones gratas p a r a nuestro entendimiento nos presentará la música la imagen de la voluntad satisfecha. nosotros mismos somos la cuerda tirante y herida que vibra. con sus aplazamientos. Por estas razones. como fácilmente se advierte en las frases figuradas. llegada al supremo grado de su desenvolvimiento. es el único natural. sino tan sólo lo que los sustituye. de la cuarta á la quinta. es necesario añadir un segundo bajo que acompañe al primero.se refiere siempre á los grados infinitos de satisfacción ó de malestar de la voluntad. no tenemos que habérnoslas con sonidos ni con relaciones numéricas entre ellos. lo cual le da un derecho natural para ejecutar el canto. Hallamos aquí las agitaciones de la voluntad transportadas á la esfera de la representación pura. en la criatura más elevada en la escala de los seres. Lo contrario representa el bajo por razones inversas: lento en su movimiento. sometido además en cada uno de sus movimientos á reglas fijas. pero aun así. insensible. el soprano es el verdadero representante de una extremada sensibilidad que se despierta y determina ante l a impresión más delicada. combinado con la armonía. hace que los aires de bajo. no pudiendo subir ó descender más que á grandes intervalos. la conciencia. cuando en la realidad ocurre que la voluntad se halla inquieta ó agitada. no el más fuerte. que es el teatro exclusivo de todas las producciones de las bellas artes.. por lo tanto. sus obstáculos y sus angustias. que se disfraza de bajo. con acompañamiento completo. cuando escucha una pieza de música. Por el contrario. sigue siempre con preferen . que se le encomienda la melodía. pues este canto. encargado del canto. viniendo á representar también. cuartas ó quintas. es por efecto de un contrapunto y se trata entonces de un bajo transportado. con tanto mayor motivo cuanto que la misma rapidez de las vibraciones le. ó por medio de otras combinaciones que le contraríen más ó menos. al efecto se hace descender una de las voces superiores. y continúa siendo un placer hasta cuando lanza sus más doloridos acentos. presta una grande agilidad. Y la música realiza su obra por medio de la melodía. el dolor ó el bienestar efectivos. El bajo no puede ni aun subir por grados aislados. por tercias. escuchamos hasta las más tristes melodías que nos relatan en su lenguaje la secreta historia de las agitaciones y las aspiraciones de nuestra voluntad. Como según la teoría musical de que partimos. es el representante natural del reino inorgánico. Así ocurre que aun con el acompañamiento de orquesta más resonante sobresale el soprano. Cuando ocurre. en nuestra metafísica de la mú- . Por tanto. no nos ofrezcan jamás aquel placer puro y sin mezcla que nos da un aire de soprano. gr. Por eso la música no nos hace padecer realmente. v. el espacio. Dos ó m4s p e r i o d o ' l r m 7 n u a p ' a r t que con frecuencia est4 simétricamente redoblada p el signo de repetición. puede ser comparada á un bloque de mármol al que se diera forma humana. en la música el ritmo es quien desempeña este papel.sica una voz de bajo. por ejemplo. los de un trozo de música son medidas iguales que se dividen 4 su vez en otras partes iguales que podrían ser comparadas 4 las dimensiones de l a ¡ Z dras. una división en partes iguales y correspondientes. pero la melodía perfecta necesita de ambos elementos. Este estudio nos suministrará al menos el placer que se experimenta al adquirir una noción abstracta y clara de cosas que todo el mundo conoce en concreto. m4s calmada y que vuelve a l fundamenta. parecen nuevas. dos partes componen un breve trozodemúsiea 6 una frase de algún extensoTro/o-Ia (1) Sería un error objetar nue la . por donde se confirma l Z T ff» de que los extremos se tocan. puesto que el uno representa la duración relativa de los sonidos y el otro la rapidez relativa de sus vibraciones. la materia de t0d que existe. Sólo en un punto hallamos entre ellas cierta analogía que es úniea. y . puesto que el primero se refiere á la duración de los sonidos y el segundo á su altura y su gravedad. En la notación musical. existen tampoco m á s q ¿ en e T e s p l Z ^ s si t f T * tienen relación directa con el tiempo sí ] a tienen inrf puesto que representan la vida. Dentro del orden con arreglo al cual he c l a s i f i ^ ^ r a y la música ocupan los extremos. ° Io MUNDO M . Asi como r Tz a:eámcio soa piedras * tre S1. como pasaré á demostrarlo seguidamente. a música no t i s " m i s que en el tiempo. como ocurre. que se subdividen á su vez en otras más pequeñas. pues consiste en alternativas de desacuerdo y de reconciliación entre uno y otro. y.0 (i).- . el primero se indica por las líneas verticales y el segundo por barras horizontales. La melodía se compone de dos elementos: el rítmico y el armónico. Son estas M t a artes las m4s heterogéneas. y el contrástese « tiende hasta la forma bajo la cual se manifiestan PUCS o que la arquitectura aparece en el e s ^ c Í S guardar relación con el tiempo. 4 la extensión de ™ esfera propia y 4 su significación. El elemento rítmico es el más esencial. que se pueden también denominar el elemento cuantitativo y el elemento cualitativo. El ritmo es en el tiempo lo que la simetría en el espacio.. Muchas medidas componen un periodo m u s S l que consta de dos partes iguales: una a s c e n d e n " de ordinario aspira 4 a!canzar el tono dominan e y otra descendente. por eso las frases que canta la estatua del Comendador en el Don Juan. 4 saber: de que del mismo mod" que en l a ^ ^ « n . están t a n en su lugar. pues e s T o l ^ e s T e r t d ^ directamente a l a s palabras. 4 su poder. ó sea en la relación del tiempo. Pero habiendo hablado ya de la armonía. modo iteoturai la ^ na y lo coordina todo. descomponiéndola de sus elementos. debo examinar antes más al pormenor el ritmo. con el tambor. verdaderos antipodas e n cuanto 4 su esencia. pero que al ser conocidas de aquel modo. el movirteZu T ' También seria falso decir qne »aponía ' ce al tiempo únicamente. obligada por transposición á cantar la melodía. primero en las partes mayores. Debemos estudiar ahora más de cerca la génesis de la melodía. Ambos se basan en relacionos puramente aritméticas. sin relación alguna con 0. puede formar una especie de melodía. por consigniente. pues considerado aparte y con independencia del otro. que he presentado bajo su verdadero aspecto. se extiende sólo á la forma exterior sin pasar á la sustancia de estas dos artes que son completamente diferentes una de otra. de igual manera que la sucesión armónica de los sonidos requiere ciertos grados privilegiados. privada del ritmo es análoga á un edificio en ruinas. en oposición á los tiempos débiles. es decir. Vemos. según refiere Ekermann en sus Pláticas. podríamos decir que unas ruinas son como una cadencia petrificada. pues. Así como el elemento rítmico supone siempre Tuna medida especial. hasta que después de rodeos más ó menos largos. el elemento armónico de la melodía supone el tono fundamental. En otros términos. y verdaderamente hay algo de eso en el efecto de la arquitectura. cuando la música impulsada por algún pujo de independencia escapa un momento á la sujeción del ritmo para entregarse á los caprichos de una cadencia figu- rada. deben coincidir con ciertos momentos rítmicos privilegiados.-a reconciliación en que las exigencias de ambos son'satisfechas al mismo tiempo. sin lo cual sería nulo el efecto. malos ó no acentuados. etc.» Es probable que Goethe hubiera expresado esto en alguna conversación. el ritmo pide por su parte ciertos tiempos. el que se consigne en uno de os grados armónicos como el que se encuentra en la fundamental. y la música sólo existe en el tiempo. voy á exponer ahora cómo la esencia de la melodía consiste en el desacuerdo y la reconciliación repetidos del elemento rítmico y el elemento armónico. después la dominante. que. errando al través de todas las notas de la escala. y sabido es que nunca faltan personas que recojan lo que cae al suelo y se lo apropien. recorriendo un camino de igual longitud vuelve á la fundamental p a r a hallar el reposo perfecto. Sería hasta ridículo querer igualar el arte más limitado y más débil al más vasto y poderoso de todos. exactamente como la simetría lo forma en un edificio. p i r a servirnos del lenguaje temerario de aquella imagen antes citada. falto de simetría. que estas divisiones y subdivisiones simétricas que se extienden hasta las medidas y fracciones de medidas. teies como la tónica. decía: «He hallado entre mis papeles una página en que denomino á la arquitectura música petrificada. esa analogia de la arquitectura con la música. Pero ambos reposos. no lo son las del otro. forman un conjunto bien proporcionado y definido. alcanza un grado armónico que ordinariamente es la dominante ó la semidominante.sonata y el concierto suelen componerse de tres frases. en el cual halla un reposo imperfecto. los tiempos buenos ó los tiempos acentuados. y consiste en alejarse. después de lo cual. En los últimos treinta años ha comenzado á difundirse la vaga idea de esta analogía y á ella se debe la atrevida imagen de que la arquitectura es música petrificada. Asi pues. El desacuerdo entre ambos elementos consiste en que cuando las exigencias del uno son satisfechas. diga lo que quiera Gcethe. Aparte de esto. Como amplificación de esta analogía podría decirse que. ciertos números fijos de medidas y ciertas partes de esas medidas que se llaman los tiempos fuertes. semejante frase musical. que se aproxima al de la música. una sinfonía de cuatro y una misa de cinco. El origen de la frase se remonta á Gcethe. el de la analogía entre el ritmo y la simetría. esa se- . coordinando y subordinando todos los elementos de un trozo de música. con la diferencia de que éste no existe más que en el espacio. Después de haber estudiado el ritmo. en suma. p a r a que ese grado le otorgue un semi-reposo.rie de notas que vagan antes de alcanzar un grado más ó menos armónico. cuya vida está sometida á condiciones duras. pesada y vacía. por más que el ritmo siga su marcha regular y se presenten frecuentemente los buenos grados. haciendo que nos satisfaga más su llegada. satisfacción ó descontento. Por eso las disonancias que nos turban y casi nos hacen padecer son indispensables. á los cuales pueden reducirse todos los demás. y la aflicción ó cuando menos el malestar moral. ó al menos la buena disposición de ánimo. Todo sucede como en la vida del corazón (voluntad). La cadencia perfecta sigue siempre al acorde de séptima sobre la dominante. Examinándola más de cerca. el mayor y el menor. no se conseguirá el efecto apetecido p a r a crear una melodía. fuera de toda impresión física dolorosa y fuera también de todo convencionalismo. debe. en la música no h a y más que dos modos generales (correspondientes á aquellos dos estados). que despiertan un deseo. La música consiste. este azar es traído. á otros acordes que nos dan mayor ó menor satisfacción y tranquilidad. En los pueblos del Norte. La suspensión es una disonancia que retrasa la consonancia final que esperábamos. pero deben ser convenientemente preparadas y resueltas. Se puede juzgar por ahí hasta qué punto la música descansa en lo más profundo de la naturaleza de las cosas y del hombre. en el incesante paso de acordes que nos turban más ó menos. sirva de una manera tan infalible p a r a expresar el dolor. En realidad. La influencia de la cadencia suspendida merece que fijemos en ella la atención. hallamos en la marcha de la melodía una condición en algún modo interior (la armonía) que coincide como por azar con una condición exterior (el ritmo). alterna incesantemente con una dosis igual de satisfacción. pues. el modo menor domina hasta en la música sagrada. entre los rusos por ejemplo. la turbación más ó menos profunda que nos causan el temor ó la esperanza. bajo sus múltiples y diversas formas. en la música no hay más que dos acordes principales: el acorde disonante de séptima y el acorde consonante perfecto. de igual modo que la satisfacción es tanto más completa y la calma tanto más profunda cuanto más apremiante ha sido el deseo. en verdad. como el languor que trae consigo el cumplimiento de todos los deseos. Concuerda esto con el hecho de que en el fondo no existen para la voluntad más que dos estados. es la imagen de la felicidad. Por consiguiente. Así como nuestro humor no tiene más que dos maneras de ser. el retorno á la tónica se efectúa tras un número de medidas igual al primero y también con un tiempo fuerte. y es la exacta imagen de nuestras aspiraciones cuando coinciden con circunstancias exteriores favorables é independientes de nuestra voluntad. Una mera serie de acordes consonantes sería fastidiosa. Mientras no h a y a coincidencia en l a satisfacción de estos dos elementos. Es realmente un hecho maravilloso que el modo menor. no llegar á él sino después de un determinado número de medidas y además con un tiempo fuerte. la marcha de la armonía consiste en una sucesión metódicamente alterna de disonancias y consonancias. El allegro . la alegría. que por el retraso en lograrla se hace más completa. por el compositor y comparable bajo este aspecto á la rima en la poesía. es decir. y uno de ellos ha de imperar. Esto guarda manifiesta analogía con la satisfacción de nuestra voluntad. lo cual aumenta el calor con que la deseamos. mis escritos no buscan la aprobación de un ministro. evocando la imagen de un hombre • que baila con zapatos muy apretadosHe aquí p a r a terminar algunas consideraciones accesorias. tercia. un pescador de honorarios. Muchas veces el papel no encaja en el actor. si dos de los asuntos principales que debería exponer en ellos preferentemente. el libre albedrio y el fundamento de la moral. Supongo. aunque en todos sea la misma la persona del actor. ni mi pluma se guía por miras personales. por consiguiente. volumen II. todo el que quiera familiarizarse con mi filosofía debe leer línea por linea todas mis obras. 215. partícula e gaudio ejus est (Upuekhat. Por eso he escrito poco. no hace más. etc. cuyo conocimiento le será ahora tan indispensable como lo era el de mi obra La Voluntad en la naturaleza. lo cual es análogo á la impureza inevitable (mencionada en el § 52 del primer volumen) de todo sistema armónico. puesto que después de haber pintado su naturaleza. p á g . P a r a calmar semejantes escrúpulos./ CAPITULO XL INTRODUCCIÓN fistos complementos del libro cuarto adquirirían proporciones muy extensas. le ofrece la perspectiva del buen éxito y expresa como conclusión su contentamiento. I . Cuando la tónica cambia. Bajo este aspecto. p a r a l a inteligencia del Libro segun- do. En general. á saber. que el lector conoce este trabajo. lo cual hace que la misma nota figure sucesivamente como segunda. v o l . un fabricante de manuales abreviados. 405. en dos monografías detalladas que se publicaron en 1841 bajo el título de Los Dos problemas de la Etica. pág. quod quocunque loco gaudium est. no aspiro más que á la verdad y escribo como escribían los antiguos. para que algún día puedan ser útiles á los que sepan apreciarlos y hallar en ellos materia de meditación. que halagar nuestra voluntad de vivir. Acaso alguno de los lectores se escandalice al verque la música que á veces eleva tan alto nuestro espí ritu que parece hablarnos de otros mundos mejores que el nuestro.en menor es muy frecuente en la música francesa y la caracteriza. no hubiesen sido ya tratados por mi con ocasión de los temas sacados á concurso por dos Academias escandinavas. según la teoría metafísica que acabo de exponer. pues no soy un escritorzuelo. con el único fin de asegurar á mis pensamientos una existencia duradera. pero lo poco . cuarta. los tonos de la escala parecen actores que tan pronto desempeñan un papel como otro. todos los grados cambian á la vez de valor. de donde viene la necesidad de un temperamento adecuado. consignaré la cita siguiente sacada de un pasaje de los Vedas: Quod forma gaudii estTOVpram Atina ex lioc dicunt. / CAPITULO XL INTRODUCCIÓN fistos complementos del libro cuarto adquirirían proporciones muy extensas.en menor es muy frecuente en la música francesa y la caracteriza. 215. de donde viene la necesidad de un temperamento adecuado. pág. en dos monografías detalladas que se publicaron en 1841 bajo el título de Los Dos problemas de la Etica. Por eso he escrito poco. mis escritos no buscan la aprobación de un ministro. todos los grados cambian á la vez de valor. lo cual es análogo á la impureza inevitable (mencionada en el § 52 del primer volumen) de todo sistema armónico. quod quocunque loco gaudium est. que el lector conoce este trabajo. Supongo. Cuando la tónica cambia. consignaré la cita siguiente sacada de un pasaje de los Vedas: Quod forma gaudii estTOVpram Atina ex lioc dicunt. á saber. p a r a l a inteligencia del Libro segun- do. que halagar nuestra voluntad de vivir. por consiguiente. En general. p á g . para que algún día puedan ser útiles á los que sepan apreciarlos y hallar en ellos materia de meditación. puesto que después de haber pintado su naturaleza. v o l . evocando la imagen de un hombre • que baila con zapatos muy apretadosHe aquí p a r a terminar algunas consideraciones accesorias. Bajo este aspecto. le ofrece la perspectiva del buen éxito y expresa como conclusión su contentamiento. no hace más. pues no soy un escritorzuelo. ni mi pluma se guía por miras personales. lo cual hace que la misma nota figure sucesivamente como segunda. aunque en todos sea la misma la persona del actor. 405. Muchas veces el papel no encaja en el actor. el libre albedrio y el fundamento de la moral. I . no aspiro más que á la verdad y escribo como escribían los antiguos. cuyo conocimiento le será ahora tan indispensable como lo era el de mi obra La Voluntad en la naturaleza. volumen II. pero lo poco . los tonos de la escala parecen actores que tan pronto desempeñan un papel como otro. un fabricante de manuales abreviados. un pescador de honorarios. con el único fin de asegurar á mis pensamientos una existencia duradera. si dos de los asuntos principales que debería exponer en ellos preferentemente. particula e gaudio ejus est (Upuekhat. etc. tercia. según la teoría metafísica que acabo de exponer. cuarta. todo el que quiera familiarizarse con mi filosofía debe leer línea por linea todas mis obras. no hubiesen sido ya tratados por mi con ocasión de los temas sacados á concurso por dos Academias escandinavas. P a r a calmar semejantes escrúpulos. Acaso alguno de los lectores se escandalice al verque la música que á veces eleva tan alto nuestro espí ritu que parece hablarnos de otros mundos mejores que el nuestro. Sin ella es probable que no se hubiera pensado nunca en filosofar. en el sentido de que se considera eterno. pues. Pero así como en la naturaleza cada mal lleva consigo su remedio. la experiencia ma lo ha demostrado sobradamente. la mayor parte de mis pensamientos no están enunciados más que una sola vez. aspirando (1) Este capítulo se relaciona con el § 5 del primer v o lumen. se presentan formando una multitud en este último libro. He aquí por qué. y deseo que sigan hallando gusto en ello los que se dedican á este pasatiempo. pero se rectificará esta opinión tan pronto como se advierta la importancia de dicha cuestión. la cúspide de la pirámide.que he escrito ha sido después de madura reflexión y á largos intervalos. y de las cuales no puede prescindir ningún filósofo en sus eseriros. Las doctrinas religiosas. En el hombre. un asunto de que no traté en el libro cuarto del primer volumen y que ha sido descuidado por todos los filósofos que me han precedido. legítimo y natural que este cuarto y último libro. por eso. me refiero á la significación íntima y á la naturaleza propia de ese amor sexual que se eleva á veces hasta convertirse en la más violenta de las pasiones. podráparecer paradójico. por lo tanto. no menos que las doctrinas filosóficas. nos viene muy bien. conveniente que disponga de más amplio espacio p a r a cimentarlas sobre más amplias bases y exponerlas con mayor precisión. El espacio que ganamos en este libro cuarto de los complementos por haber eliminado los dos importantes asuntos antes indicados. la razón nos da la certeza aterradora de la muerte. esta circunstancia me ha permitido discutir aquí. como últimos resultados de todo sistema filosófico. Sócrates la definió: eavaxou ¡xeXsxti. CAPITULO XLI (1) DE LA MUERTE Y DE SUS RELACIONES CON LA INDESTRUCTIBILIDAD DE NUESTRO SER EN SÍ La muerte es el verdadero genio inspirador ó el Musageta de la filosofía. ó por lo menos su compensación. cuando se trata de juzgar y criticar mis obras. así acontece también que esa reflexión que nos enseña á conocer la muerte. tienden á producir ese resultado. reduciendo á la más estricta medida las repeticiones á veces indispensables para el encadenamiento. el más serio é importante de todos. Admitir tal asunto en aquella parte de la filosofía que trata de la moral. sin embargo. es ne cesario leer todo lo que he escrito. que el animal no necesita y que son inasequibles para él. nos conduce igualmente á consideraciones metafísicas consoladoras. cuando se quiere aprovechar mis enseñanzas y comprenderlas bien. comience por un estudio especial acerca de esta materia. y es. Además. Es. como cosa perteneciente á las investigaciones sobro la voluntad de vivir. . El animal vive sin conocer propiamente la muerte y puede decirse que el individuo goza directamente la inmortalidad de la especie. pues las cuestiones que importan á todos los hombres y que forman. Esto no es necesario. ó por lo menos su compensación. conveniente que disponga de más amplio espacio p a r a cimentarlas sobre más amplias bases y exponerlas con mayor precisión. el más serio é importante de todos. la mayor parte de mis pensamientos no están enunciados más que una sola vez. sin embargo. en el sentido de que se considera eterno. y de las cuales no puede prescindir ningún filósofo en sus eseriros. Esto no es necesario. como últimos resultados de todo sistema filosófico. Admitir tal asunto en aquella parte de la filosofía que trata de la moral. como cosa perteneciente á las investigaciones sobro la voluntad de vivir. nos viene muy bien. y es. por eso. así acontece también que esa reflexión que nos enseña á conocer la muerte. la razón nos da la certeza aterradora de la muerte. pero se rectificará esta opinión tan pronto como se advierta la importancia de dicha cuestión. CAPITULO XLI (1) DE LA MUERTE Y DE SUS RELACIONES CON LA INDESTRUCTIBILIDAD DE NUESTRO SER EN SÍ La muerte es el verdadero genio inspirador ó el Musageta de la filosofía. legítimo y natural que este cuarto y último libro. pues. esta circunstancia me ha permitido discutir aquí. El espacio que ganamos en este libro cuarto de los complementos por haber eliminado los dos importantes asuntos antes indicados. es ne cesario leer todo lo que he escrito. un asunto de que no traté en el libro cuarto del primer volumen y que ha sido descuidado por todos los filósofos que me han precedido. reduciendo á la más estricta medida las repeticiones á veces indispensables para el encadenamiento. no menos que las doctrinas filosóficas. por lo tanto. se presentan formando una multitud en este último libro. En el hombre. comience por un estudio especial acerca de esta materia. Es. He aquí por qué. la cúspide de la pirámide. Sócrates la definió: eavaxou ¡xeXsxti. Además. cuando se trata de juzgar y criticar mis obras. tienden á producir ese resultado. cuando se quiere aprovechar mis enseñanzas y comprenderlas bien. . nos conduce igualmente á consideraciones metafísicas consoladoras. la experiencia ma lo ha demostrado sobradamente. El animal vive sin conocer propiamente la muerte y puede decirse que el individuo goza directamente la inmortalidad de la especie. me refiero á la significación íntima y á la naturaleza propia de ese amor sexual que se eleva á veces hasta convertirse en la más violenta de las pasiones. Las doctrinas religiosas. y deseo que sigan hallando gusto en ello los que se dedican á este pasatiempo. Sin ella es probable que no se hubiera pensado nunca en filosofar. pues las cuestiones que importan á todos los hombres y que forman. podráparecer paradójico. Pero así como en la naturaleza cada mal lleva consigo su remedio. aspirando (1) Este capítulo se relaciona con el § 5 del primer v o lumen. que el animal no necesita y que son inasequibles para él.que he escrito ha sido después de madura reflexión y á largos intervalos. P a r a comenzar. post mortem nulla voluptas. recibida de manos de otro. a l cual son. no se limita á temer más que todos los otros males su p r o p i a muerte. y que no puede menos de calificarse de bestial. el antídoto que l a r a z ó n nos ofrece contra l a certeza que nos da ella misma de la muerte. E l brahmanismo y el budhismo. A m b a s creencias son igualmente falsas. imponer al hombre nociones pobres é inconsistentes sobre asunto tan i m - portante. bibete. nada que. ajenos el nacer y m o r i r . entre los estudiantes. p r u e b a de ello es que califica de insensible y duro de corazón á quien no l l o r a y sienta dolor en semejantes circunstancias. sin embargo. como e l B r a h m . á unos y á otros les conducen á considerar l a v i d a desde el punto de vista abyecto y puramente material que se resume en estas palabras: edite. pues es indudable que esta r e l i g i ó n ó estotra filosofía p o d r á n mejor que tal otra poner a l hombre en situación de contemplar l a muerte c a r a á c a r a c o n t r a n q u i l i d a d . i n c a p a z p a r a admitir otras más exactas y más sólidas. cuando u n a reflexión más m a d u r a que l a de los primeros años le muestra que tal d o c t r i n a es insostenible. Gomo contraste y paralelo vemos al odio. pero e n esta materia l a v e r d a d no está en u n justo medio. y evidentemente no los l l o r a bajo l a impresión egoísta de l a pérdida que le representan. p o r decirlo así. Guando l a r a z ó n se desenvuelve. en efecto. E s cierto que en E u r o p a . L a s consecuencias de esta educación m o r a l las vemos producirse bajo l a f o r m a de socialismo entre los obreros corrompidos de las fábricas de I n g l a t e r r a y bajo l a forma de neo-hegelianismo en A l e m a nia. como á admitir que somos i n mortales en carne y hueso. sin perjuicio de lo cual. desde el cual dichas opiniones se desvanecen ellas solas. v a á ser. sino movido de piedad p o r l a desgracia que les h a herido. ante todo. p o r ejemplo. no encuentra nada mejor con qué sustituirla. P o r esto las poblaciones de l a I n d i a muestran una firmeza y u n desprecio de l a muerte incomprensibles p a r a un europeoE s cosa g r a v e . y de este modo r e s u l t a que se le h a despojado de una compensación que l a n a t u r a l e z a le h a - bía reservado p a r a consolarle de l a certidumbre de l a muerte. buscar la muerte del a d v e r s a r i o como el m a y o r m a l que se le . durante u n a eternidad no ha e x i s t i do. p o r su esencia. le sea dable comprender. á consecuencia de lo que se enseña sobre l a muerte. tendrán mucha m a y o r eficacia en este respecto. que enseñan al i n d i v i d u o á considerarse como el ser p r i m i t i v o . que ha sido creado recientemente de l a nada y q u e . l a opinión de las masas. Nos encontramos primeramente con el hecho i n cuestionable de que el hombre. me mantendré e n el terreno empír i c o . h a y que elevarse á u n punto de v i s t a superior. se i n c l i n a t a n pronto á v e r en l a muerte u n aniquilanr'ento absoluto. en l a conciencia natur a l que tiene de l a muerte. a l menos. L o que v a r í a mucho es l a medida en que cada u n a de esas doctrinas cumple su fin. sino también l a de sus allegados. p o r consiguiente. l l e v a d o á su m a y o r extremo. r e s ponsable durante toda u n a eternidad de lo que h a g a ú omita. en el preciso día en que v i n o al mundo. Enseñarle. de este modo. no menos corrompidos. es lo mismo que enseñarle que siendo enteramente obra de otro. que otras religiones que le dicen que el hombre h a sido creado de l a n a d a y que hacen comenzar su existencia. enseñándoselas desde l a edad más t i e r n a y haciéndole. y muchas veces l a de u n mismo i n d i v i d u o . en lo sucesivo v a á existir eternamente.á ser. no h a y angustias que igualen á las de la m u e r t e . Por eso el temor de l a destrucción es innato en todos los animales. trabaja p a r a combatirle. L a existencia. como el cuidado de l a conserv a c i ó n . no puede v e n i r de l a inteligencia y . u n fin p r ó x i m o . Cuando l a r a z ó n se sobrepone. P o r m i parte creo que si l a experiencia y l a reflexión fuesen las llamadas á decidir.puede infligir. L a inteligencia.. y este temor a priori no es sino el r e - verso de l a v o l u n t a d de v i v i r . y ese temor y no el afán de h u i r del dolor es lo que se manifiesta en l a circunspección inquieta con que el a n i m a l p r o c u r a r e s g u a r d a r su individuo y más a ú n su progenitura. Mas ese apego i n finito á l a v i d a que así se manifiesta. p o r su parte. E n realidad. es su bien s u p r e m o . es seguro que contestarán que no. no es u n a broma. que e3 nuestra c o m ú n esencia. pero ésta es u n a broma de m a l g é n e r o . pues el v a l o r intrínseco de l a v i d a es m u y problemático y p o r lo menos es difícil resolver si no v a l d r í a más no existir. cuando el hombre . mostrándonos el escaso v a l o r de l a existencia y contradiciendo asi a l miedo á l a muerte. cosa g r a v e . del hecho de que l a v i d a . g a n a r í a el p l e i . E n lo concerniente a l asunto que a h o r a tratamos. Y puede deducirse que l a muerte es. E s t a es l a opinión de Socrátes en l a A p o l o g í a de Platón. n i h a y espectáculo más a t e r r a dor que el de una ejecución capital. aun siendo t a n corta é insegura y tan a m a r g a como es. lo que nos dice es que l a muerte es un m a l supremo. en todo caso. y más bien debería p a recemos absurdo después de reflexionar sobre él. el temor de l a muerte es independiente de todo conocimiento. no se e x p l i c a más que p o r l a circunstancia de que todo nuestro ser es v o l u n t a d de v i v i r . de suerte que los pocos años durante los cuales somos. to el no ser. N a d a despierta t a n v i v a é irresistiblemente nuestra compasión como el v e r á uno de nuestros semejantes en peligro de muerte. pues. pues el animal l a teme sin conocerla. M u d a n las opiniones según los tiempos y los lugares. se desvanecen completamente en el tiempo infinito en que nos corresponde no ser. » Además l a v i d a tiene. Este inmenso apego á l a v i d a es. Cuando se reflexiona sobre ello parece ridículo h a c e r tanto caso de u n espacio de tiempo tan breve. p r e g u n t e mos á los muertos si q u e r r í a n resucitar. E n su lenguaje. ¿Por qué h u y e el animal? ¿Por qué tiembla y se esconde? Porque siendo p u r a v o l u n t a d de v i v i r y estando p o r lo mismo destinado á m o r i r . lejos de ser fuente de ese a m o r á l a v i d a . ciego é i n sensato. quiere g a n a r tiempo. P a r e c e que no merecemos nada mejor que esa v i d a y esa muerte. de todo lo que podría ofrecer p e l i g r o . en efecto. L o mismo le sucede a l hombre. pero l a v o z de l a naturaleza siempre y e n todas partes es l a misma y á quien debemos consultar es á ella. T o d o ser v i v i e n t e l l e v a en sí tal temor a l v e n i r a l mundo. Llamemos á l a p u e r t a de los sepulcros. el mismo amable y animado Y o l t a i r e no puede menos de decir: «Se ama l a v i d a . y en otro l u g a r añade: « N o sé lo que es l a v i d a eterna. l a más t e r r i b l e de las amenazas. temblar tanto cuando nuestra v i d a ó l a de otra persona se h a l l a n en peligro ó buscar en l a tragedia el t e r r o r d r a mático exclusivamente en los resortes que nacen del miedo á l a muerte. y aquella V o l u n t a d de v i v i r p o r su esencia y p o r su origen es inconsciente y ciega.la r a z ó n . muerte significa destrucción. L a muerte es p a r a él el m a y o r de los males. pero l a nada no deja de tener sus a t r a c t i v o s » . el mismo tenor debería d o m i narnos a i pensar en l a época en que aún no existíamos. h a y a podido pasarse sin él. S i n embargo. en teoría ambos problemas ofrecen el m i s mo interés y l a misma r a z ó n de ser. cuando l a inteligencia sucumbe en l a lucha.°. p o r el c u a l debemos agradecimiento á su bondad suprema? ¿Cómo puede parecer. ¿Y c ó m o — p o d r í a preguntarse incidentalm e n t e — c ó m o el amor sin límites á l a v i d a y l a aspir a c i ó n á c o n s e r v a r l a p o r todos los medios y todo el tiempo posible. ¡Cuántas admirables declamaciones poseemos. A l a esper a n z a de l a i n m o r t a l i d a d del a l m a se une siempre l a de un mundo mejor. que l a inteligeucia es primitivamente-un principio e x t r a ñ o á dicha v o l u n t a d y que se j u n t a á ella como una añadidura. que. le despreciamos (1). y . et ut vivere liceat. fortes et animosos. obsecrantes etiam odisse solemus. l a p r u e b a sería mas propia p a r a disponernos á lamentar p r o f u n • damento el paraíso perdido del no ser. cuando el hombre desea l a v i d a á cualquier precio. noble y g r a n d e . no h a y cuestión que más naturalmente se imponga á c u a l - . sin embargo. E n cambio. que la de lo que fuimos antes de nacer. se defiende encarnizadamente cont r a l a muerte que v e l l e g a r y se desespera a l r e c i b i r la. Festejamos entonces el triunfo de l a inteligencia sobre l a ciega v o l u n t a d de v i v i r que. Si lo que nos hace t a n temible l a muerte fuese e l (1) «In gladiatoriis pugnis tímidos et supplic >s. h a y a de ser sepultado con el cuerpo! D e lo que nadie dice nada es de que ese espíritu humano h a y a dejado pasar toda u n a etern i d a d antes de aparecer sobre l a t i e r r a con todos sus atributos. lo cual muestra bien claro que el nuestro no v a l e g r a n cosa. en este caso. 34. y de que el mundo. con todo. Pro Milone. sobre lo repugnante que es a d m i t i r que el espíritu humano que a b a r c a el universo y se l e v a n t a t a n alto con sus sublimes concepciones. es l a medula esencial de nuestra existencia. pueá es indudable que el no ser que sigue á la muerte no puede ser distinto del no ser que precede á l a v i d a . n i por tanto. L a cuestión de lo que será de nosotros después de l a muerte h a sido mil veces más agitada. no hace más que manifestar l a esencia u n i v e r s a l de los hombres y de las cosas.^fca eternidad que se deslizó mientras no existíamos no nos asusta nada. esa v o l u n tad es inconsciente y ciega.°. en libros ó de v i v a v o z . üsta sed de v i v i r ¿puede v e n i r de que habiendo gustado l a v i d a l a hallamos »mable? Ciertamente que n como hemos expuesto con b r e v e d a d antes. durante toda esa eternidad. pueden ser juzgados sentimientos viles y despreciables? ¿Cómo los discípulos de cualquier r e l i g i ó n los declaran indignos de sus creencias. hallamos c r u e l y apenas p o demos soportar el pensamiento de que tras el corto i n t e r v a l o de esta existencia efímera debe v e n i r u n a segunda eternidad durante l a c u a l tampoco existiremos.desafía tranquilamente y con serenidad la muerte. y . en sí. pensamiento del no ser. y 4 que l a inteligencia está en lucha con l a v o l u n t a d de v i v i r y que nuestro juicio le otorga su aprobación cuando sale victoriosa. de especie más tecaibie. 2. p o r el contrario. desdeñar el don? P o r el momento. c. que l a v o l u n t a d de v i v i r es ¡a esencia íntima del hombre. et se acriter ipos morti offerentes servare cupimus » Cicerón. C o n todo. su actitud se r e p u t a noble y grande. las consideraciones que hemos e x puesto demuestran: 1. si l a v i d a es u n don de los dioses. y el que r e s o l v i e r a el uno no a b r i g a r í a dudas respecto á l a solución del otro. y que. Cuando esta c r i a t u r a . es d e c i r . deberíamos conso- larnos del tiempo infinito en que no existiremos. A p a r t e de estas consideraciones. todo su ser hace u n a desesperada resistencia.quier inteligencia no dominada por preocupaciones arbitrarias. hagamos abstracción de tal respuesta y admitamos. pues. ( D i ó g e n e s L a e r t i o . Más adelante examinaremos si. p a r a ésta l a muerte no es un mal. L o que hasta ahora r e s u l t a de lo que venimos exponiendo es que t a n absurdo es lament a r el tiempo durante el c u a l no existiremos. como cesa durante el sueño ó durante u n síncope. como lo sería lamentar aquel otro durante el c u a l no existíamos t o d a v í a . á consecuencia de dicha objetivación. y como en el conocimiento es donde reside l a conciencia. porque en su más intima esencia está l a aspiración á l a v i d a y á l a duración y porque l a inteligencia no le pertenece desde su o r i gen. en todo caso. es absurdo de suyo creer que el no ser pueda ser u n m a l . como el bien. X-27. desde el punto de v i s t a empírico en que nos hemos colocado. pues- to que no se diferencian u n a de otra más que p o r l a i n t e r v e n c i ó n del ensueño efímero de l a v i d a . Gomo he indicado y a . todos los argumentos en f a v o r de l a contin u i d a d después de l a muerte pueden ser vueltos parte in ante y demostrarán entonces l a existencia an- tes de l a v i d a actual. porque ella es v o l u n t a d de v i v i r . que esta: Antes de m i nacimiento pasó u n tiempo infinito. a partepost no debería ser más a t e r r a d o r a que l a eternidad sin mí a parte ante. puesto que se t r a t a de u n estado que debería sernos m u y familiar y e n que nos hemos encontrado á gusto. l a c u a l cesa con l a v i d a . tiene algo que temer de l a m u e r te.) Perder u n a cosa c u y a ausencia no podemos s e n t i r . N o es l a parte conocedora del yo l a que teme l a muerte. p o s i t i v a mente que el estado de inconsciencia no es doloroso. con el tiempo infinito en q u e no existimos. P a r a el conocimiento no h a y r a z ó n a l g u n a de temer l a muerte. Mas. evidentemente no es u n mal. supone l a existencia y l a conciencia. el momento en que se produce es u n b r e v e instante. l a fuga mortis procede únicamente de l a ciega v o l u n t a d de que está lleno todo ser v i v i e n t e . L a eternidad sin m í . y o e r a Yo. luego el no ser f u t u r o debería inquietarnos t a n poco como el no h a b e r sido. v e á l a m u e r t e a n i q u i l a r este fenómeno c o n el c u a l se h a identificado y a i c u a l se v e l i m i t a d a . Sabemos. en realidad. nosotros no existimos. sino que h a sido a d q u i r i d a luego que aquélla se objetivó en u n a c r i a t u r a r a c i o n a l . pues es indiferente que el tiempo no ocupado p o r nuestra existencia esté en relación de pasado ó en relación de p o r v e n i r con el momento en que e x i s timos. que todos los que durante ese tiempo decían y o . en lo cual se muestran consecuentes. admitida p o r brahmanistas y budhistas. después de nuestra muerte. eran precisamente yo. que no existíamos. y entonces será preciso no o l v i d a r el verdadero origen que hemos asignado a l h o r r o r que nos i n s p i r a MUNDO M 11 . el temor de m o r i r es inherente á esa v o l u n t a d . ¿qué era y o en todo ese tiempo? M e t a físicamente se p o d r í a acaso contestar. E n este caso. antes de nacer. p o r el momento. Desde este punto de v i s t a consider a l a muerte E p i c u r o cuando dice: la muerte no nos importa. pues el mal. A l mismo tiempo. La dotcrina kantiana de l a idealidad del tiempo es l a que resuelve todos estos enigmas. mas p o r el momento no hablaremos de ella. y añade como explicación que mientras existimos l a muerte no existe y que cuando sobreviene l a m u e r t e . que se p r o p a g a de allí á las demás partes del organismo. los acontecimientos pierden su i m p o r t a n c i a . l a conciencia h a b r á desaparecido antes de que nos demos cuenta de ella. á medida que se extingue l a r e c e p t i v i d a d p a r a sus respectivos objetoslas emociones no encuentran y a estímulos. Todas las personas que h a n perdido el conocimiento. las imágenes palidecen cada v e z más. puesto que nadie puede consider a r l a d i g n a de t a l sentimiento. p o r lo que experimentamos a l desvanecernos complemente. su impresión d u r a poco y se v a sin dejar huellas. pues l a imaginación v a declinando. es l a sombra de sí mismo. C o n l a edad. hablando c o n propiedad. mejor t o d a v í a .. ésta no concierne más que á l a conciencia. Pero nosotros no sentimos. Considerada con relación a l sujeto. veremos que es u n estado en que el h a m bre desaparece de l a v i d a y se e v a p o r a g r a d u a l é i m perceptiblemente. propiamente dicha. ¿Qué le queda p o r destruir á l a muerte en él? E n u n momento dado. aunque tenga u n a base metafísica. y muchas veces únicamente p o r los signos exteriores. u n hecho posterior á l a muerte. E s t a paralización. todo v a b o r r á n dose.. Cada uno de nosotros puede darse cuenta. que es l a v o l u n t a d misma. y si no produce l a muerte hasta pasado a l g ú n tiempo. si el sueño es h e r mano de l a muerte. manifestándose bajo l a figura de nuestro cuerpo. pues e n este último estado l a transición es menos lenta y no se verifica mediante u n a serie de ensueños. Serán los que preocupaban y a á H a m let en el famoso monólogo. y . su sueño será el último sueño y sus ensueños serán. E s t a misma distinción s i r v e p a r a damos á conocer que lo que h a c e l a muerte t a n temible no es tanto l a cesación de l a v i d a . S i l a h e r i d a es instantáneamente mortal. efectivamente. bien p o r efecto de los vapores del c a r b ó n ó p o r estrangulación. y puede decirse que. P e r o creo que y a los soñamos actualmente. exige a l g ú n trabajo. no se efectúa sin resistencia. sólo se a d v i e r t e un momento después de recibirla. Debemos observar también que l a conservación del proceso v i t a l . por el momento e n que nos v e n c e el sueño. cuanto á l a muerte e n sí misma no consiste p a r a el sujeto más que e n el instante en que l a conciencia se desvanece á consecuencia de l a p a r a l i z a c i ó n de l a act i v i d a d cerebral. bien en el agua. p o r tanto. tras lo c u a l repentinamente sobreviene l a más profunda inconsciencia.l a muerte. no puede ser dolor o s a . n i l a distinción cuidadosamente establecida entre el elemento v o l i t i v o de nuestro ser y el elemento cognoscitivo. E l viejo se mueve con pasos lentos y m a l seguros ó descansa en u n rincón. l a muerte y el síncope son h e r m a nos gemelos. pues de ordinario no se siente inmediatamente una herida g r a v e . ó sea l a muerte de vejez. L a muerte. esa desorganización más que en los dolores de l a enfermedad. Si nos fijamos en l a muerte natural. en cierta medida. de ese estado. de l a v e j e z . el sentido de la v i s t a es el que comienza p o r desaparecer cuando a ú n se conserva el conocimiento. es. no es desagradable. las pasiones y los deseos v a n extinguiéndose uno á uno. hasta donde puede comprobarse. A este gasto de fuerza sucumbe cada día e l . l a sensaeión. como l a destrucción d e l organismo. entra en l a categoría de las demás enfermedades. ó. el fantasma de lo que en otro tiempo fué. durante el c u a l l a conciencia h a desaparecido. están contestes en que no sintieron dolor alguno. aun siendo violenta. l a eutanasia. los días p r e c i p i t a n su c u r s o . debe p r o c u r a r u n g r a n descanso á su f u e r z a motriz. con dos caras. E s t a r e t i r a d a está siempre l i b r e . u n a somb r í a y t e r r i b l e . t a n profundamente i n n a t a es l a resistencia á r e t o r n a r á u n estado que c o n t a n t a facilidad se trocó p o r u n a existencia t a n r i c a en dolores cuanto pobre e n alegrías. se h a alejado de allí. el dios de l a muerte. que se le ofrece p o r si mismo muchas veces: v o l v e r a l seno de l a n a t u r a l e z a que. es l a cessio bonorum del ser v i v i e n t e . y que p r o l o n g a l a v i d a en v e z de a b r e v i a r l a . pues l a conciencia no se nos muestra jamás como l a causa. crece ó se debilita a l compás de ésta. á más de no hallarse autorizada p o r las premisas. l a c i r culación. l a r e p r o d u c c i ó n . disiparse. Cuando el hombre choca con obstáculos que le hacen imposible l a v i d a ó a n i q u i l a n todas sus esperanzas. A l c o n t r a r i o . desconocido de nosotros. quizá este descanso c o n t r i b u y e á l a expresión de dulce t r a n q u i l i d a d que se dibuja en l a faz de l a m a y o r í a de los muertos. así como también l a respiración. ei desvanecimiento y el despertar. D e ahí deducimos con certeza que el p r i n c i p i o . p o r donde l a vemos siempre como u n efecto y no como l a causa de l a v i d a o r g á nica. á pesar del miedo que i n s p i r a . Y vemos más: vemos que Ir. h a y t o d a v í a otra consideración. h a n cesado. E n suma.organismo. Esto se e x p l i c a p o r lo que acabo de exponer. Llegamos así á l a conclusión de que l a muerte. aguijoneado por l a esperanza de h a l l a r en l a v i d a condiciones mucho más favorables de las que encontró. no puede ser u n mal. sería evidentemente falsa. lejos de p e r v e r t i r y d e p r i m i r las demás fuerzas. que surge de s u y o y que merece a l g ú n esclarecimiento que l a p r e cise y determine los justos límites á los cuales conviene reducirla. L o s indios representan á Y a m a . c u a l observamos en las diferentes edades de l a v i d a . p o r tanto. sino como el producto y el resultado de l a v i d a orgánica. le queda u n último refugio. l a c i r culación y el desarrollo de c a l o r . D e donde se deduce que l a p a r a l i z a c i ó n t o t a l del proceso v i t a l . á menos de c o n c u r r i r causas concomitantes cont r a r i a s . el retorno no se efectúa sin u n a l u c h a física ó m o r a l . h a cesado de o b r a r . o t r a alegre y b e n é v o l a . renacer de n u e v o . que ponía en a c t i v i d a d todas esas f a c u l tades. Hemos visto también que la individualidad es u n a t r i b u t o de ese organismo. u n a amiga c o m p a s i v a y bien venida. abandonó p o r u n b r e v e instante. el instante en que e x p i r a el h o m b r e debe asemejarse á aquel en que despierta de u n a l a r g a y penosa pesadilla. L a vemos nacer. a u n dadas estas circunstancias. en el sueño. jamás sin ellas. Pero si quisiéramos añadir que ese p r i n c i p i o no debió de ser o t r a cosa que lo que conocemos como nuestra p r o pia conciencia. y . etc. E n el terreno empírico en que seguimos mantenién- donos. nuestra inteligencia (el alma). es muchas veces un bien que deseamos. l a irritabilidad. Mas esto n Q nos da r a z ó n a l g u n a p a r a deducir que l a individualidad sea inherente a l p r i n - . l a vesania. y es lo que le obliga á suspender el f u n cionamiento del c e r e b r o y á hacer más lentas algunas secreciones. E l aspecto de u n c a d á v e r nos i n dica que en él l a sensibilidad. particularmente l a i r r i t a b i l i d a d y l a f u e r z a m u s c u l a r . semejante conclusión. cuando a l g u n a enfermedad incurable ó penas de que no puede consolarse le a b r u m a n . mientras las condiciones precisas existen. subversión total de l a conciencia. en los estados de salud y de enfermedad. al i g u a l de cuanto existe. Sin embargo.. las aumenta. poniendo en peligro l a v i d a . cuando el organismo es u n ser consciente de sí. también de l a conciencia. la que son lo único que está sometido a l nacimiento y electricidad cesa v e r d a d e r a m e n t e de obrar. Se que esto no satisface les inferiores u n a eualidad de eternidad y u b i c u i d a d . l l e g a a l reposo. y que lo ú n i - tudio más p r o f u n d o nos l l e v e á conocer lo que es en co que h a hecho h a sido cesar de manifestar v i s i b l e - sí. es decir. a d m i t i r á que l a f u e r z a que h o y d o b l a u n a r c o h a comenzado á e x i s t i r c o n el b r a z o que ejecuta esta acción. P o r bles fenómenos. n i tampoco. nadie estados y las formas. pues ambas cosas c o n t i n ú a obrando lo mismo que antes en i n n u m e r a - son las condiciones p r e v i a s de toda modificación. y l a muerte. racional y bien organizado creerá aniquilada para siempre l a f u e r z a que e n él o b r a b a t a n enérgicamente. pues l a detención de l a r u e c a no significa l a Sabemos de u n modo cierto. mente. l a m a t e r i a . Sólo he q u e r i d o m o s t r a r con estos ejemplos que r e - E n este sentido. el p r i n c i p i o mente su a c t i v i d a d . l a f u e r z a que l a h a b í a m a n - m a l a v i d a h o y e x i s t e n t e : esta conclusión es i n e v i - tenido hasta entonces h a y a quedado a n i q u i l a d a i g u a l - table. E n este concepto de f u e r z a n a t u r a l . las fuerzas naturales. sino que c u a l q u i e r a comprende que y p o r otra. h a desaparecido. P e r o h a y más. y los que temen en l a m u e r t e u n a destrucc i ó n absoluta no deben desdeñar l a c e r t e z a perfecta de que el p r i n c i p i o más íntimo de n u e s t r a existencia no puede ser alcanzado p o r a q u e l l a destrucción. reflexionando m a d u r a m e n t e . V e r d a d es que se puede objetar c o n - e l momento debemos c o n s i d e r a r a l p r i n c i p i o t r a esta c o m p a r a c i ó n que en dicho caso l a g r a v e d a d como u n a f u e r z a n a t u r a l . n i l a m u e r t e p o r l a destrucción t o t a l d e l h o m b r e . tales como e n l a e x p e r i e n c i a los v e m o s . se puede t o d a v í a sentar l a p a r a d o j a de que . a l menos hasta que u n es- vital no cesa de o b r a r tampoco en e l p é n d u l o .cipio desconocido que a n i m a b a a l o r g a n i s m o y que se separó de é l a l s o b r e v e n i r l a m u e r t e . p o r lo que demostré e n m u e r t e de l a h i l a n d e r a . C u a n d o u n péndulo. l a i n m o r t a l i d a d de nuestra esencia conocemos directamente hasta en las fuerzas n a t u r a - está demostrada c o n certeza. L o que está l i b r e de los cambios c r e e r á que p o r a q u e l hecho l a f u e r z a de l a g r a v e d a d que o r i g i n a n las causas es. y tanto menos podemos h a c e r t a l deducción. no tenemos derecho á t o m a r l a cesación de l a v i d a p o r aniquilamiento del p r i n c i pio v i t a l . E s mucho más n a t u r a l a d m i t i r que l a f u e r z a que animó en l o T a m p o c o tenemos derecho á d e d u c i r que. habiendo pasado u n a v i d a h o y e x t i n g u i d a es l a misma que a n i - cesado l a v i d a o r g á n i c a . P o r lo mismo. e n c o n - el segundo l i b r o . los diendo así su a p a r i e n c i a de v i d a i n d i v i d u a l . p o r u n a p a r t e . n i n g ú n espíritu á los que buscan u n a demostración de nuestra p e r m a n e n c i a después de l a m u e r t e y que no l l e g a á ser tod a v í a e l consuelo que de ella esperan. sin d u d a . e n el c u a l . cuanto que en toda l a n a t u r a l e z a ' c a d a fenómeno p a r t i c u l a r es o b r a de u n a f u e r z a g e n e r a l que actúa en millares de fenómenos semejantes. efectuada l a t r a e y l l e v a l a serie de las causas y los efectos descarga. que sólo es perecedero aquello que t r a n d o su centro de g r a v e d a d . P e r o es a l g o . A u n q u e e l b r a z o robusto que h a c e tres m i l años t e n d í a el a r c o de U l i s e s n o exista. p e r - f o r m a p a r t e del encadenamiento causal. sin que l a índole f u g a z de sus pasajeras manifestaciones p u e d a e x t r a v i a r n o s en este p u n t o n i a u n p o r u n instante. sustituyamos si se q u i e r e el p é n - v i t a l está l i b r e del cambio de formas y estados que dulo p o r u n aparato e l é c t r i c o . s e r á cristal. ó v o l u n t a d .e l segundo elemento que. encadenamiento causal. son todos v e r d a d e r o s a l mismo tiempo. A s í es indudablemente — ¿ C ó m o — s e d i r á — l a p e r m a n e n c i a de lo que es p o l v o . en l a a n t i g u a y g r o s e r a teoría materialista vemos r e p r e s e n t a d a l a i n d e s t r u c t i b i l i d a d de de l a i n d e s t r u c t i b i l i d a d de nuestro v e r d a d e r o ser. c l u i r l a f u e r z a v i t a l . g . desde e l c u a l . estos atisbos p r i m i t i v o s pero que es l a base p e r m a n e n t e y l a condición p r e v i a nos dicen y a implícitamente que l a c r i a t u r a v i v i e n t e del mundo r e a l . X X I V . de las de l a n a t u r a l e z a y d e n t r o de ese mismo conjunto. l a m a t e r i a t o d a v í a de las fuerzas n a t u r a l e s . ¿Conocéis b i e n ese polvo? ¿Sabéis lo que es y lo que puede? A p r e n d e d á conocerle antes de despreciarle. y desenvolv e r á en su seno misterioso esa v i d a c u y a p é r d i d a t e men tanto las inteligencias limitadas. y q u e . p o r l a que sólo sea como i m a g e n y c o m p a r a c i ó n . el de B e r k e l e y . S e g ú n esto. L o que h a y es que estos sistemas m i r a n sólo u n lado ó aspecto de l a cuestión. es decir. p o r v i r t u d de su p e r m a n e n c i a absoluta. lógicamente deducida. l a que p o r sí misma no puede ser p e r c i b i d a . á pesar de s u m u t u a oposición. r a n t i z a . será u n i l a t e r a l é incompleta. á lo sumo. se a d v i e r t e que su v e r d a d es sólo r e l a t i v a y condicional. es el reflejo directo. en e l p e o r caso. a d q u i r i r á c o n l a c o r r i e n t e g a l v á n i c a f u e r z a p a r a descomponer las combinaciones más estables y p a r a r e d u c i r los metales de sus óxidos. l a eternidad v e r d a d e r a bajo l a i m a g e n de u n a p e r m a - está l i b r e del c a m b i o perpetuo de estados debido a l nencia en e l tiempo. a l a b a r c a r todas estas teorías. p a r t i c i p a total. nos ga- C o m o l a n a t u r a l e z a no miente. a u n - n u e s t r a esencia p o r l a de su s o m b r a . b r i l l a r á bajo l a f o r m a de metal. s e g ú n tengo d i c h o . que no es en este momento más que p o l v o y c e n i z a . u n a n i n g u n a teoría. y como h e demostrado antes. ¿No es n a d a d u r a r bajo l a f o r m a de m a t e r i a semejante? L o afirmo positivamente: l a p e r m a n e n c i a de l a materia testifica e l materialismo consecuente. A s í . es d e c i r . pero cuando se m i r a desde más alto. E s a m a t e r i a . pues. puede s e r f a l s a i n d e s t r u c t i b i l i d a d que debe s e r v i r de consuelo y d a r l a cuando se d e r i v a de u n a concepción v e r d a d e r a m e n t e s e g u r i d a d de u n a eternidad de cierto o r d e n á los que o b j e t i v a de l a n a t u r a l e z a . y . cada uno desde s u punto de vista. como en el sistema m e - como imperfecto bosquejo. sino que c o n t i n ú a existiendo c o n el conjunto debajo de las condiciones de l a e x p e r i e n c i a . de u n a v i l m a t e r i a . l a n z a r á chispas eléctricas. de i g u a l modo que su c o n t r a r i o el idealismo absol u t o . no sean capaces de comprender o t r a . se metamorfoseará en p l a n t a y en a n i m a l . y p o r lo g e n e r a l todo sistema filosófico nacido de u n a concepción e x a c t a y desarrollada de b u e n a fe. entre las cuales h a y que i n - i n f o r m e . será lo que debamos consider a r como p e r m a n e n c i a de nuestro ser? V a m o s p o r partes. l a m a t e r i a . es el punto de v i s t a de l a v e r d a d absoluta en c u a n t o puede ser asequible p a r a nosotros. p o r tanto. e l de E p i c u r o . se v e su v e r d a d dentro de c i e r t a esfera y su falsedad fuera de ella. p o r consiguiente. cualidades propias de l a v o l u n t a d en sí y r e p r o d u c e . c o n las fuerzas n a t u r a l e s . p o r ejemplo. v . de vemos representada p o r l a u b i c u i d a d y l a eternidad donde resulta que la p u r a m a t e r i a . l a v i s i b i l i d a d de no está condenada p o r l a m u e r t e á u n a n i q u i l a m i e n t o l a cosa en sí. U n i c a m e n t e e l p u n t o de v i s t a supremo. ó más b i e n p e r m a n e n c i a de l a m a t e r i a . bien pronto disuelta en el a g u a . . P a r a c o m p r e n d e r l o r e m i t o nos p r i m i t i v o d e l n a t u r a l i s m o absolutamente físico l a a l lector á las explicaciones dadas en cap. P o r el contrario. tenían p o r punto de partida el ter r o r evidente que i n s p i r a l a muerte á todo ser dotado de v i d a . presa fácil y al alcance de todos. Piensa que l a muerte y l a v i d a del i n d i - v i d u o no tienen importancia alguna. p a r t i c i p a r í a mos de su manera de v e r las cosas y contemplaríamos l a v i d a y l a muerte con ojos indiferentes. y á las cuales se h a n agregado sus d e s e n v o l v i mientos naturales. siendo su caída sólo u n juego. no h a y más g r a v e negocio que aquel en que jugamos nuestra v i d a ó nuestra muerte. donde se encuentran a l abrigo de todo riesgo. Consideremos además que no solamente. á cualquier a z a r . p a r a defenderse. sin defensa. y manifiesta su pensamiento abandonando l a v i d a de todos los animales. se expresa como K r i s c h n a en el Ehagavat Gita. P a r a h a c e r este estudio. p a r a ocultarse ó p a r a emplear l a astucia. nuestra r a z ó n debe i n t e r p r e t a r l a indiferencia de l a naturaleza p o r l a v i d a de los individuos. afirma bien clar o que le es indiferente el aniquilamiento de los i n d i v i d u o s . oculto tras u n m a t o r r a l . seguiremos limitándonos a l terreno empírico. todo lo que puede decidir de ella. al cordero á quien espía el lobo. O b s e r v a d l a babosa desprovista de todo género de recursos p a r a h u i r . puesto que l a naturaleza es lo que nosotros mismos. todos estos seres caminan con confianza en medio de los peligros que á cada instante les amenazan. como l a causa. que es f r a n c a y sincera siempre. sino que. Sus procedimientos p a r a con el hombre son los mismos que c o n las bestias. que no le v a nada en ello. V e d ese insecto en vuestro camino. l a v i d a y l a muerte deberían sernos también indiferentes. V e d a l pez j u g a r descuidado junto á l a r e d que v a á cogerle. dependen l a v i d a y l a muerte de l a más fútil circunstancia. E s cierto que si nuestra m i r a d a p u d i e r a i r m u y lejos. á l a r a n a demasiado indolente p a r a h u i r y librarse de l a muerte. D e cierto. a l capricho de u n aturdido ó á l a t r a v e s u r a de u n niño. pero no comenta sus sentencias y se expresa en el estilo lacónico de los oráculos. Sea comoquiera. L o que dice ella se aplica también a l ser humano. Y a l hablar así no miente. sin acudir e n su auxilio. incluso el hombre. L a naturaleza.L a s consideraciones que nos h a n conducido hasta aquí. á diferencia d e l i n d i v i duo. en general. l a existencia . que no miente jamás. P a r a que nuestra madre común entregue así sus hijos. puesto que p a r a nosotros se j u e g a en esa p a r tida el todo p o r el todo. P o r tanto. como acabamos de v e r . a l entregar estos organismos tan m a ravillosamente ingeniosos. como u n a p r u e b a de que l a destrucción de u n fenómeno de este género no afecta á l a v e r d a d e r a y p r o p i a esencia. y que e n todos esos casos el efecto. sino al más ciego a z a r . l a n a t u r a leza. h a de ser porque sabe que si caen es p a r a v o l v e r á su seno. a l pájaro que no divisa a l milano que se cierne s o b r e él. h a b l a de este punto en u n lenguaje completamente distinto. N o se cuida de l a v i d a ó l a muerte del individuo. l l a m a nuestra atención en el más alto grado y solicita nuestra simpatía ó n u e s t r o temor. l a menor desviación de vuestro pie es decisiva p a r a su v i d a ó su muerte. que no pierde nada con su muerte. V a m o s ahora á cambiar de punto de v i s t a . no sólo á l a r a p a c i d a d del más fuerte. carece de i m p o r t a n c i a . Desprovistos casi p o r completo de p r e v i s i ó n . P a r a o b s e r v a r cómo se conduce respecto de l a muerte el conjunto de l a naturaleza. á los m i l peligros q u e les amenazan. es decir. las c r i a t u r a s v i v i e n t e s . N o puede ser más que u n a a p a r i e n c i a e x t e r i o r . ó. Sólo los cerebros estrechos pueden temer seriamente l a muerte como l a a n i quilación de su ser. mejor dicho. s i n pasar más a l l á . l o que está en lo más bajo de l a escala. y que. c o n sus organismos mente complicados y maravillosamente infinita- ingeniosos. mientras que e l mundo i n o r g á n i c o . D i r é más: esa existencia y no existencia de los seres individuales. hablando con m a y o r exactitud. no puede ser l a v e r d a d e r a y última e x p r e s i ó n de l a constitución y el orden de las cosas en e l mundo. sino que es r e l a t i v o . de semejante orden de cosas. A f i r m o que u n a c o n v i c c i ó n inmediata. colocado más abajo en l a escala. no es más que u n fenómeno condicionado p o r l a constitución especial de nuestra inteligencia. p o r sí misma. tiene u n a d u r a c i ó n incomparablemente más l a r g a . descontando aquellos c u y o espíritu v u l g a r no d i v i s a más que las cosas particulares. e n l a facultad de d e s c u b r i r lo general dentro de lo p a r t i c u l a r . comienza á e n t r e v e r lo general. su p r i n c i p i o íntimo absolutamente misterioso. p e r o o b j e t i v a é i m p a r c i a l . el reino i n o r g á n i c o . sentiremos formarse en nosotros. es u n efecto debido á l a n a t u r a l e z a de nuestra inteligencia. L o que e x p r e s a es algo que no debe tomarse a l pie de l a l e t r a . debe. y cuando nos h a y a m o s hecho c a r g o . todo hombre c u y a inteligencia. toda s u filosofía en e l conocimiento de las ideas. es t a n a b surdo. resultado inmediato de u n a comprensión i n t u i t i v a de l a naturaleza. l a idea.de los seres orgánicos es efímera. ó. aparente. este h e c h o . de que ese perpetuo n a c e r y desa p a r e c e r no afecta á l a r a í z misma de las cosas. ese lenguaje no puede ser. E l ser v e r dadero de las cosas. asemejándose en l a inteligencia á los animales. que se esconde p o r completo á nuestras miradas. p e r m a nezca intacto. dentro de lo p a r t i c u l a r . de u n a m a n e r a empírica. p o r poco e l e v a d a que sea. de haber tenido v e r - . sí. más que u n dialecto local. E l lenguaje de l a naturaleza. tienen que r e n o v a r s e de continuo y caer. P o r e l c o n t r a r i o . t a l como he tratado de describirla por medio de c i r c u n l o quios. se l i m i t a n estrictamente á conocer individuos. no es más que u n a cosa r e l a t i v a . P e r o esta c o n v i c c i ó n . debe imponerse á todo el m u n d o . d i g o . que animales y plantas nacen h o y p a r a m o r i r mañana. l a c o n v i c c i ó n de que ese orden no puede ser más que u n fenómeno s u p e r f i c i a l . no p o d r á menos de c o m p a r t i r esta c o n v i c c i ó n en cierta medida. E l hecho de que lo más imperfecto. que emplea expresiones que sólo r e l a t i v a m e n te son exactas. que no puede admitirse q u e s e a el v e r d a d e r o estado y ser de las cosas. mientras que los seres más perfectos. pero de u n a manera d i r e c t a y cierta. t r a s corto i n t e r v a l o de tiempo. y l a m a t e r i a a b s o r t a m e n t e informe tiene u n a p e r m a n e n c i a indefinida priori^Meditemos que reconocemos hasta a todo esto. con r a z ó n . que nos oculta e l o r d e n r e a l d e l mundo. L o s espíritus realmente eminentes están m u y lejos de a b r i g a r estos temores. p a r a dejar e l puesto á otros seres semejantes q u e s a l d r á n de l a n a d a p a r a e n t r a r en l a existencia. ó mejor dicho. p o r lo tanto. e n l a nada. p a r a los cuales l a v i d a y l a muerte son términos c o n t r a r i o s . que su n a c i miento y su muerte se suceden con r a p i d e z . sobre todo. permanece á s a l v o de semejantes ataques y continúa existiendo aunque nosotros no seamos capaces de p e r c i b i r n i de c o m p r e n d e r siquiera cómo sucede esto y no podamos representárnoslo más que de u n a manera general y vaga. i n t u i t i v a . P l a t ó n f u n daba. en este caso. que nos l a presenta como absoluta. h a y a podido ser reducido á l a nada p o r m i acto de maldad ó de aturdimiento. que l a inteligencia no puede h a cer más que esto. u n a r e n o v a c i ó n de su forma de existencia. que debemos a t r i b u i r esa iluminación directa de su espíritu á que aquellos sabios.dadera v i d a en los sublimes autores del UpaniscTiad de los V e d a s . esta suposición. añadiendo como complemento que el h o m b r e . A lo c u a l agrego. á menos que. sería de de- . y que h a y a n tenido su comienzo absol u t o de l a nada. u n a l a r g a reflexión. p o r m i parte. Cuando mato á u n animal. V i e n d o á a l g u n a de estas criaturas desaparecer de nuestra v i s t a sin que sepamos jamás dónde v a y viendo aparecer o t r a . es decir. se presenta tan claramente a l espíritu. Si. p a r a facilitar su comprensión. el último p r i n c i p i o de las cosas. ó más b i e n l a fuerza p r i m i t i v a p o r v i r t u d de l a cual se manifestaba u n momento antes aquel fenómeno tan admirable en toda su energía y e n toda su goce de v i v i r . un pájaro ó u n a r a n a ó siquiera el más miserable insecto. P o r otra parte. nihilo y su muerte u n a n i quilamiento absoluto. repito. y sólo se diferenciaban p o r l a m a t e ria. ante el c u a l resulta absurda. t a n m ó v i l y mudable. l a suposición de que el ser desaparecido y el que viene á r e e m p l a z a r l e son un mismo ser. p o r el c o n t r a r i o . l a misma n a t u r a l e z a . N o olvidemos tampoco que t u v i e r o n . á los cuales apenas podemos considerar como humanos. no concibe l a v e r d a d e r a esencia. es igualmente inadmisible que los millones de seres de todas las especies que nacen á cada momento. sin saber tampoco de dónde viene. que es imposible no llegar á ella. percibían l a esencia de las cosas más precisa y más profundamente que pueden hacerlo las generaciones decadentes de h o y . que el nacimiento del a n i m a l es u n a p r o d u c c i ó n ea. movido de u n temor supersticioso. observando además que ambos seres tenían l a misma conformación. l a muerte es p a r a l a especie lo que el sueño p a r a el individuo. lo que desechan y r e n u e v a n incesantemente durante su v i d a . más p r ó x i m o s en el tiempo a l origen de l a r a z ó n humana. y que. donde l a n a t u r a l e z a se muestra adornada de v i d a mucho más vigorosa que en nuestros p a í ses del N o r t e . tiene e n perspectiva l a permanencia i n d i v i d u a l . p a r a c o m p r o b a r l a v e r d a d de las conclusiones de un sistema. el mono y el elefante son aniquilados p o r l a muerte. v a r i o s hasta lo infinito. S i n e m b a r g o . h a y que c o m p a r a r las con los enunciados del sentido común. es aceptar una hipótesis c o n t r a l a cual no puede menos de sublevarse el sentido común. como l a realizó l a g r a n inteligencia de u n K a n t . en el c u a l se representa el mundo fenomenal. p o r otra parte. puede conducir p o r otro camino a l mismo resultado. como se h a repetido hasta l a saciedad. porque en principio está destinada á suministrar motivos á l a v o l u n t a d . no se aparte de esta consideración. pues allí se r e v e l a bajo innumerables expresiones y con t a l insistencia. sino únicamente su apariencia e x t e r i o r . A d m i t i r . p o r consiguiente. el c l i m a de l a I n d i a . pues nos enseña que nuestro intelecto. sea u n perro. los m i s mos caracteres. es realmente imposible creer que aquel ser. á s e r v i r l a e n l a persecución de sus fines mezquinos. que h a sufrido tan sólo u n a pequeña modificación. aunque hecho de l a nada como el animal. l a permanencia de su conciencia' mientras que el perro. y lo que es más. Continuemos nuestras consideraciones objetivas é imparciales sobre l a naturaleza. que es. no fuesen nada antes del acto que los engendró. llenos de v i g o r y de actividad. falseado aquél desde l a p r i m e r a j u v e n t u d p o r los principios que le h a y a n inculcado. pues r e p r e s e n t a el r e - en s u v e r d a d e r a el hombre que se acuesta p o r l a noche y se l e v a n t a á l a mañana. se v a luego t r a n q u i l a m e n t e á d o r m i r . y . en otros términos. t r a n s m i t i - su desayuno p a r a el día siguiente p o r l a m a ñ a n a . L o aplica á t o d o . se h a l l a á s a l v o del nacimiento MUNDO IÜ ^ . l a posibilidad de l a n a - p o d r á n v e n i r todos estos seres? ¿Dónde estarán ahora? turaleza. y v o l v i e n d o á nos- t u r a l e z a . se v e a l uno p r e p a r a r s u c a m a p a r a h a y que t o m a r á r i s a estas p r e g u n t a s . y deposita su h u e v o c o n provisiones p a r a las l a r v a s que s a l d r á n en l a p r i m a v e r a . en efecto. l e f o r m a r á n otras hojas! ¡ H o j a insensata! ¿dónde piensas. y se p r o p o n e n gustar e l reposo en b r a z o s de l a m u e r t e . y exclamase desconsol a d a : ¡ese v e r d o r no seré y o . en él se contiene. de donde s a l d r á n u n día r e n o v a d o s . ese mismo que siente t a l sed de e x i s t i r . y de dónde crees que v e n d r á n las otras hojas? ¿Dónde está esa nada c u y o abismo temes? Reconoce t u propio ser. p o r lo tanto. que contienen esas futuras generaciones?» N o de los insectos. tal es. en t i . á saber. t a n ble. y dos desde Descartes hasta los eclécticos p r e k a n t i a n o s . t o r n o . en el presente. que f o r m a n el m a y o r número. preñada de C u a n d o en e l otoño examinamos e l m u n d o r e d u c i d o mundos. l a f o r m a más g e n e r a l en l a n a - S i tras estas consideraciones. ¿Dónde están las entrañas de esa n a d a . se lamentará de su m u e r t e . se asemeja p o r completo a l c u i d a do con que el h o m b r e p r e p a r a p o r l a noche s u r o p a y no p o d r í a ser más que ésta: « ¡ D ó n d e h a de estar todo eso.sear que los partidarios de esos p r i n c i p i o s . pero m a r c h i t a y p r ó x i m a á c a e r . no fuesen idénticos comolo es E l v e r d a d e r o símbolo de l a n a t u r a l e z a será s i e m p r e y e n todas partes e l c í r c u l o . reconócele en l a f u e r z a i n t e r i o r misteriosa que hace b r o t a r el á r bol. l a p o s i b i l i d a d de u n a e x i s t e n c i a p e r - m u y luego. te asemejas á l a hoja que. principios que aún p r o f e s a n en e l d í a muchos h o m - no p o d r í a suceder esto. no queriendo consolarse con l a p e r s p e c t i v a d e l fresco v e r d o r de que se v e s t i r á el á r b o l en l a p r i m a v e r a . h i l a r su c a p u l l o p a r a p a s a r el i n v i e r n o c o n v e r t i d o en crisálida y d e s p e r t a r en l a p r i m a v e r a más j o v e n y más perfecto. limitarse á p r e p a r a r u n a b r i g o c o n v e niente p a r a sus h u e v e c i l l o s . Mediante esta f o r m a es como se h a c e p o s i - neraciones futuras y sus millones de i n d i v i d u o s . si en sí y b r e s ilustrados de E u r o p a . miramos á l o lejos laciones como a l nacimiento y l a m u e r t e de los seres en lo p o r v e n i r y tratamos de representarnos las g e - orgánicos. de repente. E l cuidado c o n que e l insecto p r e p a r a su célula. su a g u j e r o ó su n i d o . á l a m a r c h a de las conste- otros mismos y á nuestra especie. B i e n m i r a d o . y á otros. que desconociendo t u p r o p i o ser. con todo cuanto c o n tiene. Q u i e r e hacernos c o m p r e n d e r ésta que entre e l sueño y l a m u e r t e no h a y diferencia r a d i c a l y que l a u n a no compromete más que el otro l a existencia. sino allí donde l a r e a l i d a d es y será en t o d a eternidad. al o t r o . ciego p r e g u n t ó n . y que siendo siempre u n a misma en todas las g e neraciones de hojas. nos p r e g u n t a m o s : « ¿ D e dónde manente. l u z en l a p r i m a v e r a . u n i d a a ú n á l a r a m a . tras lo c u a l muer e t r a n q u i l a m e n t e . Así se aprende á conocer e l g r a n d o g m a de l a i n m o r t a l i d a d que nos enseña l a n a t u r a l e z a . y l a respuesta d o r m i r a l e t a r g a d o el l a r g o sueño d e l i n v i e r n o . á pesar de l a incesante í u g a del tiempo c o n c u a n t o diferentes de nosotros p o r sus usos y costumbres. en fin. ensayasen u n a v e z l a m e n - esencia el insecto que muere en otoño y e l quesale á c i o n a d a p i e d r a de toque. E l v e g e t a l y el insecto mueren a l t e r m i n a r el estío. P o r el contrario. n i en sus hechos. y á l a p r i m a v e r a o t r a mosca salida de algún huevo de l a p r i m e r a se p o n g a á z u m b a r . es l a especie l a que v i v e en todos los tiempos. el hombre y el a n i m a l desaparecen c o n l a muerte. todo el agua h o r m i g u e a b a de ellos. Qualis foliorum generatio. Nitzsche h a observado e l hecho d u r a n t e seis días consecutivos. N o saben nada de sus c o n géneres que v i v i e r o n antes ó v i v i r á n después de ellas. Así como l a noche hace desaparecer a l mundo sin que éste deje. n e g a r que esos nacimientos y esas muertes sean l a esencia de las cosas.178 EL MUNDO COMO VOLUNTAD y de l a muerte. de las ideas eternas de los seres.» Así. existen presentes y completas. Podemos. ó lo que el e n t o r n a r el p á r pado es p a r a el ojo. P o r l a mañana. L o s pueblos son también individuos inmortales. aunque l a historia pretenda r e f e r i r siempre algo n u e v o . como si nada de esto acaeciese. sin embargo. E n l a falta de este parpadeo se reconoce á los dioses indios cuando se aparecen bajo forma humana. A l a noche mueren. y a l día siguiente nacen otros. no es un conocimiento absoluto. v o l . porque el presente es l a forma de existencia p a r a l a especie que se conserva siempre j o v e n y no puede envejecer. l a mosca está de n u e v o presente. sus gestos y sus dolores. desde el mosquito a l elefante. talis et hominum. todos los seres d u r a n un instante y c o r r e n h a .cia l a muerte. h a y nada que no sea siempre lo mismo. P o r toda l a eternidad verdea y florece l a p l a n t a . todas las especies de animales. existen el animal y el h o m b r e con j u v e n t u d inalterable. en l a p r i m a v e r a lo está también de n u e v o . existe realmente sin i n t e r r u p c i ó n y sin fin. y los individuos poseídos del sentimiento de su inmortalidad y de su identidad con ella.de e x i s t i r p o r eso un instante. y cada estío v u e l v e á t r a e m o s las cerezas que m i l veces hemos gustado. sino r e l a t i v o . inmóviles . ¿Qué es lo que distingue al i n v i e r n o de l a noche? L e e mos e n l a Fisiología de B u r d a c h . Representémonos esas a l t e r n a t i v a s de nacimiento y muerte p o r vibraciones infinitamente aceleradas. aunque m i l veces cambien de nombre. pero siguen siendo las mismas. Que l a mosca que zumba en este momento alrededor de mí se d u e r m a p o r l a noche p a r a comenzar de nuevo su zumbido. L a v o l u n t a d de v i v i r se aparece á sí misma en un p r e sente infinito. es l a misma cosa en sí. ó que muera esta noche. no e r a visible t o d a v í a ( e n cierta infusión) n i u n infusorio. pero n o l a cosa en sí. Conforme á esto. z u m b a el insecto. sino como cosas distintas. D e ahí que u n conocimiento que no considere esto como l a misma cosa. es un kaleidoscopio que nos muestra en cada v u e l t a una n u e v a combinación de figuras. pues. y que toda cosa ó toda criatura que quiere existir. todo se encuentra en todos los momentos en su l u g a r . á las doce. pero formadas siempre con los mismos elementos que tenemos delante de los ojos. ¡ L a muerte siega infatigablemente! Y . § 275: « H a s - ta las diez de l a mañana. O t r o s animales y el hombre a l cabo de algunos años. fruto de una inteligencia que no sabe v e r más que el fenómeno. L a muerte es p a r a ella lo que el sueño p a r a el i n d i v i d u o . Y con el hombre sucede lo que c o n l a hoja. en cualquier momento dado. y tendremos l a i m a g e n de l a objetivación permanente de l a v o l u n t a d . y a f i r m a r que el ser íntimo permanece intacto y eterno. Se h a n renovado y a muchos millares de veces. v i v e n gozosos y animados. como si todo fuese inmortal. permaneciendo intacta su v e r d a d e r a esencia. I . en r e a l i d a d . de que no h a y nacimiento n i muerte. Podemos. E l tiempo hace. y que su destino es el s e r v i c i o de u n fenómeno i n d i v i d u a l y temporal de l a v o l u n t a d (1). no se diferencia de lo presente más que en nuestra aprehensión. el comentario que nos ofrece l a n a t u r a l e z a p a r a l a explicación de este pasaje difícil de su l i b r o (1). puede servirnos también p a r a comprender l a v e r d a d e r a significación de l a doctrina paradójica de los Eleatas. Del presentimiento de la verdad que acabo de exponer nació el dogma do la metempsícosis. . P a r a darnos cuenta de ello. y ella es l a que hace que á pesar de los millares de siglos de muerte y descomposición. Para facilitar la comprensión de esto. Entonces es cuando se comprenderá lo que significa realmente la objetivación de la voluntad de vivir. y de l a muerte y la descomposición. sino sólo los motivos. n a d a se h a y a perdido hasta ahora.i r i s que corona u n a cascada. sino que todo existe i n m ó v i l . debemos recordar que l a n a t u r a l e z a no creó á l a inteligencia p a r a comprender l a esencia de las cosas. E l conjunto de las consideraciones expuestas hasta aquí en este capítulo. X I I . como existiendo á la vez. pues. E x p l i c a n igualmente el hermoso pasaje de EmpédoCles. simultáneamente. forman las c o n d i ciones constantes que permiten á l a v o l u n t a d de v i v i r mantenerse en su objetivación. el pleroma. que P l u tarco nos h a conservado en su l i b r o Adversus Colo< ten. Conviene penetrarse bien de que lo pasado en sí. decirnos en c u a l q u i e r momento. necesitemos d o r m i r p o r l a noche y ese es. E l substratum. mientras que en apariencia sólo se manifiestan ya el uno. y éste dura eternamente. forma y límite de nuestra inteligencia. Citaré también u n pasaje notable de Jacques le fa- en si. Sin embargo. que lo p o r v e (1) La suspensión de las funciones animales es el sueño. felices y desdichados. tales como los traen sucesivamente en su infinita variedad y en su perpetuo cambio el curso del tiempo y la diferencia de los lugares. por el cual se distingue lo presente de lo pasado. repito. buenos y malos. es idéntica e n todos los tiempos. c o n el c o r a z ó n sereno: « A pesar d e l tiempo. y p a r a justificar que l a f o r m a esencial de nuestra inteligencia pueda p r o d u c i r ilusión semejante. E s t o es semejante l a condición d e q u e p a r a poder v e l a r d u r a n t e el d í a .como el a r c o . gratos ó terribles. el relleno. L o que nos impide conocer directamente esta identidad es el tiempo. pero descansa sobre u n a ilusión que advertimos t a n prouto como ese p o r v e n i r se trueca en presente. ya el otro. hay que representárselos. cap. ¡henos aquí á todos presentes!» A lo s u m o . El placer que experimentamos ante los cuadros de género se deriva en su mayor parte de que fijan las escenas fugitivas de la vida. c o n v i e n e observar que los dolores departo y las angustias de l a muerte. n i u n átomo de materia. (1) No hay más que un solo presente. asegurado contra l a f u g a del tiempo y l a dest r u c c i ó n de las generaciones esté siempre presente y goce de los frutos de l a v o l u n t a d de v i v i r que se afirma. E s t a es l a i n m o r t a l i d a d t e m p o r a l . fatigado de este juego. n i menos l a menor p a r t í c u l a de esa sust a n c i a intima que constituye l a n a t u r a l e z a . l a tela que constituye lo presente. en el Nunc stans. exclamando desde lo más hondo de su cor a z ó n : « ¡ E s t o y h a r t o ! » Pero es todavía pronto p a r a h a b l a r de esto. la paralización de las funciones orgánicas la muerte. hubiese abandonado u n día l a p a r t i d a . y para siempre. hay que representarse los acontecimientos y escenas de la vida humana. cuya forma es e tiempo. p a r a que nuestro ser n i r no exista t o d a v í a p a r a nosotros. p o r ejemplo. pues es la forma única de existencia real. h a b r í a que descontar á a l g ú n hombre que. Tendremos siempre nociones falsas sobre l a indestructibilidad de nuestro ser p o r l a muerte. Preguntémonos con sinceridad si l a golondrina de esta p r i m a v e r a . Si se e x a m i n a n b i e n objetivamente desde este punto de v i s t a los acontecimientos inmediatos de l a v i d a . estabais en él antes de entrar y estaréis t o d a v í a cuando salgáis. P a r a un ojo que v i v i e r a un tiempo infinitamente l a r g o y que pudiese a b a r c a r de u n a sola ojeada el género humano en toda su duración. D e l a misma manera. N o h a y contraste m a y o r que el que existe entre l a incesante fuga del tiempo. pues cuando se sigue u n a investigación p o r u n camino falso y abandonando. pues no se necesita g r a n perspicacia p a r a v e r que esa nada empírica no es l a nada absoluta. ó l a cuerda v i b r a n t e u n huso. es el obstáculo m a y o r p a r a l l e g a r a l conocimiento v e r d a d e r o de l a indestructibilidad de nuestro ser. de i g u a l modo que u n c a r b ó n encendido al cual se hace g i r a r . el v e r dadero. L a menor alusión á este parentesco les subleva. mientras no nos decidamos á estudiarla antes en los animales y persistamos en atribuirnos u n a muerte de n a t u r a l e z a especial. ese ojo imaginario v e r í a l a especie e x i s t i r y d u r a r y los nacimientos y muertes no serían p a r a él más que vibraciones. que se l l e v a consigo todo su contenido y l a r í g i d a i n m o v i l i d a d de lo que existe r e a l mente y permanece siempre idéntico. t a n fresco. como si el mundo datara de aquel día.» Es cierto que si el nacimiento saca a l hombre de l a nada. Pero de este asunto trataré en u n capítulo especial. bajo el pomposo nombre de inmortalidad. B i e n sé que si sostuviese seriamente que el gato que juega en este momento á m i lado es el mismo que hace trescientos años daba los mismos saltos y se entrega- . nos basta o b s e r v a r que todas las propiedades de los padres se r e p r o d u c e n en su p r o g e n i t u r a . á l a muerte. l a muerte le v u e l v e á ella p o r l a misma r a z ó n . E s t a arrogante presunción. hace que l a m a y o r p a r t e de los hombres se nieguen á reconocer l a v e r d a d manifiesta dé que en esencia y en los puntos importantes somos idénticos á los animales. de Diderot. ¡Tengamos v a l o r ! ¡Vayamos á buscar l a v e r d a d sin dejarnos e x t r a v i a r p o r prejuicios quiméricos y tomemos á l a n a t u r a l e z a p o r guia! Reconozcamos ante todo. p o r tanto. Pero sería interesante poder conocer á fondo lo que es esa nada. que sale de l a nada p a r a v o l v e r á caer en ella. se llega á v e r distintivamente el Nunc stans que forma el centro de l a r u e da del tiempo. P a r a comprenderlo. p o r tanto. ó el resorte en v i b r a ción r á p i d a u n triángulo i n m ó v i l . no pueden hallarse al final más que tardías decepciones. y s o b r e v i v e n . E s a resistencia á rendirse á l a evidencia. el cambio i n cesante del nacimiento y de l a muerte se presentaría sólo como u n a v i b r a c i ó n permanente y no v e r í a en él más que un nacimiento renovado siempre. sorprendente. reflejo de su p r o p i a j u v e n t u d i n m o r t a l y que le da u n aspecto tan nuevo. sobre todo p o r el l u - g a r en que le hallamos: « U n castillo inmenso. l a existencia eternamente j o v e n de l a especie que comunica á cada animal recién nacido u n a j u v e n t u d temporal. y si verdaderamente el milagro de u n a creación de l a nada se h a repetido tantos m i llones de veces p a r a p r e p a r a r otras tantas el aniquilamiento absoluto. asi como las estrechas miras en que está inspirada. en el frontispicio del c u a l se lee: N o pertenezco á nadie y pertenezco á todo el mundo. contemplando las crías de cada animal. parece á nuestros ojos u n círculo i n m ó v i l . es de todo en todo otra golondrina que l a de l a p r i m e r a p r i m a v e r a del mundo.taliste. pero sería más loco a ú n el que creyese que el gato de h o y es esencial y enteramente otro que el de hace trescientos años. sabemos que es perecedero. como si h o y fuese s u p r i m e r día y como si n i n g ú n momento futuro debiera ser su último momento. a n i mal ú hombre. A s í como las gotas de l a mugiente catarata se p r e cipitan en p o l v o impalpable y su suceden con l a r a p i dez del relámpago. H e aquí p o r qué P l a t ó n no reconocía v e r d a dera existencia más q u e á las ideas. cada especie de seres vivientes. en l a especie. el c r i terio de l a capacidad filosófica en general. el principio p r i m e r o . ¿Qué insondable misterio h a y . á su entender. en aquel que no concede realidad más que á las formas eternas de las cosas ó las ideas. mas. p o r o t r a parte. H e aquí p o r qué v u e s t r o perro está t a n alegre. h a perecido. cada i n d i v i d u o . camina con calma y con descuidada seguridad. L o s dogmas. puesto que está intacto delante de nosotros. puede pasar? E m - . p o r ejemplo. así también l a idea. pero esto sólo es cuando discur r i m o s según el principio de r a z ó n que comprende e l tiempo y el espacio. ha sido su sombra. son las gotas de agua de la catarata. pues éstos son los elementos que constituyen l a individuación. Millares de generaciones de perros h a n perecido p a r a que él á su v e z viniese á existir. t a n lleno de v i g o r p r i m i t i v o . el aspecto del p r i m e r animal en que nos fijemos nos muestra que l a medula de l a v i d a . como acabo de decir. ¿Cómo se puede c r e e r siquiera que lo que está siempre presente. l a idea. entre l a m u l t i t u d de azares que pueden aniquilarle á cada momento y p o r u n a senda que c o n duce á l a muerte directamente. que en cada i n d i v i duo hallamos otro ser. Esto depende de que e n aquel a n i m a l lo finito de su individualidad l l e v a el sello de lo infinito de su idea. no tiene que temer de l a m u e r te en su manifestación. está á s a l v o de l a r e n o v a c i ó n incesante que se observa en sus individuos. p o r eso sólo l a conservación de l a especie i m p o r t a realmente. E s perfectamente e x a c t o . sin embargo. en nuestro modo de conocimiento ligado a l tiempo. P l a t ó n estaba tan penetrado de este modo de v e r las cosas. N o h a y más que contemplar seriamente y de buena fe u n v e r t e b r a d o superior. mientras que el arco iris que e n ellas se basa permanece inquebrantable i n m ó v i l y l i b r e de ese perpetuo cambio. nacen y mueren. en sus ojos b r i l l a el p r i n c i p i o inmortal. no podrían dar a l hombre tanta t r a n q u i l i d a d ^ e r o . Y donde l a v o l u n t a d de v i v i r tiene sus verdaderas raíces y se manifiesta es en l a idea. Y eso mismo no es e x a c to en otro sentido. pues. tal como lo v e i s t r a n q u i l o y alegre. no puede aniquilarse. lo que se perpetúa a l t r a v é s de los tiempos. su imagen. en lo hondo de toda criatura? Contemplad cualquier animal. Gracias a l sentimiento profundamente í n t i mo de su condición imperecedera. á las especies y atribuía sólo á los individuos u n perpetuo v e n i r á s e r y perecer. á l a c u a l l a muerte no puede i n quietar n i alcanzar. es decir. l a v o l u n t a d . L o s leones. de l a especie. p e r o l a leonitas. nada h a podido alterarla. pero todas esas innumerables muertes no h a n dañado en nada á l a idea del p e r r o . me tomarían p o r loco. siempre inciertos y mudables. tal como allí se presenta e n c o n j u n t o . p a r a v e r claro que ese ser insondable. ¿Qué. es el inmutable arco iris. en sus ojos se pinta l a calma de la especie. que hizo de él el pensamiento fundamental y el punto c e n t r a l de su filosofía. en cierto sentido. l a f o r m a del león.b a á los mismos juegos. y que l a aptitud p a r a asimilarse este punto de v i s t a era. en esos millares de años anteriores? No h a sido el perro. vuestro p e r r o p o r ejemplo. toda su significación. no está sujeta a l tiempo y que los fenómenos t e m p o - E n el i n d i v i d u o l a v o l u n t a d de v i v i r se manifiesta rales no p o d r í a n t e n e r n i siquiera esa existencia f u g i - en e l h a m b r e y en e l miedo á l a m u e r t e . puesto que existe p r e f o r m a - es l a o b j e t i v a c i ó n más d i r e c t a de l a cosa en sí. con s u método subjetivo sentó esta v e r d a d l a idea extendida. p o r eso u n a n i m a l m u t i l a d o ó debilitado g e - si. s u contenido es del i n d i v i d u o se muestra l l e n a de solicitud p o r l a con- n e g a t i v o y designa u n a existencia que no se h a l l a l i - s e r v a c i ó n de l a especie. P o r e l c o n t r a r i o . D e acuerdo c o n es v e r d a d e r a m e n t e más que u n a noción abstracta. que esto. es l a ú n i c a v e r d a d e r a y satisfactoria. y e l tiempo no h a y fin en realidad. cualidad de l a cosa en sí. E s t e debe de ser eterno. A d e m á s . que es K a n t . sajero. demostrando que l a cosa en sí ser diferente de l a especie. E n cambio. p o r eso le p a r e c e s i t i v o de esta v e r d a d . y l a p r o d i g a l i d a d de que usa c o n l a espe- p o r lo mismo que e l tiempo no es m á s que l a f o r m a cie. y nues- medios. P a r a ésta u n solo i n d i v i d u o . en cierto modo. en e l instinto s e x u a l y en los cuidados apasiona- en el fondo u n g e r m e n de eternidad. E s t a eternidad no dos p a r a l a c o n s e r v a c i ó n de l a prole. á r b o l . finito y p e r e c e d e r o . l a menos fácil. p a r a ello y de u n a m a n e r a pasajera. p o r su i n - importante.. como dice Plotino. t a n poderosa y t a n a c t i v a . D e ahí resulta el contraste t r a existencia t e m p o r a l no es más. el nacimiento p r o - to y que no las podíamos conocer más que e x c e p c i o - duce otros. E n el t e r c e r l i b r o he neralmente perece de h a m b r e . L a muerte es el fin cir. L a concepción metafísica de l a cuestión. constituía l a idea ( p l a t ó n i c a ) . en l a espe- t i v a . idea se le presenta bajo l a f o r m a de especie. y esa p a l a b r a p i e r d e en ésta es donde tiene sus raices l a v o l u n t a d de v i v i r . individuos. diluida. pero n e g a t i v a : que el tiempo no es u n a greso en el tiempo. aquella es el fin. puede s u m i n i s t r a r anualmente cente- h a c e v e r nuestro s e r y e l de todas las cosas como p a - nares de millares de gérmenes. etc. si no contuviesen cie. pez. e q u i v a l e n t e casi á l a n a d a . P o r l a v í a o b j e t i v a que sigo a q u í . a u n q u e sea al conocimiento i n d i v i d u a l . siendo e l tiempo lo que nos h o r m i g a . S i n e m b a r g o . p o r tanto. en condiciones p a r t i c u l a r m e n t e f a v o r a b l e s más que l a a p a r i e n c i a y r e m p l a z a u n e n i g m a con o t r o . C u a n t o a l i n d i v i d u o . é indifente á l a destrucción g a d a a l tiempo. de l a v o l u n t a d de v i v i r . que l a sorprendente entre l a p a r s i m o n i a c o n que dota á los i m a g e n de nuestro ser en sí. c a d a ser no posee más que las fuerzas y los órganos H e e x p l i c a d o en e l segundo l i b r o que cada uno de indispensables p a r a subsistir mediante u n trabajo i n - los g r a d o s de o b j e t i v i d a d adecuada de l a v o l u n t a d en cesante. l a n a t u r a l e z a que no p a r t i c i p a de aquella ilusión no se a p o y a sobre i n t u i c i ó n a l g u n a . p a r a e l l a éstos no son más que los l a i m a g e n de l a eternidad.p í r i c a m e n t e se e x p l i c a diciendo que á medida que l a p o r t é r m i n o c o r r e l a t i v o el sujeto p u r o d e l conocimien- m u e r t e destruye unos i n d i v i d u o s . c a n g r e j o . tampoco. sólo en e l i n d i - me ocupo en este momento en e x p o n e r el aspecto p o - v i d u o existe l a conciencia d i r e c t a . el tiempo es meramente de los i n d i v i d u o s . Sigúese de ahí que l a especie. mas esta e x p l i c a c i ó n e m p í r i c a no e x p l i c a nalmente. es de- do en nuestra f a c u l t a d de conocer. L a esencia í n t i m a de todo t e m p o r a l del fenómeno t e m p o r a l . cuando se manifestado además que las ideas de los seres tenían presenta ocasión de r e a l i z a r u n a economía cuando . p o r eso teme l a muerte. t e m p o r a l . luego si s u p r i m i m o s animal y asimismo l a del h o m b r e está en l a especie. de nuestro c o n o c i m i e n t o . y . como he demostrado antes. l e v a n t a n tres cuartas partes de su cuerpo en el a i r e y se balancean á derecha é izquierda hasta que tropiez a n con cualquier obstáculo. Si nos penetráramos bien de esta identidad veríamos desaparecer toda diferencia entre l a permanencia del mundo e x t e r i o r después que muramos y nuestra p r o p i a p e r manencia después de la muerte. es decir l a v o l u n t a d que v i v e y se manifiesta en todo. á pesar de esto. que se hace secundaria y accidentalmente algo subjetivo. parece tener una duración m u y corta. una cosa en sí. hasta lo infinito en las especies p o r medio de l a r e p r o d u c c i ó n . sus llagas c i c a t r i z a n pronto y sus enfermedades c u r a n fácilmente. el elemento subjetivo. y como no tienen tentáculos.u n a n i m a l puede pasarse sin tal ó c u a l ó r g a n o . el elemento subjetivo. más que el fenómeno de l a permanencia interior. con sus respectivos grados de conciencia. lo objetivo como manifestación supone a l g u n a cosa que se manifiesta. el v e r d a d e r o punto de partida es necesaria y esencialmente el p r i n c i p i o subjetivo. permanece indestructible. el principio objetivo. deben ser t a n indestructibles como aquél. es decir. estos desdichados animales a v a n z a n á tientas de hoja en hoja. conduce a l materialismo. p o r i n c o n v e n i e n tes que puedan resultar de ello. l a esencia del mundo es nuestra v o l u n t a d . pues. p a r a salir de n u e v o . l a r a í z de todas las cosas tiene que estar en lo que son p o r sí mismas. pues desde ese instante el i n d i v i d u o c a rece de v a l o r á los ojos de l a n a t u r a l e z a . pereciendo sin cesar. A s í . de l a nada p o r u n procedimiento incomprensible. Mirándolo de cerca. su fenómeno n u e s t r a representación. ambas continuidades . nasuEsta misma tendencia de l a n a t u r a l e z a se manifiesta en el hecho de que l a vis natura medicatrix es más a c t i v a en el i n d i v i d u o cuando l a edad le hace más apto p a r a l a reproducción. E s t o es u n resultado de l a lex parsimonia tura a l enunciado de l a cual: Natura pervacaneum puede añadirse et nihil nihil facit largitur. l a V o l v a m o s otra v e z l a mirada h a c i a l a escala de los cesita. ó sea en lo que son p a r a los demás y en l a conciencia de o t r o . seres. el pólipo hasta el hombre. pues l a permanencia exterior no puede ser. tener u n entendimiento m u y limitado p a r a dejarse engañar p o r esta apariencia y p a r a no comprender que aunque el elemento objetivo reviste sólo l a forma de l a duración en el tiempo. y con ella el sujeto conocedor en quien se manifiesta. siendo imposible que ese elemento objetivo. puesto que lo objetivo no puede tener otras cualidades que las que recibe de lo subjetivo. mientras el elemento objetivo. idealista. u n a conciencia en sí. L o contrario es imposible. en lo subjetivo y no en lo objetivo. sea primordialmente y p o r esencia a l g u n a cosa e x t e r i o r . como objeto u n sujeto. incesantemente. en definitiva. que no subsiste más que en l a conciencia de los seres. muchas orugas c a recen de ojos. Se ne- primero. Evidentemente. desde Esto se acomoda bien con lo que dijimos en el l i b r o naturaleza prescinde de otorgárselo. nuestra identidad con el mundo es m a y o r de lo que pensamos. Este p r i v i l e g i o v a decreciendo al p a r que decrece l a aptitud p a r a l a r e p r o ducción y se pierde casi totalmente cuando aquélla h a desaparecido. á saber: que en filosofía. un fenómeno. l a especie. conservarse. como ser existente p a r a los demás algún ser existente en sí. es decir. Veremos esta admirable p i rámide que l a muerte incesante de los individuos pone en u n estado de perpetua oscilación. sucediéndoles c o n f r e cuencia que pasan al lado del alimento sin poder h a l l a r l e . y que su c o n t r a r i o . el comienzo ó el fin de la materia ó cualquier otra imposibilidad p o r el estilo. puede apelarse á u n experimento especial p a r a l a cual h a y que valerse de l a imaginación y que podríamos l l a m a r u n experimento metafísico. E l experimento intelectual que acabamos de p r o p o n e r y que cada cual h a b r á ensayado más ó menos p e r f e c tamente. hallamos en nosotros l a persuasión de que el mundo forma parte de nosotros como nosotros formamos parte del mundo y de que l a fuente de toda realidad está en nuestro int e r i o r . se enlaza estrechamente con el presentimiento que tenemos de nuestra naturaleza eterna. Es que hemos querido representarnos el mundo separado de nuestro propio i n d i v i d u o . L a r a z ó n más sólida de nuestra eternidad es l a máxima « e x nihilo nihilfit. E n v e z del resultado que buscábamos. ese núcleo de toda r e a l i d a d . de estar presentes. Todo hombre que discurre sólo puede creerse indestructible. Cuantos esfuerzos se h i c i e r a n p a r a l l e g a r á ello serían inútiles. Tene- mos. admitiendo que su ser no h a tenido p r i n c i p i o . P o r el contrario. que es eterno. pero imposible de r e a l i z a r . L a profunda convicción que abrigamos todos. 2). cuando el yo es en l a conciencia el elemento inmediato p a r a el cual y p o r el c u a l únicamente existe el m u n d o . t r a e siempre consigo l a concienoia íntima de l a indestructibilidad de nuestro ser en sí. porque viene de alguna cosa. en que habremos y a muerto. P a r a comenzar. L a consecuencia v e r d a d e r a puede formularse así: el tiempo e n que y o no existiré.se confundirían en u n a misma y única permanencia y nos reiríamos de l a ilusión que las mantiene separadas. con todo. L a comprensión de l a indestructibilidad de nuest r a esencia coincide con l a de l a identidad del macrocosmos c o n el microcosmos. pues suponer que h a habido una eternidad durante l a cual no existía y que enseguida ha comenzado u n a segunda eternidad durante l a cual no cesará de existir.» A l hablar así da l a v e r d a d e r a . en los siguientes nos aeternos términos: esse». y á fin de que quede dilucidado lo que acabamos de e x p o n e r . Nos suprimimos á nosotros mismos c o n el pensamiento dejando subsistir el mundo e x t e r i o r . pues. dejando subsistir el mundo es u n pensamiento posible de concebir en a b s t r a c t o . y p o r eso no c a e r á en l a nada. Spinoza espresa esto «sentimus. dice con r a z ó n : « M i a l m a h a sido creada de alguna cosa. p. esjperimurque. T r a t a r de concebir lo secundario sin lo p r i m a r i o . •que n u n c a p o d r á ser m u y lejano. lo que se sostiene en o t r a cosa sin aquello que lo sostiene. el derecho de preguntarnos hasta qué punto cada hombre. y nos sorprenderemos a l descubrir que haciendo esto no cesamos. E s t r a s b u r g o . es t e n t a t i v a tan estéril y tan imposible como l a de concebir u n triángulo rectángulo equilátero. lo condicionado sin l a condición. 1603. cree efectivamente en u n a cosa que n i siquiera puede concebir. en lo hondo de su corazón. es u n a concepción monstruosa. Teofrasto Paracelso ( O b r a s . P o r consiguiente. tiene que a d m i t i r igualmente que v o l v e r á á l a nada. casi llego á creer que nuestra muerte debería ser p a r a nosotros l a cosa más fabulosa del mundo. l l e g a r á o b j e t i v a mente. S u p r i m i r este foco de toda existencia. el hombre que crea que h a sido creado de l a nada. ó mejor dicho. e n nuestro corazón. Debemos t r a t a r de representarnos lo más v i v a m e n t e posible e l tiempo. v> 22. et in nihilum nihil potest re- vertí». pero subjetivamente no puede l l e g a r . de ser indestructibles p o r l a muerte y de l a c u a l dan testimonio las augustias de conciencia que sobrevienen infaliblemente á l a a p r o x i m a c i ó n de nuestro fin. que no está sujeto a l tiempo. A l admitir estos dos puntos de doctrina. S i el nacimiento del budhismo fuese realmente una creación de l a nada. MUNDO M 1 3 . sido creado de l a nada conduce fatalmente á l a de su Cuando se considera l a existencia como contingen- fin absoluto. a q u e l l a i n m o r t a l si no se le tiene a l mismo tiempo y en i g u a l á la cual concedía V i a s a más importancia es esta: que sentido por increado. s i fuese u n a creación. no se puede considerar a l hombre gavatas. que reflexionar que hasta el momento a c t u a l en que el «Humanos capiti ceroicem pictor Jungere si velit » equinam. hubiera tenido p r i n c i p i o . E n cambio. P a r a llegar á l a r a z a judía. . Si el indi' budhismo h a n relacionado m u y lógicamente l a perma- viduo pudiera dejar de existir en a l g ú n momento. calmente o r i g i n a l . y m u y probablemente también su origen. el individuo existe. L a serie H a sido siempre deplorable cosa no poder ser radi- entera de todos los estados posibles se h a agotado y a . nacimiento y m u e r - « D e todas las objeciones c o n t r a el sistema de los B h a - te. . l a misma línea consiguiente. no se p o d r á creer que ese p r i n c i p i o necesario que espíritu. p o r significación lo que el nacimiento. E n l a p r o l o n g a d a en las dos direcciones. es p o r q u e su dial. Pero. temporal. L a hipótesis de que el h o m b r e h a en el v i e n t r e de su madre y tendrán fin en l a m u e r t e . doctrina de U p h a m hallamos el texto siguiente: testimonio de B u d h a y profesan l a doctrina herética que no es. h a y necesaria. tamente lógico. pues l a infinidad del nacimiento. esté limitada v i e n e de l a I n d i a . no nencia después de l a muerte c o n l a existencia antes del existiría y a en este instante. E n el mismo sentido ambos. l a eternidad de nuestro propio ser es lo que hace posible que concibamos su permanencia. se que todo cuanto existe. y nos garantiza. existe necesariamente. son lo que son. L a muerte es p o r su esencia y su el alma no seria eterna. y sin embargo. que no es herético más que en parte. de que todos los seres v i v i e n t e s h a n tenido p r i n c i p i o p o r tanto. l a muerte « E n el infierno. ha podido p r o d u c i r cosa t a n m a r a v ü l o s a . se despega de esta tanto como l a teoría considerar l a existencia como necesaria no h a y más j u d a i c a del libre albedrío de su dogma de l a creación. e n r e a l i - impíos llamados D e i t t y . durante l a c u a l se h a n producido infinidad de cambios. y . el brahmanismo y el sin que h a y a n podido s u p r i m i r l a existencia. h a y derecho á temer su p é r d i d a p o r l a muerte. H a l l a m o s l a p r u e b a de ello en el siguiente que considerar su muerte como u n fin absoluto t a m - pasaje de l a historia de l a filosofía india de Colebrooke: bién. Pero cuando se considera el nacimiento como dieron cuenta perfectamente de su relación l ó g i c a y el comieBzo absoluto de l a existencia del h o m b r e . S i el N u e - ral. l a más d u r a condición es l a de aquellos t e n d r í a que ser u n r e t o r n o á l a nada. Pero esta sabi- en su acción á u n período de tiempo t a n corto y h a b r á d u r í a i n d i a implantada en l a t i e r r a de promisión entre que admitir que debe o b r a r eternamente.r a z ó n . pues l a doctrina de l a i n m o r t a l i d a d Pero si se concibe. que está fundada sobre a l g u n a necesidad p r i m o r - v o Testamento enseña l a inmortalidad. a l t r a v é s de E g i p t o . aunque sea de u n a manera gene- no encaja con l a de l a creación de l a nada. mundo. p o r tanto. individuo existe se h a deslizado toda una eternidad de tiempos. y p a r a estas religiones l a v i d a del hombre tiempo pasado agotó y a todos los acontecimientos po- tiene el fin de e x p i a r el pecado de haber v e n i d o al sibles dentro del tiempo. que son los que desprecian el dad. E n esto el A n t i g u o Testamento es perfec- te. u n presente invisible y siempre actual. Todas las causas h a n p r o d u c i d o sus efectos. v o l - el ser que el tiempo h a recogido en su seno p a r a llenar viese el hombre á sus antiguas lamentaciones. pero con todo nuestra existencia. que desmuestra l a permanencia de nuestro propio ser. L a existencia debe de ser inmanente en este ser. se basa en que aquello que objetivamente const i t u y e u n a serie infinita de tiempos. si pudiéramos llegar á f o r m u l a r l a . codiciáis con tanta que dió o r i g e n a l dogma cristiano de l a resurrección avidez. con el corazón angustiado. de presente ó de p o r v e n i r y nos es tan y v o l v e r en seguida á l a n a d a . a l de los indios de l a creación perpetua del sión? ¿Sabes cómo has llegado á él? ¿Conoces los c a - mundo por B r a h m a y á otros semejantes que exponen minos que te h a n traído p a r a afirmar que con l a muer- algunos filosófos griegos. dicien- el v a c i o . como u n ser c u y a definición e x a c t a y completa. D e l hecho de que existimos se sigue est. y m i ser. e n c e r r a r í a el atributo de l a existencia. si. pero eres i n m o r t a l » . y si señar á comprenderlo en el sentido de l a siguiente p u d i e r a conducirnos á l a destrucción. puede admitirse que lo que existe en toda to y no seré n a d a » . que estuvieron abiertas . hace tiempo que seríamos dicho- debería decir: « N o eres u n a nada» y se le debería en- sos. es decir. puesto que se manifiesta independiente de todos los estados que puede o r i g i n a r el encadenamiento causal. te te quedarán cerrados? N o comprendes l a existencia E l g r a n misterio del ser ó no ser. que todos estos dogmas y otros semejantes estaban llamados á ilumin a r . h o y en el p r e - imposible salir de l a existencia como del espacio. atribuida á H e r m e s T r i m e g i s t o : Quod no existiríamos. Somos nosotros mismos r r o r de l a muerte. Esto es lo so que vosotros. h a b r í a que decirle entonces: ¿No l a plenitud de l a r e a l i d a d . no puede jamás aniquilarse existes ahora en el presente? Ese presente tan precio- y quedar aniquilado p o r toda l a eternidad. se le estado de felicidad. existe estable y permanente en el Nunc stans. enim Si no se consiguiera así disipar el te- que debemos e x i s t i r siempre. sacada de los datos de l a experiencia. subjetivamente no de t u y o . Si el tiempo p o r sí solo p u d i e r a conducir á u n á p a r t i r de t u nacimiento. pero ¿comprendes mejor tu existencia actual y l a senda p o r donde viniste á ella? ¿Qué razones puedes tener p a r a pensar que las vías secretas. erit semper. donde demuestra que el tiempo es ideal y que sólo es real l a cosa en sí. asi la del hombre como l a dei mundo. pues tenemos l a eternidad detrás de nosotros.D e ahí resulta que el hombre debe considerarse como u n ser necesario. pero ¿quién se da cuenta de esto? K a n t fué quien lo expuso más claramente en sus lecciones inmortales. sin dis- do: « V e o á todos los seres s u r g i r de l a nada a l nacer tinción de pasado. hace tiempo que máxima. como el r a y o de l u z p o r el h u r a c á n que lo a t r a - es más que u n punto. hijos del tiempo. E n v e z de decir a l hombre: «Comienzas á e x i s t i r viesa. y l a única que muestra que el cambio de los fenómenos y de los acontecimientos no es más que u n a consecuencia de nuestra maner a de conocer con a y u d a del tiempo. que es u n a forma de nuestra intuición. después d é l a destrucción de t u cuerpo. y así llenamos l a totalidad del tiempo. Pen- sente. pasará bien pronto también á u n pasado remo- sándolo bien. E s t a doctrina es l a única que e x p l i ca cómo l a v e r d a d e r a esencia de todas las cosas. E n esta serie de ideas se contiene l a ú n i c a p r u e b a i n m a nente. tan poco quebrantada p o r ellos queda. ¿no lo tienes actualmente en r e a l y plena pose- u n i v e r s a l . es d e c i r . l a existencia. y de ella p o d r á decirse con i g u a l v e r dad: existiré eternamente ó he existido eternamente. como el punto de inserción del n e r v i o óptico es el punto ciego de l a r e t i n a . pues. no c o n t i n u a r á n libres. A s í . tal como se ofrece á la percepción e x t e r i o r . Esto hace que el h o m b r e no conozca de sí mismo más que el i n d i v i d u o . Según entendamos aquella palab r a . P e r o el Y o es el punto oscuro de l a conciencia. Nuestra facultad cognoscitiva está d i r i g i d a enteramente hacia lo e x t e r i o r . no puede distinguir su permanencia sin i n d i v i d u a l i d a d de l a permanencia de los otros seres.p a r a conducirte al presente actual. con l a c u a l desaparece todo lo que es p e c u l i a r a l i n d i v i d u o y le diferencia de los demás. y como v a r i e d a d no puede menos de ser cosa finita. con lo cual se salda l a cuenta. el cual. se desprendería. y se d i r í a : ¿Qué me i m p o r t a la pérdida de esta individualidad. es porque nos elevamos á u n punto de v i s t a en que el n a cimiento no es el p r i n c i p i o de l a existencia. después de l a muerte no p o d r á tener tampoco recuerdo de su existencia actual. como el ojo que lo v e todo no se v e á sí mismo. Pero el que l i g a de esta manera su existencia á l a continuidad de su conciencia y reclama p a r a ésta u n a continuidad indefinida después de l a muerte. como se comprenderá fácilmente si se recuerda el contenido de nuestro segundo l i b r o . como l a sustancia del cerebro es insensible. es distinta de aquella que acompaña l a conciencia i n d i v i d u a l . su¡ apego á ésta le haría sonreír. siendo como es el producto "de u n a función cerebral. r e p r e senta en cierto modo u n a n u e v a v a r i e d a d de l a especie. lo cual nos da dos eternidades en v e z de una. y . ésta le parece inseparable de l a i n d i v i d u a lidad. que no puede aniquilar l a muerte. Si. Y como no tiene r e cuerdo alguno de u n a existencia anterior á su nacimiento. sino con l a condición de u n pasado igualmente infinito que precediese á su nacimiento. su conciencia p r i n c i p i a en el momento en que nace. p o r el contrario. podremos decir: « L a muerte es m i fin absoluto». sin tanta l u c h a de su individualidad. u n a eternidad de existencia después de l a muerte á costa de una eternidad de existencia antes del nacimiento. no poseyendo l a p e r m a n e n c i a . . sin dejarle el menor beneficio. Como cada c u a l coloca su yo en l a conciencia. ó bien: « A s í como s o y u n a parte infinitamente pequeña del mundo. y v e perecer s u yo. lo c u a l es lógico. como el cuerpo del sol es oscuro. creada únicamente con l a m i r a de l a conservación del i n d i v i d u o y en forma que sirviese p a r a h a l l a r los alimentos y c a p turar l a presa. p o r tanto. el fenómeno i n d i v i d u a l que constituye mi persona. p o r o t r a parte. E n realidad. el g r a n equívoco está en l a p a l a b r a yo. si l l e v o en m i seno l a posibilidad de millones de individualidades? Comprendería que el resultado es el mismo. h o y futuro? Si estas consideraciones son propias p a r a convencernos de que h a y e n nosotros algo imperecedero. debería comprender que no podría obtenerla e n todo caso. será tan independiente del nacimiento como de l a muerte. A d q u i e r e . Si p u d i e r a conocer lo que es más de eso y más allá de eso. es u n a parte infinitamente pequeña de m i verdadero s e r » . D e donde se sigue que lo que l a muerte no puede aniquilar no es propiamente el i n d i v i d u o . debe parecerle que viene de l a nada. D e i g u a l modo que el individuo no tiene recuerdo alg u n o de su existencia anterior a l nacimiento. h a biendo v e n i d o a l mundo p o r l a procreación y presentando las cualidades de su padre y su madre. en el cual establecí l a distinción entre l a parte conocedora y l a p a r t e v o litiva de nuestro ser. abriéndote paso á otro presente. es q u e r e r eternizar u n e r r o r . y este es el punto e n que l a filosofía trascendental se enlaza con l a moral. los cuidados y los dolores. siendo cosas incompatibles. como absolutamente contrarias que son. L o que e n ellos tiene a l g ú n v a l o r es el elemento g e n e r a l humano. Mas. E s indudable que si lo i n d i v i d u a l . más dominados se v e r í a n p o r las necesidades. es p o r q u e . considerada desde t a l punto de vista. con su inflexible inmutabilidad y sus estrechos límites tuviese duración eterna. Si se quiere l a permanencia de l a conciencia i n d i v i dual p a r a establecer recompensas ó castigos más allá de l a v i d a . que expusimos en nuestro p r i m e r l i b r o al t r a t a r d e l idealismo. P a r a que el hombre pudiese disfrutar de u n a condición fel i z . Supuesto que l a muerte e x t i n g u e definitivamente l a conciencia i n d i v i d u a l . que a l g u n a v e z se calmen! Obedeciendo a l imperio de u n t a n exacto sentimiento. y casi puede decirse en su totalidad. y cuanto más se emancipasen de éste. sino lo cont r a r i o . su monotonía acabaría p o r p r o d u c i r tal hastío. es semejante á aquel q u e . con las cuales continuaría el ensueño desarrollándose hasta lo infinito. soñando. no bastaría en m a n e r a a l g u n a trasladarle á u n mundo mejor. que a l perderla nada pierden en v e r d a d . E l hombre que teme que l a muerte sea l a destrucción de todo. no h a y otro medio que deshacer enteramente su t r a m a . sin alguien que soñase. pues en el fondo l a i n d i v i d u a l i d a d no es en cada caso más que u n e r r o r . y l a trama de este ensueño es su órgano mismo. creyese que no existían más que ensueños. está hecha de t a l suerte. p o r otra parte. pues. en otro mundo. se hallará que p a r a poder despertarnos del sueño de la v i d a . que p a r a librarse de él se p r e f e r i r í a caer en l a nada. L o confirma l a circunst a n c i a de que l a m a y o r í a de los hombres. E n efecto. algo que sería mejor que no existiese. de tal m a n e r a que no fuese lo que es. Si esto se considera. en su m a y o r p a r t e . y . m a y o r m e n t e les consumiría el aburrimiento. y el fin r e a l de l a v i d a consiste en desengañarnos de ese e r r o r . tan íntimamente ligados se h a l l a n ambos elementos. u n a equivocación aislada. L a muerte llena provisionalmente esta condición. se trata de conci' liar la v i r t u d con el egoísmo. I r á u n mundo mejor y cambiar toda nuestra manera de ser.i n d i v i d u a l que si l a tuviese. Y no olvidemos tampoco q u e l a i n d i v i d u a l i d a d de l a m a y o r parte de los hombres és t a n miserable y m a l a . se a d v i e r t e y a su necesidad m o r a l . h a b r í a que c a m b i a r l e á él r a d i c a l m e n te. P e d i r l a inmortalidad p a r a e l i n d i v i d u o . en realidad. significa en r e a l i d a d lo mismo. puesto que l l e v a en sí con que s u p l i r l a largamente. y éste puede contar con l a inmortalidad. que no podría^ h a l l a r l a dicha en mundo alguno a l que fuese transportada. ¡dejadlos. más que una serie de menguados pensamientos terrestres y u n a sucesión de cuidados sin t r e g u a . el espectáculo de hermosas y nobles acciones despierta l a c o n v i c c i ó n i n m e d i a t a y firme de q u e . cuanto más libres se hallasen los hombres de miserias y de guerras. Mas p a r a esto lo que se necesitaría p r i m e r a mente es que dejase de ser lo que es. ¿será t a n deseable v e r encenderse de nuevo esa conciencia p a r a existir hasta l o infinito? L o que encierra l a conciencia i n d i v i d u a l no es. los antiguos grababan sobre las piedras de sus tumbas i n s cripciones como ésta: Securitati perpetuae ó bonae quie- ti. l a inteligencia y sus formas. y subsiste después de destruido el ú l t i m o . Sobre esto des- cansa l a subordinación de lo objetivo á lo s u b j e t i v o . p o r no decir l a totalidad. Pero el objeto del ensueño es distinto del ó r g a n o . Se v e que h a y ahí algo que p o d r í a pasar por u n a antinomia. l a muerte continúa siendo u n misterio. pues. porque es falso que continúe e x i s tiendo. Por el contrario. el problema se ocupa de determinaciones temporales: tan falso es. en sí. T o d a proposición referente á este p u n t o . con relación á l a c u a l carecen de sentido dichas nociones. p o r lo cual este conocimiento es m u y incompleto y se l i m i t a á los fenómenos. y com- . aunque no podamos atribuirle l a permanencia. no puede sucumbir n i perecer j a m á s . pero que su esencia íntima permanece intacta y es indestructible. son otras tantas nociones que toman su significación exclusivamente del tiempo y que no tienen v a l o r sino presuponiendo el tiempo. en el fondo. manteniendo l a diferencia entre le fenómeno y l a cosa en sí. p o r que e x c l u y e absolutamente toda noción de tiempoAsí llegamos á l a noción de u n a indestructibilidad que no es permanencia. v i e n e á sustituir á dogmas que y a en u n a ó y a en otra dirección conducen a l absurdo. no es u n a m a n e r a de ser. se desprende de l a g r a n doctrina de K a n t sobre l a idealidad del tiempo. Se n i e g a n respecto del sujeto dos atributos contradictorios. porque es falso que perezca. E s t a es u n a noción obtenida p o r l a v í a de l a abstracción y que puede concebir el pensamiento in abstracto. E n t e n d i d a así. Sin embargo. pues «sabemos que h a y que buscarla en l a v o luntad. p o r otra parte. C o m e n z a r . más no á lo que se manifiesta en ellos. lo c u a l indica precisamente que el problema es trascendental. recordemos que nosotros no hemos r e nunciado ^en absoluto. parece que el término contradictorio del atributo negado se demuestra p o r lo mismo. d u r a r . descartándose. termi- n a r . S i los negamos no á la v e z . colocándonos e n u n punto de v i s t a que e x c l u y e el tiempo. L a solución más perfecta de l a cuestión r e l a t i v a á l a permanencia del individuo más allá de l a muerte. de las cosas. A l l í es donde sus enseñanzas se muestran particularmente fecundas en consecuencias. Pero éste no tiene u n a existencia absoluta. en u n sentido ó en otro. á l a esencia íntima de las cosas. pero firme- mente a p o y a d a en pruebas. sino separadamente. E s t a apariencia es debida á que se comparan cantidades inconmensurables. pues u n a doctrina enteramente teórica. Por otra parte. E s t o se acredita p o r l a imposibilidad en que nos hallamos de contestar á l a p r e gunta anterior r e l a t i v a á l a permanencia i n d i v i d u a l . como de l a existencia y natu- r a l e z a de todas las cosas. que procede precisamente de esas nociones de tiempo. únicamente porque toda su categoría no puede convenirle. y . no pretendemos tampoco poder llegar al conocimiento perfecto de l a cosa en sí. que nuestra esencia contin ú a existiendo después de l a muerte. tropieza con objeciones p e r e n t o r i ^ ^ e puede sostener. atribuírselas a l sujeto como negárselas. l a más i r r i t a n t e de todas las cuestiones metafísicas. á conocer l a cosa en sí. pero que n u n c a será perfecta- mente clara puesto que no se a p o y a en u n a intuición. U n i camente á éstos se a p l i c a n las nociones de d u r a c i ó n y de fin. en el sentido de q u e . ambas proposiciones son i g u a l mente v e r d a d e r a s . p o r u n a parte. como K a n t . podemos afirmar que el hombre es pasajero en cuanto fenómeno. sólo que estaría fundada sobre puras negaciones. se puedo sostener también que perece. no es más que l a forma del conocimiento que tenemos de nuestra existencia y de nuestra n a t u r a l e z a . á l a v e z .el espíritu de amor que l l e v a á a l g ú n hombre á hacer bien á sus enemigos y que á otro le impulsa á arriesg a r su v i d a p a r a s a l v a r l a de u n desconocido. esta cosa e n sí. l a cosa en absoluta. H e demostrado suficientemente en el mir lo que desde u n p r i n c i p i o hizo posible el n a c i - segundo l i b r o que l a cognición es u n a facultad secun- miento. de l a r e a - bierto que reside en l a v o l u n t a d . puesto que del objeto que existe en sí hace u n es completo n i enteramente adecuado. incluso el hombre. fin y duración. mo. y únicamente éstos son dad. Voluntad en la naturaleza. l a sustancia del fenómeno. espacio p o r forma de su representación. pero no en sí y de u n a manera nacer y m o r i r . p o r decirlo así. sino l a más i n - ser m i representación. H a b l a n d o con r i g u r o s a propie- vemos más que fenómenos. que cuando queremos p e n e t r a r en el to y l a muerte deja de e x i s t i r y pierde toda significa- fondo de las cosas y prescindiendo de lo que nos es ción. no es propiamente l a go u n a representación. es indudablemente l a voluntad. ten- conserva t o d a v í a l a del tiempo. y ésta. p o r el hecho mismo de cosa en sí lo que percibimos en ella. S i n cedor. Y lo mismo sucede conviene a l hombre en cuanto fenómeno en el tiempo. m i propio ser no es más que u n reflejo de sí mis- ral. u n a cosa diferente de sí y que en cierta medida después de l a muerte no existiremos. no p u e - A nadie se l e o c u r r e n e g a r que l a noción de finito den existir más que fenómenos. sino que lo r e p r o d u c e bajo u n a f o r m a dife- to de l a cosa en sí. en el sentido de que no tiene el tamente y p o r si misma. P a r a l a cosa en sí el he expuesto extensamente contraste creado por l a inteligencia entre el nacimien- y he probado. es independiente de ella. pues. C o n esta reser- objeto que existe en o t r o . no puede ser idéntica al objeto mediata de sus manifestaciones. el núcleo. p o r lo c u a l es siempre p a r a v a consideramos l a noción de l a v o l u n t a d como idén- nosotros simple fenómeno. no podemos pasar más lidad. es d e c i r . E n el mundo r e a l no su n a t u r a l e z a animal. hallamos que lo que constituye el en todos los seres. noscitiva. L a cosa en sí no es afectada en m a n e r a a l g u n a dado mediatamente y de lo e x t e r i o r . m i propio ser no es p a r a m i más que fenóme- embargo. adelante y nos es imposible conocer lo que es absolu- en ella l a cosa en sí.prendemos perfectamente que después de haber descu- principio último. E n este sentido las palabras latinas natus daria de nuestro ser. en cuanto soy sujeto cono- tido en que no existíamos t o d a v í a antes de n a c e r . A s i . nos estudia- por el fin temporal de u n fenómeno temporal. en el mismo sen- es y a fenómeno. en el caso en que sea m i propio ser lo que y o conoz- y el conocimiento empírico nos muestra bien c l a r a - c a . Pero en este mismo l i b r o y en m i o b r a La sí. a l único fenómeno serva perpetuamente u n a existencia á l a c u a l no se c u y a esencia se nos r e v e l a p o r u n conocimiento ínti- aplican las nociones de p r i n c i p i o . y en cuanto s o y y o mismo ese ser. Nuestro conocimien- conocido. P a r a u n a conciencia c o g - tica á l a de l a cosa en sí. l a muerte no puede a n i q u i l a r más que aque- no. E l fin de l a persona es t a n r e a l como su p r i n c i p i o . no s o y y a s u - llo que el nacimientó h a producido. y no puede s u p r i - jeto conocedor. tampoco conocemos nuestra v o l u n t a d misma más los que se hallan sometidos á l a condición t e m p o r a l de que como fenómeno. c u a l q u i e r a que sea su naturaleza. y c o n - mos á nosotros mismos. y . adolece de l a restricción de que no rente. pero como Reconocemos Desde el momento en que soy sujeto conocedor. que la h a adquirido p o r v i r t u d de denatus son u n a feliz e x p r e s i ó n . Pero mo é inmediato. pues en cuanto objeto de m i conciencia cognosci- mente que l a muerte es el fin de l a existencia tempo- t i v a . mediante sus formas del tiempo y del espacio que constituyen l a i n d i v i d u a l i d a d . aparte de su manifestación en la conciencia. cuando se encuentra en l a v o luntad que es de naturaleza completamente d i v e r s a y lo único p r i m i t i v o . y como esta indestructibilidad descansa sobre l a distinción entre el fenómeno y l a cosa en sí. inclusa l a del tiempo. No es l a inteligencia. que f o r m a parte del fenómeno. L o s dos principios fundamentales de m i filosofía. v o y á ocuparme en dilucidar t o d a v í a con m a y o r precisión esta diferencia. existe en l a i n t e l i gencia. p o r tanto. p o r el contrario. L a muerte destruye l a inteligencia. ó hablando como Spinoza: sentimus. no es tampoco el cuerpo sobre el c u a l descansa aquélla evidentemente. nada podemos c o n o c e r . á saber: l a r i g u r o s a distinción entre l a v o l u n t a d y l a i n teligencia y l a supremacía de l a p r i m e r a . L a inteligencia. L a v o l u n t a d . L a v o luntad de v i v i r reside entera en el individuo como en la especie. El e r r o r de todos los filósofos h a consistido en colocar el elemento metafisico. con el c u a l p r i n c i p i a y acaba. y l a permanencia de ésta es l a mera imagen de l a indestructibilidad de aquélla. l a v i d a se e x t i n g u e . Cuando nos preguntamos lo que puede ser esa cosa. n o obstante. desaparece igualmente esta diferencia entre el individuo y l a especie. L a misma frescur a y v i v a c i d a d de los recuerdos de lejanos tiempos ó de los primeros años de l a infancia atestigua que existe en nosotros algo que el tiempo no puede a r r a s t r a r e n su fuga. E n el fenómeno. eternos é indestructibles. que persiste inalterable. Pero en l a esencia í n t i m a d é l a s cosas. es u n a función o r g á n i c a . es decir. es lo único i n d e s t r u c t i b l e . pero no lo que l a produce y mantiene. ó sea desde el punto de v i s t a del n a c i miento de los seres. y he demostrado que ésta pertenece á l a activ i d a d cerebral. imperecedero. Pero más a l l á de esta manifestación. L a conciencia. pero el p r i n c i p i o de l a v i d a subsiste eternamente. y desaparece con él. eterno del hombre. son los ú n i cos que pueden r e s o l v e r l a contradicción que se presenta bajo tantas formas diferentes y que i m p r e s i o n a de continuo hasta á los espíritus menos cultos. desde el punto de v i s t a de l a g e - . estudiándola desde el punto de vista opuesto a l de la muerte. resulta ser su v o luntad. L a v o l u n t a d es l a condición constituyente. p o r consiguiente. Y esa cosa se manifiesta á nuestra conciencia como v o l u n t a d . los hechos se presentan bajo l a apariencia de l a muerte del hombre como i n d i v i d u o y de l a permanencia de l a especie humana. formulamos u n a p r e g u n t a p a r a l a que no h a y respuesta posible. lo que es en sí absolutamente. c u y o producto ó imagen es e l cuerpo. Es de g r a n importancia comprender bien que nuestro ser verdadero es indestructible p o r l a muerte. donde no existen y a las formas fenomenales. pero no se h a b í a acertado á e x p l i c a r claramente' cuál es este p r i n c i p i o inmortal. P o r eso u n infalible instinto dice a l h o m b r e que h a y en él algo imperecedero é indestructible. algo que no envejece. en l a inteligencia. l a más inmediata de todas. l a medula del mundo aparente colocada fuera de las formas del fenómeno. pues no podemos p e n e t r a r más allá de l a conciencia. Me r e fiero á l a contradicción que existe entre l a muerte que pone fin á l a v i d a y el hecho de que nos sintamos. es u n fenómeno secundario dependiente del cerebro. y ambos son idénticos directamente. experimurque nos celemos esse. es indest r u c t i b l e . como he demostrado en el segundo l i b r o .en cuanto podemos llegar á ella. y l u e g o p a r a l a . en l a p e r c e p c i ó n . como hasta a h o r a no se había pensado en h a c e r l o . y después de h a b e r m o s t r a d o el v i v o contraste que o f r e c e n . y significa menos que o b r a laboriosa.conciencia extern a . v i s t o p o r e l l a d o de l a representación. sabemos p o r n u e s t r a p r o p i a conciencia que que desagradará á los que l a c o m p r e n d a n y les e x t r a - y r e a l i z a c i ó n de dicho o r g a n i s m o v i e n e de u n acto que fiará. subjetivamente para l a conciencia de sí. que no t e n d r á más que d e s a r r o l l a r s e p a r a a p a r e c e r á nuestra v i s t a . de u n sentimiento exuberante fundamental de m i d e v o l u p t u o s i d a d . pero no he de omitir p o r motivos de este género nada tiene de meditado y que es f r u t o de u n instin- lo que puede c o n t r i b u i r á dilucidar el pensamiento to ciego é impetuoso. Este contraste g u a r d a r e l a c i ó n con filosofía. de las más p r o f u n d a s medita- nada respecto de l a o t r a . p o n e los fundamentos d e l complicado organismo de los seres animados. D e esta suerte nos será más fácil darnos cuenta de cómo en l a r e p r e s e n t a c i ó n . y así nos convenceremos de que las leyes del m u n do fenomenal ó de l a r e p r e s e n t a c i ó n son inaplicables al de l a v o l u n t a d ó cosa en sí. que como con- cia sin limites conque las e n t r e g a á l a destrucción. l a del mundo como r e p r e s e n t a c i ó n ó la pe l a r e a l i d a d e x p e r i m e n t a l de las c o s a s . no tiene v a l o r a l g u n o . Creo que esta ú l t i m a c o n s i - ciones. es decir. ambos aspectos opuestos del mundo. y p o r o t r a . ósea interiormente. es preciso no perderlos de v i s ta. a l p a r que l a het e r o g e n e i d a d de sus leyes r e s p e c t i v a s . es l a v o l u n t a d con todas sus afecciones. Pues a l l l e gar al punto en que en l a conciencia íntima el fenómeno confina con l a cosa en s í . entre e l mundo como r e p r e sentación y e l mundo como v o l u n t a d . E s t e proceso t a n misterioso como el de a el que he m o s t r a d o antes que existe entre l a f a c i l i d a d muerte. como tencia. nos presenta de l a m a n e r a más d i r e c t a l a con que l a n a t u r a l e z a c r e a sus o b r a s . D e l lado de l a representación. y l a indiferen- oposición f u n d a m e n t a l que existe entre e l fenómeno y l a esencia de las cosas. . este acto se presenta como l a sat i s f a c c i ó n más c o m p l e t a y más d i r e c t a d e l querer. y que l a m a n e r a de ser cebido y combinado mediante largas reflexiones y eje- del uno con todas las leyes fundamentales de su e x i s - cutado con u n arte y u n a p e r f e c c i ó n acabados. debe p r e s e n t a r dificultades inmensas y debería i m p o n e r l e l a o b l i g a c i ó n de v e l a r p o r q u e se conservasen c o n toda l a s o l i c i t u d imaginable. el a r t e p r o f u n d a m e n t e m e ditado que preside á sus creaciones. l u n t a d . c u a n do lo que vemos es todo lo c o n t r a r i o . ese mismo acto establece los p r i m e r o s hilos de u n maráv i l l o s o t e j i d o . y que á j u z g a r por su perfección. como v o l u p t u o s i d a d . o b j e t i v a m e n t e . no puede ser j u z g a d o y comprendido de otro modo.n e r a c i ó n . c u y o único objeto. m i e n t r a s q u e desde e l punto de v i s t a de la vo- deración no está a l alcance de todas las p e r s o n a s . Este organismo c u y a c o m p l i c a c i ó n y perfección asombros a sólo conocen b i e n los que h a n estudiado anatomía. como sabemos. D e l lado de l a volición. hemos v i s t o que son cantidades inconmensurables. en fin. como las vemos v o l v e r á l a n a d a . mientras que en e l mundo en sí h a llamos u n a existencia respecto de l a c u a l las nociones de nacer y m o r i r Carecen de significación. e x t e r i o r m e n t e . t a n p r o n t o v e mos á las c r i a t u r a s n a c e r de l a n a d a . p o r u n a p a r t e . Después de h a b e r relacionado. de m a n e r a que podamos a b a r c a r l o s c o n una sola ojeada. es decir. en e l m u n d o de los fenómenos. E l acto de l a g e n e r a c i ó n se nos presenta bajo dos aspectos: p r i m e r a m e n t e p a r a l a c o n c i e n c i a i n t i m a . es independiente de t o d a c o n d i c i ó n d e t e r m i n a d a p o r el tiempo. y que l a v o l i c i ó n . ni. las recompensas se p r o m e t e n á las v i r t u d e s de l a voluntad. e n c u e n t r a perpetuamente satisfacción. pues e n este caso t e n d r í a que alcanzar l a m u e r t e . en cuanto cosa en sí y sustancia de todos los fenómenos i n d i v i d u a l e s . p r o p i a p a r a h a c e r más c l a r o nocimiento le hace v e r s u esencia en u n fenómeno in- este estudio. que es la única que l a teme. á l a c u a l no puede v e n í a de l a inteligencia. que en sí mismo es inconsc i e n t e . y que realmente perece. el elemento e x - p r o c e d e r de l a c o n v i c c i ó n del v a l o r de l a v i d a . sino apetecible. apego á l a v i d a . c u y a ú n i c a existencia consiste en su r e l a c i ó n c o n el mundo representado ú objetivo. y del mismo modo es el miedo ilusorio de l a muerte lo que nos hace a p e g a r nos á l a e x i s t e n c i a . l a i n t e l i g e n c i a . Esto nos e x p l i c a l a c o n t r a d i c c i ó n siguiente: p e r u n a parte. c u y o t é r m i n o c o r r e l a t i v o es. e n realidad. de deseo ó de e m o c i ó n . sabemos que l a i n t e l i g e n c i a consciente es lo ú n i c o a n i q u i l a d o p o r l a muerte. Si. es l a v o l i c i ó n . es d e c i r . l a v o l u n t a d . en todos los sistemas religiosos ó filosófi- cos. no siéndolo l a inteligencia. y . ó más b i e n e l miedo á l a m u e r t e . en cierto modo. á l a i n v e r s a . no puede c o n o c e r . d e s p r o v i s t a de i n t e l i g e n c i a . . no es más que ciega v o l u n t a d de v i v i r . y . es u n fenómeno secundario. es l a s i g u i e n t e : L a v o l i c i ó n . es aquel que que tiene s u o r i g e n en l a v o l i c i ó n . que c o n t r a r í a su n a t u r a l e z a p r i m i t i v a de ciega v o l u n t a d de v i v i r . pues este mundo. como. no se h a conseguido s u p r i m i r el t e r r o r que i n s p i r a . á pesar de esto. y el único q u e . e l h o m b r e fuese u n a inteligenc i a p u r a . O t r a consideración. l a a c o m p a ñ a t a n necesariamente como l a s o m b r a sigue a l c u e r p o . el foco de a c t i v i dad donde. E l sujeto conocedor. Debe MUNDO M 14 ' . y se d e r i v a de l a por su n a t u r a l e z a no es susceptible de sentir ni de t e - v o l u n t a d en su estado p r i m i t i v o c u a n d o . sus dos existencias u n a sola. desde el p u n t o de v i s t a intelectual. l a m u e r t e no sólo le s e r í a i n d i f e r e n t e . los filósofos h a n p r o b a d o en todos los tiempos y con excelentes r a z o n e s . mi que q u e r e r . E s t a p e r s p e c t i v a . p o r ejemplo. del c o r a z ó n . que la m u e r t e no es u n m a l . Resulta de ahí que e l único elemento nuestro que por el c o n t r a r i o . en g e n e r a l . c u y o resultado es e l mundo. S i l a conciencia individual perece c o n l a m u e r t e . eterna. depende de que e l co- mer. formando. esencia v i s i b l e de l a v o l i c i ó n . sin e m b a r g o . la t e m e . e l p u r o s u jeto conocedor. s o b r e v i v e . sino puesto á perecer. la l l e n a de espanto. en suma. E s u n instinto ilusorio de v o l u p t u o s i d a d lo que nos eng a ñ a p a r a atraernos á l a v i d a . S u tendencia á v i v i r y á manifestarse. sino de l a v o l u n t a d . que f o r m a d i v i d u a l . en cambio. i m a g e n p a r e c e a n i q u i l a d a cuando se q u i e b r a e l espejo que l a reflejaba. E i g u a l m e n te porque l a v o l u n t a d es imperecedera. aquel á quien es indiferente ser ó no ser. lo c u a l l e d a l a ilusión de que está condenada nuestro ser. es el centro de sensibilidad de todo e l sistema n e r v i o s o . A m b o s sentimientos v i e n e n d i r e c tamente de ese q u e r e r . L l e g a d o s á este p u n t o de n u e s t r o estudio. no en efecto. en consecuencia. y que.A l p r i n c i p i o de este capítulo h e manifestado que e l tiene la f a c u l t a d de temer l a m u e r t e . teme l a m u e r t e . nacido de la o b j e t i v a c i ó n de la v o l u n t a d . c o n c u r r e n todos los r a d i o s procedentes de los distintos puntos del c e r e b r o . es simple p o r n a t u r a l e z a . no puede más á perecer con e l i n d i v i d u o . S i . l ó cual se e x p l i c a precisamente p o r q u e ese t e r r o r no v i e ne de l a inteligencia. y no á las de l a inteligencia ó l a cabeza. l a reunidas. E l sujeto c o g n i t i v o en sí no tiene apego á nada. A s í . pero su n a t u r a l e z a finita no H a y un experimento m o r a l que hacemos á cada . a r t . 6. á modo de antorcha. que no puede ser afectado más otra vez. teligencia. una v o l u n t a d como u n espectador. en c i e r t a como l a v o l u n t a d no conoce. aunque su cesantemente l a conciencia en u n a v o l u n t a d que en sí esencia. como el resto del cuerpo. p o r fragmentos. ) L a con- pues. tre l a inteligencia y l a v o l u n t a d . (Sin embargo cognitivo no sabe más que conocer. y aunque h a y a salido L a inteligencia es u n a función del sistema nervioso de e l l a . P o r consiguiente. L a inteligencia depende. A s í es aquella perecedera! partes del organismo y t u r b a n sus funciones. en cierto sentido. sin el c u a l se siente p r i v a d a de toda l u z y todo socorro. pues. y que p o r sí sola es. n o puede conocerla más que empírica- vación de l a v o l u n t a d . y ésta descansa sólo p o r mediación de sus excitaciones y sus actos su- sobre l a voluntad. Esto e x p l i c a p o r qué nuestro propio ser es u n misterio p a r a nosotros mismos. la sustancia de l a existencia. l a v e siempre como algo heterogéneo. como intermediario en- y á veces m u y indirectamente. el cual. es d e c i r . pues mente. toda r e n o v a c i ó n de este género ofrece u n a n u e v a po- E l hecho puede ser demostrado hasta físicamente. como cerebral. como había co- en separarse de l a inteligencia que le cupo en suerte menzado con él. no sien- Pero en el y o . que no se interesa p o r n a d a .EL MUNDO COMO VOLUNTAD pues. p a r a nuestra i n - es más que u n a manifestación e x t e r i o r de l a v o l u n tad. á excep- siempre n u e v a y siempre sujeta á v o l v e r á comenzar ción del c e r e b r o . pero no q u e r e r . proviene de que l a v o l u n t a d consiente difícilmente p o r a l de l a v o l u n t a d . c o n el individuo. e n sí misma ajena a l tiempo. que no existe más que e n e l l a . es eterna. según B i c h a t . las emociones a l t e r a n directamente todas las la muerte es su término. L a inteligencia n o es más que p u r o fenómeno. Así no tiene principio n i fin. además. hasta cuando se t r a t a de sí mismo. porque es v o l u n t a d de v i - turbaciones. E n c a d a criatura a n i m a l . como el mundo v i s i b l e . pero sólo ella que m u y indirectamente á consecuencia de estas per- tiene apego á l a existencia. (De la vie et de la mort. Q u i z á el temor de l a muerte. reside en l a conciencia de sí. percibida p o r l a inteligencia en el espacio. U n ser de cuya luz le g u í a p a r a caminar hacia su fin en cada esta especie. l a v o l u n t a d se h a existencia ó no existencia de las cosas le es indife- proporcionado u n a inteligencia. en u n pasaje citado en el segundo ciencia es l a v i d a del sujeto cognitivo ó del cerebro- l i b r o . E n su calidad de único p r i n c i p i o cognoscitivo. n i p o r nada se i n t e r e s a . Sólo l a v o l i c i ó n es permanente. ¿ p a r a qué caso. r e n t e . el organismo puede ser cesivos. no conoce sus decisiones más que a considerado. deja de hacer falta. el sujeto cognitivo como t a l . y de l a v i d a somática del o r g a n i s m o . de ese g u í a y de ese guardián.°) v i r . y cómo es posible que el hombre se crea L a muerte y el nacimiento s i r v e n p a r a r e n o v a r i n - u n ser pasajero y recientemente creado. en su condición t e m p o r a l . l a inteligencia ó sujeto manera. sibilidad de negación de l a v o l u n t a d de v i v i r . § 2.°. m i r a á l a afecta en nada á l a cosa c u y o fenómeno son y otro. E s l a l i n t e r n a que se apaga cuando en el curso n a t u r a l de las cosas. dicho sea de pasa- h a b r í a de ser inmortal? A c a b a con el fenómeno tem- da. aunque realmente no posteriori. es objeti- e x t r a ñ a á é l . perecer con este. l a v o l u n t a d y l a inteligencia aparecen te preferencia p o r n a d a . el alfa y l a omega del conjunto del universo sería u n espíritu del mundo que. Si l a realidad v e r d a d e r a no estuviese en l a v o l u n tad. después de cada goce material. agitados é inconexos. Y . empieza á meditar sobre sí mismo. tan fresca y t a n p r i m i t i v a . ese elemento que se v e obligada á respetar l a muerte. pues no es l a existencia quien le sostiene. y lo permanente es l a medul a sustancial del yo. desesperándose porque teme acabar y sumirse en el abismo de l a nada eterna. es indiferente p a r a l a inteligencia que v a á desaparecer. sin fin y sin resultado. con frecuencia sombríos y abrumadores. v a p o r . L o contrario es l a v e r d a d . L o que el sueño es p a r a el individuo lo es l a muerte p a r a l a v o l u n t a d como cosa en sí. con todo. sin embargo. mientras que los objetos de l a v o l i c i ó n . De ahí viene esa disposición soñadora y exaltada de los jóvenes cuando l a conciencia. Esta ilusión forma p a r t e del ensueño penoso en que está sumido como v o l u n t a d de v i v i r . como el v i n o que s e r v í a Mefistófeles en l a bodega de A u e r b a c b . no son más que fenómeno. las mismas agitaciones y los mismos sufrimientos. Que en otros cerebros continúe v i v i e n d o y representándose u n mundo semejante. todavía fresca. espuma. nos ofrece el espectáculo e x t r a ñ o y que casi debería d a r r i s a . sino él quien sostiene l a existencia. E l i n d i v i d u o que experimenta las angustias de la muerte. que un nuevo lleva á nuevas playas. se deduciría. » L o s terrores de l a muerte dependen en g r a n p a r t e de l a falsa apariencia de que es el yo lo que desaparece. todo está lleno de él y no h a y l u g a r donde no se encuentre. que bebía v i n o . aparece como u n n u e v o i n d i v i d u o . supesto que l a inteligencia su mundo perecen á l a v e z . en r e a l i d a d . quedando el mundo. pues l a permanencia de l a naturaleza inconsciente está condicionada p o r l a representación de l a naturaleza consciente bajo l a form a del tiempo. si lo que s o b r e v i v e á l a muerte no fuese l a e x i s tencia m o r a l . es él quien se desespera en el individuo á quien t o r t u r a n las angustias de l a muerte. C o n el cerebro perece l a inteligencia y con ésta el mundo objetivo. Pero se p o d r á decir al moribundo: «Dejas de ser algo que te h u b i e r a convenido más no haberlo sido n u n c a . a d quiere todo su desarrollo. el mundo se desvanece.momento y que v i e n e á confirmar t o d a v í a lo que q u e da expuesto: es el que nos enseña que sólo l a v o l u n tad es real. si t u v i e r a que conservar el recuerdo y l a personalidad. p r o v i s t a de u n a inteligencia distinta. cuando. asombrado. del que llena el mundo con su ser y p o r el cual existe toda cosa. y r e a n i m a d a p o r el sueño de l a muerte. Es que se deja e n g a ñ a r p o r l a ilusión p r o d u c i d a p o r el principio de i n d i v i d u a c i ó n que le hace v e r su e x i s tencia limitada á l a del i n d i v i d u o que v a á e x p i r a r . que n o es más que su p u r a representación. se baña en el Leteo. que el nuevo i n d i viduo. y sin descanso. que l a esencia g e n e r a l de las cosas no e r a más que u n a sucesión de ensueños b r e v e s . nosotros también. el sostén y el creador del sujeto. podemos decirnos: « M e parece. en l a representación del c u a l consistía únicamente l a existencia del mundo. Se despoja de ellos. Sucumbiría á l a pesadumbre si t u v i e r a que c o n tinuar hasta lo infinito. » Mientras no interviene l a negación de l a v o l u n t a d de v i v i r . no h a r í a más que soñar ensueños. que existen sólo en nuestro conocimiento. n i c r i a t u r a en l a c u a l no v i v a . del Señor del u n i v e r s o . dia . E n semejante orden de cosas. viene á ser el germen de una n u e v a existencia. con su yo. Estas ideas son igualmente las de l a v e r d a d e r a doc. P o r eso nos vemos forzosamente conducidos á u n a especie de mana. el n o m b r e de palingenesia es más exacto que el de metempsícosis. p o r decirlo así. t a l como .. Y como cada yo tiene su p r o p i a conciencia. E s cierto que no podemos representarnos bien io anterior. entre v i v i r el espacio de u n a v i d a humana y v i v i r u n tiempo infinito.. debido á l a limitación de nuestra inteligencia. se decidiese á suprimirse á sí misma. llamamos en nuestra a y u d a l a circunstancia de que trataremos en el capítulo 43. de todo ser á sus pretensiones á la. e n este concepto. de u n a conciencia única. sino sólo á l a v o l u n t a d . E n ella reside l a fuerza que h a podido p r o d u c i r l a existencia con su yo. además. indestructible en sí. sin u n i r l a noción del tiempo. p o r cuanto tenemos conciencia de que l a forma del tiempo no i n t e r v i e n e en esto más que como un acomodamiento inevitable. no basta p a r a mantenerla. es d e c i r . separándose p o r efecto de l a muerte de l a inteligencia heredada de l a m a dre en el momento del nacimiento. porque l a inteligencia. individualmente y en sí. iluminada ó mejorada p o r las numerosas y diferentes inteligencias que hubiera poseído bajo formas siempre n u e v a s . pone de r e l i e v e l a c o n t r a d i c c i ó n que h a l l a - mos en el fondo de toda existencia i n d i v i d u a l : ne á l a inteligencia. es l a parte perecedera. el mentís que r e cibe l a essentia existentia. Para designar esta doctrina. es u n cambio de individualidades traído e x c l u sivamente p o r su p r o p i a v o l u n t a d . que no c o n s e r v a n i n g ú n recuerdo de una existencia a n t e r i o r . L a muerte es. dada l a naturaleza de ese yo. lo c u a l descarta las inepcias con que se acompaña l a d o c t r i n a de l a t r a n s m i g r a c i ó n de las almas. aunque ésta deba ser e x c l u i d a . del budhismo. Estos r e n a c i mientos perpetuos f o r m a r í a n así los ensueños de v i d a que u n a v o l u n t a d . trario á nuestras miras afirmar que l a v o l u n t a d h u - Pero esta misma f u e r z a . U n a segunda diferencia existe. esa multitud i n n u merable no se distingue. pues todo lo que nace merece perecer. P a r a ésta. pero que. Pero los limites inmutables de l a inteligencia hacen que no pueda despojarse enteramente metempsícosis. l a muerte consiste en p e r d e r u n a i n d i v i d u a l i d a d p a r a r e v e s t i r s e de otra.Como afirmación de l a v o l u n t a d de v i v i r el h o m b r e toma su existencia de l a especie. soñara sucesivamente hasta el instante en que. Si. que no concier- de aquella f o r m a p r i m e r a y l a más inmediata de todas sus representaciones. cuando se t r a t a de l a cosa en sí.. l a v o l u n t a d dispone de u h a multitud infinita de existencias semejantes. en efecto.. las cuales serán igualmente efímeras y v a n a s . no será con- . que es la única dotada de memoria. adquiere c o n u n nuevo nacimiento u n a n u e v a inteligencia p o r efecto de su constitución actualmente modificada y g u i a d a en esto p o r el curso n a t u r a l y necesario de las cosas que siempre marcha en a r m o n í a c o n esa constitución. E s t o nos deja e n t r e v e r vagamente q u e en el fondo ambas cosas son idénticas y que no h a y diferencia. á saber: que el c a r á c t e r ó v o l u n t a d v i e n e del padre y l a inteligencia de l a madre. t r i n a esotérica. Desde este punto de v i s t a parece que no es un m e r o a z a r que el vocablo latino aevum y el griego «twv signifiquen á l a v e z l a duración de u n a v i d a i n d i v i d u a l y l a eternidad. mas con l a importante diferencia de que no a b a r c a l a <1*3^ entera. p a r a o p e r a r luego sin ella. de suerte que c o n esa n u e v a inteligencia se p r o d u c i r á un nuevo ser. y goza de ella como de un don gratuito. Guando en el siglo x i v l a peste n e g r a des- cubriría ciertamente un misterio bien oculto. e n u n a población dada. sino u n a palingenesia especial. sin duda en l a v i d a con j ú - masas. se las enseña l a metempsicosis. pobló g r a n p a r t e del antiguo continente. pues esto sólo es posible con m i teoría de l a n a - fué que n i n g u n o de los niños nacidos en aquella época turaleza p r i m o r d i a l y metafísica de l a voluntad. u n principio metafísico viene á e x p l i c a r directamente u n hecho físico. L a nue- P o r o t r a p a r t e . en efecto. que l a reem- bilo. y cita en apoyo de su p a r e c e r pruebas numerosas é i n dubitables recogidas en diferentes países y en sus distintas p r o v i n c i a s . ó v i c e v e r s a . pues lo que aquél enseña no es l a metempsicosis. u n a fecundidad e x t r a o r d i n a r i a del género humano y nunca h a sido desconocida p o r completo. S c h n u r e r en la data de los tiempos más remotos y más nobles de l a 1825. Y sin embargo. Sin e m b a r go. que l a natalidad ca- giones que de él se d e r i v a n . que l a metempsicosis duda. V e m o s . basada sobre l a m o r a l y desenv u e l t a y e x p l i c a d a c o n g r a n profundidad de pensamiento. E s este un caso en que i n d u d a b l e mente y de u n a m a n e r a que nos llena de asombro.° T a m b i é n se h a l l a r á n útiles noticias sobre este p u n t o e n u n excelente resumen del b u d h i s m o . entra. es imposible que exista una conexión causal física entre m i muerte y l a subsiguiente fecundidad del lecho c o n y u g a l de u n t e r cero. como antes dije. Todo ser nacido. pero. l a n a t u r a l e z a . á excepción del judaismo y las dos r e l i - c i ó n de l a v i d a y l a mortalidad. y las Asiatic y que confirman T a y l o r en su Pra- San germano en su Burmese em- researches. E l que llegase á descubrir el i n t e r - cundidad h u m a n a que sucede á a l g u n a epidemia de- mediario que s i r v e p a r a efectuar l a transmisión des- vastadora. Puede verse esto en l a notable exposicición.° y 9. C a s p e r dice también humanidad. d i g n a de ser l e í d a . de m a n e r a que los nacimientos y las defunciones aumentan y d i s m i n u y e n siempre y en todas partes en l a misma p r o p o r c i ó n . E s jecido y desaparecido. (De la duración probable de la vida humana. . que se manifiesta en l a g r a n fe- son u n mismo ser. no olvidemos que h a y hasta razones v a existencia se p a g a a l precio de otra que h a e n v e - empíricas que militan en f a v o r de l a palingenesia. en diferentes pasajes de los vólumenes 6. pero que contenia el germen u n hecho que existe cierta relación entre los nacimien- incorruptible del c u a l nació l a n u e v a c r i a t u r a . bodh Chandro pire Baya. y hasta p o d r í a añadir que como dogma de todas ce u n a influencia de las más decisivas sobre l a d u r a - las religiones. en Crónica de las epidemias. y que h a reinado en todas las épocas 1835) que como artículo de fe entre l a g r a n m a y o r í a de los h o m - el número de nacimientos. obligada la condición orgánica y puramente secundaria de l a á u n a p r o d u c c i ó n e x t r a o r d i n a r i a . sobrevino L a v e r d a d de l a doctrina que acabo de e x p o n e r . e n los detalles. A s í lo refiere F . escrito en alemán por K ó p p e n . A m b o s tos y las defunciones. aunque no los nacimientos dobles f u e r o n m u y frecuentes. ejer- bres. y de llegó á tener todos los dientes. U n a se haya sabido d a r l a su significación exacta y com- c i r c u n s t a n c i a m u y e x t r a ñ a de aquel acontecimiento pleta. economizaba.nos l a d a n á conocer las nuevas investigaciones. hay n i puede haber en esto n a d a de gracioso. sin inteligencia. que hace Spence H a r d y en su Manual of Buddhism. como esta doctrina es demasiado sutil p a r a las mina al compás de l a mortalidad. pero n i p l a z a en u n a forma más comprensible. e esta secta en las Asiatic researches. Igualmente se . B u r n e t . que e r a enseñada también en latalc. I I . nas que se h a l l a n actualmente en estrecho contacto en Beausobre.) Enseñada y a en los Vedas y en los de Maniqueo y del maniqueís- nosotros á l a t i e r r a en el p r ó x i m o nacimiento y ten- demás libros sagrados de l a I n d i a . V I . E r a igualmente l a no solamente en cuanto á l a idea ( p l a t ó n i c a ) . dice con r a z ó n : « E s t a a n t i g u a creencia h a según las otras religiones. Colebrooke h a b l a l a r g a m e n t e h a b l a r puede atribuirse á que e n esos momentos de fa- eam de uno corpore in aliudtrans- T a m b i é n el E d d a . Resulta de u n modo indudable del encuentra descrito en los noveno libro de Platón.el budhismo es donde h a revestido u n a forma más su- vorable disposición. en p a r t i c u l a r . L a c o n v i c c i ó n i n t u i t i v a de que acabo de todo alimento a n i m a l . las perso- ba sin padre. v o l v e r á n también a l mismo tiempo que mo. p o r del Budhismo. inspira á más de l a mitad de l a pobla- v e r d a d . — T o d o esto se ella firmemente. donde las gentes se encuen- blando de l a universalidad de l a creencia e n l a me- t r a n y se reconocen en su p r o p i a y completa persona. adeptos u n a influencia poderosísima. A . P i c t e r . vamente adquirida de que son siempre los mismos. y en remota antigüedad. confirmándolo: Communiter igitur omnes Graeci qui animam im- vamente. F u é y c u y o objeto parece e x i s t i r a l l á en el fondo de un dogma entre los egipcios ( H e r o d o t o . I I . y en toda su realidad. gina 162. Historia con nosotros. los cristianos se consuelan con l a esperanza de v o l v e r O b r y . se encuentran. l a metempsicosis es d r á n relaciones y sentimientos idénticos á los actua- conocida en el mundo entero p o r ser l a sustancia del les. en el ciclo de los nacimientos. á u n v a g o presentimiento. de los pasado infinitamente l e j a n o — s a l v o p a r a el budha.) Este reconocimiento mutuo se limita en consiguiente. que profe- T o d a l a cuestión está en esto. Mientras que de aumento sufren una intermitencia en su actividad. dado l a v u e l t a a l mundo y estaba t a n difundida e n l a pero de incógnito. 391. esos cristales t i l y que más se acerca á l a v e r d a d . á u n a reminis- ción del globo u n a fe a r r a i g a d a . de respuesta. también los pitagóricos c r e í a n en pias encarnaciones y las de los demás.as. l a conducta de los mortalem statuerunt. que cuales Orfeo. que un docto anglicano l a j u z g a - v i r t u d de l a metempsicosis ó palingenesia. sobre todo en l a de los bardos déla H a s t a existe una secta mahometana. y y a se sabe cuál es mi sa la metempsicosis y se abstiene. Pitágoras y Platón l a tomaron con en- tiene el p r i v i l e g i o de conocer distintamente sus pro- tusiasmo. y ejerce sobre sus cencia de que no podemos darnos cuenta c o n claridad. El Misterio sente es directa y sustancialmente idéntica á todas las nía de Bretaña. hombres. y a h a y a n sido amistosos y a hostiles p a r a con brahmanismo y del budhismo. L a generación pre- gallico. el espacio y el tiempo. . enseña l a metempsicosis. llamada de los Bohrahs. (Spence H a r d y . sino base de l a religión de los D r u i d a s ( C é s a r — D e bello también en cuanto á su esencia. ha- á v e r s e en el otro mundo. 123). E f e c t i v a m e n t e . en su excelente o b r a Del Nirvana indio. cuando en ciertos momentos de fav o r a b l e disposición de inteligencia se e x a m i n a objeti- los misterios de los griegos.) que l a precedieron. ¿ E n qué consiste esa esencia? en el Indostán. p. Manual pá- la parte de A s i a que no h a aceptado el I s l a m . Voluspa.» ( T . en consecuencia. sin madre y sin genealogía. Nemesius dice. en efecto. no se puede desechar l a c o n v i c c i ó n intuiti- ferri censuerunt. tempsicosis. r e i n a t o d a v í a en toda nosotros. á sangre y fuego. e n efecto. en cuanto empieza á meditar admitían l a metempsicosis. se expresa así en su tratado escéptico sobre l a inmortalidad. serena y fríamente razonadas. al describir mi- evidente p a r a los hombres ilustrados y p a r a las m a - nuciosamente l a ejecución de dos salvajes australia- sas. pues.1 5 . es el judaismo con las otras dos religiones que de nos. Donde al de Moisés. u n a hipótesis filosófica n a t u r a l en la que el alma de A b e l pasó a l cuerpo de Seth y después r a z ó n y nacida de las propias formas de ésta. X V I 1 3 . que así: « E l más j o v e n de los dos arrostraba su suerte con el hombre h a sido creado de l a nada. á consecuencia de la estúpida y despreciable mojigatería que reina. H a y que v e r el calor con que Lessing la defiende en los siete últimos párrafos de su del género humano. pero falta l i a . y por la influencia de una clerigalla poderosa y audaz. . 1799. y que esto e r a lo que le y de una p a r t e de A s i a l a antigua y post. E l T a l m u d cuenta l a r a z ó n de K a n t .encuentran huellas de esta creencia entre las poblaciones americanas. basilidianos. estas religiones enseñan. que dependía q u i z á de u n a pre- pués l a difícil t a r e a de conciliar con esta creencia l a ocupación de v e n g a n z a . U n g e w i t t e r refiere que los papúas de todavía saber p o r cuánto tiempo. admitido alguna parte de ella. cosis es u n a c o n v i c c i ó n que se forma naturalmente en valentinianos. el espíritu del h o m b r e . pues p o r las pocas palabras fe en una inmortalidad a parte inteligibles que p r o n u n c i ó . no ofrece sen- p o r a l g u n a o t r a doctrina religiosa v e n i d a después. Estas religiones consoladora daba tanta r e s o l u c i ó n . gnósticos y maniqueos. han podido salvarse de la destrucción. de 1858. dichas dos obras. Educación L i c h t e n b e r g dice en su autobiogra- fía: « N o puedo l i b r a r m e del pensamiento de que he estado muerto antes de v e n i r al mundo. expulsar de E u r o p a esperaba resucitar b l a n c o . entre los negros y hasta entre los ma de este género a l c u a l puede conceder atención l a filosofía (1). para eterna vergüenza de Inglaterra Ambas obras son disertaciones. pues en su patria. como puede verse en el Times del 19 de E l adversario de esta creencia t a n difundida y t a n E n e r o de 1841. se expresa él se d e r i v a n . es porque h a sido descartada el Evangelio de San Mateo. habían sido suprimidas. p á g i n a 23: « L a metempsicosis es. y l e dejan d e s - aire resuelto y firme. » E n u n a obra sobre l a Austra- creencia en l a t r a n s m i g r a c i ó n de las almas. pudo comprenderse que han conseguido. tas dificultades tropezó esta empresa: l a m a y o r parte T o d o esto prueba que l a creencia en l a metempsi- de los herejes. en Basilea. He tido racional alguno si no se admite que h a sido escri- observado también que es inmediatamente comprensible hasta p a r a aquellos que o y e n h a b l a r de ella por p r i m e r a vez. Gracias á esta reimpresión. sobre la inmortalidad y el suicidio. E l periódico inglés. por David Hume. de uno de los mayores pensadores y escritores?"ingleses. y no las tres sedicentes ideas de liano y Justino ( e n sus Diálogos). E l pasaje de l a B i b l i a que hallamos en no r e i n a esta doctrina. según refieren T e r t u - E l l a es. tales como los simonianos.» E l mismo H u m e . á pesar de su empirismo exagerado. L a historia de los N u e v a H o l a n d a toman á los blancos p o r antepasados primeros tiempos de l a Iglesia nos muestra con cuán- que h a n vuelto á l a t i e r r a . el único siste- (1) Este tratado postumo se encuentra en los Essays on suicide and the inmortality ofthe soul. realmente. marcionitas. sentenciados p o r asesinato é incendio.» australianos. L o s mismos judíos habían sin preocupaciones adquiridas de antemano. ¡feliz el que l a aprovecha! E n l a v i d a . ó « e l mundo perece. es l a g r a n desilusión. pero yo sigo existiendo». L a muerte es l a s e v e r a correción que l a m a r c h a de l a n a t u r a l e z a impone á l a v o l u n t a d de v i v i r y sobre todo a l egoísmo. Desata dolorosamente el lazo que el acto genésico había atado con voluptuosidad. P o r otra parte. lo c u a l seria u n absurdo palpable. L u c a s . (1) La muerte nos dice: eres el fruto de un acto que no debió realizarse y debes morir para borrarle. que es inherente á ella. no existirá en lo sucesivo más que en los otros individuos. p o r tanto. en u n a existencia objetiva. que perte- necia a l mundo d e l fenómeno ó de l a representación. que no e r a más que l a f o r m a del mundo e x t e r i o r . l a muerte es l a g r a n ocasión que se nos presenta p a r a despojarnos del yo. Pero si partimos del p r i n c i p i o de que esta diferencia es puramente e x t e r i o r . Ambas doctrinas identifican. y que estando fundada en el espacio no reside más que en el fenómeno y no en l a cosa en sí. r e s u c i t a d o » . Todo lo s u y o so encuentra. el cristianismo h a reemplazado l a t r a n s m i g r a c i ó n de las almas en cuanto representa l a expiación de los pecados cometidos en u n a v i d a a n t e r i o r . Mas por encima de todo esto. pues. pues. pero el mundo continúa existiendo». casi absoluta. á los judíos l a suposición de que un antiguo p r o f e t a h u b i e r a podido resucitar en c a r n e y hueso. añade ( I X . es decir. absoluta y real. p o r l a e x p i a c i ó n del pecado de otro i n d i v i duo. Relacionando estas consideraciones con las que acabo de e x p o n e r acerca de l a muerte. mientras que p a r a el malo esta diferencia es g r a n d e . puesto que l a diferencia entre el y o y el no y o h a desaparecido. y no es. en lo que consideraba como no y o . es indiferente decir: « Y o perezco. el hombre presente con otro que v i v i ó anteriormente. l a v o l u n t a d h u - . podemos concebirla como el castigo del c r i m e n de v i v i r (1). á saber: que cuanto mejor es el hombre menos diferencia establece entre sí mismo y los demás y no los considera como u n no y o absoluto.1 8 20): « y otros que a l g ú n p r o feta de los antiguos. continuará existiendo precisamente en l a representación. puesto que cree v i v i r solamente en su persona y no en las demás. de esta m a n e r a l a esencia del hombre. puede a f i r marse que ésta aniquila el ser del h o m b r e en l a misma proporción en que él establece diferencias entre sí y los demás. E n el fondo somos algo que no deberia existir. A t r i b u y e . Sea cualquiera l a realidad que esa diferencia pueda tener en la conciencia empírica. puesto que sabían perfectamente que dichos profetas muertos y enterrados hacía seiscientos ó setecientos años. que lo reproduce. no e r a n más que p o l v o hac í a mucho tiempo. R e c u é r dese lo que he explicado en m i M e m o r i a sobre el f u n d a mento de l a moral. ó sea u n a pérdida puramente ilusoria. desde el punto de v i s t a metafísico. la metempsicosis los identifica inmediatamente.to en l a hipótesis de l a metempsicosis. es decir. y su inteligencia. p a r a lo sucesivo. p o r el dogma del pecado o r i g i n a l . p o r eso cesamos de existir. no podremos v e r en l a pérdida de nuestra i n d i v i d u a l i d a d más que l a p é r d i d a de u n a apariencia. E l egoísmo consiste esencialmente en que el hombre limita toda l a realidad á su yo. que es l a v o l u n t a d . con u n fin m o r a l . L a muerte le desengaña suprimiendo esa persona. p o r consiguiente. e n l a existencia que hasta aquel momento e r a para ella el mundo e x t e r i o r . el pecado o r i g i n a l mediatamente. y wana. de la vejez. pero m o r i r v o l u n t a r i a m e n t e . E l m o r i r señala el instante que nos l i b r a de l a form a especial de una i n d i v i d u a l i d a d que no es l a esencia de nuestro ser. Nirwana es lo contrario de Sansara. es el p r i v i l e g i o del resignado. 24. E l budhismo la l l a m a Nirvana. solo él no necesita l a permanencia de su persona n i l a quiere. con la negación nir. de aquel que r e p u d i a ó n i e g a l a v o l u n t a d de v i v i r . sin. á. que es más bien u n a especie de aberración. de las ilusiones sénsibles. Según Oolebrooke viene de wa. Solo él desea la muerte realmente y no sólo en a p a r i e n c i a . solvuntur omnes dubitationes. l a v o l u n t a d v u e l v e á ser l i b r e . de theologumenis Vedanticorum. S. t a l como nosotros l a conocemos. de los deseos y de la concupiscencia. mor i r dichoso. m o r i r con alegría. pág. como el de utía re8titutio in integrum. C a d a uno de nosotros l l e v a en l a conciencia el r e c u e r d o de más de u n a acción p o r l a cual no estamos satisfechos de nosotros Renuncia voluntariamente á esta existencia. 37. p a r a que del g é r m e n de su ser pueda salir renovado y transformado. voL I. que es el mundo de los renacimientos perpetuos. con el prefijo negativo Nir. en su traducción de la Historia de los Mongoles orientales. vol. porque entonces el budhismo sólo nos era conocido por las noticias incompletas sacadas de Birmania. 387 y 78. parecen tener este origen. (1) Saneara: S. por analogía con otras palabras sánscritas. T r a n q u i l o y sereno es de ordinario el fin del justo. Obry dice: Nirwanam. vida. se hace derivar Nirwana de wana. su conducta se desenvuelve necesariamente. significa á la letra extinción.mana no es l i b r e . MUNDO M . he aquí u n a m á x i m a célebre de los V e d a s que todos los vedistas repiten frecuentemente (1). guiada p o r los motivos. e n la acepción que hemos y a definido antes. que quiere decir extinción (1). Según el mismo sabio ha expuesto en sus lecciones en la Academia de San Pete-sburgo. deseos culpables. es u n a nada. Colebrooke's Miscellaneous Essays. C1) S 0 han propuesto varias etimologías de la voz Nirwana. S i el h o m b r e fuese eterno. no en el Operari. I. la voz Nirwana. de la enfermedad y de la muerte. porque l a nuestra. J. y significa aniquilación.nuestros ojos es l a nada. Cuanto á l a que le será dada en cambio. del nacimiento. mismos. compuesta de Ñera. ese carácter i n v a riable le h a r i a conducirse siempre de l a misma m a n e r a . L a c a l m a y l a p a z que se d i b u j a n en l a faz de la m a y o r í a de los muertos. pág. que quiere decir «desaparición total». en sánscrito. Finditur nodus ejusque opera cordis. 735). 363. se tranforma en Nieban. En el Eastern Monachism. «sustraído á la miseria». pág. Schmidt. Según el Asiatic Journal (vol. p o r v i r t u d del carácter i n v a r i a b l e del h o m b r e . la verdadera palabra es Nerawana. de las formas variables. de Spence Hardy. dice que la palabra sánscrita Nirwana se traduce en mongol por una frase que significa «separado de la miseria». C o n este fin rompe l a muerte los lazos de l a v i d a . En la lengua birmana.—üpnekhat. edición de Windischmann. pues l a libertad está en e l Es se. pág. comparada con ella. y este instante puede ser considerado. E s preciso que deje de ser él. soplar como el viento. dis~ evanescunt. En m i primera edición de 1819 escribía yo también Nieban. N u e s t r a v e r d a d e r a libertad o r i g i n a l nos es dev u e l t a . como la de una llama. el sentimiento de que en l a especie es donde su ser se objetiva realmente. lo que p a r a el á r b o l el alimento que chupa por las raíces. pero. y esto es exacto desde el punto de v i s t a interior ó psicológico. ó sea l a cópula. species) dividi- da y p r o l o n g a d a e n el tiempo. De ahí resulta en los animales el a r d o r del celo ( c u y a vehemencia describe t a n admirablemente B u r d a c h en su Fisiología). son los cuidados más importantes y más caros á los ojos del i n d i v i d u o . O b s e r v e mos también que el servicio de l a especie. A u n q u e las partes genitales no sean las que efectúan l a n u t r i c i ó n . Castrar á un individuo. y este sentimiento se manifiest a en que los intereses de l a especie como especie. ante todo. es separarle del á r b o l de l a especie sobre el cual crecía. E s t a elección puede elev a r s e hasta el. que dentro del cuadro de los tiempos se representa como especie. p a r a dejarle secarse aislado. XLII LA VIDA DE LA ESPECIE E n el capítulo anterior recordé que las ideas (platónicas) de los diferentes grados de seres. P o r consiguiente. ligado siempre á l a forma del tiempo. A u n q u e l a v o l u n t a d no llegue á l a conciencia de si más que en el i n d i v i d u o . las cuales son objetivaciones adecuadas de l a v o l u n t a d de v i v i r . más ó menos perfecta. E l instinto sexual es. y en el h o m b r e l a elección caprichosa E n los complementos del segundo l i b r o he comparado l a v o l u n t a d á la r a í z del á r b o l y l a inteligencia á su copa. l a r a í z l a f o r m a n las partes genitales y l a cabeza es l a copa. aunque por tanto no se conozca directamente más que en el estado i n d i v i d u a l . pero ésta. sino las vellosidades de l a mucosa intestinal. l a idea («&*. metafísicamente.CAPITULO y atenta del i n d i v i d u o . l a p r o c r e a c i ó n y la alimentación de l a p r o g e n i t u r a . T a m b i é n p r o cede de ahí el inmenso amor de los padres á su p r o genitura. en l a esp e c i e . éstas no son l a r a í z . P o r eso es tan poderoso y profundo ese instinto de nuestra n a t u r a l e z a . como especies. es decir. á su v e z . á saber. el i n d i v i d u o es un producto de l a especie. e x t e r i o r ó fisiológicamente. l a m a y o r v i t a l i d a d del cerebro es siempre simultánea y conexa con l a de las partes genitales. en el fondo de si. pues. Físicamente. p a r a l a especie. pues mediante las partes genitales se relaciona el individuo con l a especie de donde h a salido. é i g u a l mente su decrepitud. ó l a hoja que se n u t r e del tallo y c o n t r i b u ye á n u t r i r l e .amor apasionado. De conformidad c o n l a relación que hemos señalado. a l estudio d e l c u a l he consagrado todo el capítulo X L I V . es l a imagen. l a esencia de toda c r i a t u r a reside. a b r i g a . y . las relaciones sexuales. no existe más que en los individuos. v a seguido en todo animal de u n a dejadez y un relajamiento momentáneos de todas sus f u e r z a s . sin embargo. como i n d i v i d u o s sucesivos y similares que se relacion a n entre sí p o r e l v í n c u l o de l a procreación. D i j e que l a especie e r a . pues semejante mutilación trae consigo l a decadencia de las fuerzas físicas é intelectuales. con el c u a l buscará l a satisfacción del instinto sexual. de l a idea. se representan en el conocimiento i n d i v i d u a l . y de ésta. sino bajo su p r o p i a forma p a r t i c u l a r . mediatamente e n el i n d i v i d u o . que en el h o m - b r e l a cesación de l a función genital indica que camin a hacia su fin. a l v e r una h e m b r a de su especie. son éstas como las p u l s a - . p r u e b a n que. esto es todo lo que pasa en su conciencia en aquel momento. como el que acabamos de considerar. pero t r a b a j a con tanto celo p o r l a perpetuación de su especie como si lo supiera. y que h a de reemplazarle? N a d a de esto sabe. p o r l a cognición. más que u n a d e r i v a c i ó n de l a corriente p r i n c i p a l genérica. particularmente l a muscul a r . en otros t é r - concentra todo el ser a n i m a l . puesto que no raciocina. y que. hasta el punto de que aquella v i r t u d e r a p a r a los atletas griegos p r e p a r a c i ó n necesaria á sus combates y que dicha abstinencia p r o l o n g a l a v i d a del insecto hasta l a p r i m a v e r a p r ó x i m a . Y no se necesita más p a r a l a perpetuidad de los seres. el a r d o r y el empeño que el h o m b r e y el a n i m a l ponen p a r a satisfacerle. p o r el contrario. p o r decirlo asi. y se consideran como atributos de S i v a . lo c u a l hace decir á Celsio: Seminis animae jactura. aunque preside l a muerte. ó sea con l a especie. P a r a a c l a r a r bien l a cuestión. Todas estas consideraciones nos muestran que. Así consideradas. y que todas Esta v o l u n t a d . p o r medio de l a sustitu- secundaria. Pero. se enlaza el ser v i v i e n t e con lo que es su v e r d a d e r a esencia.hasta en algunos insectos de l a muerte inmediata. p o r último. puesto que en ésta r a d i c a su v e r d a d e r a existencia. P o r eso. son adorados e n l a I n d i a el L i n g a m y l a J o n i . pues cuando aquélla se determina p o r su p r o p i a espontaneidad. d u r a indefinidamente bajo l a forma s i r v e n directamente a l individuo c u y a existencia es de aquel a n i m a l determinado. su v o l u n t a d le impulsa a l acto dé l a generación. emissio est partís observemos. además. esta función. que debe consagrarse p o r entero a l cuidado de conservar l a especie. sabe objetivarse á sí misma en el mundo de l a representación. precisamente p o r q u e l a inteligencia es adventicia. en l a cual encuentra esa misma forma. precisamente p a r a f o r m a r equilibrio con l a destrucción. en todas las circunstancias. ¿Qué pasa en él? ¿Sabe que debe m o r i r y que del acto que r e a l i z a e n aquel m o m e n t o V a á nacer u n nuevo i n d i v i d u o semejante en todo á él. por las alternativas de l a muerte y l a r e p r o - e l i n d i v i d u o tiene conciencia de que es u n a criatura ducción. l a v i d a del i n d i v i d u o está tomada de l a de l a especie. existir. L a v i v a c i d a d de este instinto. y que toda f u e r z a v i t a l no es. y e x p r e sa el grado supremo de esta v o l i c i ó n en el acto genésico. como símbolos de l a i n m o r t a l i d a d de l a especie. consideremos u n animal en celo y durante l a cópula. sin mito n i símbolo. l a continencia aumenta todas las fuerzas. en el cual se ción perpetua de u n individuo p o r otro. E n este orden de ideas. quiere v i v i r y existir. l a violencia del instinto genital. demuestra además que minos. mientras que l a v o l u n t a d es lo radical. reparemos. mediante pasajera. L e veremos desplegar u n a r d o r que antes no mostraba. e n el fondo. Esto se e x p l i c a p o r l a circunstancia de que el substratum metafísico de l a v i d a se manifiesta inmediatamente en l a especie. que el ejercicio inmoderado de esta función a b r e v i a l a v i d a en todas las edades. Por esto también l a v o l i c i ó n no necesita hallarse g u i a da. v i s t a desde f u e r a desde el punto de las demás funciones y todos los demás órganos sólo vista del tiempo. no quiere l a v i d a y l a existencia de u n modo general. Sabe que quiere v i v i r . Cuando u n a n i m a l determinado. hasta el e x - bién. con u n falo. L a s podemos comparar á las fuerzas de atracción y repulsión mediante c u y o antagonismo existe l a materia. speciés. voluptas. y todo eso es. L o que acarnos de decir del animal se aplica tamb i é n a l hombre. c u y a concentración es. el poder excesivo del instinto s e x u a l está expresado con seria dignidad en u n a inscripción que. sino que aquel acto se d e r i v a directamente de l a v o l u n t a d de v i v i r . i r ó n i c a p a r a el saliente. cuestión de gusto ó de ca- secreta de toda insinuación ó de toda proposición i n e x - p r i c h o . No sólo es el más fuerte. y chistes y agudezas. etc. llamada et8o?. al dia y al padre de todo lo que es y lo que será. Jiominum divómque Alma Venus. pues aunque éste tenga perfecto conocimiento de l a causa final del acto de l a r e p r o d u c ción. Estas consideraciones e x p l i c a n p o r qué. es fuente inagotable de siempre sobreentendido como necesario é inevitable. l a p u e r t a del l u p a n a r de P o m p e y a : Heic habitat felicitas. y su o b r a l a más asombrosa de que desempeña en el mundo l a relación de los sexos. el apetito y por todas partes se transparenta. aparece en el fondo de todo negocio se- de naturaleza específicamente Está rio y en el de toda diversión. cuando tenemos que p r i v a r n o s de su tino y el ensueño i n v o l u n t a r i o que asedia el cerebro satisfacción. sin i n t e r v e n c i ó n de l a inteligencia. en lo p r i n c i p a l . siendo negocio c a p i - más energica. no se guía p o r t a l conocimiento. había g r a bado Osiris en una columna que hizo e l e v a r á los dioses inmortales: Al espíritu. á la luna. al sol. L a r e p r o d u c c i ó n es. estos últimos. el más admira- Todo esto se justifica p o r l a importancia del papel ble de estos instintos. son igualmente u n a manifestación de l a v o l u n t a d de v i v i r . e r a càndida esta inscripción p a r a el v i s i t a dor entrante.ciones de l a forma eterna. Es el negocio capital. el a n i m a l y el h o m b r e no retroceden ante n i n g ú n obs- L o que da á este asunto sus sales cómicas y se presta táculo n i p e l i g r o alguno. á l a c u a l quedan reservados sólo los pormenores. l a preocupación incesante del l i b e r - tremo de que. intención no es. á la noche. de suerte que. za. es conducido con el m a - . es l a significación de las miradas á h u r t a d i - con este apetito. no h a y goces que puedan indemnizarnos del casto. todas. á Eros. según T h e o n de E s m i r n a (De Musica). p a r a a l c a n z a r esa satisfacción. entre todas las cosas l a más seria. h a y que clasificarle entre los actos instintivos. á pesar de los v e - s e x u a l tiene u n carácter tan diferente de todos los de- los con que l a cubrimos. pues. que es el resorte oculto de toda l a a c t i v i d a d h u m a n a . E n c i e n d e l a g u e r r a y hace más. c l a v e de toda alusión. es materia siempre dispuesta p a r a l a chan- de ello. n a t u r a l en l a conocida i n s c r i p c i ó n que o r n a . y en sí r e s u l taba p r o f u n d a . E l conocimiento del fin no dirige l a r e p r o d u c c i ó n en el animal. L u c r e c i o comienza su l i b r o con este hermoso apòstrofe: Aeneadum genitrix. n i n g ú n m o t i v o es bastante poderoso llas. como no d i r i g e tampoco sus instintos de industria. sino que su fuerza es firmar l a p a z . l a aspiración que persiguen los j ó v e n e s . H a l l a m o s cándidamente expresada esta inclinación tal p a r a todos los hombres. á la tierra. E s l a esencia misma del h o m b r e . los viejos. hasta cierto p u n t o . al cielo. E n cambio. E n conflicto presada. así. á hacer r e i r á las gentes es que. como otros deseos. y tam- p a r a t r i u n f a r de él. es d e c i r .282 yor EL MUNDO COMO VOLUNTAD misterio. es e l dueño l e g i t i m o d e l instinto s e x u a l . c u a n d o l a hagan p a r a d o m a r el obtiene el h o m b r e . y esta ú l t i m a s e r á siemp r e l a m á s f u e r t e e n r a z ó n de l a m a y o r i m p o r t a n c i a r e v i s t a l a v i d a de l a especie. l a r a z ó n . Por mucho que los do. E n el a n i m a l . e n e l i n s t i n t o de c o n s e r v a c i ó n i n d i v i d u a l . no « e x i s t e n c i a . p o r eso es p r e c i s o o b s e r v a r sus . l a r e f l e x i ó n r e g u l a y d i r i g e este a m o r i n s t i n t i v o de los p a d r e s . C o m o hemos v i s t o . y ostensiblemente p a r e c e q u e giea q u e s i r v e p a r a a c l a r a r e l p r i n c i p i o f u n d a m e n t a l nadie expuesto e n el s e g u n d o l i b r o . l a v o - d e l p r i m e r v o l u m e n l l a m é á los ó r g a n o s genitales el luntad m i s m a e n f o r m a de r e p r e s e n t a c i ó n . l a con- confirma u n a v e z m á s q u e el c u e r p o no es más q u e l a c e n t r a c i ó n de l a v o l u n t a d g e n e r a l . es u n a v o l u p t u o s i d a d e x t r e m a d a . e l E s t o consiste e n q u e el instinto s e x u a l es l a esencia L e fisiológico lo a n t e r i o r . E l h o m b r e es. foco de l a v o l i c i ó n . es e l m á s v i o l e n t o de los deseos. á los animales de c o n d i c i ó n más m a n s a no r e t r o c e d e r ante los combates más desiguales y m o r t a l e s c u a n d o se t r a ta de p r o t e g e r á s u p r o g e n i t u r a . c o n el fin de r e c u - el o r g a n i s m o h u m a n o . de b e c b o . s u s a t i s f a c c i ó n . e n p r i m e r lu- gico como e l instinto s e x u a l y s u p e r a en m u c h o a l de g a r . el a m o r á sus c r í a s es t a n e n é r - nos L a v o l u n t a d de v i v i r se m a n i f i e s t a . p a r a e n c a d e n a r l a . e n fin. asistido de anhelo de los a n h e l o s . todas estas t e n t a t i v a s s e r á n s i e m p r e v a n a s . p o d e r de esta i n c l i n a c i ó n . e n c u a n t o á su i d * r a c i ó n . q u i e n e n l a z a y p e r p e t ú a sus fenóme- especie. viene al mundo por un nitura. D e l a m o r s e x u a l sale el a m o r p a t e r n a l . p o r t a n t o . p o r eso e n e l e x t o o b j e t i v i d a d de l a v o l u n t a d . el fin s u p r e m o . á veces l e sirve de t r a b a y e n los m a l o s p u e d e n l l e g a r h a s t a sofocarle p o r c o m p l e t o . y a u n á l a s e x u a l es l a m a n i f e s t a c i ó n más p e r f e c t a y el t i p o má c o n e l h e c h o a q u e l á q u e d e b e n los h o m b r e s de secreciones. uno y otro los elementos q u e m a n t i e n e n l a v i d a de l a y ésta es. P o r eso e l instin n e t o de l a v o l u n t a d de v i v i r . á q u i e n v e m o s á c a d a i n s t a n t e . h o m b r e s a l c u a l puede t e n d e r l a a s p i r a c i ó n n a t u r a l . Pues a s i m i s - t r i n g i r l a . e n l a v o l u n t a d o b j e t i v a d a . p a r a d i s i m u l a r l a todo l o p o s i b l e . á s u e x t e n s i ó n y á s u v a l o r . e l m a y o r d e s ú s anhelos es l a c ó p u l a . l a q u i n t a esencia de todos los h u m o r e s . el p i e n s a e n él. l o c u a l c o n c u e r d a . u n a A l a p r o c r e a c i ó n sigue l a c o n s e r v a c i ó n de l a p r o g e - concreción del instinto sexual. e n efecto. es d e c i r . siendo a c t o de c ó p u l a . pero este no es más q u e e l p r i m e r e s c a l ó n de l a t e n d e n c i a á l a c o n s e r v a c i ó n de l a especie. ó c u a n d o mo h a l l a m o s . p a r a res- cuando l a p i e r d e . e n menos p a r a d o m i n a r l a l o b a s t a n t e . c o m o c o r r e l a t i v o c i r l a á no ser e n s u e x i s t e n c i a más q u e u n n e g o c i o sec u n d a r i o . l a h e m b r a . el u n i v e r s o . V e m o s . E n e l h o m b r e . t o m a r p o s e s i ó n de s u t r o n o h e r e d i t a r i o tro q u e r e r . sino t a m b i é n c o n s u s u p e r i o r i d a d sobre las demás i n c l i n a c i o n e s d e l h o m b r e n a t u r a l . p a r a s a l v a r á sus p e q u e ñuelos. p o r d e c i r l o asi. E n c a s i todas las especies a n i m a l e s . c u a n d o r e a l i z a u n deseo y inspirado especialmente p o r u n i n d i v i d u o d e t e r m i n a - r e í r s e de los esfuerzos i n t e n t a d o s p a r a s a c u d i r s u dominación. c o n s i d e r a h a b e r l o obtenido t o d o . l o c u a l m i s m a de l a v o l u n t a d de v i v i r . su c o n s e r v a c i ó n i n d i v i d u a l . l a c o n c e n t r a c i ó n de todo n u e s - s u o m n i p o t e n c i a y a p o y a d o s o b r e sus derechos sec u l a r e s . e n o t r o s t é r m i n o s . j u z g a q u e n a d a l e r e s t a . se e x p o n e e l l a m i s m a a l p e l i g r o . q u e el l i c o r s e m i n a l es l a s e c r e c i ó n de las _ A q u í tiene s u l u g a r p r o p i o u n a c o n c o r d a n c i a fisioio muerte c i e r t a . y . resultado ú l t i m o de las f u n c i o n e s o r g á n i c a s . P e r o . 1823). L a a l o n d r a trata de alejar a l p e r r o de su nido c r í a y se sumerge e n el a g u a con ella. y deza y r e a l i d a d . desenvuelve l a inteligencia. A q u í . T i e n e n enemigos temibles. Así ayunan todos juntos y enflaquecen considerablemente durante ese tiempo p a r a no dejar á las crías e n t r a r en el agua hasta que estén en condiciones de poder nadar bien y de o b s e r v a r l a táctica conveniente. no queriendo abandonar á . caminan hacia él chillando. y durante las seis ó siete semanas de l a lactancia los machos f o r m a n un cordón alrededor de ellas. E s t e ejem- plo nos muestra también cómo el amor á l a p r o g e n i tura. Se h a visto á golondrinas penetrar en casas i n - l a c r í a . como en el instinto sexual. que h a b i tan en las profundidades del m a r y que les infieren heridas g r a v e s . p o r eso sus excursiones e x i g e n u n a táctica especial. coge á su mismas. lo cual les enseñan á fuerza de empujarlas y mordiscarlas ( F r e y cinet. L a s hembras p a r e n en l a p l a y a . á fin de l l a m a r l a atención sobre sí L a n u t r i a m a r i n a . Diario de un viaje á las pesquerías de ballenas. excediendo del individuo. acude y r a r a v e z se separa del ellos. misma esté atravesada p o r v a r i o s arpones. l a v o l u n t a d de v i v i r se hace en cierto sentfdo trascendente. a l salir de nue- entregándosele ella misma. y á veces le vemos en casos aislados sobreponerse a l amor de sí mismo y l l e g a r hasta el sacrificio de l a v i d a . u n a cigüeña se ballenato mientras éste conserva v i d a . aunque ella dejó quemar con su nido. a l verse perseguida.efectos en los animales p a r a poder estudiarlos en toda su p u r e z a . v o y á presentar algunos ejemplos del revolotean de aquí p a r a allá como si sus alas estuvie- inaudito poder del instinto maternal. E l ánade sil- manifestación de l a v i d a de l a especie en f o r m a abs- vestre. desconocidos hasta ahora. Sólo se mata á los ballenatos p a r a a t r a e r á su cendiadas p a r a s a l v a r á sus pequefiuelos ó m o r i r con madre. no bajen a l mar impulsadas p o r el h a m b r e . cuando tratan de hacerlo. Recientemente refirieron los periódicos franceses que en C h a h a r ( L o t ) un padre se mató p a r a que su hijo quedase l i b r e de quintas. mordiéndolas. A fin de mostrársela al lector con toda su g r a n - se aproxima á su nido. llamadas focas de t r o m p a ( P h o c a proboscidea). l a conciencia de que su v e r d a d e r o ser no está tanto en el individuo como en l a especie. T a m b i é n l a c o r z a y l a g a - v o á l a superficie p a r a r e s p i r a r .) E n la isla de los T r e s Reyes. el amor maternal (el macho generalmente no tiene conciencia de su paternidad) se m a n i fiesta en ellos directamente y sin alteración. como hijo p r i m o g é n i t o de v i u d a (Galignani's Messenger del 22 de J u n i o de 1843). en el sentido de que l a conciencia. se alimentan con peces y nadan p o r g r u pos y en buen orden alrededor de l a isla. semejante en esto á toda fuerte concentración de H a s t a aquí me he limitado á e x p o n e r esta segunda la voluntad. Viaje á las tierras australes. (Scoresby. E n si este a m o r es tan fuerte en el h o m b r e como en los a n i m a l e s . se lo impiden. Como los animales no tienen reflexión. L o que el a n i m a l expresa a l proceder así es. cerca de N u e v a Zelanda. vi- ven inmensas focas. durante u n incendio. y otras aves. E n D e l f . que en seguida. con toda c l a r i d a d y en toda su fuerza. l a c u b r e con su cuer- muza se entregan a l cazador p a r a alejarle de su cer- po y recibe los arpones del pescador mientras se salva vatillo. y es lo que le hace eventualmente sacrificar su v i d a p a r a s a l v a r á l a especie en sus pequefiuelos. en r e a lidad. a l cual está unida. cuando el c a z a d o r tracta. ran paralizadas. l a c u r r u c a . se extiende á l a especie. á fin de que. p o r lo tanto. sino también las de los i n d i v i d u o s . P e r o es cosamás difícil saber si puede distinguirse lo que viene del padre." Naturae sequitur semina quisque sua. v o l . á la que habían abierto el v i e n t r e p a r a e x t r a e r l a las crías.) Sehapreguntado muchas veces si las cualidades espirituales (subjetivas. nos será preciso. e n otros términos. y h a sido en todos tiempos reconocido. exteriores). losgermenes de los padres combinados en el acto de l a generación. U n a p e r r a . hasido a f i r m a t i v a . Descriptio Hollandiae). el padre como sexo fuerte y p r i n c i p i o creador es . se arras- HERENCIA DE LAS CUALIDADES t r ó m o r i b u n d a hacia ellas p a r a acariciarlas. que en l a p r o c r e a ción. admitir al. adventicio y contingente. L a experiencia diaria nos enseña.menos como verosímil. interiores). se ocupaba t o d a v í a en poner sus huevos en seguridad. (OA TULLO. a u n antes de r e c u r r i r á l a experiencia. L a mitad anterior de u n a h o r m i g a que había sido cortada por CAPITULO XLIII l a m i t a d del cuerpo. y l a inteligencia sólo u n elemento secundario. y no comenzó á gemir violentamente hasta que se las quitar o n ( B u r d a c h . de lo que viene de l a madre. casi universalmente. i g u a l mente de padres á hijos y l a respuesta. ^ . que en lo concerniente á las cualidades corporales (objetivas. Si estudiamos e l problema á l a l u z de nuestra v e r d a d fundamental. l a sustancia y l a r a í z del hombre. Fisiología experimental.sus pequeñuelos que no sabían a ú n v o l a r ( H a d Junius. el papamoscas (muscícapa t y r a n n u s ) defiende su nido hasta c o n t r a el águila con v a l o r asombroso. r e cordando que l a v o l u n t a d es l a esencia íntima. qué p a r t e de herencia procede de cada uno de ellos. 2 y 3). l a g a l l i n a silvestre y l a chocha se dejan coger sobre sus huevos durante l a incubación. se transmitirían. reproducen no sólo las cualidades de^la especie. losgermenes de los padres combinados en el acto de l a generación. U n a p e r r a . se transmitirían. a u n antes de r e c u r r i r á l a experiencia. se arras- HERENCIA DE LAS CUALIDADES t r ó m o r i b u n d a hacia ellas p a r a acariciarlas. sino también las de los i n d i v i d u o s . L a mitad anterior de u n a h o r m i g a que había sido cortada por CAPITULO XLIII l a m i t a d del cuerpo. i g u a l mente de padres á hijos y l a respuesta. l a g a l l i n a silvestre y l a chocha se dejan coger sobre sus huevos durante l a incubación. que en lo concerniente á las cualidades corporales (objetivas. exteriores). reproducen no sólo las cualidades de^la especie. qué p a r t e de herencia procede de cada uno de ellos. y l a inteligencia sólo u n elemento secundario. interiores). y no comenzó á gemir violentamente hasta que se las quitar o n ( B u r d a c h . el padre como sexo fuerte y p r i n c i p i o creador es .menos como verosímil." Naturae sequitur semina quisque sua. r e cordando que l a v o l u n t a d es l a esencia íntima. P e r o es cosamás difícil saber si puede distinguirse lo que viene del padre. Descriptio Hollandiae). Si estudiamos e l problema á l a l u z de nuestra v e r d a d fundamental. que en l a p r o c r e a ción.) Sehapreguntado muchas veces si las cualidades espirituales (subjetivas. v o l . y h a sido en todos tiempos reconocido. Fisiología experimental. (CJA TOLLO. casi universalmente. L a experiencia diaria nos enseña. de lo que viene de l a madre. el papamoscas (muscícapa t y r a n n u s ) defiende su nido hasta c o n t r a el águila con v a l o r asombroso. ^ . hasido a f i r m a t i v a . se ocupaba t o d a v í a en poner sus huevos en seguridad. adventicio y contingente. 2 y 3). nos será preciso.sus pequeñuelos que no sabían a ú n v o l a r ( H a d Junius. admitir al. á la que habían abierto el v i e n t r e p a r a e x t r a e r l a las crías. e n otros términos. l a sustancia y l a r a í z del hombre. aunque existe realmente en el hijo. Si. E x a m i n e cada c u a l su irascibilidad ó su paciencia. á su naturaleza y dirección. el carácter. y no h a b r á entre ambos parecido moral. Si procede con atención y j u z g a derecha y sinceramente. E l hecho puede observarse mucho más claramente en los animales. y de l a madre las facultades intelectuales. sucede con esto lo que con un hombre disfrazado con un t r a j e r a r o . u n carácter enteramente distinto del suyo. pero l a comprobación no se hace como en l a Física. si las tiene. es que el carácter m o r a l del padre. á l a g u l a ó al juego. su sinceridad ó su doblez. Según el grado de diferencia intelectual. su espíritu de rencor ó de indulgencia. en cuanto á su grado.. por ejemplo. L a comedia alemana El mentiroso y su hijo es psicológicamente v e r d a d e r a . p o r ejemplo. que confiese sus gustos y sus pasiones. tiene una influencia que se p r o l o n g a y de l a c u a l resulta á veces que los hijos de u n segundo matrimonio presentan algún ligero parecido con el p r i mer marido. el corazón. H a y . Sólo un parecido físico m u y p r o n u n ciado del hijo con el p a d r e puede descartar esta reserva. y h a g a en seguida l a misma experiencia con todos aque- líos. su inclinación á l a l u j u r i a . L a segunda restricción. esto le s e r v i r á y a p a r a moderar ó y a p a r a disimular las pasiones heredadas . su h u m o r pendenciero ó pacifico. su o r g u l l o ó su llaneza. O b s e r v a r á . Según esto. sus vicios y también sus buenas cualidades y virtudes. puede h a llarse modificado p o r una inteligencia (herencia de l a madre). existe c o n i g u a l f u e r z a en dos hermanos. su v a l o r ó su cobardía. pues l a fecundación a n t e r i o r . u n a peluca y una barba postiza. las inclinaciones. y que l a madre. sin embargo. cómo l a s i n g u l a r i n clinación á l a mentira. h a l l a r á en su madre. L a p r i m e r a es el adagio pater semper incertus. de observaciones numerosas cuidadosamente llevadas á cabo.quien da l a base. Este es el procedimiento que . se heredarían del padre las cualidades morales. E n cambio. que frecuentemente será m u y distinta de l a del padre. L a experiencia personal tiene l a ventaja de ser perfectamente cierta y m u y determinada. su a v a r i c i a ó su prodigalidad. p o r procedimientos de laboratorio. lo c u a l compensa sobradamente l a desventaja de su limitada esfera y el inconveniente de que sus resultados no son bastante conocidos de los demás. dos restricciones que necesariamente hemos de h a c e r . transmite lo que es secundario l a inteligencia. etc. con frecuencia. sus defectos y sus debilidades de carácter. recomiendo en p r i m e r término: que cada c u a l comience á observarse á si mismo. y e n parte de datos históricos. reconocerá infaliblemente l a v e r d a d de m i aserto. porque l a h a n heredado de su padre. piense después de esto en su padre y no d e j a r á de h a l l a r en él los mismos rasgos morales. l a modificación será m a y o r ó menor. p r o p i a de ciertos hombres. un hombre hereda de su madre u n a dosis preponderante de r a z ó n y . lo c u a l obliga á rectificar l a observación. el elemento r a d i c a l de l a n u e v a v i d a . L a experiencia comprueba efectivamente esta hipótesis. pero que sería injusto a p r o v e char como escapatoria. como del sexo más débil y como p r i n c i pio simplemente r e c e p t i v o . p o r lo tanto l a facultad de reflexionar y meditar. sino que resulta. un parecido superficial no basta. más que en el caso especial y r a r o de identidad de carácter entre los padres. pero j a m á s será t a n g r a n d e que los rasgos principales del carácter paterno no puedan ser conocidos. c u y o c a r á c t e r y cuyos padres le son bien conocido. en parte. su dureza ó su tern u r a . floreció durante seis siglos consecutivos en Roma. de u n a parte. quienes con frecuencia p r e s e n t a n las contrarias. cuando. C o n todo. que no podía transmitirle el j u i c i o necesario p a r a domar sus pasiones. en c a m b i o lo que debilita su v a l o r es l a incertidumbre y l a frecuente alteración de las tradiciones. L a s inclinaciones y las pasiones de l a m a d r e n o se transmiten á los h i j o s . tulationis amicorum neg antis quidquam pina. viendo enteras en las cuales u n a l a r g a serie de descendientes q«e no daban resultado los malos tratamientos con se distinguieron p o r su v a l o r y su patriotismo. 2 . y de o t r a parte t u v o p o r madre método y hasta si se quiere con misterio: su apariencia será. sacrificó heroicamente su v i d a á l a patria. precipitándose. L i v . l a v e n t a j a de ser conocidas de todos. X .. pues. A g r i p i n a . l e hizo MUNDO III ' 10 U . como ios cuales había procurado q u i t a r l e l a v i d a . C a l í g u l a y p o r último Nerón. sin contar c o n que de ordinario se refieren sólo y no en las manifestaciones mejor matizadas de su ca- r á c t e r p r i v a d o . 28). Los cobardes engendran cobardes y la bajeza bajeza. E n cambio. c u y a inteligencia e r a acaso m u y l i m i t a d a . fué t a n c r u e l y m a l vado como su padre. en el cual pudieron desenvolverse completamente porque. (CYMB. U n o s c u a r e n t a años después su hijo y homónimo realizó l a misma hazaña en l a g u e r r a cont r a los galos ( T . L a gens C l a u d i a que describe dicho historiador. á los cuales las personas versadas en historia p o d r á n a ñ a d i r multitud de casos. Decio Mus. E l P a p a A l e j a n dro V I . pero de u n c a r á c t e r c r u e l y desenfrenado D e ella salieron T i b e r i o . quiero a p o y a r m i aserto con algunos ejemplos históricos. con l a cabeza v e l a d a e n el campo délos latinos. Sabido es que P . IV. apoyándose p o r consiguiente en sus actos oficiales dejaba campo libre. Cimón e r a hijo de Milcíades y A n í b a l de Amílcar. Suetomo considera l a cuestión desde nuestro p u n to de vista.del p a d r e . obligándolas á manifestarse con o r d e n y á l a v i d a p ú b l i c a y no á l a v i d a íntima de los persona- la gens F a b i a y l a gens F a b r i c i a . Esto confirma l a sentencia de H o r a c i o fortes creantur fortibus et bonis c u y o r e v e r s o hallamos e n Shakespeare. Los Escipiones f o r m a r o n u n a familia de h é roes y nobles defensores de su patria. le hizo prisionero. y todavía más desarrolladas en su padre. y p r o d u j o sin i n t e r r u p c i ó n hombres de acción. y después L a a n t i g u a historia r o m a n a nos presenta familias de haberle obligado á firmar su abdicación. t u v o p o r hija á Isabel. q u e S u e tomo coloca con un fin m o r a l antes del retrato de este monstruo. y también p o d r á o c u r r i r lo contrario. V I I I . faíso é inicuo conocido p o r haber hecho atormentar á los templarios y haberlos exterminado. E l á r b o l genealógico de N e r ó n . después de haberse consagrado y haber consagrado á los enemigos á los dioses infernales. 6. t u v o p o r hijo á César B o r g i a . diferente de l a que ofrecían en el padre. abominable émulo suyo. A l e j a n d r o el G r a n d e fué tan ávido de dominación y de conquistas como su padre F i l i p o . merece estudiarse. Se observan y a en su abuelo. habiendo tomado partido contra su esposo. l e jes. ) aquella Ménada i r r a c i o n a l . su elevada posición. l a cual. refiriendo el nacimiento de N e r ó n dice: Praesagio fuit etiam Domitii patris. nisi detestabile et malo publico vox Ínter Ínter se gra- etAgrip- nascipotuisse. . esposa de Eduardo I I de I n g l a t e r r a . no menos concluyentes. L a s pruebas sacadas de l a historia l l e v a n á las p r o cedentes de l a v i d a p r i v a d a . F e l i p e el Hermoso. E l hijo del duque de A l b a . las execrables cualidades de Nerón. ) U n año después. pues en ocasiones lo descubría y lo r e v e l ó con toda desnudez en el trato c r u e l infligido á M a r í a E s t u a r d o . (Frankfurter Journal. l a sorprendieron satisfaciendo su odioso apetito. puesto que sabemos que l a diva Faustina fué u n a uxor infamis. anuncia l a condenación de u n malhechor m u y peligroso llamado L e m a i r e y de sus cómplices. se desarrolló en ella l a afición á la carne h u m a n a . su hermano m a y o r h a b í a sido ejecutado antes p o r p a r r i c i d i o y su padre h a b í a sido un asesino. suministrar más de u n a genealogía semejante. h i j a del mismo E n r i q u e V I I I y de su segunda mujer A n a Bolena. Citemos. no debemos dejarnos i n d u c i r á e r r o r p o r ello. refiere que en el departamento del A u b e la policía. tomándola de M a r c o Donato. y fué condenada á ser enterrada v i v a . A g r e g a l a carta que l a inclinación a l asesinato p a r e c í a hereditaria en las familias de todos estos individuos. del 13 de Julio de 1821. y á quien p o r las numerosas v í c t i m a s que hizo pere- cer en l a hoguera p o r herejía. P a r t i c u l a r m e n t e l a i n c l i n a c i ó n a l suicidio es hereditaria. se reconoce mucho . pero sin causarle daño. 16 Setiembre 1837. otro hermano del conde. cuando ella apenas tenia u n año. hujusque húngaro llamado B e l e c z u a i . deberemos c o n s e r v a r presente este ejemplo en nuestro espíritu p a r a achacar casos análogos á causas análogas. 1789. l a encontró ahogada cerca de R o m i l l y . animae. sin duda. l a historia de u n a j o v e n escocesa. por ú l t i m o . en l a misma calle en que aquél había m u e r to al agente. que ahogó l a m o j i g a tería y que r e f r e n a b a en ella el carácter p a t e r n a l . refiere. aunque fué criada en esfera diferente. en e l camino de P a r í s . t u v o p o r h i j a de su p r i m e r matrimonio á M a r i a . según resulta de un p a saje de las Leyes de Platón. E l periódico alemán El Liberal. sanguinario y defensor fidei. l a herencia de l a inteligencia materna. L o s anales de Ja c r i m i n a lidad podrían. Los casos de este género e r a n conocidos y a entre los griegos. p o r ejemplo que Domiciano fuese hermano consanguíneo de T i t o . disparó u n tiro de pistola c o n t r a otro funcionario. V a n Genus (1). algunos casos más recientes. N o puedo admitir. (Franlcfurter Postzeitung. c u y a autenticidad no tiene m a y o r g a r a n t í a que los relatos de los periódicos.) U n a c a r t a de P a r í s publicada en l a Frankfurter Postzeitung del 19 de Noviembre de 1857. t i r a n o . sin conseguir b o r r a r l o enteramente. § 9. Si á pesar de esto vemos que el virtuoso M a r c o A u relio tiene p o r hijo a l m a l v a d o Commodo. E n r i q u e V I I I de I n g l a t e r r a . P o r el contrario. persiguiendo á u n a j o v e n que h a b í a asesinado á dos niños que l a h a b í a n encargado conducir al hospicio p a r a apropiarse l a m í n i m a suma que les estaba destiuada. Harderov. muchos de cuyos parientes habían muerto en el patíbulo. c u y o p a d r e h a b í a sido quemado p o r bandolerismo y antropofagia. virium indice. I s a b e l . h a b í a heredado de su m a d r e u n a e l e v a d a inteligencia. creo firmemente que Vespasiano perteneció a l número de los maridos engañados. y pudo a v e r i g u a r que su propio p a d r e l a había asesinado. fué condenado á muerte por haber asesinado á un agente de policía y herido gravemente á varios de sus parientes. C o n l a edad. L a segunda parte de nuestra proposición. E n O c t u b r e de 1836.m a t a r en su calabozo p o r medios t a n atroces que r e nuncio á describirlos. u n conde (1) Disputano de corporum habitudine. t a n mogigata como cruel. se dió el sobrenombre de Uoody Mary. 26 Octubre 1836. pero pintor . los Herschels. debemos a d m i r a r . Es ver- sus facultades intelectuales. pnes materna. como. estudio perseverante y mucha aplicación práctica. en los ejemplos y consejos p a ternos. mejor dicho. aplicación y perseverancia. hallamos la p r u e b a de que los méritos intelectuales del p a d r e no se transmiten a l hijo. lo que r e quieren pricipalmente es un celo ardiente y activo. los B e r n o u i l l y s . sin duda. propiamente dichas. ésta tiene en su c o n t r a el liberum arbitrium indiferentiae. que exigen. como p o r las de l a inten- Sería mucho m a y o r el número de hechos que com- dencia. en estos casos. Este poder oculto e n i g mático que parece d i r i g i r l a v i d a i n d i v i d u a l me h a sugerido reflexiones especiales que expuse en el opúsculo titulado De la intencionalidad individuo. dada l a e x t r e m a d a r a r e z a de los talentos superiores. E s t o . P o r el contrario. aparente en el destino del v o l u m e n I . C o n todo. sólidas cualidades naturales de inteligencia. el tiempo de sus p r i m e ros años. ó. si el carácter y el destino de l a m u j e r no l a en éstos son solamente las obras de l a inteligencia impidieran de ordinario d a r testimonios públicos de las que constituyen lo que se llama el genio.más generalmente que l a p r i m e r a . en el hecho de que los hijos de hombres dotados de eminentes cualidades intelectuales h a n sido. l a iniciación necesaria en el a r t e p a r a el cual habían nacido exclusivamente. {espirita indica lo bastante p o r si sola que l a v e r d a d de aquel nuestro segundo p r i n c i p i o fué comprendida desde hace l a r g o tiempo. h e r e n c i a p a t e r n a . los grandes estadistas (como dijimos ya familias h a y a n suministrado u n a sucesión de hombres e n el capitulo 22) lo son tanto p o r las cualidades de Cassinis. v a r i a s jamás. no conozco n i n g ú n caso aná- probasen l a transmisibilidad r e a l de l a inteligencia logo concerniente á artistas. poseen cualidades intelectuales de orden m á s ó menos elevado. P o r el c o n t r a r i o . E l padre y el hijo de M o z a r t fueron músicos. xTQ A d e m á s . l a o p i n i ó n de l a naturaleza simple é indivisible del alma L a antigua expresión p o p u l a r alemana Mutterwü n a t u r a l . l o s c a r á c t e r . cómo el destino que no había otorgado á estos dos grandes artistas más que u n a c o r t a existencia. p o r r e g l a general. sino que encontrasen dentro de l a familia en que v i n i e r o n a l mundo. pero que no exigen las facultades raras y eminentes. ) Debo hacer notar también que h a y ciertas ocupaciones científicas. l i t e r a l m e n t e espíritu de la madre). poetas ó filósofos. nos veremos en el caso de a t r i b u i r l a a l a z a r . y no la herencia de l a inteligencia paterna. que las profesiones sean hereditarias en ciertas familias. paciencia. c a b e z a s v u l g a r e s que no ofrecían r a s t r o de las facultades mentales del padre Si a l g u n a v e z hallamos u n a excepción aislada q u e contradiga los hechos acreditados p o r u n a l a r g a e x p e r i e n c i a . y que en algunas ciencias que r e claman. pero ambos v a l i e r o n poco. ante todo. y cuando se l a considera desde el punto de v i s t a nuestro. como otros genios. p o r ejemplo. (Véase Parerga. C o n v i e n e r e c o r d a r l a r e g l a de que sería i n v e r o s í m i l que lo i n v e r o s í m i l no ocurriese mediano. veló en compensación porque no t u v i e r a n que p e r d e r . L a experiencia a c r e d i t a que los hijos de madres que se h a n distinguido relativamente p o r su inteligencia. e x p l i c a el que en muchos casos el hijo siga voluntariamente l a carrera del p a d r e . l a que presenta e caso de P i t t y de su p a d r e l o r d C h a t a m . tendremos el derecho. de mérito como los Escaligeros. A esto se debe el que l a d a d que el p a d r e de Rafael e r a p i n t o r . instrucción adquirida á t i e m p o . y dadas las dificultades que ofrecía l a educación de las jóvenes. L a madre de Schiller e r a m u y afi- . su más reciente biografía. los hijos debían á sus madres las cualidades intelectuales y morales. l a aplicaba inmediatamente á sí mismo. W . según parece. cuando desarrollaba esta tesis en l a conversación. Para su tiempo. las facultades mor a l e s . » H e aquí lo que nos dice sobre l a madre de K a n t . que F l o u r e n s reprode los trabajos con caracteres opuestos. inteligente é ingeniosa. J . L a situación opuesta. escrita p o r J . Rouseau dice en el p r i m e r l i b r o de sus tes y Hamlet. que. C a r d a n . el mismo Gcethe le p i n t a como un hombre de facultades medianas. autora de v a r i a s n o v e las y otros escritos de esta clase. Schubert: « S e g ú n manifestación del hijo. D e - — l o s tenía demasiado brillantes p a r a su estado».historia no pueda recoger esos datos y no lleguen á conocimiento de l a posteridad. y a sea cometido por el que entre l a madre y el hijo no h a y más identidad q u e la de l a inteligencia. extensos conocimientos y u n a cabeza bien o r g a n i z a d a . que es l a v o l u n t a d . en a p o y o de m i tesis. mujer de ingenio s u p e r i o r . algunos ejemplos que v i e n e n á m i memoria: José I I era hijo de Mar í a Teresa. Entre madre é hijo puede e x i s t i r el m a y o r contraste moral. ó y a porque l a m a d r e de Buffon t u v i e r a casualmente el mismo carácter que éste y que de Buffon. etc. tenía sólidos conocimientos que cuidó después de c u l t i v a r c o n su propio esfuerzo. haciendo u n elogio pomposo de su madre. Montbar. nos muestra que l a madre de éste era u n a mujer disting u i d a : « B u f f o n profesaba el p r i n c i p i o de que. y ésta t o d a v í a condicionalmente. E l pasaje siguiente del Viaje á H e r a u l t de Sechelles. D ' A l e m b e r t e r a hijo n a t u r a l de Claudina de T e n - duce en su Historia Tenemos ejemplos innumerables de madres é hijos propio padre. en gener a l . según el anterior pasaje. pero esto es un e r r o r . dice: Mater mea fuit memoria et ingenio J . u n a madre y u n hijo en situaciones de hostilidad. tenía buen entendimiento. P o r o t r a parte. mientras compuesto p o r cin.por su padre. en las cuales el hijo aparece como el r e p r e sentante m o r a l y el v e n g a d o r del padre. H u m e dice en su autobiografía: «Mi madre era mujer de mérito s i n g u l a r . es decir. Estas circunstancias deben s e r tenidas en cuenta p a r a a t r i b u i r proporcionalmente m a y o r mérito á las producciones intelectuales de l a s mujeres. pro- nes: « L a belleza de m i madre. aquella en que el hijo fuese el r e p r e sentante m o r a l y el v e n g a d o r de l a madre c o n t r a s u pende esto de que entre el p a d r e y el hijo existe l a Confesio- identidad r e a l de su ser. sería á l a v e z repugnante y r i d i c u l a . su ingenio. mientras que n u n c a se h a hecho mención del padre!. lo cual ha permitido á los dos poetas dramáticos más grandes presentarnos. era mujer de g r a n inteligencia n a t u r a l . que t u v i e r o n g r a n éxito e n su tiempo y que t o d a v í a pueden leerse con gusto. sus talentos. ¡cuánto no se h a escrito sobre ella. ella. esas facultades no p o d r á n jamás a l c a n z a r en l a madre el g r a do a l cual se e l e v a r á n en el hijo cuando las condiciones sean f a v o r a b l e s . en el tercer capítulo de De vita pria. en efecto. » T o d o el m u n d o sabe que l a madre de G-cethe e r a u n a mujer superior. » Buffon contaba también. entre padre é hijo no puede haber más que contraste intelectual. H e aquí a h o r a .. d a d a l a complexión más débil del sexo femenino. y cita en seguida u n encantador couplet autor del relato. en Ores- pollens. En sus paseos l l a m a b a >la atención de su hijo sobre toda clase de fenómenos de l a n a t u r a l e z a y t r a t a b a de explicárselos p o r el poder de D i o s . E s u n c r i men irremisible y h a y que echárselo siempre en c a r a á su autor. en las cuales dió pruebas de erudición. v e r d a d e r o genio poético á quien q u i z á corresponde el p r i m e r puesto después de Goethe entre los poetas alemanes. de acuerdo c o n A d a m M ü l l e r . C o n todo. y era u n homb r e bueno y honrado. Tengo a l oscurantismo p o r u n pecado. que apenas sabía e s c r i b i r c o n caracteres legibles. omnium mentaphysiol. (Ele-- 1. § 8.. y que s i uno tiene g r a n talento. H e hallado estas noticias e n un artículo titulado Mutterwitz che Unterhaltung en las Blater für litteraris- editado p o r B r o c k h a u s . el artículo enumera u n a multitud de hombres célebres. Parece r e s u l t a r . ve. noticias que su médico y a m i g o A l t h o f reproduce en estos términos en l a b i o g r a f í a p u b l i c a d a en 1898: « E l p a d r e de B ü r g e r no c a r e c í a de instrucción. y mantenía relaciones de amistad c o n los ingenios reputados de su tiempo. tan i r r e p r o chable y a l mismo tiempo de talento t a n eminente. h a dejado noticias m u y importantes p a r a nosotros sobre sus padres. para dar lección u n c u a r t o de h o r a á su hijo. aunque más de u n a v e z t u v o que desaprobar enérgicamente ciertos rasgos de su carácter m o r a l . creía hab e r heredado de ella algunas de sus disposiciones intelectuales y parecerse á su p a d r e en el c a r á c t e r . por el odioso oscurantismo que profesó en el ú l timo-período de su v i d a . J o r g e y F e d e r i c o C u v i e r . p o r lo c u a l necesitaba h a c e r un esfuerzo. me limito á tomar de este trabajo las dos citas siguientes: L a madre de B a con era m u y versada en l a filología y h a b í a compuesto y traducido diversas obras. dados los estudios que se hacían en aquel tiempo. cuyas mad r e s fueron mujeres de talento. S u esposa era de inteligencia e x t r a o r d i n a r i a . nobilissimas nasse semina. X X I X . gentes nunc a saeculo ut etiarn in quarta posteriorum. pero que p r e f e r í a á todo su inacción y su pipa.cionada á l a poesía y hacía versos. Por otra p a r t e . de sagacidad y de gusto. contra el espíritu humano. de los cuales hallamos un fragmento en l a biografía escrita p o r S c h w a b . s i hubiese tenido su madre u n a i n s t r u c c i ó n suficiente. como decía m i amigo. publicado p o r The Globe del 24 de Setiembre de 1832. pues j u n t o á sus baladas las de Schiller r e s u l t a n frías y afectadas. Esto h a o c u r r i d o á veces. lo que r e fiere: «E duábus patriciis sororibus ob divitias nactis. y despreciándole p o r . Bernardoy A n d r é s R o m b e r g . l a a t r i b u y o más bien á las disposiciones morales que en él l a p r o v o c a r o n . de lo que venimos exponiendo. B ü r g e r . P o r m i parte. a u n e n los casos e n que h a y a sido heredada de éste. he aquí en efecto. » La madre de W a l t e r Scott e r a poetisa. José y Miguel H a y d n . si F e d e r i c o el menor. tomar carrera. B ü r g e r estaba convencido de que. que los hijos de u n a misma madre t e n d r í a n l a misma i n teligencia. L a madre de Boerhave se distinguía p o r sus conocimientos en m e dicina. A l g u n a s de sus poesías fueron impresas en 1789. sin t r a n s i g i r j a m á s . aliqui maritos noximus retro ejus morbi generatione. si no c o n t r a el Espíritu santo. pero t a n poco instruida. h a b r í a llegado á ser la mujer más notable de su tiempo. como los vemos en C a r r a c c i o s . fatui in ma- quinta- supersint. quum tamen f otitis essent proximce.)» Según E s q u i r o l . H a l l e r nos ha conservado u n ejemplo concluyente de l a herencia de l a debilidad i n telectual de las madres. como se v e en el artículo necrológico sobre W a l t e r Scott. no le hiciese indigno de ser citado junto a l excelente Augusto G u i l l e r m o su hermano m a y o r . l a l o - cura se transmite con más frecuencia p o r l a madre que por el padre. Añadiría los hermanos Sehlegel. deberían tenerlo también los otros. l a m a d r e t r a n s m i t i r í a a l completamente v u l g a r . O c u r r e t a m b i é n . D i c h o sea de p a s o . el h e r m a n o de K a n t te- obedece acaso á que el i n d i v i d u o no tiene u n o r i g e n n í a once años menos que éste. p u e d e n p e r j u d i c a r a l c o n t i n g e n t e aportado p o r cada uno de ellos y h a c e r i l u s o r i a l a p r o b a b i l i d a d de dar el ser á u n talento eminente. lo c u a j a s indispensable como e x p l i q u é sos. u n p a d r e dotado de temperamento v i v o y a p a sionado y de c i r c u l a c i ó n enérgica. P a r a e x p l i c a r s e esto h a y que hijo u n sistema n e r v i o s o y c e r e b r a l perfecto. t u v o u n p a d r e flemático que no pudo t r a n s m i t i r l a u n sistema sanguíneo bastante enérgico mismas cualidades morales pueden heredarse indistintamente del p a d r e ó de l a madre. c u a n d o esta probabilidad. e l m a y o r será generalmente el super i o r . el h e r m a n o de K a n t . es lo que explica inteligencia de l a m a d r e . l e n ser los de mejores dotes. ó c u a l q u i e r o t r a a l t e r a c i ó n en la s a l u d de los padres en el momento de l a concepción. más considerable será en el hijo e l antagonismo interior. e r a u n espíritu en el cap. lo c u a l pertenece á l a h e r e n c i a p a t e r n a . p o r ejemplo. l a identidad de condiciones en el acto de l a concepción. C u a n t o más heterogéneas y contradictorias h a y a n sido las índoles de los p a d r e s . con- Lo que el c a r á c t e r de l a m a y o r í a de los hombres cebidos p o r padres en todo e l v i g o r de l a edad. que l a conclu- para a l i m e n t a r convenientemente u n cerebro muy sión á que h e aludido no se c o m p r u e b a en otros ca- desarrollado. algunos p o r c i e r t a a r m o n í a y cierta unidad en su ser. procedente de que el c o r a z ó n y la cabeza se a c o p l a n de u n modo t a n p e r f e c t o . X X X I ^ C o n todo. sino c u a l q u i e r diminución p a s a j e r a de fuerzas . P o r consiguiente. u n temperamento v i v o . Cuanto al aspecto fisiológico de m i teoría. de desigual. sino compuesto de l a v o l u n t a d del p a d r e y l a nos eminentes. Q u i z á se encontró en este caso l o r d B y r o n . Mas en e l p a d r e el temperamento no está en s u apogeo más que en los años de pleno v i g o r y las madres e n v e j e c e n t o d a v í a más pudo añadir e l resto de las condiciones somáticas n e cesarias p a r a f o r m a r u n a v e r d a d e r a potencia intelectual. l a casi identidad de los gemelos en su m a n e r a de ser. pues n u n c a hemos oído h a blar de las cualidades intelectuales de su m a d r e . A u n e n t r e dos herma- simple. el p a d r e de esta ú l t i m a sería e l que debió de tener temperamento flemático. p r o b a b l e m e n t e . de i n c o h e r e n t e . U n o s s o b r e s a l d r á n p o r e l c o r a z ó n . Mas no sólo l a edad. sobre las condiciones fisiológicas del genio. deprisa. que mutuamente se sostienen y se d a n v a l o r . lo cual hace suponer que sus padres estaban hechos e l uno p a r a el otro. L a misma e x p l i c a c i ó n s i r v e p a r a el caso en que l a madre inteligente de u n genio fuese h i j a de u n a m a d r e poco inteligente.ello hasta l a muerte. N o sólo es indispensable u n c e r e b r o e x t r a o r d i n a r i a m e n t e desarrollado y de o r g a n i z a c i ó n perfecta (este es e l contingente materno). c u y a m a d r e no se h u b i e r a distinguido en este respeto. sue- presenta de discordante. y a de s u y o es t a n r a r a p o r el conjunto de condiciones que exige. h a b r í a que a t r i b u i r l o á que l a madre. X X X I . aunque a d m i t í a e q u i v o c a d a m e n t e que las s u p e r i o r . sino t a m b i é n u n a c i r c u l a c i ó n m u y e n é r g i c a que v e n g a á a n i m a r l o . l a influencia m a s c u l i n a es m a y o r en la determinación de l a i r r i t a b i l i d a d y l a femenina en . los hijos p r i m o g é n i t o s . s i n embargo: « E n suma. subjetivamente u n a vol u n t a d apasionada. añade. otros p o r la inteligencia. es d e c i r . al c u a l r e c o r d a r lo que dije en el cap. d i r é que S i se diese el caso de u n hijo dotado de inteligencia Burdach. Si a b o r a . Además afemina. tendremos que reconocer que sería posible l l e g a r á ennoblecer l a especie humana. secundum canales que in viventibus medullaris fluxiles. sólo Dios lee en los corazones. eliminaría ese motivo. si no me engaño. p . premitque tinuata ante generationem. pues correrían el riesgo de tener que pasarse sin ellos en lo sucesivo. p o r ú l timo. est tanquam vitae suique COR adsociat ramifican- saliens ovi incubantiJ cerebrumque cum me• a f rigore excitatur sensim dilatata. porque muchas solteras h a l l a n en su fealdad el más firme baluarte de su v i r t u d . no las solteras inteligentes é ingeniosas. calido liquo- vitalitatis ita- creatione con- cum ovum sit viva. y . según se p r a c t i c ó . dice naturae. la pena es muy dura y haría despreciables á los penados con ella. sino á las más inteligentes é ingeniosas: primero. (v. bulla aerea. vivum tanquam enim hoc. según se dice.1. que el Estado dotase en ciertas ocasiones solemnes.)» L i n n e o . Malpighianam vol. estatuyendo p o r medio de u n a l e y l a castración como l a pena más r i gurosa después de l a de muerte. corculum res. aunque parezca malicioso. sino i n t e r n o s . habría que considerar si se l i b r a r í a a l mundo de generaciones enteras de malhechores. no como h o y se hace á las jóvenes más v i r t u o s a s . como por la v í a de l a generación. empleando no medios e x t e r n o s . si su tendencia al robo es hereditaria. P l a t o n pensó en algo semejante á esto. 443): «Se ha propuesto en Inglaterra castrar á los ladrones. experimental. Si se pudiera cast r a r á todos los bribones. Sin insistir demasiado sobre utopías de este género. I 1. así como respecto á l a inmutabilidad del c a r á c t e r y de las facultades intelectuales. cessans habitu. á todas (1) Lichtenberger dice en sn Miscelánea.l a de l a sensibilidad (Fisiología § 306. hoc ex genitura dum in corpus. 8. en su Systema así: Mater prolifera compendium carinam promit. enclaustrar á todas las necias. novi animalis. II. Punctum avis ostenditprimum dulia. tanto en lo m o r a l como en l a inteligencia. Se puede añadir todavía. que las mujeres desplegarían mucho más celo para impedir que sus maridos robasen. p. dictum. pero les deja la facultad de trabajar. l a relacionamos con las consideraciones anteriormente expuestas sobre las diferencias inmensas que l a naturaleza establece entre los hombres. E l resultado sería tanto más seguro. en algunos pueblos de l a antigüedad. Punctum a prima ramificatio.» . se v e r í a bien pronto s u r g i r u n a generación que eclipsaría los tiempos del siglo de Pericles. y como el instinto sexual es el que más frecuentemente impulsa al robo. También h a b r í a que e x a m i n a r si no sería más útil. GEMMA MEDULLARIS MATRis a primordia sua ante proprium simillimi. que en el actual de cosas. impediría su transmisión. p r o v e e r de u n h a r e m á todos los hombres de car á c t e r elevado y p r o p o r c i o n a r maridos que fueren hombres en toda l a extensión de l a p a l a b r a . medulläre vegetabilium. luego porque las ocasiones de desplegar u n noble carácter son raras y dependen del a z a r . pensando en las consecuencias. porque es m u y difícil j u z g a r de la v i r t u d . curioso p l a n p a r a l a m u l t i p l i c a c i ó n y expone su perfecciona- miento de l a r a z a de los g u e r r e r o s . cuando en el l i b r o V de su República. La medida no sería mala. plumulam cor micans. convencidos de l a v e r d a d de mi teoría sobre l a herencia del carácter paterno y de l a inteligencia materna. licet non COR PATERNUM. cuanto que es probado que l a m a y o r parte de los crímenes se cometen entre los v e i n t e y los t r e i n t a años (1). P o r el c o n t r a r i o . no es menester u n l a r g o examen p a r a j u z g a r de l a inteligencia y puede hacerse sin riesgo de e r r o r cuando tanto p o r l a instrucción y l a educación. ó sea l a misma v o l u n t a d determin a d a . c u y a v í a le queda a b i e r t a s i e m p r e . delante de a q u é l l a y le da ocasión de e x p e r i m e n t a r concepciones cada v e z diferentes. y estas mismas m u y inciertas) r e p u g nan y prohiben el m a t r i m o n i o entre h e r m a n a y h e r mano. que debe d e t e r i o r a r s e gradualmente en las mujeres del pueblo. cosa esencial. sobre esa base. Pero c a d a n u e v a comprensión de l a v i d a . de donde r e s u l t a n las alianzas siempre v a r i a d a s de u n a v o l i c i ó n c o n u n a inteligencia. en suma. se au- m e n t a r í a e l c a p i t a l i n t e l e c t u a l en l a masa d e l pueblo. llegamos á u n resultado q u e . E s t o hace que la vida se manifieste á cada uno bajo aspecto diferente. g i r a sobre sí misma. p o r c o n s i g u i e n te. que e x i g e dos sexos p a r a la p r o p a g a c i ó n . l a v o l u n t a d no p o d r í a c o m p l e t a r e l conocimiento en u n a de las existencias c o n e i adquirido en otra. las mujeres tienen l a m a l a cost u m b r e de l l e v a r sobre l a cabeza fardos. sería. no existe tampoco a m o r s e x u a l entre ellos. L a l e y de l a n a t u r a l e z a . c o n ser t r a n s c e n d e n t e . otro grado de inteligenc i a . pues. l a repetición de u n fenómeno e x i s tente. considerando las cosas de cerca y al pormenor. sobre todo. salvo algunos casos excesivamente r a r o s . desde e l antepasado fundador hasta s u representante a c t u a l . D e s t e r r a n d o aquella c o s t u m b r e . d e t e r m i n a r se por l a a f i r m a t i v a ó p o r l a n e g a t i v a . O t r a a p l i c a c i ó n p r á c t i c a de mi t e o r í a es l a siguiente: en muchos países. cuando vemos unos tan buenos y . por decirlo así. l o c u a l sería el más precioso incremento de l a riqueza nacional. E n todos los descendientes de u n a r a z a existe e l mismo c a r á c t e r . sin esperanza de v e r l e modificarse. á veces de considerable peso. Como l a i n t e l i g e n c i a perece con e l indiviv i d u o . y . E n l a z a n d o el contenido del presente capítulo c o n e l del c a p . y como de ellas recib e el sexo masculino l a inteligencia. e l pueblo entero se embrutece cada día m á s . X L I . t a l como sólo puede o p e r a r l a u n a r e n o v a c i ó n de l a personalidad. tales como estaban asociados y a en los padres. c o n l a sola r e s e r v a de que. p o r l a c u a l todos los pueblos ( c o n p o cas excepciones. Cuando. en el fondo de este o r d e n de cosas es donde está oculta l a r a z ó n . una v e z decidida p o r l a n e g a c i ó n . aunque muchos no lo necesitan. es lo que mantiene a b i e r t a l a v í a de s a l v a c i ó n para u n a misma v o l u n t a d . descansa sobre base emp í r i c a . Resulta de lo a n t e r i o r que l a perpetua r e n o v a c i ó n y el cambio completo de i n t e l i gencia. D e j a n d o á otros estas aplicaciones p r á c t i c a s . P e r o c a d a i n d i v i d u o h a tenido una i n t e l i g e n c i a distinta. á menos que no p r o c e d a n de u n a i l e g i t i m i d a d de filiación. descubriéndola cada v e z un nuevo aspecto del m u n d o . que h a y que atribuir á u n a p e r v e r s i d a d c o n t r a n a t u r a l e z a . es d e c i r . v o l v a mos á nuestro p u n t o de v i s t a especial. En efecto. pone de esta m a n e r a las bases de u n a v í a de s a l v a ción.los jueces l a tienen. E s t o debe influir desfavorablemente sobre e l cerebro. le modifica. da á su q u e r e r o t r a d i r e c c i ó n . pero evidente diferencia de los caracteres. L a v i d a presenta así á l a v o l u n t a d ( c u y a i m a g e n y espejo es) caras sin cesar n u e v a s . e l fenómeno cesa para ella c o n l a muerte. pero sabemos también que la inteligencia v i e n e de l a m a d r e . que es e l de la m o r a l metafísica. á fin de que cada v e z p u e d a . cada c u a l tiene nuevos atisbos y saca de ellos nuevas enseñanzas. advertimos la increíble. otro modo de comprensión. de u n a unión entre h e r m a n o y h e r m a n a tendría que nacer l a misma v o l u n t a d c o n l a misma inteligencia. entre otros la A l e m a n i a meridional. le ofrece u n a nueva ocasión de a f i r m a r ó de n e g a r l a v i d a . puesto que consiste en el "rica y épica. únicamente principalmente en p i n t a r el amor. el lector lo h a b r á advertido seguramente á poca a t e n ción que h a y a prestado. justamente en que u n a cosa no esté sometida al principio de r a z ó n . de hipocresía. lo mismo debe el que aquí toda comprensión cesa p a r a nosotros. tragedias ne tiene r a z ó n . el p r i n c i p i o de r a z ó n está demás y con él desaparece a l mismo tiempo toda investigación del ¿por qué? y el '¿cómo? L a libertad absoluta consiste BURGER. y esta es l a v o l u n t a d . difícilmente se encontrará solución más satisfactoria. es d e c i r . que desde hace u n siglo vienen apareciendo todos los MUNDO n i yj . sin h a b l a r de las montañas de novelas empleo de ese principio. decidme. pues. pero e n cuanto cosa en sí no tie- el tema p r i n c i p a l de las obras dramáticas. bribones. Explicadme dónde. es l i b r e . pero no hace más Sabios. A s í . Aclaradme lo que experimento. dramas románticos ó clásicos.EL MUNDO COMO VOLUNTAD t a n humanos. f o r m a n u n a especie de grupo de segundo orden dentro del presente l i b r o . me resta decir que en este l u g a r en que estudiamos la cosa en sí. E í amor es también en cuanto cosa en si. ai la acción se desarrolla en las I n d i a s que si acontece pues toda nuestra comprensión se funda únicamente en Europa. ¡Oh grandes sabios. de astucia. y y o he creído i n ú t i l interrumpir el hilo de mi exposición á cada instante. dónde y cuándo se une todo. Vosotros que sabéis y comprendéis Cómo. sinceros. en cuanto llegamos á este punto. E n su fenómeno. L o propio o c u r r e con casi toda l a poesía en el p r i n c i p i o de r a z ó n . p o r sus relaciones múltiples y recíprocas. como o c u r r e ahora. pues e n v a n o meditamos sobre el o r i g e n de semejantes di- CAPÍTULO XLIV ferencias. no admite por qué. decir: aquí se manifiesta el verdadero libre albedrio. otros t a n malos y crueles. E n todos los tiempos vemos á los poetas ocupados esa l i b e r t a d que pertenece á l a v o l u n t a d . L o s brahmanistas y los budhistas resuelven el problema diciendo: « E s l a consecuencia de las acciones en u n a v i d a a n t e r i o r . l a v o l u n t a d está sometida á l a ne- cesidad. S i n embargo. Porque todo se ama y se acaricia. cómo y por qué me acontece esto! que alejar l a dificultad. cuándo. es también l a más comprensible y nos viene de los más sabios entre los hombres. llenos de falsía. » E s t a solución es l a más METAFÍSICA DEL AMOR antigua. n a d a podemos e x p l i c a r por razones y p o r conclusiones y no nos queda más que Este capítulo es el último de los cuatro que. Desde el punto de v i s t a del conjunto de m i doctrina. otros incorregibles. puesto que es este el principio de la necesidad. p a r a referirme a l contenido de los capítulos anteriores ó remitir á él al lector. pero en el esse. honrados. profundos y elevados eruditos. unos justos. se abre ante nosotros u n abismo de contemplación. ó sea en el operari. dicha libertad no pertenece más que á la cosa en sí. de perfidia. A esto se ó comedias. donde se determina como cosa en sí. ¡Oh grandes sabios. no admite por qué. puesto que es este el principio de la necesidad. otros incorregibles. de hipocresía. llenos de falsía. de perfidia. dónde y cuándo se une todo. únicamente principalmente en p i n t a r el amor.EL MUNDO COMO VOLUNTAD t a n humanos. dicha libertad no pertenece más que á la cosa en sí. l a v o l u n t a d está sometida á l a ne- cesidad. Porque todo se ama y se acaricia. como o c u r r e ahora. lo mismo debe el que aquí toda comprensión cesa p a r a nosotros. es l i b r e . se abre ante nosotros u n abismo de contemplación. A esto se ó comedias. Vosotros que sabéis y comprendéis Cómo. unos justos. pero e n cuanto cosa en sí no tie- el tema p r i n c i p a l de las obras dramáticas. y y o he creído i n ú t i l interrumpir el hilo de mi exposición á cada instante. el lector lo h a b r á advertido seguramente á poca a t e n ción que h a y a prestado. difícilmente se encontrará solución más satisfactoria. me resta decir que en este l u g a r en que estudiamos la cosa en sí. y esta es l a v o l u n t a d . sin h a b l a r de las montañas de novelas empleo de ese principio. el p r i n c i p i o de r a z ó n está demás y con él desaparece a l mismo tiempo toda investigación del ¿por qué? y el'¿cómo? L a libertad absoluta consiste BURGER. pero en el esse. L o s brahmanistas y los budhistas resuelven el problema diciendo: « E s l a consecuencia de las acciones en u n a v i d a a n t e r i o r . dramas románticos ó clásicos. pues. que desde hace u n siglo vienen apareciendo todos los MUNDO n i yj . profundos y elevados eruditos. E n su fenómeno. de astucia. » E s t a solución es l a más METAFÍSICA DEL AMOR antigua. decir: aquí se manifiesta el verdadero libre albedrio. en cuanto llegamos á este punto. n a d a podemos e x p l i c a r por razones y p o r conclusiones y no nos queda más que Este capítulo es el último de los cuatro que. L o propio o c u r r e con casi toda l a poesía en el p r i n c i p i o de r a z ó n . sinceros. Aclaradme lo que experimento. honrados. puesto que consiste en el Urica y épica. p o r sus relaciones múltiples y recíprocas. justamente en que u n a cosa no esté sometida al principio de r a z ó n . E í amor es también en cuanto cosa en si. ó sea en el operari. pero no hace más Sabios. cuándo. bribones. donde se determina como cosa en sí. tragedias ne tiene r a z ó n . Explicadme dónde. decidme. E n todos los tiempos vemos á los poetas ocupados esa l i b e r t a d que pertenece á l a v o l u n t a d . es también l a más comprensible y nos viene de los más sabios entre los hombres. f o r m a n u n a especie de grupo de segundo orden dentro del presente l i b r o . cómo y por qué me acontece esto! que alejar l a dificultad. A s i . ai la acción se desarrolla en las I n d i a s que si acontece pues toda nuestra comprensión se funda únicamente en Europa. Desde el punto de v i s t a del conjunto de m i doctrina. otros t a n malos y crueles. pues e n v a n o meditamos sobre el o r i g e n de semejantes di- CAPÍTULO XLIV ferencias. es d e c i r . p a r a referirme a l contenido de los capítulos anteriores ó remitir á él al lector. S i n embargo. años en los países civilizados de Europa, con la misma regularidad que los frutos naturales de la tierra. En lo esencial, todas estas obras no son más que cuadros que nos presentan, con mayor ó menor relieve, la pasión del amor bajo todos sus aspectos. E n t r e estas pinturas, las más perfectas han adquirido reputación inmortal; tales son Romeo y Julieta, La Nueva Eloísa, Werther. L a Rochefoucault, q u e dice que con el amor sucede lo que con las apariciones de los espíritus: que todo el mundo habla de ellas y nadie las ha visto; y Lichtenberger, que en su artículo Sobre el poder del amor, pone en duda la realidad de esta pasión y niega que tenga fundamento en la naturaleza, están ambos en un profundo error. Un sentimiento extraño á la naturaleza humana ó en contradicción con ella, un cuento de hadas inventado por capricho, no hubiera podido formar en todos los tiempos un tema inagotable p a r a el genio poético ni ser aceptado por la humanidad entera con interés invariable, pues sin la verdad no hay belleza artística. Bien n'est beau que le vrai; le vrai seul est aimable. En la vida real se puede comprobar efectivamente, aunque la ocasión no se nos ofrezca todos los días, que lo que de ordinario es una inclinación muy viva, pero á la cual podemos resistir, adquiere en determinadas circunstancias las proporciones de una pasión más violenta que todas las demás. Prescindiendo de todo género de consideraciones, esta pasión derriba todos los obstáculos con un ímpetu y una perseverancia inauditas; impulsa al hombre á arrostrar todoslos peligros por satisfacerla y hasta á suicidarse, lleno de desesperación, cuando sus esfuerzos son infructuosos. Los W e r t h e r y los Jacobo Ortis no existen sólo en las novelas; cada año vemos surgir media docena por lo menos; sed ignotis perierunt mortibus üli, pues sus dolores no tuvieron otro cronista que el funcionario encargado de inscribir su defunción ó el noticiero de algún periódico. Cuantos leen las noticias judiciales de los periódicos de Francia é Inglaterra, pueden dar testimonio de la verdad de lo que sostengo. Y todavía es mayor el número de los individuos á quienes esta pasión conduce á los hospitales de dementes ó mani-comios. A cada paso se ve también que una pareja de amantes, cuyos proyectos han venido á ser desbaratados por circunstancias exteriores, busca la muerte en un doble suicidio; pero en este caso no me explico cómo dos seres que se aman, que lo saben y que esperan hallar la felicidad suprema en el goce de su amor no prefieren prescindir de los prejuicios sociales y so' portar los inconvenientes de su situación, en vez de renunciar, dándose l a muerte, á una dicha que no imaginan pueda haberla m a y o r . Cuanto á los grados inferiores, cuanto á los ataques pasajeros de esta pasión, todos los observamos diariamente, y mientras somos jóvenes, no sólo los tenemos delante de los ojos, sino en el corazón. Los hechos que acabo de recordar no deberían delar duda sobre la realidad y la gravedad de la materia. Lejos de considerar extraño que un filósofo piense en tratar este tema favorito de los poetas, habría que asombrarse de que un sentimiento que desempeña Papel tan constante y de tanta importancia en la vida humana, haya parecido hasta ahora indigno de ser estudiado desde el punto de vista filosófico, hasta el Punto de que todavía es en la actualidad un terreno virgen, por decirlo así. De todos los filósofos, Platón Y COMO REPRESENTACIÓN h a sido el que más ha hablado de este asunto, principalmente en el Banquete y en Fedro, pero lo que dice se mantiene en la esfera de los mitos, de las fábulas y de los discretos, y en gran parte, sólo se refiere al amor socrático. Lo poco que Rousseau escribió acerca de este asunto en su Discurso sobre la desigualdad, es falso é insuficiente. Las explicaciones de Kant en la tercera parte de su tratado Sobre el sentimiento de lo bello y de lo sublime son superficiales, hecha ssin conocimiento de causa, y, por lo mismo, inexactas en parte. Las ideas emitidas'por Platner en su Antropología, son completamente insignificantes é insípidas. En cambio la definición de Spinoza merece ser citada, pues resulta chistosa por su extremada candidez: Amor, d i c e , est titillatio, concomitante idea causa aexternae. Se ve, pues, que no tengo predecesores á quien refutar ni de quien valerme. La cuestión se me ha presentado objetivamente y ha venido á ocupar su puesto en la serie de mis consideraciones acerca del mundo. Sé muy bien que no puedo esperar la aprobación de las personas á quienes domina esta pasión, las cuales, naturalmente, tienden á expresar la exuberancia de sus sentimientos por medio de las imágenes más sublimes y etéreas; mis observaciones les parecerán demasiado físicas y demasiado groseras, por metafísicas y trascendentes que sean en realidad. Sin embargo, confesarán las personas á quienes me refiero, que si la mujer que les inspira al presente madrigales y sonetos, hubiera venido al mundo diez y ocho años antes, la mirarían con la mayor indiferencia. El amor, por etéreas que sean sus apariencias, tiene su raíz en el instinto sexual, y en realidad no es más que ese instinto determinado, especializado, individualizado en la acepción más estricta de la pa- labra. Si consideramos, sin olvidar este punto d e p a r tida, el papel importante que desempeña el amor, en todos sus grados y con todos sus matices, no sólo en el teatro y en la novela, sino en el mundo real, donde al par que el apego á la vida constituye el más enérgico y activo de los resortes, donde acapara la mitad de las fuerzas y de los pensamientos de la parte más joven de la humanidad, donde es el fin último de casi todas las aspiraciones del hombre; cuando le vemos ejercer influencia maléfica en los negocios más graves, interrumpir las más serias ocupaciones, desordenar momentáneamente las. cabezas más seguras y turbar, sin escrúpulo, las deliberaciones del hombre de Estado ó las meditaciones del sabio, consiguiendo introducir sus cartitas melosas y sus mechoncitos de pelo hasta en la cartera de un ministro, ó entre las hojas de un manuscrito filosófico; cuando observamos cómo es causa de las complicaciones más enmarañadas, de las más envenenadas enemistades; cómo disuelve las relaciones más preciosas, los más sólidos lazos y arrebata á sus víctimas la vida ó la salud, la riqueza, la categoría y la dicha, haciendo del hombre honrado un miserable y un traidor del que siempre fué leal; cuando le vemos, en suma, conducirse como un demonio enemigo dedicado á trastornar, embrollar y destruir todas las cosas, no podemos menos de preguntar: ¿A qué obedece todo este ruido? ¿A qué ese encarnizamiento y ese furor? ¿A qué tantas alarmas y miserias? Pues todo se reduce sencillamente á que cada Juan encuentre su Juana. Y, ¿cómo semejante fruslería desempeña papel tan preponderante é introduce continuamente la discordia y el desorden en el curso pacífico de la vida humana? El espíritu de la verdad va dictando poco á poco la respuesta al ob- servador atento y le deja entender que no se trata de una bagatela, sino que, esfuerzos tan serios y ardorosos, gugttfcían proporción con la importancia del result a d ^ El fin de toda intriga amorosa, y a la veamos representarse con coturno ó con zueco, es el más g r a v e de los fines de la vida humana y merece la importancia que dan á este negocio todos I03 hombres. Lo que en él se decide es nada menos que la formación de la generación futura. El comercio amoroso, en apariencia tan frivolo, está llamado á determinar el ser y la esencia de los personajes del drama, que h a b r á n de reemplazarnos en la escena, cuando de ella nos ausentemos. La existentia de esos seres futuros exige como condición indispensable el instinto sexual, en su generalidad, y su essentia, su índole ó naturaleza, está á su vez condicionada por el amor, por la selección individual entre los seres mediante los cuales puede aquel instinto satisfacerse; este es el proceso por virtud del cual se determina irrovocablemente esa esencia. En eso consiste la clave del problema. Para comprenderla mejor, apliquémosla á los diferentes casos, estudiando los varios grados del amor desde la inclinación más pasajera á la pasión más violenta, y así veremos que la diferencia resulta del grado de individualización que en esta elección se h a puesto. El conjunto de las relaciones amorosas de una generación entera, representa p a r a la humanidad cosa t a n seria como la «meditatio compositionis generationis futurae} et qua interum pendent innumerae genera- tiones». La suprema importancia de este fin, que no se contrae, como los demás, á la dicha ó la infelicidad individuales, sino que atañe á la existencia y la índole de la generación futura, es la que sirve de base al aspecto patético y sublime del amor, formando el elemento trascendente de sus encantos y sus dolores. La voluntad individual, elevada á una potencia superior, se trueca en voluntad de la especie. Si los poetas de todos los siglos nos han pintado en innumerables cuadros la imagen de esta pasión, es porque no hay tema más interesante que éste, porque refiriéndose directamente á la suerte de la especie, guarda con lo meramente individual la misma relación que un sólido con una superficie. Por eso es tan difícil dar interés á un drama si no hay en él una intriga de amor; por eso no se gasta el asunto, aunque se use de él cotidianamente. El instinto sexual, tal como se manifiesta en la conciencia individual y sin tendencia particular hacia un individuo del otro sexo es en sí, f u e r a del mundo del fenómeno, mera voluntad de vivir. Pero este mismo instinto, cuando aparece en la conciencia dirigido hacia un individuo especial, es entonces voluntad de vivir en un ser particularmente determinado. En tal caso el instinto sexual, que es una necesidad subjetiva, sabe ponerse la careta de la admiración objetiva p a r a engañar á la conciencia, pues la naturaleza se aprovecha de esta estratagema p a r a conseguir sus fines. Pero aunque esta adoración tome apariencias ideales y se revista de la forma de una tendencia objetiva, el amor no procura otra cosa que la procreación de un ser determinado, como lo prueba el que lo esencial para el amante no es el ser correspondido, sino la posesión, el deleite físico. La seguridad de ser correspondido no basta p a r a consolar de la imposibilidad de poseer á la persona amada, y más de un amante apeló al suicidio al verse en esta situación. En cambio, los enamorados, cuando no pueden conseguir ser corres- pondidos, se contentan con la posesión, con el goce material, como lo prueban los matrimonios á la fuerza, los favores amorosos comprados al precio de grandes sacrificios de dinero ú de otro género, sin tener en cuenta la repugnancia que muestra la mujer amada, y, por último, los casos de violación. Procrear un hijo determinado es el fin que se persigue en toda novela de amor, aunque los actores lo ignoren: los medios son cosa secundaria. El realismo brutal de mis opiniones indignará á las almas tiernas y elevadas y en particular á los enamorados, pero la razón está de mi parte. Sus sentimientos etéreos é inmateriales son burbujas de jabón junto á la importancia y sublimidad de la misión que consiste en determinar las individualidades que han de componer la futura generación. No hay otra en el mundo más elevada ni más vasta. Es la única que puede explicar la grandeza del amor apasionado, lo muy en serio que le tomamos y la importancia que se da á las mil puerilidades de que se compone y que le dan origen. Si tras estas bagatelas no sé ocultase aquel fin ¿cómo explicarse los innumerables rodeos que tenemos que dar, los esfuerzos y los tormentos infinitos á que nos sometemos para conseguir, al cabo, á la mujer amada? La generación futura, con entera determinación de todos sus individuos es quien está empujando para entrar en la vida, en todas esas agitaciones y maniobras. Esa misma generación es el principio activo de la selección circunspecta, decidida y tenaz que llamamos amor, mediante la cual persigue el individuo la satisfacción del instinto sexual. En la creciente inclinación de dos amantes late, por decirlo asi, la voluntad de vivir del nuevo indivi-' dúo que quieren y pueden engendrar; en la llama de las ardientes miradas llenas de deseos que entre aque- líos se cruzan, se está encendiendo la nueva existencia de ese ser que se anuncia ya como una individualidad armónicamente organizada. Los dos amantes desean unirse, fundirse en un solo ser que continúe su existencia, y esta aspiración se realiza en el hijo que de ellos ha de nacer y en el cual las cualidades transmisibles de ambos se perpetuarán, combinadas y confundidas en una sola criatura. Por el contrario, la mutua repulsión, perseverante y acentuada entre un hombre y una mujer, indica que el fruto de su unión seria un ser mal organizado, desacorde consigo mismo y desdichado. Esto explica la profunda significación de lo que expresa Calderón al representarnos á la terrible Semiramis, á la que llama la hija del aire, como fruto de una violación seguida áe la muerte del esposo. Lo que atrae mutuamente y de un modo tan fuerte y exclusivo á dos individuos de diferente sexo, es la voluntad de vivir de la especie que se objetiva por anticipado en un ser que ha de corresponder á sus miras: éste ser es el hijo que puede engendar aquella pareja de amantes. El hijo recibirá del padre la voluntad ó el carácter, de la madre la inteligencia, de ambos la organización corporal. En el rostro se parecerá más por lo general al padre y en la estatura á la madre, por virtud de la ley que rige la hibridez en la descendencia de los animales y según la cual la talla del feto se regula por las dimensiones del útero. La pasión individual de dos amantes es tan inexplicable como la individualidad de cada ser humano; el fenómeno es el mismo; lo que encierra implícitamente en el primer caso es lo que muestra de un modo explícito en el segundo. En realidad, el principio del nacimiento de un nuevo individuo, el verdadero punctum «aliens de su existencia, está en aquel intante en que comenzaron á amarse sus padres, to faney each other, como se dice, muy exactamente, en la lengua inglesa. De las miradas lánguidas que se cruzan,entre los amantes surge el germen primero del nuevo ser, que, como todos los gérmenes, queda muchas veces ahogado antes de desarrollarse. Este nuevo individuo es, en cierto sentido, una nueva idea platónica. De igual modo que todas las ideas aspiran con vehemencia á manifestarse y se apoderan ávidamente de la materia que la ley de causalidad reparte entre ellas para dicho efecto, esta idea particular de un individuo humano procura con igual vehemencia y avidez penetrar en la realidad exterior. De ahí dimana la mutua pasión de los futuros padres de este individuo. Los grados del amor son inmurables, pero los extremos fueron designados con los nombres de Afrodita pandemos y Afrodita urania; l a esencia es s i e m p r e la misma. Respecto al grado, será tanto más violenta la pasión cuanto más individualizada esté, es decir, cuanto más apta sea la persona amada, por su organización y condiciones, para satisfacer el deseo del amante y sus propias necesidades instintivas determinadas por su propia individualidad. Lo que sigue indicará más claramente lo que quiero decir. Las cualidades preferidas en primer término son la salud, la fuerza, la belleza, en una palabra la juventud, en razón á que la voluntad quiere realizar ante todo el carácter específico de la raza humana, la base primera de toda individualidad. El amor vulgar,, que vemos á cada paso, Afrodita pandemos, apenas busca otra cosa. A estas exigencias se unen luego otras, que examinaremos después más detalladamente y con cuya satisfacción crece el amor, llegando á su apogeo cuando la mutua armonía de dos personalidades es tal, que la vo- luntad ó carácter del padre, combinado con la inteligencia de la madre, pueden dar origen al individuo que reclama la voluntad de la especie entera, en relación exacta con esta combinación, y, por tanto, con un ardor capaz de llenar la medida de los corazones de los mortales, y que es incomprensible para la inteligencia individual. En esto consiste el espíritu de las grandes pasiones. Cuanto más perfecta sea esta armonía entre dos seres, bajo todos los aspectos, mayor será su pasión mutua. Como no existen dos individuos idénticos, no habrá más que un hombre que, en relación a j hijo futuro, se armonice enteramente con tai mujer determinada, y la pasión amorosa en su grado supremo es tan r a r a como la eventualidad de que aquellos dos seres se encuentren. Pero como la posibilidad de un gran amor existe en el fondo de toda criatura humana, las pinturas que de él nos traza la poesía son comprensibles para todos. La procreación y las cualidades del hijo son la sustancia y el fin real del amor, por lo cual puede ocurrir que entre dos jóvenes de sexo diferente y de buena educación no exista más que la amistad basada en la conformidad de sentimientos, de carácter y de inclinaciones espirituales, sin intención alguna amorosa y hasta repugnándoles la idea de todo comercio carnal entre ambos. La razón es que el hijo que podrían engendrar carecería de armonía en sus cualidades físicas é intelectuales, esto es, que no correspondería su ser y su conformación á las miras de la voluntad de vivir de la especie. Cuando el hijo posible corresponda á estas miras, nacerá el amor á pesar de la diferencia de sentimientos, de carácter y de inclinaciones espirituales, pues el amor es ciego para todo esto, mas un matrimonio en tales condiciones será desgraciado. Profundicemos m á s . El egoísmo es una propiedad^ tan hondamente arraigada en el individuo, que los fine segoístas son los únicos con los cuales puede contarse seguramente para estimular la actividad de la criatura individual. La especie tiene, en verdad, derechos anteriores más precisos y poderosos sobre el individuo que la pasajera individualidad, pero cuando el individuo tiene que realizar esfuerzos ó sacrificios en aras de la existencia y la constitución de la especie, la inteligencia no puede apreciar lo bastante la importancia de estos esfuerzos y sacrificios, pues está organizada para servir al individuo, en favor del cual influye por consiguiente. En tal caso, la naturaleza, para realizar sus fines, no tiene otro medio que el de infundir al individuo una ilusión que le haga consider a r como su propio interés el de la especie, de modo que ponga al servicio de ésta la actividad que cree emplear en la consecución de su propio bien. Durante todo el desarrollo de este proceso, flota delante de los ojos del individuo, é influye sobre él como motivo real, una quimera que se desvanece bien pronto. Esta * ilusión es el instinto, el cual en la mayoría de los casos puede ser considerado como el sentido de la especie, cuya misión es presentar á la voluntad objetos que á la especie convienen. Pero como la voluntad está individualizada en el hombre ó en el animal, hay que embaucarla para que perciba por los sentidos del individuo lo que les transmite el sentido de la especie; en otros términos, la voluntad cree perseguir un fin individual cuando en realidad persigue un fin genérico, en la más estricta acepción de la palabra. En los animales podemos observar mejor las manifestaciones exteriores del instinto, porque en ellos el papel de éste es más importante, pero la marcha interior del instinto sólo podemos estudiarla en nosotros mismos como todos los demás fenómenos internos. Se cree que el hombre sólo conserva débiles instintos, quitando el del recién nacido que busca el pecho de su madre, pero en realidad tenemos un instinto resuelto, claro y sin complicación alguna: el que nos dirige en la elección, tan seria, perseverante y escrupulosa, que hace el individuo para satisfacer las necesidades del sexo. En sí, como goce físico reclamado por una imperiosa necesidad del hombre, esta satisfacción nada tiene que ver con la belleza ó fealdad de la persona en quien la logramos. La constante preocupación de las cualidades físicas y la cuidadosa elección de las mismas no puede ser mera cuestión de gusto, como cree el individuo, sino que dependen del verdadero fin, del hijo que ha de engendrarse y en el cual se trata de conservar el tipo de la especie lo más puro posible. Mil accidentes físicos, mil tribulaciones morales hacen degenerar la forma humana bajo todos aspectos, pero su verdadero tipo se restaura sin cesar en todas partes, gracias al sentido de la belleza que preside constantemente al instinto sexual y sin el cual sentido no sería éste más que una de las más viles necesidades naturales. Por consiguiente, todo individuo elige con preferencia y desea ardientemente á los individuos más bellos del otro sexo, es decir, aquellos que ostentan el sello más pronunciado del carácter de la especie. Después busca con preferencia las perfecciones que le faltan y aun verá bellezas en las imperfecciones opuestas á las suyas; los hombres bajitos, por ejemplo, gustan de las buenas mozas, los rubios de las morenas, etc. El encanto que se apodera de un hombre al ver la mujer cuya belleza responde á su ideal y que le alucina haciéndole creer que en los brazos de ella puede conseguir la felicidad suprema, no es otra cosa que el sentido de la especie, que reconociendo en aquella beldad el sello, claramente dibujado, de la raza, aspira á perpetuarlo. La conservación del tipo de la especie descansa en el atractivo infalible de la belleza, y de ahí viene el gran poder de ese atractivo Más adelante veremos cómo se determina su acción. Lo que guia al individuo en este negocio es positivamente un instinto que trabaja en interés de la especie, mientras el hombre se figura perseguir la satisfacción del supremo goce individual. E v i d e n t e m e n t e , el cuidado con que el insecto escoge exclusivamente u n a flor, u n fruto, u n a clase de estiércol, u n trozo de carne ó hasta l a l a r v a de otro insecto como hace el ichneumon, p a r a depositar sus huevos, sin retroceder ante n i n g ú n trabajo n i peligro, es muy semejante á aquel otro cuidado Con que el hombre elige u n a mujer determinada, c u y a naturaleza le sea individualmente simpática, y a l a r d o r con que l a desea, Muchas veces l a vehemencia con que persigue su fin le hace despreciar toda prudencia, sacrificar l a felicid a d de toda l a v i d a contrayendo u n matrimonio insensato, ó manteniendo relaciones que h a n de costarle l a p é r d i d a de su caudal, de su honor y hasta de su vida; y cometer crímenes como el adulterio y la violación, todo obedeciendo a l imperio soberano y univ e r s a l de l a v o l u n t a d de l a n a t u r a l e z a y á fin de serv i r lo mejor posible á los intereses de l a especie, aunque sea á costa de los del individuo. E n apariencia todo instinto o b r a en v i r t u d de u n a intención final, pero en r e a l i d a d es ajeno á ella p o r completo. L a naturaleza c r e a el instinto allí donde el individuo llamado á o b r a r , no sería capaz de comprender el fin de la a c c i ó n ó no q u e r r í a t r a b a j a r en p r o de ese fin; por re- gla general sólo los animales se guían por el instinto, y entre ellos principalmente los que ocupan los más bajos lugares de la escala, por ser los menos inteligentes. Pero en el caso, que es casi único, de que venimos hablando, el hombre participa igualmente del instinto, no porque no sea capaz de comprender el fin que se persigue, sino porque no lo perseguiría, á no ser así, con todo el celo necesario, es decir, á costa de su propio bien. En este caso, como acontece con todo instinto en general, la verdad se disfraza con una ilusión para obrar eficazmente sobre la voluntad. Una ilusión es, en efecto, el espejismo de la voluptuosidad que hace creer al hombre que la mujer cuya belleza le seduce podrá proporcionarle un deleite mayor que otra alguna, ó que impulsándole hacia una determinada mujer exclusivamente le inspira la convicción de que gozarla sería para él la mayor felicidad posible en la tierra. Se imagina el hombre, por consiguiente, que sus esfuerzos y sacrificios van enderezados á proporcionarle la satisfacción de su goce individual, cuando sirven para conservar en su pureza normal el tipo de la especie ó para dar vida á un individuo especial que sólo puede ser engendrado por determinados padres. Vemos en esto claramente el carácter del instinto, es decir, de una acción que parece guiada por intención final, sin que esa intención exista, pues el individuo dominado por su ilusión, aborrece el fin que en realidad le guía, y querría, frecuentemente, estorbar su realización, como sucede por lo común en las relaciones ilícitas. Siendo esta la esencia de la pasión amorosa, sucede naturalmente que el amante, cuando ya ha satisfecho su deseo, experimenta una extraña decepción y se asombra de no haber hallado en lo que con 272 tantos desvelos pretendía, deleite mayor que en cualquier otro acto del comercio sexual, de suerte que se queda casi como antes. Y es que aquel deseo era, en relación á sus demás deseos, lo que la especie es al individuo, lo que lo infinito á lo finito, pero la satisfacción no aprovecha más que á la especie, ni llega á la conciencia del individuo que, inspirado por la voluntad de aquélla, había consagrado todos sus afanes á un fin ajeno. Todo amante queda defraudado cuando se consuma la gran empresa que perseguía, pues desaparece entonces la ilusión con que la especie engañaba al individuo. Por eso dijo Platón: voluntas omnium Y COMO REPRESENTACIÓN EL MUNDO COMO VOLUNTAD máxime vaniloqua. Lo anterior nos da nueva luz sobre los instintos y la industria de los animales. Evidentemente, están dominados también por una ilusión que les pone delante de los ojos su propio regalo, cuando trabajan con tanto celo y abnegación en bien de la especie; obedeciendo á este impulso construye el ave su nido, busca el insecto el lugar conveniente para poner sus huevos 6 busca una presa determinada que no ha de devorar él, sino que depositada junto á los huevos, servirá de alimento á las futuras larvas; fabrican la abeja, la avispa y la hormiga sus ingeniosas moradas y desempeñan tan complicadas funciones. Todas estas criaturas, obran indudablemente guiadas por la ilusión que disfraza el servicio de la especie con la careta de un interés egoísta. Este es probablemente el único camino por donde podemos llegar á darnos cuenta del pro' ceso interior ó subjetivo de las manifestaciones instintivas. Respecto á su carácter exterior ú objetivo, le hallamos en los animales en que es más pronunciado el instinto, en el predominio del sistema ganglionar ó subjetivo sobre el sistema cerebral ú objetivo, de don- 273 de puede inferirse que dichos seres no son movidos por representaciones objetivas, ó sea por las que nos dan la concepción real de las cosas, sino por representaciones subjetivas, de donde nacen los deseos. Por consiguiente, la ilusión es quien los mueve. Tal es á mi parecer, el proceso fisiológico de todo instinto. ' A título de explicación citaré todavía otro ejemplo de instinto que se observa en la raza humana, aunque es mucho más débil que el sexual; me refiero á los arce o s , á los caprichos del apetito de las embarazadas Estos caprichos parecen indicar que la alimentación del embrión reclama á veces una modificación extraordinaria ó especial de la sangre que viene á nutrirle y el alimento que puede operar esta modificación es el que se le antoja á la madre, de modo que allí también se produce una ilusión. Se ve, pues, que la mujer posee un instinto más que el hombre, y el sistema ganglionar de aquélla está mucho más desarrollado que el del varón. El gran predominio del cerebro que observamos en el hombre, explica por qué tiene éste menos instintos que el animal, estando expuestos á extraviarse los que posee. Así, el sentimiento de lo bello que le guía en la elección de la persona con quien ha de satisfacer el instinto sexual se extravía cuando degenera en aberraciones contra naturaleza. Un fenómeno análogo observamos en cierta mosca, la musca vomitoria, que en vez de depositar sus huevos en la carne muerta, como pide su instinto, los deposita 4 veces en el cáliz de una flor, el Arum dracumculus engañada por el olor cadáverico que dicha flor exhala Mediante un análisis más minucioso del amor veremos demostrado, con absoluta certeza, que no es más que un instinto, sin otra mira que el hijo que ha MUNDO M 18 . y. y fuera de toda reflexión. estudiándolas de- 275 aliadamente. porque puede transmitirse 7Z«Z como? . por naturaleza. cuidadoso de conservar la integridad del tipo. indicados. aun sin belleza. La juventud. pero una enfermedad crónica. por objetiva que parezca. y casi todas las mujeres le pareceD más codiciables que aquella que ya ha conocido. 4 l a b e l . Por el contrario. repugnante. en otros términos. y. Esto depende de los fines de la naturaleza. pues la naturaleza la impulsa instintivamente. pero la belleza sin juventud no t E v i d e n t e m e n t e . es la edad. la variedad le atrae. nada repele tanto . nos i n s - pirarepulsión. y la mujer á la constancia. aunque tuviese cien maridos. por tanto. no es más que un instinto disfrazado. á conservar al que ha de mantener y defender á la futura prole.EL MUNDO COMO VOLUNTAD Y_COMO REPRESENTACIÓN de engendrarse. ? ^ t 6 r C e r a d 8 l a eSpeCÍe el esqueleto. ó sea en razón de las consecuencias. De ahí se sigue que la fidelidad conyugal es artificial en el hombre y natural en la mujer. á la inconstancia en amor. p ^ ultimo las hay meramente relativas. por extraüo que pueda parecer que estos pormenores tengan acceso en «na obra de flllofL Las consideraciones a que aludo son de diversas Z ses. no °nos excita. Por eso el hombre busca continuamente otras mujeres. Un hombre puede engendrar fácilmente más de cien hijos en un año. oT « — d i a entre. e l . P a r a agotar la materia y convencernos de que la selección recíproca en los dos sexos. no podría echar al mundo en ese tiempo más que un hijo (á no ser que se t r a t a r a de un parto doble). ana caquexia. Después T ' como un cuerpo edaJ y las enfermedades. una mujer. el sentido de la especie. ó sea como cosa contraria á la naturaleza. En tesis general. la edad del amor en la mujer esté compren! í da entre la aparición y desaparición del flujo mensPreferWa I . y. el amor de la mujer crece desde el momento en que se entrega. que ti nden I corregir 6 í neutralizar recíprocamente alguna T m perfección ó anomalía en los individuos que han de La consideración principal que dirige nuestra elección y fija nuestra preferencia. el m ó v i l inconsciente q u e nos g u í a - l a f a c u l t a d de r e p r o d u c c i ó n e n p i e r d e general cada atractivos p a r a u n individuo del £ £ sexo opuesto e n p r o p o r c i ó n d i r e c t a de l a d i s t a n c i a que l e concebir. El amor del varón disminuye notablemente con la satisfacción. encaminados á la conservación. como desde el punto de vista subjetivo. sobretodo. Este análisis es indispensable.61" " ^ 68 a P '° Para ¿ La segunda consideración es la salud: las enfermedades agudas no representan mis que un impedimento Pasaje*. todavía toe tactivos. otras tienen P or mira las cualidades psíquicas. si tiene á su disposición suficiente número de mujeres. á la mayor multiplicación posible de la especie. por lo cual. el adulterio de la mujer es mucho más imperdonable que el del marido. tipo especifico. tanto desde el punto de vista objetivo. las hay relativas a. necesitamos examinar más de cerca las consideraciones que sirven de guia en las preferencias amorosas. y la mujer se apega á un solo hombre. es decir » n a m u j e r q u e h a pasado de l a e d a d c r i t i c a .os T e m t Í C h 0 afi0S F u e r a 108 ta cldo la ? 7 mujer ' una vieja. Observamos primeramente que el hombre se inclina. es como columna de oro sobre basamento de plata. El instinto es quien sabe esto. lo cual guarda conexión con su estación bípeda y su posición vertical durante la marcha. que revela predominio de la función vegetativa. las llamadas á transmitir al hijo este don. ningún animal tiene el conjunto del tarso y el metatarso tan pequeño. los cuales guardan relación con las cualidades psíquicas. y menos aún en la de la cara. como el hombre. lo cual debe atribuirse á que la excesiva gordur a es un indicio de atrofia del útero. Lo que más las sub- . y no sin razón. á diferencia de los animales. como si comprendieran que son ellas y no el varón. se atiende á los hermosos ojos y á una frente hermosa. no la inteligencia. un cuerpo rechoncho y enano. La razón de esto consiste en que no la guía el gusto. sino el instinto. sin embargo. Pero las mujeres excesivamente gordas nos repugnan también. en térmiuos generales. de esterilidad. puesto que se t r a t a de la pureza del tipo. por. En esta misma categoría hay que incluir la importancia que se da á la pequeñez del pie. una nariz demasiado corta y remangada echa á perder la cara más bonita. Los pechos duros y redondos excitan poderosamente a l sexo masculino. Jesús Sirachse expresa así. y le prefiere hasta al adolescente. Sólo en último lugar se atiende á la belleza del rostro. semblante las partes óseas son las que tienen mayor importancia. y. la flor de la belleza masculina. no podemos indicar con la misma precisión las consideraciones inconscientes que regulan las inclinaciones amorosas de las mujeres. truncada. que se transmiten por herencia materna. porque relacionándose directamente con las funciones encomendadas á la mujer en la propagación de la especie. Naturalmente. que representa.» También damos importancia á la dentadura. es esto. En cambio. que es indispensable para la buena alimentación y suele ser hereditaria. Por último.contrahecho: el más hermoso rostro no basta para compensar estas imperfecciones. Lo que podemos decir. La mujer prefiere al hombre de treinta á treinta y cinco años. según la versión corregida de Kraus: «La mujer bien plantada y de bonitos pies. el cual adivina en el hombre que ha pasado de la adolescencia el máximum de virilidad. por eso la delgadez excesiva nos repugna en las mujeres. También en el. por eso nos fijamos tanto en la forma de la nariz. Toda deformidad del cuerpo nos impresiona desfavorablemente. prometen alimento abundante á la prole. las mujeres se fijan poco en la belleza de los hombres. es muy desagradable. En general. y que se deriva de que el pie humano es uno de los caracteres esenciales de la raza. Una boca pequeña con mandíbulas pequeñas es muy esencial como carácter específico del rostro humano. pues la barbilla saliente mentum prominulum es un carácter propio exclusivamente del hombre. por consiguien- •te. piernas demasiado cortas ó el andar cojeando. por decirlo así. por ejemplo. Una ligera desviación de la nariz hacia arriba ó hacia abajo ha decidido de la felicidad de innumerables jóvenes solteras. como. y sobre todo con las intelectuales. relativamente. Una barbilla deprimida. un hermoso talle es tan encantador que hace perdonar muchas imperfecciones de otra clase. el hombre es un plantígrado. de la plasticidad y que promete nutrición abundante al feto. y se preferirá sin vacilación un semblante feo cuando el cuerpo sea bien proporcionado. La cuarta consideración es ciert a plenitud de carnes. si no se debe á algún accidente exterior. por lo mismo que se refieren á puntos más esenciales. de ingenio fino y cultivado. y quizá también la lealtad y el buen corazón. no pueden ser transmitidas á la prole por la madre. Con todo. la mujer una criatura de sentimientos delicados. se refiere á las cualidades psíquicas. desde luego. piernas r e c tas.. porque no es el padre quien ha de transmitirlos á la proleLa falta de inteligencia no perjudica al hombre en el concepto de las mujeres. ejercen á veces una influencia desfavorable. valentía. puede corregirse en el hijo en eí momento de la concepción. á su vez. Tales son la estructura especial del esqueleto del varón. ó el genio. etc. A la mujer le atraen constantemente las dotes de corazón y de carácter en el hombre.. Los hombres. las madres cuidan de que sus hijas adquieran conocimientos de las bellas artes. necios é incultos suplantar en el corazón femenizo á hombres ilustrados. porque son las que el hijo ha de heredar del padre. «°ic visam Veneri. El matrimonio tiene por fin la procreación de los hijos y no los atractivos del comercio espiritual. bien por un presentimiento de la seducción que ejerce la cultura intelectual de las mujeres. el de Alberto Durero. no se guían en su amor instintivo por las cualidades del carácter fe-x menino.» La razón está en que la elección mutua se determina por impulsos instintivos y no por consideraciones intelectuales. fuerza muscular. La segunda clase de consideraciones en que está basado el amor mutuo entre hombres y mujeres. si la madre es de constitución irreprochable ó peca por el exceso contrario al del padre. el de Byron. y aun puede decirse que una gran superioridad espiritual. de gustos estéticos. y así hay tantos Sócrates unidos con Jantipas. no de cabezas. interior á la de los atractivos corporales que seducen más. cuya falta no pueden compensar ellas. ingeniosos y amables! Se ve esto palpable- mente en los matrimonios por amor. Lo que más subyuga á las mujeres es la firmeza de la voluntad. pero esta influencia es. Unicamente se exceptúan las cualidades exclusivamente masculinas que. Por el contrario. Resulta falso y ridiculo en una mujer el presentarse enamorada del ingenio de un hombre. ó al revés. El marido suele ser un ser ignorante. exaltación de una extravagante.yuga es la fuerza y su natural aliado el valor. pero nunca á los que carezcan de estos atributos masculinos. tantos casos como el de Shakespeare. á titulo de anomalías. á menos que verdaderamente se trate de la. á fin de . Por eso amarán á veces las mujeres á los hombres feos. condiciones ambas que prometen la procreación de bijos vigorosos y al mismo tiempo una eficaz protección. etc. espaldas anchas. |Cuántas veces no se ha visto á hombres feos. por ser las que constituyen la herencia materna. los méritos intelectuales no ejercen sobre ellas una influencia inmediata é instintiva. barba. ó bien por haberlo aprendido mediante la experiencia. contraídos entre personas muy diferentes desde el punto de vista intelectual. el carácter resuelto y el valor. etc. de cortos alcances. es una unión de corazones. vigoroso. se observa que. como es natural. de idiomas extranjeros. cualquier desviación del tipo de la especie. cul placet impares Formas atque ánimos sub jnga aénea Saevo mittere cum joco. Las cualidades que influyen sobre ellos son las intelectuales. él un genio ó un sabio y ella una boba. Cualquier defecto corporal del padre. caderas estrechas. p a r a que ambas naturalezas unilaterales se compensen. Cada cual prefiere lo que le falta. Por virtud de este principio. que son individuales. Partiendo de una determinada conformación individual. que da origen á las pasiones amorosas. pues no es este el origen de las grandes pasiones. claro es que una mujer inteligente é instruida apreciará las cualidades intelectuales del hombre. por cuanto tienden á corregir algún tipo defectuoso de la especie. á rectificar las desviaciones de este tipo que existen en la persona misma que realiza la elección amatoria y á restablecerle en toda su pureza. lo mismo que procuran. Pero no tratamos de esto. Hasta ahora hemos considerado las condiciones absolutas de aplicación general. y el segundo elevarse hasta el más provocativo andrógino. y viceversa. impropios para la reproducción. estudiará el carácter de su futura y lo tomará en cuenta. estado de aquellos individuos que. Los fisiólogos saben que el sexo masculino. y que el hombre. Aparte de esto. mientras que la segunda producirá inclinaciones menos firmes y menos raras. y tendiendo. pues cada organismo unisexual necesita del organismo unisexual opuesto. y en cada ser humano podrá completarse y neutralizarse con el concurso de un individuo determinado del otro sexo. al través de los cuales el primero puede descender hasta el repugnante ginandro y el hipospadias. por prudencia y por reflexión. como el femenino. Para que nazca una de estas pasiones se necesita que se produzca un fenómeno que puede expre- sarse por medio de una metáfora tomada de la química: los dos amantes deben neutralizarse como un ácido y un álcali se combinan para formar una sal neutra. como tiende. á producir otra determinada conformación individual. la elección basada en estas consideraciones relativas será mucho más certera. toda sexualidad implica especialización del sexo. unido á o t r a s consideraciones relativas. En la primera elección suele estar el origen de los amores verdaderamente apasionados. con lo cual vienen á ayudar á la inteligencia por medios intelectuales. cuando es necesario. ambos pueden llegar al hermafrodita perfecto. más precisa y más exclusiva que aquella que se guía por las consideraciones absolutas de que ya hemos dado idea. para restablecer la integridad del tipo humano en el hijo que va á ser engendrado y cuya constitución es el fin que se persigue. que son al presente nuestro objeto. y son. la cual es más ó menos acentuada y perfecta. según los casos. pues todo individuo aspira á encontrar el grado de sexualidad que corresponde al suyo. por consiguiente. que se refiere á la parte que toma la razón en los matrimonios. inmediata. admiten innumerables grados. La neutralización recíproca de que hablamos exige que al grado preciso de lo masculino en el varón corresponda otro grado preciso de lo femenino en la mujer. mejor que con otro alguno. no pueden ser clasificados en uno ni en otro. Las condiciones más esenciales para ello son las siguientes: primera. El instinto es lo que permite al hombre y á la mujer adivinar hasta qué punto existe entre ellos la relación requerida. es lo que da ori- . y este sentimiento instintivo. pasemos ahora á las relativas. ocupando un lugar intermedio entre ambos sexos. Conviene advertir que vengo refiriéndome á la atracción instintiva.que tengan partido. desarrollar las caderas y el pecho de las jóvenes. el hombre más varonil prefiere á las mujeres más femeninas. Por eso las bellezas regulares y perfectas no son las que encienden las grandes pasiones. pero el color blanco de la piel se ha convertido en una segunda naturaleza. La complexión da origen igualmente á preferencias bien marcadas. La estatura es también una consideración importante. así es como en el curso de los siglos su coloración ha llegado á ser blanca.gen á los grandes amores. casi una monstruosidad análoga al albinismo del ratón ó por lo menos al del caballo blanco. más que esa conveniencia reciproca relativa á la conformación perfecta de la prole. Los gitanos. su padre y su abuelo eran bajos. vive como una planta exótica y como éstas pasa los inviernos en estufas. con la sola excepción de Europa. puesto que las fuerzas que podría aportar la madre serían insuficientes para asegurar á "la prole una vida dilatada. con más empeño buscarán el vigor en su pareja. A propósito de esto diré de pasada que á mi parecer la coloración blanca de la piel no es natural en el hombre. Complemento de esta primera consideración son otras que se derivan de que cada cual procura neutralizar por medio de la persona amada sus propios defectos. y en mi opinión no existe una raza blanca. pero r a r a vez ocurrirá lo recíproco. Su origen es evidentemente escandinavo. al tipo primitivo. El hombre blanco ño es un producto directo de la naturaleza. esa inclinación será menos acentuada. presentan el tránsito de la complexión de los indios á la nuestra (1). á los hombres bajitos les gustan las mujeres altas y viceversa. Cuanto más débil sea la fuerza muscular en el hombre ó en la mujer. pues entonces habrá heredado de su padre un aparato circulatorio y una energía suficientes para alimentar de sangre á un organismo corpulento. tanto más cuanto que después del matrimonio esa armonía no tarda en convertirse en una completa disonancia. Lo que los amantes suelen llamar patéticamente la armonía de sus almas. depende de que la naturaleza quiere evitar la procreación de una raza de gigantes. zona para él extraña. Los rubios no son indígenas de ninguna de las partes del mundo. 592. si. es decir. por lo general. ni se agraven hasta el punto de constituir monstruosidades. . raza india que inmigró entre nosotros hará unos 400 años. La antipatía de las mujeres altas por los hombres que también lo son. como la de los autores de nuestra raza: los indios. Si venciendo este sentimiento intimo se contrae un matrimonio de esta clase para no ofrecer en sociedad el espectáculo de una pareja desproporcionada. aunque no hasta el punto de que la piel bronceada de los indios nos inspire repugnancia. á fin de que no se perpetúen en sus hijos. y esta inclinación será más acentuada en un hombre de corta estatura. VII. Y es evidente que esta conveniencia es mucho más importante que la armonía de las almas. Los rubios preferirán siempre morenas ó castañas. ni de las mismas regiones polares. sus debilidades ó sus desviaciones del tipo de la especie. pues los cabellos rubios y los ojos azules constituyen ya una variedad de la especie. (1) Para más pormenores. Rechazado poco á poco hacia el Norte. no es. En el amor sexual la naturaleza tiende á volver á los cabellos y los ojos de color obscuro. sino que el hombre ha ido blanqueando por decoloración. veas q Par erga. si desciende de un padre alto y su exigua estatura se debe á la influencia materna. creo que en los orígenes la piel de los primeros hombres debió de ser ne^ gra ó morena. los hijos expiarán este error. por el contrario. como i n d i v i d u o . en bien de l a especie: de ahí l a i m p o r t a n c i a que d a á cosas que. no ama y busca l a i m p e r f e c c i ó n en aquello mismo. e l hijo p o d r á heredar u n a j o r o b a y las consecuencias s e r á n semejantes cuando se t r a t e de otras imperfecciones.C a d a uno de los amantes busca hasta en los pormenores de l a constitución c o r p o r a l e l c o r r e c t i v o de sus propios defectos y de sus desviaciones del t i p o de la r a z a . pues el hijo futuro t e n d r á que l l e v a r t o d a la v i d a l a h e r e n c i a de tales cualidades. H a y un no sé qué p a r t i c u l a r en l a seriedad con que se miran dos j ó v e n e s de diferente s e x o . P e r o l a elección se hace t a l como l a pide. cuanto más i m p o r t a n t e sea el detalle de que se t r a t e . Este análisis. T a l e s amores suel e n ser m u y p r o f u n d o s . la obstinación c o n que l a preferimos. y q u e produzca el efecto contrario . el cuidado con que el n o v i o estudia á su n o v i a . y c l a r o está que a l hombre de tinte aceitunado u n a m u j e r m u y b l a n c a le p a r e c e r á d i v i n a . algo. P o d r á darse el caso de que h o m b r e s de alargado esqueleto y formas escuálidas e n c u e n t r e n enc a n t a d o r u n cuerpecito r e c h o n c h o y de c o r t a estatura. i g n o r a d a hasta entonces. C u a n d o u n h o m b r e es perfecto en. deberían serle indiferentes. L o s romos se e n a m o r a r á n de las narices aguileñas y de pico de l o r o . puesto que p o r sí puede l i b r a r á l a p r o l e de semejante imperfección. el interés de l a especie. E l i n dividuo t r a b a j a sin saberlo en aras de u n fin s u p e r i o r . y lo busca c o n empeño tanto m a y o r . l a importancia g r a n d e que concede a l g r a d o de p e r f e c ción de las partes esenciales del cuerpo. si súbitamente se descubre al- guna p a r t i c u l a r i d a d . p e r o l a t o l e r a mejor que c u a l q u i e r o t r o . Las consideraciones relativas a l temperamento o b r a n de u n modo análogo y nos i n c l i n a n á preferir el temperamento c o n t r a r i o . y cuando todas las anomalías de l a m u j e r son opuestas á las del hombre. pues l a misión secreta de los esposos es conservar el tipo h u m a n o c o n toda l a p u r e z a posible. l a escrupulosidad c o n que analizamos de pies á cabeza á l a m u j e r que empieza á agradarnos. d a d a l a c o n f o r m a ción de cada uno de los amantes. P o r ejemplo: á u n a persona m u y b l a n c a no le r e p e l e r á e n absoluto e l color aceitunado de l a c a r a de o t r a . las precauciones que toma p a r a no engañarse sobre n i n g ú n p o r m e n o r . L o s a m a n tes no tienen conciencia de esto. y las n e u t r a l i z a n p o r consiguiente. y vic e v e r s a . se presenta en los casos de a r m o n í a absoluta del g r a d o de s e x u a l i d a d r e s p e c t i v o . y lo mismo o c u r r i r á con las demás partes del cuerpo. E l caso r a r o de que u n h o m b r e se enamore de u n a m u j e r muy fea. L a p r o f u n d a atención c o n que el h o m b r e examina y c r i t i c a todas las partes del cuerpo de l a m u j e r . si el talle de l a madre está deformado. y creen que l o r i g u roso de su elección obedece á su p r o p i a v o l u p t u o s i d a d (la cual no está interesada en este negocio). E l resultado de esta meditación gradúa l a simpatía y los deseos mutuos. c o n u n a r d o r proporcionado a l c a r á c t e r más ó menos r a d i c a l de nuestro propio t e m p e r a m e n t o . L a s i m p a t í a amorosa puede desaparecer a u n después de h a b e r t o mado mucho c u e r p o . p o r ejemplo. este estudio es l a meditación del genio de l a especie sobre e l i n d i v i d u o q u e puede nacer de a q u e l l a p a r e j a y sobre l a c o m b i n a c i ó n de sus cualidades. en e l e x a m e n cuidadoso á que r e c í p r o c a m e n t e someten todas las facciones de sus r o s t r o s y todas las partes visibles de sus cuerpos. son cosas que están en perfecta a r m o n í a con l a g r a v e d a d del fin q u e se persigue. . en las m i r a d a s encantadoras que se c r u z a n entre ellos. lo c u a l trae como consecuencia el que cada uno de estos dos seres. l e a r r a s t r a á l a loc u r a ó a l suicidio. L a s cualidades de ésta son l a g r a n o b r a en que se emplea toda l a a c t i v i d a d de las especulaciones y meditaciones de Cupido. y los fines de l a p r i m e r a g u a r d a n c o n los fines de los segundos l a relación que h a y entre lo infinito y lo finito. desgraciada ó feliz. que si l a pasión amorosa no puede satisfacerse. todos los bienes de este mundo y hasta l a v i d a misma pierden su v a l o r á los ojos del amante desdichado. y si se le q u i t a toda esperanza de l o g r a r l o . E s t a aspiración metafísica de l a v o l n n t a d en sí. prosigue su obra c o n ecuanimidad sublime en medio del estruendo de l a g u e r r a . puesto que sin p a r a r s e en elecciones n i prefe- rencias individuales. cuando en r e a l i d a d el fin que persiguen es realmente metafísico. de tal suerte y en forma t a n especial. es decir. c u y a existencia está en las miras del genio de l a especie. mostrando cómo l a o r ganización c o r p o r a l de dos individuos puede ser t a l . como si representara un mandato p a r t i c u l a r de l a especie. de los i n d i v i d u o s . Además de las consideraciones que hemos expues- to. sin m i r a r l a calidad. P o r eso el genio de l a r a z a . H a y que admit i r que en esos casos. L a pasión que en estas condiciones se produce es grande. que no tiene más que u n solo y único objeto: reviste cierto carácter de g r a n d e z a y dignidad. no tiene más esfera de acción en toda l a escala de los seres que los corazones de esa pareja. dado que pertenecen á l a esencia de l a cosa en sí. dispone al h o m b r e á todos los sacrificios. p o r razones inaccesibles á nuestra inteligencia. y el genio de l a r a z a está dispuesto siempre á sacrificarlos sin contemplaciones. que el uno sea el complemento especial y perfecto del otro. Hemos dicho y a que l a intensidad del a m o r crece a l p a r que su individualización. y p o r lo mismo. p o r eso ambos corazones anhelan con apasionado a r d o r lo que creen es objeto de sus propios deseos. no son sólo las cualidades físicas las que se a r m o n i z a n . l a v o l u n t a d de v i v i r quiere objetivarse en estos casos en u n a c r i a t u r a determinada. del tumulto de los negocios. sino también l a v o l u n t a d del hombre y l a inteligencia de l a m u j e r . que está fuera del conjunto de cosas existentes en l a a c t ú a - . que acaso aquella p a r e j a es l a única que puede engendrar cierto individuo determinado. que sólo puede n a c e r de dos determinados padres. A n t e el interés y l a g r a v e d a d que r e v i s t e el cuidado de c o n s e r v a r l a especie p o r medio de las generaciones futuras. l a i n d i v i d u a l i z a c i ó n del a m o r l l e g a á ser t a n intensa y toma proporciones tales. de las c a l a m i dades de l a peste y h a s t a en l a soledad del claustro. e l genio de l a r a z a medita sobre l a generación f u t u r a . debe de h a b e r otras menos fáciles de desentrañar.E n todos los individuos aptos p a r a l a r e p r o d u c c i ó n . se satisface con cualquier objeto y quiere c o n s e r v a r l a especie en l a cantidad. H a b l a n d o más claramente. los intereses de los i n d i viduos y su efímero conjunto son cosa absolutamente baladí. L a s razones contrarias hacen que el mero instinto s e x u a l sea u n sentimiento v u l g a r . p a r a combinar en toda su i n t e g r i d a d el tipo de l a especie. que e x p l i q u e n estas grandes pasiones. A veces. busque exclusivamente l a posesión del otro. fortalecido p o r l a conciencia de que administra intereses de índole infinitamente más elevada que los que afectan á l a suerte. E l deseo de l a posesión de l a persona amada v a creciendo y adquiere u n a v e hemencia s u p e r i o r á l a de todas las demás pasiones. L a especie es á los individuos lo que u n i n m o r t a l á los mortales. eterna fuente de dichas y dolores. ese deseo que nos representa en la posesión de la mujer amada la imagen de una felicidad sin límites ó que ve un dolor inexpresable en no poder conseguirla. los Werther. Este es el tema de Petrarca. no t a r dan en extinguirse después de la posesión. ni sobre ninguua cualidad objetiva y real. sin embargo. La especie en sí tiene una existencia eterna y dispone.on potmt. ¿qué tiene de extraño que parezca que va á estallar y que no encuentre expresiones para manifestar todas las voluptuosidades infinitas que espera ó todos los dolores infinitos que teme? De esta fuente de inspiración se nutre la poesía erótica elevada. quos Deus copulavit. La prueba de que la explicación es la que decimos. como ocurría en el caso del Petrarca. quamvis ex diámetro (sic enim sibi humana mens per- suadebat) cum justo et legitimo matrimonio pugnaret hoc. á lo que pienso. Sucede en este caso. este q u e los poetas de todos los siglos no cesan de cantar en mil formas diferentes. pero para consolarse. quamvis meretrice. cuando gana ó pierde un medio insustituible de realizar sus fines.. nisi ex Bathsebea conjuncto David semine. es que estas grandes pasiones. sed propter Salomonem. que empuja hacia la vida al ser todavía no concebido. por consiguiente. y en brazos de la cual no hallará. estos deseos y dolores del amor no pueden recibir su esencia de las necesidades de un individuo pasajero. una infinidad de ocasiones de manifestarse. I . Pero ese infinito está preso en el estrecho recinto de un corazón mortal. con no poco desencanto de los amantes. El amor obra como una de las más poderosas ilusiones. mayor deleite que en los de cualquier otra mujer. Son la sonrisa de alegría ó el gemido lastimero que exhala el genio de la raza. de espacio y de materia. puede obedecer á diez y nueve causas accidentales.lidad. Ortis. que de otro modo no podríamos comprender. cuando se cierne sobre lo terreno y se expresa en metáforas trascendentes. los J. es lo que en el mundo real se manifiesta en la pasión amorosa de los futuros padres. pues entonces la realizacién del fin metafisico se hace imposible. los cuales desprecian todo lo que no sea su amor. Pues este exagerado valor que se atribuye á la persona amada no puede fundarse sobre ningún mérito intelectual. Unicamente el genio de la espeMUNDO IIÍ 19 . como todas las demás.» (De Vita longa. debidas á un defecto de conformación). sin conseguir agotar la materia. esta la madera de los Saint Preux. derivado de la fuente primera de toda existencia. Sin embargo. entre ellas la esterilidad de la mujer (que. de deseos infinitos. por consiguiente.) Esta pasión del amor.. según Hufeland. enuncia la curiosa aserción siguiente: «Hi sunt. puesto que el amante aprecia más que todos los tesoros de la tierra la posesión de la mujer á quien adora. parece que una luz repentina le hizo entrever algo semejante. lo que ocur r e con los millones de gérmenes que vemos perecer á cada instante y en los cuales aspiraba á la vida el mismo principio metafísico. ut eam. la voluntad de vivir tiene por delante una eternidad de tiempo. Theofrasto Paracelso no estudió este tema del amor. qui aliunde nascir. y mis puntos de vista filosóficos son muy diferentes de los suyos. ni elevarse á toda su altura. 5. pues en mitad de un asunto completamente distinto y saltando de una materia á otra como acostumbra este autor. puesto que ni siquiera suelen conocerse bien los amantes. quae fuit Uriae et David. También se extinguen por otras razones. conjunxit eos Deus. Así ese impulso. d o n d e es más r a r o h a l l a r d e l i c a d e z a de c o n - e s c r i t a h a c e más de doscientos c i n c u e n t a c i e n c i a es e n el a m o r . e n l a v i d a de l a especie. l e r e c o r d a r é e l p a s a j e d e l E v a n g e l i o en q u e e l Salvador t r a t a con tanta indulgencia á la mujer a d ú l t e r a . los h o m b r e s más leales y más años. se p e r t e n e - dolor c e n de d e r e c h o d i v i n o . es d e c i r . E n La Gran de C a l d e r ó n . s o n descartadas Zenobia e n q u e éste e x c l a m a : «Cielos. e n n o m b r e y p o r v o l u n t a d d e ' l a c u a l se g u i a b a e n s u p a s i ó n . c o n c u r r a n j u n - á los q u e p u e d e n c o n f e r i r los intereses p u r a m e n t e i n - tamente cierta correspondencia y d i v i d u a l e s . u n a escena entre Zenobia y Decio. los d o m i n a . n i h a g a e l e c c i ó n . y p r e s u m e l a m i s m a f a l t a ek todos los p r e s e n t e s . etc. ó sea e l interés de l a especie. L a m i s m a razón e x p l i c a los t o r m e n t o s y l a i r a de los celos. C o n r a z ó n dice Shakespeare: l a especie. m a r i d o . es u n a a m a r g a i r o n í a d e l g e n i o de l a especie. pues e l i n t e r é s i n d i v i d u a l . q u e v e n c e los demás e s t í m u l o s . E l g e n i o de l a especie. « C u a n d o u n h o m b r e las e s t r e l l a s . » A s i m i s m o . p a r a q u e u n o a m e . es con l a misma facilidad y miradas como nulas. Alfarache. . P o r eso las g r a n d e s pasiones suelen n a c e r de r e - s u i m p o r t a n c i a . » S i a l g ú n l e c t o r se e s c a n d a l i z a . q u e los s e p a r e n . ¿luego tú me quieres? Perdiera cien mil victorias Volviérame. se p e r t e n e c e n v i é n d o l a m u e r t a ó e n p o d e r de u n r i v a l . h a y e n i m p l a c a b l e m e n t e . á p e s a r de las leyes y los c o n - de sangre. n o h a y d o l o r más c r u e l p a r a el a m a n t e o t r o . C a s i todo e l Decamerón m i r a d o desde este p u n t o de r o e se a v e r g ü e n z a q u e l a n z a r otras quejas que las d e l v i s t a . me p a r e c e q u e s e a n c u a l e s q u i e r a los obstáculos a p a s i o n a d o . c e d e r l a p e r s o n a a m a d a es el m a y o r de los sacrificios. q u e pase d i s t a n - a m o r . deberes. a m o r . q u e e l de p e r d e r á l a p e r s o n a amada.c í e puede a p r e c i a r de u n a ojeada e l v a l o r q u e t i e n e n v e n c i d o p o r el a m o r . p o r q u e este ambos a m a n t e s . p o r l a m i s m a n a t u r a l e z a . p a d r e s . a t e n d i e n d o á sus m i r a s que afectan á i n n u m e r a b l e s g e n e r a c i o n e s f u t u r a s . p o r g r a n d e q u e sea fines. D i - c i a de t i e m p o . b a r r e como b r i z n a s de p a j a todas las c o n v e s i e n - . sino r í a s e q u e en este caso c r e e n p o s e e r t í t u l o s s u p e r i o r e s que con aquella p r i m e r a y sola vista. L a s d i f e r e n c i a s de c o n d i c i ó n s o c i a l el segundo acto. y todas las c i r c u n s t a n c i a s a n á l o g a s . e n s u f a m o s a n o v e l a Guzmán de c o m ú n . c a r e c e de v a l o r c o m p a r a d o c o n el de pente. sino q u e se b u r l a de los intereses i n d i v i d u a l e s y los p i s o t e a l a especie. ü n h é - y u n a m u j e r sienten u n a p a s i ó n v i o l e n t a el u n o p o r e l v e n c i o n a l i s m o s h u m a n o s . c u a n d o « N o es necesario. á q u e p o r p a r t i c u l a r influxo es de n a t u r a l e z a t r a s c e n d e n t e y n o l e h i e r e sólo como i n d i v i d u o . e t c . puesto que o b r a n s e g ú n las intenciones de consonancia ó lo q u e a c á solemos v u l g a r m e n t e d e c i r u n a el confrontación l a especie. cuando se o p o n e n á l a u n i ó n de dos seres que se a m a n a p a s i o n a d a m e n t e .» H a s t a el h o n o r . ceden ante éste después de h a b e r t r i u n f a d o de todas l a s demás t e n t a - ¿Amó por ventura. pues c o n éstas n o es él q u i e n se l a m e n t a . fidelidad. sino t a m b i é n e n s u essentia exter- na. H o n o r . E n l a v i d a Mateo Alemán. p o r el i n t e r é s de l a es- u n h o m b r e ó u n a m u j e r p a r a l a r e a l i z a c i ó n de sus pecie. h a e s c r i t o u n c u r i o s o pasaje s o b r e este p u n t o : r e c t o s n o se d e t i e n e n a n t e e l a d u l t e r i o . quien no amó á primera vista? ciones y hasta de l a a m e n a z a de l a m u e r t e . C b a m f o r t h i z o a c e r c a de esto u n a o b s e r v a - suelen m o v e r c i ó n q u e m e r e c e ser c o n s i g n a d a . á p r i m e r a vista. q u e s i g a d i s c u r s o . hasta el punto de que en la vida del más prosaico de los hombres el amor es siempre un episodio poético. después del desenlace. como sucede con Romeo y Julieta. más importantes y más justos que los obstáculos que se oponen á su pasión. luchando por su amor. para manifestarse en forma exterior. En estas circunstancias tiene la misión especial de fundar la existencia de una serie indefinida de generaciones. el espectador siente el dolor que aflige al genio de la especie. en ambos casos depende de que dominados por el espíritu de la especie. es que el soplo que le inspira es el genio de la especie. conserva mi memoria los títulos de dos comedias conocidas: La Reina de diez y seis años y El Matrimonio de conveniencia. este mismo principio. los amantes que eran sus instrumentos. En el teatro y en la novela miramos con simpatía á los enamorados que. poco numerosas. desafía cualquier peligro. Wallenstein. La Novia de Messina y muchos otros. á falta de éstos. es que pierde de vista completamente el fin real y en extremo material de su pasión. Por lo general vence. y satisface al espectador. Don Carlos. La situación de los enamorados es cómica á veces. y hasta una dirección trascendente é inmaterial. y no se consuela con las ventajas que obtienen los individuos. jamás vendría al mundo la generación dotada de condiciones especiales que se busca y que reclama expresamente la voluntad de vivir. en tales circunstancias. revistiendo de apariencias tan inmateriales un apetito completamente material. Algunas comedias. amenaza destruir la dicha de éstos. porque participa de la ilusión que á ellos les alucina. do suerte que su conducta no está en armonía con el interés individual. no son dueños de sí mismos. La careta detrás de la cual se presenta á la conciencia del amante ese mandato de la voluntad que . queda tranquilo al ver el triunfo de los amantes. pero preciso es confesar que en estos casos se torna fácilmente ridículo. cuando las miras de la especie quedan frustradas. y defendiendo los intereses de la especie. Lo que da á los pensamientos del hombre profundamente enamorado un giro poético y elevado. Cuando la pasión lo exige. suelen perecer.cias é instituciones humanas. Como ejemplos de este género. atentos tan sólo al bienestar de los individuos. Tancredo. contra la voluntad previsora de los padres. triunfan de la resistencia de sus padres. pero en este caso. quien presiente que las miras de la especie son preferibles á las de los individuos. es lo que eleva al individuo sobre sí mismo y sobre todo lo terreno. los deseos de los amantes nos parecen más elevados. con sus fines opuestos á los intereses individuales de los personajes de la obra. cuando acaso la han sacrificado en bien de la especie. lo cual es conforme con la justicia poética. con caracteres individuales exactamente determinados que sólo pueden provenir de la unión de tal padre y tal madre. cuyos intereses son infinitamente más graves que los intereses particulares. el más pusilánime se vuelve animoso. tan profundamente motivado. El presentimiento de contribuir á una obra de importancia tan trascendental. invierten los términos y quieren asegurar la dicha del individuo á costa de las intenciones de la especie. y á veces trágica. haciéndoles creer que han conquistado la felicidad. Y así. E n las t r a - gedias basadas en una intriga amorosa. Por eso el tema principal de la mayoría de las comedias consiste en mostrarnos cómo el genio de la especie. Como la especie vale mucho más que el individuo. condición de todo lo que reviste cierto sello de grandeza. ó bien esta última se sobrepone de tal modo. sería para él objeto de execración. Su voluntad entra en el torbellino de la voluntad de la especie. Y no sólo está en contradicción el amor muchas veces con las condiciones exteriores. sin dejarse amedrentar por eso ante la perspetiva de una vida desastrada. que si el hombre no consigue realizarla. fuera de las relaciones sexuales. Solamente así podemos explicarnos como hombres de juicio. pues las exigencias de la pasión.trata de objetivarse en la especie. minan su dicha. Y es que el amante no se guía por su interés. á menos que la naturaleza. que desaparece tan luego como se realizan las intenciones de la especie. suelen hallarse en oposición con el bienestar personal del enamorado. El desenlace en estos casos es el suicidio. que tratándose del amor. y padecer amargamente por ellos. me basta saber que te amo seas como seas. Un enamorado puede comprender claramente los defectos del temperamento y el carácter de su futura. De otra suerte no se comprenderían estos matrimonios. da á la pasión amorosa su carácter elevado y hace de ella un objeto digno de la poesía. para toda la vida. Yo no pregunto. No en vano pintaban ciego al Amor los antiguos. U n a mujer puede inspirar á la vez amor y odioPlatón compara este amor al de los lobos por las ovejas. y á veces talentos eminentes. También el amor satisfecho conduce con mayor frecuencia á la desgracia que á la felicidad. produzca la locura que cubre con su velo la conciencia de una situación tan desesperada. consiga ó no satisfacerse. á veces la muerte voluntaria de los dos amantes. aunque su ilusión le haga creer otra cosa. Todos los años ocurren catástrofes que atestiguan la verdad de este cuadro. hasta tal punto le ciega su ilusión. yo no miro de si tu corazón es culpable. se niega á obrar en interés del individuo. cierra los ojos acerca de defectos que le son odiosos. sino por el interés de un tercero que no ha nacido todavía. y que á no ser por sus atractivos. pierde para él la existencia todo su encanto. los olvida y se une para siempre con el objeto de su pasión. quedándole al enamorado cómo castigo la compañía de un ser aborrecible. destruyen el plan de existencia basado ea esas relaciones. para conservar la vida. es la ilusión de la inmensa felicidad que espera hallar en brazos de la mujer amada. Cuando la pasión llega al colmo. es tan luminosa y radiante esta quimera. Este caso se presenta cuando un hombre enamo" . Pero la voluntad de la especie domina de tal modo á la del individuo. Y no es únicamente la pasión no satisfecha la que puede acarrear un fin trágico. que el tedio de la vida vence los terrores de la muerte é impulsa al hombre á abreviar voluntariamente sus dias. El hecho mismo de no buscar un interés egoísta. sino también con la individualidad íntima» cuando se enamora el hombre de una mujer á quien desprecia y odia. se casan con arpías y basiliscos. concentrada y dirigida hacia un objeto determinado. que no pudiendo trabajar la voluntad individual en beneficio de la especie. y toma un carácter tan desconsolador de vacuidad é insipidez. Es el hombre vaso demasiado frágil p a r a resistir la formidable presión de la voluntad de la especie. y no pudiendo concillarse con todas las demás relaciones de la vida. rado apasionadamente no consigue. Por eso todo Teseo satisfecho suele abandonar á su Ariadna. Un Dios me ha concedido el don de expresar cuanto padezco. Todos los años pueden leerse en los periódicos algunos ejemplos de esta clase. razón al decir: ¡Por el amor despreciado! ¡Por las potencias infernales! ¡Querría conocer alguna imprecación más terrible! No es una hipérbole en boca de un amante calificar de cruel la frialdad de su amada y el orgullo satisfecho con que le ve padecer. Por un vago presentimiento de esta verdad. heroicas é infinitas no le han dado otro deleite que el que hubiera podido hallar en cualquier otra satisfacción del instinto sexual. G-cethe tenía. y advierte que ha sido engañado por la voluntad de la especie. Abandonado así. no se siente más dichoso que antes. pues el amante se halla dominado por un impulso análogo al instinto de los insectos que le empuja irresistiblemente á perseguir su fin. es su perseguidor y su enemigo. que finge ser precioso para el individuo lo que sólo tiene valor para la especie. consecuencia de la pasión satisfecha. pero sólo ha habido un Petrarca que poseyera el don de la poesía. I I I . que arrastra al hombre á asesinar á la mujer que le desprecia y á darse en seguida la muerte. los antiguos personificaban el genio de la especie en Cupido que. cual un grillete al pie. no puede obrar de otro modo. desahogando sus suspiros en la soledad de los bosques. El genio de la especie que tenía cautivo al individuo le devuelve la libertad. y á éste es á quien pueden aplicarse estos hermosos versos de Gcethe: Si al hombre le vuelve mudo el dolor. es forzoso que el error desaparezca cuando se ha conseguido aquel fin. Puesto que la pasión amorosa se funda efectivamente en una ilusión. Cymbelina. La amo y la odio. Contra lo que esperaba. Todo esto consiste en que las raíces de nuestro ser penetran en la especie. que nace de ordinario al mismo tiempo que la desilusión. como un demonio caprichoso y tiránico que domina á los hombres y á los mismos inmortales. . ¡Cuán- tas veces ha sacrificado á sus caprichos hasta la prosperidad de una nación! Shakespeare nos presenta un ejemplo de ello en la tercera parte de Enrique VI (acto II. el peso de un amor sin esperanza. escenas 2. de mala fama. despreciando los consejos de la razón y prescindiendo de todo género de consideraciones. Si el Petrarca hubiera logrado satisfacer sus deseos. El genio de la especie está en perpetua guerra con los genios tutelares de los individuos. Las alas simbolizan la inconstancia. cruel. pues. á veces es tan fuerte. la cual tiene sobre nosotros un derecho inmediato y anterior á los del individuo. á pesar de sus esfuerzos y de sus súplicas. Tu deorum hominurtique tyranne. á pesar de su aspecto infantil. vuelve á caer en sus miras estrechas y en su miseria original y se asombra al ver que aspiraciones tan elevadas. 5. describen como un dios enemigo. a y 3.) El odio que de esto nace. Más de un Petrarca ha arrastrado toda su vida como una cadena. a ). ser correspondido por su tormento. Amor! Flechas mortíferas. dispuesto siempre á destruir la dicha personal para sacar triunfantes sus fines. ceguera y alas son sus atributos. (SHAKESPEARE. siendo opuesto á la verdad. La disparidad de caracteres se manifiesta en cuanto la ilusión desaparece. y ésta. y aun á veces ese bien- estar es problemático. mientras que los consejos de los padres estaban inspirados en el egoísmo individual. l a explicación v e r d a d e r a que acabo de d a r sería el único medio de v e n c e r el a m o r . no en interés de los individuos. en cierta medida. dice un refrán español. Muy probable parece que la miserable condición de la mayoría de los hombres. rnodum Tiábet Los matrimonios por amor se hacen en interés de la especie. p o r desagradable que resulte m i m e tafísica del amor p a r a los enamorados. ha de desaparecer. si a l g u n a consideración r a c i o n a l pudiese i n f l u i r sobre el sentimiento amoroso. eternamente v e r d a d e r a . pero el fin verdadero es aquel de que no tienen conciencia: crear un ser que sólo ellos pueden engendrar.su v o z h a b r í a enmudecido como cesa el canto del a v e cuando quedan puestos los huevos en el nido. Una joven que rechaza c o n t r a í a voluntad de sus padres la mano de un hombre rico y joven todavía. porque está en ia esencia del matrimonio atender principalmente á la generación futura y no á la presente. P a r a consuelo de las almas tiernas y amantes. sacrifica su dicha individual á la de la especie. vive más en el individuo que en la especie. es. parece contrario á la naturaleza é inspira cierto desprecio. cualquiera que sea su índole. ñeque ullum. puesto que ha preferido lo más importante y ha obrado con arreglo al espíritu de la naturaleza. completamente heterogénea. D e s g r a c i a d a mente h a y que atenerse á l a sentencia del antiguo poeta cómico. Los novios creen perseguir su felicidad personal. así en lo físico como en lo moral y en lo intelectual. Proveen al bienestar de la generación presente á costa de la generación futura. pues es en extremo raro que las conveniencias se junten con el amor apasionado. concertados ordinariamente por los padres. Obsérvese que. una amistad basada en la armonía de los . forzosamente. pero muy frecuentemente la pareja. Por consiguiente. bajo los demás aspectos. son reales y no pueden disiparse por sí mismas. ha de vivir con dolores». Todos sabemos cuán raros son los matrimonios felices. Conciliar con las conveniencias la inclinación. añadiré que á veces se junta con el amor apasionado un sentimiento de diferente origen. Quae res in se ñeque consilium. lo cual. por lo cual no se le puede negar cierta aprobación. En la mayoría de los casos sucede así. provienen en parte de que los matrimonios no suelen hacerse siguiendo las inclinaciones del corazón. de la especie. De lo anterior parece deducirse que en el matrimonio tiene que padecer alguien: ó el individuo. es una especie de transacción con el genio de la especie. si no por virtud de consideraciones exteriores y circunstancias accidentales. eam consilio regere non potes. á ellos incumbe ver el medio de armonizarse lo mejor que puedan. ó mejor dicho. I03 matrimonios por amor suelen ser desgraciados y sirven á la generación futura á costa de la presente. Unidos por este fin común. El hombre que se casa por interés en vez de casarse por inclinación. para unirse con otro. Lo contrario suele ocurrir en los matrimonios de conveniencia. siguiendo las inclinaciones instintivas de su corazón y desdeñando las conveniencias. Las consideraciones que presiden la elección de esposa ó de marido en estos casos. ó el interés de la especie. unida por esa ilusión instintiva que es la esencia de la pasión. «Quien se casa por amores. Todo este estudio metafísico del amor se relaciona estrechamente con mi metafísica general. la luz que derrama sobre ésta puede resumirse en la siguiente forma : Hemos visto que la elección minuciosa con que el hombre provee á la satisfacción del instinto sexual. y a . que es lo que late en el fondo de todo sentimiento de amor. físicas. siendo. Un interés tan vivo. por lo tanto. y en su calidad de cosa en sí.a La indestructibilidad del ser humano en sí. el negocio más importante para los hombres. tan vigilante. pero por lo general no se manifiesta hasta que la posesión va extinguiendo la pasión amorosa. 2. descansa sobre el serio interés que se toma el hombre inconscientemente por la constitución personal y especial de la generación venidera. aquel cuyo buen éxito ó cuyo fracaso les afecta más hondamente. es. y. Cuando este interés se pronuncia abiertamente. Ese deseo tan vivo y ardiente hacia una mujer determinada. partiendo del conocimiento dirigido hacia lo exterior. en realidad. nos detenemos en la forma exterior de la especie tal como la percibimos en la intuición. independiente del principio de individuación. una generación real y absolutamente distinta de él. ¿Por qué el amante está suspenso de las miradas de la mujer amada y dispuesto á consumar por ella todos los sacrificios? Porque lo que en el hombre desea de tal manera á una mujer es su parte inmortal. pero no idénticos á nosotros. de donde resulta la armonía de las dos naturalezas. ya coexistan. a Que la esencia de un ser reside en la especie. mientras que sus demás deseos pertenecen á su parte mortal. Este interés tan extraordinario confirma dos verdades que dejé sentadas en los capítulos anteriores : 1. Considerar esa continuidad como cosa secundaria é insuficiente es un error derivado de que en la supervivencia de la especie no vemos más que la existencia futura de seres semejantes. bien como contraste de temperamentos ó bien de cualidades intelectuales. salido sin reflexión ni premeditación de un impulso y una atracción de nuestro ser. desde la inclinación más ligera á las pasiones más exaltadas. Esta amistad tiene por origen frecuentemente las cualidades complementarias y correspondientes. y que luego resulta que guardan la misma relación complementaria desde el punto de vista de los individuos. únicamente en el orden del tiempo. opinión que procede á su vez de que. se subordina á él. que se perpetúa en esa generación futura. y que antes vive en la primera que en el segundo. y no en el individuo^fel interés que toma cada cual en la constitución de la espe- cié. respecto á nosotros. por eso se le da el nombre de negocio del corazón. no podría existir de un modo tan inmutable ni ejercer tan poderosa influencia si el hombre estuviera condenado á perecer por completo y si hubiera de sucederle. Con esto se prueba que la especie toca más de cerca al hombre que el individuo. si es preciso. se sacrifica todo lo relativo á la persona individual. y no llegamos hasta su esencia intima. atestigua de un modo directo la indestructibilidad del elemento íntimo de nuestro ser y su perpetuación en la especie.caracteres. morales é intelectuales que primitivamente determinaron el amor de los esposos en atención á la propagación de la especie. Mas esta esencia es justamente lo que constituye la base da nuestra conciencia y su medula. y que por sucesivos grados puede elevarse hasta el amor apasionado. un principio más inmediato que la misma conciencia. el elemento uno é idéntico en todos los individuos. L a muerte no puede a l c a n z a r l a n i destruirla. veremos á las criaturas humanas. p o r algunos instantes más. Si colocándonos a h o r a en el punto de v i s t a de estas • últimas consideraciones. esa existencia tan atormentada. vemos las miradas de dos amantes que se c r u z a n . A lo sumo. ¿Qué es de l a v o l u n t a d de v i v i r entonces? N o solamente carecemos de toda noción acerca de este punto. que con tanta insistencia aspira á e x i s t i r y d u r a r . fijamos l a m i r a d a e n el t u multo de l a v i d a . E s t a ú l tima forma es lo que el budhismo llama nirvana. Pero si e n tanto. e n medio de ese tumulto. abrumadas de necesidades y dolores. más que c o n s e r v a r . sin poder esperar. el dolor y Ja muerte son también seguros y fatales p a r a los i n d i viduos.se sucedan e n el tiempo. ¿á qué esos pasos tan temerosos y disimulados? ¿ á qué tanto misterio? Es que esos amantes son unos traidores. t a n infinitamente v a r i a dos. E s t a última consideración penetra y a en el asunto del capítulo siguiente. podríamos c a r a c t e r i z a r l a diciendo que es l a libertad de ser ó no ser v o l u n t a d de v i v i r . que están tramando el secreto designio de perpetuar todo aquel conjunto de miserias y tribulaciones. pero ella no puede tampoco llegar á u n a condición mejor que su condición presente. Pero este punto será siempre inaccesible á l a inteligencia humana. . llenas de deseos. pa- l a b r a c u y a etimología expusimos a l final del capítulo X L I . que es l a especie. p o r lo mismo. E s t a cosa idéntica es l a v o l u n t a d de v i v i r . y . si l a v o l u n t a d de v i v i r tiene asegurada l a v i d a . sino que nos faltan basta datos p a r a formarnos idea de ello. mediante l a cual el i n d i v i d u o se a r r a n c a violentamente de su r a i z . L a liberación es l a o b r a r e s e r v a d a á l a negación de l a v o l u n t a d de v i v i r . y r e n u n c i a á v i v i r en adelante dentro de ella. que sin ellos t e r m i n a r í a n . emplear todas sus fuerzas en satisfacer esas innumerables necesidades y en a p a r t a r esos dolores. como h i c i e r o n sus antecesores. y c u y a terminación impiden. en premio de tantas fatigas. Este vicio era familiar á los pueblos más bárbaros y P a r t t l n t e " 108 g a l 0 S " Si nos fi am j <* en Asia. f 8).) En la misma obra (lib. IX) habla también de la sodomía como de cosa usual y sin censurarla. a ) Se ha atribuido también dicho vicio á los poetas de la antigüedad más remota: oadnf W U l e n destrozaroQ las m Al mencionar de pasada. siguiendo el ejemplo de otras traducciones. pues abundan tanto en os escritos de los antiguos.zado £ 1 como heroi mo inaudito. 57. y que no podría repetirse con frecuencia. Me pareció suficiente decir esto cuando preparaba la segunda edición . y á su vez le aclara. he comprendido que era un problema curioso.T a m b i é n los filósofos hablan de este amor mucho más que del amor á l a . (N. Refiere también (cap X) que el legislador Pilolao practicaba este vicio. la sodomía. á pesar de lo abominable que es. la caractericé diciendo que era un instinto inducido á error. pág. En las MemoraUlia. Platón. (Stob. P a r t i c u l a r m e n t e obras de los poetas están llenas de ellos. reflexionando más sobre el asunto. I I I . Los testimonios relativos á este punto b dan en los escritores. P a r a el lector instruido son superfluas estas citas. que le mencionan como digno del sabio (Stobeo. etc. y en Iquel pasa ! tan e . de igual manera que los estoicos.. Considerada en si la sodomía. entre los cuales no se sonrojaban los hombres de confe(1) Lo escabroso del asunto nos ha hecho dudar sobre si incluiríamos ó no esta adición. Cicerón llega á decir: Apud Graecos opprobiofuü adolescentibus. cap. 7. si amatores non haberent.) En el Banquete alaba Platón 'al t ñ s l Sócrates por haber desdeñado á Alcibíades.) 108 m Í S m Mónadas por este pe- S m í f \ T ' " ° d i 0 s e s . parece no conocer otro. Esta solución supone el capia tulo anterior. insensato ó embrutecido. habla tan exclusivamente de estos amores contra naturaleza. Aristóteles (Polin . y he descubierto al mismo tiempo su solución. v. DE LA T. Sócrates habla de la sodomía como de cosa lícita y hasta plausible. mujeres. o f ° C r ^ ^ P e I Í g r ° S d e l ^ o r . como si no existieran mujeres. veremos que en todos los tiempos y en todos los países ha existido este vicio. sino superlativamente aborrecible y repugnante. refiere que era aprobada publicamente entre los celtas.Bario ADICIÓN AL CAPÍTULO ANTERIOR ( 1 ) . Mor. que podrían recordarse á centenares. pero. para no dejar imcompleta la obra. en el capítulo anterior. la insertamos.' . de Jenofonte. Pero si atendemos á la realidad. I . que se le o re *a q u é l hub. I. Parece un acto al cual ha podido ser arrastrada una vez la imaginación de un hombre completamente pervertido. pero después. sin exceptuar al casto Virgilio (Egloga 2. y practicarlo. c. sirve. p a r a completar las opiniones fundamentales que he expuesto.ese reai. pues. Nadie iguora cuán extendido estuvo entre los griegos y los romanos.. y que las leyes de los cretenses la favorecían como medio de contener el crecimiento de la población. particularmente. es una monstruosidad. no sólo contraria á la naturaleza. Bel eth libro I. por algún título. pues. es una paradoja tan inaudita. eorurn vero qui senio confecti mensunt. y de una manera muy diferente de la que suponíamos cuando la considerábamos en sí misma. igualmente que entre los pueblos que siguen la ley del Islam. Explica primeramente que los hombres demasiado jóvenes engendran hijos enfermizos. de donde surge á veces en quien menos se sospechaba. de organización defectuosa y condenados al raquitismo. en el siglo xvi. tamen usque recurret. pues todavía consigue introducirse en todas las clases sociales y en t odos los países. me creo capaz de resolverlo descubriendo el misterio natural en que se funda. pues las alusiones que hallamos en los escritos de todas esas épocas nos dan la prueba de ello. Lo mismo sucedía en los tiempos en que era castigado con la pena capital. en virtud de la máxima Naturam expelles furca. y se ha conseguido en gran p a r t e . principio por consignar el fenómeno que trato de explicar en este momento con todas sus consecuencias. Recapitulando estos hechos y pesándolos bien. Se ve. es decir. a priori. Fiel á la vocación innata. forzoso es que. Es esta una conclusión que no podemos eludir si queremos proceder sinceramente. Entre los indios y los chinos. puesto que en el Antiguo y en el Nuevo Testamento se habla de ella como de un hecho punible. que me impulsa á buscar en todas partes la verdad y á penetrar en el fondo de las cosas. en Inglaterra. hallamos que la sodomía ha existido en todos los tiempos y en todos los países. y luego añade que lo mismo puede decirse de la progenitura de los hombres de demasiada edad: Nam ut juniorum. El que un hecho radicalmente contrario á la naturaleza. débiles. la religión. pero con esto no se resolvería el problema. En efecto. después se ha impuesto la deportación perpetua. el libro del amor. más aún. envuelto en el más profundo misterio. . En fin. Mi punto de partida será un pasaje de Aristóteles en la Política (VII. que ha sido forzoso emplear rigurosas medidas para extirpar la sodomía. ita et grandiorum natu foetus inchoatis. que su explicación parece que ha de ser un problema de los más difíciles. 16). también los poetas hablan más del amor por los mancebos que del amor á las mujeres. en la Europa cristiana.veremos también á los pueblos de esta parte del mundo entregados á la misma aberración. en el Gulistan de Sadi. esta es la única razón que puede explicar su universalidad y su persistencia. habla casi exclusivamente de esto. tenga su fuente en la naturaleza del hombre. atque imperfectis corporibus tibusque nascuntur. para que dicho vicio se haya difundido tan universalmente y haya podido resistir victoriosamente á todos los medios empleados para extirparle. sin tener en cuenta el verdadero estado de las cosas. con la hoguera. pero sin lograrlo por completo. en Francia. Fácil sería limitarnos á expresar el horror y desprecio que inspira este vicio. inexorablemente aplicada. un hecho que contraría á la naturaleza en sus miras más importantes y más caras para ella. sin ocultarse mucho. Sin embargo. En la Edad Media era castigado en todas partes con pena de muerte. Tampoco ignoraban tal abominación los hebreos. con la pena capital. desde los tiempos más remotos hasta nuestros días. tenga su fuente en la misma naturaleza. las leyes y la opinión han tenido que combatir con todo su poder este vicio. hasta el primer tercio del siglo presente. La naturaleza no puede contar con ninguno de estos dos recursos para resolver la dificultad. a l fin): Oportet corporum roboris et perfectionis causa. con la esperanza de que los hombres instruidos por la experiencia reconozcan las funestas consecuencias de una procreación demasiado prematura ó demasiado tardía. Lo que no dice es cómo deben conciliarse ambas exigencias. necesitaba ganar para su causa á su cómplice favorito. no puede fiarse tampoco de la prudencia humana. Sigúese de ahí que. quia circa utramque aetatem proles fieret imbecillis et imperfecta. en virtud de sus propias leyes y de sus propios fines. ésta va extinguiéndose poco á poco por gradaciones insensibles. para conseguir este fin necesita el concurso de individuos bien constituidos. No le queda. Verdad es que. su constitución es frágil. mas en este caso no podía conseguir sus fines la naturaleza sino dándole cambiazo. el hombre no debe engendrar más hijos. Aristóteles prescribe. V I I . no detiene bruscamente la secreción seminal en el hombre. del individuo. enfermiza. la especie es su único fin. aunque por razón de salud. el mismo que hemos visto en el capítulo anterior velar en todas partes por la importante función procreadora y sugerir á propósito de ella tan extrañas ilusiones. Evidentemente su opinión es que en estos casos deben suprimirse los hijos haciendo abortar á la madre. el instinto. El interés principal de la naturaleza es la conservación de la especie y la pureza de su tipo. y entre ella y la moral hay hasta un antagonismo declarado. Lo que Aristóteles se- ñala como regla para los particulares. miserables y de breve duración. A este efecto. valetudinaria. como aquel á que alude Aristóteles.suboles infirma et imbecilla est. la sodomía es nociva para los adolescentes que caen en esta abominación. La naturaleza. Durante este tiempo la procreación no producirá más que seres débiles. de cortos alcances. La naturaleza no conoce principios morales. pues. c a p . no admite otros. entecos. siga conociendo á su mujer. no puede desconocer los hechos á que se refieren los preceptos de Aristóteles ni puede tampoco suprimirlos. y su descendencia la hereda. todo lo más perfecta posible. nec júniores justo. no conoce más que lo físico. y que la sana y fría reflexión les haga dominar sus apetitos. pasados los cincuenta y cuatro años. hasta físicamente. Lo que digo de la edad avanzada respecto á la procreación se aplica igualmente á la adolescencia. y antes que la de éste la de la especie. su esencia se opone á ello. I I . pero no tanto que no sea el menor de los dos males y el que la natu- . pues fiel á su máxima Natura non fecit saltus. sanos y vigorosos. la naturaleza se encuentra realmente perpleja en presencia de un estado de cosas tan crítico. los hijos engendrados en estas condiciones suelen morir en la infancia. Hemos demostrado en el capítulo XLI que no aprecia á los individuos más que como instrumentos. Stobeo lo p r o clama como ley para la comunidad al final de la exposición que hace de la filosofía peripatética (Ecl. nec seniores matrimonio jungi. El hecho se observa con frecuencia. No puede recurrir á medios violentos y dependientes de una voluntad ajena. otra alternativa que la de elegir de dos males el menor. pues pocas líneas antes recomienda el aborto. ó por otra causa. por su parte. ó por lo menos no alcanzan una edad avanzada. ni los trata de otro modo que como á tales instrumentos. que. Su fin único es la conservación.eth 1. en consecuencia. Como las demás funciones orgánicas. como Júpiter y Hércules. están más expuestas á esta aberración contra la naturaleza. que figura en el Líber amatorius. germanum et natu majorem amorem expellit. 5: Puerorum amor. Por eso. Por eso la sodomía es un vicio de viejos y son ancianos los que. debida á la práctica de la poligamia. c. y para evitar la decadencia que se produciría. esa inclinación. Este era el fin que se perseguía y que se logra con tanta mayor seguridad. cuanto que esta inclinación nefanda comienza á manifestarse en una edad en que el calor de la sangre disminuye y el ardor del instinto sexual declina. la cual sólo podría crear una prole mal constituida. En Oriente la escasez de mujeres. se dejan sorprender infraganti con gran escándalo público. que llega á trocarse en antipatía y acaba por degenerar en repugnancia absoluta. encuentra en la madurez de la razón. de decoro y de castigo. nos dicen expresamente que los hombres dominados por este vicio eran los viejos. exstitisset. cuanto que á medida que las fuerzas genitales decrecen. qui. inclinación que se acentúa á medida que va declinando la aptitud p a r a engendrar hijos sanos y vigorosos. La naturaleza consigue sus fines. que sólo una naturaleza pervertida se dejará arrastrar. desgraciadamente. de moral. puede haber ocasionado algunas . fomentada por el ejemplo. suelen existir en las grandes ciudades. puede conducir fácilmente al vicio. en la fuerza de la edad. El hecho es tanto más positivo. Baco. sorda é insensiblemente. que nace. Los hombres. Como consecuencia de esta previsión de la naturaleza. y por otra parte. Cuando no existe ninguna traba para estas aberraciones. los más jóvenes. la depravación de la especie. ciertos entes inmundos (xntaiSot) que. y de trescientos individuos que experimenten l a tentación. Mercurio. son los que tienen queridos. apenas habrá uno bastante débil y bastante insensato para sucumbir á ella. los escritores. la naturaleza la desvía de su dirección normal. Cuando alguna vez se produce una excepción de la regla. Para obviar este inconveniente. quasi spurius et occultus. el cual adquirirá entonces gran desarrollo. no conocen ni pueden concebir siquiera este extravío. los más viejos. Aun entre los griegos. en la prudencia que da la experiencia y en una firmeza que ha tenido muchas ocasiones de ejercitarse tan poderosos enemigos. nunca á los hombres en el apogeo de su virilidad ni á los jóvenes. quum tarde in vita et intempestive. como sucedía en la Grecia y en la Roma antiguas y ha sucedido en todos los tiempos en Asia. que casi no hay un hombre que deje de estremecerse de horror al pensar en tales abominaciones. y sobre todo Platón y Aristóteles. ' i sólo hacen señas ó proposiciones á personas de cierta edad. próximamente hacia la edad que indica Aristóteles. no'los tienen. Apolo. La naturaleza lo quiere así. de tiempo en tiempo. y particularmente los filósofos. Por el contrario. ocurre á veces. entre los cuales el ejemplo y el hábito podían haber provocado excepciones de esta regla. He aquí un pasaje notable de Plutarco sobre este tema. Hasta entre los dioses. creo que esto sólo puede ocurrir á consecuencia de alguna depravación accidental y prematura de la facultad genésica. cierta inclinación hacia ese vicio. pero no olvidemos que entre la inclinación naciente y el vicio mismo hay gran diferencia. y que iría aumentando. en Europa le combaten motivos tan poderosos de religión. pues aquella inclinación origina una indiferencia creciente hacia el sexo femenino.raleza escoge para prevenir el mayor. que suele nacer en los adolescentes muy r a r a vez. de que el instinto es quien guía al hombre en el amor sexual y produce la ilusión. la renovación de la vida que mantiene abiertas las vías eventuales de la salvación. la razón última por la cual se debe condenar la sodomía. pues la naturaleza no se guía jamás por principios morales propiamente dichos.excepciones de la regla. y lo mismo ha podido suceder en algunas colonias modernas donde escaseaba la población femenina. descubre una verdad ignorada hasta ahora y que. En este estado de cosas. los conduce á encenagarse en aquel vicio. en realidad. Resulta de lo expuesto que esta aberración parece contradecir las intenciones de la naturaleza en lo que tienen de más importante y más caro para ella. obedece á esas mismas miras. es decir. el estudio que acabamos de hacer para dilucidar el conjunto de la metafísica del amor. Como el licor seminal. la delicadeza de conciencia y la timidez de la primera juventud. el espíritu y los procedimientos de la naturaleza. se unen en estos casos la inocencia. al exponer estas paradojas he querido . por extraña que sea. de un modo indirecto y para evitar un mal mayor. Además. da nueva luz sobre la esencia íntima. la verdadera y profunda razón metafísica. aparece en la vejez. resolver el sorprendente• problemaáque venimos refiriéndonos. para salir del atolladero en que se veía por virtud de sus propias leyes. el extravío de una facultad genésica que se extingue ó que no está bien desarrollada todavía y que amenaza en uno y otro caso la integridad de la especie. sólo que ahora el fin es negativo y la naturaleza procede por vía profiláctica. pues en ambas circunstancias admite un mal para evitar otro peor. Preocupada siempre con el importante cuidado de evitar generaciones imperfectas que á la larga podrían degradar la especie entera. ha recurrido á un expediente. Por otra parte. pues á los motivos que retraen de éste á los hombres. suele producirse también durante la adolescencia un fenómeno análogo al que. Por último. Sirve. al mismo tiempo que afirma la voluntad de vivir. es que. según hemos visto. pero no hay que contar con ello. mal constituida y desdichada. Es. en que dicho instinto se extravía y degenera de un modo tan aborrecible. mostrando que también aquí la causa final es el interés de la especie. El espíritu que la guía en estos casos es el mismo que impulsa á la avispa á matar sus crías. Este estudio ha tenido por objeto: primero. engaña al instinto para eludir las funestas consecuencias á que conduciría. sino de averiguar la significación del fenómeno. expuesta en el capítulo anterior. He querido mostrar que esto se aplica igualmente al caso presente. está en el mismo caso que el que la edad ha alterado y no puede tampoco engendrar más que una prole débil. el candor. la naturaleza. Las consideraciones del orden moral deberían impulsar en uno y otro caso á los hombres á suspender dicha función. p a r a huir de dos males el mayor. no se trataba de formular preceptos morales contra el vicio. no bien maduro todavía. no se muestra escrupulosa en cuanto á los medios de conseguirlo. pues. que consiste en una perversión del instinto: podría decirse que fabrica una especie de puerta falsa. porque el interés de la especie se sobrepone á todo ante los ojos de la naturaleza. como en California. á u n a estratagema. y luego confirmar la teoría. pero. Por consiguiente. suprime las consecuencias de esa afirmación. Pero esta inclinación erótica. en efecto. Esto es lo que destruye la calma. el hombre ahoga en sí mismo este impulso.también hacer un favor á los profesores de filosofía. que se convierte. no habría en éste más que la afirmación de un fenómeno individual. Por el con- . muestra una voluntad que vuelve sobre sí misma. por r a r a excepción. Pero como lo que quiere la voluntad de vivir lo quiere de una manera absoluta y para todos los tiempos. que tiene por mira una serie infinita de generaciones. lo que lleva á la conciencia. la serenidad y la inocencia que acompañarían á una existencia puramente individual. Las penas y los cuidados de una existencia tal no serían excesivos. se manifiesta también en el instinto de reproducción. la agitación y la melancolía y siembra la vida de catástrofes. Como les ha contrariado grandemente que el conocimiento de mi sistema filosófico se difunda cada día más. la cual acaba entonces con el individuo sin pasar más allá. la calma y la serenidad de una existencia individual. y en un grado superior todavía al de antes. Cuando. quiero darles un pretexto para calumniarme. a o j á n d o m e de proteger y de recomendar la sodomí CAPITULO XLV DE LA AFIRMACIÓN DE LA VOLUNTAD DE VIVIR Si la voluntad de vivir no se manifestase en el instinto de conservación. Tal conversión sólo es posible á costa de una dolorosa violencia del hombre sobre sí mismo. durante el breve periodo de su duración natural. y la vida resultaría fácil y risueña. tormentos y miserias. mas una vez hecho el esfuerzo. la conciencia recobra inmediatamente. á pesar de los esfuerzos que han hecho para impedirlo. el hombre ahoga en sí mismo este impulso. quiero darles un pretexto para calumniarme. muestra una voluntad que vuelve sobre sí misma. se manifiesta también en el instinto de reproducción. la serenidad y la inocencia que acompañarían á una existencia puramente individual. tormentos y miserias. no habría en éste más que la afirmación de un fenómeno individual. á pesar de los esfuerzos que han hecho para impedirlo. Las penas y los cuidados de una existencia tal no serían excesivos. Por el con- . Pero como lo que quiere la voluntad de vivir lo quiere de una manera absoluta y para todos los tiempos.también hacer un favor á los profesores de filosofía. la agitación y la melancolía y siembra la vida de catástrofes. la calma y la serenidad de una existencia individual. Como les ha contrariado grandemente que el conocimiento de mi sistema filosófico se difunda cada día más. que se convierte. Tal conversión sólo es posible á costa de una dolorosa violencia del hombre sobre sí mismo. y la vida resultaría fácil y risueña. Cuando. durante el breve periodo de su duración natural. la conciencia recobra inmediatamente. Esto es lo que destruye la calma. a o j á n d o m e de proteger y de recomendar la sodomí CAPITULO XLV DE LA AFIRMACIÓN DE LA VOLUNTAD DE VIVIR Si la voluntad de vivir no se manifestase en el instinto de conservación. y en un grado superior todavía al de antes. mas una vez hecho el esfuerzo. lo que lleva á la conciencia. la cual acaba entonces con el individuo sin pasar más allá. que tiene por mira una serie infinita de generaciones. por r a r a excepción. casi siempre es una lucha incesante contra la necesidad.°) titulado al margen. que se cambian entre dos amantes. el hombre se constituye en deudor de la naturaleza. de esta afirmación de la voluntad de vivir. La escena no presenta más que horror y desastres dondequiera. y. Pero. para los demás. ¿quién contrajo la deuda? Fué el procreador en un momento de voluptuosidad. Mediante ese acto. sorprendido infraganti. Mas en cuanto penetra en la existencia. sus -necesidades y sus d o l o r e ^ é s otro individuo el que va á vivir. se deja coger en el lazo de la vida. Siendo así. le debe desde entonces una muerte y piensa con angustia en la deuda. y se recorre la vida como se ejecutaría cualquier pesada faena. la más resuelta de todas. el más violento de todos. como un pensum. gozo sereno. la justicia eterna estaría perdida para siempre. A Anacreonte sucede Esquilo. cuando nos hallamos en alguna disposición de ánimo de las más elevadas. Engañada por sus propias zalamerías. Lo que es el amor. que contiene consideraciones profundas y ente- . por consiguiente. para todo el mundo. A sangre fría se piensa en él las más de las veces con repugnancia. el miedo de la muerte que nos hace apegarnos tanto á la vida á pesar de todos sus dolores. el padre está dispuesto á hacer. La vida del individuo con sus penas. porque uno gozó. Cada cual procura salir del paso del mejor modo posible. pero si el padre y el hijo. á padecer y á morir. Sin embargo sabemos. Sin esto. lo fuesen absolutamente y en sí. sin dejar uno sólo. hasta con horror. que la multiplicidad de lo idéntico tiene por condiciones el tiempo y el espacio.trario. El amor paternal descansa en que el procreador se reconoce á sí mismo en el procreado. y. á padecer y á arriesgar por su hijo más que por su propia persona y al hacerlo reconoce que cumple con su deber. diferentes como fenómenos. y este es el momento de recordarlo. es comenzar la misma carrera con sus cargas. ¿No prueba esto que la existencia es el resultado de una falta? A condi- ción de pagar periódicamente el tributo necesario de nacimientos y de muertes. es el origen de una nueva existencia. que en este sentido hemos denominado principio de individuación. esta es la consecuencia de la afirmación de la voluntad de vivir. ¿dónde estaría entonces la justicia eterna? La vida se presenta como una obligación que hay que satisfacer. Esta atracción misma podemos observarla exteriormente en las miradas. sus necesidades y sus dolores sin fin. El acto mismo mediante el cual se afirma la voluntad y que crea al hombre. es ilusorio. llenas de deseos. á propósito de esto. es umversalmente considerado como el más vergonzoso: todo el mundo se oculta cuidadosamente p a r a realizarlo. placer tranquilo para sí. es como el comentario y la paráfrasis del acto de la generación. libro 3. y en ocasiones. Montaigne escribió. pero no menos ilusorio es el instinto que nos atrajo á la vida. sus cuidados. experimenta la misma vergüenza que si le hubieran cogido cometiendo un crimen. no halla más que tormentos que impulsan al crimen y crímenes seguidos de tormentos. Es un Anacreonte. un pasaje (capítulo V. ¡Cuán dulce y tierna es en esos instantes la voluntad de vivir! No quiere más que dicha. la realización de este deseo. otro está condenado á vivir. allí vemos la expresión más pura de la voluntad de vivir en su afirmación. la satisfacción del instinto de reproducción. estamos ciertos de existir indefinidamente y de gustar unos tras otros todas las alegrías y todos los dolores de la vida. como «la pidió que se entregara á su voluntad» (que fuera suya). viejo en el orden del tiempo y contiene una variedad infinita de figuras.ramente conformes con mi punto de vista. desempeña el principal papel en el mundo. Esta es una nueva y concluyente prueba de que la voluntad no se manifiesta sólo en forma de actos. Lo cómico del negocio es el misterio de que se . por el contrario. cuyo foco es el acto genésico. Como expresión perfecta de la voluntad. si obra de una voluntad primitivamente ciega. sobre todo. el mejor desenlace que puede esperar es que esa voluntad se arrepienta y se suprima á sí misma. y la menor alusión á él es inmediatamente comprendida. el gran app^ov del que jamás y en parte alguna es permitido hablar claramente. todo es conocido. entonces el acto que perpetúa tal existencia debe ser como es. la vida es un paso en falso ó por un camino extraviado. en ciertas frases. Por eso se le ha llamado «árbol de la ciencia». En los admirables Paralipomenos del mismo drama. si 1& vida fuese el don de una bondad suprema guiada per una sabiduría suprema. ¿á qué ejercicio se entregan y qué cantan en su sábado los diablos y las brujas en el Fausto de Goethe? Lujuria y obscenidades. pues no hay rincón de la tierra en que no se persiga alguna intriga amatoria. este acto es la medula. dice: Homini tantum primi coitus poenitentia: augurium tenda origine (Historia Natural. Expondré aquí una observación que afecta á la base misma de mi doctrina. sino que también se manifiesta ó se objetiva en el cuerpo humano. el resumen y la quintaesencia del mundo. El acto genésico va seguido de una turbación y de un arrepentimiento particular. Y sin embargo. 83). Este es extenso como espacio. scilicet vitae. tanto más pronunciado cuanto más noble sea el carácter. pero que se sobreentiende de suyo. y es que la vergüenza que inspira el acto genésico se extiende á sus órganos. y este sentimiento será. aunque los hayamos recibido al nacer como todos lo demás. Mas todo esto no es más que fenómeno de la voluntad de vivir. Este es lo que expresa más claramente la esencia íntima del mundo. nos explica su naturaleza y su marcha. La importancia del papel está en relación con la que tiene ese punctum saliens del huevo del mundo. y si fuera en sí algo precioso de que pudiésemos envanecernos y gozar satisfechos. por lo general. a poeniX . Este acto. Si el optimismo estuviera en lo cierto. si mereciese nuestra grati ud. ¿qué predica á la multitud Satán en persona? Nada más que lujuria y obscenidades. P o r o t r a p a r - te. pues apenas se gustan sus frutos. Byron lo dijo: El árbol de la ciencia ha sido deshojado. con sus múltiples relaciones. constituye el secreto de la comedia Don Juan. la humanidad existe á condición de perpetrar incesantemente un acto de esta índole. Plinio. cuando se consuma por la primera vez. . el cual no es otra cosa que su obra. cuya concentración. Es significativo que en el alemán se le llame voluntad á secas. Si. además. 128. pues ¿cómo podría avergonzarse el hombre de una cosa que existiera sin su voluntad? El acto genital es. la clave del enigma del mundo. cómo lo principal en todo negocio.es la clave del enigma. un pagano. Está presente siempre en la memoria de todos. los ojos se abren á la luz y se sabe lo que es la vida. I. sería preciso que el acto destinado á perpetuarla se nos presentase bajo un aspecto completamente distinto. Por la misma razón. quiere rodear esta cosa, la más importante entre todas. Ved cómo la inteligencia humana, joven é inocente aún, se asusta de la enormidad del acto, cuando por primera vez se le descubre el gran misterio. El motivo de esto hay que buscarlo en lo enorme de la distancia y del camino que la voluntad, en su origen inconsciente, ha tenido que recorrer para elevarse hasta una inteligencia dotada de razón, como la que el hombre posee. Durante este largo viaje se ha vuelto extraña á si misma, hasta el punto que ha perdido de vista su propio origen, su póenitenda origo, y se espanta cuando viene á recordárselo su conocimiento puro é inocente. Como el instinto genital y su satisfacción son el foco en que se concentra la más alta expresión de la voluntad, es característico—y el lenguaje simbólico de la naturaleza lo expresa cándidamente—que la voluntad individual, es decir, el hombre y el animal, no puedan entrar en la vida por otra puerta que la de los órganos sexuales. La voluntad de vivir, concentrada en el acto genésico, se afirma infaliblemente en el animal. En el hombre, la voluntad, que es la natura naturans, consigue reflexionar. Reflexionar significa conocer, no con un conocimiento aplicado únicamente al servicio de las necesidades momentáneas de la voluntad del individuo y de las urgentes exigencias del instante presente, como les ocurreá los animales, en la medida de su perfección y de sus necesidades, que marchan siempre paralelamente, sino con un conocimiento más vasto, que abarca el recuerdo preciso de lo pasado y la anticipación aproximada de lo porvenir y permite así, ya una visión completa de la propia vida del hombre que ejercita dicho conocimiento, ya de la vida de otro ó ya de la existencia en general. La vida de todas las especies animales, con todos los millares de años de su existencia, es en cierta medida un solo instante, pues se compone únicamente de la conciencia de lo presente, sin la del pasado ni la del porvenir, ni, por tanto la de la muerte. En este sentido es un instante permanente, un nunc stans. También observamos que en el animal la forma de la vida, como fenómeno de la voluntad Consciente, es el presente. El pasado y el porvenir vienen á agregarse en el hombre exclusivamente y sólo como conceptos; el individuo no puede conocerlos más que en la abstracción, y, á lo sumo, la fantasía puede iluminarlos por medio de imágenes. Así, pues, cuando la voluntad de vivir, que es la esencia de la naturaleza, en su persecución incesante de una objetivación más perfecta y de un goce más completo, ba recorrido la escala entera de los animales—evolución que en el mismo planeta se realiza muchas veces y mediante la cual todas las sucesivas series de las especies animales comienzan la existencia de nuevo,—llega al cabo esa voluntad de vivir á la especie humana, dotada de razón y de la facultad de reflexionar. Entonces el hombre comienza á ver que la cuestión es grave; se pregunta necesariamente cómo y por qué existe todo lo que le rodea, y, en particular, se pregunta á sí mismo si las fatigas y miserias de la existencia y sus aspiraciones están compensadas por los beneficios que le reportan. ¿El bollo vale el coscorrón? Este es el instante en que, á la luz de la inteligencia, tiene que decidirse por la afirmativa ó la negación de la voluntad de vivir, aunque en general no pueda concebir la negación más que en MUNDO M 21 forma alegórica. De ahí se sigue que no hay motivo p a r a admitir que la voluntad pueda objetivarse en un grado más alto en la escala de los seres, puesto que ya en éste ha llegado al punto regresivo de la evolución. C A P I T U L O X L V I (1) DE LA NADA Y LOS DOLORES DE LA VIDA La voluntad, saliendo de la*noche de la inconsciencia para despertar á la vida, se encuentra transportada á un mundo, sin límites ni fin, poblado de innumerables individuos, todos llenos de aspiraciones, sujetos á dolores y errores, y después*de haber pasado como por un ensueño penoso, corre á sumergirse de nuevo en su antigua inconsciencia. Pero hasta entonces sus deseos son ilimitados, sus pretensiones inagotables; todo anhelo satisfecho engendra una nueva aspiración. No hay satisfacción en el mundo que baste á hartar su codicia, á poner término á sus exigencias, á colmar el abismo sin fondo del corazón. Junto á esto vemos cuál es para el hombre la parte ordinaria de satisfacción que le cabe en suerte en todas las cosas. Vemos que se limita comúnmente á la trabajosa conservación de la existencia, ganada día por día á fuerza de trabajo y de cuidados incesantes; á costa de una lucha incesante con la necesidad y con la muerte, siempre en perspectiva. Todo anuncia en la vida que la felicidad terrena (1) Este capítulo sirve de complemento á los §§ 56 á 59 del primer volumen. Véanse también los capítulos 11 y 12 del segundo volumen de Parerga y Paralipomena. forma alegórica. De ahí se sigue que no hay motivo p a r a admitir que la voluntad pueda objetivarse en un grado más alto en la escala de los seres, puesto que ya en éste ha llegado al punto regresivo de la evolución. C A P I T U L O X L V I (1) DE LA NADA Y LOS DOLORES DE LA VIDA La voluntad, saliendo de la*noche de la inconsciencia para despertar á la vida, se encuentra transportada á un mundo, sin límites ni fin, poblado de innumerables individuos, todos llenos de aspiraciones, sujetos á dolores y errores, y después*de haber pasado como por un ensueño penoso, corre á sumergirse de nuevo en su antigua inconsciencia. Pero hasta entonces sus deseos son ilimitados, sus pretensiones inagotables; todo anhelo satisfecho engendra una nueva aspiración. No hay satisfacción en el mundo que baste á hartar su codicia, á poner término á sus exigencias, á colmar el abismo sin fondo del corazón. Junto á esto vemos cuál es para el hombre la parte ordinaria de satisfacción que le cabe en suerte en todas las cosas. Vemos que se limita comúnmente á la trabajosa conservación de la existencia, ganada día por día á fuerza de trabajo y de cuidados incesantes; á costa de una lucha incesante con la necesidad y con la muerte, siempre en perspectiva. Todo anuncia en la vida que la felicidad terrena (1) Este capítulo sirve de complemento á los §§ 56 á 59 del primer volumen. Véanse también los capítulos 11 y 12 del segundo volumen de Parerga y Paralipomena. está condenada al aniquilamiento ó al desengaño, que descubre ser ilusoria. Esta condición de las cosas está basada en lo más profundo de su esencia. Por consiguiente la vida, para la mayoría de los hombres, es triste y breve. Los que relativamente son dichosos, sólo lo son en apariencia. O bien, como los centenarios, representan una r a r a excepción, cuya posibilidad tenia que existir, sirviendo de cebo. La vida nos engaña continuamente, asi en los pormenores como en el conjunto. No cumple lo que promete, salvo en el caso en que quiere mostrar cuán poco deseable en lo que deseamos. No da, más que para quitar lo que da. El espejismo de lo lejano nos hace entrever paraisos, que se desvanecen como ilusiones de óptica cuando, dejándonos seducir por ellos, corremos en su parsecución. La dicha se nos aparece siempre colocada en lo porvenir ó en lo pasado, y lo presente es como una nubecilla sombría que el viento empuja por encima de la llanura iluminada por el sol; delante y detrás todo resplandece de luz; sólo el presente permanece envuelto en la sombra. Por tanto, el presente es una decepción; pero lo por venir es incierto y lo pasado irreparable. La vida, con sus tribulaciones grandes y pequeñas de todas las horas, de todos los días, de todas las semanas, de todos los años; con sus esperanzas frustradas y sus accidentes, que desbaratan todo cálculo, lleva tan manifiestamente el sello de algo dispuesto para que nos apartemos de ella, que cuesta trabajo comprender cómo podemos engañarnos creyendo que existe para que la disfrutemos con gratitud y que el hombre ha sido creado para ser dichoso. Por el contrario, esas ilusiones y esas desilusiones perpetuas, asi como el carácter de la vida, parece que están calculados con intención para convencernos de que nada hay en el mundo digno de nuestros anhelos, de nuestra actividad, de nuestras luchas; de que son vanidad todos los bienes, de que el mundo es, bajo todos conceptos, insolvente y de que la vida es un negocio que no cubre gastos, todo con el designio de mover á la voluntad á apartarse de ella. El tiempo es, ante todo, quien revela á la inteligencia del individuo, la vanidad y la nada de todos los objetos de la voluntad. Bajo la forma temporal la vanidad de las cosas se nos muestra en lo fugaces que son. Por virtud del tiempo todos nuestros goces y todas nuestras alegrías se nos evaporan entre las manos, haciendo que nos preguntemos con sorpresa á dónde han ido á parar. Esta nada, esta inanidad misma es lo que forma cuanto hay de objetivo y de real en el tiempo, es decir, lo que le corresponde en la esencia íntima de las cosas; por consiguiente, e3to es lo que realmente expresa el tiempo. Así es la condición necesaria a priori de todas nuestras intuiciones, pues todas las cosas, sin excepción de nosotros mismos, tienen que manifestarse bajo esta forma. A esto se debe el que la vida se asemeje á un pago hecho en calderilla que hay que contar pieza á pieza y del cual es forzoso dar recibo; la moneda son nuestros días, el recibo la muerte. El tiempo es quien al final publica la sentencia de la naturaleza contra todos los seres, destruyéndolos. Es justo, pues todo lo que nace merece perecer, Por eso valdría más que nada hubiera nacido. La vejez y la muerte, términos necesarios de la vida, son, pues, la sentencia condenatoria dictada por la misma naturaleza, sentencia en la cual advierte que la voluntad de vivir es una aspiración que debe inciertos y caducos y que causan más dolores que deleites hasta el instante en que l a vida se derrumba en el mismo terreno en que se alzaban esos deseos. como último argumento. y como consecuencia. dice. la salud.» La enseñanza que se desprende de l a vida para cada individuo. pero no sentimos la ausencia del dolor. A esto se debe el que los tres grandes bienes de la vida. Nos afecta dolorosamente la pérdida de un bien ó de un placer. La vejez y la experiencia. la juventud y la libertad. porque no es el placer. El bienestar es un estado puramente negativo. hay que querer algo mejor. Asimismo perdemos la noción del tiempo transcurrido cuando nos aburrimos y no mientras estamos divertidos. en cuanto se realiza. Sentimos el deseo de la misma manera que sentimos el hambre ó la sed. Ambos hechos prueban que nuestra existencia es más dichosa cuando menos la sentimos. el miedo. el elemento positivo cuya existencia se deja sentir. sino el dolor. á lo sumo pensamos en ella deliberadamente con el auxilio de la reflexión. aunque vengamos padeciéndole mucho tiempo. la facultad de padecer. Pero con esto mismo crece nuestra sensibilidad para el dolor. pues también esos bienes son negaciones. á acabar de convencer al hombre de que todas sus aspiraciones y toda su volición no son más que error y locura. lo que has*querido basta ahora. es que los objetos de su querer son engañosos. que se atormentan. Por eso los poetas se ven obligados siempre á colocar á sus héroes en situaciones peligrosas ó desgraciadas para poder librarles de ellas.destruirse con sus propias manos. no los apreciamos en todo su valor mientras los poseemos. Una viva y extremada alegría sólo se concibe como resultado de una gran necesidad que la precedió. sino después de haberlos perdido. y cada novela es una linterna mágica donde podemos contemplar . Debemos estudiar todavía el lado más especial de l a cuestión. de donde se infiere que sería mejor paráT nosotros no poseerla. en contraposición á la naturaleza positiva del dolor. que padecen. nuestra aptitud para disfrutarlos disminuye. Primeramente confirmaré lo que expuse en el texto acerca de la índole negativa de toda satisfacción de la voluntad. Las horas vuelan más deprisa cuando agradablemente las empleamos. No advertimos que algunos momentos de nuestra vida fueron dichosos hasta que los suceden días de tristeza. lo que se hace habitual deja de ser goce. la inquietud. de todo deleite y de toda dicha. mas la desaparición de un dolor. • Sólo el dolor y la necesidad pueden ser experimen- tados positivamente y se hacen sentir por sí mismos. pues la supresión de un hábito produce impresión penosa. Le conducen á la muerte y le hacen comprender Que después de tan largos y penosos trabajos Toda su vida ha estado en el error. de consuno. Entonces viene la muerte. Por eso la posesión aumenta las necesidades. El drama y la epopeya no pintan más que seres que luchan. que apenas tragados dejan de existir para la sensación. A medida que los goces aumentan. con más lentitud cuando son tristes. pues aquí es donde he tropezado con mayor contradicción. no es directamente sentida. Sentimos el dolor.¿ocurre con él lo que con el bocado ó el sorbo. «Mira cómo acaba. la tranquilidad. pues nada puede venir á sumarse á un estado duradero de contento. como no sea algún pasatiempo ó alguna satisfacción de la vanidad. se-necesitaría que no existiese el dolor y que desapareciese también la muerte ó no tuviera nada de horrible para nosotros. cuya raíz es la tierra. sería preciso. por consiguiente.» Si el mundo y la vida tuvieran en sí mismos su propio fin. reconoce expresamente la verdad de lo que he expuesto. no que los males y los dolores de la vida estuviesen compensados con sus placeres y sus dichas—y ya hemos visto que esto es imposible. no necesitando. en realidad. en realidad. y esclavitud. ese árbol que lo infesta todo. los que no percibimos. dice. ese inextirpable contagio del pecado. y añade luego: «Hace ochenta años que lo experimento. ya que el dolor ocupa su tiempo como la dicha ocupa el suyo—. Byron expresa admirablemente este pensamiento en la forma siguiente: «Nuestra vida es falsa por naturaleza. es completamente superfluo disputar sobre si la suma de los bienes ó la de los males predomina en el mundo. y de igual modo el bienestar que puedo disf r u t a r en el instante presente no puede destruir el hecho de que yo haya padecido en otro instante. que hacen estremecerse al alma incurable bajo dolores siempre nuevos. no debería existir. á saber: que no tenemos motivo para alegrarnos. que fué uno de los favoritos de la naturaleza y de la felicidad. el mero hecho de su existencia bastaría para demostrar una verdad que puede expresarse de muchas maneras diferentes. PERRARCA. Sólo de este modo la vida sería la recompensa de sí misma. y del cual llueven sobre los hombres como rocío todas las plagas. muerte. porque el dolor actual no puede ser anulado por dicha alguna futura. no está en armonía con las cosas esa dura ley. ese manzanillo funesto. que el mundo. convendría comparar fríamente la suma de goces con la suma de dolores posibles en la existencia del hombre. Aunque millares de individuos hubiesen vivido dichosos y tranquilos no se anularían con esto los tormentos y las angustias mortales de una sola criatura humana. . «La dicha no es más que un sueño. que por capricho ó por mirarse en su obra realiza en si mismo esta evolución. y el dolor es real». que su no-existencia sería preferible á su existencia. todos los males que sentimos. y lo que aún es peor. Aunque la suma del mal fuese cien veces menor de lo que es en realidad. Mille piacer' non vagliano un tormento. lo cual les dispensa de justificar su existencia por motivos ó redimirla por sus resultados. cuyas hojas y ramas son los aires. sino más bien p a r a dolemos de que el mundo exista. El mismo Voltaire. pero siempre un tanto indirectas. puesto que la existencia del mal basta por sí sola para resolver la cuestión.los espasmos y las convulsiones de un corazón humano que se desespera. Un mal no puede ser borrado ni compensado por un bien que le acompañe ó le siga. enfermedades. si admitiésemos con Spinoza y los espinozistas modernos que ellos son la manifestación única de un Dios. Walter Scott expresó ingenuamente esta necesidad estética en la conclusión de su novela titulada Oíd mortality. No se me ocurre otra cosa que resignarme pensando que las moscas han sido creadas para que las devoren las arañas y los hombres para ser devorados por las penas. etcétera.» Antes de afirmar con tanta seguridad como suele afirmarse que la vida es un bien deseable y digno de gratitud. Pero. Creo que el balance se haría enseguida. ni de justificación en la teoría ni de compensación en la práctica. todo goce es goce á medias. la sagacidad. en que cada hombre está condenado á ser el demonio de su prójimo. es decir. La verdad es que debemos ser miserables y lo somos. En cambio. ante todo. toda alegría lleva en sí algo que la altera. demonio ó archidemonio. cuyo destino es semejante. Generalmente la injusticia. la prudencia. de pura maldad. aunque es forzoso confesar que (1) Cnanto cogemos con la mano resiste. ejecutando siempre el mismo trabajo mecánico. el mundo nos parece un infierno superior al de Dante. El otro es la impasibilidad estoica. En esto se funda la necesidad del Estado y de las leyes y no sobre las tonterías que sobre el p a r ticular suelen decirse. lo contrario es la excepción. á los privilegiados. la dureza de corazón y la crueldad. como en el infierno todo huele á azufre. pero nada en el mundo puede hacernos en" toramente felices. pero esta prudencia es insuficiente ó infructuosa. mostrándose el hombre preparado á padecer todos los males y á despreciarlos todos. pues cada cosa tiene su voluntad propia que nos es preciso vencer. resulta comprar á un precio demasiado caro el placer de respirar. se hunde bajo nuestros pies el terreno que pisamos. mantenida con el fin de proporcionarnos azúcar y café. no tiene más que fijarse en la esclavitud de los negros. el momento más feliz en la vida de un hombre dichoso es aquel en que se duerme. y ahora haced fuego con vuestros fusiles y vuestros cañones» mandato que tiene que obedecer la muchedumbre. caracterizan el proceder de los hombres entre sí. después doce y después catorce. en todo aquello que no cae bajo la acción de las leyes. y no es mejor la suerte de otros tantos millones. todo descanso trae nuevas fatigas. nacida de un ilimitado egoísmo y también. mil circunstancias insignificantes pueden hacernos completamente desgraciados. los males grandes y pequeños son el elemento mismo de nuestra vida. en resumen. Y por lo mismo. mediante la cual se quieren parar los golpes de la fortuna.Pero siendo tal nuestra existencia. que renuncia de una vez á todos los recursos y á todas las facilidades y hace del hombre un perro. Cuando nos damos exacta cuenta de esta verdad. los remedios para nuestras miserias cotidianas y de todas las horas. que valdría más que no existiera. como el instante del despertar es el . pues no lo sabe todo. fallan á lo mejor ó no están á nuestro alcance. en figura de conquistador que pone unos enfrente de otros á centenares de miles de hombres. en la práctica conduce este camino al cinismo. Todo es imperfecto y mentido. La fuente principal de los mayores males que afligen al hombre es el hombre mismo: homo homini lupus. El que quiera saber cómo trata el hombre á sus semejantes. de suerte que tal hombre será. vemos manifestarse la brutalidad propia del hombre para con sus semejantes. Por dos medios se trata de hacer tolerable este estado de cosas: uno es la eoAaffeca. Y no hay necesidad de poner la mirada tan lejos: entrar desde los cinco años en los telares de una fábrica y pasar todos los días sentado en un taburete diez horas. todo placer tiene mezcía de dolor. Por más que se diga. todo lleva á nuestro alrededor ese mismo sello. la precaución. nos asemejamos á Fineo á quien las Arpias ensuciaban los manjares para que no pudiera comerlos (1). la iniquidad extremada. Así viven millones de seres humanos. á veces. algunos tienen capacidades especiales para ello. un Diógenes en su tonel. y les dice: «Padecer y morir es vuestro destino. Cuando logran un momento de satisfacción querrían difundir la dicha en torno suyo y decir á cuántos les rodean: «Que todo el mundo participe de mi alegría». Pero. que conquistamos de esa manera. Por eso cuando nos preguntamos por qué existe el mundo en vez de no existir. el cual es exclusivamente la forma del fenómeno y lo único que nos autoriza para plantear la cuestión del por qué. Si el mundo no fuera algo que. el motivo de su existencia. pues sólo una voluntad ciega ha podido colocarse en las condiciones á que nos vemos reducidos. tiene que recurrir forzosamente al optimismo para justificar la existencia. ¿quién tendría bastante paciencia para continuar viviendo una vida tal si la muerte fuese menos espantosa? Y por otra parte. tantos cuidados. Si la vida fuese por sí misma un bien precioso y preferible á la nada. que es una voluntad de vivir ciega. y sobre todo esto el aniquilamiento infalible de cada ser viviente no están recompensados por una existencia. no debería existir. pues ó bien su existencia no exigiría explicación alguna. que es efímera y que se reduce constantemente á la nada entre nuestras mismas manos. ¿quién podría soportar el pensamiento de la muerte? En el actual estado de las cosas. puesto que tantas luchas y tantos esfuerzos. ni puede el mundo demostrarnos que existe por su propia felicidad. afirmándole en contra del testimonio elocuente del mundo entero. Como los hombres se sienten infelices. como cosa en sí. si la vida fufera la felicidad. ó bien sería tan evidente su fin que nadie podría ignorarle. es decir. Una voluntad clarividente hubiese advertido al punto que el negocio no cubría los gastos. Esto concuerda perfectamente con la constitución del mundo. la muerte tiene eso de bueno: que es el fin de la vida. hasta la más perfecta. La prueba indirecta más concluyente de que todos los hombres se sienten desgraciados es esa inmensa envidia de que todos están poseídos. es decir. Asi es que toda doctrina que explica el mundo por el vou? de Anaxágoras. que. pues toda filosofía. hasta el punto que á nadie se le ocurriría asombrarse de ella ni investigar su razón de ser. expresándonos empíricamente.más desgraciado en la existencia del hombre infeliz. él espectáculo de alguno que parece dichoso les es insorpotable. no se halla dentro del mundo mismo el argumento justificativo. de la cual es tan difícil como apetecible poder emanciparnos. Ambas están ligadas indisolublemente y nos crean una condición lamentable. la causa final. mostrando que el principio de la existencia del mundo carece de razón. contendrá siempre un elemento inexplicado. tantas fuerzas empleadas. por una voluntad acompañada de inteligencia. Mi teoría explica esto. no sería tampoco un problema teórico. angustias y dolores. el mundo es un problema que no puede resolverse. Seme- . por donde la muerte nos consuela de los males de aquélla y á la vez los dolores de la vida nos consuelan de la muerte. no se encuentra sometida al principio de razón. Mas lejos de ser así. una incógnita semejante á un precipitado insoluble ó al residuo que deja la relación irracional entre dos cantidades. lleno de dolor. no sería preciso que la salida estuviese vigiladaporguardíanes tan temibles como lamuerte y sus terrores. que les atormenta en todas las circunstancias de la vida y que destila su veneno al ver que otro hombre adquiere la menor ventaja. puesto que se comprendería de por sí. Todo g r a n dolor. Ideo pañis. EL mito de la caída del hombre (aunque esté tomado.— este mundo en que vivimos. Se objeta. capítulo I I I . de un apetito culpable.jante doctrina tiene que sostener que la vida es un don. t a n llena de tinieblas y tribulaciones. el único pasaje del Antiguo Testamento en que se descubre una verdad metafísica. ipse princeps in Deus est. de los deseos devoradores y de las miserias sin fin que crea la misma existencia. El capital sólo lo pagamos con la muerte. cuya sagacidad admiraba tanto éste. en verdad. se está cerca de verla á la luz de la verdad. tan amarga. al parecer. se podrá contestar que él es quien tendría derecho á pedir cuenta de los motivos por virtud de los cuales se le ha arrancado del reposo. la vida entera se invierte en satisfacer la deuda.» Y si se añade que el hombre tendrá que dar cuenta algún día de cada momento de su vida. cuya moral es la del brahmanismo y el budhismo. para colocarle en una posición tan desagradable. porque negándose absolutamente á venir al mundo ó introducido en él á la fuerza por medio de los fórceps. En efecto. Los requerimientos al pago se realizan por mediación de las necesidades apremiantes. el que lo niegue puede adquirir la prueba. una lección. El cristianismo considera la existencia desde este mismo punto de vista. La vida humana. sino aer est totum quo vivimus in carne. quem edimus. 15) es.» Se ha protestado mucho de la tendencia melancólica y desconsoladora de mi filosofía. diciendo: «por eso precisamente habría querido yo que me dejaran en mi modesta y discreta nada. vestes quem utimur. ¿Y cuándo se contrajo la deuda? En el momento de la procreación. Por lo común. siendo indudable que nadie habría aceptado este regalo si hubiese podido verle y probarle de antemano. et hospites summo in mundo. he mostrado que el lugar del pecado. que subsisten á condición de . y es lo único que me reconcilia con ese libro. lejos de revestir el carácter de un don. físico ó moral. aunque alegórica. pues no podría alcanzarnos sino lo mereciésemos. reviste el de una deuda contraída. á mi parecer. tal fué el caso del hijo de Lessing. cujus. y que está muy distante del optimismo del resto del Antiguo Testamento. sub ipsius im- perio. teatro de los dolores de criaturas atormentadas y angustiadas. todos los días. basta ver el dolor que encierra. pero este defecto suyo se debe á que en vez de contar alguna fábula sobre un futuro infierno en que se pagan los pecados. lo mismo que todo el judaismo. potus. á su costa. del Zend Avesta. nuestra existencia no puede compararse con nada mejor que con la consecuencia de una falta. Por eso el cristianismo del Nuevo Testamento. en su comentario á la Epístola á los g á l a t a s . Bun Débesch. ha tomado sabiamente por base este mito. He aquí á dónde conducen las concepciones falsas de la vida. como lo prueba el siguiente pasaje de Lutero. pero se podría explicar. pero no se consigue más que pagar los intereses. quem bibimus.—tiene ya mucho de infierno. Este mundo. *Sumus autem nos omnes corporibus et rébus subjecti Diábolo. desde el principio al fin. ni cosa alguna. expresa lo que merecemos. P a r a conocer el grado de culpabilidad de que está contaminada la vida. etc. se apresuró á huir enseguida. donde no había menester lecciones. Cuando se llega á considerar al hombre como una criatura cuya vida es un castigo ó una expiación. fuera del cual no habría hallado en el judaismo punto alguno de apoyo. que la vida es. por virtud del cual los planetas no vienen á darse de coscorrones unos con otros. ni la tierra y el mar se mezclan formando una pasta. Pero. el que no es un hipócrita difícilmente se hallará dispuesto á entonar hosannas y alléluias. sus valles. con sus montañas. punto desde el cual sigue creciendo al compás de los progresos de la inteligencia. cuando contemplamos á los actores que se mueven en esa escena. ¿es la tierra una linterna mágica? Cierto. y entre las cuales cada animal carnicero es tumba viviente de millares de otros animales y debe su conservación á una serie de martirios. por. ni todo permanece eternamente helado por el frío ó abrasado por el calor. lo descubre sin contemplaciones y con lógica abrumador a D a v i d H u m e en su Natural Mstory of religión. Pero cuando se consideran los resultados de esta obra tan ponderada. aunque no MUNDO ra 22 . sino que permanecen prudentemente separados. como el hijo de Lessing. en el hombre á grado tal de intensidad que su vida no ofrece más que asuntos para la tragedia ó la comedia. y no han de desaparecer. si es necesario que exista el mundo. demuestra también con argumentos concluyentes. Tras el optimista llega un teólogo que nos elogia el orden admirable. En efecto. El fundador del optimismo sistemático fué Leibnitz. sus plantas. El absurdo es evidente. pues entonces ningún fruto maduraría. llegando. último. El mismo autor. sus animales y todo lo demás. presentándole como el mejor de los mundos posibles. la triste condición del mundo y la falsedad del optimismo. tanto más elevado cuanto más inteligente es el hombre. Ambas obras de Hume son tan dignas de ser leídas como poco conocidas al presente en Alemania. Una página de Hume es más instructiva que todas las obras de Hegel. Con todo. tan duraderamente cimentada. cuando vemos acentuarse cada vez más los deseos devoradores y los padecimientos. cuando se ve todo esto. y la oblicuidad de la eclíptica hace que la primavera no sea perpetua. Los diálogos fueron traducidos por Hamann. mas ser una de esas cosas es ya otro cantar. llenas de pretensiones. donde las gentes se deleitan leyendo las lucubraciones fastidiosas de algunas cabezas hueras. sus ríos. el optimista nos dice que abramos los ojos para ver cuán hermoso es el mundo á la claridad del sol.devorarse unas á otras. Pero estas consideraciones y las demás del mismo género que suelen hacerse no son más que condiciones sine tjuibus non. cuyos méritos como filósofo no he de negar. viéndolas. vemos al dolor aparecer y crecer con la sensibilidad. Kant revisó la traducción. forzoso era que el universo estuviese construido con habilidad suficiente para que no amenara venirse abajo á cada momento. hasta que ésta se eleva á la inteligencia. llegando en el hombre á su grado supremo. á quienes se proclama grandes pensadores. en los libros X y XI de sus Dialogues on natural religión. apenas nacidos. pues no estaba satisfecho de la versión de Platner. Herbart y Schleiermacher juntas. todas esas cosas son admirables. este mundo donde después. y en los últimos años de su vida instaba todavía al hijo de Hamann á que la publicase. aunque oculto origen de estas hosannas. aunque de índole muy distinta que los míos. este mundo es el que se quiere explicar por medio del optimismo. con la inteligencia crece la facultad de padecer. si los planetas deben durar por lo menos el mismo tiempo que tarda en llegar á ellos la luz de una estrella fija lejana. El verdadero. con los cuales quiere demostrar Leibnitz que este mundo es el mejorde los mundos posibles. no cabe hablar rotundamente del alma como de un dato real. no es posible. del dolor y de la muerte que no podríamos menos de tomarle por una ironía. al mismo tiempo que procuran rebajar y descartar á Kant todo lo que pueden. pero la crítica es tan endeble. luego éste es el peor de los mundos posibles. no son más que un extracto del libro. extracto acompañado de una crítica detallada de la obra del filósofo inglés. Se llama posible. fin c u a n t o á s u s Nuevos ensayos sobre él entendi- miento. á costa de muchos cálculos han descubierto que el resultado definitivo es tranquilizador. ¡ P e r o primum vivere. de Locke. se les puede poner enfrente se n a y lealmente la prueba de que es el mundo peor posible. Por todos lados tratan de resucitar y de glorificar en el día las simplezas de Leibnitz los profesores . y la rebate victoriosamente. las fuentes de esta doctrina que descubrió Hume (que son la adulación hipócrita y una fe ofensiva en la eficacia de esa adulación) no nos explicasen suficientemente cómo ha podido nacer esta concepción del mundo. Mas este mundo está construido de tal suerte. de filosofía. si. como antes dije. la armonía preestablecida y la identitas indescerníbilium. en que combatía el sistema de la gravitación. Por lo tanto. que goza de universal celebridad. aunque esta circunstancia venga á comprobar. en vez de compensarse con las demás. viva Leibnitz! Volviendo á éste. Porque hay que tener en cuenta que no sólo quedaría aniquilada la tierra en el caso en que los planetas chocasen unos con otros. pues obedecen á la razón del primum vivere. deinde philosopkari! ¡Muera K a n t . La Crítica de la razón pura va especialmente contra esta filosofía de Lenibitz-Wolf. sin explicar antes como se ha obtenido ese concepto y si hay razón para servirse de él científicamente. otro mérito que el de haber dado origen al inmortal Cándido del gran Voltaire. como no podría subsistir. que sólo puede existir con gran trabajo y si estuviera un poco peor organizado no podría mantenerse. sino lo que puede existir y subsistir efectivamente. cómo de un personaje conocido y acreditado. no todo aquello con que la fantasía pueda soñar. El nombre que Voltaire puso á su héroe mdica que par* profesar doctrinas contrarias al optimismo no se necesita más que ser sincero. y que el mundo puede continuar existiendo tal como existe. bastaría que de todas las perturbaciones que experimenta la m a r cha de nuestro globo perseverase alguna en su crecimiento. Además á los sofismas palpables. Y no se conducen así á humo de pajas. Los astrónomos saben cuán fortuitas son las circunstancias que se oponen. que es una larga y metódica exposición del optimismo. la excusa que da éste cuando trata de justificar la existencia de los males del mundo diciendo que el mal engendra á veces el biea. justamente famoso. un mundo peor. continuando y desenvolviendo la labor de Locke y Hume. El optimismo hace tan triste figura en el teatro del pecado.he llegado jamás á comprender bien la monadología. con la Crítica de la razón pura no es posible dar mitología judía por filosofía. y Leibnitz tuvo tan poca suerte en su tentativa de refutar á Locke como la había tenido antes con N e w t o n e n su Tentamen de motuum coelestium causis. Confiemos . En efecto. diré que no puedo reconocer á su teodicea. la principal de las cuales es la relación irracional entre los periodos de revolución. de un modo completamente inesperado para Leibnitz. no está expuesto como los demás á detenerse el mejor día. la privación. la peste negra y otras enfermedades que matan á millones de hombres. por tanto. cuyo fin es la dicha. nuevas alusiones á semejante posibilidad. que necesariamente había de poder existir. inapreciable para el análisis químico. En el fondo. la medida jamás se da colmada. la corteza sólida del globo encierra poderosas fuerzas naturales que. se figura que ha sido engañado y que ha fallado el fin de su existencia. Un terremoto de Lisboa ó de la Martinica. para un mundo. una alteración mayor extinguiría la vida sobre la tierra. muchas veces corta.(aunque Newton es de opinión contraria). por donde la vida individual se pasa luchando por una existencia amenazada de destrucción á cada paso. el perpetuum movile formado por nuestro sistema planetario. destruyendo cuantos seres vivientes la pueblan. Por otra parte. por consiguiente. una catástrofe como la de Pompeya. Partiendo de esta creencia. Los animales sólo poseen los órganos y las fuerzas estrictamente necesarios para procurarse con gran trabajo su sustento y el de su prole. y si no los obtiene. Los restos petrificados de animales que vivieron en otro tiempo en la tierra y que pertenecen á especies enteramente distintas de las que hoy habitan el globo. la voluntad de vivir. del budhismo y del verdadero cristianismo) dar á conocer á los hombres como fines de la vida el trabajo. la fiebre amarilla. casi siempre está condenado á muerte. en que no sohayan equivocado en sus cálculos y en que. eran un poco peores todavía que el peor de los mundos posibles. pues. Un ligero aumento de temperatura secaría todas las fuentes y todos los ríos. las nueve décimas partes de los hombres tienen que luchar incesantemente con las necesidades. este es todo lo malo que podía ser. Luego. cuando un animal pierde un miembro ó el uso de él. nos trae el cólera. puestas en libertad por a'gún azar. sino también inmoral. como ya ha sucedido en la tierra tres veces por lo menos. y como ocurrirá todavía probablemente más de una vez. Vemos. con qué parsimonia han sido otorgadas á todas las cosas las condiciones de existencia. Una ligera alteración en la atmósfera. la necesidad y el dolor con la muerte por término y corona. de donde se infiere que tal doctrina no sólo es falsa. ha sido preciso proveer con inaudita superabundancia de gérmenes á que la destrucción de los individuos no ocasione la de las especies. Y como esta amenaza se cumple muy frecuentemente. lo mismo si miramos el conjunto de ellas que si en los individuos nos fijamos. El Nuevo Testamento nos presenta al mundo como . el optimismo es la inmerecida alabanza que el verdadero Creador del mundo. Más verdadero es (siguiendo el ejemplo del brahmanismo. nos ofrecen para la comprobación de esta tesis el testimonio de mundos cuya existencia se hizo imposible y que. como sucede en la mayoría de los casos. cada hombre cree tener pleno derecho á la felicidad y á los goces. pues asi es como podrán llegar á la negación de la voluntad de vivir. quebrarían su envoltura. están siempre á dos dedos de su perdición y se conservan á costa de esfuerzos y fatigas innumerables. A pesar del poderoso auxilio de la inteligencia y de la razón. se tributa á si misma cuando se mira complacida en su obra. que son lo único por quien se interesa la naturaleza. pues presenta la vida como un estado envidiable. no son más que juegos de niño. y apoyándose en un razonamiento desmañado. Otra prueba hallamos en una costumbre que Herodoto describió el primero y que después se ha mencionado muchas veces. Por lo demás. el rasgo característico y el irpw-cov |su8oS de toda la filosofía de Rousseau es. sobre estas bases funda su optimismo y su humanitarismo. Es lo que Plutarco consignó en hermosos versos: . según la cual la sustancia pensante podría muy bien ser material. que en lugar del dogma cristiano del pecado original y de la corrupción primitiva del género humano. rastrera filosofía de predicador protestante. quisiera corroborar mis opiniones citando las sentencias que los grandes pensadores de todos los tiempos han pronunciado contra el optimismo. detenida sólo en su marcha por la civilización y sus consecuencias. en una larga carta que lleva la fecha del 18 de Agosto de 1756 y que dirigió á Voltaire exclusivamente con este fin. Así. Lo prueba la invención de la tragedia. que les pertenece. Shaftesbury. no con el fin de apoyar mi opinión con ellas. superficial y lógicamente falso. esto es lo que Voltaire explica y razona en el prólogo de su hermoso poema Le Desastre de Lisbonne. que los tracios tenían la costumbre de celebrar los nacimientos con lamentaciones en las cuales iban enumerando todos los males que la vida preparaba al recién nacido. en el Cándido.'mientras que Rousseau niega todos estos puntos con puras declamaciones en la Profession de foi du vicaire sovoyard. a . siguiendo la misma tendencia. aunque estuviesen muy lejos de concebir el mundo desde el punto de vista del cristianismo ó de las religiones de la Alta Asia y aunque se mantuviesen francamente en el terreno de la afirmación de la voluntad de vivir. voy á acabarle con algunas de esas sentencias. emprendió una polémica en nombre del optimismo contra el hermoso 1 poema citado. la necesidad rigurosa de los actos de la voluntad. no acabaría nunca de citar. que al aparecer el optimismo con Leibnitz. que le valió la gloria de ser blanco de las invectivas de Federico Schlegel el oscurantista. son las tres siguientes conclusiones á que llega: 1. en su inmortal obra maestra Caín. pues casi no hay uno solo que no haya expresado categóricamente su sentir sobre las miserias de este mundo. 3. predominio del ['cual estaba profundamente persuadido. el símbolo del cristianismo es un instrumento de suplicio. a .un valle de lágrimas y la vida como una purificación. sino sencillamente como adorno de este capítulo. Así ocurrió. Si. Lo que le coloca indudablemente por encima de Rousseau. pues. El propio Rousseau fué quien. Así como Voltaire. la verdad de la máxima de Locke. Me gusta exaltar á este gran hombre y defenderle contra los insultos de u n a pandilla venal de escritorzuelos alemanes. el cual va dirigido expresamente contra el optimismo. por último. combatía al optimismo con su arma habitual. Refiere Herodoto. 2. seria y trágica. a . Bolingbrooke y Pope. el predominio del mal y de la miseria en la vida. que los griegos. mostrando que la profundidad de su inteligencia era mucho mayor. la objeción general que se levantó contra él. se dejaban impresionar profundamente por las tristezas de la vida. también Byron lo combatió á su manera. Haré constar ante todo. fué que no e r a conciliable con el cristianismo. admite una bondad original y una perfectibilidad ilimitada. con la burla. en cambio festejaban á sus muertos con regocijos y felicitaciones por haber escapado á los dolores de la existencia. nullum melius esse tempestiva morte. Homero.» Byron.) Natum non esse sortes vinc. y no dejaba de leer nunca en esa fecha el pasaje de la Biblia. Que hay algo mejor. prescindiendo del original g r i e g o . pinta igualmente. aun p a r a los más dichosos. sería un beneficio exquisito. sus pruebas futuras. si se pudiera ver cómo las circunstancias se burlan de nosotros y de cuántos licores diferentes llenan la copa de la mudable fortuna las vicisitudes de las cosas. Sófocles. — ( N . A consecuencia. por Walter Scott). unde venit quam occissime. sino de duelo. At morte si qui» finiisset miserias Hunc laude amicos atque laetitia exsequi. no de una filiación histórica. xvn. estás destinado al dolor así. jubar Altera jarn genitum demitti protinus Orco Et pressum multa mergere corpus humo. había ya dicho: Non enim quidquam alicubi est calamitosius homine Omnium. nec unquam Adspexisse diern flammiferunque. quotquot super terram spirantque et moventur. hace el resumen que sigue: (1) Conservamos la traducción latina que aparece en el texto. ubi quis in lucem editus fuerit. Es demasiado largo p a r a copiado el conocido pasaje de la apología de Sócrates. sus peligros pasados. próxima autem est. con los más sombríos colores las miserias de la existencia en el Cri- . querría cerrar el libro.» Obedeciendo á los mismos sentimientos Swift (según su biografía. (Illlada. en el Edipo en Colona. se expresa así: Omnes hominum vita est plena dolore Nec datur láborum remissio. Eurípides. padece y calla.) Shakespeare. aun en el caso de que nos arrebatara p a r a siempre la conciencia. 446.. por m u c h o que puedas haber sido. en que Platón hace decir á aquel filósofo.. Son célebres los siguientes versos de Teognis: Optima sors homini natum non esse. el joven más feliz. los mejicanos daban la bienvenida á los recién nacidos en los siguientes términos: «Hijo mío. el más sabio de Jos mortales. pone en boca del anciano rey Enrique IV estas palabras: «¡Oh Dios mío! ¡Si se pudiera leer el libro del destino y ver las revoluciones de los tiempos. He aquí una máxima de Heráclito: Vitae nomen quidem ex vita.. DE LA T. opus autem mors.» (Historia natural. sentarse y morir.it alias omnes. escribió: «Qua propter Tioc pri- mum quisque in remediis animi sui habeat.Lugere genitum tanta qui intrari mala (1).) El mismo Plinio. que es no existir. en que Job lamenta y maldice el día en que en la casa de su padre se dijo. tenía la costumbre de celebrar su cumpleaños no como día de regocijo. por su parte. 28-2. eodem redire. aguanta. acaba de nacer un hijo. sino de una identidad moral en este punto. al descubrir el viaje que había emprendido. que la muerte. Baltasar G-racián. dice: Enumera las dichas que han visto tus horas Enumera los días libres de angustias Y confiesa. pues. ex ómnibus bonis quae homini natura tribuit. puesto que el sueño profundo y sin ensueños es preferible á la vigilia de la vida. parte I. Sólo me resta. pues afectan casi directamente á (1) Este capltnlo se relaciona con los gg 55. El lector no se sorprenderá de ver reunidas aquí fragmentariamente estas consideraciones. pero con tal variedad de forma y de expresiones. Ya tengo dicho que para no repetir. al principio.ticón. le interesa y conmueve cada vez de nuevo. Puede decirse que todo él está lleno y penetrado de este espíritu. dolores que describe en cada página de sus escritos. en mis dos memorias de concurso. 62 y 67 del primer volumen. y crisis vil. trabajo que ha sido continuado en los capítulos VIII y IX del segundo volumen de Parerga. que lejos de fatigar al lector. consignar algunas consideraciones complementarias aisladas. crisis v. publicadas bajo el título de Los Problemas fundamentales de la Etica. donde representa la vida como una farsa trágica. al final. Las cuestiones en que entiende la moral son incomparablemente más importantes que las de la física ó cualesquiera otras. del cual no podía apartarme. Su tema constante es la ironía y los dolores de nuestra existencia. Pero nadie ha tratado este asunto de un modo tan completo y tan profundo como lo ha hecho Leopardi en nuestros días. á causa de que he tratado de la moral. . Y . pues. Í CAPITULO XLVII (1) DE LA MORAL En este lugar de los presentes complementos hay una gran laguna. por separado. con tal riqueza de imágenes. parto del supuesto de que el lector conoce esa obra. que no podían ser discutidas en aquellos opúsculos. cuyo contenido principal estaba prescrito de antemano por las Academias. quedando fuera de él particularmente aquellas cuestiones que exigían un punto de vista más elevado que el general de las memorias. cuando el hombre es. luego no existiría la moral. que es obra de un ser distinto. Por eso el panteísmo. por el contrario. Si el universo fuese una teofanía. nada podría censurarse ni nada podría tampoco alabarse con preferencia á otra cosa. y hasta los actos de los animales. pero con esto desaparecía la moral. Además. por tanto.848 EL MUNDO COMO VOLUNTAD la cosa en sí. viene siendo el de establecer una relación que enlace la fuerza que produce el fenómeno del mundo. mas en otras ocasiones la abandona. Pero el panteísmo tiene que sucumbir siempre delante de las imperiosas exigencias de la moral. El panteísmo vino á combatir esta doctrina tan luego como tuvo libertad para manifestarse. pues mediante ellas se abren á nuestra contemplación las más íntimas honduras de nuestro ser. en la Ética. (Véase. 37. una existencia metódica y burguesa. dar por base al orden físico del mundo un orden moral. al recobrar su crédito al par que Spinoza. y nos muestran tan sólo las reglas según las cuales los fenómenos menos elevados de la voluntad llegan al mundo de la representación. sobornados primero. las consideraciones físicas acerca del mundo por muy lejos que se lleven y por bueno que sea el éxito que con ellas se consiga. y con una seguridad que asombra é indigna. desde Sócrates. los actos del hombre. declara que la»distinción entre lo justo y lo injusto y. El teísmo habia resuelto la dificultad de un modo infantil. por los medios que sabemos (y abusando violentamente del e quovis ligno fit Mercurius). El problema constante de la filosofía. Spinoza procura á veces salvarla con sofismas. para esto sólo sirven las consideraciones morales. Las verdades físicas. la prop. por el contrario. todas sus faltas vienen á recaer sobre este origen ó sobré este creador. ha traído una profunda decadencia de la moral. obra de sí mismo. es decir. ep. ha alcanzado en nuestros días una estimación exagerada. se m e t a m o r - foseó. la ética ha llegado en el día á no ser más que un simple tratado de la vida pública y privada. manifiesta su esencia como voluntad. en filósofo eminente. Justo es reconocer que el panteísmo. que no podía satisfacer á la humanidad. después embrutecidos. por una reacción en el movimiento de las opiniones. empleada en disfrutar del mayor bienestar posible. 2. y que crea. como si el fin supremo de la vida humana fuese el ideal de los filisteos. caen enteramente en la esfera de la representación del fenómeno. . no dan resultados suficientes. no condujo á tales bajezas hasta que. es cuando sus actos le pertenecen por completo y le son en realidad imputables. iluminada directamente por la inteligencia. la naturaleza con la moralidad de los sentimientos. por ejemplo.) Bueno será advertir que Spinoza. á un cerebro vulgar como Hegel. después de haber sido desdeñado con exceso durante más de un siglo. todos serían igualmente divinos y perfectos. sosteniendo que la naturaleza lleva en Y COMO 'REPRESENTACIÓN 349 si misma la fuerza por virtud de la cual es producida. sin embargo. se admite que tiene otro origen. en general. llegada á la edad de la razón. es puramente convencional y nula en si. Pero mi filosofía es la única que reconoce á la moral todos sus derechos. Si. ocurriendo que nadie conseguía ser escuchado más que la turba de sus adeptos. en el más riguroso sentido. en otros términos. pues solamente cuando el ser humano ha salido de su propia voluntad. pues operari sequitur esse. entre lo malo y lo bueno. estudian aquel de sus fenómenos en que la cosa en sí. y en vista de los dolores y los males del mundo. Los pueblos no son. Después. es insostenible en frente de ese lado deplorable del mundo. lo cual obligaba á éste á recurrir. que fueron cayendo bajo los argumentos abrumadores de Hume y de Voltaire. Respecto al panteísmo. que no existe más que en el mundo fenomenal. Los males y los dolores del mundo estaban ya en desacuerdo completo con el teísmo. sobre esto descansa la justicia eterna. La esencia del mundo. qué relaciones hay entre el panteísmo y l a moral. pues á la naturaleza de la voluntad debe corresponder exactamente su fenómeno. Y no olvidemos tampoco lo que expuse en mi primer escrito filosófico. no he tenido jamás la pretensión de fundar un sistema filosófico que diera soluciones para todo. después de haber conocido su propio fenómeno. sin embargo. Todavía est quídam prodire tenus. y' no el de los pueblos. agregando ai lado objetivo el lado subjetivo y moral. si consideramos al mundo por su lado exterior y puramente físico. aunque el horizonte siga envuelto en las tinieblas. Concebida así la filosofía. Pero. No puede ser más absurda esta opinión. se ha querido sostener que la ética no tenía otro asunto digno de su importancia que los hechos y los gestos de las multitudes. deteniéndonos en el orden constante que da al conjunto una eternidad relativa. infamia y locura. declararle dios. á mi parecer. de discordia. con su séquito de necesidades. adquiere así una tendencia moral constante. se podría. En mi obra La Voluntad en la naturaleza he probado que la fuerza motriz activa de la naturaleza es idéntica á la voluntad que en nosotros reside. el microcosmos equivale al macrocosmos. En efecto. sólo los individuos existen realmente. si nondatur ultra. más que abstracciones. el querer es lo que la importa. existe entera ó indivisa en cada ser individual. maldad. pues. de tormentos. en verdad. p a r a sostenerse. Así es cómo el orden moral se pone en relación real é inmediata con la fuerza que produce el fenómeno del mundo. en rigor. quedando satisfechas todas las exigencias de la razón en sus meditaciones sobre la moral. Así es cómo el problema que ha venido agitándose desde Sócrates encuentra por primera vez su solución verdadera. La moral no trata de los hechos y los resultados. Aquella semilla ha germinado. Este límite lo ha encontrado mi teoría en la voluntad de vivir. Pero tan luego como se penetra en lo interior. de dolores. y el mundo. á toda clase de efugios y todo género de teodiceas nuevas. en mi Disertación sobre el principio de razón. la voluntad de vivir. cimentada sobre el más bajo realismo. á pesar de los nuevos problemas que surgen de los problemas ya resueltos. Las masas no contienen nada que no tenga el individuo. que. se afirma ó se niega á si mismo. y siguiendo siempre la misma corriente de ideas. se advierte con terror en seguida que lo que tenemos delante no es ciertamente una teofanía. y el querer no obra más que en el individuo. como si se quisiera volar fuera de la atmósfera. Véase. h a y u n límite e x - tremo á que la meditación puede llegar y hasta el cual puede iluminar la noche de nuestra existencia. Pretender ir más lejos es.Semejantes atentados contra la inteligencia humana no quedan sin castigo. Debemos detenernos aquí. aunque siempre dentro del sentido alegórico. es imposible. publica- . como expuse en los §§ 63 y 64 del primer volumen. aunque existente por su propia fuerza. La moral determina el destino individual. no los actos del individuo. sería la doctrina de la omnisciencia. Los contramotivos no pueden. que es lo que constituye el fondo de la voluntad humana. la imagen del presente despertada por la del pasado. por su gran proximidad. lo cual hace que su acción sea omnipotente. Llamo inclinación á toda receptividad mayor de la voluntad para cierta categoría ó clase de motivos. quiero comenzar citando varios pasajes de poetas clásicos en apoyo de la explicación que di en el § 67 del primer volumen sobre la facultad de llorar. pues. porque la reminiscencia de su esplendor de otros tiempos contrasta con su miseria actual. de manera que la posibilidad de reflexionar y la libertad individual (1) quedan suprimidas hasta cierto punto. sin embargo. empezó á sollozar exclamando: «No creía haber padecido la mitad de lo que he padecido.» En el § 55 del primer volumen. El cliente de un abogado. y antes de ser conocido. ó bien éste. á saber: que la autoridad de este principio se limita al f e n ó m e n o ^ ^ Pasando ahora á exponer algunos complementos á ciertas consideraciones aisladas. mas pasajera: aquí el motivo no saca su fuerza de alguna inclinación profundamente arraigada. á quien el poeta no nos habia presentado hasta entonces llorando. me ipsum extrinsecus quanto pere defflerem mala. y que de ordinario sólo merecen aquel nombre de un modo relativo y aproximado. Al final del octavo canto de la Odisea. el hombre se ve arrastrado por un impulso que no le deja gozar de plena libertad de espíritu. pero siempre á condición de que conozcamos perfectamente ese motivo contrario. se deshace en lágrimas cuando en la corte del rey de los Feacios. que. En fin. pues suele existir algún contramotivo capaz de impedir su acción en caso necesario. citaré una anécdota tomada del Herald del 16 de Julio de 1836. No es ésta directamente. Se ve que la emoción es á la pasión lo que el delirio de la fiebre á la locura. y reduzca á la voluntad á un papel pasivo. Eurípides atribuye el mismo sentimiento á Hipólito. que r a r a vez llegan las pasiones al grado de exaltación que corresponde exactamente con la definición. penetrar hasta la conciencia. que impide por el momento la reacción de los demás motivos. pues(1 ) He explicado esto en mi Memoria sobre el libre albedrio MVMDO I I I 23 . Sentadas estas definiciones. antes de realizar un acto. Ulises. tan irresistible como la pasión. Adviértase. Debo añadir la explicación siguiente. lo que le hace derramar lágrimas: tiene piedad de si mismo. los cuales palidecen ante la extremada vivacidad de la imagen de aquél. después de haber oído á éste explicar su causa ante los jueces. condenado sin culpa. hasta que lo oí referir. oculta y tapa los otros. La emoción es una excitación de la voluntad. se lamenta de su suerte: Heu! si liceret mihi. La pasión es una inclinación tan fuerte. sino simplemente del hecho de su brusca aparición. escucha al cantor Demodoco celebrar su vida y sus pasadas hazañas. spectare.da en 1813. antes de la cual formula- ré algunas definiciones. que los motivos que la provocan obran sobre la voluntad con una potencia mayor que la de cualquier motivo contrario. de la cual dije que tenia su origen en un sentimiento de compasión hacia si mismo. expuse cómo era posible que existiese un verdadero remordimiento moral á pesar de lo inmutable del carácter. para influir sobre la voluntad. quae patior. diré que el remordimiento moral se produce cuando. sino la representación objetiva. como última confirmación. provienen. por consiguiente. Entonces llega el remordimiento cruel. acaso los recuerdos de una antigua amistad elevan su voz y dicen lo que habrían dicho antes si se les hubiera concedido la palabra. 355 De un modo análogo. la pasión. que se deja manejar por la voluntad. estos motivos se encuentran neutralizados por el hecho mismo. aunque la razón le suministre los contramotivos en forma abstracta. Edwardt. y el hombre reconoce que estos motivos habrían prevalecido si hubieran sido bien apreciados y bien percibidos. pone constantemente delante de ella los motivos favorables. in concreto p a r a la fantasía. se pueden sentir también remordimientos egoístas por haber descuidado nuestro propio interés. tratándose de actos irreflexivos. que Herder tradujo al alemán. por ejemplo. puesto que no pudieron ejercer su influjo todos los motivos. Ejemplos de lo que precede son los casos de asesinato por venganza. y este conocimiento es lo que forma el remordimiento. La vehemencia de la voluntad no es más que la causa mediata. dejan de obrar. en realidad. No obró con plena libertad intelectual. prudencia. En otros términos. en contraposición al carácter apasionado. y en cambio. hecho por amor. Pero estos efectos pueden originarse también de que el hombre. Todos los actos de esta naturaleza. Lo que aparta los contramotivos es la emoción.Y COMO REPRESENTACIÓN to que impide á su inteligencia ver claramente todos los motivos que se oponen á lo que va á hacer. que exista entre ambas facultades una relación adecuada. Acerca de los puntos principales de la teoría del Derecho. que la fuerza del intelecto. cuando hubiera debido no dejarse perturbar y cumplir inflexiblemente su misión de presentar los motivos. que se oponían á aquella unión. entonces la justicia. Pero realizada la acción. Lo que se llama ^ p o ^ . los motivos desaparecen. expondré las explicaciones siguientes: de la . y los motivos que aconsejaban no llevarle á efecto. Lo mismo pueden producir este resultado la moderación ó la debilidad de la volición. Sólo se necesita que este último ae& relativamente bastante fuerte p a r a la voluntad existente en un individuo determinado. la piedad. El hombre advierte que ha ejecutado u n a acción que no estaba realmente conforme con su voluntad. y. todos los motivos de interés personal de la pérdida de independencia y demás. la pasión se ha extinguido. á ningún precio lo haría. que consiste en exponer los motivos de una m a n e r a precisa. por celos ó por codicia. completa y clara in abstracto p a r a la razón. de una debilidad relativa de la inteligencia. consiste en que la voluntad no domina j a m á s á la inteligencia hasta el punto de impedirla ejercer su función. apenas consumado el crimen.» Este sentimiento está admirablemente expresado en la antigua balada escocesa Edtvard. Entonces es cuando la realidad hace v e r á la inteligencia las consecuencias derivadas de aquel acto. en el sentido de que estorba la acción de la inteligencia preparándose así los futuros remordimientos. no tenga bastante imaginación p a r a representarse el cuadro de esos contramotivos en toda su extensión y con toda su verdad. cuando después de un matrimonio perjudicial. expuestos en el § 62 del primer volumen y en el § 17 de mi Memoria sobre el fundamento Moral. se presentan á la conciencia y le hablan en el lenguaje en que l a habrían hablado antes de consumarse el mal si entonces se les hubiera permitido hablar. que exclama: «Si esto no estuviera hecho. cuando se t r a t a de acciones meditadas. tantas riquezas. pero la existencia del derecho es independiente de esto por completo. es la opinión pública. que ninguno quiera hacer daño á otro. esto en lo que representa la garantía del Derecho público. en otros términos. las naciones convienen. como en todos los humanos. formado por los poderes legislativo. sólo él puede reinar en esta esfera. más que el Derecho natural. El Estado no es más que una institución de protección. es decir. Este no es. confunden el Derecho con los medios de hacerle respetar. conviene colocar á uno á tal altura. He aquí los fines del Estado: 1. cierto grado de moralidad cuyo mantenimiento es un compromiso de honor para la humanidad. Este es el origen del prestigio casi sobrehumano que acompaña en todas partes á la dignidad real y establece una in- . protección de los miembros del Estado unos contra otros. consistente en que las fuerzas de todos concurran á defender á cada uno en particular. que es el siguiente: 3.° Protección contra el protector. que como el hombre siempre es hombre. que exista el Derecho fuera del Estado. contra aquel ó aquellos á quienes la sociedad ha confiado el ejercicio de la protección. de donde resulta el fenómeno de que todos los ciudadanos parezcan ser equitativos ó justos. como contra los hombres y contra los pueblos extranjeros. pues el peor enemigo del hombre es el hombre: homo homini lupus. y se le vuelve apto. aunque á las palabras no correspondan los hechos. en las relaciones entre las naciones. ó sea garantía del Derecho privado. no suprimirle. por no ¡poderse defender él solo de ellos.* La protección exterior necesaria. ante la que son elevados los procesos que se suscitan en este terreno. 2. así contra las fuerzas de la naturaleza inanimada ó contra las bestias feroces. Es cierto que sólo en el Estado hallamos protección segura. ejercidos en este caso por diferentes mandatarios cada uno y con independencia mutua. La gran ventaja y la idea fundamental de Ja monarquía es. que nada pueda desear ni nada tenga que esperar ó temer por su persona. el Derecho positivo. P a r a conseguir el resultado apetecido. llevado á la única esfera de actividad práctica que le queda. El Derecho de gentes establece. Pero como en todas las cosas humanas la supresión de un mal produce frecuentemente otro. sino al bien público. en realidad. con lo cual reconocen el Derecho de gentes. con Spinoza. De esta manera se anula. este segundo caso es el de más frecuente aplicación y el más importante. el egoísmo natural en aquel hombre. en mi opinión. es decir. pues su hijo. aunque más robusto. como si no fuera un simple mortal para practicar la justicia y no atender á su propio interés. necesita concertar u n a alianza con los demás hombres. necesaria á causa de los ataques de todas clases á que está expuesto el hombre. La jurisdicción. seguridad ó inviolabilidad tan absolutas. ó sea á las relaciones entre pueblo y pueblo.° Protección interior. El medio más eficaz para conseguir este fin. los dos órdenes anteriores de protección hacen necesario un tercero. La fuerza puede oprimirle. por medio de una especie de neutralización. judicial y ejecutivo. mediante el mantenimiento de un estado de cosas legal. necesita para hacerse obedecer un juez y un ejecutor. parece ser la distinción y separación de la trinidad de que se compone el poder protector.Los que niegan. darle tanta autoridad. y contra los cuales. en el principio de observar entre sí una actitud defensiva y no agresiva. por consiguiente. en una declaración del ex Presidente de los Estados Unidos. el Arzobispo de París en su pastoral de Junio de 1851). el Derecho penal debe estar fundado en el principio de penar. asi como de todo lo demás que el trabajo personal hubiere reportado á cada uno de ellos. puesto que este último interés se confunde con el de la dinastía en las monarquías hereditarias. ¿han estudiado suficientemente la cuestión? El Derecho de propiedad de los indios mismos sobre la mayor parte de aquellas comarcas. ocurre frecuentemente que las últimas perjudican á las primeras. Guando el Estado. y como la caza no es susceptible de recibir un trabajo. no al hombre. núm. sino el acto. He aqui el párrafo principal: «Algunos moralistas han expuesto dudas sobre el derecho que tuvieron los europeos para establecerse en las regiones habitadas por los pueblos primitivos de América. llevará sobre si la censura de su falta. aunque las leyes castiguen la caza furtiva tan severamente. . han presentado siempre como principal argumento que la propiedad es fruto del trabajo.mensa diferencia entre la realeza y la mera presidencia de una república. se arroga otras de su invención. Esta verdad. el derecho que existe sobre ella es positivo exclusivamente y no lo reconoce la moral. Esto prueba que el Derecho de propiedad no puede fundarse más que en el trabajo aplicado á las cosas.» Todos los que en nuestros días han tenido que combatir el comunismo por medio de razonamientos (como. Por eso debe ser hereditaria y no electiva. se encuentra considerablemente fortalecida por el hecho de haber sido defendida. hasta en la práctica. el cazador furtivo. trabajo corporizado ó cristalizado. Y es porque los principios de la honra descansan sobre el derecho moral ó natural. que puede leerse en la Quarterly Rewiev de 1840 (núm. sin trabajar al mismo tiempo por el del Estado. no puede ser objeto de una propiedad moralmente fundada. si no ha cometido otras culpas. Pero. De ahí la expresión: «cayó sobre él el peso de la ley». de los terrenos necesarios para su mantenimiento. tiene una base muy dudosa. además de estas funciones de protección. la honra que en el segundo caso se considera irremisiblemente perdido. á fin de que éste no vuelva á reproducirse. Cierto que el derecho natural les garantizaba la propiedad de sus campos cultivados. y no meramente sobre el derecho positivo. por ejemplo. He expuesto que el Derecho de propiedad se deriva únicamente del trabajo aplicado á las cosas. de que. en el hecho. en algunos países. Quincy Adams. Pero el cazador. que el robo. 130) y que ha sido traducida al francés en la Biblioteca Universal de Ginebra (Julio. y luego para que el soberano no pueda afanarse por el bien de sus descendientes. aún más. y sólo se le castiga porque la ley conserve su fuerza preventiva. Hallamos todavía otra confirmación de esto. 55). ¿qué derecho tiene sobre las vastas florestas que el azar le hizo recorrer persiguiendo una pieza? etc. ó si se quiere. primero porque ningún súbdito pueda ver un igual en el rey. como el ladrón. no sufre merma en el primero en el concepto general. al mismo tiempo que sólo así es moralmente valedero. puesto que sólo mediante este título es voluntariamente reconocido por los demás. enunciada muchas veces. el criminal no es más que el instrumento del delito. de sus habitaciones. y. pero no será considerado como un sujeto deshonrado de quien todo el mundo se aparta. En mi opinión. de distinto género. cuando lo que convenía era prevenirlos. y en seguida podréis suprimir la pena de muerte. En general. Al par que esto. tal como lo expuse en el texto. Siempre es cosa muy aventurada querer obtener de un golpe dos resultados. para perseguir el fin. pero no puede pedir la misma garantía cuando sólo se trata de garantizar la seguridad de su propiedad. y el sistema penitenciario pretende realizar las dos cosas á la vez. la pena es un mal. habría que lamentar siempre que la admisión fuera determinada por crímenes. pues la ley debe penar la acción. no hay que creer por esto que son esas las causas principales. como el asesinato mismo. Quisiéramos ver llegar el hastío. El sistema penitenciario tiende también á penar al individuo. de modo que no les intimida.Según la teoría de Kant.» La tentativa de asesinato debería ser castigada con la pena capital. Lo importante es siempre el carácter moral del individuo. La reclusión solitaria produce el efecto contrario. no es el acto lo que se pena. por grande que sea la parte imputable á la brutalidad y la ignorancia. Resulta. Además. La pena de muerte es indispensable para asegurar la vida de los ciudadanos. de este fin de las penas. prescindiendo del éxito que tenga. no pueden comprenderla por anticipado. se les puede decir : «Empezad por suprimir el asesinato. como he demostrado en m i Memoria sobre el libre albedrío. y éste es absolutamente invariable. pero lo será más todavía cuando ambos resultados tienen algo de contrarios. la prueba está en que una infinidad de personas tan incultas y tan pobres como los delincuentes que están en este caso. U n a me- jora moral efectiva es imposible. no se funda en que aquéllas son una expiación. en extremo problemático de la corrección. pues la gran tortura que inflige. A los que quieren aboliría. como ha dicho Gcethe: Cuando un gran dolor nos domina. le presenta como amenaza el polo opuesto de las miserias humanas: el aburrimiento. donde hallaremos la escala exacta de proporcionalidad de las penas es en la importancia del daño que se trata de prevenir y no en la indignidad del acto punible. en él se abandona el fin conminatorio propio de la pena. A aquel á quien la indigencia y la nece- sidad inducen al crimen. Por eso la ley puede . pero falta saber qué fruto se obtendría. Aun considerando los establecimientos penitenciarios como casas de educación. no tiene testigos. pues la libertad de otro ó cualquiera otra fianza semejante bastan para el caso. La educación es un beneficio. que conduce al jus talionis. sino al hombre. Esto es lo que da al hombre el derecho de pedir que la vida de otro responda de la seguridad de la suya . sino en que la garantía debe estar en relación con el valor de la cosa garantizada. de suerte que sólo cabe prevenir los delitos por medio de leyes conminatorias. se puede ciertamente rectificar el conocimiento extraviado y despertar el amor al trabajo en los delincuentes. pero. pues. que el dolor aparente debe ser todo lo superior que se pueda al dolor real. unidas á la pobreza en la perpetración de la mayoría de los crímenes. La perspectiva del hastío no es probable que intimide más á los delincuentes que la vista de las prisiones monumentales que las personas honradas construyen para los bribones. no llegan á ser criminales. Lo que Beccaria dice de que las penas deben ser proporcionadas á los delitos. á fin de que se enmiende. y los que no la conocen por experiencia. á lo cual hay que añadir que el encuentro y la unión de estos padres es evidentemente el resultado de circunstancias completamente accidentales. además de la entidad del daño eventual. Si la pena tendiese realmente á la expiación. Y lo interior suele corresponder á lo exterior. así como con la dificultad de disuadir al culpable. Esto por lo que toca á la teoría del Derecho. es necesario á veces hacer resaltar mucho los contrastes. de suerte que cada contramotivo sea sensiblemente superior á los motivos que podrían impulsar al crimen. habría que medirla con arreglo á otra escala. además. Además. en otros. la muerte de un toro salvaje. Pero el Código penal no debe ser más que una nomenclatura de motivos de abstención para todos los delitos posibles. y en cambio. á la compensación. la marca imborrable de la bajeza moral y de la estupidez. de la cual sólo es instrumento el encadenamiento exterior y experimental de las cosas. al jus talionis. pues la conservación de la especie urus no debe ser comprada á costa de la vida humana. En unos. y nos parecerá que semejante ser debería a v e r gonzarse de existir. debe tenerse presente que la voluntad no es libre. guardando la debida proporción con el daño que resultaría de la acción punible. Mas para comprender un problema en toda su extensión. sino que se la puede determinar por medio de motivos. excede de toda moderación. sólo esta distinción puede darnos la clave del problema. se nos muestra como obra de una dirección misteriosa é incomprensible. Todo lo que de aquella se deri • va tiene que manifestarse forzosamente debajo de esas formas y tomar puesto en el encadenamiento causal. en otro. obra de sí mismo. la naturaleza ha grabado con sus manos profundamente. podemos hallar el origen empírico de estas diferencias en la calidad y manera de ser de los padres. en cierto sentido. si consideramos que transforman el ser entero. En uno veremos la bondad del corazón reflejándose en la mirada ó el sello del genio impreso en las facciones . así en lo moral como en lo intelectual. por su choque con las circunstancias. en una fisonomía innoble. maldad y ne- cedad. Estas consideraciones nos conducen irresistiblemente á distinguir entre el fenómeno y la cosa en sí.justamente castigar con pena 'de prisión al que deja caer un tiesto de su ventana. ¿Es posible admitir que no haya en esto más que un capricho del azar? ¿Puede creerse que semejantes diferencias puedan existir sin alguna culpa ó algún mérito de aquellos en los cuales se manifiestan. el poder de los motivos que impulsan á cometer el acto punible. nobleza de alma é inteligencia. Aunque en ese encadenamiento todo acaece . deciden del curso de la vida? Esto sólo bastaría para mostrarnos que el hombre tiene que ser. Procediendo así. el caso de que se trata en nuestro problema. permitirlo en invierno. sin lo cual no habría camino para influir sobre ella. por otra parte. hay que tener en cuenta. por consiguiente. P a r a determinar la pena j u s t a . La cosa en sí no se manifiesta más que en las formas del fenómeno. y con la tentación que impulsa á ella. que son imborrables y que. Pero castigar con la pena capital. ó con trabajos forzados al que fume en un bosque durante el verano. E n mi Memoria sobre el libre albedrío he demostra- do que lo que gradúa el valor moral de la existencia es la naturaleza primitiva é invariable del carácter innato. veremos claramente la increíble diferencia nativa que existe entre los hombres. como se hizo en Polonia. Pero. pues. Su centro está en cada individuo. cree ser el núcleo y el centro del mundo. la causa verdadera está en lo interior del ser que se manifiesta en el fenómeno. hasta el más humilde. entrego su suerte al azar. en el punto de vista general. entre la multitud infinita de los individuos. casi invisible. . es la voluntad de vivir en toda su integridad.por virtud de causas y todo es necesario y determinado exteriormente. voy á tratar abora de explicar cuál es su origen. Así. por el contrario. lo que dice es esto: «Soy el todo de todo. es v menos que nada. en el de la conciencia externa ó conocimiento objetivo. Creo haber contribuido eficazmente en los cuatro primeros capítulos de este libro cuarto. sin que mi fuerza productora se debilite más que el poder reflector de un espejo por el número de imágenes del sol que en él han sido reflejadas. E n mi Memoria sobre el fundamento de la Moral. de lo exterior ó de lo interior. Tal es su lenguaje desde el punto de vista particular. más que uno de tantos. dirección misteriosa y que no podemos siquiera representarnos á no ser en forma alegórica. y meditando caemos en ese abismo de pensamientos.» Cuando se aprende á percibir y á conciliar esta flagrante contradicción de la naturaleza. Destruyo cada día millones de criaturas. según habla del individuo ó del conjunto. y lo que somos para los demás. y se atribuye una importancia inmensa. Si. desde lo interior. Oigamos ahora hablar á la naturaleza cuando se coloca en lo exterior. ó lo que es igual. lo demás puede ser aniquilado porque no significa nada». insignificante. todo individuo. la cosa en sí. cuando habla por boca del individuo. sólo entonces. La naturaleza se contradice á sí misma. que hace abstracción momentáneamente del individuo que conoce. visto por fuera desde lo exterior. En otros términos. es decir. visto por dentro. que forma parte del primer volumen de Parerga. § 14. en un estudio titulado De la intencionalidad aparente en el destino del individuo. El individuo cuando reflexiona sobre sí mismo. ve que no es. Produzco cada día millones de criaturas. éste es el origen del egoísmo que cada uno de los hombres censura en los demás. La explicación que acabo de dar puede exponerse también en la forma siguiente. Por consiguiente. be mostrado lo que es el egoísmo en esencia. en su voluntad. cada yo. aunque este sea un gusano. Para completar lo que allí digo. no es nada ó casi nada. en el mundo nada hay importante más que mi propia conservación. del mero fenómeno. en la periferia. á facilitar la inteligencia del problema. del centro ó de la periferia. sin embargo. el de la conciencia de sí. es el todo de todas la3 cosas. es cuando se da con la solución verdadera del problema de si el yo es perecedero ó inmortal. que Hamlet llama pensamientos que exceden del alcance de nuestro espíritu. He consignado mis opiniones sobre esta dirección de las cosas. que es la única realidad. No podemos entrever la solución del problema más que muy á lo lejos. Esto se funda la gran diferencia entre lo que somos necesariamente para nosotros mismos. su lenguaje es este: «El individuo no es nada. que los persigue como le cuadra. fija sus miradas en el mundo exterior. y esto es para mí un mero pasatiempo. pues cada criatura. reconoce en su esencia íntima. un juego. el más caprichoso y desordenado de sus hijos. Por lo tanto. entonces. El individuo no es nada. en el campo de la representación. y sobre esto descansa el egoísmo de toda criatura viviente. El dogma de la metempsícosis citado antes. desaparece de nuestra vista. el sol de nuestra tierra. la muerte no hace más que disipar la ilusión que nos impedía comprenderlo. Esto no quiere decir que la virtud proceda de alguna superioridad especial de la inteligencia. se dice implícitamente que la fórmula de la metempsícosis: «Renacerás bajo la figura de aquel á quien haces padecer en este momento y tendrás que soportar los mismos dolores». Eu cambio.' que. pero la verdad es que existe ya en esos otros seres de presente. á veces el sujeto adquiere la facultad de conocer lo que está ausente ó lejano y hasta lo por venir. la compasión. después de la muerte. Enseña que mi ser íntimo. á pesar de la infinidad de sus manifestaciones. entre estos síntomas. este estado parece una especie de ubicuidad. pues la inteligencia más débil basta p a r a penet r a r más allá del principio de individuación. Toda virtud verdadera. es idéntica á aquella otra fórmula brahmáuica que he citado frecuentemente: Tat twam asi: Ese eres tú. es traducir en actos los principios de la metafísica. unos p a r a otros. pero no se vuelven visibles p a r a nosotros hasta que la estrella más cercana. cuando llega á un grado elevado. que es |la condición indispensable. el más notable es la participación del peasamiento de otra persona. Al decir que el tiempo y el espacio no son más que formas del conocimiento. como he consignado varias veces y especialmente en el § 22 de mi Memoria sobre el fundamento de la moral. no la permite quitarse la venda de los ojos. Hasta parece que todos loshombres levantarían el velo del principio de individuación. se derivan tres fenómenos que podemos comprender en la noción común de la simpatía. El carácter más excelente puede ir unido á una corta inteligencia y p a r a despertar nuestra caridad no necesitamos hacer ningún esfuerzo intelectual. Puesto que todo individuo está sometido á este obstáculo en su conocimiento. . ser justo. lo cual se acomoda perfectamente con el orden de las cosas. secreta y tiránica sobre la inteligencia. el más asombroso de estos estados es el sueño magaético. Esta es quien. son: 1. así brilla constantemente sobre nuestras cabezas una multitud innumerable de estrellas. sólo se a p a r t a de la verdad en que traslada al porvenir lo que y a existe de presente. en que la conciencia deja de estar concentrada en el cerebro. irá á habitar en otros seres. La muerte es una refutación de este error y le hace desaparecer.°. Creo que en la hora de la muerte debemos sentir que una pura ilusión limitaba hasta entonces nuestra existencia á nuestra persona. Tenemos algunos indicios de ello en ciertos estados análogos á la muerte. noble y bueno. que es lo que importa p a r a el caso. procede de un conocimiento inmediato é intuitivo de la identidad metafísica de todos los seres. y sobre ella cae la responsabilidad definitiva. como el sol. diversos síntomas muestran que existimos fuera de nuestra persona en otros seres. De esta identidad metafísica de la voluntad en cuanto cosa eu sí.El error fundamental que de ahí resulta consiste en creer que somos mutuamente no-yo. si la voluntad no se opusiera á ello. Mi existencia individual. oculta todo lo demás con su resplandor. se sigue de ahí que la individuación es quien mantiene á la voluntad de vivir en el error respecto de su ser: es la Maya del brahmanismo. no es en realidad más que un obstáculo colocado entre mí y el conocimiento de la esfera efectiva de mi ser. base de la justicia y de la caridad (caritas). por su influencia inmediata. " volumen de Parerga MUNDO ra ¿I . el cap. y 3.2. Los antiguos. TEORÍA DE LA NEGACIÓN DE LA VOLUNTAD DE VIVIR El hombre ha adquirido la existencia y el ser sea por su voluntad. la solución está en el dogma cristiano que enseña que las obras no justifican. C A P I T U L O X L V I I I (1). u l ° 8 0 r e f i e r e a I § 6 8 d »l Primer volumen. XIV del 2. q u e es l a v i d a de l a especie estableciendo su s u p r e m a c í a sobre l a del individuo. l a magia en q u e se c o m p r e n d e n el m a g n e t i s m o a n i m a l y las cur a s simpáticas.°. Por más que el hombre practique la justicia y l a caridad. en el segundo caso una existencia como la suya. ó sea sin su consentimiento. trataron en vano de probar que la virtud bastaba para hacer felices á los hombres. el amor sexual a c o m p a ñ a d o d e selección d e t e r m i n a d a (amor). En el fondo. es decir. Pero esta no es la solución seria y profunda del problema. V. 1). y. el poeta á V ¿ L ? St at emKb i°eaQp í t . razón de que no se daban cuenta claramente. con su consentimiento. Se puede definir l a s i m p a t í a como l a m a n i f e s t a c i ó n e m p í r i c a d e l a identidad metafísica d e l a v o l u n t a d en todos sus fenómenos. no por eso será culpa omni carens. indicio de u n enc a d e n a m i e n t o d i f e r e n t e del que p r o d u c e n l a s f o r m a s f e n o m e n a l e s c o m p r e n d i d a s d e n t r o del principio do razón.°. el inocente debería estar exento de dolor. como dice Cicerón (Tuse. la razón de los esfuerzos que en este sentido hicieron los filósofos. L a verdad está en la sentencia de Calderón. por lo tanto. es una flagrante injusticia. especialmente los estoicos y también los académicos y los peripatéticos. llena de amargura y de dolores inevitables y sin número. siendo lo que los griegos llamaban y «ycrtov y los latinos honestum. debería ser feliz.. era la hipótesis de que sería insto que sucediera así. XIV del 2. que es la vida de la especie estableciendo su supremacía sobre la del individuo. indicio de un encadenamiento diferente del que producen las formas fenomenales comprendidas dentro del principio do razón. V. llena de amargura y de dolores inevitables y sin número. razón de que no se daban cuenta claramente. no por eso será culpa omni carens.. C A P I T U L O X L V I I I (1). la solución está en el dogma cristiano que enseña que las obras no justifican. por lo tanto. el amor sexual acompañado de selección determinada (amor). L a verdad está en la sentencia de Calderón. y. debería ser feliz.°.°. el inocente debería estar exento de dolor. con su consentimiento. como dice Cicerón (Tuse. En el fondo. Se puede definir la simpatía como la manifestación empírica de la identidad metafísica de la voluntad en todos sus fenómenos.2. siendo lo que los griegos llamaban y «ycrtov y los latinos honestum. es una flagrante injusticia. la razón de los esfuerzos que en este sentido hicieron los filósofos. ° §68 Primer volumen. era la hipótesis de que sería lusto que sucediera así. especialmente los estoicos y también los académicos y los peripatéticos. en el segundo caso una existencia como la suya. Pero esta no es la solución seria y profunda del problema. 1). Por más que el hombre practique la justicia y la caridad. Los antiguos. bieQ el cap." volumen de Parerga MUNDO ra ¿I . trataron en vano de probar que la virtud bastaba para hacer felices á los hombres. TEORÍA DE LA NEGACIÓN DE LA VOLUNTAD DE VIVIR El hombre ha adquirido la existencia y el ser sea por su voluntad. es decir. el poeta á apít ul 80 r e f i e r e a I v i í L tfaS mt 0 K® . la magia en que se comprenden el magnetismo animal y las curas simpáticas. y 3. ó sea sin su consentimiento. y que es obra de mano ajena. no procede franca y directamente. de un renacimiento. puede sacarnos de la esclavitud del pecado. en este caso no tendríamos necesidad de lo que el cristianismo. Pero como no somos lo que deberíamos ser. por efecto de la gracia. nos dan como fin supremo. de volvernos lo contrario de lo que somos. pero la fuente será siempre nuestra essentia et existentia. no achaca la falta abiertamente á la existencia. Si San Pablo (Romanos. pero sólo lo hace por vía de alegoría. lo cual le entrega. Por eso tenemos necesidad de una transformación completa de nuestros sentimientos y de nuestro ser. San Agustín enseña (de libero artitrio) que el hombre lólo fué inocente antes de la caída y sólo tuvo libre albedrío en Adán. de una redención (que las dos religiones de la India llaman emancipación final) que nos saque de nuestra condición actual. á diferencia de las otras dos religiones. III. que son sus hermanas mayores. sobre el cual necesitaba injertarse la doctrina cristiana en este punto. 21 y siguientes). se confunde con la caída del primer hombre. en el sentido bíblico. La sustancia y el sentido verdadero del cristianismo son los mismos del budhismo y del brahmanismo: los tres enseñan que el hombre es culpable por el mero hecho de su existencia. es porque operari sequitur esse. cuyas consecuencias son todos los demás. ó vo. A decir verdad. cosa imposible. San Agustín y Lutero enseñaron que las obras no justifican y que somos y seguimos siendo pecadores. Mas. operando la renovación total del hombre viejo (es decir. ordena constantemente cambiar de conducta. Y no puede parecer absurdo que se nazca ya culpable más que á aquel que crea que el hombre acaba de salir de la nada en el mismo instante que nace. y que sólo el renacimiento en Jesucristo. La existencia del hombre es. una transformación absoluta de nuestros sentimientos). y esto. Esto sólo era posible por medio de la ficción de un libre albedrío de indiferencia. la ficción de una voluntad libre. y á pesar de sus virtudes. La falta puede estar en el operari. en la conducta. pues. el pecado original consecuencia necesaria de su propia voluntad. que nos traiga la salvación. en realidad fruto de su libre albedrío. Es. y que desde entonces está fatalmente sumido en el pecado. para obrar como debiéramos sería preciso que fuéramos también como deberíamos ser. nuestro único pecado verdadero es el pecado original. como tengo demostrado en mi Memoria sobre el libre albedrío. á su vez. San Pablo dice que nadie se justifica ante la ley. Como esto resulta un contrasentido. á . en toda justicia. lo mismo que el brahmanismo y el budhismo. los padecimientos morales y físicos. no obramos como deberíamos obrar. y el pecado original. volviéndonos la libertad y la . y.quien los sentimientos cristianos inspiraban un conocimiento más perspicaz que el de los sabios de la ant i g ü e d a d : el delito mayor del hombre es haber nacido. por eso no puede ser feliz.*oS. además. sino que hace que la cometa la primera pareja humana. pero como el judaismo no admite esta interpretación. sólo era necesario á causa del dogma fundamental judío. En otros términos no tendríamos necesidad de volvernos otros. El mito cris- tiano le coloca después de la aparición del hombre v atribuye á éste. sólo que el cristianismo. ó hablando más exactamente. mientras que nuestra naturaleza continúa invariable. apareció á la vez que la essentia y la existentia del hombre. por consiguiente. Tal es el efecto de la justicia eterna de que he tratado en el § 63 del primer volumen. La ley. lo mismo hoy que hace tres mil años. y tratando de suprimirlos por medios exegéticos. por contradictoria que sea con las opiniones que dominan actualmente en Europa. se ha manifestado en el safismo. y en nuestros días el racionalismo. son un primer indicio. llegar á la beatitud eterna y entrar en el reino de los cielos.salvación. que elevan la voz contra estos misterios. extrañas adiciones para poder adaptarse á él. El desengaño. querrían. sobre el cual íué injertado. Si consideramos la voluntad de vivir objetivamente y en conjunto. un síntoma de que la voluntad del individuo no está estrechamente atada al error y de que la desilusión se apro- . aunque éste lo hiciera mediante un rodeo. Hasta en el judaismo. Por eso en G-recia el sentimiento contrario sólo pudo revelarse en la tragedia. Las virtudes morales. El teísmo judío. como se dice comúnmente. impregnada de espíritu indio y que se conserva desde hace más de mil años. el pecado original (que es su redeeming feature. por todo el Oriente no musulmán. es reconocida y profesada. como descarriada por un error. pero tampoco nos conducirá nunca á otra parte que á su propio seno. No se puede señalar otro fin á la existencia que el de convencernos de que valdría más no existir. A esta dificultad. La existencia no puede ser considerada más que como un camino errado. debemos representárnosla. Mientras nuestra voluntad siga siendo la misma. debemos atribuir las apariencias tan extrañas de los misterios cristianos que repugnan al sentimiento vulgar y han sido un estorbo para la obra de proselitismo de esta religión. la negación de todo lo que venía persiguiendo. la más reciente y la peor de las religiones. Dejemos ya los mitos. el mundo no podrá cambiar. con arreglo á lo anterior. y en el Islam. La salvación consiste en hallar el buen camino. Es cierto que todos los hombres desean verse emancipados de esta condición de dolor y de muerte. tuvo que aceptar. El paganismo griego y el islamismo son las dos únicas religiones absolutamente optimistas. la fábula de la caída del hombre por el pecado era el único punto propicio para recibir el injerto sacado del antiguo tronco indio. Esto no es posible. y es necesario proclamarla. toda ella lleva este sello. La naturaleza no nos dejará jamás caer de sus brazos para ser aniquilados. y cada cual sabe por la experiencia de la vida y la muerte cuán aventurado es existir como parte de la naturaleza. hermosa doctrina procedente de la India. Tal es el mito cristiano en lo relativo á lamoral. pues lo que entienden por sí mismo es la voluntad de vivir. no hacen más que volver el cristianismo al judaismo. produjo el pelagianismo. La incapacidad para comprender la profunda significación que encierran. es decir. ciertamente. es lo que las religiones llaman la negación de sí mismo. la caridad y la justicia que. En cambio. Asila con- <cebían las antiguas religiones samaneas y el cristianismo primitivo. sólo que no quieren andar el camino con sus propias piernas y preferirían ser llevados por el curso de la naturaleza. que sólo ha podido resolverse mediante violentos esfuerzos. Esta es la más importante de todas las verdades. nacen de que la voluntad de vivir ha traspasado el principio de individuación y se ha reconocido como idéntica en todos sus fenómenos. el rasgo que redime lo demás) encierra el germen de esta concepción. cuando son sinceras. á la pobreza voluntaria. En mi Memoria. La verdadera equidad. cediendo el puesto á la renuncia absoluta y entonces comienza la negación de la voluntad de vivir. rechazan como superfluo el ascetismo entendido rigurosamente. preparándose á volar. identifica su suerte con la de la. Esto es lo que impulsó al budhismo á emanciparse del ascetismo exagerado y riguroso. las privaciones. la parte correspondiente á toda existencia humana pesa por entero sobre sus espaldas. y la caridad que se despoja de lo necesario es un perpetuo ayuno (1). y 3. el ayuno. de muerte. la inviolable justicia. el hombre caritativo acepta una carga mayor que la que hubiera correspondido en el curso ordinario de las cosas. á la humildad y obediencia de los monjes y á la abstención de todo alimento animal y todo género de relaciones con el mundo. es obra tan difícil.°. sino que lleva él mismo la carga que le corresponde. dura. son las señales positivas del profundo extravío en que se halla sumida la voluntad. Por eso muchas personas. la crueldad. nuestro propio bien. de dolores. sólo para contemplar la serie sistemática. el bien de otro. en las cosas pequeñas no nos inspira admiración' Su esencia real consiste en que el justo no procura. y que desviando de ella á la voluntad. Además. como podemos verlo en el mundo. que desempeña papel tan principal en el brahmanismo y á rechazar las maceraciones. la injusticia. Por el contrario. . no quiere otra suerte que la de la humanidad entera. como el inicuo. dolores de todas clases. 2. en que la cuestión sometida al concurso estab* planteada con arreglo al espíritu de la moral filosófica adoptada en los países protestantes de Europa. es un lote de trabajos. un cuarto móvil. tuve que pasar en silencio ese cuarto móvil. La justicia es en sí misma un cilicio que causa al que lo lleva una mortificación incesante. renunciando á todo privilegio del azar.°. nos impulsan á la resignación.xima. la busca deliberada de todo lo que nos desagrada y repugna. podría decirse que bate ya las alas. la práctica del ascetismo. Lo que hace á la equidad tan respetable son los sacrificios que cuesta. puesto que inclina al hombre á tomar sobre sí los dolores que primitivamente correspondieron á otros. por el contrario. echar sobre otro las cargas y los dolores de la vida por medio de la astucia ó de la violencia. la maldad. á saber: la renuncia de todo caudal. el cilicio y las mortificaciones en general. El que ama esta virtud reconoce su ser en cada una de las demás criaturas. nacen de la vida misma y nos impulsan á la renuncia. el mal de otro. la primera y más importante de las virtudes cardinales.humanidad entera y esa suerte es. á saber: nuestro propio mal.°. la pobreza. y acaso no sin razón. Se limita al celibato. La práctica perfecta de las virtudes morales tiene por séquito. las mismas virtudes morales son un estímulo para la renuncia y la negación de la voluntad de vivir. Cuando el hombre. pues la necesidad y el dolor. hay que añadir á los tres móviles de la conducta huma na que expuse en mi obra sobre el fundamento de la moral y que son: 1. no tarda en rechazar también ésta. Pero la caridad (caritas) va más lejos y nos conduce más deprisa al mismo resultado. La justicia estimula también la negación de la voluntad de vivir. Puesto que (1) Cuando se admite. el apego á la vida y á los placeres desaparece bien pronto. las penitencias. hay que hacer sacrificios que quitan á la vida las dulzuras que nos ofrece para que nos contentemos con ella. que son el destino de la vida. que para consagrarse á ella sin reservas y de todo corazón. Hago aquí esta observación incidental. viso supremo illo ( S a n e a r a . Si el mundo ha de salvarse. es la salvación. yol.) Esta concepción escandalizará de seguro á muchas personas. A pesar de esto. páginas 116. la negación que va llegando á medida que se ilumina la conciencia. para quienes una recompensa en el cielo ó un castigo en el infierno. representan un comentario mucho más satisfactorio del valor moral de la conducta humana. se advierte que estas ideas coinciden. acompaña al hombre como una antorcha. Esto significan también la penitencia y remisión de los pecados que el Cristo resucitado encarga anunciar definitivamente á sus Apóstoles y les da como clave de su misión.el fin á que conducen las virtudes morales es el que he indicado antes. por consiguiente. sino de la fe que da la gracia. alumbrándole el camino desde la afirmación á la negación de la voluntad de vivir. es indiferente y con ocasión de esto pronuncia una vez más la máxima tantas veces citada por los brahmanes^fVwdéíMí' nodus cordis. que nos expone esta doctrina. pues. Pero los budhistas designan esto con una franca y leal negación. nuestros actos no pueden justificarnos jamás y no podemos obtener el perdón de nuestros pecados más que por los méritos del mediador. ó bien en el idioma de los Vedas.. 356 y 360. las obras del pecado y sus consecuencias deben de poder ser redimidas y borradas algún día. en definitiva. Si definen el Nirvana como una negación. I. es decir. con las del cristianismo y especialmente con las defendidas por Lutero. ya por las propias luces de un conocimiento rectificado. Las virtudes morales no son el fin. entre otros el buen Windischmann. La conciencia moral reina. seguidos de las obras de cada existencia sucesiva. y también üpnekhat. la filosofía del Vedanta (1). páginas 340. seguido de la liberación (emancipación final) nos lleve al MoTcscha ó retorno al seno de Brahma. la moralidad ó la inmoralidad de la conducta anterior. hasta que el justo conocimiento. es porque el Sansara no suministra elemento alguno que pueda servir para definir y construir el Nirvana. desde el nacimiento del pecado original basta la redención por la fe en Dios hecho hombre (avatares). con la cual comienza la responsabilidad moral al mismo tiempo que el pecado original. que no se diferencian de los budhistas más que en el nombre. después de lo cual se hacen indiferentes. disolvuntur omnes dubitationes ejusque opera evanescunt. Es fácil advertir que sin esta condición. que es la negación del mundo. según las cuales la salvación no viene de las obras. (1) Véase J. el cristianismo tendría que establecer para todos penas perpetuas y el brahmanismo reencarnaciones perpetuas y que en ningún caso habría salvación posible. esloca 22. cuando se tiene capacidad para llegar al fondo de las cosas. Sabdapr amanas. En el mito cristiano este grado está representado por la ciencia cogida en el árbol del conocimiento del bien y el mal. en lenguaje mítico se dice. pero son un grado para llegar á él. entre ambos momentos. que creen en los Vedas. Windischmann: Saneara sive de Theologumenis Vedanticorum. dice con razón que cuando se ha conseguido el verdadero conocimiento y con él la resignación absoluta. ya por la gracia de otro. llaman á los brahmanes. 117 y 121-123. Los jainas. después del renacimiento. al través de todos los renacimientos. manifiesta la indignación que le inspira. Este es la afirmación de la voluntad de vivir. del Sansara. lo llaman Nirvana. mote que . la santidad que atribuimos á e toda acción sinceramente moral depende de que el hombre. imagen.significa que creen lo que no se puede saber ni prob a r . (Asiatic. 474. Afirmación de la voluntad del vivir. noción. á la comunión y á la extremaunción. porque la llama del conocimiento ha destruido y consumido de tal suerte la voluntad. que es el sentimiento pagano. la unión del alma con el cuerpo y querrían emanciparse de ella. maldad.. Es inherente también á la voluntad. palabras. La muerte del individuo es cada vez la repetición de la pregunta que la naturaleza no se cansa de dirigir á la voluntad de vivir: «¿Estás ya harta? ¿Quieres desasirte de mí al cabo ? » La vida individual es muy corta para que la pregunta pueda hacerse con la mayor frecuencia. Researches. que el cuerpo es la voluntad considerada objetivamente como fenómeno en el espacio. y se separa de la voluntad que se niega. al obrar así. puesto que el carácter es individual. En el fondo. egoísmo. el motivo de sus quejas..) Muchos filósofos antiguos. de cualquier manera que sea: el contraste se resume para nosotros en una pura negación. este es también el origen de la oración cristiana pidiendo á Dios que nos libre de una muerte re- pentina. diversidad de los seres. Por consiguiente. las preces y las exhortaciones de los brahmanes á los moribundos. ha comprendido que la esencia de todos los seres vivientes es numéricamente idéntica (1). la individualidad no pertenece más que á la voluntad que se afirma. Pero en este punto carecemos de imagen. pues sabemos. consagrándolos á las exhortaciones. deploran. como queda expuesto en el segundo libro. tales como Orfeo. como San Pablo. pero éste desaparece al par que se produce la negación del querer. será aquel que haya comprendido que en la vida él ya no es nada y que no se interese ya por su fenómeno individual. á la confesión. como que es su espejo. . todo esto procede de la misma fuente. es porque han abandonado el punto de vista cristiano. p á g . Pero el hombre que temerá menos ser reducido á la nada por la muerte. El momento de la muerte es el que decide si el hombre va á caer en el seno de la naturaleza ó si no formará parte de ella y. los pitagóricos y Platón (entre otros pasajes de sus obras. y ha perdido hasta el fogoso querer de la vida individual. Y de otra parte. Si hay en el día muchas personas que desean una muerte semejante. de noción y hasta de palabras para expresar la antítesis. y el fenómeno tiene. está tomado de la objetivación de la voluntad. pues la afirmación (Sansara) tiene por forma de manifestación la multiplicidad de los fenómenos. individualidad. En este espíritu están inspiradas las ceremonias. mundo de la cosa en (1) Véanse Los Dos problemas fundamentales de la Etica. en el Fedon). mundo fenomenal. Comprendemos cuál es. porque todo eso. pues la inteligencia pertenece al fenómeno. Por eso también la religión cristiana prescribe emplear bien los últimos instantes de la vida. V I . v o l . de la cual forma parte. La individualidad es inherente ante todo á la inteligencia. que es el de la negación de la voluntad de vivir por el de la afirmación. por forma el principio de individuación. tales como las describen los Upanischadas en diferentes pasajes. siendo por lo mismo impotente para expresar lo que es opuesto á eso en absoluto. en realidad. odio. que no conserva vestigios de ella. Mas esta identidad no existe más que en el estado de negación déla voluntad (Nirvana). Lo que acabo de expresar parecerá menos extraño si consideramos que. por consiguiente. animal. lo cual no exigiría mucho tiempo tratándose de inteligencias tan perfectas. identidad de todos los seres. la acción virtuosa representará la producción momentánea de un estado que. nacen del presentimiento de la identidad de todos los seres. constituye la negación de la voluntad de vivir. ni. semejante inteligencia no puede encontrar puesto dentro de 3a naturaleza de las cosas hasta el momento en que viniese á producirse la comprensión absoluta. es decir. como be demostrado. no podemos representárnoslas como eternamente existentes. cuando llegan á su pleno desenvolvimiento. y una vez comprendida esa esencia. Consecuencia de lo que precede es que no existe razón alguna para admitir la existencia de inteligencias más perfectas que la del hombre. justamente porque . mientras que la verdadera salvación está en la negación del querer. acaban en la mística y en los misterios. sino en su esencia. ó. el resto no podría ser durante toda la eternidad más que una repetición. negación de la voluntad de vivir. Eu efecto. como la esencia de todas las cosas es en el fondo la misma. El espíritu no puede representarse este punto más que por medio de negaciones . conocimiento de ninguna especie. es decir. á fin de absorberse enteramente en lo más profundo de su propio ser. cuyas miras sirve y cuya afirmación refleja. en los templos. todas las religiones. con lo cual se suprime á la vez la individualidad. creado únicamente para las necesidades de la voluntad. llegan á rodearse de fórmulas vagas y de tinieblas' que marcan el límite más allá del cual el conocimiento no encuentra más que el vacío y toda comprensión cesa forzosamente. cuando se establece definitivamente. su conocimiento es necesariamente tautológico. haber hallado en lo que está más allá de todo conocimiento su resultado supremo puesto que han llegado al punto en que no hay sujeto ni objeto. demostrando que la inteligencia ha salido de la voluntad. seguida del hastío.sí. caridad. Sabemos también que la misión de toda inteligencia no puede ser otra que la de obrar sobre una voluntad . tienen también una misma raíz. comprenderemos cómo los místicos de to ias las re'ig ones llegan forzosamente á una especie de éxtasis. pronunciando mentalmente la misteriosa palabra Oum (1). aun admitiendo por un momento inteligencias absolutamente perfectas. á cuyas intenciones había venido sirviendo hasta entonces. á la oscuridad y al silencio . justicia. incluso su forma fundameatal de sujeto y objeto desaparece^ cómo afirman. De acuerdo con estas observaciones y con las que expuse en el segundo libro. i n manencia nacida de que la inteligencia es un principio secundario. no en su fenómeno. en que todo conocimiento. como de todo conocimiento en general. en su raíz. pues vemos que ésta basta ya para suministrar á la voluntad aquel conocimiento que la lleva á negarse y anularse. el último acto de la inteligencia será siempre suprimir esa volición. si se quiere. el brahmanismo hasta quiere que los fieles se abstengan de pensar y de mirar. La místi(1) Si reflexionamos sobre la inmanencia esencial del conocimiento humano. y con ella la inteligencia. aun la inteligencia más perfecta posible no será más que una transición hacia un fin que ningún conocimiento podrá alcanzar jamás. pero como toda voluntad es error. pues ese tiempo infinito sería demasiado pobre para suministrar á sus meditaciones asuntos siempre nuevos y dignos de ellas. pero se ha recurrido para la percepción exterior á signos simbólicos. Por lo tanto. mero instrumento de una naturaleza individual. Si las virtudes morales. en algunos pasajes de Jacobo Böhm. acurrucados y con los ojos fijos en la punta de su tariz. es toda enseñanza adecuada para hacernos sentir de un modo inmediato lo que no podemos conocer. que no sea nada bajo todos los aspectos y en todos sentidos. al llegar á su punto culminante. por tanto. puede convencer. El que llegue á comprender esto. no considerará insensato que los fakires. tales como se producen en cada individuo. Por el contrario. único. hablando en términos absolutos. así como todo conocimiento. de manera que se produzca el convencimiento. en el Upnekhat. en la que se ve eterno. traten de ahuyentar todo pensamiento y toda imagen. cuyo único destino es éste. ni por medio de los sentidos ni por medio de la razón. La filosofía debe contentarse con ser cosmología. Pues llegada á este punto. no hay ya voluntad á la que tenga que servir el conocimiento. esto es todo lo que puede proponerse sinceramente. sin aspirar á ser teología. en que se desvanecen sujeto y objeto. Gu- . en el admirable libro Los Torrentes de Mad. El místico. á las cuales hay que dar fe bajo su palabra. sólo por vía de consuelo añade que no es una nada absoluta. cuando una cosa no es nada de lo que conocemos. no puede. á la inversa del filósofo. Toma como punto de partida su experiencia interior positiva é individual. en las Enneadas de Plotino. en Escoto Erigenes. El mérito y la dignidad de la filosofía consisten en que desdeña toda afirmación que no pueda asentarse sobre pruebas. El que quiera completar el conocimiento simplemente negativo que suministra la filosofía con nociones afirmativas de esta índole.ca. de lo que se repudia. Su único asunto debe ser el mundo: explicar bajo todos los aspectos cuál es la esencia más íntima del mundo. visible para todo el mundo. Pero no se sigue de ahí que sea una nada. y no admite en el número de sus datos más que aquellos que puede apoyar. del fenómeno objetivo. cuanto á lo que gana ó se encuentra en cambio. Su método consiste en meditar y en combinar los datos hallados por él. pronunciando mentalmente la misteriosa palabra Oum en el fuero interior. procede de dentro afuera. lo cual puede depender muy bien de los estrechos límites de nuestro horizonte intelectual. en el mundo real de la percepción intuitiva por medio de las formas de que ha menester nuestra inteligencia para concebir las cosas. y sobre todo. á partir del cual los místicos que^continúan sentando afirmaciones caen en el misticismo puro. Pero no puede dar p a r t e de todo esto á los demás sino por medio de simples afirmaciones. no le queda más que hablar de lo que se renuncia. lo que significa sencillamente es que estamos limitados á tener tan sólo un conocimiento completamente negativo de esa cosa. en el sentido más amplio. convencer. que hay un conocimiento positivo de las cosas que no son susceptibles de ser conocidas. sino una nada relativa. alegando no sé qué intuición intelectual ó qué percepción inmediata de la razón. el filósofo parte de lo que es común á todos. De acuerdo con esto mi doctrina. es decir. y sobre la conciencia interior propia de todos los hombres. Pero debe guardarse de caer en el procedimiento de los místicos y de hacer creer. por consiguiente. Precisamente es este el punto. etc. las hallará expresadas con gran belleza y en abundancia. En efecto. en realidad no es nada para nosotros. ni que los Upanischadas recomienden ensimismarse frecuentemente. toma. ni pueden expresarse á no ser por medio de una negación. se ve obligada á denominarlo (al final del libro IV) la nada. y de los fenómenos de la conciencia interior. un carácter negativo y termina con una negación. y en particular el sofismo. En relación con estas diferencias. colocada por encima de ambas. en Angel Silesio. á la cual todo retorna. p. se mantiene en este punto en un término medio. siendo notorio que en 1680 MaMUNDO I I I 25 . son completamente heterogéneos entre sí salvo en lo tocante al sentido íntimo y al espíritu de sus enseñanzas. y el misticismo ó conciencia de la identidad de nuestro propio ser con el ser de todas las cosas. 465). v. una colección de los cuales ha traducido Tholuk al latín y al alemán y en muchas otras obras. que el que admite una de estas tendencias insensiblemente se ve llevado á admitir las demás. El quietismo ó renuncia de todo querer. p. Meister Eckhard. Los Sofis son los gnosticos del Islam. I. los quietistas y los ascetas indios. finalmente. lo sigue manifiestamente en un precepto. regocíjate conmigo. El teísmo calculado para la capacidad de las masas. que está en él mismo aquella fuente. como consecuencia de la renuncia á toda volición y bajo la forma de reunión con Dios. esencial á la mística. la va trayendo progresivamente. Es en verdad sorprendente la concordancia entre los autores que han expuesto estas doctrinas. Se encuentra también frecuentemente en los místicos la recomedación de renunciar á todo querer como medio de emanciparse de la vida y de sus dolores. Para hallar un ejemplo evidente de. los místicos. reconoce. hasta el punto de que la conciencia panteísta. coloca la fuente de la existencia fuera del hombre como un objeto. al hombre. en calidad de sujeto. no forman una secta que defienda y propague un dogma favorito adoptado teóricamente. edición Pfeiffer. la fuente primera de la existencia. me he hecho Dios. 626). así como también es asombrosa la inquebrantable seguridad y la convicción íntima con que describen lo sustancial de su experiencia interior. en que recomienda al asceta consumado que no busque á Dios en otra parte que en sí mismo (Obras. con la doctrina de los Vedas y particulamente con un pasaje del UpneMat (v. no se mani- fiesta en aquélla más que secundariamente. 63). la cual. Este procedimiento es general en toda la mística. la mística en general. el padre de la mística alemana. la mística tiene entre los mahometanos un carácter risueño y entre los cristianos un tinte sombrío y doloroso. mahometar os y cristianos. I. según los grados de iniciación. de G-uyon. trasportada de júbilo: «Maestro. y lo hallamos también expresado cándidamente por la hija espiritual de Eckhard. países y religiones que existen entre ellos. y el adepto maravillado y dichoso. En la mística india este segundo aspecto resalta mucho más. las más de las veces no saben nada unos de otros. más aun. La de los indios. luego de haber experimentado esta metamorfosis.ello no tenemos más que comparar Los Torrentes de Mad. con la esencia del mundo. Obedeciendo al mismo espíritu. se tocan tan de cerca. Sin embargo.» (Idem. en los poemas de los Sofis. que resume y expresa fielmente y con las misma imágenes el contenido de la obra francesa. y en la mística cristiana es el predominante. Sadi los desigua con un nombre que viene á significar los «perspicaces». aunque no quiera. á pesar de las diferencias inmensas de tiempos. el ascetismo ó mortificación de toda voluntad propia. acude á decirle.yon. la mística de los Sofis se manifiesta principalmente como un arrobamiento nacido de la conciencia de ser uno mismo el núcleo del mundo. pero este precepto ocupa una categoría subaltern a y se le da por cosa fácil. p. hay que leer las obras mismas deflos autores místicos y no contentarse con extractos de segunda mano. pues canta las alabanzas del sol. son pensamientos que mis díscipulos rechazan. Vita S.K . Ya tan lejos en este punto. c. ó esto es mío. eran instruidos. ó bien Gichtel de los dos primeros. . el mito habla sólo por medio de imágenes. Francfort s. tú y tuyo ni nada semejante. Tauler. que es la pasión vuelta hacíalo interior. esta experiencia no está al alcance de todo el mundo. que de príncipe se hizo mendigo. 8): «Lo mío. 89 se leen: «En el verdadero amor no bay yo y mío. tampoco ha ejercido influencia esencial sobre sus doctrinas: unos. casi como el mito helénico en boca de los neoplatónicos. y el yo. cuya realidad no puede ponerse en duda. el inglés Bunyan. Franz vonA-mi.Y Cantici de t¡. como Gichtel y muchos más. Amsterdam. traducido del tamul por Graul. que es la pasión caminando hacia lo exterior. por todas las razones expuestas más arriba. M. La analogía de los sentimientos resalta también en 'su grande amor hacia los animales. . por ejemplo. formando una alegoría perpetua. la de Stutgardt. 1851) se dice. gallice in libro non adeo raro cui titnlus: Recueil de diverses pièces concernant le quiétisme ou Molinos et ses disciples. Antonieta Bourignon. la Teología Alemana.» En el Manual del BudMsmo.. se dice (p. Francisci. por eso se la llama una operación de la gracia. del agua. 8 . desaparecen. Para comprender bien esto.dama Guyon no podía conocer el sánscrito. sólo es dada á un corto número de elegidos. Es también notable á este respecto. italice 1680. Budha se expresa en estos términos: «Esto soy yo.» Y en el Kurál. hispanice 167o. la Guyon. Molinos y la Guyon de Tauler y la Teología Alemana. latine 1687. (3) Michaelis de Molinos Manuductio spirit nales. junto con la concordancia de sus enseñanzas y la firme seguridad con que se expresan. Hase. Muchas veces los mismos quietistas cristianos no tuvieron conocimiento unos de otros. Para el conocimiento del quietismo recomiendo especialmente á Meister Eckhard. La gran diferencia de cultura intelectual entre los místicos. cuando se despoja de sus riquezas y hace voto de pobreza. Molinos (2) y Gichtel. al cambio mayor todavía del Budha Shakia Muni. puede decirse que Shakia Muni y Meister Eckhard enseñan la misma cosa. de los cuales gustaba rodearse y á los cuales llama siempre sus hermanos y sus herma- ñas Su hermoso Cántico da testimonio igualmente del espíritu indio que le animaba. cada uno de estos escritores debe ser oído en persona antes de ser juzgado. de la luna. ó lo tuvieron escaso. en los capítulos II y III. mí. ignorantes. otros. La vida de San Francisco y la orden instituida por él recuerdan mucho el saniassísmo. que la caída del diablo y la de Adán vienen de que uno y otro se apropiaron las expresiones yo. 1842. En la Teología alemana (única edición no mutilada. Este hecho. y en la pag. al cual tiene que acomodar también sus expresiones. editi da Schlosser e bthein. de Spence Hardy (p. que en sus escritos. como Molinos. como. de las estrellas. c. cómo se parece el cambio de vida de San Francisco. 1688. Asimismo. sólo que el primero tenía plena libertad para expresar abiertamente sus pensamientos. sin embargo.» En términos generales y haciendo abstracción de las formas que son debidas á las circunstancias exteriores. mío. del viento. Francesco. 258). prueba mejor que otro alguno que hablaban en virtud de una experiencia interior efectiva. 10 . mientras que el segundo se ve obligado á presentarlos detrás del velo del mito cristiano. como (1) Bonaventurae. del fuego y de la tierra (1). Sería. En efecto. que han demostrado ellos mismos. y que ya se empieza á comprender lo que es. l a Historia de Santa Isabel. no sólo las religiones del Oriente. p o r el conde de M o n t a l e m - bert. tienen esencialmente el carácter ascético que mi filosofía explica como negación de la voluntad de vivir. locura muy extraña esta que se expresa con tal concordancia. y principalmente. su crecido valor y su carácter elevado. la concordancia que existe entre mi filosofía y el quietismo y el ascetismo es propia para ofuscar á las gentes. En esto tienen indudablemente razón. con fundamento. en defensa del cual rompe lanzas. la mortificación de la voluntad. tal como respira en los escritos y se expresa en cada página de los escritores del brahmanismo y del budhismo. habrá que conceder una cosa: que toda filosofía que para ser consecuente consigo misma tenga que rechazar todas estas concepciones. en verdad. así como su Historia de Port Boyal. este es el terreno en que espero á toda filosofía optimista y este el punto sobre el cual la invito á declarar su parecer. cuando se plantea esta cuestión. que enseña la renuncia del mundo. Cuando se han leído estas obras. y la Vida de Raneé. esta enumeración dista mucho de haber agotado todo lo importante en este género. que califican exactamente de «tendencia anticósmica» y que tal es la esencia verdadera del cristianismo primitivo. pero cuando le echan en cara esas tendencias como un vicio evidente. la filosofía no tiene derecho á repudiar el tema del quietismo y el ascetismo. tiene que ser por este mismo hecho falsa. y á la cual han elevado á la altura de dogma capital de su religión las poblaciones más antiguas y más numerosas de la tierra. para la cual aquel tosco charlatán es un summus pMlosopJius. y eso me explica también al mismo tiempo por qué las universidades protestantes quieren ignorarla y ahogarla en el silencio. á pesar de existir la mayor diferencia posible de condiciones y de personas entre quienes la expresan. foco de necedad y de ignorancia. una prueba de que mi filosofía es la única exacta y verdadera. sino también el verdadero cristianismo. conviene leer la vida de Pascal. á excepción del mío. muestran los que así discurren cuán sumido está su espíritu en las tinieblas. lo cual no puede hacer más que declarando á sus autores impostores ó locos. como millares de otros en Alemania. pues. Esta decadencia intelectual se explica. por lo cual sólo le admirará dentro de poco la Academia danesa. sobre todo en-su forma actual. En este caso se encuentran todos los sistemas filosóficos de Europa. cuando se ha comparado su espíritu con el del ascetismo y el quietismo. trata de ocultar este hecho. escuela de bajeza. en esta circunstancia. Así. Por otra parte. la castidad perfecta. pues este tema es idéntico en lo sustancial con el de toda metafísica y toda moral. han sido totalmente corrompidos y falseados para siempre por el miserable hegelianismo. Han surgido recientemente adversarios declarados del cristianismo. la abnegación. Si ante la opinión de los contemporáneos. es decir. cuando en esto consiste su gran verdad. hecha para destornillar cabezas. las tres cuartas partes de los habitantes del Asia. pero el protestantismo. yo veo. por el contrario. porque esos cerebros. falsa sabiduría. . por Chateaubriand.demostraciones prácticas y ejemplos de lo serio del ascetismo. publicada p o r R e u c h l i n . t r a s lo cual enlaza esto con el célebre pasaje de la Epístola á los romanos. pero ni en ese texto ni en el pasaje análogo de la primera á los Corintios. I . de quibus interrogabat. XIX. XIX. un expediente p a r a evitar una corrupción mayor. quando cognoscentur ea. Clemente a ñ a d e : Hoc est quamdiu opera- bantur cupiditates. mediante la cual se entra en el número de los elegidos. á fin de que el vínculo sea indisoluble.) Es indudable que en el cristianismo primitivo y puro. Los herejes son los que han ido más lejos en este punto. 4. Más adelante.a á los Corint. V. tos. quosque vigebit mors? «Dominus. et quando dúo jacta fuerint unum. VII1-11 y 25 40 (1. no podía mostrarse muy exigente. niquit. 6 y 3): Sálomae interroganti. que buscaba todavía proséli- (1) S. IV. dice respecto del celibato recomendado en San Mateo. XX.1 . es decir. (RABELAIS. sólo ella da derecho á la corona triunfal. III.Car ils suivront la créance et estude De l'ignorante et sotte multitude Dont le -plus lourd sera reçu pour juge . El matrimonio en el cristianismo puro es una transacción con la naturaleza pecadora del hombre. 618 de la 1. Apocalipsis XIV. que recuerdan todavía la palma que se pone en el ataúd de los solteros y la corona de azahar que lleva la novia el día de las bodas. cuando el cristianismo. existe una tendencia ascética que no puede negarse. pág. desde principios del siglo III se impone imperiosamente. I I I . tal como salido en germen del Nuevo Testamento se desarrolla en los escritos de los Padres de la Iglesia. Strauss. 11 y siguientes: «Para no hacer decir á Jesús nada que estuviese en contradicción con las ideas actuales. 12. 1. Lucas. Tenemos acerca de este punto un testimonio que se remonta á los primeros tiempos del cristianismo. XIII. cita las palabras de Cassiano: Cum interrogaret Salome. .a á los Tesal. se halla la menor huella de semejante intención. la Iglesia le consagra. se traslucen igualmente en Jesús. 35-37. es una concesión. lo que en realidad ocurre es que este es uno de los lugares en que los principios ascéticos. tales como estaban definidos entre los esenios y probablemente también entre algunos de los judíos. en el cap. Entendido de esta-manera. VII. es la cima á que todos aspiran. en la Vida de Jesús (v. 25 y siguientes. Mateo.. quoadusque». la respuesta característica del Señor en el Evangelio de los egipcios. cuando no tendréis necesidad del velo del pudor. a epístola Juan.. 11 y siguientes. vos mulieres pasitis. 3j. S. como vemos en el siglo II en los tatianitas ó . desde el momento en que toda diferencia de sexo h a y a desaparecido. citado por Clemente de Alejandría (Strom. se le ha atribuido fraudulentamente la intención de no preconizar el celibato más que en consideración á las circunstancias de su tiempo. 3 .» Esta tendencia ascética aparece más pronunciada andando el tiempo que al principio. ait Dominus: 'quando pudoris indumentum conculcaveritis. et masculum cum foeminae musculum nec foemineum». pero la virginidad y la castidad son consideradas como una consagración mayor. a edición). á fin de que nada estórbasela actividad apostólica. El Nuevo Testamento (1) nos da ya la fórmula principal del ascetismo con la recomendación del celibato puro y verdadero (primero y más importante paso hacia la negación del querer). algo que se permite á los que no tienen fuerza bastante de voluntad p a r a aspirar á la perfección. 1839. Se advierte también aquí que San Agustín identifica la salvación con el fin del mundo. Mientras que la Iglesia condenaba prudentemente como herejía todo lo que representaba un obstáculo para su política de largo alcance. de cordi puro et conscientia bona. cuandp se e x p r e s a asi: Novi quosdam. unde subsistet genus humanum?—Utinam omnes hoc véllent! dumtaxat in caritate.. San Agustín dice d e los t a c i a n i t a s : Nuptias damnant. 166): «La Iglesia. É n ellos se hallará la confirma- xos consideraban el matrimonio desde el mismo punto de vista. y cuya fidelidad es tanto menos sospechosa cuanto que ambos escritores son adversarios del celibato: el primero es un católico racionalista. Los otros pasajes de las obras de San Agustín. valentinianos y cassianianos. propter legis violationem Adae. a Deo praelatus. pág. erat. Recomiendo á los que no quieran elevarse á estas fuentes. quo citius im(de bono pleto perfecto nec terminus seculi differetur viduitatis. relativos á este punto. nos non per nuptias et corruptionem fieri: sed transgressio mandati nuptias introduxit. la «yvsta. los gnósticos.encratitas. si inquiunt omnes velint ab omni concubitu abstinere. y predican la castidad perfecta.. la continencia absoluta. de conformidad con sus miras. y según puede verse en los Padres canónicos. han sido reunidos en la Gonfessio Augustiniana e D. 10). De coelibatu. De coelibatu Christianorurn per tria priora sécula. etc. nam finis. los marcionitas. nec recipiunt in suurn numerum conjungio utentem. y que juzgaba que la continencia absoluta era mucho más perfecta y constituía la verdadera virtud. y el segundo un protestante que habla inspirado únicamente por estas ideas. inquis. 1610. Ergo. 1832. la ppcpotte«. la obra de Carwer. 23). y dice: Matrimonium et stuprum est conmixtio carnis. jam et primas. I. mostrándose implacablemente lógicos. quod est stuprum. los montañistas. id est unas nuptias destruís? Nec immerito: quoniam et ipsae ex eo constant. nisi ut impleatur praedestinatus numerus ille sanctorum. Nos vescuntur carnibus. En la primera de estas obras hallamos enunciado el resultado siguiente (vol. Y más adelante a ñ a d e : Non vos ab batgesez. Augustini operibus compilata a Hieronymo Tórrense. En realidad. que no debía tener otro fin que la procreación de hijos. por si les queda alguna duda acerca de esta tendencia del cristianismo. sine marem sive foeminan. sino á la colección de datos y citas que han reunido en sus libros. qui dicunt. y l a d e L i n d . atque omnino pares eas fornicationibus aliisque corruptionibus faciunt. con el espíritu del cristianismo. E l mismo S a n Agustín a d - mite esta doctrina con todas sus consecuencias. scilicet cujus concupiscentiam dominus stupro adaequavit. en las instrucciones de los . quomodo subsistet genus humanum si omnes fuerint continentis? Quasi propter aliud retardetur hoc seculum. c. et fide non ficta: multo citius Dei civitas compleretur. easque abominantur. Ueber das Coli- cemus condemnationi propatoris nostri. ut acceleraretur terminus mundi (de bono eonjugali c. y enseñando. San Atanasio da como razón del matrimonio: Quia subja- ción de que el antiguo y verdadero cristianismo consideraba el matrimonio como una mera concesión. no hacían más que rendir homenaje á la verdad. que son opuestas á las mías. b a j o los epígrafes De matrimo- Pero también los padres ortodo- nio. T e r t u l i a n o califica el m a t r i m o n i o de genus malí inferioris. quo multos ad imitandum vos excitatis. qui murmurent: quid. frangat querela vanorum. ex indulgentia ortum. • hoc studio. Y no r e m i t o a l lector á las opiniones de estos escritores. San Clemente de Alejandría. sino que también los argumentos que expone deben ser completamente irrefutables pará. el único punto por el cual la doctrina cristiana se enlaza con el último es la historia del pecado original. y sólo en este concepto debe ser conservado. de Junio de 1831. está conforme con su espíritu y con su letra. celeste. el matrimonio es un mal menor.» « Hablando imparcialmente.» Más adelante. oponiéndoles continuamente el judaismo y su historia optimista de la creación. 270. Hemos indicado ya que este precepto augustiniano fué enunciado por Canisio y en la decisión del Concilio de Trento. un espíritu católico. y declara que para obtener la asistencia divina necesaria para esta virtud. El yo debe desviarse y abstenerse de todo lo que sea placer personal y temporal. en la pág. la virginidad es el bien supremo. No olvidemos que. no puede des- conocerse la tendencia principal de los dos hagiógrafos. angelical. que lo declara en términos categóricos: «El catolicismo considera la observación constante de la castidad. 4). más judío aún que Pablo. y aunque el autor de la epístola á los Hebreos. El Concilio de Trento ha disipado todas las dudas respecto de este particular.» En la pág. pues están sacados de las doctrinas fundamentales de la Iglesia sobre la vida y su destino. hay que implorar con fervor á Dios.sínodos. cuando sostiene que el celibato (ÜO la ley del celibato) se deriva. que es la renuncia al mundo. con su ravra xaXaXtav. En el libro III de Jos Stromates se trasluce con singular claridad la oposición entre el teísmo optimista. según el mismo relato de los Evangelistas. accidental y hasta forzada. sigue diciendo el autor: «Aunque San Pablo califica la prohibición del matrimonio de doctrina errónea. de una parte. para agradar á Dios. llama á la castidad absoluta una virtud divina. es forzoso reconocer que no sólo la doctrina expuesta por dicha Revista es esencialmente católica. que existe en aquél aislada y sin aplicación ulterior. la cual está en oposición con la tendencia deLNuevo Testamento. sin embargo. y de otra el pesimismo con \ . y que el lecho nupcial no tenga mancha (XIII. délas enseñanzas de Cristo y del Apóstol San Pablo. como puede convencerse de ello todo católico instruido. no tenemos más que reproducir el siguiente pasaje de la revista Le Catholique. Para probar que se ha mantenido igualmente hasta nuestros días como doctrina. como la mayor virtud del hombre. La aspiración suprema va siempre enderezada hacia la renuncia absoluta y material. de. ante todo.» Lo que constantemente se opone á este principio fundamental del Cristianismo es siempre el Antiguo Testamento. 288 añade: «Estamos enteramente de acuerdo con el abate Zacearía. Esta opinión de que la castidad perpetua es un fin absoluto que santifica y eleva al ser humano. porque sus enseñanzas estaban en contradicción con las de aquéllos. en que se combate á los herejes encratitas. tiene profundas raíces en la religión cristiana. como un dogma eclesiástico que conserva todo su valor. fueron precisamente los partidarios ortodoxos del Antiguo Testamento los que ocasionaron la crucifixión del fundador de la nueva doctrina. citados antes. Para ambos. de los Papas y en innumerables escritos de católicos ortodoxos. Esto es lo que resalta claramente en* el libro III (tan importante) de los Stramates. ordena: «Que el matrimonio sea tratado por todos con honestidad. Mas la alianza del Nuevo Testamento con el Antiguo es en el fondo exterior. no quiere dejar á los Marcionitas ni el mérito de la originalidad. Lleno de confianza y de celo. todo esto no conmueve á nuestro Padre de la Iglesia. no conviene poblar el mundo. y armado de su conocida erudición. por consiguiente. de cuyas manos han salido los hombres y cuyas obras no quieren apreciar aquellos herejes. puesto que demuestra que «los mayores sabios que han existido» celebraron y enseñaron lo mismo que aquéllos. dicen. cita las más positivas y categóricas sentencias que los antiguos dijeron sobre este asunto. en contraposición con el del Nuevo. no engendrar . les demuestra con numerosas citas que los antiguos filósofos Heráclito y Empédocles. dejarla manifestarse. Salvo el pecado original. Al principio del capítulo III echa en cara á los Marcionitas el opinar. por lo cual les censura mucho Clemente. Pero nada de esto influye sobre él. en su obra el Nuevo y el Antiguo Testamento chocan á cada instante. Después de lamentar las interminables miserias de la vida. el espíritu de éste es optimista. Orfeo y Píndaro Herodoto y Eurípides. que es pesimista. con la cual los Marcionitas. ayuda á los Marcionitas. lamentaron la desdichada condición del mundo y enseñaron. El mismo San Cíemente recoge esta contradicción al final del capítulo XI. y frecuentemente descarta el Nuevo p a r a atenerse al Antiguo. Pitágoras y Platón. Es interesante ver cómo. una muestra de hostilidad y una rebelión contra Aquel que creó el mundo. y particularmente la ey^pa-ceia (la abstinencia de todo. El demiurgo ha creado el mundo. luego es cierto a priori que el mundo es perfecto. la declara aparente. que el espíritu mismo del Antiguo Testamento. con buen juicio. Se entrevé allí. y que. en vano los poetas exhalaron las quejas más desconsoladas. despojándose en su rebelión impía de los «sentimientos dictados por la naturaleza». por consiguiente.la moral ascética. Igual es su actitud respecto al segundo punto. que sería preferible no procrear hijos á perpetuar un mundo semejante. á la eYxpa-cEt«. y cómo. el pesimismo. con la continencia. Pero en esto también los trágicos se adelantaron á los encratitas (con mengua de la originalidad de éstos). contra el justo demiurgo. y acusa á los pitagóricos de haber renunciado con dicho fin á los placeres carnales. que aprecia y comprende mejqr el Antiguo Testamento que el Nuevo. está en antagonismo con el del Nuevo. y dijeron lo mismo. en vano la naturaleza y la experiencia claman contra el optimismo. testifican su ingratitud hacia el Creador y la rebeldía con que rechazan sus dones. que la Creación es mala y formada de mala substancia. Al mismo tiempo. y por añadidura la Sibila. Pero en su entusiasmo erudito no advierte que. lleno de celo. Esto escandaliza mucho á San Clemente. El Padre de la Iglesia sigue amontonando citas sobre este punto. de este modo. que mantiene inquebrantable su revelación judía. pecan todos contra el demiurgo al enseñar que hay que huir del matrimonio.' cualquiera que sea su condición. Ve en esa ooinión una ingratitud palmaria. que figura en el Antiguo Testamento como cosa excepcional. en su opinión. pero no queriendo. sino abstenerse del matrimonio. en efecto. Verdad es que no se deja seducir por estas cosas: en vano los sabios lamentaron las tristezas de la existencia. como Platón y Pitágoras. y persevera en su opinión de que. Este libro va dirigido contra los gnósticos que enseñaban el pesimismo y el ascetismo. procura conciliarios. y particularmente del trato carnal). no los mitos de que se revisten. no podía declararlos herejes. Añadiré ahora que Epifanio(fí®reíéc. que como la Iglesia tenía que establecer una religión que pudiese sostenerse en el mundo y entre los hombres. La religión zenda se mantiene en un lugar intermedio. a . G. un siglo después. En este paralelo aparece bien clar a m e n t e la diferencia de miras que existe entre ambas religiones. edición Pausbóll. Hay que confesar. T o d a v í a se des- cubre más particularmente este pensamiento al final del capítulo X I I I y al principio del X I V . Ormuz se convirtió en Jehovah. y Ahrimán en Satán. páginas 35 y 347). de Burnouf. a . en este Sansara. convertirse ni esperar la salvación en este mundo de dolor. En el judaismo y el cristianismo todo viene á p a r a r en la obediencia ó desobediencia á Dios. 2 . se abstenían de toda alimentación animal. § 379. dolor. viene el de servir al Señor. 629. El judaismo nació deePa. espíritu que los gnósticos se asimilaron más inmediatamente y comprendieron mejor que San Clemente. sino en el brahmanismo y el budhismo donde hallamos el espíritu y la tendencia moral semejantes y de la misma familia que los del cristianismo. el hombre no puede enmendarse. pero éste no desempeña en el judaismo más que un papel muy secundario. a . y que en el siglo x i seria erigido en ley. Por eso no renunció á creer que llegara á descubrirse que el origen del cristianismo está en aquellas antiguas religiones. opera autem generationis et interitum. representado por el paganismo heleno. más judío que cristiano. por decirlo asi. 3. nuestro Padre de la Iglesia establece un paralelo entre el ascetismo indo (que considera malo) y el cristiano-judaico. de acuerdo con el espíritu del Nuevo Testamento.hijos. doloris ortus. Y en una religión. tales como son. cuando censura asi la efxpaxsia. Algunos indicios he apuntado en el segundo volumen de Parerga. Rhode en su libro La Tradición sagrada del pueblo zendo. cuyas criaturas somos (nolis qui ab Omnipotentis toluntate efficti sumus). el espíritu y la tendencia son lo principal. venerable y elevada de la humanidad. llamados Nazarenos. Se puede ver el comentario de estos cuatro principios en la Introducoión á la historia del budhismo indio. como segundo deber. vulgar y corruptor. octopartita vía ad doloris sedationem interi(Dam- mapadam. el judaismo y el islamismo. Al final del capítulo VII. no adivinaba que. pág. no echar al mundo más desgraciados y no suministrar á la muerte nuevas víctimas. El docto Padre de la Iglesia. como lo ha demostrado J. como no se h a y a asimilado las cuatro verdades fundamentales: 1. ó por lo menos de esta concordancia. a . XVIII) refiere que los primeros judeo cristianos da Jerusalén. según el último. sin embargo. no es en el judaismo con suraye*xaXaXwv. el celibato del clero cristiano iría introduciéndose cada vez con mayor generalidad. En realidad. Por virtud de este origen. alabar sus obras y darle gracias. 4 . el cristianismo pertenece á aquella creencia antigua. Esto se diferencia grandemente del brahmanismo y del budhismo. que contrasta con el optimismo falso. pues opone á Ormuz el contrapeso pesimista de Ahrimán. y en los demás tratados acerca del budhismo. El pensamiento de los gnósticos resalta claramente al principio del capítulo X I en la cita de un pasaje del Evangelio de los Egipcios: Aiunt enim dixisse Salvatorem: veni ad dissolvendum opera feminae: feminae quídam cupiditatis. Luego. doloris tus. de manera que el optimismo adquiere toda la prepon- . II. pues gradualmente ha llegado á no ser más (1) San Juan. en la lengua de cada nación convertida. las tres religiones de la China no admiten dioses ni en singular ni en plural. forma el vínculo que enlaza al cristianismo con el budhismo y el brahmanismo. ni un vocablo que expresa la idea de crear (1). cuando en los tiempos prehistóricos fueron transportados á Italia. adoptaron los nombres de los que habían reinado antes que ellos: Zeus se convirtió en Júpiter entre los romanos. el primer obstáculo con que han tropezado los misioneros. este origen lo explica bien Schmidt en su excelente o b r a Del parentesco de las doctrinas gnóstico-teosóficas con las religiones del Oriente.a edición. Hérmes en Mercurio.J e h o - v a h p a s ó en seguida al cristianismo cuando éste nació en Judea. ^ n China. lo cual depende de que (1) Véase De la Voluntad en la Naturaleza. que junto con el amor al prójimo y hasta al enemigo. suelo tratar á la cáscara con tan poco respeto. optmnstas y superlativamente vulgares del mundo. en otro pasaje (1. el ™ xaA^. Gott. ha descartado la esencia del cristianismo. derivado del sánscrito Deva (de donde se deriva también diablo). de abnegación y de renuncia del mundo. designaba al ser sobrehumano. salido igualmente del judaismo. á quien venía á destronar. El protestantismo al rechazar el ascetismo.. XV.» 6 n S U n n e v a v e r s i 6 n ' a ñ a d i d a «1 texto de Gnesbach (1805). XIV. £0. Sin embargo. y en Coloss. etcétera. es Indra. pero esa cáscara es más espesa de lo que se cree generalmente. hasta el día que el cristianismo se apodera de él. la eficacia del celibato. Godaw. pero de acuerdo con el carácter cosmopolita de la nueva religión se despojó de sus nombres propios p a r a adoptar aquel que. los dioses del Olimpo. XII. Esto se está viendo en el día. MUNDO n i 26 . ha traducido la palabra xoopoc (San Juan. en sus esfuerzos para interpretar falsamente el texto del Nuevo Testamento y acomodarle á sus ideas racionalistas. ha sido que la lengua china no tiene un nombre de esta clase. 4) por profanz hormnes. Esto concuerda con el espíritu ascético. En el Islam. 30: XV. Guodan. Lutero siempre tradujo leal y fielmente la palabra xo^os por mundo. divinidad secundaria que rivalizaba frecuentemente con los humanos y presidía el firmamento y la atmósfera. 2. Sea como quiera. derivado de Odino ó Wodan. En parte alguna hay que distinguir tanto la esencia de la corteza como en la doctrina cristiana. y 19) por Judaei.O r m u z . Deus.TVT qq 4°5°SSp IT 2 5 E f e S " fj V 6 r S e C0D nrnW ! ' 3 ° - 1 3 CaSÍÓn * Sa'n J u ^ l l ' l ^ y ^ eSt °' C5m ^ aI ° g™°S teólogos protestantes. IV. Hera en Juno. página 124. la frase ^ xoü x o a L por elementa judaica. llegan hasta a falsificar directamente el texto en sns traduccioS t ^ í . 25 y 31. pues el Nuevo Testamento habla siempre del mundo como de una cosa á la cual no se debe pertenecer que no se debe amar y donde reina el diablo (1). Por lo mismo que estimo tanto su esencia. atestiguando el parentesco que los une. 15 19. tomado igualmente del Zend Avesta (de la fábula de Mecbián y Mecbiana). y entre los godos de G-ermania el de God. como el de Zeus. y en este sentido no conserva más que su corteza. tomó el nombre de Allah. al mismo tiempo que de Satanás. que existía ya en la Arabia. pero este mismo episodio cae en el olvido.« de San Juan. y su punto principal.derancia y no queda otro elemento pesimista que el pecado original.av del Antiguo Testamento es positivamente ajeno al verdadero cristianismo. E s t e l n d r a . el mismo Ormuz desciende de una figura secundaria del brahmanismo. Por un procedimiento análogo. ha logrado introducirse y ha dado origen á un fenómeno tal. es el celibato y la abstinencia absoluta de placeres carnales. el espíritu de ascetismo y abstinencia esencial al cristianismo. esta regla es rigurosa y lealmente observada. que divididos en quince agrupaciones. ha padecido la suerte reservada á toda cosa noble. Según confesión unánime de los ingleses y americanos que les han visitado y que.frecuentemente bajo el mismo techo. como en filosofía. Estos sectarios llegan ya á seiscientos. como no se había producido hasta ahora. pues el que ha hecho el más difícil'de los sacrificios. Sin embargo. En resumen. es una institución de las más elevadas. por una inglesa llamada Ana Lee. casados y de luces. y cuyo corazón debe suspirar por redimirse de la existencia. el optimismo es un error fundamental que cierra la puerta á la verdad. Lutero pudo tener perfectamente razón desde el punto de vista práctico. que representa la negación del querer. por lo general. primero le limitó al texto de la Biblia. más se presta á los abusos propios de la naturaleza humana. le hirió en el corazón suprimiendo el principio ascético. pero no la tenía desde el punto de vista teórico. llevando demasiado lejos el celo de sus buenas intenciones. en 1774. practicada metódicamente y en común para animarse mutuamente. elevada y grande que tiene que subsistir entre les hombres. y después. Esta puede ser una excelente religión para los pastores protestantes. ocupan varios pueblos de los Estados de Nueva York y Kentucky. en general]. pero no es el cristianismo. vino á sustituirle el optimismo. Pero en religión. El monaquismo.que un racionalismo vulgar. ó sea por una conversión total de la naturaleza humana. pero el protestantismo es un cristianismo degenerado' El cristianismo. es decir. La regla religiosa fundamental que dirige su vida. liberación que sólo puede ser conquistada á costa de los más duros sacrificios y de la renuncia de sí mismo. ha sido con frecuencia infiel á su espíritu. y que á condición de plegarnos á su voluntad en ciertos puntos. un cristianismo del que se ha abusado aborreciblemente. un pelagianismo moderno. á mi parecer. Los escandalosos abusos de la Iglegia indignaron profundamente el corazón honrado de Lutero. hombres acomodados. aunque hombres y mujeres viven . En cuanto éste quedó descartado. el catolicismo es. en lo concerniente á los horrores de que quería purgar á la Iglesia. pero su indignación le impulsó á cercenar todo lo po- sible el cristianismo. por eso dentro del catolicismo los abusos son más numerosos y mayores que dentro del protestantismo. pero que. cuya última palabra consiste en enseñar que existe un tierno Padre que ha creado el mundo para que todo acaezca en él de un modo encantador (en lo cual parece haberse equivocado). no dejará de prepararnos para un porvenir. El dogma cristiano enseña que los hombres son una raza culpable por el mero hecho de existir. Cuanto más elevada es una doctrina. por ejemplo. se burlan de ellos. por lo importante y significativo. principalmente en el distrito de New Libanon. cerca de Nassau. hasta en el seno del protestantismo. todavía más encantador (cuyo único defecto consiste en tener una entrada tan desagradable). Me refiero á la notable secta de los sJiaJcers fundada en la América del Norte. comen juntos y hasta bailan juntos en la iglesia durante el Oficio divino. ha triun- . por eso mismo. inclinada siempre á tendencias bajas y malas. es un victorioso. tiene el derecho de danzar delante del Señor. La danza en la iglesia. 1853. Se refiere que en las controversias que han tenido sus jefes con eclesiásticos anglicanos.» No hacen propaganda y los que piden ser admitidos entre ellos tienen que pasar por un noviciado que dura varios años. si lo desean. Después de estos hechos. Son industriosos y activos y no toleran la ociosidad. En los intervalos uno de los maestros dice en voz m u y alta: «Acordaos de que os regocijáis aquí. Noticias históricas sobre los Esenios y los Terapeutas. además. evitad la guerra y toda violencia. hasta que han llegado á la edad de la razón. muchos de ellos hasta son alegres canciones. entre ellos la danza durante el oficio divino (1). Pero existió ya entre los antiguos judíos el prototipo de todas estas sectas.fado. de Benedict (1830). 106. al estilo de los cuákeros y con la más escrupulosa limpieza. etc. pues los argumentos de aquellos consistían principalmente en citas del Nuevo Testamento.» Del celibato se derivan por si mismas casi todas las demás prescripciones que observa esta secta. restallar los látigos. de que habla Plinio (Historia natural. 15). F . Según parece los raskolniks forman una secta parecida en Rusia. Educan esmeradamente á los niños que les confian y no les admiten á profesar -entre ellos. p. como g r i t a r . ni propiedad individual. éstos han llevado la peor parte. lo cual induce á creer que la fundadora de esta secta tomó por modelo la de los esenios. quemadmodum a Deo nobis ínsita est. Cada cual es libre de retirarse de la cofradía y r a r a vez se da el caso de que tengan que expulsar á uno de sus miembros por alguna infracción. Los cantos religiosos son generalmente animados. sino comunidad de bienes. pues este es el único uso que hacemos de nuestros miembros rebeldes. golpear en las puertas. Se asemejaban mucho á los shakers. amad al prójimo como á vosotros mismos. Existe también en América una secta alemana que se parece bastante á la de los shakers: la de los rappistas que observan con el mismo rigor el celibato y la continencia. Lóher da algunas noticias sobre ellos en su Historia y posición de los alemanes en Amé' rica. . vivid en paz con todos los hombres. termina con un galop continuado hasta que se agotan las fuerzas de los que bailan. y la History of áll Religions. ¿qué queda de la aserción de Lutero: Ubi natura. Haced bien á todos en todas las circunstancias y con todo vuestro poder. pues sin ella nadie v e r á al Señor. Tienen. en la de los esenios. Para más detalles se pueden consultar las obras siguientes: Maxwell's Run through the United States. fertur ac rapitur. Dad á cada uno lo suyo y observad la santidad. Todos visten de la misma manera. producir choques sonoros. delante del Señor de haber matado vuestra carne. después de la predicación. Uno de estos sectarios ha enunciado en los términos siguientes las máximas á que ajustan su conducta: «Haced vida de inocencia y de pureza. 1841. maj. un precepto que les envidio: el de evit a r todos los ruidos supérfluos. no derraméis sangre ni aspiréis á los honores y ( distinciones de este mundo. fieri nullo modo potest ut extra matrimonium caste vivatur (Gat. así como también el Times del 4 de Noviembre de 1887 y la revista alemana Qolumbus de Mayo de 1831. es acom pañada por el canto de los demás asistentes: esta danz a rítmica y viva. no sólo en el celibato sino en otros puntos. Los gichtelianos observan igualmente castidad absoluta.)? (1) Bellerman. V. No existe familia. y mejor. las enseñanzas y la muerte de Jesucristo representan el aspecto sobrehumano.Aunque el cristianismo en sus preceptos esenciales no enseñó más que lo que y a sabía el Asia. como Pitágoras y Platón tuviesen ideas más elevadas. hemos sido todos redimidos. capítulo LXI) y Salustio ( G a t i l c a p . señalándonos como medio de conseguirlo la negación de la voluntad. diciendo que la caída de Adán nos ha arrastrado á todos en su maldición. desde hacía mucho tiempo. pensaban de nuestra condición después de la muerte. Por el contrario. Los antiguos. de prueba. P a r a convencerse de ello. según se comprenda á Sí misma y según se determine su voluntad. la más importante que puede existir. sino como un estado de dolor. por el sacrificio que Jesús hizo de su vida. XLVII). pues todo aquello que sólo puede presentarse al pensamiento de . y que. así en el sentido alegórico. á una existencia mejor. salvado el mundo. Pero como se ve. pues les descubrió la significación matafísica de la existencia y les enseñó á mirar más allá de la vida terrestre. desarrollada en el tiempo en serie de seres sucesivos. la gran verdad de la afirmación y la negación de la voluntad de vivir bajo el velo de la alegoría. aunque muy adelantados en todas las materias del pensamiento. á no considerar esta vida como el fin del hombre. la verdad suprema. Estas verdades. como en el directo. la hallamos en el cristianismo como en el brahmanismo y el budhismo. la vida. por eso esta idea eterna del hombre. hay que concebir la idea platónica del hombre que es p a r a la serie humana lo que la eternidad absoluta para la eternidad extendida en el tiempo. miserable y efímera. no hay más que leer lo que Cicerón (Pro Cluentio. en efecto. la redención del hombre. una victoria decisiva sobre la naturaleza. la libertad. de culpabilidad. en cambio. los cuales enseñaban la metempsicosis. que por ella vino el pecado al mundo y lo recibimos en herencia. esta verdad es contraria á las inclinaciones naturales de la especie humana y difícil de comprender con arreglo á sus verdaderos principios. Asi pues. toda criatura h u m a n a es á la vez y virtualmente Adán y Jesús. Desde este punto de vista. estas excepciones no alteran la regla. de esto depende que el hombre esté maldito y destinado á la muerte ó esté salvado y participe de la vida eterna. Mas para comprender la verdad oculta bajo este mito no hay que considerar á los hombres únicamente en el tiempo como seres independientes unos de otros. veremos representada en la caída de Adán la naturaleza finita. pecadora del hombre. estaban más atrasados que los mismos druidas. aparece de nuevo en el tiempo como una unidad mantenida por el vínculo de la generación Si consideramos así la idea humana. El cristianismo enseña. es decir. para Europa fué una nueva é importante revelación que transformó radicalmente la tendencia de los espíritus en las poblaciones europeas. al dolor y á la muerte. no eran más que niños en este punto capital. y nos enseña la necesidad de ser redimidos de una existencia condenada al dolor y á la muerte. Aunque uno ó dos filósofos. animal. que sirve para elevarnos mediante las virtudes morales. de combate y de purificación. incomprensible p a r a nuestro espíritu. condenado al pecado. eran nuevas para los griegos y los romanos que se absorbían enteramente en la vida y no miraban más allá. aquella por virtud de la cual es un ser pasajero. la renuncia más penosa de sí mismo y la abnegación. vida estrecha. borrado el pecado y la justicia satisfecha. recurrir á un nuevo recipiente. Pero entiéndase bien que no digo esto más que como un lusus ingenii. es decir. y haber visto en él la inanidad y el desconsuelo de la existencia. quiero insistir todavía sobre lo que designé en el § 68 del primer volumen con la denominación AeutepoS «Aoos es decir. un misterio. está expuesto á la destrucción. podría. esa segunda vía que conduce al hombre á la negación del querer. pues la filosofía enuncia y toca directamente lo mismo que las religiones alcanzan por medio de rodeos y muestran disfrazado. Lo que sensu proprio será incomprensible para las masas de todos los tiempos y todos los países. El espectador de la tragedia. bajo la forma de nociones abstractas únicamente y. . La verdad ha tenido que cubrirse con el velo de la fábula y referirse además en cada ocasión á algún dato histórico ya conocido y reverenciado. Por eso. Mas todo lo que no se compone exclusivamente de los elementos incorruptibles de la verdad pura. á fin de poner á su alcance prácticamente esta gran verdad. la filosofía es quien tiene la misión de presentarle puro. la verdad conocida y enunciada desde hace millares de años. por sus sentimientos vulgares. claro. El Espíritu Santo es la negación decidida de la voluntad de vivir. para negar ó para afirmar. sin vehículo de ninguna clase. Ese contenido es la verdad sin mezcla. siguiendo al mismo tiempo una moda filosófica de los actuales tiempos. p a r a u s o de una minoría muy exigua de personas capaces de reflexionar. Las religiones antes citadas son los vasos sagrados en los cuales se conservó en forma adaptada á la inteligencia de las masas y propia también para su transmisión al través de los tiempos. pero todas conducen al mismo punto. salir del paso de la manera siguiente. tiene que serles presentado sensu allegorico. por decirlo así de un recipiente. quisiera yo interpretar con arreglo á los principios de mi filosofía el misterio más elevado del cristianismo. después de haber experimentado algún gran dolor y no por haberse apropiado solamente el dolor universal. áfin de que puedan comprenderlo y guiarse por ello. por eso cada vez que el vaso al ponerse en contacto con una época heterogénea que no le es propicia. es completamente incomprensible para la inmensa mayoría de los hombres. acaso desde el origen de la humanidad. ha sido menester valerse de un vehículo alegórico ó. con el Padre. comparándole con el que experimenta todo hombre impresionable cuando asiste á la representación de una tragedia. por lo tanto. lo cual constituye el único libre albedrío verdadero. ambos sentimientos tienen cierto parentesco. usando de las licencias admitidas en semejantes comentarios. Si para dilucidar con un ejemplo lo que acabo de decir. el hombre en quien se manifiesta in concreto es el Hijo. igualmente apta. el cual es idéntico con la voluntad que afirma la vida y produce el fenómeno del mundo visible. en el sentido de que la afirmación y la negación aunque contradictorias emanan de una misma voluntad. el de la Trinidad. Comparada con las religio- nes. Antes de terminar este capítulo. pero que eternamente será para la multitud una doctrina esotérica. amenaza quebrarse. su inteligencia limitada y su grosería general. sin el cual se habría evaporado y perdido. la filosofía es una línea recta y aquéllas son curvas. es indispensable para salvar su contenido sagrado y conservárselo á la humanidad. Podemos darnos cuenta del efecto que produce en el corazón humano esta exaltación purificadora.una manera general y abstracta. que había muerto repentinamente y á quien habían separado la cabeza del cuerpo. las vigilias. Esta Orden monástica es la única que pudo sostenerse en Francia en medio de todos los trastornos. Pero no hago caso de esto. hijo del mundo y del pecado. al ir á v e r l a . que extenuados por el ayuno. se siente dolorosamente afectado y agitado. Dije en el texto que esta repentina y completa transformación de la naturaleza intima del hombre. un sitio de observación desde donde el hombre. encontró la habitación desierta. La del abate de Raneé. Desde el momento de la llegada. cuando algún gran infortunio impulsa al hombre á buscar refugio en la resignación absoluta. creo que no padece la dignidad de la filosofía con referir aquí los testimonios de algunos criminales antes de su ejecución. en el caso de los condenados á pena capital. y creo que el patíbulo es realmente un lugar propio para revelaciones singulares. aunque me arriesgue á que alguien trate de burlarse diciendo que me refiero á discursos patibularios. sin embargo. aquél experimenta. es decir. que nadie puede dejar de comprender y que no permite atribuirle ninguna segunda intención. totalmente desatendida hasta ahora por la filosofía. las oraciones y el trabajo. por el frío. Raneé había consagrado su juventud al placer y á la voluptuosidad. por ser éste demasiado largo para el féretro de plomo en que iba á ser colocado. una especie de exaltación interior que le suministra un contento de naturaleza infinitamente más elevado que el que hubiera podido darle el ver al mismo personaje triunfante y dichoso. se siente conmovido el visitante por la humilde acogida de estos verdaderos monjes. Cuandose visita la Trapa se siente uno dominado por un santo terror. viendo al héroe cada vez más en peligro de perder su dicha y cuando al llegar el desenlace esa dicha naufraga y se deshace enteramente. merece ser consignada á causa de los resultados duraderos que produjo. Era la cabeza de su amada. Raneé entró en 1668 en la Trapa. acaece semejantemente. He referido la de Raimundo Lulio. se arrodillan ante él. Después de haberse sobrepuesto á su inmenso dolor. Su pie tropezó con un objeto en el suelo. De ahí nacen todas esas conversiones que transforman al hombre y que he descrito en el primer volumen. He aquí en pocas palabras su relato. lo cual debe atribuirse á lo serio de esta institución. pero con toda la energía de la realidad con que siente cada ser su suerte. que se había apartado totalmente del rigor de su regla y la redujo á ese extre- mado renunciamiento que hoy es su base. al ver semejante negación de la voluntad. si no pierde el conocimiento puede ver abrírsele hacia la eternidad horizontes más amplios y más claros que los que tienen la mayor parte . se producía las más de las veces ante la perspectiva segura y cierta de una muerte violenta. en desorden y á oscuras. practicada metódicamente por medio de las más duras privaciones y de una existencia austera y penosa. p a r a pedirle su bendición. Para aclarar mejor la cuestión. Ni l a misma decadencia de la religión ha podido quebrantarla porque sus raíces ahondan más en la naturaleza humana que las de cualquier religión positiva. Lo que en este caso se produce bajo la forma de una compasión mitigada por la conciencia que tenemos de que es una ilusión lo que la ha dado origen. Una noche. por lo demás. llegó á ser reformador de la Orden.en el tercero y cuarto acto. después se enamoró perdidamente de la duquesa de Montbazon. se parece de un modo sorprendente á aquella otra. pero os suplico que las dejéis penetrar todas y cada una de ellas en vuestros corazones y las grabéis en vuestra memoria. que él. creía que á los ojos del Ser supremo. Lo que tengo que deciros es esto: arrancad de vuestros corazones el amor á este mundo perecedero y á sus vanos placeres. y que reprodujo la ¿émenTc Chronicle. que había asesinado á su suegra: «¡Ingleses. en Glocester. á consecuencia del espantoso asesinato de mistress Anderxon. pues el mismo Shakespeare ha dicho: «Hay mucho que escuchar y que aprender de labios de esos convertidos. que sin una conversión profunda y sincera. Strauss ha demostrado en su Vida de Jesús . por bueno y noble que sea álos ojos del mundo. Esto es lo que os suplica un hombre que va á morir dentro de un instante. sino para llevarlas fijas en la mente y repetirlas á vuestros hijos y á vuestros amigos. por sí mismo.» Precisamente la indiferencia que revelan estas palabras respecto de toda religión positiva. el hombre.° de Mayo de 1887.» Tales son las perspectivas que se abren hacia la e ernidad desde lo alto de ese observatorio de que hablaba antes. ajusticiado en Londres el 1. el asesino de Delarne En una dice: «Estoy convencido de que si el corazón natural no es quebrantado y renovado por la gracia divina. el 15 de Abril de 1837 un sujeto llamado Bartlett. El diario inglés The Post publicó el relato siguiente. no puede pensar en la eternidad sin un estremecimiento interior. «La mañana de su ejecución. adquiriendo la convicción de que el patíbulo es un pasaporte para ir al cielo. invocando humildemente la misericordia divina.. ¡Hacedlo! ¡Convertios. Más notables todavía fueron las últimas palabras de un asesino famoso. conciudadanos! Tengo que deciros pocas palabras.de los filósofos en sus psicologías y teologías racionalistas. una persona le exhortaba á poner su confianza en Dios y rezar para que le fueran remitidos sus pecados por la intercesión de Jesucristo.» Por último. Dijo que en su prisión había reflexionado sobre las cuestiones teológicas. «El lunes último fué ajusticiada María Cooney. llamado Greenacre. Véase otro hecho que refiere el Galignani's Messenger del 15 de Agosto de 1837. pensad más en Dios.» El cristianismo atribuye también al dolor.» (The Times del 18 de Abril de 1887. no podréis esperar alcanzar jamás las regiones de la felicidad y las esferas de paz hacia las cuales tengo la convicción de caminar en este momento con pasos acelerados. sino p o r u ñ a convicción propia é instintiva. sin el retorno á vuestro Padre celestial. La desgraciada reo estaba tan penetrada de la enormidad de su crimen. por su parte. Véanse las palabras que pronunció al pie de la horca. convertios! Pues en verdad os digo. pensad menos en ellos. que reprodujo el Galignani's Messenger del 6 de Mayo del mismo año. es lo que más peso da á este testimonio. no sólo en los breves instantes durante los cuales vais á asistir al triste espectáculo presente. Greenacre respondió que pedir perdón por mediación del Cristo era cuestión de opinión. el Times del 29 de Abril de 1845 publica varias cartas escritas la víspera de su ejecución por Hoeker. y el efecto contrario á las grandes riqaequezas. que besaba ia cuerda que tenía al cuello. y no siento escrúpulos al referirlas. un musulmán valía tanto como un cristiano y tenía los mismos derechos á la beatitud eterna. pues demuestra que no estaba dictado por una creencia fanática. la virtudpurificadora y santificadora que acabo de mostrar. 414 EL MUNDO COMO VOLUNTAD (v. y vivir la O r T e r ' i ^ 0 * ^ * ^se d rae Vta S Franczsci. y de vivir al día Z l reglas de conducta cuya o b s t a n c i a I d c e n o blemente á la pobreza absoluta. OTTXT)(TA | £VO[? y á los "rsXwaí. es el dolor. y que para graduar la recompensa y el castigo futuros no atiende al bien ó el mal realizado en esta vida. 15. 3). y viceversa. 64) está inspirada la parábola (San Lucas XVI. ni siquiera sandalias. y que dicen i n d o c t a men e lo q u e Budha dice directamente á sus d i s c o s y predica con el ejemplo. enseñan la pobreza voluntaria. á los E¡JT . á saber: «Despojaos de todo y haceos Mkschous ». se hallará que los pasajes más famosos del Sermón de la Montaña. III. tienen diferente sentido en San Lucas (VI. ni en ningún mérito del segundo. y. En el mismo espíritu. mendigos' Esto e d e s teo?x T l T * ^ Claramente 86 ^ PaSaje ^anMa- r d e n a á 108 A p ó s t o l e s K ° *> Poseer nada. mientras que San Lucas habla de verdaderos pobres. El precepto (S. c. La máxima principal de los ebionitas era que quien había gozado de su parte de dicha en este mundo no alcanzaría nada en la vida futura. de igual modo que lo entendían los ebionitas. en el relato del mancebo rico y en la imagen del camello y el ojo de la aguja.» Analizándolo bien. Meister Eckhard dice: (Obras L V g"/f2) ^ ^ Cabalgadura más llevarnos á la perfección.. que no se funda en ninguna falta del primero. de ofrecer nues- Y CQ MO REPRESENTACIÓN 415 t r a capa al que quiere pleitear con nosotros niUaern VI. 40 y siguientes) de dar todo aquello que se nos reclama. 21) que en San Mateo (V. la negación de la voluntad. sólo él entiende que se trata de los simples y los humildes. Strauss añade: «Los otros sinópticos (Matt. dice Strauss (p. pues este último añade á las palabras •¡xaxctptoi ot ntco^oí. 17. 18) atribuyen á Jesús el criterio de dar el mismo valor á le pobreza exterior. a parte. VI. iw 7rvsu|xaxi y á «•Jtetvwvxs? » TT)V Sixaíoau(xiiv. Cap. V. 2. exactamente como lo entendía la secta ebionista. Lucas XVIII. I. XIV. Así en San Lucas las bienaventuranzas ó macarismos van seguidas de otros tantos ooat que dirige á los uXouuiot?. 25-34) de no inquietarse con lo por venir ni siquiera por el día siguiente. ni un bastón. Matt. sino al dolor ó á la dicha que se ha padecido ó disfrutado en el mundo. De acuerdo con todo lo que acabo de exponer. es decir. por consiguiente. Marcos X. 19) del epicúreo y de Lázaro.) Por eso sostengo que e espíritu de la moral cristiana es idéntico "al de brahmanismo y el budhísmo. § 72 y 73) que las bienaventuranzas ó macarismos del Sermón de la montaña. por consiguiente.» para . en el Evangelio de este último el contraste está entre el dolor actual y la felicidad futura. En este sentido. ya á las circunstancias. la vida se nos muestra como especial y expresamente ordenada para que no seamos felices . Trata entonces de achacar la culpa de su desgracia personal. cuando menos. pues no somos más que voluntad de vivir. mas para el pensador. porque se identifica con nuestra existencia misma. porque todo nuestro ser es su paráfrasis y nuestro cuerpo su monograma. experimentamos que el mundo y la vida no están hechos para consentir una existencia dichosa. escrúpulos y du- das respecto á las hipótesis admitidas de antemano en los dogmas optimistas. todo se limita al sentimiento de sus dolores reales. á los tormentos de la realidad viene á juntarse una perplejidad teórica. Estas reflexiones llegan á ser á veces desesperantes. en cambio. y exceden muchas veces de nuestros temores. no cumplen lo que prometían. si vienen á confirmarnos en él dogmas optimistas . Mirándola de cerca y sin prevenciones. pues. no pueden satisfacer al corazón. sería más exacto considerar como fin de la vida el dolor en vez de la felicidad. el mundo nos parece lleno de contradicciones. los dolores y las penas son siempre reales. toda ella presenta el carácter de algo de lo cual se nos quisiera disgustar y apartar de un error del que debemos desengañarnos. corresponden tan mal á su destino. por los inconvenientes que los acompañan ó que se deri. Esta perplejidad se desahoga primeramente en quejas y suspiros. y. «¿Por qué han de correr en el mundo tantas lágrimas?» exclama el hombre. ó ya á su mala fortuna ó á su torpeza. sobre todo. mientras que. ya á los demás hombres. si el mundo y la vida están creados para que seamos felices. en las cosas grandes como en las pequeñas. pero no tardan en despertarse en él. y lo que entendemos por felicidad es precisamente la satisfacción sucesiva de la voluntad. ó lanza otras lamentaciones semejantes. Además. pero todo esto no alterará el resultado definitivo. Es innato. cada paso que damos en la vida nos enseña que las alegrías y los píaceres nos engañan cuando llegamos á alcanzarlos. Por eso la fisonomía de los ancianos suele tener el sello de lo que los ingleses llaman disappoinment. Las consideraciones finales del capítulo anterior MUNDO I I I 27 . sobre todo en el ocaso de la vida. van de ellos. y su posesión es amargada.CAPITULO EL CAMINO DE XLIX SALVACIÓN No hay más que un error innato: el de creer que estamos en el mundo para ser felices. P a r a el hombre que no sabe reflexionar. Se ve. Mientras perseveramos en este error. que todo está dispuesto en la vida para desengañarnos de aquel error primero y convencernos de que el fin de la existencia no es la felicidad. de la decepción. á fin dé que nuestro corazón se cure de la sed de gozar y de vivir y se desvíe del mundo. que es habérsele frustrado el fin verdadero de la vida| si ese fin consiste en ser dichoso. A cada paso. hasta llegará á reconocer que todas estas causas combinadas han determinado su desgracia. Se pregunta por qué. Las desdichas. y para permitirle abandonar sin pena la vida y sus placeres. El Eclesiastés. Nos descubre así las honduras ocultas de la vida. la suprema categoría que se le reconoce. más pronto se acerca á este fin. bien mirado todo. La vida está sumida en él. que nos domina apriori. pero no vacilo en declarar osadamente que. es decir. más se aparta de él. judío aun. vemos con otra luz todas las cosas. Al calificarle de W p o r ^ he presentado al dolor como un sustitutivo de la virtud y la santidad. Tes maux seront mes biens. en que quebranta aquel error innato. por tanto. El dolor se nos revela claramente como el verdadero destino de la existencia humana. Desde entonces su existencia toma un tendencia trágica. en la mayoría de los casos. tuum. de la cual es un fenómeno individual cada ser humano. y su término más todavía. en realidad. Esto es lo que dice Séneca al final de su última epístola. la fortuna trastorna todoslos proyectos del hombre. ocupar dentro de la literatura. sans avoir combattu Une vertu divine au lieu de ma vertu. Je sens qu' il est en toi. con un grande y asombroso ejemplo. Este es el sentimiento que expresa Lamartine en estos hermosos versos de su himno al dolor: Tu me traites sans doute en favori des deux. en que parece respirar y a la influencia del cristianismo : Bonum tune habebis quum intelliges infelicissimos esse felices. en frappant. No se puede menos de ver en esto cierta intencio- n alidad. bien! ye les recois comme tu les envoies. dice ya muy exactamente: «La tristeza vale más que la risa. entramos en el mundo con lágrimas. y el mundo se nos presenta en armonía. mostrando. 4). guérit et vivifie. Por eso. de este «pwxov <}/su8o$ de la existencia. dentro de cierta medida. los libros de edificación cristiana hablan tan frecuentemente de la eficacia de la cruz y del dolor. la vanidad de las aspiraciones humanas y la inanidad de la existencia. p a r a hacerle abandonar el errado camino de la voluntad de vivir. El efecto especial que produce la tragedia consiste también. en el instante mismo en que parece que va á tocar la meta de sus esfuerzos y anhelos. El dolor es un medio de purificación que. Si el dolor tiene de por sí esa virtud santificados. Eh. pero no nos asombran. y merece. comparable á la docilidad con que un enfermo soporta los dolores de un largo y penoso t r a tamiento. Cuando por uno ú otro camino volvemos de este error. et tes soupirs mes joies. es decir. mais sa vie Que ton bras. pero filosófico. con la noción que hemos adquirido de él. el curso de la existencia es trágico las más de las veces. á apartar de ella á la voluntad. y no puede eludirle . Que tu n'es pas la mort de Vame. . en interés de nuestra salvación y de nuestra emancipación debemos esperar más de nuestros dolores que de nuestras obras. propia para ahogar en él esa voluntad de vivir. cualesquiera que sean sus proporciones y su índole. pues sabemos ya que el dolor y la aflicción tienden á realizar el fin propio de la vida.muestran que cuanto más padece el hombre. porque son para él síntomas de la eficacia del remedio. si no con nuestros deseos. basta por sí sólo para santificar al hombre. pues la tristeza corrige el corazón» (VII. y con razón se hizo de la cruz que simboliza la «pasión» y no la acción el símbolo de la religión cristiana. Esta misma convicción da al hombre en todas las circunstancias de la vida una calma maravillosa. y cuanto más dichoso vive. pueden hacernos padecer. Por regla general. Car tu n'épargnés pas les larmes à mes yeux. el único ser que a p u r a el cáliz da la muerte.B. que nos da en conjunto la enseñanza que la vida ofréce diseminada día por día. l a muerte. Mirando esta perspectiva se ordena á los brahmanes que han vivido ya los mejores años de su vida. el curso deseable de las cosas. que en su propio yo. lo cual coloca al hombre en una situación que tiene muchas relaciones con el estado de inocencia en que se hallaba antes del desenvolvimiento del sistema genital. el deseo sobrevive á la facultad de gozar. L a relación que h a y entre la lenta vegetación de la planta y su fruto. El curso completo de su vida sob r e el cual echa una ojeada el moribundo. sus esperanzas frustradas. y cosa curiosa que debe consignarse: los soldados le presentan las armas. en realidad. ejerce sobre la voluntad objetivada en aquel individuo que se extingue. la Iglesia la considera como una desdicha que debemos pedir al cielo aparte de nosotros. es cosa superflua. Se desvanecen las ilusiones que nos hacían tomar por bienes deseables vanas quimeras. es la hora en que se cumple aquello p a r a lo cual toda la vida fué preparación y preludio. una suma. sólo son asequibles al hombre y no al animal. cada nacimiento le a ñ a d e una nueva inteligencia. La sed de deleites desaparece fácilmente. puesto que son fruto de la razón. . y la m u e r t e que de una vez lo destruye todo. á medida que la vejez avanza. La fuente del más violento querer.6). en realidad. Cuando la voluntad no se niega. Por eso experimentamos delante de un muerto un respeto análogo al que nos inspira el espectáculo de un gran dolor. por el contrario. por lo menos. el resumen de la vida. al par que la facultad de gozar de ellos. La muerte es. al igual que la previsión cierta de la muerte. esta lección es que toda aspiración que se manifiesta en la vida. que pronto v a á dejar de existir. diferente de la anterior. es semejante á la que media entre l a • yida con sus dilaciones. Este es. y en grado m a y o r . hasta que llegue una que reconozca cual es la naturaleza real de la vida y renuncie á ella. la eutanasia de la voluntad. Pero si. absolutamente todo lo que el hombre quería y corona asi las enseñanzas sacadas de la vida. es el primero en desaparecer. se desprende de ahí que la humanidad es el único grado en la escala de los seres donde la voluntad puede negarse y desasirse completamente de la vida. cada caso de muerte se nos aparece casi como una apoteosis ó una canonización. por poco respetable que fuese en vida. El egoísmo es reemplazado por el amor á los niños y con este sentimiento el hombre empieza á vivir más en el yo de otro. el fin propio de la v i d a . sus proyectos fracasados y su dolor perpetuo.esta misma virtud deberá tener. Y como este retorno sobre lo pasado. el foco constituido por el instinto genésico. como el hombre es. y viene á ocupar su puesto el conocimiento de la inanidad de los bienes terrestres. que produce de una vez y centuplicado lo que aquélla realiza solo por f r a g m e n t o s imperceptibles. que es el mayor de los dolores. con el decaimiento del cuerpo sobreviene el de la voluntad. No podemos contemplar el cadáver de un hombre sin respeto. Cuando las cosas siguen su curso natural. v a n a y contradictoria y que rechazarla es un paso p a r a la emancipación. Como la muerte repentina no nos deja tiempo p a r a esa ojeada retrospectiva. le imprime una dirección nueva que constituye el resultado esencial y mor a l de la vida. Es el resultado. abandonar sus bienes y su familia y hacer vida de anacoretas (Manú. u n a influencia análoga á la que produce u n motivo en la conducta humana. el presente se transforma incesantemente en pasado. la conversión de la voluntad y la liberación que producen los dolores de la vida. su inconstancia. y nos impone á cada paso el saludable dolor. dura y apartada de todo goce. ya en forma de ambición.el hombre echa de menos los placeres que no disfrutó en la vida en vez de reconocer su vanidad é inanidad. panacea de nuestra miseria. Lo que da á la vida su carácter singularmente equívoco. si á los objetos hacia los cuales se enderezan los deseos humanos y de los cuales no puede ya gozar. Sin embargo. sino de aquellas virtudes que son un deber p a r a todos. de la grandeza de alma y de la abnegación. es el estrecho sendero de los elegidos y los santos. los objetos mismos del goce real y sí á pesar de la muerte de los sentidos este deseo se vuelve hacia un objeto inanimado pero indestructible con codicia también indestructible. ó bien si lo que representa el hombre en la opinión de los demás. en el seno de una existencia efímera. Pero el destino y la marcha del mundo velan mejor que nosotros mismos por nuestro interés y cuidan de desbaratar constantemente nuestros proyectos de dicha. se refugia en su última eiudadela. El otro camino que conduce al mismo resultado cuando el hombre reconoce y se apropia luego los dolores de todo un mundo. de la generosidad. demasiado visiblemente dirigida contra nuestra felicidad. engañosa y que tiene algo de ensueño. y todos los hombres lo somos. con relación á lo pasado. El fin de la existencia ha fracasado. no mirando más que su fin verdadero y último. de la cual sólo la muerte podrá desalojarle. es decir. cuya locura nos advierten claramente la brevedad de la existencia. que despierta en él las mismas arrebatadas pasiones que despertaron en otro tiempo. los sustituye con su representación abstracta: el dinero. Los ascetas hacen lo contrario. Cualquier hombre que haya . de que el fin de la vida se encuentra única y directamente en las virtudes morales. No hablo de las virtudes más elevadas. es que en ella hay dos tendencias principales. en la cual. muestra su insuficiencia en el mero hecho de ser tan escasa entre los hombres la moralidad pura y verdadera. y en que al par de esto. la purificación. pues es la vía de los pecadores. vía excepcional y rara. Estas consideraciones sirven para explicar mejor lo que en el capítulo anterior he llamado Ssoxepoc irXous. el querer se refina y sublima y. viene á reemplazar para él en la ancianidad lo que es y lo que ha hecho en el mundo real y enciende en su corazón las mismas pasiones en éstos hombres. con las cuales difícilmente tropezamos fuera del teatro y de las novelas. de un modo más excusable. nos negamos á seguirla y trabajamos con todas nuestras fuerzas para crearnos una existencia tranquila y agradable. llevan voluntariamente una vida pobre. dicha y desdicha no representan ya nada. su inanidad y su terminación por la muerte. con la cual encadenamos cada vez más estrechamente la vo- luntad á la vida. Sin la primera no habría para la mayor parte de los hombres esperanza de salvación. que chocan á cada momento: una la de la voluntad individual dirigida hacia una dicha quimérica. otra la de la fortuna. por un camino que es sin duda alguna el más frecuente. diametralmente opuestas. ya sea en forma de avaricia. al mismo tiempo. siembran nuestro camino de cardos y de espinas. La creencia generalmente profesada. y. por lo mismo. en particular por el protestantismo. hacia la mortificación de la voluntad y el aniquilamiento de la ilusión que nos tiene encadenados al mundo. la de saber por qué los hechos que mi teoría demuestra son así y no de otro modo. conclusiones sobre aquello que está fuera de toda posibilidad de experiencia. Semejantes preguntas. por el contrario. no tiene más que recordar las personas con quienes ha estado en contacto. y veremos entonces cómo toma otro aspecto cuanto nos rodea y aparece en armonía con la realidad de las cosas. en la conversión total de nuestro ser (pues él es quien da tan tristes frutos). son transcendentes. por ejemplo. deja como residuo impuro la inmoralidad y la maldad pasada. codiciasin límites. contentándose con concebir el mundo dentro de los límites de su encadenamiento interior consigo mismo. etc. como. y entonces se cumple lo q u e a n u n c i a el V e d a : Finditur nobis cordis. El décimoquinto sermón de Meister Eckhard está en perfecta armonía con estas ideas. Mi filosofía no formula. cuyo ingrediente más eficaz es el dolor. sus respuestas. mejor dicho. se detiene en los hechos de la experiencia interna y externa. son los sentimientos que dominan tan universalmente entre los hombres que las excepciones son objeto de admiración. Vil egoísmo. sin pasar más adelante ni recurrir á las cosas supramundanas y á sus relaciones con el mundo. Esto hace que deje muchas cuestiones en suspenso. ésta no pretende explicar la existencia del mundo hasta en sus últimos principios. Cuando la operación está terminada. á pesar de la hipocresía con que aparentan escandalizarse los hombres de la más ligera sospecha de maldad y hasta de mentira. conversión producida por el dolor. ó. CAPITULO L «EPIFILOSOFIA» Al terminar la exposición de mis ideas. ¿llega á dar siquiera lo superfluo para que no haya necesitados? ¿Es en estas raras y débiles huellas de moralidad donde podemos colocar el fin de la existencia? Pongámosle. casi todas eran lo contrario. La vida se nos presenta como un baño de purificación. ni explica más que aquello que nos presentan el mundo exterior y la conciencia íntima. malicia hipócrita y por añadidura odio envenenado y diabólico goce en el mal del prójimo. filosofía pues. lo cual quiere decir que no podemos asimilárnoslas por medio de las formas y fun- . que están al alcance de cada cual y muestra su verdadero encadenamiento íntimo. Mi es. dissolvuntur omnes dúbitationes ejusque opera evanescunt. merece ser leído. pues. inmanente en el sentido kantiano de la palabra.pasado de la juventud. Como he advertido. debo emitir aquí algunas consideraciones sobre mi filosofía. ¿cuántas habrá hallado verdaderamente honradas? Hablando con verdad. La caridad. sus respuestas. Como he advertido. ¿cuántas habrá hallado verdaderamente honradas? Hablando con verdad. por ejemplo. Cuando la operación está terminada. que están al alcance de cada cual y muestra su verdadero encadenamiento íntimo. pues. Mi filosofía no formula. contentándose con concebir el mundo dentro de los límites de su encadenamiento interior consigo mismo. La caridad. etc. dissolvuntur omnes dúbitationes ejusque opera evanescunt.pasado de la juventud. casi todas eran lo contrario. Mi es. debo emitir aquí algunas consideraciones sobre mi filosofía. en la conversión total de nuestro ser (pues él es quien da tan tristes frutos). son transcendentes. cuyo ingrediente más eficaz es el dolor. merece ser leído. lo cual quiere decir que no podemos asimilárnoslas por medio de las formas y fun- . CAPITULO L «EPIFILOSOFIA» Al terminar la exposición de mis ideas. malicia hipócrita y por añadidura odio envenenado y diabólico goce en el mal del prójimo. mejor dicho. son los sentimientos que dominan tan universalmente entre los hombres que las excepciones son objeto de admiración. filosofía pues. Vil egoísmo. sin pasar más adelante ni recurrir á las cosas supramundanas y á sus relaciones con el mundo. Esto hace que deje muchas cuestiones en suspenso. y veremos entonces cómo toma otro aspecto cuanto nos rodea y aparece en armonía con la realidad de las cosas. ésta no pretende explicar la existencia del mundo hasta en sus últimos principios. y entonces se cumple lo q u e a n u n c i a el V e d a : Finditur nobis cordis. Semejantes preguntas. ¿llega á dar siquiera lo superfluo para que no haya necesitados? ¿Es en estas raras y débiles huellas de moralidad donde podemos colocar el fin de la existencia? Pongámosle. ni explica más que aquello que nos presentan el mundo exterior y la conciencia íntima. por el contrario. conclusiones sobre aquello que está fuera de toda posibilidad de experiencia. se detiene en los hechos de la experiencia interna y externa. á pesar de la hipocresía con que aparentan escandalizarse los hombres de la más ligera sospecha de maldad y hasta de mentira. La vida se nos presenta como un baño de purificación. ó. deja como residuo impuro la inmoralidad y la maldad pasada. El décimoquinto sermón de Meister Eckhard está en perfecta armonía con estas ideas. la de saber por qué los hechos que mi teoría demuestra son así y no de otro modo. no tiene más que recordar las personas con quienes ha estado en contacto. codiciasin límites. como. inmanente en el sentido kantiano de la palabra. conversión producida por el dolor. anterior á todo fenómeno. sino que no pueden ser sabidas. mero instrumento de la voluntad. en primer término. toda nuestra facultad de concebir las cosas. en cuyo caso su fenómeno es el mundo. y aun suponiendo que su solución nos fuera dada. pero que éste no se aplica más que al fenómeno. Es verosímil. puesto que no están destinadas á tal uso. se puede preguntar qué fatalidad la ha colocado en esa enojosa alternativa de manifestarse bajo la forma de un mundo en que reinan el dolor y la muerte ó renegar de su propia naturaleza. y la inteligencia. de alto ó bajo. desligada de todo conocimiento.ciones de nuestra inteligencia. en cuyo caso su fenómeno nos es desconocido. Así mismo se puede proponer otra cuestión : ¿ Qué sería yo si no fuera voluntad de vivir? Y otras por el estilo. y se detienen donde empieza la negación. que es por su naturaleza propiedad cerebral. Ningún medio tenemos para salir de este círculo que limita para nosotros el campo del conocimiento posible. Desde las lecciones de Kant es cosa averiguada que el principio de razón no es una (eterna neritas. También se puede preguntar después de mis explicaciones cuál es el origen de esa voluntad. sino una mera forma. de todo ó parte. A todo esto se debe contestar. en relación con las cuales no tenemos órganos sensibles. y. por consiguiente. tropieza á cada paso con problemas insolubles como con los muros de una cárcel. Entre tales materias trascendentes y nuestra inteligencia. sino en absoluto. instrumento que supone esta voluntad con todas sus objetivaciones. de antes ó después. (Esto se armoniza con lo que dice Escoto . no sólo de una manera relativa. puesto que ellas de la afirmación han nacido. existe la misma relación que entre nuestro sensorium y las propiedades posibles de los cuerpos. que estas materias son insondables. igualmente libre para afirmarse. que no sólo no hay persona que las sepa. es decir. y no á la esencia de las cosas. de donde se sigue que no podemos aprehender nada sino dentro de las categorías de tiempo. Y todo nuestro conocimiento. Por eso nuestra inteligencia. y que de aquel principio es de quien nacen todas esas preguntas del cómo y el por qué. ó para negarse. no podrían servirnos para comprenderla. ¿cómo pudo extraviarse y correr así á su perdición? ¿Qué es lo que h a originado este inmenso desacuerdo que llena el mundo? ¿Hasta qué profundidad en la esencia intima del mundo—se puede preguntar también—descienden las raíces de la individualidad? A lo cual podría contestarse en rigor que llegan tan hondo como la afirmación de la voluntad de vivir. una función intelectual. por lo menos. pero la voluntad general. sino que su conocimiento no será posible jamás á persona alguna. ni pueden penetrar en ésta. que la expresión de la forma más general y más fami- liar á nuestra inteligencia es el principio de razón. Una voluntad individual—podría decirse—puede dejarse extraviar á costa de su propio detrimento por una elección errónea. Pero estas formas de que venimos hablando no son aplicables á los problemas antes indicados. no es originalmente más que un instrumento puesto al servicio de la voluntad. PueHe también inquirirse qué fué lo que la indujo á abandonar el reposo inapreciable y la felicidad de la nada. porque no se amoldan á las formas del conocimiento. está sujeta á las formas de la inteligencia. que estas cuestiones no solamente están por encima de nuestra inteligencia. ó sea por una falta del conocimiento. una inteligencia. dentro del mundo fenomenal. es decir. así como por un análisis exacto de nuestra conciencia de nosotros mismos. pues debemos valemos de aquello que nos es dado más inmediatamente. La esencia íntima de las cosas. la de la dualidad de sujeto y objeto. cual esto sólo existe en el conocimiento. en general. sino también cualquier género de conocimiento . en vez de seguir el camino contrario. podemos irle descifrando en totalidad. radical y enteramente satisfactoria. Donde hay conocimiento. sólo puede existir en el mundo. Podemos comprender al mundo como tal mundo. no admito el toxv esos. sólo nos es conocido como fenómeno cerebral. estaba admitida y comprendida ya en mi época. la naturaleza y origen del mundo de una manera completa. es decir. abandonamos al mismo tiempo el único terreno en que es posible. entendida en el sentido más amplio. De ahí viene la imposibilidad de concebir la existencia. y no podemos concebirle de otra manera. intelligit quod ipse sit. por lo que pasa en nosotros. lejos de ser una esencia cogitativa. por consiguiente. como creo haberlo hecho en la presente obra. Desde los tiempos más remotos. pues no traspaso los límites de la experiencia. La doctrina del ev * a¡ ««». Pero evidentemente es más razonable aprender á conocer el mundo por el hombre. representación. como un recurso auxiliar del fenómeno de esta esencia. lib. Pero si abandonamos el mundo para tratar de resolver las cuestiones enunciadas. ) qua Deus non La perceptibilidad con su forma más esencial y necesaria. y. De eso dependen los límites de mi filosofía. de la unidad ó identidad absoluta de la esencia de las cosas.Erigenes: De mirábili divina ignorantia. I I . Yo he invertido la proposición demostrando que el mundo es un macrantropo en el sentido de que la voluntad y representación agotan la definición de la sustancia del mundo tan completamente como la del hombre. pues. se había considerado también al hombre como un microcosmo. pues el conocimiento mismo no es más que fenómeno. y nos encontramos. pertenece al fenómeno y no á la esencia de las cosas. como algo accesorio. pues su verdadero destino es muy diferente: consiste en servir á la voluntad individual. y creo haber sido el primero en dar la solución. más allá de la voluntad no es abordable para nosotros. podemos descubrir io que se manifiesta en el fondo de ese fenómeno. asi. para explicar aquello que sólo nos es dado mediatamente. Aunque acepto el ev x«t m» de los panteístas. como los de todo sistema filosófico. Jordano Bruno y Espinoza y de haber sido refrescada por Schelling. Hasta el mismo conocimiento. no hay más que fenómenos. de la conciencia de nosotros mismos. después de haber sido enseñada por los Eleatas. por Escoto Erigenes. ó sea por la percepción exterior. Pero el problema estaba en saber qué es ese principio único y cómo llega á hacerse múltiple. todo lo d e m á s no es sino instabilis tellus ínnabilis unda. y. no puede asi- milársela más que de una manera muy imperfecta y sólo en la medida de su propia naturaleza. por lo mismo. tras lo cual. la cognición viene á añadírsele subsidiariamente. no sólo el encadenamiento de causa á efecto. La naturaleza de las cosas antes del mundo ó más allá del mundo. poseyendo esta clave de la esencia del mundo. es un fenómeno. es en sí algo privado de todo conocimiento . ni con mayor motivo me pongo en contradicción con los da- . que no adoptar el procedimiento inverso. es decir. mientras que la voluntad es. no se cuida de buscar otra cosa. Prescindiendo de la vanidad que le atribuyen al imaginárselo asi. me separo de los panteístas en los siguientes puntos: 1. se ven obligados á negar ó desvirtuar. sigo. y de esta cosa. que es mi único elemento metafísico. animi causa. el mundo no excluye la posibiexistencia. al que denominan Sustancia ó Absoluto. considera todo fenómeno como una teofanía. y se va perfeccionando gradual- . más que el intermediario de los motivos para los fenómenos más perfectos de la voluntad. completamente desconocida. los fenómenos más horribles y más espantosos participarían de esa condición.° En mi filosofía. para los demás sistemas. Los panteístas siguen la vía descendente ó sintética. 2. Por el contrario. del budhismo y del cristianismo. Esto. en mi filosofía. En mi sistema. que á pesar de todos los paliativos y de todas las drogas les hace arrastrar una existencia enfermiza. pues parten de su 0eo5. posee todo hombre para llegar á la voluntad. se valen para explicar todas las cosas conocidas. por lo tanto. el mundo como representación. de otra 5.° P a r a los panteístas. ¡extrañas teofanías! Además.que son optimistas. á conocerse á sí misma. y no con el del judaismo y el islamismo. en primer término. El p a n teísmo. ya procurando que se les conceda. puesto que la inteligencia. como es esencialmente optimista y considera ai mundo como lo mejor que puede haber.la cuestión del origen del mal es una enfermedad crónica é incurable. la voluntad llega en su objetivación. entre todas las cosas que podemos conocer. con su percepción exterior. Mi doctrina es la única que reconoce lealmente la existencia y extensión del mal en el mundo. una cantidad desconocida. pero no impiden naturalmenmente que éste siga en terrible y abierta contradicción con la perfección fantasmagórica que ven los panteístas en el universo. con los cuales no necesita atrincherarse detrás de vanas frases. lejos de ser una explicación satisfactoria de la aparición del mundo. cualquiera que sea la índole de ésta.tos existentes.° Su eso? se manifiesta por gusto. la existencia de los males que abruman al mundo. el mundo real. el mundo como representación nace per accidens. lo cual le permite negarse y operar la conversión y salvación. generalmente. exige á su vez una explicación. á fuerza de sofismas. Escoto Erigenes. 4. la única adecuada para explicarnos todo lo demás. pues. la más conocida y la única que nos es dada inmediatamente. porque su solución al problema del origen del mal es la misma que da al origen del mundo. no es.° Su 8soc es una x. queda mucho margen para aquello que designamos de un modo negativo con el nombre de negación de la voluntad de vivir. el procedimiento ascendente ó análítico. que. pues lo conocido es lo que debe servirnos para descifrar lo descocido y no al revés.o Yo parto de la experiencia y de la conciencia de sí mismo. Por el contrario. pero en tal caso. por el contrario. 3. ya imponiéndole por vía de autoridad. consecuente con el espíritu del panteísmo. puede hacerlo. Igualmente la metafísica de lo bello sólo puede ser explicada completamente con mis principios. Sólo mi moral posee una base segura y un desenvolvimiento completo en armonía con el espíritu sublime y profundo del brahmanismo. por desplegar su magnificencia ó por hacerse admirar. es una manifestación intencional del Dios que reside en él. que se aplaude á sí mismo en su obra y encuentra que le ha salido perfecta: * w w xaXaXtav. (Etic. (Trat. IV. 1665. es perfecto y tal como debe ser. que él mismo denomina Dios. por el contrario. quantum potentia valet. la voluntad. MUNDO IH 28 . cap. hasta por el carácter mor a l y la importancia que la atribuye. Esta relación es semejante á la que existe entre el Nuevo Testamento y el Antiguo. por- eso su moral es tan endeble como la del Antiguo Testamento y aun en ocasiones falsa y hasta repugnante (1). envuelto en una fraseología incomprensible y desfigurado de otras mil maneras.mente hasta llegar á adquirir esa objetividad de l a percepción intuitiva que hace aparecer el mundo exterior. Especialmente en el capitulo XVI del Tratado teològico politico se revela la inmoralidad de la filosofia de Spinoza. Toda la serie de ensayos abortados conocida con el nombre de filosofía postkantiana. quiero indicar también la que existe entre aquella y el spinozismo en particular. En este sentido. cayeron sobre Spinoza. con todo. el Dios creador. 710). es siempre. Pero en la filosofía de Spinoza. es. no es Jehovah. Fides alicui data tamdiu rata manet. es decir. II. es una filosofía optimista. la esencia íntima del mundo. 37. ex fundamento proprium utili quaerendi. § 8). el mundo con cuanto en él se encierra. escoi. Este último había dividido claramente á la naturaleza en espíritu y materia. 67). Jehovah. Uniuscujusque jus potentia ejus definitur. Polit cap. Spinoza fué. Mas para apreciar con exactitud su mérito. Por eso después de haber mostrado la relación que media entre mi filosofía y el panteísmo. P a r a este filósofo. es su desprecio hacia los animales. en sustancia pensante y sustancia extensa. es decir gozar buenamente d é l a vida mientras dure. no es en realidad más que spinozismo. IV. agere. mientras fué cartesiano. En suma. lleno de afeites sin gusto. qui fidem dedit. Spinoza sólo le ha quitado la personalidad. (Etico. apend. su substantia aeterna. Después de la crítica que hizo Kant de toda teología especulativa casi todos los que filosofaban en Alemania. Mimoral concuerda con la del cristianismo en sus tendencias más elevadas. exactamente como lo expresa el Eclesiastés (IX. suum esse conservare. 27). En sus últimos años fué cuando reconoció la falsedad radical de este dua- (l) Unusquisque tantum juris habet. un gran hombre. 1). Spinoza. considerándoles como destinados exclusivamente á nuestro uso. sin tener que valerse de ficciones insostenibles. De igual manera tanto en mi filosofía como en la de Spinoza. Spinoza no pudo dejar de ser judío: quo semel est imbuía recens servabit odorem. 12. prop. En mi filosofía. mi teoría explica realmente el origen del mundo como objeto visible. Lo q u e h a y en él de absolutamente judío y lo que junto con el panteísmo resulta á la vez absurdo y horrible. y había establecido igualmente oposición absoluta entre Dios y el mundo. prop. non mutatur voluntas. Lo que ambos tienen de común es el Dios creador. cap. así como con la del brahmanismo y el budhismo. en virtud de una fuerza intrínseca. la esencia íntima del mundo. (Idem § 12). quamdiu ejus. á los cuáles niega todo derecho. por lo cual hombre no tiene m á s q u e h a e e r q u e vivere. (Etica I V . enseñó los mismos principios en sus Gogitata MetapTiysica. el mundo existe por sí mismo. conviene tener en cuenta sus relaciones con Descartes. si puedo expresarme así ó el Salvador crucificado ó el ladrón crucificado según el partido que aquella tome. adolece del defecto de partir de nociones abstractas sin haber depurado antes su origen. mediante su fenómeno y podemos eventuahter querer de otra manera. Sin embargo. con su nuevo nombre. Su identificación del mundo con Dios no tiene efectivamente más que sentido negativo. desde su aparición y en todo su curso. y por eso su filosofía trata sobre todo de suprimir indirectamente estas dos oposiciones. por una parte. suponen ante todo la exclusión de un tercero. el tertium non datur. etc. aunque el fondo fuese esencialmente negativo. principalmente se han retraído por el espantajo del fatalismo. pues el principio de razón único que explica la necesidad. pues. valiéndose de una forma rigurosamente dogmática. con el fin de no ofender á su maestro y por otra con el deseo de suscitar menos escándalo. Los que recientemente no han querido ingresar en el neo-spinozismo dominante. á una necesidad absoluta é inexplicable bajo todos conceptos. lo cual le permite después hacer una aplicación demasiado amplia de estos conceptos.. Pero esas dos verdades negativas eran preciosas p a r a su tiempo. Llamar al mundo Dios. y así es como podemos conocer la naturaleza de ese acto de voluntad. se halla sometido á la necesidad. como las nociones de sustancia. pues sí he establecido realmente aquel tertium. el mundo sigue siendo un enigma como con el antiguo. Los adversarios del fatalismo creen que el mundo ha de derivarse de un acto de libre albedrío de un ser residente fuera del universo. dió á su doctrina. Jacobi y otros.434: EL MUNDO COMO VOLUNTAD lismo. no es explicarle. demostrando que el acto de voluntad que da origen al mundo. como B. causa. Gomo todos los filósofos anteriores á Locke. para nosotros al menos. Debe entenderse por fatalismo toda teoría que atribuye la existencia del mundo. no es más que la forma de su fenómeno. Es libre. asi como la lamentable condición de la especie humana. como lo serán en toda época en que haya cartesianos conscientes ó insconscientes. cualquiera que sea. F I N DE LA TERCERA PARTE Y DE LA OBRA . Yo he sido el primero que ha roto con ese precedente. es un acto de nuestra propia voluntad. Mas por eso también. como si se pudier a saber de antemano qué explicación de las dos es más exacta ó más provechosa. cierta apariencia positiva. Pero tanto unos como otros. y hasta el día todos los sistemas filosóficos han adoptado Y_COMO REPRESENTACIÓN 435 una ú otra de las dos opiniones dichas. — C a r t a s de mi molino. XLIX. — C i c e r ó n y sus amigos. 69 — Ternezas y flores 3 16 317 y 354 Carlyle —La revolución 1 francesa (dos tomos) 16 188 C a r n e v a l e . .186 B u r g e s s . XLVIII.—Del gecio C A P . XLVI. I cio. .—De la afirmación de la voluntad de v i v i r . XXX. — C i e n c i a política . .-Observaciones sueltas sobre lo bello en las artes plásticas CAP XXXVII.— L a s Servidumbres rústi58 — El Pesimismo en el siglo x i x . — L a Educación 12 tura francesa 9 185. . — Cánovas 1 9 i 79 — Doloras.—Del conocimiento de las ideas CAP.° del Catál •" COMPLEMENTO DEL LIBRO TERCERO Págs.—De la metafísica de la música CAPÍTULO 1 6 2L 57 64 6H 76 90 98 122 135 COMPLEMENTO DEL LIBRO CUARTO CAPITUIo XL. .—Preámbulo CAP.—MADRID Pesawn y Derecho constitucional compa15 rados (dos tomos) 14 : 187 B u y l i a . . 7 65 — El Suicidio y la civilización.—Del sujeto puro del conccimiento CAP.—El camino de salvación CAP. ÍU A r n o l d — L a Crítica en la actua127 — Littró y el Positivismo lidad 3 363 — L a Filosofía de Goethe 6 172 A s e n s i o . . — C é s a r Birotteau 3 cesión ab-intestato en derecho 54 — Eugenia Grandet 3 internacional privado. 3 40 Cherbuliez-—Amores frágiles. — C o s t u m b r e s l i t e r a r i a s . L. . . cantares y humoradas.—Metafísica del amor CAP XLV. — Derecho internacional 190-191 Collins — Resumen de la privado 6 filosofía de Spencer (dos tomos}. ° del Catál. — E l Delito colectivo. 1. — L a Génesis y la evolución del Derecho c i v i l . CAP. Lu¡3 Coloma I N . — H i s t o r i a de la litera567 B u n g e . . — L a Constitución in64 Coppée. Pesetas 175 A g u a n n o . 3 62 — P a p á Goriot 3 26 — L a Tema de Juan Tozudo 3 78 — Ursula Mirouet 3 93 — MetaHoldenis 3 2 B a r b e y d ' A u r e v i l l y ..—De la nada y los dolores de la vida CAP.. . . .. . X X X I I I . 12 — El Dandismo y Jorge Brummell.—Herencia de las cualidades QAP. XXXIX.¿Académicas? 179 — Currita Albornoz al P. 3 nomía política 10 192 — Problemas jurídicos contemporáneos 3 B o l s s i e r .—Un idilio 3 glesa 7 361 Champcommunale. — H i s t o r i a del comer166 D o r a d o . 1 ?93 C a s t r o . — L o s Paraísos ar38 _ El Sitio de París tificiales 3 13-14 — Jack (dos tomos) f 163 B e c e r r o d e B e n g o a . 3 cas y urbanas . de la industria y de la eco289 . XLíII. — F i l o s o f í a jurídica. . 3 .LIBROS PUBLICADOS POE LA ESPAÑA MODERNA en su ÍNDICE ÍJ. — E l Libro de los galicis39 — Martín Alonso Pinzón 3 mos 184 A s s e r .—Epifliosofía 151 153 228 237 257 "15 323 347 369 416 425 que s e h a l l a n d e v e n t a A d m i n i s t r a c i ó n .ial. . — C u r s o de Economía So .. — V i a j e de un natu131 — La Hechizada 3 ralista alrededor del mundo (dos 120 — Las Diabólicas 3 tomos) fb 124 — U n a historia sin nombre 3 59 D a u d e t . . . XXIX. XXXI. .De la historia CAP.Observaciones sueltas sobre lo bello en la naturaleza CAP.50 muerte 182 — El Derecho de gracia 3 102 C a r o . 181 — El Visitador del preso 3 140 — El Derecho y la fuerza 3 323 A m ó . — Concepción Arenal.El Reformatorio de E l m i r a .—La Su111 B a l a a e ." í | 16. 8 0..8 3 156 Campoamor.—La Educación popular de los Adultos en Inglaterra.—Teoría de la negación de la voluntad de vivir CAP. XLI —De la muerte y sus relaciones con la indestructibilidad de nuestro ser en sí CAP X I I I — L a vida de la especie CAP. C u e s t a de S a n t o Domingo. . C A P . — D i a r i o íntimo 327-328 A n t o i n e . . . JO 112 — L a Quiebra de Céaar Birotteau. 1 —Crítica penal 5 183 Araujo.—De la esencia íntima del arte CAP XXXV. . principal. X X X I T .—De la estética en la arquitectura CAP.. 6 33 — La Novela del presidio 3. XXXVI. — F e r n á n C a b a l l e r o .. XXXVIII. — E c o n o m í a 12 4 36-37 Campe —Historia de América (dos tomos) . XLVII —De la moral CAP. — L a Casa de los muertos 3 ™> Buisson. — H i p ó l i t o Taine 31 D o s t o y u s k y .—De la estética de la poesía CAP.. . XXXIV. 301 D o w d e n . — E l Ca18 — Miss Rovel :i becilla 3 91 — Paula Mere 3. 3 297-298 D a r w i n . XLIV.—Goya 3 189 — L a Cuestión de la pena de 180 A r e n a l . ! •> 368 B a g e h o t . y .— Eugenio Mouton 46 Novelas del lunes 3 (Merinos) i 100 — Tartarín en los Alpes 3 353 B o c c a r d o . — D e la l o c u r a . 2 volúmenes 178 Anónimo. . 176 — La Reforma integral de la legislación civil 177 A l c o f u r a d o — C a r t a s amatorias dé la monja portuguesa 315 A m i e l . . 3 110 —Venganza de una mujer 3 125 — Cuentos y fantasías 3 130 B a u d e l a i r e .50 169 B o u r g e t . — T r u e b a i 22 — La Evangelista 3 174 B e r g e r e t . 5» i 228 M a x .A v a l a 1 4 P o s a d a . — N o v e l a s d a n e s a s . . — Retratos dé m ere8 h(3 T ^ Jr?eJs m. — O b r a s c o m p l e t a s 73 F o r r y . — L a C o n q u i s t a del Pan 322 — C a m p o s . 211 — L u c h a d e raza» 330 — C o m p e n d i o de Sociología 212 G u y a u — L a E d u c a c i ó n y la herencia. . z a c i ó n administrativa. — E l E m p l e o de la vida del Cfttál 3 3 6 4 3 s 5 99 — L a V i d a d i c h o s a .D e ' r ' e c h o ' i á : ternaeional (público y privado) (tres lomos) ' 22 14 7 8 12 Maup^sant.D e r e c h o Civil (dos tomos). . — H i s t o r i a d e la filo196 sofía (dos tomos). — M e m o r i a s 21 G o n c o u r t .269-313-337-347 . . : : : : 6 M Neera—Teresa 3 K3 l í e u m a n n .a8 Prisiones.u. 352 F i n o t . . . .*. 44 — L a E l i s a 61 — L a F a u s t í n 129 — L a S e ñ o r a G e r v a i s a i s 318 L a s F a v o r i t a s d e L u i s X V 358 — L a D u .. . ' . .* 262 S t h a l . — D e r e c h o público romano j2 170 M o l i n a — B r e t ó n de'íoV He'r'réros 1 295 M u r r a y .'. .Filosofía d e l d e r e c h o (dos tomos) 15 296 M o m m s e n . 4 pos. 7 5 ¿ 8 t o m d e l a s Religiones 8 160 M e n e n d e z y P e l a y o . — i n d e m n i z a c i ó n á las víctimas del delito 200 — L a Criminología 202 — L a Superstición socialista G a u t i e r . — L a Ciencia social c o n t e m p o r á 195 nea — Novísimo concepto del d e r e c h o . 5 230-231 M i r a g l i a . t a d o dé las p r o e tomos ¡lí. — E l A n t i g u o o.u ~ « « m a n o . . — E l I n g e n i o e n l a 333 historia 198 19'» F r a m a r i n o d e i M a l a t e s t a . . . Í8-29 M a c a u l a y . 10 5i2 N a n s e n . . — E l A n a r q u i s m o según sus m á s i l u s t r e s r e p r e s e n tantes 342 B i l i s S t e v e n s . — D e r e c h o civil m o d e r n o (2 tomos) 307 G a r n e t . — N u e v o s estudios d e A n tropología. . — L a l e y de la v i d a . . — H a r t a n busch «2 F e r r a n .12 ti! 246 247 260 (131.'!'. . . v j S c h o p e a h a u e r . — E c o n o m í a política. Moral de la utilidad y de la evolución 290 H a m i l t o n .N u ñ e z de A r c e . 194 F o u r n i e r . — B a j o las b o m b a s p r u sianas 167 — E n r i q u e H e i n e 132 — M a d a m a d e G i r a r d í n y B a l z a c . — D e la vocación di 242 v T i ' « « ! ! 1 0 p a r a la legislación. .O r i g e n y des„ « r o l l o de la r e l i g i ó n .H i s t o r i a d o " ú „„„ l i t e r a t u r a inglesa (cinco tomos) 3 4 270 — L a I n g l a t e r r a 7 74 . . . 2. . . : . .' 7 d5á — L a s Instituciones profesionales. 332 — H o m b r e s simbólicos 340 E l t z b a c h e r .0 ) . " — M e m o r i a s íntimas (2 t o m o s ) . — F i l o s o f í a de la longevidad 357 F i t z m a u r i c e .. « Curiosidades amatorias .'.'. — T e o r í a d e los c a m DÍOS e x t r a n j e r o s 1 3 3 5 s 3 15 15 9 4 10 5 3 1 3 3 3 9 lo 7 5 1 5 3 6 7 3 208 G r a v e .'.'. — L a Carnicería (Sedán) 321 L e r o y . . — D e r e c h o usual 282-283 G o o d n o w . . 5 J ] S t u a r t . . . . o n a l Publico m o d e r n o $ »8 « l e t z s e b e . u c h e . . — L o s E r r o r e s j u d i c i a les 203 G l a d s t o n n e — L o s g r a n d e s nombres. . — M i s memorias.'*' 7 otJ 255 T 10 S tica d e . . . 329 F » C h .'. ~ £ 8 t u d l o a escogidos 3 un dame to de la 9A . . . le la p r o p i e d a d y del E s t a d o .!!. ' .:.Mis perlas 3 229 M e y e r . .". — L ó g i c a p a r l a m e n taria 213 H a u s o n v i l l e — L a J u v e n t u d de Lord B y r o n 324 H e i b e r g . . . t e • — D i s c u r s o s á la N a c i ó n A l e m a n a . .59 7 7. 41 H e i n e — M e m o r i a s 314 — A l e m a n i a 214 H u n t e r .! 3 291 S u d e r m a D n — E l Deseo 50. . . 220 L a n g e — L u i s V i v e s .L a s Instituciones i n d u s t r i a l e s .M i l l . 8 292 s t e a d . ! 7 u no „ Í 2 P * — D e r e c h o m e r c a n t i l . — V i d a . -Alarcón 1 4 — Oampoamor » r . 299 K r ü g e r . — ' T a m a y o 158 — Z o r r i l l a 5 55 F o r n á n d e z G u e r r a . — Protección y librecambio 261 G i d d i n g s . 5 "i B e n a n . — L a Administración po„... .'. — D e r e c h o a d m i nistrativo comparado (dos tomos) 207 G o s c h e n . — L a E v o l u c i o n social 219 K o e h y o t r o s — E s t u d i o s do h i g i e n e general 295 bis. . .''" 10 E x c e s o do legislación 7 — Benefi ~~ r cencia a — L a Justicia 7 — L a Moral !!!!!!!!'!' 7 — L a s Inducciones de la Soci'o'lc¿ gía y L a s Instituciones domésticas 9 « ? oT„ ^ Instituciones éd'és'iást'icás. la A r q u i t e c t u r a 7 15 Sainte-Beuve. . 121 — N e r v a l y B a u d e l a i r o 70 G a y — L o s Salones c é l e b r e s 345 G e o r g e .L a s Siete l á m p a r a s de . memorias" * y "cartas (dos t o m o s ) .M a r í a Estuardo. 20 «•349 . — Lógica d é l a s p r u e b a s (dos tomos) 502. " .-a. . .E l P . . 9 362 S t a r c k e . — P r i n c i p i o s do S o ciología 286 G i u r i a t i .'. L u i s Coloma i. . K o r o l e n k o . 162 F e r n á n F l o r .l e .. .. 15 l B o d — E l Silencio \ 3 ® B u s k i n . . .' e. — H i s t o r i a . . 12 96 T a i n e — E l A r t e e n Grecia 3 101 — El I d e a l e n el A r t e 3 66 — Filosofía del A r t e \ 3 106 — F l o r e n c i a . . 216 J a n e t . — E l Gobierno de N u e v a . — U n c o r a z ó n sencillo.L a V i d a de los Santos 6 .:. .A s í hablaba Z a r a tustra 7 «5 — Más allá del bien y del ¿ a i .' n . 6 »7-238 B l C C i . 319 L e m e k e .H O rita Cstftl N..-3v3 G a b b a .::: 1 10 8 12 2.S u m a r i o del D e r e c h o romano 316 H u x l e y .-Emi«i¿ z¿. — L a Constitución d e los Estados U n i d o s 193 E n g o l S — O r i g e n de la familia. L a r e g e n e r a c i ó n y educación de la A l e m a n i a M o d e r n a . — H a c i a el P o l o . < j 152 . 2 « Passarge—Ibsen 1 I" « C o n . ' . d u m b r e delincuente. .. . .« 224 M a n d u c a .E°l Delito moral. — L i t e r a t u r a E s pañola 24 F l a u b e r t . . . .M a i n o .B a r r y 6 — Querida 11 — R e n a t a M a u p e r f n 206 G o n z á l e z . — L a Administración y l a «n o o ? r g « ..» del Catál. lítlca y la Administración social. — E l Desertor de S a j a l í n 88 K r o p o t k i n ." M 4 M e n e v a l . •197 F o u i l l é e .E l ' P r w i d i m i ^ t ó penal 225-226-227 M a r t e n s .'. — G e r m i n i a L a c e r - toux 205 — H i s t e r i a de la P o m p a d o u r 204 — Historia de María A n t o n i e t a ..". .'! 6 118 M e r i m e e — C o l o m b a 3 133 . r .. 4 f ! . ' 5 t i — ¿ a Genealogía do la m o r a l .— Estética 288 L e m o n n i e r ..0 ° 356 F r a e r s o n ..Derecho Á'dm'inistrátivo. ..'. — El M u n d o como v o l u n t a d y c o m o representación (dos tomos) 22 01. fuentes y liter a t u r a del D e r e c h o r o m a n o 221 L a v e l e y e . — D e r e c h o I n t e r n a do « r ® .Milán 3 103—Nápoles .L o s Despilfarros de las sociedades m o d e r n a s 8 " P a r d o B a z á n ..T r . — L a F a m i l i a 217 K e l l s I n g r a m — H i s t o r i a de la E c o n o m í a política 218 K i d d .. — L a Sociedad f u t u r a 209 G r o a s » — M a n u a l del juez 210 G u m p l O W i C Z — D e r e c h o político filosófico . — E s t u d i o s de historia religiosa 6 ' « . .j e r e s « s a r d o u — L a P e r l a negra 33 3 240 S a v i g n y .B e a u l i e u . Martín e z d e la R o s a . — A p l i c a c i o n e s judiciales y médicas d e la A n t r o p o logía criminal 72 — E l H i p n o t i s m o 222 — L a Escuela criminológica positivista 1 3 5 — U l t i m o s progresos do la Antropo logia c r i m i n a l 213 L u b b o e k . . — E s t u d i o s j u r í d i cos (dos tomos) «¡ 294 — L a E d u c a c i ó n 1 805-306. ."' 3 310 — N o t a s sobre P a r í s . — H i s t o r i a de l a L i t e r a tura Italiana 201 G a r o f a l o . d e r e c h o y la c o s t u m b r e primitiva 7 265 —Historia del D e r e c h o 8 264 — L a G u e r r a según el D e r e c h o i n ternacional 4 2®6 — L a s Instituciones p r i m i t i v a s .. 6 N p W l C O U .. .L a educación y las ciencias naturales 215 I h e r i n g . — L a P i n t u r a on los Países B a j o s 3 1 108 .' 6 251-252 — L a s Instituciones políticas (dos tomos) 12 258-259 — L o s D a t o s d e la s é r i o ' l o r í é (dos tomos) 12 QSS k a 8 Instituciones sociales!'.'!. . . — D e r e c h o p r i v a d o ' r o m a no. — E c o n o m í a política 83 L o m b r o s o .'. — C u e s t i o n e s j u r í d i c a s .—El U n i c o y su p r o p i e .'. 263 S u m n e r . . . de dos 4 v t t ~~ v . fábricas y t a l l e r e s .'. 331 — L a m o r a l inglesa c o n t e m p o r á n e a .. 164 — L o r d Macaulay 287 G o e t h e .H i s t o r i a de la Literat u r a clásica griega.'. . 3 . ó sea. . 5 243 S^iL l g h e .M u l l e r . ' 3 268.. 14 256 S p e n c e r — D e las L e y e s en 8eeneral \ 8 o254 f ? — ?Eíl O P rr og ga nr ei ss m o o social. — H i s t o r i a d e la filosofía del D e r e c h o 341 S t i r n e r . d e m a s i a d o h u m a n o . ...tlva d e la dad * complici320 S o b r ó . . — L a F a m i í i a ' e n l a ¡ deferentes s o c i e d a d e s . York I J36 S t e n d h a l — E l Amór. 3 94 _ ¿Qué hacer? 294 Trevelyau. f6aeotad^MÍ M ^ ' 3 «"¡juventud (agotada).Ca'mpoamor.68 — Los Novelistas naturalistas 6 (dos tomos} 3 30 — Mis o d i o s . ANTROPOLOGIA B " " £ r n t r ° P ° l o g í a criminal. 4 278 V i v a n t e . —Memorias íntimas.. Cánovas. fas e"l~Fpl0S. Arte ' 3 Pese- tas.os HerreTo8 f > P a r d o B a z á n . . 0 50 p o e t a s C a m p o a m o r . 3 271 L a s Transformaciones del Derecho 6 339 y 360 T o d d .51 _ El Naturalismo en el teatro (dos tomos) 35 — Estudios críticos 17 — Estudios literarios | 147 — Flaubert 154 — Gautier j 141 — J o r g e Sand | 23 — L a Novela experimental 1 9 — L a s Veladas de Medan 149 — LosGoncourt •.V e n e c i a . . B a r b e y . . P i c ó n . 3 pesetas—Heine.Trueba. Pesetas 153 V a l e r a . .—Historia de Chile 8 „ .-Zoia. e t . 7 peseta"• Maupassant. Estudio de la sociedad romana do tiempo de César. 3 pesetas. 3 pesetas. ? F j o r e t t i •• L a Escuela criminológica positivista. . — B a l z a c 1 148 _ Chateaubriand 1 144 _ Daudet 1 146 — Dumas (hijo) 1 86-87 — E l Doctor Pascual (dos to6 mos) 50. 3 143 Z o l a .° del Catál. 3 pesetas ü Milan. V ^ f ^ . í peseta. 1 150 — Musset 32. — V e n t u r a de la V e g a . 2 tomos.M o u t o n (Merinos) 1 y - pS¿:~ Stuardo > 6 Pe- B r e t ó n de . — Nuevos estudios literarios 3 165 — Sainte-Beuve j 145 — Sardón ¡ 159 — Stendhal ¡ 142 — Víctor Hugo ' 128 — Los Hombros de la marquesa. — L a Educación de lord Macaulay •• 7 89 T u r g u e n e f f . — T r e s mujeres.T o n g . L o r d Macaulay. 2 3 d e » tas. ARTE G o e t h e . 6 p e s e t a s . S f r ~ Cicerón y sus amigos.A p l i c a c i o n e s judiciales y médicas de la antropología crimis nal 3 pesetas—Ultimos progreso de la antropología criminal. — T a i n e . . 3 pesetas.K ü ñ e z de A r c e ! peseta—Martínez de la «osa. 3 B a l ™ .>R 3o m pe-a 2 tomos. . 3 85 — Mi Confesión 3 3 113 — Mi Infancia 126 — Mi Juventud 3 3 75 Placeres viciosos. 3 25 — El Judío 123 — El Reloj 3 47 — El Rey Lear de la Estepa 3 3 8 — Humo 3 139 — L a Guillotina 3 16 — Nido de hidalgos 3 137 — Padres é hijos 3 80 — P r i m e r amor 304 — Tierras vírgenes 5 3 60 — U n desesperado 381 ITriel.K i . 3 p e s e t a s — E l Ideal en el arte e n Greci ssetas—Ñapóles.° 104-105 — R o m a (dos tomos) 107 — Veneoia 334 — Lo8 orígenes de la Francia con «8 359—Los Filósofos del siglo xix » 272 T a r d e El Duelo y el delito po3 lítico 109 — Estudios penales y sociales a 273 — L a Criminalidad comparada. s e ef a r a L ~ M a r í a A r a u j o . 3 pese'as.50 pesetas as car BIOGRAFÍA p S ° ArénafTpt pe- S O Í M 1 peseta. ' S a m t e . — E n colaboración con F e r r v .B e u v e . í ¿esita. 8 pesetas ® B o u r g e t . 3 pesetas. M a d r i d . T M a ? a m a d e Cir&rdín y Balzac.. — M e m o r i a s . 14 pesetas — L a Edu* camín de lord Macaulay..Memorias. . 1 p¿ 8 e(a ¿dfízs^-*«** seta n ^ L e 5 .Ibsen.F 1 rencia l p e s e t a s . — Antropología v nsiHipnotismo. L a n gce -y L u idas Vives. tós ^ „r^ ' M ¿ Í S W t t * » * * pesetas—Fernán Caballero. 1 peseta.T v ^ ' A r t3e pesetas *. P a s s a r g e . M e m e . ^ lord u y r o n .--. 7 pesetas? V e s t e r m a r c k . 2 tomos. S p e s e tas.El Dandismo y Jorge g Brummell. — L a C h i na contemporánea ¿ 5 Tolstoy.— R e c u e r d o s de mi vida 3 309 W e s t e r m a r c k —El matrimonio en la especie humana 12 356 W i l s o n . — Aguas prima3 verales 3 97 _ Demetrio R u d í n . f ® ' 1 P e s e t a s . B e n S ° a . — D e r e c h o m e r c a n t i l .La Pintura en los Países Bajos. — E l gobierno parla mentarioenlnglaterra (2 tomos).memo 2.°fía del . l i o m b r o s o . . l S f a I ? . — H i s t o r i a de Washington y de la fundación de la R e p ú blica de los Estados Unidos de 7 América • 279-280 W o l f Historia de las literaturas castellana y portuguesa (dos tomos) I5 3 I b s e n — C a s a de muñeca 3 119 — L a Dama del mar y U n enemigo 3 del pueblo 53 — Los Aparecidos y Edda Gabler. — G o y a . . . 3 . 1 peseta. — E l Matrimonio en la especie humana. 6 pesetas. 5 pesetas.:••• 67. Colóma. —D os g e n e r a c i o n e s .La 8 Poetas.E l p . . 5 pesetas lord 8 B°v^H e -. — A y a l a .~ M e r 7 a l y Baudelaire. 3 3 7 — El Ahorcado 71 — El Camino de la vida 3 63 — E t Canto del cisne » 77 — El Dinero y el trabajo 3 10 — El Príncipe Nekhli 3 34 — El Sitio de Sebastopol 3 3 81 — E l Trabajo 3 15 — E n el Cáucaso 15 — Fisiología de la guerra 3 3 52 — Iván el imbécil 117 — L a Escuela 3 3 20 — L a Muerte 1 — L a Sonata á Kreutzer 3 95 — L o que debe hacerse 3 3 48 Los Cosacos ••••• 3 90 — Los Hambrientos 3 — Marido y m u j e r . 10 4 W a g n e r . 1 116 V a r i o s a u t o r e s — C u e n t o s escogidos 276 — E l Derecho y la Sociología contemporáneos 274-275 — L a Nueva ciencia jurídica (dos tomos) 277 — Novelas y caprichos 3 55 Ramillete de cuentos 3 8 82 — Tesoro de cuentos 338 V i r g i l i i Manual de estadística. w í 8 ^ 0 1 1 1 1 6 . 3 pesetas. . 1 peseta. 3 CATÁLOGO p o r o r d e n a l f a b é t i c o de m a t e r i a s dn í„c „ h n u m e r o 16. — El Gobierno congresional: Régimen político de los Estados Unidos 5 364 W i t t . 5 239 T h o r o l d R o g e r s — Sentido económico de la Historia 134 T c h e n g . 1 E e r g e r e t . 3 pesetas—Nuevos estudios de antropología criminal.^ 0 8 Grandes noml bres^S pesetas.N. . peseta M e n é n d e z y P e l a y o . p r i n c i p a l .. por A. ? e ¿ ? e . 2 tomos.V e n t u r a d e la V e g a . de Economía so- T o . Ferry.F i l o s o f í a del Derecho. F e r r i 80 P ó r e z ) l i 7 a Posada Sami/° ¿ í - Silió T r ? E s c a r t yí n >Vida l aarr dd ^a .I térra. — F u n d a m e n t o de la moral. „ ¡ M i r a g l i a . 3 p e s e t a s — L i t t r é y el positivismo 3 p e s e t a s — E l derecho y la fuerza.L a s Instituciones p r i m i t i v a . 1 p e s e t a . . la evolución. . — L a s Inducciones de la Sociologia y L a s Instituciones domésticas.Altam i r a . la ciencia del Derecho. 5 S a v i e n v . . T w T ( £ g U a n n o . . — L a Critica en la tura del Derecho romano. . ¡> p-setas. 4 pesetas. Garofalo y Z o l a . Fioretti. 4 p e s e t a s — L a Teoría positiva D o r a d o M o n t e r o — P r o b l e m a s jud e la complicidad. „ tor Hugo. López S e l v a . ü i e ú t e — D i s c u r s o s a la nación ale^ % S . 9 pesetas. . 3 peseGobie ™ o parlamentario en I n g l a t e r r a . ffiDSV7Ma C ° n8titución de los a s t a d o s Unidos. — S a m t e . U ñ a y S a r et & ° . 6 pesetas. 3 pesetas. 12 peS6CE8. P r i f * ' García Lastra. 7 pesetas. F r a n c i a . 2 tomos.I G o o d n o w . — L a s Transformaciones del Derecho 6 p e s e t a s . 5 pes e t a ^ . — Derecho administrabert. 1 peseta-—Chateaubriand.T A 1 e m a n i a .— Dumas. 2 tomos. 1 p e . pesetas.B e a u l i e u . un gran cho penal). mos. T Torres-Campos )— La N u e v a Ciencia J u r í d i c a . ? l r a S e n e r a o l Ó D y ®duca1 ? f ^ d e l a A l e m a n i a m o d e r n a . . fuentes y literarias. 8 pesetas. Dorado. R i c o . 15 pesetas. í A l a s > Azcárate.uLa . d e m a siado h u m a n o . 5 pesetss. .— T r a t a d o d e las p r u e b a s en cho constitucional c o m p a r a d o . . 12 pesetas. dios literarios. . E &7i0 e ot d e° te s eOOnÓmÍC ° d e v r M a n u a l de i S: FILOSOFIA cf?o e l -íl Í a pÍ 0 l n t Í m o ' 9 PesetasYTY 7 Pesimismo en el siglo X I X . 5 pts.— I Mi juventud.I G a r o f a l o — L a Criminología. . — Historia d e la Economía política. 15 pesetas. 12 pesetas. 22 peDERECHO setas. F . 8 p e s e t a s — E t i c a de las prisiones. CRITICA LITERARIA H u n t e r — S u m a r i o de Derecho romano. 5 peseseta. 6 pesetas — LosNovelistas naturalistas.H i s t o r i a de l a filosofía d e Derecho. " 3 pesetas..I K r ü e e r . . 7 p e s e t a s — L a s Instituciones políticas.H i s t o r i a . 15 pesetas. . 15 pesetas — I I t r i r — I n t r o d u c c i ó n y exposición de La Reforma integral de la legislala organización administrativa en ción civil (2. y urbanas (en prensa). . .La Administración poliA s s e r . 2 toDsrecho civil. Sela. .—El Delito colectivo. 6 pesetas. Martens. . 5 p e s e t a s . 10 pesetas.» parte. 14 p e s e peseta. S U t o 6 S ( A n a n n o S ? ? — « .. 4 p t a s . 3 pesetas. .H o m b r e s simbólicos. vol. 3 p e s e t a s — L a Criminalidad c o m p a r a d a . sis). T o l s t o y . — E l Mundo como voluntad y como representación. 3 tomos. 3 pesetas. — Derecho Internacional I »público y privado). . Posada. P e r g a l .—Retratos de mujeres. 3 pesetas. voi. 12 pesetas. — F l a u . í4 pesetas S t h a L . T H i s t o r i a d e i a Filosofía.I G a b b a — D e r e c h o civil moderno. ó Moral de la utilidad y d e . . C a r n e v a l e . 2 t o m o s . — E s t u d i o s literarios. — D e r e c h o internacional pritica y la Administración social. 3 pesetas. 3 I minología). I F i o r e t t i — L a Escuela criminolóMis odios. 6 p e s e t a s — E l O r g a nismo social. 12 pesetas. 2 tomos. Menger. — Cuestiones jurídicas. 5 vado. 3 pesetas. 3 I F r a n c i a . ' ECONOMÍA Antoine—Curso cial (en prensa). 9 pesetas. 2 o 10 p e s e t a s — E s t u d i o s e s c o g i d o s . 15 pesetas.—Vic< I pesetas. F . 1 pe. 1 peseta. 7 p e s e t a s — D e las leyes en general. 12 p e s e t a s — L a s Instituciones eclesiásticas. 7 p e s e t a s — L a Justicia. 7 p e s e t a s — M á s allá del bien y del mal 5 pesetas—Genealogía d é l a moral 3 p e s e t a s — H u m a n o . 14 pesetas. 7 pesetas — Excaso d e legislación. pesetas. 7 Z o l a — J o r g e S a n d » 1 peseta. de la vida « f ! r S O i ? . ¿\ropotkin— 0 a m P° 3 > fábricas y talleres. V i v a n t e . — F i l o s o f í a -jurídica. 12 pesetas..— M i infancia. 12 pesetas. 3 pesetas —Estudios I M a c a u l a y — E s t u d i o s jurídicos. Gide. .I G n m p l o w i e z .P r o t e c c i ó n y librecambio. s e t a .E l N a t u r a l i s m o ] tomos. I M e y e r — L a administración y la organización administrativa en I n g l a A g u a n & o . 1 peseta.—Nuevos estugica positivista. — 1 tdS • Musset. — Goncourt. 2 A r e n a l .Derecho Internacional público moderno. • K e U s I n g r a m . 7 pesetas—Exceso de legislación. S u p i n o — D e r e c h o mercantil. 9 p e s e t a s — L a s Instituciones sociales. f M a n d u c a . 7 pesetas.— Novísimo concepto del I • e n c e r . Dorado.E l Antiguo Derecho y la costumbre primitiva 7 p e s e t a s — L a G u e r r a según el de're cho internacional. ID setas. 3 p e s e t a s . pesetas. 3 pesetas. 3 M o m m s e m — D e r e c h o público r o pesetas. — R e c u e r d o s d e m i vida. Posada. Pella y F o r g a s . A l e m a n i a y Ausción del Derecho civil. 2 tomos. . 6 p e s e t a s . « ' ~ R e 8 u m e n d e l a Filosofía V „ ± T e r > ? t o . m o 8 > 1 5 Pesetas. M i e t z c h e — A s í hablaba Zaratustra. 2 tomos. 10 pesetas.M a i n e .. 5 pe6 pesetas La Novela experimental. A r e n a l . . 3 pesetas. González Serrano.o.L a Cuestión d e la pena tro siglo p a r a la legislación y p a r a de muerte.. 7 pesetas. 2 tomos.F i l o s o f í a de la longevidad " p68Ctftfl P ' ? ^ £ é 0 . . G i n e r d e los Ríos. — E l Derecho d e gracia. « e o r g e . L a s Instituciones profesionales 4 p e s e t a s — L a Moral de los diversos pueblos y La Moral personal.. T a r d e . 7 p e s e t a s — E l P r o greso. 14 pesetas. 12 pesetas. — D e r e c h o politicoBeuve. 7 pesetas.50 mano. en el teatro. . Costa. 20 pesetas. Buylla. 6 pesetas. 1. 4 p e s e t a s — H i s toria del Derecho.* p a r t e de L a GéneE s p a ñ a .K^'fftPSC yg'Al.I G o n z á l e z .Indemnizaciones á las víctiseta. 10 pesetas. i tomos.. 12 pesetas.. Lombroso. — M a n u a l del J u e z . G u m plowicz. F u i o t . 3 pe. B u y lla. $ u m n e r .— E l Procedimiento p e I nal y su desarrollo cieutíüco. 8 p e s e t a s — —Etica de Iss prisiones. S o h m — H i s t o r i a é Instituciones del — E l Reformatorio de E l m i r a (DereDerecho Frivado R o m a n o . — La ®uceS i g h e l e — E l Delito d e dos 4 pesesión ab intestato en Derecho I n t e r t a s — L a Muchedumbre delincuennacional privado. 5 j C a r o . 7 pesetas. — L a Justicia. 7 pesetas. rídicos contemporáneos. 3 pesetas. — D e r e c h o usual. „ I m a s del delito (2. S p e n c e r — L o s Datos d e la Sociología. {0 pesetas.1 G r O S S .N e u m a n n ' Kleinwach í e T r ' ^ s s e Wagner. 2 críticos. 15 pesetas. 12 pesetas. Pello. h . 3 pesetas. I G i u r i a t i — L o s E r r o r e s judiciales.—Daudet. pesetas. —Derecho civil. Mithof X l S .E l Gobierno Congresional. — E l D e r e c h 0 y l* Sociología contemporáneos. 1 p e . — L a Génesis y la evolu. . m o r a l i n s l e s a contemporánea. A r a m b u r u . B u r g e s s . W i l s o n . 3 pesetas. 7 pesetas La Beneficencia. ' < S o s e h e n — T e o r í a sobre los cambios e x t r a n j e r o s . 6 pesetas.I F r a m a r i n o — L ó g i c a d e las prueb a s (en Derecho penal). 4 pesetas. . C h a m o c o m m u n a l e . 3 fsmos. 7 pesetas. ' L e r o y . — D é l a vacación de nuesp e s e t a s . 7 p e s e t a s — D e las leyes e n general.E c o n o m í a políy tica. pesetas. d e L a Cri" W a g n e r . 12 pesetas. 3 p e s e t a s — E l Suicidio y la civilización. 4 pesetas. S c h o p e n h a u e r . Fouillée. Inglaterra y pesetas. — N u e s t r a s costumbres litera.. l. actualidad. 6 pesetas. — E c o n o m í a . A m ó — L s s servidumbres rusticas ¡ N e u m a n n . 10 p e s e t a s . R i c h a r d . Carnevale. P o s a d a . 1 I tivo comparado. . — Derecho mercantil. — S t e n d h a l . 7 pesetas. 1 peseta—Sardou. sión. 3 p e s e t a s . R é g i m e n político de los Estados Uni^ aos. 3 pesetas V a l e r a .M i confe. — C i e n c i a política y D e r e R i C C i . 2 tomos.E l Duelo y el delito político. . 3 p e s e t a s — Estudios penales y sociales. 1 p e s e t a . 1 p e s e t a .G a u t i e r . 8 p e s e t a s . . I 1 peseta. . Laveleye. 5 pesetas.—El Visitador del preso. E u s k i n — L a s siete l á m p a r a s d e la Arquitectura y La Corona de olivo silvestre. _ I h e r i n g . I i u b b o e k — E l Empleo de la vida 3 p e s e t a s — L a vida dichosa. 2 tomos. voi. te. ¡¡ S t u a r t M i l i — M i s m e m o r i a s . . . ¡ filosófico. 1 peseta —Balzac. — Economía política. Bances Benito Bustamante.sÉffUSj Derecho eü Alemania. 3 ptas. 2 tomos. G a u t i e r — B a j o las bombas p r u s i a ñas. HIGIENE MISCELÁNEA Hirsck. L . C a r l y l e — L a Revolución f r a n c e s a . 3 pesetas. profesor en B e r lín y Cómo decaen las naciones. Pournier . 10 pesetas. 6 pesetas. Stokvis. con notas Los filósofos del siglo xix. 3 p ¿ s e t k . S ¡- 3 pesetas. por W ü r z b u r g . jefe de estaiística de B e r l í n . HISTORIA L e m o x m i e r . Menéndez y Pelayo.| rada de las razas. 8 pesetas « A F T A R S S S I ® Holdenis. Kochs.N o v e l a s y c a p n chos. Baudelaire.L a Quiebra de César Birotteau. 2 tomos. — C i c s r ó n y sus amigos. por H i r s c h . (Se- P S t í a k . 3 pesetas H a m i l t o n — L ó g i c a parlamentaria.—El U n i c o y su propiedad. de k I n d u s t r i a y de la Economía política. — Los Paraísos arníi- la higiene pública. . L NOVELA 3 pesetas. 3 pesetas . profesor en B e r l í n — P a t o l o g í a c o m p a .E l Amor. 3 ETSO de los galicismos. . . 3 pesetas. 12 pesetas. ^ a . de M. S p e s e t a s . Dowdeñ— Historia de la Literatura francesa. 4 pesetas.C a r t a s amatorias de la rnonja Mariana Alcofurado.i r G o b i e r n o de N e w Y o r k . 3 p e s e t a s Curiosidades amatorias 3 pesetas i . e t c . 3 U r i e l . Castro'. 3 pesetef. « p e s e t a s C a m p e . 9 pesetas. T t r 0 i f . 6 pesetas.— L a Carnicería • R o e c a r d O — H i s t o r i a del Comercio. 3 ptas. • R o i s s i e r . 15 pesetas. I la especie humana. C o m p r e n d e las siguientes monografías: Desarrollo histórico de A l e o f u r a d O . . 3 pesatas.E l Matrimonio en Stirner. í ] P o u m é e . — H i s t o r i a de la Filosofía del i teratura R u s a . 3 pesetas. 3 pesetas. P e H i s t o n a de la L i t e r a t u r a a S S i t .L a s favoritas de Luis X V .— H i s t o r i a de América. Causas y remedios. ) . por Stokvis. . 8 pesetas.H ^ d e l a Filosofía del • R a l ^ f t C — E u g e n i a Grandet. — H i s t o r i a de Chile.-—La Hechizada. " W e s t e r m a r c k . 12 pesetas. Castellana y Portuguesa. L a DuBarry. — . 6 pesetas. rel.Waliszewsky —Historia de la L i S t a h l .a e M a r í a Antonfeta 7 pesetas—Historia de la Pompa'dour) 6 p e s e t a s . 16 pesetas.E l Sitio de Sebastopol. Derecho. Wurzbure —Estudios de hxgiene general.^—Papá Goriot. 12 pesetas.L a s Vidas de los S t a f f .E l Ingenio en la H i s G a r n e t . . 2 tomos. E f e W r i . 9 pesetas. profesor en A m s t e r d a m — L a s ínfecci-aes. Valbuena. 2 volúmenes. S t e f f i a i .| ^ " ^ e t a s .U r sula Mirouet.H i s t o r i a de la Filosofía. 2 tomos. Historia de las Literatura» T a i n e —Filosofia del Arte.— Fstudk) de la sociedad romana del tiempo de Cé-ar. . ^ C é s a r Birotteau. por Kochs. 3 p as. G a v — S a l o n e s célebres. ^ t r S S T o l S t o y . i I i i .. .M 1 Ê Ê Ê Ê - M . 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