Actividad 1. Mod 16

March 30, 2018 | Author: Krlos Guardo | Category: Quality (Business), Higher Education, Evaluation, Colombia, Institution


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UNIVERSIDAD METROPOLITANA DE EDUCACIONCIENCIA Y TECNOLOGIA “UMECIT” MAESTRÍA EN ADMINISTRACIÓN Y PLANIFICACIÓN EDUCATIVA CIUDAD DE PANAMÁ - PANAMA Materia: EVALUACIÓN DE INSTITUCIONES DE EDUCACIÓN SUPERIOR ANDREA TORRES ARRIETA 45766287 CARLOS A. GUARDIOLA GUARDO 9157400 CUATRIMESTRE III TUTOR: LUZ MERY OCAMPO FISCAL. Lugar y fecha Cartagena, 08 de Junio de 2014 1. ELABORACIÓN DE ENSAYO REFLEXIVO ACERCA DE LOS FUNDAMENTOS DE LA AUTOEVALUACIÓN INSTITUCIONAL Y SU IMPACTO EN EL MEJORAMIENTO DE LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN. En América Latina la calidad de la educación cobra importancia luego de la crisis de la década de los años ochenta y el cambio de política de los países en la concepción del Estado benefactor por la de Estado evaluador. Naturalmente el financiamiento público se disminuyo por la percepción y asociación con la baja calidad de la educación superior. En tiempos de globalización y de competitividad internacional el tema de la calidad renace de las cenizas, convirtiéndose en la bandera de las principales políticas educativas de la región, al contemplar la necesidad de la educación superior como un bien común que más allá de los niveles de cobertura que deben alcanzar (crisis de expansión), deben estar acompañados de una políticas estructurales que permitan el mejoramiento de la calidad (crisis de calidad). Carlos Tünnermann Bernheim en su informe Los diferentes sistemas de evaluación institucional y acreditación de la educación superior en América Latina dice: “El concepto de calidad no es absoluto sino relativo. En el mismo va implícito el de apreciación o evaluación”. En lo que respecta a la calidad de la educación superior el Documento de Política de la UNESCO nos dice” es un concepto multidimensional que depende en gran medida del marco contextual de un sistema determinado, de la misión institucional o del contexto o de las condiciones o normas de una disciplina dada”. Se reconocen los esfuerzos de los gobiernos de la región y de sus políticas expansionistas para aumentar la cobertura, pero subsiste una preocupación debido a la poca satisfacción por el deterioro que a afectado la calidad enla educación superior, especialmente el caso de Colombia. En el peculiar caso de Colombia, la falta de articulación de los niveles de educación básica y el sistema universitario ha generado una problemática generalizada, el nivel de competencia de la población que ingresa a educación superior es deficiente. La disminución de recursos por parte del Estado, poniendo en aprietos el funcionamiento de la universidad pública, situación que ha llevado a un déficit presupuestal que hoy alcanza el nivel de billones en pesos colombianos. Otro aspecto a considerar es la falta de regulación de los estamentos establecidos para tal fin, respecto a la inspección y vigilancia del sistema educativo, como consecuencia vemos un exagerado aumento de las universidades que no poseen condiciones logísticas, administrativas y financieras, conocidas como “Universidades de Garaje” ofrecen programas académicos sin contar con aprobación. El número de profesionales con estudios a nivel de doctores y maestrías aun inferior, los datos muestran que Colombia sigue estando por debajo del promedio regional. La falta de incentivos, la política de financiación y un esfuerzo por involucrar al sector privado en asocio con el Estado y las Universidades impulsarían la formación de Postgraduados, tanto en el país como en el exterior. Esta política debe ir acompañada de mejores ingresos salariales y fortalecimiento de los procesos de investigación. En Colombia el proceso evaluativo se usaba de forma exclusiva y se miraba como una estrategia amenazante de rendimiento de cuentas del alumno de cara al profesor, y se concedía poca importancia a la evaluación como mecanismo de valoración para la mejora del proceso de aprendizaje, por parte del alumnado. Sin que el Estado pierda su papel de vigilancia en beneficio de la sociedad, son las propias universidades quienes deben responder por el cumplimiento de la función sagrada en torno al conocimiento. El establecimiento del Sistema Nacional de Acreditación es un mandato de la Ley 30 de 1992, norma que rige la Educación superior en Colombia. Este mandato es una respuesta a la necesidad expresada en múltiples escenarios, de fortalecer la calidad de la educación superior y al propósito de hacer reconocimiento público del logro de altos niveles de calidad, buscando preservar así derechos legítimos que en esta materia tienen los usuarios del sistema de educación superior y la sociedad en general. El aseguramiento de la calidad de la educación superior es la razón de ser del Sistema Nacional de Acreditación, reconocerla, velar por su incremento y fomentar su desarrollo otorga sentido a la acción del Consejo Nacional de Acreditación. El aseguramiento de la calidad, supone un esfuerzo continuo de las instituciones para someterse a un proceso de renovación y modernización permanente de su estructura y funcionamiento que le permita ser más efectiva y asumir con firmeza el compromiso con la calidad. El establecimiento de una cultura de la evaluación de la calidad, es un presupuesto básico para el mejoramiento continuo y búsqueda de la excelencia. La evaluación debe ser una práctica permanente, flexible, permeable a cambios y a la aplicación de técnicas modernas de gestión que posibilite la reflexión y el análisis crítico a la forma como las instituciones y los programas asumen el desarrollo de todos los procesos, y así poder determinar tareas estratégicas. Hay que resaltar que no existían herramientas al servicio del profesor que permitiese realizar una autoevaluación de su propia docencia, para así tener conocimiento de la eficacia de su manera de proceder en la trasmisión de la disciplina y poder corregir, aquellos aspectos que han resultado poco evidentes al enriquecimiento de práctica educativa. En Colombia la Universidad se dispone a presentar el Modelo de Autoevaluación Institucional con fines de Acreditación, con el fin de revisar a profundidad y analizar críticamente cada uno de los procesos internos que están relacionados con estudiantes, docentes, egresados, procesos académicos - administrativos y la interacción con el medio a la luz de los criterios sobre los cuales opera el Sistema Nacional de Acreditación, con el firme compromiso de mejorar la calidad de sus programas y en el futuro asegurarle a la sociedad y al estado que todos sus programas académicos y la institución en general, cumplen con los más altos requisitos de calidad. Un sistema de aseguramiento de la calidad, es el medio por el que una institución se confirma a sí misma y ante otros, en cuanto a la existencia de condiciones necesarias para el éxito de sus procesos según criterios que se ha fijado. El aseguramiento de la calidad está asociado a un aumento de la Autonomía institucional acompañado de una mayor transferencia y de la obligación de rendir cuentas. La autoevaluación es por tanto según Tünnerman (1998) “es un proceso amplio y abarcador por medio del cual la institución en su conjunto, se evalúa a sí misma introspectivamente, con lealtad y objetividad”. Esto es lo característico de la autoevaluación institucional, el que no sea un proceso impuesto desde afuera y desarrollado por expertos ajenos a la institución sino que el mismo surge de las propias necesidades de observarse críticamente, de mirarse a sí mismo como objeto de investigación, y que el proceso sea desarrollado por los propios actores institucionales con los objetivos y criterios que la institución se fije, con las metodologías adecuadas a su contexto interno y externo, y teniendo siempre en consideración los objetivos y fines institucionales. En este sentido Días Sobrihno (1998) al hablar de autoevaluación dice que es un proceso que “involucra al mayor número posible de agentes” y que tiene por objeto “la mejora de la institución “. Y Miguel Díaz (1997) afirma “como condición inexcusable que sean los miembros de un centro quienes decidan establecer un proceso evaluativo como estrategia para incidir sobre la calidad de los procesos y resultados” o cuando manifiesta (1997) que “la responsabilidad, la iniciativa y la ejecución de la tarea evaluativa debe recaer sobre la propia institución. Son los propios miembros de una institución quienes deben tomar conciencia de que necesitan mejorar su organización y poner las mediadas adecuadas para ello”. En parecida línea de argumentación Mollis (1998) señala que “entre la heteronomía producida por el marco regulatorio y los agentes de control, y la autonomía de las instituciones, quedan los actores, los únicos sujetos con capacidad para apropiarse de los conflictos para mejorar y ayudar a crecer – o no – su propia institución” Kells (1993) afirma que la autoevaluación es un proceso que es estudiado por los propios profesionales de una institución, como parte de un plan de regulación, para mejorar y apuntar a los cambios que necesita ciertos supuestos: el acceso a datos, el apoyo de las autoridades, la intencionalidad de implementar las mejoras, la valoración del personal y la validación externa. Teniendo en cuenta los postulados de los diversos autores la utilización de la autoevaluación ha sido enunciada por diversos investigadores, dentro de los cuales se destacan, G. Labarrere y G. Valdivia (1991), A. Nortes (1993), M. Rodríguez y R. Bermúdez (1996), A. Cruz, D. Gil y P. Valdés (1996), F. González y A. Mitjáns (1997), W. Garcés (2003), E. Mena (2003), Y. Peña (2004), E. Porrás (2004), G. Jiménez (2006). La autoevaluación, se supedita en la autorregulación, la autoconciencia y la autovaloración. Siguiendo el hilo conductor la autoevaluación es una actividad programada y sistemática de reflexión acerca de la propia acción desarrollada, sobre la base de información confiable, con la finalidad de emitir juicios valorativos fundamentados, consensuados y comunicables. Esta actividad debe, a su vez, ser efectiva para recomendar acciones orientadas a la mejora de la calidad educativa en la escuela. La llevan a cabo los propios miembros de la comunidad educativa La evaluación que sólo se queda en el enjuiciamiento, sobre todo si éste no resulta positivo, suele convertirse en frustración y tornarse inmovilizante. Pero si el propósito es aprender en forma conjunta desde la propia práctica (tanto de los errores o las falencias como de los aciertos o las fortalezas) para extraer de allí conocimiento útil y compartido para la mejora, entonces la significación de la evaluación es evidente para el fortalecimiento de todos aquellos que se involucran en sus procesos. ¿Por qué es la autoevaluación es una acción reflexiva? 1. Parte de una dimensión motivadora y retro alimentadora 2. Tiene en cuenta el contexto 3. Hace énfasis en diagnósticos formativos 4. Esta atenta a los procesos y no a los resultados 5. Da voz a los participantes en condiciones de libertad 6. Usa métodos diversos y suficientemente sensibles para captar la complejidad de los fenómenos que se producen en la escuela 7. Esta atenta a los valores, no circunscribiendo su preocupación a la búsqueda de indicadores de carácter técnico. 8. No convierte la complejidad en simplificación abusiva a través de números y estadísticas 9. Identifica errores, dificultades, problemas y también progresos y logros ya que permite elementos remediales como formas de estrategias alternativas que trae consigo la gratificación. A manera de conclusiones podemos citar respecto de la preocupación de muchos sectores de la sociedad de América Latina y Colombia, sobre los riesgos que se ciernen en la calidad educativa. Porque las políticas educativas en muchos casos consideran solamente el proceso de democratización de la educación superior, generando como resultado un desmedido aumento de la cobertura sin tener en cuenta la calidad. La autoevaluación es un elemento crítico del sistema de aseguramiento de la calidad de las sociedades contemporáneas, que está en manos de los dolientes, es decir, las propias instituciones que imparten la educación o realizan la investigación. La aplicación de estas prácticas, en particular la autoevaluación, podrían ser para las Universidades un excelente medio para analizarse a sí misma, determinar su situación y desde allí, preparar las condiciones para mejorar continuamente, tratando de superar sus déficit y relegitimar su posición como generadora de conocimientos y del saber crítico, reflexivo y comprometido con su medio social. La evaluación y la acreditación no son una moda académica pasajera, sino que se están constituyendo en una herramienta indispensable de política, planificación y gestión universitaria, que tendrá permanencia debido al reconocimiento creciente de la necesidad de garantizar una efectiva calidad académica. La acreditación descansa sobre la base de la autoevaluación institucional o de programas y es un mecanismo que permite a las instituciones de Educación Superior que brindan el servicio educativo rendir cuentas ante la sociedad y el Estado, y a este último dar fe ante la sociedad global de la calidad del servicio prestado. La acreditación, implica una búsqueda de reconocimiento social y de prestigio. En ese contexto, los procesos de acreditación se han constituido en un requerimiento imperativo en nuestros días, ya que garantizan la calidad y credibilidad de un proceso educativo, sus resultados e impacto social. Es por ello que las instituciones de Educación Superior, y en el caso específico las de nuestro país, Colombia, no deben mirar con demasiado temor y recelo a estas prácticas, sino más bien, son ellas mismas las que deben de tomar la iniciativa e impulsar decidida y sostenidamente su aplicación, de manera continua y sistemática para corregir, encauzar y renovar la esencia, misión y los fines proyectados por la institución. Las experiencias altamente positivas que se tienen en varias carreras acreditadas nos demuestran y confirman la necesidad de fortalecer el proceso de Evaluación y Acreditación, incorporando además a otras carreras ofrecidas por nuestras universidades, no tradicionales, como lo es la Ingeniería Agropecuaria. Un sistema de gestión de la calidad conduce principalmente a la mejora continua, y por ende, constituye un camino que facilita el logro de la acreditación de las carreras que así lo deseen. En consecuencia, la acreditación debe ser el producto lógico de una gestión universitaria inteligente, en respuesta al compromiso social asumido por la Educación Superior. 2. ANEXAR APORTES SOBRE LO QUE APRENDIERON DEL TEMA El primer paso hacia la calidad, indiscutiblemente, es la evaluación institucional, la cual, incorporada a la cultura de la organización, es un elemento estratégico para contribuir al mejoramiento de la calidad académica pues permite: la reflexión permanente, la innovación y la consolidación de nuevos modos de gestión y de relación con la comunidad. La Autoevaluación Institucional constituye un proceso que implica la participación y el compromiso de todos los actores de la comunidad académica (autoridades, profesores, personal administrativo, alumnos y graduados). La autoevaluación es el proceso mediante el cual cada universidad asume la responsabilidad de evaluar la institución como un todo, para elaborar un informe final que incluya los logros y los aspectos críticos de su funcionamiento. La evaluación externa puede darse con el propósito de acreditarse o, únicamente, con fines de mejoramiento. Si la autoevaluación se realiza de acuerdo con los principios y lineamientos establecidos para ello, se convierte en un proceso formativo y participativo que potencia las capacidades y el compromiso de los actores involucrados, lo cual también compromete a la institución para cumplir con el plan de mejoramiento, producto de dicha de autoevaluación. Es necesario que la autoevaluación sea un proceso participativo y que sea planteado como una forma de lograr el desarrollo profesional de los miembros de la institución y la autonomía que alcanza la misma, al lograr los niveles de calidad deseados por sus integrantes. La calidad es, actualmente, prioridad para las universidades colombianas y supone la consideración de la teoría y práctica de la evaluación, como uno de los elementos básicos para asegurarla. Además la evaluación es necesaria para: eliminar viejos rezagos, vicios y despropósitos en las instituciones de Educación Superior, conquistar nuevos logros y consolidar aciertos institucionales que podrían deteriorarse, por la necesidad de anticiparse a retos futuros y adecuarse a los cambios vertiginosos que imprime la integración hemisférica. 3. GLOSARIO DE TÉRMINOS  AUTO EXIGENCIA : Es el compromiso que la institución hace para conseguir los objetivos propuestos para hacer del mejoramiento un hábito, plantearse metas de procesos más que de resultados, que le permitan desechar metas pocos realistas, con visión futura que ayuden a transformar a la sociedad.  EVALUACIÓN EXTERNA: es la que realiza una persona, entidad, comité y/o comisión ajena a la organización objeto de estudio para evaluar su funcionamiento y pertinencia en el contexto social.  AUTOEVALUACIÓN: Es como un examen global, sistemático y regular de las actividades y resultados de una organización comparados con un Modelo de Excelencia. Así, la Autoevaluación es un ejercicio mediante el cual la organización se compara frente a un Modelo de Excelencia y obtiene cuáles son sus puntos fuertes y áreas de mejora en relación con dicho modelo. Ello permite establecer las acciones de mejora necesarias en aquellas áreas que lo necesiten y su posterior seguimiento del progreso realizado.  RENDICIÓN DE CUENTA: se consideran las evidencias físicas, materiales y de hechos que la organización debe presentar, implica el convencimiento de que la institución debe ser responsable socialmente y por tanto debe reportar los resultados a su grupo de interés. La retroalimentación recibida debe complementar los resultados del proceso de reflexión interna ayudando así a la focalización de la entidad y al cumplimiento de su misión institucional.  DIAGNOSTICAR: Es reconocer las habilidades, conocimientos, destrezas, significa formular hipótesis para la realización de pronósticos que permitan una actuación preventiva que faciliten los juicios de valor, el diagnostico es un momento clave en todas las organizaciones para distinguir y discernir entre lo que la corporación es capaz de hacer y lo que no es capaz de ejecutar.  DEBILIDADES: son los aspectos que limitan o reducen la capacidad de desarrollo efectivo de la organización.  GLOBALIZACIÓN: Es un proceso multidimensional que comprende los aspectos vinculados con la economía, las finanzas, la ciencia y la tecnología, la comunicación, la educación, la cultura, contribuir a la formulación de estas políticas radica en el mejoramiento sustancial de la competitividad. La autoevaluación bajo el parámetro de la globalización consiste en analizar la pertinencia, y determinar si la institución responde adecuada y creativamente a todos estos retos.  EVIDENCIAS: Es la información verificable, registros o declaraciones realizadas. La evidencia puede ser cuantitativa o cualitativa, se utiliza por el auditor para determinar si se cumplen los criterios de la auditoria. La evidencia se basa normalmente en entrevistas, análisis de documentos, observación de actividades y de sus condiciones, medidas, ensayos, así como cualquier otra posibilidad dentro del alcance de la auditoria.  MEJORAMIENTO: Es el instrumento que recoge y articula todas las acciones prioritarias que la institución emprenderá para mejorar aquellas características que tendrán mayor impacto en las prácticas vinculadas con los resultados y el logro de los objetivos del Proyecto Académico Educativo (PAE) del Programa y con el Plan de Desarrollo Institucional, mediante el proceso de Autoevaluación. Cada elemento del modelo seleccionado como prioritario, o la articulación de algunos de ellos, demandará una serie de acciones precisas y específicas, que escalonadas en el tiempo, estarán orientadas a mejorar las condiciones de calidad del programa. Cada acción o conjunto de acciones debe tener asignado claramente; objetivo, acciones, metas, cronograma, responsables, indicadores, recursos, y un medio de verificación; así como un sistema de monitoreo y control que garanticen su análisis de avance en el tiempo. 4. ELABORAR UN CUADRO COMPARATIVO DE LOS PERFILES DE CALIDAD, EQUIDAD Y ÉTICA DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN COLOMBIA Y PANAMÁ PERFILES COLOMBIA PANAMA CALIDAD En Colombia la calidad de la educación superior se enmarca en el plan estratégico del Ministerio de Educación Nacional, consolidado durante los años 2003 y 2004 a través del Sistema de Aseguramiento de la Calidad para la Educación Superior. En el confluyen de manera coordinada y complementaria, el CNA, el Instituto Colombiano para la Educación Nacional Intersectorial para el Aseguramiento de la calidad de la Educación Superior (CONACES), creada en el año 2004 y las Instituciones de Educación Superior (IES). Uno de los mayores logros cualitativos de la educación superior universitaria en Panamá es la evolución y los cambios en el sistema y procedimientos de la calidad, caracterizado por la revisión definitiva de la Ley 30 de 20 de julio de 2006 que crea el Sistema de Evaluación y Acreditación de las Universidades en Panamá y la coordinación con la Comisión Técnica de Fiscalización para la aprobación de los planes y programas de estudio de las universidades particulares. Actualmente todas las universidades oficiales y particulares del país están en el proceso previo a la autoevaluación con fines de acreditación que debe concluir en un año y es de carácter obligatorio. EQUIDAD Los gobiernos han realizado esfuerzos para poner en práctica políticas de ayuda mediante la existencia de sistemas de otorgamiento de becas y préstamos con plazos de devolución flexibles y equitativos a las condiciones de los (as) estudiantes. La Asociación Colombiana de Universidades (ASCUN), como entidad que asocia a las universidades del país, ha dejado constancia de estas orientaciones en los documentos de políticas que, bajo el título De la exclusión a la equidad, publicó en los años 2002 y 2006. Dado que las políticas señaladas en estos documentos fueron previstas sólo hasta el año 2010, y Panamá continúa con el mayor reto de lograr el acceso y la equidad con calidad para los grupos menos favorecidos social y económicamente, los resultados del análisis social de la matrícula demuestra que para el último año disponible de datos (2007) el 0.45% de la matrícula está representado por aquellos estudiantes ubicados en el primer quintil de ingreso. Existen programas agresivos para otorgar becas y préstamos para que los estudiantes panameños puedan realizar estudios de licenciatura, posgrado y posdoctorados en áreas prioritarias para el desarrollo del país. Estos estudios están dirigidos a realizarse en universidades de alta calidad. Los organismos a que ahora se cuenta con los insumos de las discusiones y orientaciones de la CMES de 2009, es pertinente revisar las orientaciones de la Educación Superior para el siguiente cuatrienio. Es precisamente por esta razón que se presenta a consideración de las instituciones asociadas a ASCUN, a los dirigentes nacionales y a la sociedad en general, este nuevo documento: Hacia una nueva dinámica social de la Educación Superior. Documento de políticas 2010- 2014. El objetivo del gobierno es que en 2014 el número de cupos universitarios ofertados alcance una tasa de cobertura del 50% en este grupo de edad. La desigualdad de género en la mano de obra contribuye directamente a la inequidad y a una mayor rigidez del mercado laboral. Los altos niveles de encargados de llevar a cabo esta política son la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SENACYT) y el Instituto para la Formación y Aprovechamiento de los Recursos Humanos (IFARHU). A propósito de la evolución de la matrícula (pre y postgrado) por sexo, según área de conocimiento, existe una evidente feminización de la matrícula de 2005- 2009. Destacándose la matrícula femenina en carreras tradicionales (Ciencias Sociales, Educación comercial y Derecho). Contrariamente al comportamiento de la matrícula predominantemente femenina encontramos que las áreas de Ingeniería, Industria y Construcción la matrícula es mayoritariamente masculina. En general los datos demuestran que la población con menor ingreso autónomo del hogar tiende a estar inequidad también se reflejan en los niveles relativamente bajos de movilidad social en Colombia, comparados con México, Perú y sobre todo con los Estados Unidos (Banco Mundial, 2011). Este capítulo analiza si los jóvenes colombianos disponen de oportunidades adecuadas, justas y equitativas para acceder a la educación superior y graduarse. Surgen dudas acerca de la cuestión del acceso en los casos en que no hay suficientes oportunidades adecuadas o cuando los jóvenes no pueden aprovecharlas en la práctica. menos representada en la matrícula; además a medida que aumentan los años de formación, menos personas acceden a él. En tanto, la población con mayor ingreso económico está más representada en la matrícula y es la población con más años de estudio. Los resultados demuestran que Panamá tiene el reto de mejorar la equidad económica y la capacidad del sistema de educación superior universitaria para una mejor distribución de las oportunidades de estudio. Los gobiernos han realizado esfuerzos para poner en práctica políticas de ayuda mediante la existencia de sistemas de otorgamiento de becas y préstamos con plazos de devolución flexibles y equitativos a las condiciones de los (as) estudiantes. La Ley 30 de 1992 en el artículo 129 en el capítulo de Sobre la base de la normativa universitaria (Ley 24, ETICA las disipaciones generales se consagra. “La formación ética profesional debe ser elemento fundamental obligatorio de todos los programas de formación en las instituciones de Educación Superior.” En la consolidación de un sistema servicio social en la educación superior representa una extensión universitaria para mejorar la pertinencia, la vinculación en los problemas sociales, al igual que la promoción del emprendimiento como vinculo entre empresa y universidad teniendo presente la ética en los negocios y los valores inherentes a la organización. La formación profesional por parte de las universidades se compromete con impulsar el liderazgo con quienes dirigirán las organizaciones sociales comprometiéndose en la práctica de la ética profesional. Orgánica de la Universidad de Panamá y el Estatuto Universitario) se presenta la formulación del código ético personal del profesional y educador universitario o las convicciones que han de guiar su conducción personal y profesional. A partir de estos se espera un mayor afianzamiento de los valores positivos y comportamiento ético, moral, social, personal, profesional e institucional de los profesionales educativos. La ética y la moral juegan un papel primordial en una buena formación docente pedagógica en el acto educativo. La ética es una disciplina encaminada a guiar el comportamiento correcto en las personas. Norma las acciones de los seres humanos y les orienta hacia actuaciones correctas; de tal modo que si alguien actúa de manera ética, su accionar es correcto Desde la perspectiva de la ética misional las universidades establecen modelos axiológicos justifican la inversión con recurso financiero en docentes y estudiantes para una mejor prestación de servicios sociales. La ampliación de cobertura sin disminuir los índices de calidad y dignidad hacen parte de las consideraciones éticas de la gestión universitaria. Por tanto según la ASCUN las universidades colombianas continuaran insistiendo en la visión de una institución responsable, de una formación basada en la ética primordialmente. y de acuerdo a lo establecido como norma de comportamiento social o la normativa de la universidad nacional. BIBLIOGRAFÍA  CALATAYUD SALOM. A. (2002): "La cultura autoevaluativa, piedra filosofal de la calidad en educación".Revista: Educadores. Núm 204. Págs.357-375.  Hargreaves A. 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